EL VERDADERO PODER

Nota importante: todos los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y algunos pedazos de la trama son retomados de el libro carrie del Stephen King yo solo pongo parte de la trama para crear esta historia.

Canción del capitulo: I don't want to miss a thing

Artista: Aerosmith

Me sentía feliz. Por que había recuperado a mi pequeña Alee.

Fue, muy extraño cuando nuestra convivencia de amigos, empezó a verse reducida, me sentía extraño al ya no tener la misma camaradería que tenia con ella. Y ahora sabía que de algún modo u otros había recuperado a mi mejor amiga.

Nos quedamos un cuantos segundos en silencia. Supongo que fue por que ninguno de los dos tenía nada que decir. La temperatura comenzó a descender, y me entonces me di cuenta de que mi amiga no tenia sweater, y le verdad empezaba a hacer mucho frio.

-¿tienes una chamarra en tu auto? – yo ya tenia una idea de cual seria su respuesta.

-no. – me miro apenada. – es que Salí rápido de mi casa y olvide traerme una.

-entonces, por que no entramos al auto, empezó a hacer frio. – yo no quería que mi Alee se enfermara.

-hay no, como pasas a creer. Que tal y me haces algo Cullen. – trate de mandarle una mirada enojada. Pero supe que no había funcionado cuando ella empezó a reír.- pero bueno como tu auto tiene aire acondicionado y toda la cosa, vamos. – extrañaba sus bromas. Su sarcasmo. Toda ella era algo que se había vuelto esencial en mi vida.

-calla. Y entremos, empezó a hacer frio.

-esta bien Cullen. – tomo su mano, como siempre lo hacia en el instituto, le abrí la puerta del copiloto para que entrara, ella rodo los ojos ante mi gesto y supe que ya estaba de mejor humor. Cuando entre al auto prendí la radio, supe que lo que menos quería Aline, era hablar. En parte la entendía, debía de sentirse confundida.

-¿Por qué no hablas Cullen? – Aline me pregunto, cuando ya había pasado un rato desde que ninguno de los dos decía algo.

-no tengo nada que decir Alee. ¿Y tú? – quería respetar su privacidad, y supuse que lo que le había sucedido en la tarde no era algo que ella quisiera recordar.

- creo que no. – de nuevo todo quedo en silencio, ninguno de los dos dijo nada. Yo estaba casi seguro de que ella tenía la necesidad de contarme lo que paso. Pero estaba igual de seguro que ella no diría nada por si sola.

-¿quieres hablar de lo que te sucedió en la tarde?

- y eso serviría para…

-a veces funciona. Ya sabes que alguien te escuche.

-pues estoy jodida.- fue su contestación, una muy sencilla, pero supuse que esa era la que mejor describía su situación.

-¿y eso es por que tu hermano es una especie de hombre lobo? – pregunte tratando de animarla un poco, pero creo que no dio resultado.

-No es eso. Es que me dio mucha rabia que ni Jacob, ni Billy me hayan contado lo que pasaba. Estuve muy preocupada por la actitud de mi hermano. El jamás se había comportado de la manera en que empezó a comportarse hace algunos meses.

Sus calificaciones empezaron a bajar, se enfadaba por todo. Hasta que llego el momento que ya ni siquiera llagaba a casa. Yo estaba muy preocupada por mi hermano, por que, no es normal que un adolescente de 14 años se comporte así.

Yo siempre me preocupe por el, y el siempre me contaba todo. Hasta que un día dejo de hacer. Y lo pero de todo es que a mi papá perecía no importarle.

Lo pero de todo fue que Jacob empezó a juntarse demasiado con Sam y su grupito de amigos. El en un principio odiaba a esos tipos, decía que eran unos fantoches que solo daban la expresión malos. Y de la nada, empezó a pasar mas tiempo con ellos,

Su voz se corto, pero algo me decía que no era de tristeza, si no de coraje.

-¿y como te diste cuenta de que tu hermano era un… bueno lo que sea que es? - no tenia ni idea de cómo llamarle a lo que se supone que era su hermano. Por que; no es que los vampiros fueran las criaturas mas normales del mundo, pero ¿hombres lobo? Eso para mí si era algo nuevo.

-esta tarde peleamos un poco, se nos salieron a ambos un par de insultos, me cabreo mas de lo normal, y bueno, le solté un golpe. – se quedo callada unos segundos, y pude ver que su mirada se hacia mas triste – se empezó a retorcer horrible, y a los pocos minutos, vi a un enorme lobo café. Fue la cosa mas extraña y terrorífica que me ah pasado.

