Capitulo 10

Alianza

natsuki recorrió un largo tramo a vuelta de rueda, no había casi nadie en quien confiase, no le agradaba en nada ir de traje sobre la motocicleta, meter las velocidades se le hacia difícil sin contar con los halagos a manos de los hombres que le miraban durante el camino, le dio vueltas al asunto en la mente y finalmente opto por una persona que confiaba y le guardaría aquel secreto vergonzoso de estar metida en semejante traje.

se estaciono en la acera opuesta y vigilo el portón, saco el celular de forma misteriosa y llamo...

-oi Nina estas en tu casa?- susurraba apenada la pelinegra mirando esporádicamente hacia el portón donde vivía su mejor amiga, no podía acercarse pues el padre de Wang era sobreprotector en exceso y no le gustaba que su adorada pelicobalto anduviese haciendo locuras con una delincuente.

-ahora en que líos te metiste nat?- reía la de mirar magma sin reparos al otro lado de la línea, guardo silencio y una carcajada vino a pulmón suelto -eres quien esta enfrente de mi casa? que carajos¡...jajajajajajajaja¡ espera...ya jajaja ya salgo...-
la pelinegra corto la llamada con el rostro en un sonrojo encendido, respiro profundo tratando de calmar su vergüenza, de golpe Nina rio sonoramente incapaz de mantener mas acallada su garganta mientras le apuntaba con el celular.

-jajajajaj esto tiene que verlo midori joder...¡- amenazaba divertida la pelicobalto
natsuki bajo desesperadamente de la moto y trato de quitar el celular a la menor entre un forcejeo, mismo que fue correspondido entre una carcajada entre la lucha la pelinegra recibió una llamada que le hizo dejar levemente la lucha

-si quien es...¡-

-jajajaja que jodidos te pasa nat, TU¡ de traje esto es el apocalipsis¡ jajajaja- la voz de midori repico en la bocina del celular encendiendo aun mas el sonrojo de los esmeralda, la voz de Nina grito para ser escuchada por midori -amor y deberías ver su cara, esta toda roja jajaja- natsuki empujo a Nina con el hombro mientras no sabia si colgar la llamada o tratar de quitarle el celular a Wang.

-hey deja de golpear a mi novia kruger¡ ella no tienen la culpa que seas tan tierna de traje y rojita¡ jajajajaja- la voz de midori había sido de enfado adquiriendo un tono burlón al final entre una carcajada. la pelinegra colgó la llamada y dejo de luchar con Wang que ya se había alejado al menos dos cuerpos mientras guardaba el celular en el bolso de su pantalón.

-calmada fiera, ya paso, ademas esto queda entre midori y yo, no te exaltes tanto jaja..- los magma se recargaban contra el asiento de la moto mirando a una natsuki aun sonrojada.

-son unas cabronas las dos sabes, ah...necesito que me dejes cambiar de ropa en tu cochera Nina- mascullaba entre dientes la pelinegra retirando la maleta del colín de la moto.

-lo que yo me pregunto es...¿Qué clase de embrollo es, para haberte vestido así?- Wang inclinaba la cabeza en señal de confusión mientras se sujetaba la barbilla exagerando el gesto -hmmmm y parece que te golpearon mujer, déjame ver...será...shizuru la causa?- un levantamiento de ceja y una risa picara reavivaban el sonrojo de la faz avergonzada frente a ella.

-joder Nina, primero déjame cambiarme esta ropa y luego te cuento- gruñía de forma amenazante encaminándose hacia la puerta de enfrente siendo seguida de la menor.

-ya sabes donde esta la cochera, apresúrate para ir a beber algo y me cuentas que carajo te paso ahora- Nina empujaba la motocicleta de kruger estacionándola en la acera para evitar que le multaran.
natsuki salió de la cochera y se acomodaba la gorra de la sudadera, llevo la maleta sobre el colín y la aseguro con los ganchos de nueva cuenta, Nina revisaba su celular entre una que otra risa silenciosa, levanto la mirada y se le quedo mirando a la de ojos verdes -móntate ya loba, hay un bar pequeño a unos minutos allí me cuentas que paso anoche- la pelinegra se monto y Nina recogió el casco extra del seguro en el colín, se lo coloco y subió sin sujetarse del piloto -te vas derecho cinco calles y das vuelta a la izquierda allí se mira el letrero y las luces baka- le grito desde detrás la pelicobalto dándole un golpe en la nuca del casco, a lo que la otra le miro de manera asesina para reír después de un rato. -vale enana, espero que sepas cual es la izquierda y la derecha- refutaba la mayor arrancando de golpe la moto y dirigió el rumbo siguiendo las indicaciones.

tras unos minutos arribaron al bar, aparco la moto a un lado lo mas lejos de los autos del estacionamiento improvisado desato la maleta y Nina llevo el casco con la cinta enrollada en la muñeca, entraron relativamente fácil pues por la hora apenas comenzaba a llegar la gente, eligieron una mesa del final y se acercaron a descansar un momento.
los esmeralda se tumbaron contra el asiento y levanto el rostro dejando el peso de su cabeza contra el borde del asiento echando la nuca hacia atrás, suspiro largamente y trago de alivio.

-eso es una mordida...que clase de cosas hiciste anoche? jajaja pensé que te habías peleado o algo pero la pelea ya veo que fue en otro lugar mas acolchonado jaja- reía la menor relajando los hombros llamando al mesero para ordenar.

