Capitulo 7
La mejor medicina
Durante la semana siguiente natsuki realizo sus actividades de forma autómata, deseaba desconectar su mente y su corazón, no había encendido el celular en todo ese tiempo, falto tres días que ni recordaba al trabajo y a las clases comía poco, algo raro en ella y hablaba aun menos de lo que solía hacerlo, apenas había cruzado palabras con su madre que trataba de saber que pasaba con ella, estaba desecha por dentro y eso era algo que no podía ser ocultado a la mirada de saeko, esta había dejado el tema pues en cada ocasión natsuki estallaba en uno de esos arranques de rabia que solía tener y que su madre no podía controlar, tenia los nudillos desechos y solía hacer las cosas de mala gana, con el pasar de los días su furia permanecía pero regresaba a su estado indiferente que cargaba a cuestas como siempre y eso al menos dejaba a su madre un poco mas calmada...
-cuando iras al colegio hija...?- los orbes claros de su madre le miraban con una profunda preocupación y un dejo de miedo entre una mirada cristalina
-...mañana y déjame...en...paz- le gruñía natsuki sin dejar de mirar al techo tendida en el sillón de mala gana.
-perderás la beca y el trabajo...solo no quiero que te pase eso- su madre se levantaba para dejar el vaso y encender la tv.
natsuki imitaba la acción de forma brusca para marchar hacia su cuarto cerrando la puerta tras de si usando mas fuerza de la necesaria, tumbándose de golpe con el rostro sobre el colchón, mientras sus ojos vagaban por su cama miro de reojo el celular, giro el rostro para el lado opuesto y trato de conciliar el sueño en vano... el saber la respuesta le estaba taladrando la cabeza y le mantenía en un estado de locura que poco a poco iba ganando terreno, conocía esa sensación y tenia miedo de que regresaran sus demonios, tomo asiento en el borde de la cama con desgana, busco sus cigarrillos y encendió uno calando el humo despacio, dejando que le llenara los pulmones, apenas llevaba la mitad cuando lo arrojo al suelo, giro medio torso y tomo el celular encendiéndolo y arrojándolo a la cama mientras se recostaba en su lugar, desde aquel día en la cafetería tenia mas sueño de lo usual, pero esa voz lúgubre que tan bien conocía no le dejaba y cada vez le escuchaba mas claramente, había ocasiones en las que entre el ensueño le susurraba cosas horrendas al oído haciendo que se levantara sudando copiosamente y con falta de aire, casi podía sentir el frio aliento en su oído y eso le asustaba... el celular vibro y dio varios tonos, tenia algunos mensajes de midori y algunas novedades en su web... necesito respirar profundo y apretar la mandíbula hasta hacer crujir sus dientes para darse el valor de revisar, allí había un par de mensajes de shizuru...sintió un estrujón doloroso en el corazón y le falto el aliento...casi se le escurre el celular entre las manos, shizuru había decidido permanecer a su lado y había un enlace para una cancion...la escucho atentamente y una sonrisa amarga le surco los labios entre una risa sin humor, no podía creer que esa canción tan linda y tan amorosa hubiera sido enviada por esa mujer que amaba...si, la amaba lo sabia y por ello se negaba a perderla pero ahora era suya y eso la hacia inmensamente feliz.
