Capitulo 6

Recelos

Shizuru no dejaba de dar vueltas en su mente al asunto, estaba tumbada en la cama boca arriba solo perdiéndose en el techo, la platica que mantenía con natsuki había sido floja y mas corta de lo usual, no había o no podía darse el tiempo de pensar y procesar lo que estaba pasando, los últimos meses habían sido momentos buenos y malos, de una u otra forma habíase mantenido al lado de su pelinegra entre discusiones, insultos e indirectas pero extrañamente tenia un amor incondicional y un sentimiento que nunca antes había experimentado, había cambios algunos notorios y otros mas sublimes, era menos hosca y mas gentil incluso daba muestras no tan claras de romanticismo que en un principio ninguna había dejado salir y eso significaba que esos fríos y penetrantes orbes esmeralda podían hacerla sentir amada en muchas formas que ella creyó improbables viniendo de ambas.

Pero todos esos sentimientos habían pasado a darle de una confusa alegría a tenerle entre la espada y la pared, natsuki sabia de la existencia de su mejor amiga de shizuru o al menos a grandes rasgos, quien durante la noche le había llamado a su casa declarándole su amor, claramente se encontraba ebria y era esa la única forma en la que había encontrado el valor de hacerlo, pero la pregunta que rondaba la mente de los carmín era, ¿el por que justamente ahora? que empezaba a abrir sus sentimientos hacia natsuki tomoe hacia eso, darle un par de palabras que no solo la confundían si no que complicaban todo lo poco que había logrado hasta ahora con la ojiverde...

Tomoe y shizuru llevaban bastantes años de conocerse pero en ningún momento los ojos violeta le había dado señas de que su amistad pudiera encaminarse hacia esos lares...

=shizuru que te pasa? te noto como enfadada=

=no es nada nat solo pensaba...=

=pensar en que? dime que pasa, si crees que puedes ocultarme que estas mal sabes que lo noto=

=podemos vernos mañana? me gustaría hablar en persona contigo hace unos meses que no salimos y te hecho de menos...=

=mañana?...ha...bien pero seria temprano por que tengo algunas tareas, además yo también quiero verte shizuru...=

=te espero en el lugar de siempre y oye...=

=si?=

=no llegues como delincuente por la espalda, que eres bruta por naturaleza y si te caes de nuevo no culpes a mi codo=

=...jajajajajajaja eres malvada, no recordaba eso, pero si lo del helado y tu padre gruñón=

=jajaja y lo dices tu que traes cara de perro rabioso cada que te veo=

=jaja...que? eso no es cierto, mi cara no es así de perro, estas borracha=

=jaja borracha? pero casi no bebo=

=jajajaja estas loca, pero así te amo, entonces nos vemos mañana shizuru..=

=bien, pero no llegues tarde, a las 9 am esta bien?=

=hmmmm 9...en domingo y me harás madrugar, tu me odias?¡ jaja=

=no seas llorona, solo será por esta vez =

=ha...vale, vale, pero solo por que me lo pides, entonces te veo allá, es hora de salir del trabajo, seguimos cuando llegue a casa=

=ok, te cuidas=

=vale=

la pelinegra acomodo rápidamente sus cosas, levanto su ropa del trabajo y la guardo en una mochila que solía llevar, reviso que los candados estuviesen bien y cerro la puerta con llave, misma que entrego en la oficina, saliendo sin cruzar palabra con nadie, no es que no fuera sociable o que no pudiera mantener una charla amena con quien fuese, pero esa tarde lo que necesitaba era avanzar sus deberes lo mas posible para pasar el día de mañana por entero con shizuru.

una hora y media mas tarde y estaba cruzando perezosamente el umbral de su hogar acalorada y hastiada del atiborrado y lujoso metro que en esas epocas del año eran como un verdadero infierno, el sonido de un par de botes siendo movidos le hizo mirar de inmedato donde una mirada dulce de su madre le recibía.