-que? donde? Nina dime..¡- natsuki se llevaba las manos sobre el cuello y palpo entonces varios vestigios aun dolorosos en el cuello y parte de la clavícula, se acomodo la ropa mientras el mesero se acercaba, subió la bragueta de la sudadera hasta el tope y se miro los nudillos y los dedos sin encontrar rastros de mas daño.

-jajaja vaya vaya...así que la loba ya se llevo a la cama dos veces a la misma mujer...muy muy extraño para ti...pero dices que la amas y es normal, es mas...creo que seguirán frecuentándose muuuuuucho mas, un tarro grande de cerveza obscura y tu nat?- los ojos magma de la menor miraron a la mayor con una facción despreocupada para su extrañeza.

-un tarro de la clara y trae un poco de botana amigo- respondía natsuki dada por terminada la charla con el mesero -es una mujer encantadora Nina, la amo y ella a mi, anoche ambas lo corroboramos creo que...quiero algo mas que ser su novia..- soltaba un suspiro soñador a los ojos impávidos que no terminaban de creer semejantes palabras.

-oye pero...no lo se, al menos ya le dijiste a saeko o ella a su madre? ademas parece un poco fría y nunca he visto que te hable en la calle , ni siquiera se mete por ti o aparece cuando te echamos carilla en la red, y tu..bueno tu si que eres demasiado melosa y detallista...no crees que estas haciendo castillos en el cielo tu sola?- Nina le miraba con preocupación, en los años de conocerse nunca había visto ese comportamiento en su mejor amiga y poniendo en una balanza la situación de dar y recibir la pelinegra llevaba las de perder.
natsuki sopeso las palabras, pero por mucho que se esforzara, el corazón se había plantado e impuesto sobre la razón

-bueno...pensaba hablar con mi madre al llegar...es obvio que a mi los hombres no me pasan, tan solo ve lo que estudie y en lo que estoy trabajando...y si shizuru no hace ni dice nada debe ser por que no quiere ser exhibicionista, en publico ella es...así como una amiga pero cuando estamos a solas es una mujer maravillosa Nina y me vuelve loca en la cama- el mesero se acercaba para dejar la orden frente a cada una, se miraron entre una sonrisa cómplice y natsuki comenzó la broma.

-oi que hace, yo le pedí la obscura y ella la clara¡- decía en tono indignada mientras sujetaba el tarro y lo jaloneaba al tiempo que Nina hacia lo mismo

-suéltala, la obscura es mía idiota ya estas senil¡- gritaba Nina en tono agresivo.

-perdón, ya les traigo otro tarro de obscura pero...
esmeralda y sangre reían divertidas cediendo la pelinegra el tarro a Nina -es broma amigo, la clara es mía- respondía divertida tomando el tarro de la charola para darle un sorbo.

-...joder pensé que iban a pelear por una cerveza jajaja bien disfruten su bebida- reía entretenido el hombre mientras se retiraba con una facción avergonzada y alegre.
Nina tomaba un puño de botana y se lo echaba a la boca - osea...me estas diciendo...que...ni siquiera has salido del closet y...

-joder Nina midori ya te pego esa manía de comer la botana así¡, come con la boca cerrada y...pues no, llegando tendré que hablar con mi madre sobre el asunto de salir del closet...imagino que ya lo sabe mi madre pero no se...me da miedo decirle sabes..- las palabras bajaban casi a un susurro así como el mirar de la pelinegra.
Nina resoplaba por la situación, vago los ojos por la mesa y de golpe viro el rostro hacia la entrada, mientras se levantaba al arribo de midori, se saludaron con un beso pasional y regresaron a la mesa.

-ahora que bicho te pico loba, estas bien hace rato que te escuche jugar con Nina...mesero¡ puede traerme un mega tarro de clara y mas botana¡- una combinación rara de seriedad fue rota por el grito entusiasta mientras se sentaba muy cerca de su amada de mirar sangre que le pasaba el bazo por la cintura.

-bueno amor, es que hablábamos de que...al parecer natsuki saldrá del closet.. por eso esta apachurrada- Nina le daba un trago a su bebida para aclarar su garganta.

-hay mujer, no es tan difícil que lo hagas, saeko es un amor y te adora ademas a leguas se te nota que eres hetero menos mil millones, es normal que te de miedo que haga un drama- minimizaba la de ojos aceituna vaciando un puñado de cacahuates en su boca sin cuidado.

-joder lo se...pero es que le he dado tantos sinsabores...que me siento culpable de siquiera pensar en hacerlo, como hiciste tu para salir del closet midori..?- los verdes tenían un pesar melancólico, tomo un gran trago del liquido áureo que mecía en su tarro.

-solo díselo y ya, si te apoya bien y si no, lo asimilara con el tiempo, nat tu eres una buena hija, si eres desmadrosa y rebelde, pero has estado como su apoyo desde que tu padre y tu pelearon y lograste sacarlo de sus vidas, trabajas y estas por terminar la carrera, ademas tu mamá te ama y no por que seas lo que eres va a darte la espalda, créeme...- midori miraba de forma firme y con decisión a los esmeralda usando un acento como de periodista que le robo una sonrisa a las tres.

-si nat, tu no te preocupes, seguramente saeko ya lo sabe y espera que tu se lo confirmes, ademas sabes que cuentas con nosotras para lo que sea-
el mesero regresaba a donde el trio y le entregaba el tarro de al menos dos litros a midori que le daba un sorbo bajando casi un cuarto del liquido en la mirada estupefacta de sus amigas y el mesero que se quedaba mirándola por un momento. -usted es la periodista que trabaja en "las nuevas de Tokio"¡- decía eufórico el hombre que le tendía la mano para darle un apretón de manos.