-¿pero estas bien? – no pude evitar preguntarle eso. Sabía que su estado de ánimo era pésimo. Pero yo quería saber si físicamente estaba bien. Por que Dios, eso niña debe de medir a lo mucho un metro con sesenta. Y por lo que me conto, su hermano era un lobo del tamaño de un caballo.

-físicamente si. Sam evito que mi hermano me hiciera daño. Pero Dios fue tan extraño. – se quedo callada unos momentos, parecía estar pensando en lo que le había pasado en la tarde. – pero ya, dejemos de hablar de eso. La verdad no tengo ganas de recordar lo que paso. Ya veré que hago después con eso de mi hermano.

-bueno, no será mucho problema hablar de otra cosa.

-supongo que si. Últimamente no hablamos demasiado ¿no? – ella me sonrió, y vi algo realmente extraño. Sus brackets eran de un color distinto a el que recordaba. Creo que si había pasado mucho tiempo sin estar con mi amiga.

-oye ¿tus brackets son de un color diferente? – no pude evitar preguntarle.

-si. Cambie las ligas. –sonrió de nuevo, pero rápidamente su gesto cambio, frunció su seño y sus mejillas se sonrojaron. - ¿Por qué preguntas? ¿Se ven mal?

-No. – conteste rápido. Alice me había dicho que nunca pero nunca, podías decirle a una chica que se veía mal, y mucho menos hacerla dudar de su aspecto. Y no es que Aline se viera mal. De hecho a mi me parecía que los brackets la hacían ver bien. Iban con su personalidad. – es solo que es diferente. Al contrario se ven muy bien. – conteste luego de ver que me había quedado un momento callado.

-¿enserio? ¿no lo dices solo para no hacerme sentir mal?

-no, te van bien. Antes eran rosas ¿no? - pregunte para desviarla de su monologo mental de si se veía bien o no.

-sip. Los cambio por verdes menta. – volvió a sonreír. – mi papá asegura que es una bobería cambiarles el color. Pero bueno fui a revisión y dijeron que me las tenían que cambiar. Entonces pedí que me cambiaran el color.

-no es que se te vean mal. Pero creo que coincido con tu papá. ¿Por qué cambiarlas de color? ¿No funcionan de la misma manera?

-bueno si, no cambia en nada que sean de color diferente. Pero bueno el poder cambiar algo de mi cuerpo a otro color es algo que quiero hacer. Y como mi papá no deja que pinte mi cabello, pues no me queda de otra que cambiar el color de las cosas que van en mis dientes.

-tu lógica me confunde. – le comente.

-no eres el primero que me lo dice. – se quedo callada unos momentos. Su cara tomo una expresión de incertidumbre y curiosidad.

-¿en que piensa chica?

-mira, puede que suene estúpido y algo entrometido lo que te voy a decir, pero supongo que si no lo digo ahora lo diré en otro momento, así que es mejor decirlo ahora – tomo un respiro, para luego seguir hablando. - ¿tu chica es un…? Ya sabes un…

Ella dejo inconclusa su pregunta. Pero ya sabía a lo que ella se refería, ella intentaba preguntarme si Bella era un vampiro. Pero bueno, que caso tenía ya negarlo. De todas maneras ella ya sabía lo que era mi familia.

-si tu pregunta es, que si Bella es un vampiro. Pues si, ella lo es. – intente sonar lo mas normal posible.

-¿Enserio? ¿y no te da miedo? - sus ojos estaban muy abiertos. Si, creo que es un poco extraño decir que tu novia es un vampiro. Uno muy sexi además… ok debo de dejar de pensar en eso.

-jajaja deberías de ver tu cara justo ahora. – la verdad ver sus ojos abiertos tras sus lentes era muy gracioso. Sus ojos parecían aun más grandes tras sus gafas de armazón negro.

- Ja- ja- ja. No es gracioso pedazo de tarado. Más bien es perturbador.

-supongo que ya lo supere. – después de ese rato agradable con ella, recordé que su estado de animo no estaba bien. - ¿y que harás ahora? ¿Quieres que te lleve a casa? - le pregunte. Por que sabia que el camino a su casa aun era un poco largo.

-¿A mi casa? No creo. Mas bien pensaba que tú podrías acercarme a algún bar o algo así. - ¿a caso mi amiga me estaba pidiendo que la llevara a un bar? ¿Mi pequeña amiga?