-vaya llegaste un poco temprano hija- musitaba con tono cantarín mientras arrojaba unas camisas de su oficina en un bote limpio

-ha...solo tenia prisa por llegar, tengo que lavar mi ropa y el uniforme...mañana voy a salir..- los pasos de la pelinegra seguían si haber parado mientras su madre le hablaba.

entraba y arrojaba su mochila para sacar su ropa y apuntes, dejándole un mensaje cálido para su amada, excusándose por que probablemente no podrían hablar durante todo el resto del día, seria mejor avanzar lo mas posible los deberes para que al otro día pudiera estar con ella el mayor tiempo ...un par de mensajes antes de dormir y los esmeralda caían presa del sueño que tanta falta le hacia en días tan ajetreados como ese, lo bueno es que mañana todo estaría bien y habría valido la pena...o no?.
muy temprano por la mañana una mano palmeaba el colchón entre sueños aun, el repique del tono iba en aumento y le acababa de gotas la paciencia a los esmeralda que luchaban entre la flojera y el enojo que iba ganando terreno, haciendo que en un suspiro de resignación se sentara en la orilla de la cama obligándose a no dormir de nuevo.

-haaa¡ donde estas mierda¡- gruñía vociferando cuanta maldición recordaba y vaya que eran bastantes, al fin entre un resoplido pescaba el celular y desactivaba la alarma.

-maldito domingo de...ah...claro debo ver a shizuru en una hora..- aun adormilada y con flojera se levantaba para entrar al chorro frio de la ducha despertando en un momento, se colocaba la chamarra y se detenía frente a la puerta de la habitación de su madre llamando suavemente con un par de toques.

-hmmm que hija- natsuki reía para si al escuchar el tono dormido de su madre y entraba despacio.

-mamá... voy a salir, tengo un compromiso, solo pasaba a avisarte- la pelinegra se inclinaba hasta besar la frente de su madre, recibiendo a cambio una caricia por el rostro.

-no llegues muy tarde y trata de no meterte en líos por esta vez...-

-claro mamá, tendré cuidado y nada de líos- respondía en voz baja levantándose para salir de casa a paso despreocupado.

shizuru estaba desde hacia diez minutos en la banca de piedra de siempre, recordando aquel dia que natsuki le abordo, pero tambien cuando tomoe le tendio la mano para que no estuviese lejos de la vista que le daba ese lugar... habia conocido a las dos mujeres mas allegadas y cercanas a ella en el mismo lugar y eso era unacoincideincia extraña y opuesta,a la distancia miraba a su pelinegra acercarse con el gorro de la capucha puesto, deteniendose a un par de pasos frente a ella.

-ven...- fue todo lo que dijo entre una sonrisa llamándole con un ademan de mano

-vaya y a que se debe tanto misterio?- shizuru le seguía ajustando su abrigo, mirando como el rostro de natsuki giraba hacia un lado para observarle de reojo.

-misterio? jajaja exageras shizuru...- los esmeralda retomaban la vista al frente para caminar un par de calles, donde una cafetería rustica se miraba, sus amplias ventanas dejaban ver el interior, un techado rustico con piedras de color claro, un par de faroles hechos de herrería delicada de color negro intenso y una puerta que tintineaba al sonido de una campana de hierro, al entrar natsuki le detenía la puerta a los carmín que dudaron un momento antes de pasar.

-pasa shizuru...no se si sepas pero tengo modales..- le dedicaba una sonrisa cálida y el candor de su mirada abrumo por un segundo a shizuru, casi se sentía culpable de lo que le diría pero mas le mataba el no saber como reaccionaria...seguramente explotaría de forma caótica o simplemente terminarían ese mismo día...
natsuki le tomo del brazo y detuvo la puerta con el pie, acerco a shizuru hacia ella levemente y le miro intensamente a los ojos -que pasa shizuru? te noto nerviosa..-
le aparto las manos y empujo ligeramente su pecho, entrando en la cafetería para buscar la mesa mas alejada y donde podrían hablar en calma, los esmeralda le vieron con preocupación, hacia mucho que no era retirada así, incluso habían tenido un par de acercamientos bastante intensos siempre en privado o lejos de las miradas indiscretas.

la pelinegra tomo asiento frente a shizuru que evitaba a toda costa su mirada, colocaba el brazo sobre el respaldo de la silla y llamaba al mesero que hacia una seña con la cabeza a otra chica para que se acercase.