-jaja soy famosa o que rayos?¡ y si, trabajo para el periódico de Tokio un gusto mesero admirador¡- una sonora palma en el brazo y un estreche de manos le venían de respuesta al hombre que se miraba alegre, busco la libreta de las ordenes y se la mostraba a los aceituna -podría darme su autógrafo señorita sugiura?-

-cuidado Nina ya se empezara a hacer famosa tu mujer jaja- bromeaba natsuki en dirección a los magma que observaban atenta a midori firmar la libreta y charlando brevemente con el hombre.

-cierra la boca, que tu estas peor con shizuru- replicaba en tono celoso la menor con un ligero sonrojo, dando un sorbo entre una mirada asesina contra los esmeralda.

-listo llego la botana y mi cerveza, ahora si podemos seguir¡-midori dejaba un inmenso plato de botana y se tumbaba contra Nina en un beso afanoso.

la mesa tenia solo un tarro vacío del lado donde la pelinegra meditaba sobre todas las palabras que le habían dicho en apoyo sus amigas, al lado opuesto una ebria midori y una Nina ligeramente emborrachada le sostenía entre un acercamiento mas que amoroso.

-oi...ya deberías llevar a Nina a su casa, su padre se volverá loco cuando la vea llegar así...oi me están escuchando par de idiotas...oi midori joder¡- la pelinegra había alzado el tono de voz hasta que logro llamar la atención de ambas, les miro un momento y rectifico sus palabras -Nina mejor tu llévala a su casa y te acompaño de vuelta, le diré a tu papa que estábamos aquí cerca, así midori se exenta de que se la coma tu papa con todo y zapatos por estarse aprovechando de su hijita adorada, andando- la pelinegra colocaba un billete bajo el tarro vacío y extendía la mano para recibir lo que Nina dejaba.

-rayos...debería de controlar mas a midori..cuando bebe así nos pone las cosas difíciles, vale la llevamos a su casa pero tu manejas el auto, creo que estoy demasiado ebria nat...- Nina levantaba a los olivo entre balbuceos inentendibles por el estado etílico.
entre magma y esmeralda subían en el asiento trasero a midori que ya dormía plácidamente, la pelinegra le daba las llaves a Nina -toma , enciéndelo, iré a encargar la moto mientras regresamos, vamos a dejar a midori y te traes el auto de vuelta, te acompaño en la moto, te dejo en tu casa hablo con tu padre y me largo a mi casa, aun debo hablar con mi mamá...- hablaba haciendo pausas mientras masajeaba sus sienes.

natsuki pasaba muy cerca de la casa de la castaña, pero debía dejar la moto, se había excedido en el tiempo que la había pedido prestaba y aun debía regresar a casa, por mucho que deseara verla tendría que esperar, ya casi serian dos días de ausencia en su casa, no había hecho los deberes, ni la tarea, su ropa estaba sucia estando forzada a lavar esa noche, tenia que pasar apuntes e ir al trabajo una semana de loco le esperaba.

toco el claxon y espero a que abrieran el portón, el viejo salió para su asombro y le abrió para que metiera la moto -ya ni la chingas natsuki, la moto debió estar aquí hace mas de doce horas, le dije al dueño que estabas probándola por que no quedaba la transmisión y aparte vienes toda magullada ahora que paso?- le reñía de brazos cruzados el hombre mirando a la pelinegra zafar la maleta del colín, reviso la moto a detalle y ajusto los espejos.

-no le paso nada a la moto y pues yo...estos no son golpes solo que pase una maravillosa noche, no te alteres viejo gruñón, no gracias...estoy tratando de dejarlo...- respondía despreocupadamente la pelinegra echándose la capucha sobre la cabeza y empujaba la cajetilla de vuelta a los cansados y asombrados ojos del mayor.

-esa mujer debe gustarte mucho para hacerte dejar de fumar loba..- el cigarrillo era encendido y una hebra de humo salía de la nariz y boca del hombre que palmeaba la base del hombro de forma cariñosa a los esmeralda.

- no dije que dejaría de fumar, solo que voy a casa y ya sabes que a saeko no le agrada el olor- refunfuñaba natsuki cruzándose de brazos para bufar de dolor por la palmada sobre una de las mordidas dejadas como recuerdo por la castaña.

-te llevo, iba para mi casa también, ademas te vez cansada y no te caería mal un aventón, sube la caribe y no digas que no- un rodar de ojos le vino en respuesta mientras la pelinegra subía al asiento del copiloto y se quedaba pensativa, el hombre de barba ahora negra por el tinte, cerraba la puerta, colocaba la alarma daba un tirón para confirmar el cierre de la puerta, subía al auto cerrando con fuerza, colocaba los seguros encendía el motor, ajustaba el retrovisor y miraba hacia el frente rumbo a el taller improvisado que tenia a un par de calles de la casa de su aprendiz que se miraba cabizbaja.

el trayecto fue en silencio pues natsuki permanecía mirando el paisaje y pensando sin mediar palabra, el auto aparco frente al lote amplio, la pelinegra sujeto la manija y jalo, pero la puerta no se abrió, los seguros se mantenían colocados, los esmeralda giraron con la cabeza hacia el mayor que le miraba con un ceño mortificado -habla que te pasa, si ayer fue una buena noche, ¿por que estas así? tu no eres la chica que conozco nat-

-no es nada solo estoy cansada...- decía secamente tratando de componer una cara dura, sin lograr esconder su pesar reflejado en los esmeralda.

-mentira...te he visto hecha mierda físicamente y te mantienes en pie, pero hoy te noto preocupada y decaída, que pasa?, y mas te vale que hables o me obligaras a sacártelo a punta de golpes y sabes que no juego loba- natsuki golpeaba su cabeza en el respaldo mientras cerraba los ojos.