=necesito verte shizuru...= paso al menos quince minutos antes de que el mensaje fuera respondido
=natsuki...pensé que ya no querías saber nada de mi..=
=no, shizuru deseo verte cuanto antes, necesito hablar=
=tendrás que esperar, estoy enferma=
=que tienes?=
=nada importante, solo dame unos días..=
=no, shizuru debe ser ya¡=
es lo ultimo que escribía shizuru, pues el mensaje que había enviado la pelinegra no había sido recibido, natsuki tomo la primera chaqueta que encontró entre su ropa y salió de casa, apenas y se había arreglado nada y aun permanecía ese estado deplorable que dejaba mas que claro que no estaba bien físicamente, sin saber como logro llegar al portón de la casa de shizuru, observo la fachada y seria fácil saltar el muro pero no sabia si tendría las fuerzas necesarias para ello, tomo valor y observo la calle desierta, de un salto se sujeto al canto superior de la barda, coloco su pie sobre la chapa y haciendo un esfuerzo que en otro momento le hubiera sido pan comido subió sobre el muro, se le agolpo la sangre sobre las sienes, sintió un mareo y una debilidad física, cayendo de lado sobre el piso de tierra y césped al otro lado apenas logrando meter las manos para aminorar el golpe, escucho un par de ladridos, un inmenso pastor alemán le miraba atento con las orejas erguidas y natsuki no sabia si levantarse, llamar a shizuru, o tratar de correr...descartando la ultima por su debilidad.
despacio se sentó haciendo un ademan ligero con la mano hacia el perro, este se acerco con cierto recelo y tras un intercambio de miradas le lamio la cara meneando la cola para alivio de natsuki, que se levantaba para hacer un cariño en la cabeza del perro, camino entre un trastabillo hasta la puerta corrediza de cristal y la deslizo silenciosamente cerrándola para que no entrara el perro que se acomodaba para dormir en el portón.
vago entre movimientos silenciosos por la casa, abriendo levemente las puertas hasta topar con una puerta abierta que empujo para mirar de reojo y escudándose en la madera, observo en la cama el cabello cobrizo de shizuru y dejo que su cuerpo entrara para cerrar la puerta, la cerradura hizo un sonido hueco haciendo que la castaña se tapara un poco mas el cuerpo como tratando de ignorar el sonido, con temor natsuki se acerco a la cama sentándose en el borde dejando lo mas suave posible su peso.
-shizuru...- la pelinegra dejo escapar el nombre en un susurro, los orbes carmín giraron hacia un lado mirándole por el rabillo del ojo sin moverse.
-que haces...aquí...- su voz sonaba débil, una leve nota de alegría estaba impreso en el tono de sus palabras, trato de girarse pero los brazos de la ojiverde le rodearon firmemente la cintura apretando con un poco de fuerza.
-estas enferma?- el susurro le vino cerca del oído en una voz ligeramente grave, mientras el cuerpo contra su espalda se dejaba sentir con mayor claridad, shizuru trato de formar palabra pero la cercanía de natsuki le impedía siquiera saber si estaba soñando o alucinando por la fiebre.
-rayos natsuki, estoy débil, déjame...- escucho una risa cínica en su oído al sentir una de las manos de la pelinegra vagar por su abdomen escurriéndose debajo de su camiseta dejando por donde pasaba una estela de ardor que le recorría toda la columna hasta su cerebro que dejaba de sentir el cansancio y la fiebre, como instinto de supervivencia sujeto el antebrazo que le estrujaba afanosamente, intentando retirar el agarre en torno a su cintura sin tener mucho éxito, natsuki le soltó de forma brusca para sujetar su rostro y virarlo hacia ella plantándole un beso desmedido en el que ambas perdieron los malestares y la debilidad...
al anochecer shizuru despertaba de forma tranquila, aun sin saber si los vagos recuerdos que rondaban su cabeza eran algo mas que un mero sueño o había pasado hacia unas horas, pero el sabor a cigarrillo que permanecía en su paladar y la pesadez de su cuerpo le dictaban otra cosa, fuera de eso no tenia mas pruebas de ello...
se levanto sintiendo que la fiebre había cedido, se coloco un suéter y salió al patio para tomar un poco de aire esperando que su mente no le estuviese jugando una broma.
por su parte natsuki llegaba a su casa antes de la media noche entrando sin mas a su habitacion para hacer una llamada a midori que se notaba preocupada pues le habia dejado mas de veinte mensajes.
