EL VERDADERO PODER
Nota importante: todos los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y algunos pedazos de la trama son retomados del libro carrie del Stephen King yo solo pongo parte de la trama para crear esta historia.
Desde que salimos de la casa estaba preocupado. ¿Quién era ese amigo de Bella? ¿lo conocía desde hace mucho? ¿a qué había venido?
Trate de mostrarme lo más normal que pude cuando Bella me dijo de la llegada de su supuesto amigo. Pero la tensión se podía sentir en al aire. Cuando Emmett me propuso ir con ellos, no estaba seguro de aceptar. Y no precisamente por que extrañara a Bella como mi hermano insinuó. Pero si tenía que ver con ella.
Cuando por fin lograron convencerme de que fuera con mis hermanos, yo aun seguía intranquilo, y ni decir de como me sentía mientras estábamos fuera de casa. No hicimos la gran cosa, fuimos a ver una película, me llevaron a la tienda discos que estaba en port angeles, y por ultimo a comer chatarra.
Me encantaba pasar tiempo con mis hermanos, pero no estaba a gusto sabiendo que Bella, y su "amigo" estaban solos en casa. Y no porque fuera celoso, pero algo no me cuadraba con la llegada de su amigo.
Llegamos a la casa, y para mi alivio Bella, estaba sola. Ella en cuanto me vio, salto a mis brazos (sin lastimarme) y me dio un beso en los labios. Rayos, yo debía apestar a todas as cosas que comí. Pero al parecer a Bella no le molestaba.
-hola amor ¿te divertiste? – anda si, me divertí harto pensando en que tendrías toda la tarde para conversar con tu viejo "amigo"
-si. – era obvio que no le podía decir lo que había pensado. – pero te extrañe mucho. – eso si era verdad.
- Eddie, tanto chocolate te puso empalagoso. – empezó molestar como era costumbre.
-que te jodan Emmett. – la palabrota se me salió casi por instinto, y sabía que si mi mamá había escuchado, me ganaría un buen regaño.
-mamá. Eddie dijo una mala palabra. – Emmett a veces era tan infantil. No pude evitar poner los ojos en blanco por su tontería.
-no te enojes mi vida. – volvió a besarme y juro que olvide que estaba en el living de mi casa, que mis hermanos estaban ahí con nosotros. Olvidamos absolutamente todo.
Cada vez que ella estaba cerca tenía este efecto en mí. Como ayer en la noche. Haberla sentido tan cerca… debía de dejar de pensar en eso porque si no…
-buenas noches- desde la puerta se escuchó una voz gruesa, pero agradable al oído.
Y cuando fije mi atención en el dueño de la voz, se formó un nudo enorme en mi estómago. Era mucho peor de lo que pensaba. Ese definitivamente era Ethan.
Era más alto que yo, su piel era pálida y perfecta. Pero lo más aterrador, eran esos intensos y grandes ojos rojos. Demonios, yo no era nada comparado con él.
-¿cazaste lo suficiente? – la voz de Rosalie, hizo que yo dejara de analizar al Ethan. Su tono era amenazante, incluso grosero.
-lo suficiente como para no dañar a nadie Rosalie. – la manera en la que le contesto a Rosalie, parecía como de burla, o algún otro sentimiento negativo. Y al `parecer no fui el único que lo noto, por que Emmett le gruño amenazadoramente.
¡Al carajo! Tenía que romper ese horrible silencio que se estaba formando después del gruñido de mi hermano.
-tú debes de ser Ethan. Un gusto. – no pude evitar el pequeño temblor de mi voz.
-un gusto Edward. - ¿Cómo sabia mi nombre? Trate de ignorar ese detalle. Y extendí mi mano como saludo.
-¡EDWARD! ¡NO! – escuche el grito de Alice, segundos antes de tomar la mano de Ethan. Pero no fue suficientemente rápido para hacer caso a su grito de advertencia.
En cuanto tomo mi mano entre la suya todo lo demás desapareció. De un momento a otro yo ya no estaba e living de mi casa. Ahora estaba en un enorme lugar negro, donde lo único visible era el rostro de Ethan.