-me enamore de una mujer maravillosa y hoy le diré a saeko que...soy lesbiana...no se como va a reaccionar y tengo miedo...ya feliz?¡- los parpados se habían mantenido ocultando el pesar mientras hablaba en voz ronca y con desgano.

-natsuki...eso es mas que obvio, te apuesto una botella de lo que quieras a que saeko ya lo sabe, solo que realmente me preocupa que estas metiendo demasiado rápido el corazon...no es normal que una sola mujer te tenga así, no quiero que salgas lastimada..- los seguros del auto se abrían, mientras una caricia paternal le venia en el rostro a los esmeralda, -ten cuidado nat, una mujer equivocada puede derrumbar una montaña de hielo si llega a su punto mas débil, en este caso tu corazón-

los esmeralda le miraban con melancolía, pues estaba a apunto de salir del closet por una mujer con quien llevaba saliendo hace poco mas de seis meses, pero confiaba en su instinto que luchaba con la razón acompasado de las palabras de midori y Nina, y ahora las palabras del hombre que le había enseñado la gran mayoría de lo que sabia sobre los motores y le había dado un poco de guía entre su desordenada vida, le dedico una sonrisa y palmeo le mejilla del mayor bajando del auto rápidamente entre una risa -jaja fue un cariño, y tendré cuidado, descuida jefe- cerraba la puerta y se encaminaba a casa, con deseos de no llegar, tenia el estomago revuelto y un caos en la cabeza, estaba a punto de hacer algo que ya no podría deshacer ni borrar jamás.

metía la llave y entraba silenciosamente, para su sorpresa su ropa estaba tendida casi seca, y su cuarto permanecía hecho un caos, dejo la maleta en su habitación arrojándola a su cama, dio media vuelta y camino sintiendo un nudo en la garganta al entrar y mirar a su madre que le levanto a darle un abrazo mientras sollozaba ligeramente, la pelinegra le cobijaba con un abrazo firme y afectuoso espero un momento hasta que le saeko se calmo.

-mamá, necesito hablar contigo...- susurraba en tono serio natsuki separándose del abrazo manteniendo sus manos sobre los hombros.

-dime que no hiciste nada malo hija...- mascullo con voz quebrada, las pocas veces que había su hija dicho esas palabras había tenido un par de problemas delicados donde uno de ellos termino con la pelinegra en el hospital tras una golpiza, sin caminar durante un tiempo y una cuenta que pagar.

-no se si es malo o no mamá...y descuida que no hice nada esta vez- el estomago de la pelinegra gruño sonoramente, la ultima vez que había probado bocado había sido en la mañana -pero antes de eso espera ma, ya vengo voy a la tienda- buscaba una bolsa y salía en calma hacia la calle, dejando la puerta abierta.
saeko tomo asiento y espero con el alma en vilo a lo que tendría que decirle esta vez su hija, esa expresión en sus ojos no la había visto nunca y ello le preocupaba.

natsuki miro a su madre desde el canto de la puerta al volver, no sabia si hacia lo correcto, quizá midori, Nina y el viejo doc tenían razón y estaba arriesgando demasiado por algo que aun no era seguro...pues pensándolo bien las palabras de sugiura eran verdad, shizuru parecía amarla, se habían entregado mutuamente la noche anterior pero aun permanecía oculta de su familia y en general permanecía oculta a ojos del circulo de su castaña.

-mamá...- al final lograba mover sus pasos y dejar sobre la mesa gastada las bolsas -traje un poco de queso, jamón, huevo, pan y algo de beber, decía la pelinegra buscando el frasco de la mayonesa para hacer un par de sándwiches, saeko servía los vasos y se sentaba en silencio esperando a su hija acercarse hacia ella con un par de platos dejándole uno a ella, la pelinegra tomo asiento y ambas se miraron en silencio.

-y bien nat...ahora que hiciste?- le soltaba con mirada penetrante comiendo un bocado de lo dispuesto por su hija.
los esmeralda evitaban mirarle directamente, evadiendo los ojos miel de su madre, dando una mordida a su comida y bebiendo un poco de refresco bajo el escudriño impasible, tomo aire un momento, cerro los ojos y trato de comenzar

-mamá...estoy...saliendo con una chica-
saeko amaino su rostro mirándole de forma mas calmada soltando el aliento que estaba conteniendo -a cual de todas te refieres hija?- la respuesta hizo que el pan se le atragantara al pasar bocado, se aclaro la garganta y le miraron incrédulos los verdes.

-c...como que a cual de todas? no te molesta que este saliendo con una mujer?- saeko rio pese al tono serio que había impreso la pelinegra en sus palabras.

-hablas de shizuru, no?- un bocado mas, y su rostro se torno serio sin provocarle miedo a su hija, tomo un trago de refresco y le miro seriamente -espero que no estés jugando esta vez, ademas de eso, quiero que sepas que no volveré a lavar tu ropa, tienes que centrarte en terminar la carrera y salir adelante con el trabajo, si no descuidas eso puedes andar de don juan con las mujeres que quieras SIEMPRE y cuando...no las lastimes y sea un acuerdo mutuo hija entendiste ?-

la mandíbula se le fue casi al suelo a kruger, pues al parecer su madre estaba al tanto de sus aventuras, y sabia sobre shizuru, quizá por la red y las cosas que de vez en cuando le dedicaba miro su comida a medio terminar y suspiro largamente sin dejar de pensar en las palabras de su madre -y...no te molesta que sea lesbiana mamá?- le daba una mirada furtiva y centraba sus ojos en el vaso a su mano derecha.