-hey que pasa midori?-
-idiota donde te habías metido? joder pensé que te había pasado algo¡-
-la hierva mala no muere tan fácil sabes, que pasa, quieres ir a tomar algo mañana?-
-pero pasas por mi, sabes que sin niñera no me dejan salir-
-vale. yo paso mañana y deja de ser paranoica que sabes que si me da la gana desaparezco y ya-
-ay por dios nat, tu y tus respuestas-
-que tiene? así soy yo, te veo mañana-
natsuki colgaba el móvil para recostarse en su cama, hacia mucho que no tenia actividad física, extrañaba el perfume y aun mas la sensación de shizuru entre sus manos...pese a ello la risa lúgubre de su mente, esa que pensó se extinguiría al tener la respuesta de shizuru persistió entre las ganas de dormir que tenia por el agotamiento sin darse cuenta en que momento se quedo dormida sin quitarse los zapatos ni abrigarse.
a la mañana siguiente llamo temprano a su trabajo para avisar que simplemente no le venia en gana trabajar, una breve excusa fue suficiente para el subdirector de la escuela que le daba el resto de la semana para terminar de reponerse, durante la llamada le avisaron que una agencia privada había solicitado su presencia a medio tiempo, pasando ese tiempo tendría que presentarse para recibir instrucciones y comenzar a trabajar con una mayor remuneración.
Midori se encontraba haciendo sus deberes cuando a dar media vuelta se encontró de lleno e imprevisto con los esmeralda riendo con humor para empujar en modo de juego a la pelinegra de los hombros.
-maldición nat, tu quieres que te tire los dientes un día de estos con esas formas de llegar-
-jajaja que? pero si no hago nada, tu eres la que esta distraída-
-un poco pero sabes la razón de mis distracciones, déjame decirle al jefe que me de permiso-
-ya lo hice, hable con el en su despacho y te dejo ir a tomar algo conmigo..-
midori miraba incrédula a su amiga que esbozaba una sonrisa de triunfo al tiempo que se encaminaba a la puerta principal -vamos ya muévete que se hace tarde mujer-
midori dejaba los últimos documentos en su cajón para salir hacia la puerta acompañando a natsuki dándole un golpe seco en la mano tirando el cigarrillo al suelo para rematarle con un fuerte pisotón, los orbes esmeralda le regalaban una mirada asesina.
-que carajos crees que haces, iba a fumarme eso¡-
-lo se, y sabes que me choca verte fumar esa basura- le dedicaba una encantadora pero burlona sonrisa mientras le tomaba del brazo para hacerle caminar.
natsuki le miro de reojo vociferando entre dientes dirigiendo a midori hacia un pequeño portón donde toco un par de veces, un chico de complexión media le abrió la puerta y le dejaba pasar para regresar a sus deberes.
-que hacemos aquí nat?- los aceituna le miraban con cierta precaución
-iremos en la nena es todo, no te pongas huraña- natsuki entraba para encender la motocicleta y sacarla del portón
-no me voy a subir a eso y menos contigo, no quiero acabar estampada en algún auto..- la pelinegra le había sujetado la muñeca halándola hacia la moto para acercarse entre una risa.
-oye no manejo feo, soy muy decente, vamos iremos despacio, no seas princesa¡-
-suelta, dije que no, aun no quiero morir- midori le daba un acento dramático al tono haciendo ademan de desmayo rolando los ojos en blanco para exagerar aun mas la escena.
-jajajajajajajaja maldita sea, a quien vas a matar con esas actuaciones de novela es a mi, anda ya, iré muy despacio, además se hace tarde¡- natsuki no sabia si jalar a su amiga o tratar de subir a la moto
-carajo nat, pero en donde te vayas rápido te juro que me bajo escuchas¡- le amenazaba mientras subía de mala gana al asiento abrazando a la pelinegra por la cintura con demasiada fuerza.