En cuanto el cerro los ojos, empezaron a formarse en mi cabeza imágenes. Escenas donde aparecía una bella mujer de cabellos cobrizos. En otra un hombre llorando en lo que parecía una sala de espera de un hospital. Su rostro no era visible, pero veía como su cuerpo se convulsionaba por los sollozos.
Las escenas cambiaban rápidamente, otra de ellas, la reconocí. Nunca la había olvidado, era de cuando Masen llagaba ebrio por las noches, de sus gritos, de sus golpes. Las noches en el sótano.
Todo parecía tan real, era como haber vuelto al pasado y revivir el infierno que viví con él. Dolía recordar, dolía escuchar de nuevo los gritos enajenados de el que se decía ser mi padre. Vi como usaba mi poder cuando era un niño. Como Masen gritaba aterrado como si supiera que era yo el que le estaba haciendo. Como si el supiera lo que me pasaba. Él sabía que yo tenía el poder.
-así que esa es tu historia.- cuando volví a la realidad vi que ambos seguíamos en el mismo lugar en el que empezó mi "visión". Y yo no podía despegar mi vista del vampiro que seguía sosteniendo mi mano mientras sonreía con suficiencia.
Y lo entendí. Ese era su don. Ahora conocía todo mi pasado, sabia sobre mis miedos. Sabia del poder.
Mi pecho dolía. Estaba respirando muy rápido. Y solo oia las voces distorsionadas de mi familia. Lo único que pude escuchar con claridad fue el grito de Bella.
-¡Déjalo en paz Ethan!
Solo en ese momento pude ver otra cosa que no fueran los hipnotizantes ojos del sujeto que tomaba mi mano con firmeza.
Vi que Alice, estaba tratando de detener a Rosalie. Que en ese momento estaba a punto de abalanzarse sobre Ethan. Y Emmett ayudaba a Alice en su labor. Mientras que Jasper evaluaba la situación, como si estuviese ideando una estrategia para destruir a un enemigo.
No entendía, porque a pesar del grito de Bella, Ethan seguía sujetando mi mano. Cada vez su fuerza empleada en mi extremidad era mayor.
Sin que pudiese evitarlo un quejido de dolor salió de mi pecho, cuando se agarre se apretaba más.
-suelta a mi hijo ahora mismo si no quieres morir. – vi a mi madre aparecer detrás de Ethan mientras con su codo afirmaba el cuello de Ethan.
Nunca había visto a mi madre así. Estaba enojada, más que enojada furiosa. Cuando el dejo de apretar mi mano. Todas las fuerzas desaparecieron de mis piernas. Y si poder evitarlo, me fui de bruces en la alfombra de la casa.
Bella me sostuvo antes de que me golpeara de lleno en el suelo. Y cuando empezó limpiar mis mejillas me di cuenta de que estaba llorando.
-¿qué le has hecho a mi hermano? hijo de puta. – la voz de Emmett estaba furioso.
-nada malo ¿cierto Edward?
-quiero que te vayas Ethan.-la voz de Bella sonaba molesta. Sus manos frias estaban firmemente sosteniéndome.
- si eso es lo que quieres Isa. Lo hare.- sus ojos rojos estaban clavados sobre Bella. – siento las molestias que ocasione con mi llegada.
Sus palabras sonaban sinceras, pero algo en él no me convencía. Después de que dijo eso, salió disparado de la casa, su figura se distorsiono por la velocidad.
Yo a pesar de que él ya se había ido, y de que Bella estuviera junto a mí, no podía parar de llorar.
-¿Qué fue lo que te hizo hijo? – escuche la voz de mi padre, no sé en que momento llego, pero estaba frente a mí, mirándome con preocupación.
Supe en ese momento que tenía que contestar, no valía la pena ocultarlo más. Sabía que Alice había "visto" lo que Ethan me había mostrado, pero supongo que esperaba que yo le explicara a situación a mi familia.