-buenos días señorita, que van a pedir?- la mujer era linda, tenia una piel clara, ojos cafés de mirada amena, un cuerpo delgado y una voz agradable al oído y sin dudas esa sonrisa le garantizaría una buena propina.

-ha...bueno a mi tráigame un café con leche sin azúcar y shizuru, ¿Qué vas a pedir tu ?- le miraba con el rabillo del ojo esperando que hiciese su pedido.

-un café y un pan dulce- los carmín sostuvieron la mirada unos instantes para caer en la mesera que permanecía cerca de la pelinegra...demasiado cerca para el gusto de shizuru.

-¿pero que pan? hay muchos...- inquiría natsuki en tono divertido.
el rostro de shizuru se ruborizo un momento, conocía el humor carrillero de natsuki pero aun así entre una fingida mueca de molestia respondió rogando que no dijera algo estúpido su acompañante -una...concha- el rostro permaneció impasible regresando a con la mesera.

-solo eso, gracias y podría traerme el café muy "caliente"?- había un doble sentido en esa frase o natsuki lo hacia a propósito, haciendo que shizuru sintiera un poco de celos por la reacción cínica de la mesera.

-claro yo se lo traigo caliente señorita...el café- sonreía una vez mas y se retiraba dejándolas a solas, mientras la pelinegra giraba su torso para quedar de frente, con una sonrisa divertida en los labios.

-es una zorra...- musitaba shizuru recargando los brazos sobre la mesa.

natsuki le miraba con interés recargando su barbilla sobre su mano flexionada en la mesa acariciando meditativamente con su índice - estas celosa de una mesera?...jajajajajaja que carajo te pasa shizuru? y luego pides una concha que perversa eres jajajaja - y rompía a reír sin mesura manteniendo la pose en su silla.

-ja...ja...eres una estúpida... te odio- le replicaba bruscamente sin dejar de lanzarle una mirada asesina.

-jajaja...joder eso fue grandioso, te encelas de una tipa que apenas y cruzo palabras conmigo- los esmeralda suspiraban largamente relajando su espalda contra el respaldo para mirar atentamente a su compañera y tomar una facción de seriedad o flojera simplemente por la hora del día.

-cállate...eres una pesada, si yo hiciera eso...

-no haría nada, sabes que no soy posesiva shizuru- natsuki le interrumpía imprimiendo un tono serio en la frase dejándole en claro que no bromeaba.

-tu, pero a mi si me molesta que hagas eso sabes¡- resoplaba y cruzaba los brazos sobre la mesa evitando el rostro de su compañera.

-bueno y de que vamos a hablar o que? debe ser algo importante para que quisieras vernos en persona, todo lo hablamos por mensajes...- por un momento cruzaron miradas confidentes y natsuki sintió un hueco en el estomago al notar que los carmín rompieron contacto hacia otra dirección.

-su café señorita- decía en voz melodiosa acercándose a la mesa y dejando el café humeante enfrente del lugar de la pelinegra, para alargar el brazo ligeramente hacia la castaña dejando el pan y el café sobre la mesa -alguna otra cosa?- preguntaba mirando a ambas.

-no eso seria todo, muchas gracias- respondía natsuki sin darle tiempo a shizuru de mediar palabra alguna, la joven mujer se retiro de su lugar para dejares en privado.
el rostro de la castaña tomo un aire de aflicción que no agrado para nada a la otra, cerro los ojos y respiro tan profundo como le permitieron sus pulmones.

-shizuru...que es lo que vas a decirme, de que querías hablar?- la voz sonó un tono neutral, como el que usaba para los tratos con el mundo normalmente, centrando su mirada en el café, rodeando la taza con sus manos y bebiendo apenas un sorbo.

-pues...no se como empezar, es algo que no me gustaría decirte pero te quiero y quiero decírtelo y sacarlo..- apenas podía mantenerle la mirada a esos ojos verdes que tanto amaba y que quizá solo ella lograba ver debajo de la dureza que demostraban.

-oi...antes de nada... quiero que te termines tu desayuno, después me dices que pasa, vale?- la pelinegra le miraba de manera profunda casi atravesando su alma y dejando que una sonrisa melancólica se dibujara en sus labios casi de manera imperceptible.

shizuru no respondió, ahora la sensación era mas horrible estaba a punto de confesarle lo que había pasado, sabia que quizá ya lo intuyera y aun así le preocupaba que se llevara algo al estomago... por algunos minutos comió el pan a escudriño de esa mirada en completo silencio, las manos de la pelinegra no se habían movido del cobijo a la taza pese al lo caliente que se miraba el liquido.