-me mallugas con esos apretones, afloja un poco el agarre- le advertía mientras le daba un manotazo en las manos -adema no te has puesto el casco, no quiero que me paren los de transito- los esmeralda le abrían los seguros del colín para que tomara el casco, poniéndolo en su cabeza usando una mano para no soltarse de natsuki que reía entre dientes mientras se colocaba el casco también, miro por el retrovisor y acelero haciendo que la llanta delantera se levantara del suelo por un momento, sintiendo el golpe del casco de su acompañante en su espalda alta al tiempo que el agarre en su cintura se hizo casi un instinto de supervivencia, evidentemente natsuki había mentido pues sondeaba los autos y pasaba los semáforos en amarillo parándose de golpe frente a un pequeño bar donde apago el motor para alivio de la otra que apenas sintió parar el ronroneo se bajo casi besando el suelo y sacándose el casco de manera frenética tratando de golpear a la pelinegra con el siendo recibido el golpe en parte de su hombro y espalda que uso como escudo.
-jajajaja que haces vas a abollar el casco loca-
-te matare loba, eso fue demasiado en serio¡, mis ovarios que eso es lento y decente¡- le arrojaba el casco al estomago de golpe para mirarle de forma reprobatoria
-jajajaja vale, de vuelta iré muy muy leeeeeento- cantaba natsuki con burla retirándose el casco para dejarlo bajo su brazo, hay que llevar los cascos no se hacen responsables por ellos, créeme-
midori lograba calmar su malestar para tomar bruscamente el casco y llevarlo bajo el brazo caminado junto a la pelinegra -y este bar que es?-
-es un lugar muy tranquilo entre semana, se que te gustara tu déjame hacer lo que se y calla boca- decía dirigiéndose hacia una esquina donde a lo lejos ya se podía escuchar el retumbe de la música que sonaba en un volumen medio.
al fondo del estacionamiento había una pequeña puerta que se encontraba de par en par sin vigilancia y solo cubierta por un plástico semi transparente en tono rojo que dejaba ver las siluetas al otro lado y las luces que de vez en vez danzaban dentro del recinto que se miraba casi vacío, un puñado de personas bebiendo y charlando despreocupadamente en torno a las mesas de mármol azulado separados por pequeños cubículos de asientos continuos dando un poco de privacidad, los esmeralda se acercaron al extremo de la barra recargando su espalda contra el muro, midori le siguió tomando asiento junto a ella y resoplando aliviada.
-una botella de agua mi, buen señor- decía la pelinegra en tono burlón
-hahaha vaya vaya así que andas de vuelta por aquí he, hace poco me preguntaba que había sido de ti loba- le respondía lanzando la botella deslizándola por la madera pulida hasta la mano enguantada de natsuki
-y que vas a tomar midori? anda pide que el buen señor invita- los esmeralda se mantenían mirando atentamente a su acompañante que ya estaba echándose en la boca casi literalmente puños de cacahuates y frituras.
-mmmm una cerveza obscura de tarro estaría bien- mesaba midori entre una vacilación pensando como solo los enamorados hacen, haciendo que la pelinegra sonriera alegremente por la dicha que miraba en su amiga desde que salía con esa chica que por fortuna conocían ambas y había logrado emparejar.
-su cerveza señorita- amablemente le posaba el tarro rebosante de liquido ocre frente a los aceituna
midori tomaba el tarro y frente al rostro estupefacto del cantinero y una risa divertida de natsuki mientras bajaba a mas de la mitad del liquido, dejándolo de golpe para limpiar con en envés de su mano los restos de la cerveza.
-hey no hagas eso regresaras oliendo a borracha a tu trabajo mañana jajajaja- le palmeaba la pelinegra mientras bebía de su botella en calma llevando su mano instintivamente hacia su chaqueta para palpar la cajetilla de cigarrillos
-ni lo pienses loba...-susurraba su acompañante entre una voz lúgubre mirándole por el rabillo del ojo de forma maniaca
-ja...solo veía si no se me habían caído los cigarros- le respondía en tono nervioso recargando los brazos sobre la barra, observando a midori pedir otro tarro que le duraría un poco menos que el primero.