-no lo se hija...esperaba que fueran mas líos como la ultima vez, no apoyo esas preferencias debes saberlo...pero tampoco me opongo, solo quiero que seas feliz y que salgas adelante con lo de la escuela, no se que pensar pero se que no cambiaras, espero que esto no se lo digas a nadie de la familia ya sabes como son..- los ojos compasivos esperaron pacientemente a que los verdes le miraran y le dio una media sonrisa.

-tu familia y la de mi padre no tiene importancia para mi mamá...solo tu y supongo que salió mejor de lo que yo esperaba- aun con el revoltijo en su estomago y el pulso irregular los esmeraldas le miraban entre una sonrisa ligeramente sonrojada.

-bueno termina de cenar y hazme el favor de llamarme la próxima vez si es que no llegaras, me tenias con el Jesús en la boca- la dulce risa de saeko retumbo rompiendo el hielo y la seriedad de ambas, durante la cena.
una vez terminaron los platos y vasos fueron recogidos por una aun pensativa ojiverde, beso a su madre en la cabeza, le dio un abrazo y fue a su cuarto.

se tumbo en la cama y reviso su celular, tenia veinte siete llamadas perdidas de su madre, había una foto de ella enviada por midori, donde estaba frente a la casa de Wang con el traje y sobre la moto un texto indescifrable pues seguramente estaba mas que ebria cuando lo envió.

-espero que la hayas pasado bien borracha de quinta, trata de no comerte a tu enana en publico, ten una buena noche- respondía la pelinegra para revisar el mensaje de shizuru

=hola mi lobo feroz, no he sabido de ti desde que saliste de mi casa, espero que estés bien y no andes de romeo con otras o me las pagaras y te amo= había un emoticón de una cara guiñando un ojo que hizo reír a natsuki.

-pues claro que estoy bien, hierba mala nunca muere, estaba con Wang y su novia, pasamos a echar unos tragos y bueno no se, espero poder verte el próximo fin de semana para decirte algo importante, ten dulces sueños y yo también te amo, lo mismo va para ti, nada de andar muy cerca de tomoe- enviaba el mensaje y arrojaba el celular sobre la cama.

las cosas no iban tan mal, desde hace unos meses había comenzado a darle un poco mas de balance y equilibrio a su vida, tratando quizá de ser mejor partido para shizuru y superarse un poco en el camino, miro su habitación con detenimiento y con un ultimo suspiro se levanto.
arrojo todo el desmán que había sobre su colchón en el sillón improvisado, separo la ropa sucia de la mas sucia, encontró algunas cosas que había perdido y otras que ya ni recordaba, separo chamarras, sudaderas, pantalones y camisas, hizo un montón de cada una y subió al colchón, reviso con la mirada los posters de videojuegos, otros de animes y otros de seres horrendos, así como algunos de sus grupos de música, poco a poco los retiro dejando solo sus favoritos, los enrollo y guardo en una bolsa, en una caja debajo de su cama arrojo los papeles, y escombro un poco de la basura, su cuarto lucia ligeramente mas amplio y despejado -bueno es mejor que nada...- dijo para si pasándose las manos por el cabello y se acostó en la cama boca abajo
busco el celular, lo apago y lo conecto para recargarlo cerro los ojos un momento y le venció el sueño.

a la mañana siguiente saeko entraba a la habitación de su hija sin entender la razón de que ese caos que se había acostumbrado a ver no estuviese tan en caos -natsuki, ya levántate o llegaras tarde a la escuela- movía ligeramente el cuerpo que se daba media vuelta con una mueca enfadosa.

-un rato mas...ma...- gruñía adormilada la pelinegra cubriendo su rostro con el brazo.

-que hablamos ayer?¡...espero que no se te olvide..ya me voy al laboratorio nos vemos en la noche- le retiraba el brazo de la cara y le dejaba un beso maternal en la frente, antes de salir encendía la luz y dejaba la puerta entreabierta.

-mamá...la luz¡...y la puerrrrrr¡ haaaaa¡ me lleva¡- gruñía levantándose de mala gana para arrastrar los pies hasta la ducha.

el fin de semana llego rápidamente y el dúo llevaba toda la semana sin poder concretar una fecha para la próxima cita, shizuru debía mantener atención en la empresa y la universidad, así como estar atenta a su padre que no dejaba de vigilarla receloso por la pelinegra.
por su parte natsuki debía mantener un buen promedio en la escuela algo que hacia desde siempre pues le apasionaba su carrera, y no descuidar su trabajo ni hacer mas desmanes, tal y como se lo había pedido su madre, midori y Nina mantenían a la peliverde bajo observación, llevaban un registro tajante de cada una de sus "parejas" de turno para cuando necesitaran esa valiosa información.

= entonces zuru, que haremos será el sábado en la tarde o el domingo en la mañana?= la pelinegra se terminaba de cambiar para salir del trabajo poniendo la alarma, revisaba los candados internos, que los demás hubiesen dejado las cosas en su sitio, que no hubiera nada conectado y reviso que la cortina no subiese sola con un empujón.

=hmmmm no lo se, creo que lo de la junta directiva se aplazara hasta la próxima semana, me gustaría mas el sábado en la tarde, el domingo lo ocupas tu para preparar lo de tu semana nat= la castaña estaba aun en su despacho en compañía de tomoe revisando unos papeles, para su fortuna ella había terminado mientras esperaba a la peliverde.

