CAPITULO 8
Zozobra
durante la mañana shizuru regresaba de la universidad cuando se detuvo al recibir un mensaje de su amada mirada esmeralda que le deseaba un buen día, una delicada facción de gozo se trazaba suavemente en los rasgos los escarlata.
-shizuru¡- una voz familiar le llamaba desde delante, tomoe se encontraba sentada en una banca bajo la sombra de un amplio cedro en el parque próximo a los jardines de la universidad, entre una sonrisa se acercaba hacia la banca para tomar asiento no sin antes contestar el mensaje de su pelinegra guardando con cuidado el celular, tomoe se levantaba para darle un abrazo con fuerza, el cual que era correspondido con el mismo afán.
-hacia mucho que no te veía por aquí tomoe, mejor dicho ya casi no nos vemos como antes- decía animadamente la castaña sentándose aun mas cerca de la peliverde.
-precisamente, de eso venia a hablar contigo, que te parece si salimos esta noche?- el brazo de tomoe rodeaba afectivamente la espalda y cintura de shizuru haciendo que descansara su cabeza sobre su hombro, a lo que los rubí aceptaban por el lazo tan intimo que existía entre ambas.
-hmmm pues...no lo se...
-hay shizuru vamos, hace mucho que no salimos como antes, o que pasa?...te lo prohíbe tu "novia"..?- las palabras de los violeta sonaban ligeramente con un tono de desencanto a oídos de la otra pero delataban veneno de forma sutil.
-no es eso, ella nunca me prohíbe nada ni me dice que no haga algo, es muy liberal..- el abrazo a la cintura de la castaña le dejaba a tomoe la facilidad de sentir el momento donde sus pulmones se hinchaban en un suspiro de ilusión que le dejaba un malestar desagradable.
-pues seguramente no te dice nada por que no es algo serio...- una sonrisa maliciosa se dibujaba en la pálida faz desvaneciéndose para ocultarse entre una mascara de aflicción fingida cuando el rostro de shizuru se levanto en una mirada confusa.
-no entendí eso, que quieres decir?-
-pues de la amiga que tiene, ayer te mande unas fotos y aun mas; anoche me llevo a una mesa aparte y casi me amenazo, me interrogo mucho sobre ti y sobre mi, estoy segura que de no haber llegado la otra chica me habría golpeado, yo solo trate de ser amable, tu me conoces shizuru, sabes que no me gusta pelear y ella es demasiado agresiva para alguien como tu...además..- el rostro de la peliverde giro de forma desconsolada entre una facción de amargura.
las palmas de la castaña se posaron sobre las mejillas de los violáceos, entre una cara de preocupación autentica - además que? dime paso algo con nat en ese bar?-
-nada, pero...ella me dijo que tu y ella consumaron...y lo dijo como si fueras un objeto...eso que me dijo anoche es verdad shizuru?- la manos cálidas de tomoe se posaron sobre las que le sostenían el rostro entre un gesto que demostraba un profundo dolor y preocupación, los escarlata y los morados se encontraron cada uno con diferentes sentimientos.
shizuru cerro los parpados dejando un suspiro escapar entre sus labios, sin saber que esta delicada fragancia turbaba de sobre manera a su mas intima amiga, tomoe tuvo que hacer uso de hasta el ultimo ápice de sus fuerzas físicas y mentales para no besar a la mujer que amaba, en cambio recargo cálidamente sus frentes.
- así es tomoe...hace un par de noches que tenia fiebre ella llego a mi casa y salto la barda para verme...y paso eso...solo paso y ya, no supe que hacer ni como reaccionar- shizuru hecho los brazos sobre los hombros de la otra.
-vaya...salto la barda como una delincuente, tienes idea de lo que te habría pasado y lo que le hubiera hecho tu... - tomoe callo una fracción de segundo para cambiar sus palabras, durante la charla una idea cruzo su mente quizá había encontrado la forma de separar a aquella vándala de su amor - mascota, es muy agresivo y pudo haber hecho un lio...como es que no le hizo nada?-
-pues parece que la quiere mucho, la ultima vez que fue no ladro de forma territorial, hasta rasco la puerta- shizuru soltó una risa que irrito a tomoe, era una risa divertida que pocas veces había logrado escuchar, durante los años que tenían de conocerse y la de ojos verdes le hacia emitir tan dulce sonido solo de ser evocada en sus pensamientos.
por celos las manos y el rostro fue apartado de la castaña levantándose para darle la mano ayudándole a levantarse entre una sonrisa por ambas partes -vamos shizuru, iremos a un lugar para que la pases bien, seguro que lo recordaras- los rubís tomaban firmemente la mano de los violeta para erguirse, un brazo le era ofrecido en una mirada enamorada por parte de tomoe siendo cruzados ambos partiendo hacia su destino entre risas sublimes y un cálido palpitar entre ambas, en momentos como ese shizuru no sabia si realmente podría ignorar o evadir por siempre el sentimiento que su mejor amiga le desbocaba siempre que podían tener un momento mas personal.
una mujer de cabello cobaltino sacaba su celular colocándolo en su oído -natsuki, creo que deberíamos hablar sobre algo- los ojos de color rojizo miraban el rumbo que había tomado la pareja.
un par de horas mas tarde los verdes y los magma bebian un tarro de cerveza en un bar pequeño muy cerca de los limites de la ciudad.