-El… el me enseño cosas. - ¿Cómo podía describir lo que ese sujeto me había enseñado? Diablos. Ni yo mismo lo sabía.
-¿Qué demonios le hizo a mi hijo Isabella?- la voz de mi padre sonaba entre molesta y preocupada. Lo que me molesto fue que el tono de molestia y desaprobación o lanzo contra mi Bella.
-ese es su don. Él puede ver el pasado de las personas y proyectarlo o algo así… no sé. El… él nunca me lo explico bien. Yo…yo no pensé que fuera a utilizarlo con Edward y…
-¡tú sabias lo que él podía hacerle a Edward! ¡Y aun así dejaste que se acercara! – Rosalie gritaba como una loca.
-yo… juro que no pensé que el haría eso. – la voz de Bella sonaba nerviosa, y preocupada, pero sobre todo triste. – nunca permitiría que le pasara algo a Edward yo…
-la cuestión es que si paso algo Isabella. Te lo advertimos. Ese tipo no inspira confianza. No puedo creer que fueras tan estúpida para pensar que no pasaría nada.
Jasper la interrumpió esta vez. Sus palabas fueron hirientes. Y me molestaron. Ninguno de ellos tenía el derecho de reclamare a Bella levante dispuesto a ayudar a que esa discusión terminara.
-quiero ir a dormir mamá. ¿Puedo ir a mi habitación? – sonaba patético y chiqueado. Pero de otra manera seguirían discutiendo.
Mi madre asintió, y trate de que el temblor de mis piernas no delatara lo nervioso que aun estaba. Bella rodio mi cintura y trato de guiarme hasta mi habitación. A pesar de que mis hermanos e incluso mis padres la veian de una manera extraña, ella los ignoro y siguió sosteniéndome de la cintura con sus delgados brazos.
-hasta mañana papà. Los veo mañana chicos.
Lo único que quería era hablar con Bella a solas. No soportaba la mirada de culpabilidad que tenia mi novia.
-si te sientes mal de alguna manera, no dudes en llamarnos hijo. – dijo mi padre mientras empezábamos a subir las escaleras.
Voltee para responderle, pero antes de que cualquier palabra saliera de mi boca Bella hablo.
-no te preocupes Cralisle, yo estaré con el.
-vaya, que alivio. – el tono venenoso de Rosalie me molesto bastante. Le dirigí una mirada envenenada. Pero Bella fue un mas obvia y ella le lanzo un ligero gruñido.
Sabía que Bella estaba molesta. Y francamente no quería escuchar mas discusiones. Así que solo apreté su dura mano, y ella me vio con sus ojos llenos de culpa. Pero a pesar de eso me sonrió. Y seguimos caminando a mi cuarto.
Una vez ahí, abrí mi cama para irme a dormir. No me moleste en cambiarme, por que eso implicaría que Bella saliera de la habitación, y yo necesitaba hablar con ella.
-si quieres salgo un momento para que te cambies. Yo… yo no quiero que te sientas incómodo.
-no te preocupes amor. Así estoy bien. Pero quiero hablar contigo
-Dios, no sabes lo estúpida que me siento en este momento. – tomo mis manos y siguió hablando. – juro que yo no sabía que Ethan iba a hacer eso. Yo… yo daria mi vida por protegerte pero… no sé qué fue lo que paso.
Un sollozo salió de sus labios, y casi automáticamente me dieron ganas de llorar. Su dolor era mi dolor.
-¿puedes dejar de culparte? Nada de esto fue tu culpa. Y yo estoy bien Bella. – esperaba que mis palabras hicieran efecto, porque detestaba verla triste.
-yo no estaría viva si tu no estuvieras bien. Dios te amo tanto. – sus labias se juntaron con los míos. Y en ese momento supe que todo estaba bien.
2
Los días pasaron, y poco a poco se fue olvidando lo de Ethan. La única que seguía molesta era Rosalie. Pero bueno ella siempre haba sido así conmigo. Se preocupaba demasiado por mi bienestar y en el fondo cada vez que Rosalie exageraba con mi seguridad yo me sentía querido.