-y como te va con tu conquista, que tal van?- la pelinegra dejaba una nota jocosa impresa en la frase
-pues es un amor esa mujer, por que carajos no me la habías presentado antes desgraciada?- reía midori entre trago y trago.
-si es lo que veo, te tiene muy bien atendida he? jajajaja...-los esmeralda se entre cerraban mientras se volvía un susurro su vos bajando el casco de la barra poniéndose el gorro de la sudadera.
midori no paso por alto el repentino cambio de su amiga, miro la trayectoria de los ojos verdes, dándose cuenta de que había entrado un grupo de chicas que parecían tener que ver con el cambio de natsuki, los ojos aceituna esperaron a que el grupo pasara y estuvieran lejos para poder golpear con el codo a la pelinegra.
-que pasa loba? quienes son, tienes problemas con ellas?-
-solo con esa tipa de cabello color vomito en montaña rusa...- natsuki respondía secamente sin siquiera mirar en dirección a las chicas que reían a carcajadas.
-quien es nat?-
-es una tipa que...carajo midori estoy saliendo con shizuru, tu la conoces...-
midori le miraba con un rostro estupefacto con la boca abierta ambas conocían a shizuru desde hace un tiempo pero hasta donde midori sabia no se hablaban, es mas solo de imaginarlas juntas se le hacia difícil y hasta imposible, shizuru era una mujer que no dejaba que nadie se sintiera superior a ella o que le dijera algo ofensivo, si bien era de carácter no significaba que dejase a nadie pasar sobre ella era una combinación rara entre cortesía, frialdad y burocracia déspota. y natsuki...bueno natsuki era ella con un carácter horrendo que como amiga era una gran compañía pero como pareja dejaba mucho que desear a ojos de midori.
-espera como que estas saliendo con shizuru?¡ desde cuando?¡- la pelinegra le tapaba la boca en un arrebato de nervios en su afán de evitar que hiciese un escandalo.
-shhhhh joder...- tras recomponerse ambas tras un momento natsuki viraba el rostro sutilmente para mirar a la de ojos lila, entre un gesto con desagrado -pues llevamos 6 meses apenas-
-woooow seis meses? vaya esa mujer si que debe tener una gran resistencia para poder soportar el carácter que te cargas y ni que decir de esos moditos que tienes...-
-deja de halagarme...y odio a esa tipa, se llama tomoe y es su mejor amiga de shizuru, según se, llevan algunos años de conocerse..- los dedos enguantados jugaban con la botella de agua entre una mirada furiosa.
-esa tipa que tan mal te cae es una ...hmmm..corazón de condominio, siempre esta aquí entre semana y a veces viene con chicos y chicas pero no siempre en plan de amigos o eso he visto yo..- susurraba el barman secando los tarros con un trapo blanco, fingiendo demencia mirando de soslayo a sus clientas a la barra.
los esmeralda le miraron en forma interesada dando un trago a su botella -que mas sabes de esa tipa?-
-pues solo eso loba, realmente creo que es una fácil, y ahora que lo dices jamás he visto que traiga a shizuru ni que hable de ella, si son tan amigas como dices...me es difícil de creer, siempre parece que tiene un amante nuevo cada vez que viene- el hombre se había agazapado sobre sus brazos para hablar en forma mas confidencial con sus interlocutoras, natsuki sentía un profundo malestar cuando se hablaba de tomoe, la sangre se le estaba subiendo a la cabeza y de forma sorpresiva se levantaba rumbo a la mesa donde se encontraba el grupo de la peliverde.
-hey que hay...tomoe...- paladeaba cada palabra del nefasto nombre sentándose frente a ella mirándole de forma retadora, los iris violeta se entrecerraron en una facción amistosa que encendió aun mas a natsuki que ya tenia la botella de agua comprimida en la palma tratando de calmar su furia por esa facción burlona que le esbozaba la otra.