-¿hablas enserio? – Su tono de voz había sonado muy seguro - ¿planeas ir a un bar?

-obvio no listo. Aun no cumplo los dieciocho. – su cara me mostro una mueca de disgusto. Pero después supe que no hablaba totalmente enserio cuando me mostro una sonrisa sarcástica.

-menos mal. Serias un peligro.

-no te preocupes Chaval. Billy tiene latas en casa. Supongo que no habrá tanto problema.

-estas completamente zafada. ¿Cómo planes hacer eso? – esperaba enserio que ella no hiciera lo que planeaba hacer. Dios tenía apenas los diecisiete.

-jajaja ya tío. No te azotes. No planeaba hacerlo. Además si el idiota de mi hermano si es un perro gigante. A lo mejor tiene olfato de uno. Imagínate que bronca se me arma. – aunque supe que ella intentaba bromear con lo de su hermano.

-definitivamente estas loca.

-así me amas Cullen. – me dijo a modo de broma. – nos vemos el lunes chaval. Maneja con cuidado. – me dio un beso en la mejilla y salió del auto. Me baje para despedirme de ella.

-cuídate Alee. Y si tienes algún problema, no dudes en llamarme. – si me llagase a necesitar yo iría a su casa como fuera. Sabía que mi amiga estaba pasando un mal momento.

-no te preocupes, creo que lo peor ya paso. Y gracias por soportar mi drama de hace un rato. – después de que dijo eso me abrazo como hacia mucho tiempo que no lo hacia.

-no tienes nada que agradecer. Eso es lo que se debe de hacer por los amigo y tu eres mi mejor amiga.

-si. Amiga. Bueno tengo que irme si no mi hermano me armara un drama por que no estoy en casa. – se despidió con un beso en la mejilla y se marcho.

Vi su pequeña figura alejarse del lugar donde estaba. Y aunque no quisiera aceptarlo, me preocupo que anduviera sola a esas horas de la noche. Me dieron ganas de seguirla con el auto para asegurarme de que llegara sana y salva a su casa. Pero después tuve que meditarlo mejor. Si entraba al territorio de la reserva, por más humano que yo fuera me traería problemas con mi familia. A si que no me quedo mas remedio que subir a mi auto y conducir hacia a casa.

Camino a casa, cheque la hora en mi celular. Eran casi las nueve, y Sali de mi casa como a eso de las siete. Demonios. Mi madre debe de estar molesta. Creo que el "te quiero aquí temprano Anthony". Había sido claro.

Llegue a casa y estacione el auto, y cuando entre como era de esperarse, mi madre estaba sentada en la sala y supuse que me estaba esperando.

-ya llegue mami.

-no te pedí que llegaras temprano Anthony. – Rayos. De nuevo el segundo nombre.

- si má, pero es que Aline estaba en problemas y…

-pero ¿ya viste la hora que es?

-madre exageras, son las nueve apenas. – trate de convencerla, creo que estaba un poco enojada. Ok tal vez mas que solo un poco.

-sabes que me molesta que manejes tan tarde. Además estabas cerca de la reserva. Y con la hija de…

-ya mami. No me paso nada. Y sabes que tenía que ir. – esperaba que con lo que le dije lograra calmar su enojo.

-bueno ya. Y que le paso a tu amiga. – sip. El lado maternal y protector de Esme había salido a relucir. Y se que en el fondo esta preocupada por mi amiga.

-ella se entero de que su hermano es un lobo.

-pobre niña. Debió de ser algo duro enterarse de eso. ¿Pero como se entero? ¿Le dijo su hermano?

- no. creo que se entero cuando su hermano se convirtió en un lobo e intento lastimarla. – la cara de mi madre dibujo una mueca de tristeza.

-pobre chiquita. ¿Esta bien?

-físicamente si, pero como era de esperarse esta muy enojada.

-debe de ser. Que bien que fuiste a verla. – genial. Eso me decía que mi madre ya no estaba tan molesta por haber llegado tarde.

- entonces ¿ya no estas molesta mami? – a veces sonaba muy infantil. Pero así me gustaba llamarla cuando no estaban mis hermanos. Por que estoy seguro que si Emmett me escuchaba iba a ser humillado el resto de mi vida.

-no hijo. No lo estoy. – extendió sus brazos como lo hacia cuando yo era más pequeño, así que no lo pensé dos veces y me deje mimar por mi mamá. – pero debes de entender que eres mi bebe. No se que haría si a ti te pasara algo.