-así que eso paso he?...vaya esa tipa no me da confianza...- los esmeralda miraban el liquido ámbar mientras movía nerviosamente una de sus piernas
-entonces por que sales con ella?- la mas joven le observaba con rostro quisquilloso bebiendo en calma de su tarro.
-no hablo de shizuru, hablo de la desgraciada de tomoe...desde que supe de la tipa no he dejado de tenerla entre ojos, no me gusta como la ve, ni como se comporta con ella..- un dejo de celos escapo entre las palabras de la pelinegra haciendo que el rostro frente a ella esbozara una sonrisa
-estas...celosa?¡ tu?¡ jajajajajaja vaya vaya...quien lo diría-
-hey, no dije que me dieran celos idiota, dije que...ósea shizuru es de mi propiedad y no voy a dejar que una tipeja ebria me la quite- los esmeralda dejaban un ceño enfadado que Nina conocía muy bien pero extrañamente esta ocasión le despertaba ternura -deja de reírte¡- una voz altiva y un desvió de mirada acompañado de un sonrojo claramente visible en el rostro de la pelinegra no hizo mas que obligar a Nina a llevarse la mano a la boca en un intento desesperado para no reír a pulmón suelto frente a su "indomable" amiga.
-jajajajaja hay no puedo creerlo pero, en serio esa mujer te gusta tanto? pensé que ya habías estado con ella, acaso no ha perdido el encanto después de eso?- la gracia de los rojos bajo para ser reemplazada por un tono de seriedad y asombro conforme comprendía la situación.
-no, no la quiero Nina...estoy jodida...la ...amo- los ojos verdes se estrujaron entre los parpados en un rostro avergonzado pasando su mano sobre su semblante para ocultar el rojo en sus mejillas, se sentía vulnerable y aun mas frente a Wang que le conocía tan bien.
la boca de los rojos quedo fascinada -natsuki amas a shizuru?- ni en sus sueños había posibilidad de que esas palabras fueran usadas en la misma frase llevando esta vez ambas manos sobre su boca en un vano intento de mitigar las carcajadas ignorando el golpe que le vino con la cajetilla de cigarros a manos de los esmeralda que le miraban entre un sonrojo encendido.
-si carajo la amo, O¡- la pelinegra echaba el rostro sobre la mesa cubriendo su cabeza con los antebrazos de forma infantil.
-jajajaja vale vale, ya loba aquí el problema es la tipa esa...dices que la encontraste en el bar del extremo sur...y que va muy seguido, le dijiste a tu amigo que te llamara si llega a ir de nuevo?- la menor palmeaba la cabeza de la otra en un cariño brusco, dando un golpe mas sonoro con la palma retrocediendo casi al instante.
-hey idiota que haces. eso duele¡- natsuki levantaba el rostro violentamente en un intento de capturar la mano que le había golpeado
-que agresividad la tuya, solo estaba haciéndote un cariño de amistad y me quieres romper la cara jajajaja- decía tomando asiento bebiendo el resto de su cerveza.
-cállate eres ...y que tal atiendes a midori ha?- un tono lascivo y divertido golpeaba a los orbes encendidos entre una sonrisa ladina -dame mis cigarros te los avente hace rato-
Nina se agachaba para buscar la cajetilla alzando el rostro para tratar de retroceder siendo alcanzada por las manos de los verdes, entre el forcejeo Nina sujeto el tarro de la pelinegra arrojándole el contenido solo para mirarse de forma enfadada ambas antes de romper a reír de forma despreocupada, pese al baño de cerveza natsuki se sentaba como si nada jalando con el pie la cajetilla, mirándola en una facción de resignación antes de llevarlo de vuelta a su bolsillo - hay que hacer algo con esa tipa...pero no puedo tocarla por que shizuru la aprecia demasiado y me mataría..- la cabeza de la pelinegra se ladeo en ademan de fracaso.
