EL VERDADERO PODER

Nota importante: todos los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y algunos pedazos de la trama son retomados de el libro carrie del Stephen King yo solo pongo parte de la trama para crear esta historia.

L

Lo que dijo mi padre me puso a pensar. En parte me dejo molesta. ¿Cómo podía pensar que yo le haría daño a Edward, ¿Qué acaso no entendía que mi pequeño humano era mi vida?

Salí de la biblioteca de Carlisle de manera brusca. Pero todo mi enojo se desvaneció al ver al chico de cabellos cobrizos y ojos somnolientos desayunando. En cuanto lo vi, mi enojo desapareció, y fue remplazado por ternura y amor. Me acerque a el sigilosamente y bese su cuello.

-¡rayos! Bella, no hagas eso. – era obvio que no me vio venir. Pero ver sus saltones ojos verdes. Valió la pena.

-¿me perdonas amor? – su mirada inmediatamente se dulcifico. Tomo mi mano y le dio un delicado beso.

-no hay que perdonar hermosa.

Después de eso, me senté a esperar pacientemente que terminara su desayuno. Era domingo, y como todo adolescente normal. Había dormido hasta tarde.

-¿Por qué discutías con Rose? – el interrumpió el agradable silencio.

-nada de importancia Edward.

-yo no lo creo así. Anda dime. – él podía ser muy insistente.

-ya te dije chico. No fue nada de importancia. Anda termina de desayunar.

-si no me lo quieres decir tu está bien. Le preguntare a Rosalie. – Edward se levantó y estaba a punto de ir a buscar a mi hermana.

-está bien. Te diré lo que paso. - de todas formas el lo iba a saber ¿no?

El regreso a su asiento con una sonrisa triunfal en el rostro.

-ok. Te escucho.

-mientras dormías llego un viejo amigo mío. El solo vio de visita y no permanecerá mucho tiempo aquí.

-y sospecho que Rosalie estaba enojada porque él está aquí ¿no es cierto?

- justamente ese es el motivo de su enojo. Pero no te preocupes.

-y debo suponer que tu amigo se alimenta de humanos ¿no? – pequeño. Diste justo en el clavo.

-si.- no quise decir más. En primera porque me sentía algo incomoda por la pelea que tuve con Rosalie y la charla que tuve con Carlisle. Y en segunda. No había mucho que explicar. Ethan se alimenta de humanos y ya.

- ¿por eso fue la pelea con Rose?

-si amor. Pero tranquilo Ethan no e malo. El solo caza por necesidad. Se sabe controlar.

-te creo Bella, si tú dices que o es peligroso. Entonces no es peligroso.

-Eddie. – se escuchó la voz estridente de mi gran hermano. Vi como mi chico rodo los ojos y lo ignoro. – Eddie.

-no estés jodiendo Emmett, ¿Qué quieres?

-dice Alice que si no te apetece salir con nosotros, es un día nublado y al parecer no tienes nada que hacer. ¿Qué dices.

En el fondo sabía que Emmett quería evitar que Edward se topara con Ethan. Tenían miedo de que mi amigo intentara algo contra mi Edward.

-no tengo muchas ganas, además sé que te preocupas por al amigo de Bella. Pero ella me dijo que no hará ningún daño, asì que no, gracias.

Vi la cara de descontento y preocupación de Emmett, ellos se preocupaban de verdad por él. Y debo de admitirlo, si no conociera a Ethan tanto como o conozco también o tendría miedo y no dejaría que se acercase a Edward ni de broma.

-Anda Edward, ve con los chicos. Puede que te diviertas. Además es domingo, no creo que tengas algo que hacer. – mi hermano me di una mirada de agradecimiento. Y yo me alegre al saber que mis hermanos protegían a mi chico.

-umm, es que no estoy muy seguro de querer ir. Además supongo que no iras Bella. Y…

-si el problemas es que no va ir Bella. No te preocupes Eddie, ya después saldrán ustedes dos "solitos".

Entendí el doble sentido en la frase de mi hermano, pero no era raro en el.

-idiota – susurro Edward entre dientes.

-¿entonces que dices Edward? ¿Iras con los chicos? – pregunte deseando que su respuesta fuera positiva. De esa manera Esme, Cralisle, y los demás estarían más seguros con la presencia de Ethan.

-supongo que si. Solo por favor Emmett, todo menos ir al centro comercial. Y menos si Alice va.

-¿llevar a la enana al centro comercial? ¿Enserio nos consideras idiotas hermanito? – dijo Emmett en tono serio.

-¡te escuche Emmett! – se escuchó el grito de Alice desde la sala.

Emmett fue hacia la sala, y me dejo sola con Edward, el siguió desayunando, pero después algo paso con él, soltó la cuchara, y me vio fijamente con esos ojos verdes, que parecía que veían dentro de tu alma.