=el sábado me parece bien, abrieron un bar muy cerca de donde tomamos aquel café recuerdas...vayamos a beber algo allí= se recargaba contra la cortina a punto de partir a casa, solo esperando la respuesta de su castaña.

=déjame invitarte ahora yo nat, quiero ir a cenar contigo, y después quiero un postre... que dices?= reía jocosamente para si al responder atrayendo la mirada de los violeta.

-hablas con natsuki shiz?- inquiría despreocupada tomoe mientras acomodaba los papeles en una ultima hojeada.

-si algo así, solo me dice como le va en el trabajo- respondía sin darle importancia al asunto esperando que la curiosidad de su amiga cediera.

-tomoe te gustaría ir a tomar algo el domingo, hace mucho que nos la pasamos de la universidad a las practicas en la empresa y no se tu, pero yo necesito despejarme un poco, ademas mi padre piensa que todo son negocios yo no comparto su ideal, que te parece la idea?- los escarlata le dejaban una mirada divertida mientras miraba de soslayo el celular esperando la respuesta de su pelinegra.

-claro que si shiz, me parece muy linda la idea, ademas tienes razón hace mucho que no tenemos un rato para nosotras y no cae mal un descanso, mi padre también no deja de fastidiar con el asunto de la empresa, yo paso por ti el domingo hay una galería de arte y a unas cuadras hay una fuente de sodas que sirve unos postres de alta cocina- los violeta le dedicaban una mirada de ilusión, perdiendo su semblante serio, siendo suavizados por la sonrisa soñadora que le despertaba aquella invitación.

=una cena...me gusta como suena y que tipo de postre te gustaría zuru..? uno dulce o uno con sabores mas fuertes...= un sonrojo sutil encendía las mejillas mientras una risa divertida surcaba sus rasgos jugando con las llaves de la mano echada en el cinto del pantalón.

=pueden ser ambos? como el de la ultima vez por ejemplo...te veo en el portón de mi casa, ya sabes por donde siempre, no por el principal, y no lleves esa cosa nat= shizuru no era adepta ni disfrutaba de la idea de combinar a una mujer con el carácter y suerte de la pelinegra con una maquina de semejantes dimensiones y por ende riesgos.

=oi hablas de la motocicleta? pero si nunca te has subido conmigo, y no es "una cosa" se llama motocicleta, bueno bueno no la llevo ademas no es mía, esa vez la estaba probando, te veo allí mañana a que hora?= natsuki alegaba ser un buen conductor y lo era, pero no del tipo cortes ademas solía ser muy impulsiva y eso preocupaba tanto a su madre como a la castaña.

=te veré allí a las cinco de la tarde, te mando mensaje o algo por cualquier cosa, no se hasta que horas voy a salir de la junta con mi padre así que ten una linda noche nat y sabes que te amo, nos vemos mañana= tomoe le extendía unas carpetas para levantarse y dirigirse a la sala de juntas donde su padre estaba ya sentado hablando con su esposa sobre el desempeño de las nuevas y futuras directivas del consorcio, su hija tomo el asiento a mano derecha y tomoe el de el lado izquierdo, revisaron las carpetas y esperaron a que arribaran los demás empleados.

=vale, yo estaré allí afuera como siempre, tu también ten una linda noche y sueña conmigo, te amo shizuru hasta mañana= suspendía el celular y entraba a la agencia para dejar las llaves y retirarse a casa.

-kruger espera¡...el jefe quiere que pases a su oficina antes de irte- la chica de administración le decía apenas había dado vuelta para irse, natsuki giro el rostro y le miro de perfil.

-pero no hice nada malo yukino, si vino el tipo ese a quejarse, no fue mi culpa quería hacer valida la garantía y había excedido por mucho el tiempo de la prorroga¡- la pelinegra había girado refutando de manera histérica mientras tocaba la puerta del despacho mientras la joven administrativa reía y terminaba de revisas las cuentas del día.

-pase kruger- la grave voz al otro lado le llamaban, giro la perilla y entro con cara de pocos amigos.

-que pasa, dígame ya, tengo prisa- cruzaba los brazos debajo del pecho y golpeaba impaciente el suelo con la punta del pie sin moverse de la puerta mirándole con un dejo de exasperación que no tenia intenciones de esconder, tenia ganas de ir ya en camino a casa.

-bien nat, seré breve, habías visto que en la ultima junta había en puerta un acenso para cada corporativo- el hombre cruzaba sus manos sobre el escritorio mientras apagaba la computadora.

-hmmmmmm...no sabia, realmente no pongo atención en las juntas, piso de ventas es una cosa aparte de servicio así que no se de que habla-
la respuesta hacia reír al hombre que se levantaba del asiento de piel -hay nat, bueno resulta que el acenso te lo daremos a ti y...

-oi, oi espere, yo no voy a trabajar mas de la cuenta¡-

-calma nat, tu seguirás con tu horario normal, en cuanto te gradúes tenemos el puesto de jefe en tu departamento, las quejas que hemos tenido de ti no es en si por tu trabajo, es por tu carácter...así que como no interfiere pues tendrás el aumento y después el mando, pero claro que para ello, te ocuparemos de tiempo completo o en jornada completa-

-no estudio precisamente para tratar con la gente, pero mi trabajo lo hago bien, y pues por que yo? eso es muy raro...y sobre lo demás del tiempo completo...necesito ver algunas cosas antes de eso..-

-aun tienes algunos meses para eso nat, al menos 6 meses mas creo que te faltan para que te recibas y las practicas las respaldaremos nosotros para que en vez de tiempo de practicas estés trabajando y no pierdas el tiempo con eso en vano-

-suena como que ya me quieren aquí metida todo el día, amo mi carrera pero... trabajar doce horas es demasiado tiempo para mi gusto... igual tengo tiempo de pensarlo así que ya veremos jefe, eso es todo?-

-si es todo por ahora, la próxima quincena tendrás tu aumento, te recuerdo que el sueldo normal que te ofrecemos si decides trabajar de tiempo completo es tres veces lo que estarás ganando la próxima quincena, mira el deposito y dime si dudarías en tomar una oportunidad así, ya es hora de irnos kruger- ambos salían de la oficina y todos se habían retirado, solo restaban el jefe, la administrativa y natsuki.