-hmmm te pone en una encrucijada la tipeja esa...estaré yendo al bar del sur y si veo que esta de zorra le tomare fotos y te las envió, así haremos un álbum con sus parejas de turno para que shizuru vea la calaña que es..- Nina le miraba de forma seria mientras se levantaba para dejar un billete debajo del tarro vacío
natsuki dejaba el rostro inclinado hacia arriba meditando la situación para levantarse un poco después, -me parece buena idea, no me importa lo que tenga que hacer pero lo hare con tal de sacar del camino a esa tipa..-
-la sacaremos dirás- golpeaba al tiempo la peliazul el hombro de la otra saliendo del bar para volver a casa cada una en su motocicleta, a medio camino un ademan con las manos y Nina seguía su camino por separado.
era casi media noche y en uno de sus usuales arrebatos natsuki decidio pasar a la casa de shizuru, aparco la moto frente a una tienda de servicio express, ato el casco a una presilla del pantalon y se detuvo frente a la puerta, dio algunos golpes y espero, el pastor aleman no ladro esta vez ni se escuchaba cerca, dio un par de palmadas en la puerta y esta se abrio apenas nada, el rostro de natsuki se endurecio al toparse con los violeta y una sonrrisa triunfante.
-que haces aquí kruger? acaso no te enseñaron modales?- la peliverde se recargo contra el marco de la puerta deteniendo el portón con el pie, su aliento tenia un acento de licor mentolado y se le miraba ligeramente sonrojada por el volumen etílico o eso quería pensar.
-llámale a shizuru...- la voz de natsuki salió como un susurro entre un bufido de frustración clavándole una mirada con desdén a la mujer frente a ella.
-por que? sabes...sus padres esta en casa y lo único que harás es meterla en problemas...eso quieres hacer?-
-no me importa, dile que salga, vine a verla de paso..-
-que parte de que sus padres están en casa no entiendes? si la metes en líos sus padres serán muy severos con ella, acaso no sabes que su madre la adora y no estaría nada feliz de verla con alguien como tu, mira nat...
-no me hables como si me conocieras o como si fuéramos amigas, te respeto por que eres la mejor amiga de shizuru, no confundas las cosas..- natsuki interrumpía alzando la voz brevemente guardado silencio esperando que la charla continuase.
-como quieras kruger...lo que trato de decirte es que conozco a shizuru mejor que tu y a su familia, créeme yo quiero lo mismo que tu...desafortunadamente tu eres la afortunada a quien entrego su corazón, solo espero que la cuides como yo lo haría- una sonrisa melancólica le era dedicada a la pelinegra, de forma tan sincera que casi pudo sentir un remordimiento -y bueno sobre la idiotez que hice hace un tiempo de lo que le dije a shizuru, ya sabes que la quiero...yo solo quiero que la hagas feliz y dichosa como desearía hacer yo, pero tu eres la dueña de su corazón, si ella te eligió a ti debe tener la certeza de que eres lo que ella necesitaba, me prometes que la cuidaras y que ella será lo mas valioso para ti? yo no tengo intenciones de entrometerme sabes...ella me ha dejado muy en claro que te quiere y yo me he retractado de lo que le dije, estaba borracha y fue un desliz, que dices kruger...amigas?-
tomoe le extendía la mano acompañada de una sonrisa sincera, no sabia que pensar o sentir, acaso estaba hablando en serio? shizuru había hablado con tomoe y dialogado sobre su declaración y aun mas, la había elegido a ella para su pareja dejando de lado a su mejor amiga a eso se debía la elección de hace un tiempo... tanto había visto en ella la castaña?
natsuki analizo la situación, no le gustaba la idea de estar mal parada con la mejor amiga de la mujer que amaba, esperaba poder llevarse bien con esa mirada violeta si le garantizaba la estadía con aquel mirar rubí que tanto amaba.
-amigas...tomoe..- le respondía en tono neutral estrechando su mano con un poco mas de la fuerza necesaria sin modificar sus facciones en el rostro, si bien no le daba un gran gusto esa amistad, al menos sabia que las peleas y la amenaza que significaba tomoe quedarían atrás.
el verde se encontró con los rubís a espaldas de tomoe, recién llegaban en busca de los violeta, solo llegando a ver el momento en que se daban la mano, una facción de alegría sorprendió a natsuki al mirar lo feliz que se miraba su amada frente al lime de asperezas entre su amor y su mejor amiga.
-natsuki que haces aquí? y veo que ya se conocían...- shizuru pasaba ligeramente al frente para abrazarle cariñosamente a lo que la pelinegra apenas lograba reaccionar por el afecto inesperado de su amada que efectivamente también olía a licor mentolado.
-solo venia a ver como estas y a ver si necesitabas algo- los esmeralda querían dejar sutilmente en claro que shizuru era de ella frente a tomoe y sin pedir permiso tomo el rostro por la proximidad del abrazo para besar sin recato los labios de shizuru, quien le respondía levemente apenas dejando su rostro cerca mirado con profundidad los esmeralda.
-ara...así que has bebido también natsuki...ya debo entrar pero...podrías venir cuando desees a bajarme la fiebre... siempre y cuando no estén mis padres- cantaba en tono seductor arrastrando levemente las palabras por el licor dejando que el aliento cálido y perfumado acariciara sus labios.