-y ¿conoces a tu amigo desde hace mucho?

- mientras estaba como nómada lo conocí. Tenía tiempo que no sabía de él. – le conteste.

-ok. Bueno solo espero que se calmen los ánimos con Rosalie.

-no te preocupes amor. Son cosas irrelevantes que no deben de preocuparte. –trate de tranquilizarlo. Sabia que no estaba del todo tranquilo, por las noches no lograba dormir tranquilamente. Y me molestaba el hecho de que el no me dijera que era lo que le pasaba.

Y si de por si, el estaba ansioso por alguna razón. ¿Cómo por qué preocuparlo por algo sin importancia?

-supongamos que te creo Bella. – se levantó de la mesa. Y fue a lavar sus platos sucios.

-ya no hablemos de ese tema pequeño humano. Ahora vete a cambiar para que vayas con los chicos.

Me dio un beso en la mejilla antes de salir de la cocina y subir a su cuarto.

Yo me quede en la cocina pensando en todo lo que había pasado en ese fin de semana. Demonios. Pasaron tantas cosas, primero la visita que le hizo Edward a su "amiga" la llegada de Ethan a casa. Pero había algo que no podía abandonar mi cabeza. Lo que paso por la noche entre Edward y yo.

¿Cómo pude dejar que mis emociones me llevaran de esa manera? Pude haberlo lastimado, pudimos haber hecho… Dios la sola idea me ponía nerviosa. El no merecía que yo fuera su primera vez. El merecía más… mucho más. No solo entregarse a un cuerpo frio y duro como una roca. Él debía de sentir la calidez, el corazón de la otra persona latiendo desbocado como el suyo. Él debía de "sentir".

Pero, el sentir su cuerpo tan carca del mio, el sentir su corazón latiendo cerca de mi pecho, el sentir su calidez, su suavidad. Todo el me invitaba a tomarlo, a tomar todo de el.

-Bella. ¿no fuiste con los chicos? – la voz de Esme interrumpió mis pensamientos. Estaba tan distraída que no la había escuchado entrar.

-no. Ellos querían salir un rato y yo no tenía ganas, además tengo visitas.

-ahh ya entiendo. Estabas pensando en Ethan. – su tono de voz fue parecido al de Carlisle, con ese pequeño matiz de reproche, pero sobre todo angustia.

-no pensaba en él.

-no estes a la defensiva cielo. Yo sé que tú quieres a Edward. – Esme me miro con cariño, y supuse que sabía de lo que había hablado con Carlisle.

-¿Carlisle te dijo de lo que hablamos?

-no hija. Se podría decir que yo lo adivine. Sé que él tiene miedo de lo podría pasar con la llegada de tu amigo. Pero también se que tu amas a Edward. Y que jamás lo lastimarías.

Su voz me daba a entender que había puesto su confianza sobre mi. Y yo estaba dispuesta a no defraudarla.

-yo prometo nunca lastimarlo Esme. No podría vivir en paz si yo lastimara a Edward.

-yo lo se hija. Por eso lo deje en tus manos. Se que nadie lo amara tanto como tu Bella. Tienes un corazón tan hermoso a pesar de todo lo que has pasado.

Sus palabras me formaron un nudo en la garganta. Ella siempre viéndome mejor de lo que en realidad era. A pesar de mi época de rebeldía ella nunca me había reprochado nada. Ni siquiera el dia que parti de casa para vivir mi vida de nómada.

Ni cuando les conté la razón por la que volví arrepentida a su lado. Ella era lo mas cercano a una madre que yo tenía. Y era una de las pocas personas que sabía mi verdadera historia de mi tiempo como humana.

-gracia por creer en mi madre. -Las palabras salieron desde lo profundo de mi muerto corazón.

-adoro cuando me dices de esa manera Bella. – sus ojos brillaban de una manera poco inusual. De ser humanas ambas estaríamos llorando.

-eso es lo que tú eres para mí Esme. – la abrace como hacía mucho tiempo no lo hacía. La amaba como a una madre, y ella me había encomendado a uno de sus más grandes amores. Su hijo.

-tu siempre serás mi primera bebe. pero, basta de sentimentalismos, ¡arriba corazones! - su sonrisa era enorme y se formaban esos tiernos hoyuelos en sus delicadas mejillas. – no quiero que te preocupes por lo que te dijo Cralisle. Veras que pronto vera que sus miedos son equivocados.

-gracias por platicar conmigo sobre esto Esme. Iré a mi habitación un rato

-está bien hija.

Subí a mi habitación y me en mi acosté en mi cama. La llegada de Ethan claro que me agradaba, tenía tempo sin verlo, y fue una parte importante durante mi tiempo como nómada. El además de Carlisle y Esme sabia mi verdadera historia.