-vaya pero si eres tu kruger que increíble coincidencia...- una sonrisa ladina se trazaba en el rostro apacible pero sombrío de tomoe.
-si eso mismo pensé hace un momento...me preguntaba si podemos hablar en privado un momento- los esmeralda se ponían de pie estrujando aun mas le botella, mientras midori le cuidaba a la distancia, le sorprendía el hecho de que no se le hubiese ido encima como acostumbraba a iniciar las peleas, bajo el escudriño de los aceituna natsuki y tomoe se alejaron rumbo a la parte mas solitaria del bar, en una mesa para dos donde se sentaron frente a frente, por el ceño amargo de la pelinegra midori no pudo mas que esperar una escena desde donde se encontraba, bebiendo a ratos del tercer tarro que llevaba.
-y en que puedo ayudarte natsuki?- una sonrisa falsa de tomoe endurecía las facciones de su compañía
-pues nada, solamente quería saber un poco mas de ti, shizuru me ha hablado bastante sobre ti, casi diría que eres su senpai...- los esmeralda se clavaban en los violeta mientras bebía un poco de agua para refrescar su garganta.
-vaya que interesante, así que mi pequeña shizuru me tiene en tanta estima, pues la conozco desde que se mudo a la ciudad- los labios de la peliverde llevaban el liquido helado de una lata de cerveza hacia su boca, sin romper contacto con los verdes que le miraban atentamente.
-y eso desde cuando? donde se conocieron?- una nota de rencor se notaba entre las palabras de los esmeralda que parecía poder leer los pensamientos de la otra.
-hace 6 años, entro a la misma preparatoria que yo, para cursar su ultimo grado y después entro a la misma universidad que yo... nos conocimos en el parque a donde tu y ella se ven de vez en cuando fui su primera amiga y su confidente...es gracioso no?- tomoe le imprimía un acento difícil de descifrar a natsuki, haciéndola ladear la cabeza inconscientemente.
-de que hablas, que es lo gracioso?- tomoe rio de una forma tan cínica que la mujer frente a ella tuvo que imaginar que sus pies estaban atrapados en el concreto para no saltarle encima y molerle el rostro a golpes.
la voz y el tono de sus palabras en natsuki provocaron en tomoe una sonrisa desdibujada de triunfo -pues que shizuru me había hablado de ti, dice que eres una buena amiga-
un golpe en el pecho o así lo sintió natsuki, esas palabras le dejaban helada y descolocada, medio un momento sus palabras contra atacando como mejor podría - vaya que gracioso, por que en realidad hace pocas horas estuve en casa de shizuru y le ayude a bajar la fiebre...yo diría que es mi novia oficialmente después de eso..-
el ceño de tomoe se ensombreció al escuchar semejantes palabras y con ese tono tan lascivo, en labios de la pelinegra -si de verdad que es gracioso, mas por que a mi ella nunca me conto nada de eso...-
-que irónica es la vida no?, tu pensabas conocer a shizuru pero parece que no te tiene tanta confianza en ti como tu creiasss...- los esmeralda siseaban con mofa al ver la cara que tomaba un tono mas furioso
-espero que cuides bien de mi pequeña shizuru, seria una pena que la lastimes cuando ella te ha dado una oportunidad que muchos quisieran- tomoe se levantaba despacio colocando las manos sobre la mesa de forma amenazante arrojando entre las ultimas palabras una indirecta, natsuki le miraba desde su asiento de forma predadora ideando la forma de golpearle en caso de recibir una palabra mas que le fuera desagradable.