-shizuru deberíamos entrar, tu madre se enfadara..- tomoe le tomaba de la mano en forma amistosa y cálida mirando a los esmeralda con una ligera preocupación.
-regresa pronto nat, podemos vernos la próxima semana te gusta la idea?- los carmín se notaban mas vivaces y alegres, difícil saber si era el licor, el amor o ambos en una perfecta combinación de suerte para la pelinegra.
natsuki le miro embelesada por haber sido correspondida, durante el intercambio la faz de tomoe no se notaba turbada ni molesta, la sonrisa dedicada durante el saludo permaneció hasta el momento en que ambas entraron a casa llamadas por la madre de shizuru, durante un lapso se quedo sin creer lo que había pasado.
al otro lado de la puerta tomoe se mordía la lengua y apretaba los puños con rabia maldiciendo para sus adentros, estaba furiosa y rebosaba su corazón en una combinación peligrosa de celos y odio que era perfectamente disimulado al entrar a casa de shizuru de nueva cuenta.
-quien era a semejantes horas hija?- el cabecilla de familia levantaba del periódico los ojos azulados y miraba con interés buscando algún indicio que fuera desagradable como una mentira.
-no se preocupe señor fujino, solo era un chico que pidió indicaciones para encontrar un lugar donde le dieran soporte técnico para su vehículo averiado- tomoe rodeaba el brazo de shizuru a modo de cortesía encaminándola a su recamara.
-tomoe...una vez que dejes a mi hija necesitamos hablar contigo- un asentimiento con la cabeza era todo para hablar entre el padre de shizuru y la de ojos violeta.
la peliverde entraba con cuidado abrigando a la castaña en un abrazo posesivo por la cintura con uno solo de sus brazos hasta hacerla llegar a paso lento y protector hasta su lecho, donde extendió las colchas para sentar a su amiga que se ceñía a su cuello con ambos brazos, parecía que después del abrazo y ese beso con kruger se había quedado tan en calma y tan en paz que el efecto del alcohol había hecho mas efecto...pero deseaba pensar que simplemente había sido el frio de la noche lo que había logrado ese efecto en ella.
-vamos shizuru es hora de que te duermas, mañana tienes un par de exámenes- los violáceos le miraban de reojo acomodándola sobre la cama como al mas delicado tesoro, le abrigo con las colchas de color vino, el peso de la castaña le llevo literalmente sobre ella pues los brazos seguían sujetándole con firmeza y ni la ensoñación parecía amainar la fuerza, detuvo por reflejo su caída con su brazo libre, un beso le fue prodigado sin aviso, mismo que fue correspondido en una forma cada vez mas profusa, sintió los dedos de la castaña vagar torpemente sobre el contorno de su nuca y la base de los hombros, estaba en una situación peligrosa, el menguante autocontrol que tenia sobre si le hizo retroceder entre un reclamo proveniente de su cuerpo había imaginado tantas veces ese momento pero seria imposible culminarlo sin la irrupción o la ira de sus padres, quizá a las únicas personas que temía tomoe.
-debo ir con tus padres...o se enfadaran, duerme...shizuru..- pensó en acercarse y dejarle un ultimo beso, pero seria demasiado arriesgado y aun tenia el aliento entrecortado. opto por dejarle así, tan apacible entre un suspiro de frustración y enamoramiento, dio media vuelta y salió de la habitación cerrando la puerta suavemente recargando su espalda y cabeza contra la madera caoba recobrándose de aquel beso que había ansiado hace tanto tiempo.
al regresar a la sala de estar los padres de shizuru le miraban con seriedad que era usualmente la expresión que cargaban, la madre de shizuru le hacia una invitación a sentarse en el sillón de cuero marrón frente a ella dándole una de esas sonrisas que tan bien había aprendido su hija.
-tome asiento señorita margueritte...- una copa de champan era entregada por las mismas manos que le habían invitado, mientras tomoe se acomodaba en el sillón el señor fujino doblaba su periódico para dejarlo sobre el descansabrazos.
-...tomoe tu y ella se conocen de hace bastante tiempo y tu familia es de buen nivel, están próximas a graduarse con honores de la universidad y he discutido algunos asuntos con tu padre para que ambas sean las directivas de una coalición que habíamos planeado tus padres y que se llevara a cabo en unos días, confió en que tendrás la capacidad suficiente para cuidar tu apellido y el de mi amada hija- el duro mirar celeste permaneció en cada palabra mantenido por los violeta, tomoe aun no había movido la copa de entre sus manos...esas palabras significaban una enorme ventaja para estar al lado de shizuru y disponía además de la confianza de la familia fujino, lentamente una sonrisa apareció en los labios de la peliverde.
-seria mas que un gusto y un honor el velar por ambos apellidos señor fujino, espero no defraudarlo- tomoe levantaba ligeramente su copa recibiendo el brindis por las personas con mas poder sobre uno de los corporativos mas grandes de Tokio. y en la recamara donde descansaba sin saber la situación, la posesión mas valiosa del imperio fujino. un suave susurro era dicho en la obscuridad de la noche del anhelo del corazón hacia la fuente de los labios de los ojos carmín...