-mamá a veces exageras un poco. Además yo no soy eterno madre. – ni siquiera pensé cuando dije eso. Solo supe que había dicho una estupidez cuando escuche el sollozo de mi madre.

-jamás digas eso hijo. – me dijo mi madre con voz ahogada.

-pero es la verdad madre. Los humanos tienen que…

-¡Ni siquiera lo digas! – sentí que su abrazo se hacia mas fuerte.

-ok madre. Pero bueno, cambiando de tema. ¿Mis hermanos van a tardar más?

-no te preocupes hijo. Bella dijo que estaría aquí antes de que te fueras a dormir. – en cuanto dijo eso, sentí que el color subía por mis mejillas.

-yo… yo no pregunte directamente por ella y…

-pero te conozco hijo. – mi madre me interrumpió.

Miramos un rato la televisión, esperando a que llegaran los demás. Ya había pasado mas de media hora. Y no se por que pero me empezó a dar sueño.

-hijo. Por que no antes de dormir te das un baño. – mi madre me dijo de repente. Lo cual me extraño. Me había dado una ducha poco antes de Salir de casa.

-esta bien. Pero ¿Por qué debería? Me bañe antes de salir de casa.

-es que un hueles muy bien y…

-¿Perdón? ¿Por qué según tu huelo mal madre santa? – me encantaba molestar a mi madre llamándola así.

-otra vez con ese apodo. Pero en fin. No es que seas tu precisamente, pero hueles a humedad.

- eso es por tu capacidad olfativa madre santa. – mi madre entrecerró los ojos por el apodo. – hasta mañana aguanto.

-esta bien bebe. Puedes bañarte mañana. Pero tu te arreglaras con Bella. Por que por tu olor es claro que fuiste a ver a tu amiga. Le va encantar. - ¡Demonios! Necesito un baño ¡ya!

-¡LLEGAMOS! - ¡carajo! ¡Bella me matara!

-¿Cómo les fue amor? – pregunto Esme antes de darle un beso a mi padre.

-Excelente Amor.

-Eddie fue genial. Hubieras visto el tamaño del oso que atrape, era enorme. – Emmett siempre que podía me irritaba con el odioso apodo. Pero debía de recordar que no podía ponerme de mal humor. No quería que nada extraño pasara.

-Aquí apesta. – Rosalie dijo arrugando la nariz en muestra de desagrado. Simplemente maravilloso.

En cuento Rosalie soltó lo que dijo, Bella me miro fijamente. Estaba casi seguro de que me estaba analizando con su nariz.

-¡Hueles a perro mojado! - ¡Diablos! Se había dado cuenta.

Cuando dijo eso, las sonrisas de mis hermanos y de mi padre se fueron de sus rostros.

-¿fuiste a la reserva Edward? - pregunto mi padre con tono serio y acusador.

-si. – conteste lo único que se me vino a la mente, después de todo era le verdad.

-¿¡se puede saber por que rayos fuiste a ese lugar!?

-Aline necesitaba mi ayuda y…

-¡me importa un reverendo cacahuate lo que necesite esa niña!

-hija tranquila – trato de calmarla mi madre. Y adivinen que. No pudo.

-¡Nada de tranquila Esme! ¿Entonces? ¿Qué? ¿Cuando esa niña necesite cualquier tontería Edward va a hacer cosas estúpidas como ir a meterse a la reserva? -estaba muy enojada. Dios, juro que si no fuera un vampiro, ella estaría casi morada del coraje.

-¡No era ninguna estupidez! - cuando le dije eso, ella me miro con esos enormes ojos dorados llenos de furia.

-¡Entonces lárgate con tu boba amiguita si quieres! – entonces después de eso, solo escuchamos la puerta de la casa azotarse, Bella se había ido mas que enojada.

Nadie dijo nada por unos segundos. Las miradas de mis padres eran de asombro, y las de mis hermanos recaían en la diversión absoluta. Solo después de que Emmett estaba seguro de que Bella estaba lo suficientemente lejos. Soltó una estridente carcajada.

-¿se puede saber de que te ríes tarado? – le pregunte a Emmett.

-es que… jamás… me imagine ver a Bella así – dijo entre risas mi gran hermano.

-fue interesante verla así. – dijo Jasper apretando los labios para retener la risa

- ¿así como? Hablen – estaba empezando a desesperarme.

-celosa hermanito. Celosa. – fue la simple y sencilla contestación de Alice.

¿Ella celosa? ¿De Aline? Bella no podía estar celosa ¿o si?