-claro que lo hare, de eso puedes estar segura, sabes...shizuru es una mujer muy dulce, me dedico una canción muy linda...- kruger imitaría el protocolo diplomático de su madre dándole cachetada con guante blanco.
tomoe se miraba petrificada -q...que? de que hablas...?-
-hooooo vaya así que tampoco te dijo eso? si...claaaaaro debes ser su confidente jajaja lo que dije, shizuru me dedico una canción y puedes estar segura que de ahora en adelante la voy a cuidar lo mas que pueda...- los esmeralda se erguían hasta la altura de los violeta que le miraban con un profundo rencor no expresado en palabras.
-eso espero por tu bien kruger...- tomoe daba un paso hacia uno de sus costados para salir del asiento quedando mas de frente a los verdes que se miraban encendidos de deseo por romperle la cara.
-y que si no? - natsuki le encaraba entre una sonrisa dando medio paso mas sin romper contacto visual preparando mentalmente su cuerpo para evitar o dar un buen golpe
-loba, ya es hora de irnos, aun debo de dejar mis documentos con el jefe- midori interrumpía lo que parecía que terminaría de pésimo modo, rodeando el cuello de natsuki con uno de sus brazos para hacer un pequeño tirón encaminando a su amiga lejos de la peliverde que tampoco era de su agrado.
-ya lo veras...- susurraba entre dientes tomoe girándose para regresar a su mesa, natsuki afirmo sus pies e intento regresar para retar a tomoe a repetir la amenaza, pero el brazo en su cuello se hizo mas firme jalándola con fuerza caminando hacia la barra para recoger los cascos.
-maldición nat, que esperabas que pasara? que te arrojara flores y cenaran juntas?¡-
-por que te metes, quería partirle la cara, de que lado estas?- de un tajo las manos de la pelinegra sujetaron el casco, busco en su bolsillo un billete y lo dejo en la barra -guárdate el cambio y si ves a esa tipa aquí de nuevo márcame al celular, confió en ti- amenazaba furiosa saliendo del bar con un sabor amargo por la frustración, al menos había logrado darle un par de golpes en el orgullo a la tipa que tanto odiaba desde que supo de su existencia.
-sabes que eso era lo que ella quería, no es así, imagino que quería hacerte que la golpearas para dejarte en mal con shizuru...pensaste en esa posibilidad?- midori caminaba tras de natsuki que se había colocado el casco para subir a la moto
-ahhhgggg no, puta madre, no había pensado en eso...no se que trame esa tipa pero no me cae nada bien desde que shizuru me hablo de ella, y viste eso?¡ es una borracha y una cualquiera...- las manos de la pelinegra se hundían en el asiento de la moto crujiendo bajo sus dedos.
-ya, ya cálmate, encontraremos el modo de alejar a esa mujer de tu amada, además no creo que shizuru sea lo suficientemente tonta para caer en sus mentiras, es hora de que me lleves a mi trabajo pero...despacio y como gente decente- de una sonrisa franca la expresión se volvió casi sepulcral.
natsuki necesito tragar saliva antes de subir a la moto, esperando a que su acompañante se colocara el casco para salir rumbo a las oficinas donde trabajaba midori que subía aferrándose a la cintura de su amiga, la pelinegra se quedo pensando un momento con la moto encendida metiendo primera para regresar al flujo vehicular, durante el trayecto mantuvo su promesa de ir despacio, esta vez midori permaneció quieta y al parecer algo pensativa y callada, algo poco usual en ella estando con natsuki que le daba una sensación de confianza y protección, el camino de vuelta se hizo agradable, permitiendo a ambas descansar un momento y disfrutar de la sensación de libertad que les daba la motocicleta.
treinta minutos mas tarde llegaban al portón de cristal del edificio que se levantaba veinte pisos entre muros de cristal y aluminio de biselado , coloco el parador lateral y bajo de la moto para darle la mano a sugiura ayudándole a bajar, ambas se sacaban el casco para refrescarse un poco.
-bueno sana y salva como dije- bromeaba natsuki haciendo un ademan para que le pasara el casco la de ojos aceituna.