-bueno hasta mañana...- la pelinegra decía mientras se acomodaba la capucha de la sudadera, sintiendo la mano de yukino en el brazo.

-nat, si vas para el metro me dejas acompañarte?- le sujetaba el brazo enrollando el suyo a modo de ariete y le miraba con cara suplicante.

-vale te acompaño, y si quieres que lo haga diario o algo solo dime sabes que no me molesta y ademas me caes bien- respondía la pelinegra entre una sonrisa cálida apretando el agarre doblando ligeramente su antebrazo.

-bueno ustedes salgan yo tengo que revisar la alarma y las cámaras- un apretón de manos entre los esmeralda y los cafés daban la despedida, yukino soltaba apenas nada el agarre y daba un beso en la mejilla al hombre frente a ellas.

-te voy a estar pidiendo que me dejes ir contigo nat, me da cosa salir sola, solo será un tiempo mientras los codos del corporativo me dan el auto- decía la joven que se abrazaba al antebrazo de los esmeralda.

-pues hace mucho que debían habértelo dado, es su obligación y no me molesta que me acompañes, sabes que lo hago con gusto- ambas reían durante el camino entre una que otra broma, el camino se hizo mas llevadero durante la noche gracias al acompañamiento.

en el ocaso del día siguiente natsuki daba vueltas, cerca del portón de la castaña, revisaba la hora en su celular y volvía a caminar entre un resoplo marcado -joder shizuru donde te metes...
-are...en ningún lado nat- respondía un bello acento de Tokio tras la pelinegra.

-b...baka, tu quieres matarme de un susto o algo? un día de estos solo harás que te golpee por salir de la nada zuru..- había dado un salto vergonzoso que había sido mas que visto por los carmín, un sonrojo tenue enmarcaba sus mejillas la castaña se acerco y señalo un auto aparcado a unos metros, caminaron y antes de que pudiese tomar la manija shizuru había tomado ventaja para abrir la puerta y entrar primero sujetando la puerta para que le hiciese compañía la ojiverde.
cerro la puerta y se miraron un momento en silencio -por que hiciste eso?...no me dejaste abrirte la puerta ..-

-ara...y te enfadas por eso natsuki? solo es una puerta- minimizaba la castaña mientras se acomodaba la chaqueta del traje -como te fue en el trabajo- le miraba de soslayo mirando el celular haciendo una mueca de desagrado.

-bien...creo y esa cara zuru?- inclinaba la cabeza para mirar lo que provocaba semejante gesto en su castaña.

-mi padre, que esta preguntando donde estoy, pero no pienso contestarle, tengo ganas de cenar en paz y comer un buen postre, no crees nat?- los carmín le miraron con deseo y recargo su mano dejando un roce en el envés que le atisbaba los sentidos.

llegaron al restauran y el chofer les asistió para bajar, natsuki cerro la puerta y entraron en silencio, para pesar de la pelinegra, el trato de shizuru hacia ella seguía siendo el mismo, amigas en publico, pero tenia la esperanza de que una vez le demostrase que estaba dispuesta a todo su castaña cambiaria un poco y dejaría las apariencias, se acercaron a la mesa la castaña tomo asiento siendo observada por los esmeralda que detuvieron sus pasos sabiendo que hacer eso seria comprometedor para ambas y eso claramente no lo permitiría shizuru.
los esmerada tomaron asiento frente a los carmín y por un momento se sintió asfixiada, estaba en un lugar al que no pertenecía, con una mujer que decía amarla pero negaba ante todos cualquier lazo que no fuera simple amistad.

-estas bien nat?...te noto enfadada...

-señorita fujino...la carta- el mesero de aspecto elegante y pétreo les miro en silencio de pie a un lado de la mesa, mientras ordenaban.
natsuki no supo que pedir y simplemente dejo la carta en la mesa, le dio vuelta y la deslizo sobre la mesa hasta donde shizuru -pide por mi zuru, yo no se de estas cosas y lo sabes, confió en ti-

-jaja esta bien tráiganos un corte bien cocido, unas costillas en salsa BBQ, una botella de su mejor champan y un frasco de mayonesa por favor- shizuru cerraba la carta y las entregaba al hombre que anotaba todo velozmente en un dispositivo electrónico.

-a la orden señorita- respondía en tono cortes el hombre dejándolas a solas.
los carmín le miraron en silencio un largo rato, centrando su atención en la mano izquierda de los esmeralda que observaban el interior del restauran, hasta que sus miradas chocaron

-y me dirás que pasa nat...no respondiste hace un momento, te dije que te noto enfadada-

-hmmm no es nada...importante, solo que...- la ojiverde evitaba la mirada penetrante frente a ella jugando con los cubiertos.

-nat...dime... solo que, que´?- repetía sin quitar los ojos de encima de la pelinegra.

-shizuru... ayer hable con mi madre sobre ti y...salí del closet...- se dio un silencio incomodo para ambas, la castaña se irguió en su silla y se llevo la mano sobre los labios de forma nerviosa.