-¿celosa? – les pregunte a mis hermanos y ellos asintieron con la cabeza.

-se Ed. Es normal no te preocupes. – me alentó Rose mientras me revolvía el cabello como cuando era niño.

-Rose tiene razón campeón, ya se le pasara. Todas las chicas son así, acostúmbrate.

- anda ya a dormir bebe. Seguro que a Bella se le baja el coraje. – mi madre me dio un beso en la mejilla y me fui a mi habitación.

Me senté en el escritorio que estaba en mi cuarto y me puse a leer. Por que era obvio que no iba a poder dormir sin Bella. Enserio que esperaba que cuando ya no estuviera tan enojada.

Pasaban de las doce de la noche, y Bella aun no daba señales de querer aparecer. Estaba a punto de cerrar mi libro e irme a la cama. Pero sentí un cosquilleo en mi cuello, y unas manos frías rosar mi espalda.

-¿Qué haces despierto a esta hora? - me pregunto la voz de Bella detrás de mi.

-no podía dormir. Solo eso.

-perdón por actuar como una loca novia celosa. – me dijo mientras me abrazaba por la espalda.

-nunca podría enojarme contigo amor. - ¿Quién se podía enojar con ella cuando te veía con esos ojotes dorados tan brillantes que yo amaba?

- te amo bebe – me dijo besándome de nuevo el cuello.

Me levante del escritorio, y bese sus labios. Tan fríos y deliciosos, esos labios que me hacían tocar el cielo con un solo rose. Ella metió sus manos entre mi cabello, y yo la sostuve de la cadera.

Estar así con ella era la gloria. Sentía su cuerpo frio y perfecto pegado al mío. Sentía sus manos cada vez mas aferradas a mi, y juro en nombre de todo lo sagrado que ni siquiera me di cuenta de cuando nos fuimos directamente a la cama y mucho menos me di cuenta de en que momento yo había quedado encima de ella.

Sus manos empezaron a romper los botones de mi camisa, y mis manos luchaban por quitarle le blusa. Vi su rostro y me maraville por completo. Ella era el ser mas hermoso que había pisado esta tierra. Verla ahí con sus facciones perfectas, su cabello color caoba cayendo por los costados de su rostro. Esos ojos dorados que me hacían perder la razón, viéndome fijamente,

Me sentí el ser mas afortunado del universo. Por que ¿como una mujer que se acercaba mas aun ángel, podía estar con alguien como yo? Dios. La amaba más que a mi vida. Yo estaría dispuesto a ir al mismísimo infiero por ella. Solo por ella.

Cuando logre por fin quitarle la blusa, me sentí como un vil mortal ante una diosa. Era perfecta. Ni siquiera puedo describir lo que mis mortales ojos tuvieron el honor de ver.

-por todos los cielos Edward. Tenemos que parar - me dijo en medio de un quejido antes de separarse un poco de mi.

Ni siquiera me había dado cuenta de que mi camisa estaba rota y tirada en el piso de mi habitación.

Ambos nos separamos, y cuando la volví a ver a los ojos vi ese brillo de amor que era para mí. Solo para mí.

Bella pov

Sentía su corazón latir cerca del mío, que permanecía muerto, e inerte. Su corazón latí desbocadamente, y sus manos acariciaban mi cintura suavemente. Era como tocar el cielo. Su boca se movía al mismo ritmo de la mía. Y ambas lo hacían con desesperación.

Mis manos estaban enredadas en su hermoso cabello cobrizo, y podía sentir sus suaves manos recorriendo mi cuerpo.

En un arranque de pasión, empecé a romper los botones de su camisa. Y ni siquiera me percate de que en algún momento de mi actitud pasional, había hecho jirones su camisa y la había arrojado al suelo.

La vista que tuve de su torso desnudo, fue algo glorioso. Después de eso yo solo quería seguir. Pero un chispazo de conciencia llego a mí. Estaba apunto de comenzar algo, que si no lo paraba ahora mismo, yo no lo podría detener.

-por todos los cielos Edward. Tenemos que parar - dije con todo el pesar de mi alma. Solo Dios sabe que hubiera dado todo por seguir sintiendo sus tibias manos recorriendo mi cuerpo.

Cuando nos separamos, me sentí el ser más infeliz de la tierra. Que hubiera dado yo por continuar con el glorioso acto entre Edward y yo pero debía de pensar racionalmente. Por que ninguno de los dos estaba preparado aun para dar ese paso. Pero sobre todo el. Dios santo tenía apenas 17 años. Yo no podía hacerle eso.