-oye loba, sobre la tipa esa déjame ver que mas puedo averiguar, no es por nada pero a mi también me callo de la patada la maldita...- una mirada cómplice al momento de que le era entregado el casco parecía sellar su juramento implícito.
-gracias...midori, algún día te lo pagare...-
-ya lo hiciste con esa maravillosa mujer, loba..- casi babeo al referirse a su novia entre una risa burlona por parte de su acompañante
-te regalare una cubeta para las babas cuando hables de tu novia jajaja- la pelinegra se acercaba a la motocicleta para atar el casco al seguro del colín siendo abrazada por midori de forma inesperada, simplemente respondiendo con un cariño en su cabeza, despeinando un poco su cabello cobrizo -hey, hey sabes que no me gustan los abrazos me dan escozor-un breve apretón por parte de ambas y natsuki regresaba al portón dejando la motocicleta para ir a casa...miro hacia una calle cercana y decidió pasar a ver si estaba shizuru en casa, toco un par de veces y el pastor alemán rasguño la puerta por dentro haciendo chirrear sus garras contra el metal, seguido de un llamado en voz de su castaña.
la puerta se abrió, los verdes y los carmín se encontraron en silencio incapaces de hablar, los recuerdos vividos de la noche anterior aun permanecían en un calor que les tintaba y les hacia arder la sangre y cada parte del cuerpo donde habían vagado las manos de la otra...un cambio en las facciones de los rubíes causaron una extrañeza en el rostro de la pelinegra
-que pasa shizuru?-
-nada...estabas ocupada o que? te deje algunos mensajes..- un tono celoso y un reproche sonaba mas que claro en voz calmada pero fría le eran dadas a natsuki en respuesta.
-ah...pues algo importante que digamos, no- dudo por un segundo en decirle sobre tomoe y su "accidental" encuentro como lo había llamado ella, pero dadas las circunstancias era evidente que su mejor amiga no le había hecho mención de nada, por el momento...
-y que quieres? te perdiste?- cruzaba los brazos debajo del busto haciendo mermar la atención de los esmeralda..
-... vaya que si...- murmuraba entre su admiración recordando el gozo de haber hecho a su antojo un manjar de aquellos atributos mirando después el rostro desaprobatorio de su castaña
-no hablo de eso nat..quiero decir que es lo que haces aquí, no deberías estar en tu trabajo?-
-jaja...estoy de vacaciones, no preguntes- las ultimas palabras sonaron mas a un ultimátum que a una sugerencia -pues solo pasaba y pensé que seria genial regresar a casa con un beso tuyo- soltó sin mas entre una sonrisa divertida.
-...- el rostro de los rubí adquirió en las mejillas un tono cercano a igualar sus iris -como diji... y las manos de la pelinegra le ciñeron el rostro plantándole un beso profundo retrocediendo dejando un leve roce con sus dientes sobre el labio inferior de la castaña sonriendo por su falta de reacción.
-eres una...bueno ya tienes lo que buscabas ahora ya puedes irte en paz...- giraba el rostro abochornado pero siempre encarando a la pelinegra.
-fue muy bueno shizuru...te amo- le espetaba en voz dulce retirándose un par de pasos hacia atrás para hacer una ademan de manos entre una risa y dar media vuelta marchando a paso seguro.
el sabor peculiar del beso de natsuki permaneció en sus labios hasta que su celular vibro, era un mensaje de tomoe y adjuntaba una fotografía de natsuki en un bar con una mujer en la barra y otra donde la mujer que le acompañaba salía con ella en un abrazo a su cuello, demasiada cercanía entre ambas para el gusto de shizuru...
=encontré a tu "novia" en un bar con una "amiga" o eso dijo ella...=
el estomago de la castaña se revolvió en algo que sabia sin reparos que eran celos, debía preguntar a natsuki por esa mujer...la amaba si, pero no conocía todo de ella, aun así le tenia una gran confianza, confiar en su amiga de hace años o en su pelinegra...