-y bien?- soltaba natsuki sin mas

shizuru le miro por un momento dudosamente, sin saber si las palabras lograrían salir de sus labios...si es que llegaban allí, ya sentía que tenia un nudo en la garganta de por si y el pensar se le hacia difícil - pues...no se...como decírtelo sabes...-

-no importa que sea, vamos solo dime que te pasa? me preocupa verte así...solo suéltalo- por primera vez miraba un lado rígido y serio que no había conocido en ella y eso le asustaba.

un largo momento se dio entre ambas, natsuki afanosamente necesitaba saber que le pasaba a shizuru para estar así, tan distante, dudosa y con algo de miedo.

-no se como o que decir...-

-solo dilo, no pasa nada y lo sabes-

-recuerdas que un par de veces te hable de tomoe?-

-...si lo recuerdo, que hay con ella? déjame adivinar... le gustas...-

por un momento shizuru sintió incapacidad para responder como si hacerlo le fuera una tarea titánica, natsuki lo decía tan rápido y acertado que casi sintió horror.
no sabia si continuar o decirle una mentira...estos meses habían sido sinceras la una con la otra y el solo pensar en que terminaran por una duda y un posible desliz de su mejor amiga le tenían la cabeza hecha una vorágine.

-shizuru...es eso, cierto?- los esmeralda se cristalizaron, hacia poco mas de un mes que había dejado caer sus barreras para que shizuru pudiese saber que le amaba y que ella haría lo mas ridículamente cursi por ella, muy de ves en cuando se recordaba no entrometer el corazón y que no se enamoraría tratando en vano de evitar lo que dictaba aferrado su corazón, pero la falta de respuesta le confirmaba lo que menos desearía saber, aunque en el fondo sabia que eso tarde o temprano pasaría.
un ligero titubeo y shizuru lograba sacar las fuerzas para continuar - si es eso...ayer me llamo desde el bar y me dijo que...sentía algo por mi, tu sabes que es mi mejor amiga...- llevo las manos instintivamente sobre su taza sosteniendo la oreja firmemente esperando usarla como arma de ser necesario.

-lo se...y apuesto que tu también sientes algo por ella...cierto?- natsuki permaneció impasible por fuera, su rostro se torno completamente indiferente y tranquilo, aunque por dentro algo se hubiera roto, de hecho toda estaba hecha añicos por dentro en ese instante, de haber estado sola juraría que habría llorado, ¿a eso se debía que shizuru quería verla, para no verla llorar o hacer un drama por mensajes?

-sinceramente no lo se nat... si la quiero pero... yo no esperaba que me dijera eso..-
los esmeralda se perdieron sobre el color plata de la mesa -sientes algo por ella o no?- le espetaba en voz fría y serena mientras bebía un sorbo de café.

-yo...no lo se, siempre me había gustado de alguna forma, pero luego llegaste tu y...

-y por que no shizuru...?-

la respuesta le callo como balde de agua helada, permanecía tan fría y ni se inmutaba después de lo que le había dicho, le miraba atentamente pero natsuki permanecía indiferente a todo -como es eso nat?-

-por que no haces la prueba... por que no le das una oportunidad...se conocen desde hace mucho y...tu la aprecias, fue tu primera amiga y eso...por mi no hay ningún problema..sabes yo...yo solo quiero verte feliz- las palabras se colaban con una calma y una voz monótona que le asustaban a la castaña, pero no podía desperdiciar la oportunidad, le estaba dejando libre así de fácil, y eso le provocaba una mezcla de alegría pero de dolor difícil de digerir en ese momento.

-por que no?...pues por que no estoy segura de que sienta algo por ella nat...- la voz de shizuru había bajado y luchaba por no quebrarse, acaso los esmeralda serian capaces de dejarle ir y darle la oportunidad de que hiciera realidad ese deseo arraigado de su corazón.
la pelinegra le clavo una mirada intensa, fría y con una leve sonrisa en los labios.