La historia que nunca le había contado a mis hermanos ni siquiera a Edward. Ethan sabía de la muerte de mis padres, y de como yo quede desamparada sin familia, sin hogar. Sin nada. Supo de cómo vague por las calles durante un año hasta llegar a las calles de chicago donde un extraño me convirtió en lo que soy ahora, y donde Cralisle me acogió como una hija.

Solo ellos tres sabían lo que había pasado en mi vida antes de ser lo que soy ahora.

Debo de admitir que es estúpido que haya inventado una historia una historia totalmente diferente. Pero ¿Qué caso tenia que los demás supieran lo miserable que fue mi vida como mortal?

Y sobre todo me daba vergüenza, tener que contar todo lo que en ese tiempo tuve que hacer por conseguir algunas migajas de comida, y como luchaba por sobrevivir en las calles.

Era mejor aligerar la historia, y dejar de lado el hecho de que fui convertida por un desconocido, y mi existencia solo una casualidad.

Ya habían pasado algunas horas y Ethan aun no llegaba de su cacería obligada. Aburrida me levante de la cama y tome mi viejo libro de "cumbres borrascosas" Dios nunca me aburria de ese libro.

Después de algunas horas escuche a mis hermanos llegar, rápidamente deje mi libro en la cama, y baje a ver a mi Edward.

Iba entrando a la casa mientras comia un una barra de chocolate. Rayos. Hasta verlo comer me gustaba (si lo se suena extraño)

-hola amor. ¿te divertiste? – le pregunte mientras rodeaba su cuello con mis brazos.

-si. Pero te extrañe mucho. – me sonrió de esa manera que solo el sabia. Su hermosa sonrisa torcida.

- Eddie, tanto chocolate te puso empalagoso. – Emmett dijo a manera de broma. Y sabía que Edward odiaba que lo llamaran así.

-que te jodan Emmett.

-mamá. Eddie dijo una mala palabra. – Emmett a veces era tan infantil.

Mi chico rodo los ojos ya exasperado.

-no te enojes mi vida. – le dije para después besar sus labios. Su calidez, su suavidad, su aroma, todo de el era perfecto.

Estaba tan malditamente concentrada en mi chico como para notar que la puerta de la entrada estaba abierta. Y tampoco me percate de la persona que había entrado si avisar y ahora estaba en la sala mientras mis hermanos lo miraban con desconfianza.

-buenas noches- la voz suave de Ethan hizo que automáticamente soltara a mi chico.

-¿cazaste lo suficiente? – el tono de Rosalie era de fastidio y repugnancia. Era obvio que ella sabia que Ethan no había cazado animales.

-lo suficiente como para no dañar a nadie Rosalie. – el tono de Ethan era calmado. Pero como lo conocía, sabía que en su tono había mas emociones, de las que incluso Jasper podía identificar.

Emmett gruño ante las palabras de Ethan. Algo me decía que la contestación de Ethan hacia Rosalie la había molestado. El silencio gobernó por unos minutos en la estancia. Jasper estaba tenso, tratando de calmar la situación entre mis hermanos e Ethan. Pero este incomodo silencio fue roto afortunadamente.

-tu debes de ser Ethan. Un gusto. – la voz de Edward se escuchaba algo cortada. Y sus nervios eran palpables.

Lo entendía. Ver a un vampiro con ojos rojos debía de ponerlo nervioso. Y de nuevo me odie por hacer que mi chico pasara un mal rato.

-un gusto Edward. – en su rostro se dibujo una sonrisa que solo pocas veces vi.

Cuando Edward extendió su mano para estrecharla con la de Ethan la voz de Alice si hizo presente.

-¡EDWARD! ¡NO! – demasiado tarde. Ethan teia la mano de Edward entre las .suyas

Edward soltó un jadeo, y ahí lo supe.

Ethan estaba usando su maldito poder con el amor el mi existencia.

Hola! Sé que pase mucho tiempo sin actualizar, y merezco ser pateada hasta la muerte por eso.

Pero mi computadora viejita de escritorio murió y pues tuve que esperar hasta que pues pudiera conseguir otra computadora donde escribir.

Este capi lo hice desde la laptop, pero aun no me acostumbro y pues cometía faltas de ortografía a cada rato (mas de las comunes) y aun no se que tantas tengas este capitulo. Espero que no sean demasiadas.

Y bueno ya saben lo de siempre, la escuela las materias, los maestros. Pero bueno. Como dicen mejor tarde que nunca.

Espero que les guste. Ya saben gracias por los comentarios del capitulo pasado. Ya son 119 comentarios y eso me encanta y se los agradezco mucho.

GRACIAS.