Era otro tedioso y aburrido lunes. Creo que lo único que me anima un poco es que podre ver a Aline después de un largo fin de semana. Amaba conversar con ella. Me platicaba sobre como había pasado su fin de semana. A veces hasta me comentaba lo que pasaba en la push. Creo que confiaba en mi. Y eso me hacía sentir un poco culpable.
Llegue al colegio en mi auto. Con la diferencia de que Bella estaba al volante. Ella alegaba que los caminos estaban resbaladizos por la fuerte llovizna que cayó en Forks durante la noche. Y como era de esperarse ella gano, y yo no tuve más opción que irme en el asiento del copiloto.
El camino hacia la escuela fue corto, Bella conducía muy rápido, supongo que ella podía hacerlo sin problemas o sin temor a que nos estrelláramos. Sentí envidia por eso.
En llegamos al instituto y ella se fue a su salón de clases. Quise matar el tiempo en el estacionamiento. Francamente no tenia ganas de entrar a clases de trigonometría. Y claro en casa podía pedirle a cualquiera de mis hermanos que me explicaran lo que sea que haya explicado la profesora.
-¿apenas lunes y tú ya saltándote la primera hora? Sí que eres un malandrín Cullen.
–que quieres que te diga Alee. Asi de rebelde soy. – hablar con esa chiquilla era tan sencillo.
-entonces ¿ no entraras a trigonometría?
-no. No tengo ganas. ¿y tu? – algo me decía que ella tampoco lo haría. Genial tendría compañía.
-eres una mala influencia para mi Edward. Creo que esta vez te hare caso y no entrare a clase tampoco.
-y entonces que quieres que hagamos. Tenemos dos horas libres.
-hoy llegue algo tarde y no me quedo más remedio que dejar mi camioneta en uno de los lugares más alejados del estacionamiento. ¿Quieres tomar una soda dentro de la camioneta? – parecía nerviosa cuando me lo pregunto. Yo intente animarla con una sonrisa, tome su mano y fuimos a la parte más alejada del estacionamiento.
Cuando llegamos a la parte donde estaba su camioneta, no se metió dentro. Si no que ella salto a la parte trasera de su camioneta. Me aproxime rápidamente para ayudarla a subir. Pero inmediatamente me retire cuando ella alzo una de sus cejas en un gesto de incredulidad.
-no seas nena. No soy una damisela en problemas Cullen. Relájate. – ella se sentó en el monovolumen y de una mochila que estaba ahí saco dos latas de refresco. – piensa rápido Cullen. – dijo cuándo me lanzo la lata. Yo la atrape con dificultad antes de que la lata estampara contra mi nariz.
-oye. ¡casi me matas! – le dije a modo de broma.
-no te preocupes Edd. Nunca lastimaría la cara de niño bonito que te cargas.
-graciosa. – le dije mientras me montaba en el monovolumen. -sabias que faltarías a clase. – le dije señalando la lata de soda.
-nunca se sabe amigo. Pero no se una buena cerveza hubiera sido mejor que esta soda.
-Alee tienes 17 años. Como puedes beber esa cosa.
- hablas como si nunca hubieras bebido una en tu vida. – no se que vio ella en mi expresión que de la nada exploto en carcajadas. – no puedo creerlo. ¡nunca has tomado una! ¡carajo eres una ternura!.
-no jodas Alee. – le dije en broma. Aunque si me molesto un poco que se burlara de mi poca experiencia.
-ya no te enojes nene.
-deja de decirme asi ¿quieres? – le dije dando un sorbo a mi soda.
Después de eso comenzamos a platicar como siempre la hacíamos. Ella me conto todo lo que hizo en la reserva. De la pequeña pelea con su hermano que termino en una pelea de cojines.
Ella me contaba muchas cosas, y yo me sentía parte de su vida. Según ella era la primera vez que hablaba de esa manera con alguien que no fuera su padre o Jacob. Pero yo me sentía genial sabiendo que confiaba en mi. Por qué yo también confiaba en ella.