-nat...suki-
la pelinegra era levnatada de la cama con un chorro de agua helado, manoteo al azar y se reincorporo como pudo sobre la cama -pero que chingados¡-
-esa moto de la entrada es de algún amigo tuyo natsuki?¡- su madre permanecía en pie junto a la cama arrojándole el vaso de plástico que aun sostenía
-joder mamá...
-responde ahora natsuki¡- la mirada gentil y dulce que caracterizaba a su madre estaba completamente transformada en algo casi diabólico y no le dejaba mas opción que responder a la pelinegra.
-no...solo la estaba cuidando es de un amigo- mas por reflejo que deseo trago pesadamente mirando con terror a su madre, estaba sobre la cama y contra la pared manteniéndose lo mas lejos posible, de haber podido arañar la pared y escalar lo habría hecho.
-casi te matas hace un año y aparte la golpiza que te dieron, el hospital y nosotros sin un quinto, ya olvidaste eso natsuki¡ si es de un amigo que venga el por ella...- saeko daba media vuelta llevando en la mano opuesta las llaves de la motocicleta, los esmeralda bajaron de la cama y le sujetaron el brazo a su madre.
-no mamá espera, debo regresarla hoy o me meteré en problemas...vale si la traje yo pero es de un amigo te lo juro¡- suplicaba casi arrastrándose del brazo bajo la mirada asesina de los ojos miel.
saeko respiraba profundamente, dejando escapar un bufido de ira mirando con reproche a su hija rodaba los ojos y le tendía las llaves, antes de que los dedos de la pelinegra las tomasen con firmeza cerro la mano mirándole de manera sombría -donde la vea al regresar del trabajo o me llamen del hospital te juro que te arrepentirás hija-
los esmeralda se llenaron de terror jalando su brazo y afirmando las llaves saliendo rumbo a la ducha para alistarse y salir a la escuela -esta bien mamá, yo solo la entregare...te...te veo en la noche- se acercaba a darle un beso y un abrazo que apagaban un poco la ira de saeko que hasta a la pelinegra asustaba.
en un alto recibía una llamada, aparcaba en la acera mas próxima y regresaba la llamada -que pasa shizuru? estas bien?- casi jadeaba del susto y de la sorpresa pues nunca se llamaban directamente al teléfono.
-ara que haces mi natsuki...parece que te estuviesen correteando- la voz cantarina sonaba al otro lado entre un tono burlón que hacia sonrojar inexplicablemente a la pelinegra
-me asustaste shizuru eso es todo...y que pasa necesitas algo?-
-hmmm veras esta noche hay una recepción en la empresa de mi padre y...bueno ya que somos novias me gustaría que me acompañaras, ve a mi casa a las 9.30 en punto y loba...te amo- la ultimas palabras tenían un tono tan sublime que dejaron a la otra de piedra, suerte que había colgado o natsuki habría tartamudeado antes de lograr formar alguna frase medianamente coherente -nueve treinta...- se repetía mirando el tanque de la motocicleta pensativa, acomodo algunas piezas en su cabeza y sonrió para si antes de arrancar de nuevo la marcha hacia su escuela.
la hora de la cita llego pronto y aun con la motocicleta natsuki llego a casa de shizuru que salia a recibirle rapidamente con una sonrisa - vienes en eso nat?-
-ha...si? puedo dejarla fuera? no le hacen algo? es que no es mia...la pedí prestada un rato mas- los carmín le habían mirado sin moverse ni un ápice con una sonrisa ladina que hacia sentir abochornada a los esmeralda, shizuru dejo el limite del portón para caminar hacia la motocicleta en la que la pelinegra seguía montada, acerco su rostro hasta que rojo y verde quedaron a escasos centímetros, coloco ambas manos con maestría sobre el tanque de gasolina y el asiento encajonando a su interlocutor.
-claro que no, nadie le hará nada nat..su..ki- le susurro al oído pasando los labios sobre el largo de la oreja de las esmeraldas, que se cubrían con desespero bajo los parpados estrechando los ojos con las cejas y apretando la mandíbula ahogando un quejido por lo bajo con frustración -es hora de que te pongas presentable...-le hablo de nuevo, y de forma autómata apagaba la motocicleta, colocaba el seguro y bajaba de la moto siguiendo en silencio a la castaña, el pastor alemán le recibía moviendo la cola alegremente mientras una cara de alegría se labraba sutilmente en las facciones de los ojos sangre, deteniéndose en el umbral de la puerta que daba del jardín a la sala de estar, recorrió el cancel de cristal y miro de reojo hacia atrás -tu te quedas aquí cariño, ya lo sabes- una risa dulce escapo mientras pasaba al interior y daba media vuelta mirando a natsuki con una cara desencajada.