-me dejarías hacer eso? pero y tu natsuki que harás?-

-hmmmmm nada, solo seguir...supongo, yo seré feliz si tu lo eres... eso me basta-

-no te quiero perder nat...-

-hmm no lo harás, podemos hablar de vez en cuando...-

-no lo se...-

-quieres pensarlo?-

-eh? como ?-

-piénsalo, no te presiono, cuantos días necesitas para pensarlo?-

-natsuki, no me preguntes eso que no lo se...-

la pelinegra termino el resto del café y dejo la taza bruscamente sobre la mesa levantándose calmadamente -bien...entonces yo decido por ti, te daré hasta el lunes para pensarlo, espero tu respuesta shizuru...- los esmeralda ni siquiera miraron a los carmín esta vez permanecieron en la taza vacía de café, sacando un billete del bolsillo arrojándolo sobre la mesa dando media vuelta y dejando a shizuru con su nombre en la punta de la lengua...

shizuru salia despues de unos minutos buscando con la mirada los orbes esmeralda pero natsuki ya no estaba, seria imposible saber a donde iria exactamente, asi que solo regreso a su casa, entro por la puerta siendo recibida por su pastor alemán dándole unas palmadas en la cabeza alejándolo de si para entrar a su habitación.
sus pasos no llegaron a su alcoba, se le hacia todo tan pesado sin su pelinegra...la extrañaba y apenas unos momentos tenia que le había dejado sola...pero de que forma.

apenas se acomodaba en el sillón frente a la tv cuando la puerta sonaba, la castaña salía rápidamente esperando que fuese natsuki, eso seria algo que su corazón añoraba abriendo la puerta para encontrar los ojos violeta...

-hola shizuru...venia a hablar sobre lo que paso ayer...- tomoe se mesaba el cabello y parecía que no había dormido nada.

-has dormido algo tomoe?- los carmín le miraron con preocupación aunque en el fondo de su corazón habría deseado encontrarse con los esmeralda -pasa..sabes que estas en tu casa puedo prepararte algo para que desayunes- la peliverde le abrazo por la cintura y permaneció en un abrazo cálido que siempre reconfortaba a ambas mientras cerraba la puerta con la mano entrando aun rodeando por detrás de la espalda con el antebrazo de tomoe.

la pelinegra llegaba a su casa sin hacer ruido y entraba a su cuarto cerrando la puerta con llave por dentro, se sentaba sobre la cama con la espalda contra el muro y las rodillas flexionadas contra su pecho, riendo bajo sin humor...se le hacia tan extraño llorar por una mujer, nunca lo había hecho y era horrible, por primera vez en muchos años sentía un dolor y una amargura que no podía tragarse...se reclamaba interiormente no haber sido lo suficientemente atenta y detallista, seguramente shizuru terminaría quedándose con tomoe...¿Qué podía hacer, contra su mejor amiga? quien le llevaba mas de dos años de ventaja y le conocía mucho mas a fondo, no podría luchar contra eso y eso la mataba, amaba con locura a shizuru su forma de ser y su carácter que odiaba pero amaba...y ahora simplemente la perdería sin poder hacer nada, pero al menos podía dejarle un ultimo mensaje...

=hola shizuru, no se que es lo que pasara con nosotras, sabes... solo queria decirte que pase lo que pase siempre contaras conmigo, incluso si tu felicidad no esta a mi lado deseo que seas feliz donde encuentre tu corazon la paz y el refugio que necesitas, espero tu respuesta el lunes, y...te amo shizuru..=
natsuki dejaba su cuerpo caer de lado sobre la cama sin mover los ojos de la nada al tiempo que sonaba la voz de su madre tocando la puerta

-hija estas bien? no te escuche cuando llegaste-

-estoy bien, déjame en paz...- le decía secamente de forma agresiva tapando su rostro con las colchas cercanas para tratar de dormir, tenia el rostro húmedo por el llanto y una frustración que le hacia gruñir de rabia, deseaba que todo estuviera bien pero la realidad y una voz en su cabeza le aporreaba con verdad... "no sueñes, se realista, ella ira con tomoe, tu no tienes nada que ofrecerle" era lo ultimo que le susurraba en una risa burlona su subconsciente antes de lograr conciliar el sueño.