Después de que nos separamos, y el se puso su ropa para dormir, nos acostamos en su cama, y empecé a acariciar su cabello hasta que se durmió. Su rostro tenía paz. Esa paz que no había visto en bastante tiempo. Últimamente, su sueño era intranquilo, y eso me preocupaba.

No quería que el sintiera miedo, yo juro que daría mi vida por el. Daría todo por que el fuera feliz. Daría todo por ver ese semblante de paz todas las noches.

-Bella – esa era la voz de Alice. Supo que la escucharía desde la habitación de Edward. Y si ella me interrumpía era por algo importante.

Me levante con cuidado intentando no incomodar a mi chico. Le di un beso en su frente y Salí a ver que necesitaba mi hermana.

-¿Qué paso Alice? – pregunte ya que estaba abajo.

-¿no lo percibes Bella? – me pregunto asombrada Rosalie.

-¿de que hablas?

-un vampiro esta cerca. – contesto Emmett de manera seria.

Agudice mis sentidos, y lo sentí. Era un olor extrañamente familiar. Pero inmediatamente me puse a la defensiva. Si un nómada estaba cerca, podría percibir a Edward.

-Alice. ¿Hacia donde se dirige? – le pregunto Jasper.

Mi hermana se quedo en silencio unos minutos que parecieron horas. Nadie dijo nada en todo ese rato. Hasta que las palabras de Alice nos llenaron a todos de terror.

-tomo su decisión. Viene hacia acá.

-¿Qué vamos a hacer Carlisle? No puede detectar a Edward – Rosalie pregunto con un deje de desesperación.

-vamos a tranquilizarnos.- dijo Carlisle -Alice ¿Qué planea?

-no lo se. Aun no a tomado una decisión concreta, pero algo es seguro. El viene en esta dirección.

-algo es seguro. No podemos permitir que el se acerque demasiado a la casa. – dijo Jasper tenso. También estaba preocupado por Edward.

-vamos a hacer esto; Esme tu y las chicas deben de quedarse en casa por cualquier cosa. Yo y los chicos iremos a impedir que se acerque a la casa.

Carlisle hablaba con seguridad, pero no podía ocultar el miedo en su voz y en su expresión.

Pero en su plan había algo que no me cuadraba. Era algo ilógico que mi madre mis hermanas y yo nos quedáramos en la casa. Se supone que el objetivo era que el extraño no llegara cerca de la casa, era más lógico que mas fuéramos a detener al extraño.

-Carlisle, yo voy con ustedes. – dije con seguridad. De todas formas iría quisiera Carlisle o no.

-¿estas segura Bella?

-si. Es mejor que seamos mas. – era lo mas lógico.

-tiene que apresurarse. Se esta acercando. – Alice nos dijo con nerviosismo en su voz.

Después de eso, salimos corriendo hacia donde estaba el rastro. Cada vez se me hacia mas familiar el olor. Pero ¿de donde lo conocía?

El rastro indicaba que estaba cerca. Estábamos a kilómetros de la casa, aun podíamos detenerlo. Nos detuvimos cuando no tamos que el olor se hacia mas fuerte, estaba segura de que el extraño estaba por ahí, tras las sombras de la madrugada.

-¿Quién eres y que quieres? – pregunto Emmett de forma directa y hostil.

La atmosfera era tensa, mis hermanos estaban nerviosos, era eso, o el poder de Jasper estaba actuando.

-me indigna un poco que me olvidaras Isabella.

Esa voz. Claro que yo conocía esa voz. Durante las décadas de nómada, fue una de las voces que mas escuche. La fragancia era la misma. ¿Cómo pude olvidarlo?

-¿Ethan?…

Bueno, aquí esta otro capitulo de esta historia, espero que les guste y ya saben, comentarios, opiniones, criticas constructivas etc. Son bien aceptadas. Gracias por tomar unos minutos de su tiempo y leer esta historia, y aun mas gracias a las personitas que se toman otros minutitos mas, y me dejan un comentario.

Otra cosa un poco importante. Es que en el principio del capitulo puse el nombre de una canción. El grupo que la canta es Aerosmith, y la canción es simplemente hermosa. Estaría genial que la escucharan, creo que va bien con el capitulo. Ustedes pueden reproducirla en cualquier momento del capi. Enserio es hermosísima.

Enserio gracias por su apoyo. Por sus comentarios, pero sobre todo por leer esta historia que es principalmente para ustedes.