-no vas a entrar nat?- inquiría de forma inocente pero traviesa.
-dijiste que me quedara aquí...no?- ladeo la cabeza en ademan confundido, la pelinegra tardo unos segundos bajo la mirada escarlata antes de emparejarse al mismo tono sus mejillas con una cara enfadada y avergonzada al entender que la castaña le había jugado una broma aprovechando la situación.
shizuru le llamo con la mano en forma retadora con una sonrisa difícil de descifrar -sígueme nat, igualmente ya sabes donde esta mi habitación...- un estremecimiento cimbro a los esmeraldas que dejaron escapar un jadeo en contra de su voluntad, mientras se apeaba evitando los recuerdos de aquella noche en que tuvo por vez primera a la castaña para si.
una vez que ambas estuvieron en la habitación los esmeraldas notaron un traje sobre la cama de la castaña, misma que se daba vuelta para sujetar el cierre de la chamarra bajo la mirada sorprendida de la pelinegra que incapaz de moverse o hablar se dedico a mirar las acciones de la otra, la chaqueta fue sacada por las habidas manos deslizando la tela sobre sus hombros dejando una caricia firme mientras el rostro de ambas quedaba a escasos milímetros, por mero instinto las manos de natsuki reposaban en un contacto sutil y cálido sobre la cadera de su compañera, mirando de forma profunda los escarlata entre un balbuceo, pues su chaqueta ya había caído al suelo y los brazos de la castaña quedaban sobre sus hombros aminorando la distancia terminándola en un beso furtivo que era correspondido con la misma necesidad, los brazos de la pelinegra rodearon velozmente la cintura de los carmín casi levantándola del suelo dando un par de pasos hacia adelante sin aminorar la profundidad del beso, las palmas de la castaña se recargaron sobre los hombros dejando que se hundieran las uñas, aun con la camisa los escarlata sintieron una turbación que había experimentado la ocasión anterior al recordar el encuentro pasado, esto fue suficiente para dar un par de pasos mas hacia el frente, entre un choque gentil de la cabeza de shizuru que la tomaba por sorpresa, cosa que aprovecho natsuki para desplazar su lengua al interior con pericia, ajustaba un poco mas el ariete en la cintura de su castaña empujando el cuerpo entre ella y el ropero de cedro que la hacia de muro, cedió un poco el ajuste para colar sus manos con desespero bajo la camisa ocre que se entallaba al cuerpo, deslizo sus palmas con delicadeza desde la base de la espalda hasta tocar el sujetador, vagaron sus dedos por el borde de aquella prenda, shizuru se dedico a recorrer los brazos de natsuki hasta yacer sus manos cercanas a las presillas del pantalón donde los índices repasaron los laterales en el abdomen ligeramente esculpido, provocando un jadeo entre el beso que se tornaba mas profuso y encendido, un leve roce a manos de la pelinegra delataban su intención hacia con el broche, los rubís le apartaban ligeramente hacia atrás aun con la respiración agitada dejando a la otra con la sensación de ardor sobre su lengua y labios.
-ara...si buscas el broche esta por delante natsuk...
las palabras de la castaña cesaron de golpe por la intrusión de la pierna de la pelinegra que empujaba sin cortesía la entrepierna de los escarlata que le miraban con asombro entre un gemido ahogado por el beso que le fue robado con mas fiereza que el anterior dejando que sus manos aflojaran por completo el abrazo, apartándose de golpe con el aliento entrecortado y le recorría de los pies a la cabeza a la castaña con la mirada encendida y una sonrisa ladina en los labios, se acerco un paso y sujeto con firmeza sus manos en las caderas de los iris sangre arrodillándose para sujetar el borde de la camisa con los dientes, sintió el cálido sentar de las palmas de la castaña en sus hombros al tiempo que sentía el tibio aliento que ascendía por su abdomen pasando por el estomago y se detenía justo debajo del busto, los dedos de en su cadera se hundían lastimando sin excesos, a lo que las manos de la otra le recorrían la base de los hombros entre aprietes alternados a los estímulos que le daba , la lengua le recorrió el derredor del broche robando para su satisfacción un quejido que trato de ser emitido con dificultad, shizuru sintió de lleno el rostro de natsuki contra su pecho llenándose los pulmones del aroma de su castaña...
el tono de llamada y el repique del movimiento del celular despabilaron a los rubís del embriagador toque haciéndole recordar el por que de la estadía de natsuki en su habitación -natsuki...espera- shizuru empujo con firmeza los hombros de la otra hasta hacerla retroceder recibiendo un gruñido de protesta, los esmeralda le miraban desde su posición con reclamo.
-que?- las manos de la pelinegra descansaron sobre el suelo de la habitación dejando un rasguño prolijo por la superficie a modo de desahogo.