Le conté sobre la llegada de Ethan y por supuesto su rápida retirada. Ella me escuchaba con atención, y sabía que el tema le interesaba. Pero era justo. Ella me confiaba las cosas que pasaban en su tribu, y yo las cosas que pasaban en mi familia.
En el fondo creo que nosotros formaos la extraña unión de dos razas enemigas. Somos los únicos que tenemos que poner de cabeza lo que ya de por si es anormal.
-rayos. El extraño no parece muy agradable. – me dijo Aline después de que le conte lo que había pasado con Ethan
- pues no se si lo sea o no. La verdad no cruce mas de dos palabras con el tipo. Pero me pareció aterrador.
- claro que te pareció aterrador. Después de todo es un chupasangre y…
-oye. No se llama chupasangres. Te recuerdo que mi familia también es…
-ya se ya se. También son vampiros. Pero debes de aceptar que incluso tu chica vampiro es aterradora.
Su comenario muy a mi pesar me parecio gracioso. Y no puede evitar soltar una pequeña risita.
-puede que lo sea pero yo…
-la amas ya lo se. Se ve. El como la miras, el como hablas de ella. No necesitas decirlo sabes amigo.
-es que ella es tan especial. – le dije pensando en mi ángel de rizos caoba.
- no merecías menos Cullen. – ella me dio un golpe amistoso en el hombro, y seguimos tomando soda en silencio hasta que la campana que avisaba que la segunda clase estaba por comenzar.
Ayude a bajar a Aline de la camioneta y aunque me miro de nuevo con incredulidad pero esta vez acepto m i ayuda.
-bueno Edward yo tengo que ir a mi clase. Nos vemos en clase de gimnasia. – ella se despidió de mi y se fue caminando hacia su clase casi corriendo.
Yo supe que también era hora de irme a la clase. Esperaba que Bella no se enterara de que me había saltado la primera hora y menos con Aline.
Una mano fría sostuvo la mía. Y supe inmediatamente quien era.
-fui a buscarte a tu salón y nunca te vi salir. ¿Dónde estabas? – sabia que ella preguntaba solo porque quería que yo le respondiera. Pr que estaba seguro que sabía que me había saltado la clase. Y probablemente sabia con quien había estado.
- no tuve ganas de entrar a clase amor.
-y ¿debo suponer que tu amiga tampoco tuvo ganas de entrar?- su voz se escuchaba enojada y su pregunta tenia un toque de reproche.
-si. Ella tampoco entro a clase- decidi contestar con sinceridad.
-bueno. También supongo que estuviste con ella. apestas a perro mojado. – estaba furiosa. Aunque nunca alzo la voz.
-no tienes que ser tan ofensiva.
-me importa un carajo si soy ofensiva o no. Y menos si se trata de esa… de esa niña. – dijo como si la idea de pensar en mi amiga le repugnara. Eso me molesto.
-¿Qué es lo que tienes en su contra? Ni siquiera has cruzado mas de 10 palabras con ella.
-créeme. Me siento afortunada de que sea así. – estaba enojada y sus manos se cerraban fuertemente en forma de puños.
Algunos curiosos se quedaron viendo la discusión que tenia con Bella. Afortunadamente trataban de ser discretos. Pero nos observaban.
-no tienes por qué ponerte así amor. – intente clamarla. Pero al parecer se molestó más.
-eso es lo que tú crees. Mira por hoy déjame tranquila. Hablaremos luego. – ella camino por el pasillo muy rápido y no me dio la oportunidad de contestarle o siquiera detenerla.
…..
Bueno después de mucho tiempo. Aquí está un nuevo capítulo. Enserio lamento la demora pero pues acabo de terminar el semestre y hubo algunas situaciones que me impedían escribir rápido. Pero ahora están resueltos y yo de vacaciones. Así que espero poder actualizar mas rápido.
Gracias por lo comentarios y por que se tomaron unos cuantos minutos de su tiempo para leer esta historia.
GRACIAS