-te llame por que...mi padre ha dispuesto de mi sin consultarme y ha dicho que debo estar en la inauguración de la unión entre mi familia y la de...tomoe, no quiero estar sola con ella ni que mi padre se haga a la idea que voy a dejar que me diga que hacer, así que tu iras conmigo- aun con la sangre hirviendo al mirar a los esmeralda en aquella posición se trago con frustración el deseo que le había despertado ese breve acercamiento, camino un par de metros hasta su cama y preparo el traje sin mirar atrás, esperando que natsuki se acercase.
-quieres que...haga de tu guarura?... o de tu amante...- la pelinegra le rodeo la cintura de manera firme recalcando la palabra amante con los labios recargados contra su oído.
-tenemos...una hora para llegar...y si...algo así como mi guarda espaldas...- se aclaraba la garganta, sujetando los brazos en su cintura para retirarlos -necesito que te pongas eso..nat-
no hubo mas palabras, la pelinegra se hecho el traje al hombro y entro al baño, tomo una ducha rápida y se coloco la prenda, sin dudas shizuru había memorizado sus tallas pues el traje le dejaba una holgura ligera sin dejar de marcar su figura, un traje negro de corte recto formal la camisa blanca con las mancuernas ya colocadas, miro la corbata un momento y en vano trato de anudarla...unos varios intentos y la puerta del baño era golpeada de forma casi silenciosa
-nat...tienes problemas con algo?-
-ah...un poco..- se acaricio la barbilla y salió del baño aun con la corbata sin anudar, se olvido de todo pues shizuru llevaba un traje ajustado, que hacia alarde de su figura estilizada y elegante, una camisa blanca con un ribeteado ligero en las mangas, un chaleco de color grisáceo en conjunto con los pantalones, llevaba un cintillo de tela en color sangría que tenia una hebilla ligera con un decorado de alguna joya que no supo reconocer, los zapatos cerrados pero ligeros en un tono ligeramente mas obscuro que el conjunto, y un collar de platino adornado con una esmeralda que parecía tener forma de gota.
entre una sonrisa la castaña se acerco tomando ambos lados de la corbata jalando hacia ella a la pelinegra que tenia ligeramente abierta la mandíbula, sus miradas se encontraron sin moverse ni un dejo mientras las manos de shizuru anudaban autómata la corbata, los carmín bajaron por el rostro perplejo frente a si para acomodar el cuello desaliñado, el simple roce de sus manos sobre la piel de los esmeralda le hicieron tragar discretamente, tomo el nudo y jalo la corbata hasta dejar el cuello de natsuki enmarcado en el blanco de la camisa, dio unos pasos hacia atrás y busco en su tocador, prontamente retorno y sujeto un mechón de cabello rebelde sobre la sien de la pelinegra, le dedico una sonrisa y le planto un beso en los labios, dejo su rostro cerca si tocarse y le miro con profundidad -es un obsequio nat...a ti te va mejor...- hecho esto la castaña se puso un maquillaje ligero en pocos minutos observando a los esmeralda que le vigilaban en silencio como si estuviesen perdidos en la mas bella de las ilusiones, termino de acicalarse y retorno a su lado.
los esmeralda se miraban con un toque de cansancio o quizá era amor...tomo su mano entre un ligero temblor que fue apaciguado por el agarre firme de la otra y la encamino por la casa...que era muchísimo mas grande de lo que había pensado natsuki, atravesaron la casa por el comedor donde logro ver una inmensa biblioteca, un salón con decorados hechos por manos expertas y un piano de cola que a decir por su pinta seria muy costoso, cruzaron hacia el comedor, un par de personas en traje y ropa de etiqueta miraron a ambas con asombro pues en ningún momento vieron a nadie pasar por la puerta principal.
shizuru se acerco a una mujer en traje propios de una secretaria ejecutiva, delgada, alta y de cabello rosado a contra luz, que era acompañada por un hombre robusto de cabello y barba cobrizos -fuumi es nuestra ama de llaves y sakomisu es nuestro guardaespaldas familiar, ella es natsuki y será mi guardaespaldas personal para la recepción de esta noche- los escarlata codeaban discretamente el brazo de la pelinegra con una sonrisa sincera hacia los mayores frente a ambas.
-un gusto natsuki- sakomisu se acercaba a ofrece su mano a la los ojos esmeralda, el saludo fue correspondido y para asombro de shizuru fue dado como lo solía hacer su padre con fuerza y dando un golpe con la mano izquierda sobre el brazo derecho de sakomisu que le hacia un ademan de cortesía en dirección a fuumi, los escarlata sintieron temor injustificado que fue disipado al ver que el saludo esta vez era mas prudente y la mano izquierda de la pelinegra reposo suavemente sobre la mano de la ama de llaves -un gusto conocerles y que me permitan la osadía y la confianza de salvaguardar a la señorita fujino esta noche, si no es importuno debemos de partir hacia su cita de esta noche- daba madia vuelta y le ofrecía su antebrazo en forma caballerosa a los escarlata que no acababan de creérselo.
-donde aprendiste todo eso?- inquiría curiosa posando su mano sobre el brazo que le guardaba.
-no preguntes...- la faz de los esmeralda estaba impasible pero con un notorio sonrojo para diversión de la castaña.
-ara...eso suena muy...interesante...loba rebelde...- le susurraba mientras abría la puerta principal y bajaban los escalones, donde un par de hombres revisaban un auto de lujo, natsuki llevo hasta la puerta del vehículo a su acompañante y le abrió la puerta trasera, espero hasta que estuvo cómoda y en un momento se inclino para plantarle un beso en la comisura de los labios -si te beso así me llenaras de labial- un tono cómplice y un guiño de los esmeralda eran lo ultimo que hacia para cerrar la puerta. se acercaba al lado del conductor y extendía la mano hacia un hombre mal encarado.
-las llaves caballero..- una de las cejas de la pelinegra le dejaban un poco de apuro al hombre aun recargado contra la puerta del conductor.
-y tu eres guardaespaldas o chofer...- le respondía en tono burlón metiendo la mano a su chaqueta escudriñando con cinismo la figura frente a el.
-soy ambas, ahora dame las llaves o tendré que decirle a la señorita que no me deja hacer mi trabajo y que si llegamos tarde su padre puede hablar con usted...seguro que estará muy feliz de una charla en privado con el señor fujino...- ahora la sonrisa burlona brotaba sin reparos al mirar el rostro aterrorizado del otro, había sido arriesgado pero funcionaba, las llaves eran entregadas sin objeción mientras el hombre regresaba al interior de la casa.
-imbécil...- gruñía natsuki al entrar al auto y cerrar la puerta con fuerza, bajo la mirada impávida de los carmín que divisaba mientras acomodaba el retrovisor.
-también eres chofer nat?¡- shizuru buscaba en los alrededores al hombre de fuera esperando que no lo hubiese nockeado.
-oi...que crees que soy? no lo golpee, solo le dije una mentira, y se hacer muchas cosas...en lo que cabe soy tu guarura esta noche así que si me disculpas...- sentenciaba natsuki dirigiéndole una sonrisa divertida poniendo reversa para sacar el auto y parar en el portón esperando a que lo abriesen.
-que dirección es shizuru?- los esmeralda le miraban de reojo por el retrovisor esperando la respuesta
-conoces el consorcio internacional, donde hacen las reuniones de empresas en el centro de la cuidad?, hay un hotel cinco estrellas a unas pocas calles y un bar de renombre justo enfrente..- se miraron por un momento antes de que los verdes dirigieran su mirada hacia el frente sin decir nada mas con una sonrisa sutil durante el camino.
aparco frente a la entrada del consorcio y bajo para entregar las llaves y abrir la puerta a su amada -hemos llegado a su destino- su voz era neutral y le tendía la mano derecha mientras mantenía la puerta abierta con la espalda, un intercambio de miradas y tomo la mano dispuesta que le afirmo de inmediato para cerrar la puerta una vez fuera, le ofreció el brazo de nueva cuenta y le llevo hasta la entrada donde un par de hombres abrieron las bellas puertas de cristal dejando paso pleno a la pareja.
shizuru guio los pasos hasta una mesa de roble lustrada de manera impecable, que daba la impresión de tener un fino vidrio al tacto, allí se miraban los ojos penetrantes azules del padre y los intensos granada de su madre quienes se levantaron para recibir a su hija, natsuki hizo un ademan con la cabeza y se retiro a un lado de la mesa, donde otros hombres yacían de pie al parecer cuidando a los comensales de la mesa que parecían personas de mucha importancia y elevado estatus social...los ojos verdes vagaron por el complejo era amplio y cada detalle en el hacia alarde de su costo y devoto trabajo, para su sorpresa tomoe llegaba a tomar asiento acompañada de un hombre de cabello oscuro y facciones relajadas, dio un trastabillo al notar la presencia de la ojiverde, por un lapso de milésimas se miraron de forma retadora, ambas por la presencia mutua, para su disgusto la peliverde tomaba asiento a un lado de la castaña misma que de vez en cuando le dedicaba una que otra mirada acompañada de esas sonrisas que le calaban el alma a los esmeralda.
durante toda la noche natsuki tuvo que observar en silencio a su castaña siendo atendida por los violáceos, si bien shizuru no se notaba incomoda y hasta le permitía ciertas libertades a la peliverde también mantenía su distancia y miraba en su dirección de vez en cuando.
así mismo los padres de ambas partes bebían y fumaban habanos entre charlas, desde esa posición natsuki no pudo mas que sentirse menos, pues su familia no tenia ni tendría jamás semejantes medios para competir mínimamente por una mujer como lo era shizuru.