-pensé que...tu ya estabas declarada...por tu forma de ser nat...que le dijiste precisamente?- se pasaba el índice sobre los labios mordiéndolos levemente evitando la mirada avergonzada de los verdes.
tras un breve momento la pelinegra miro a la castaña, sentía una sensación extraña, en el fondo esperaba que la mujer que amaba reaccionara distinto al saber que había encarado a su madre por ella y en ese momento pareció que le había incluso molestado haber escuchado eso.

-no le dije nada, olvídalo...- hablo sin ánimos levantándose de la mesa pesadamente.

-nat a donde vas?- la castaña trato de sujetar su mano pero esta le esquivo en un susurro por lo bajo.
entro al tocador y se recargo en el amplio lavamanos, respiro hondamente un rato y elevo la vista, tenia un nudo en la garganta y se apeaba mentalmente para no llorar, se desconocía a si misma en ese momento, paso al baño y salió para lavarse las manos y el rostro, dejo que el agua se le escurriera mientras mitigaba el vacío en su estomago, rio amargamente en silencio antes de secarse el rostro sintiendo el anillo que llevaba puesto por convicción propia, lo miro por un momento recordándose a si misma la razón de llevar aquella alhaja, cerro los ojos un momento dejo la toalla y regreso a la mesa, con el ceño mal encarado de siempre, shizuru ya estaba bebiendo una copa de Chapman mientras esperaba a la pelinegra.

-todo bien nat?- en un movimiento rápido detenía el avance de la ojiverde que le miraba con reproche.

-si, todo bien shizuru...- daba un jalón firme soltándose para sentarse de mala gana sin mirar a los granate, recargo perezosamente la mandíbula en su palma subiendo el codo en la mesa.

-no vas a comer nada? que pasa nat estabas bien luego te vas al tocador y ahora regresas así..- decía con un tono preocupado sirviendo una copa y dándosela con cuidado a los esmeralda.

-no tengo hambre, come tu-

-y que gracia tiene comer si tu no me acompañas, si ese fuera el objetivo solo habría pedido algo en la oficina y te habría dicho que no sobre la cena nat-

-como sea, no tengo hambre solo come y ya- gruñía entre dientes tomando la copa para dejarla sobre la mesa.

-que te pasa natsuki...acaso no querías venir o algo?- los carmín tomaban la mano para acariciar la argolla en el dedo anular de la pelinegra -ademas no sabia que te gustara usar anillos...-
los esmeralda le miraron sujetando la mano que le acariciaba entre una sonrisa -no es eso...solo es una tontería...y no, no me gusta usar anillos, pero...lo traigo por ti...-

-ara...en serio? mi loba se esta domesticando sola...yo tampoco soy de traer anillos ni collares...- le dejo una caricia sobre la palma que hizo tragar en confidencia a la pelinegra sin dejar aquella sonrisa y tono seductor.

-y entonces...tu traes ese también por mi?- pregunto con curiosidad disfrazada de indiferencia que supo reconocer la castaña, mientras los verdes observaban a detalle el anillo con una esmeralda incrustada que dejo una caricia sobre el dedo anular de la castaña.

-claro que si mi natsuki...hace un par de días te vi en la calle y lo note, supuse que era por mi que lo usas, asi que también lo hice...espero no te moleste, aunque lo tenia guardado, es un obsequio de familia que nunca use y la piedra me recuerda a tu mirar...anda cena conmigo...-
la ojiverde apretó la mano que correspondió el gesto para soltarse, suspiro aliviada y aun sin mucho apetito ceno en compañía de los orbes de color sangre, durante la cena shizuru bebió al menos mas de tres cuartas partes de champan y estaba ebria antes de salir del restauran.

-vamos a algún hotel nat...tengo ganas de estar contigo...- cantaba en tono de Tokio confuso mientras se abrazaba al cuello de kruger que luchaba por acercarse a la acera.

-cual hotel...no quieres ir a casa?...tu padre se puede...
los carmín acallaron sus palabras en un beso pasional que coló su lengua sin recato en plena calle, le rasguño parte del cuello y dejo su rostro debajo del mentón, escucho claramente el paso de la saliva de la pelinegra y un gruñido ahogado,hizo la parada a un taxi y le indico el camino a un hotel próximo donde comenzaron a terminar una de cada cuatro citas al mes, luego cada semana y al final dos veces por semana...los miércoles se veían en la casa de descanso de shizuru o iban a beber algo antes de pasar al hotel, o comían algo directamente en el hotel con servicio a la habitación, natsuki llamaba a saeko cada vez para avisar que no llegaría esas noches, los sábados cenaban una vez en un restauran costeado por los carmín y otra en un lugar sencillo pagado por los esmeralda o asistían a un bar por mutuo acuerdo, en los próximos meses sus encuentros se habían vuelto algo casi obligatorios para ambas siendo cada uno mas intenso que el anterior , no solo físicamente si no también emocionalmente hablar y yacer en el lecho amándose les servía de desahogo por sus responsabilidades diarias, la graduación de ambas estaba cerca y ello les causaba mas estrés del normal .

cada noche que yacían en la cama la pelinegra tomaba la mano de su amada para jugar con el anillo en su anular, susurrándole lo mucho que la amaba en medio de la noche, a lo que la castaña le respondía con un tono cálido y le devolvía el gesto tomando la mano de su indomable amante y confidente, en privado y al amparo de la obscuridad, ambas se mostraban tal y como eran, natsuki se había entregado de una forma total y shizuru había dejado un poco las apariencias siendo mas cálida en publico y haciendo breves comentarios a las cosas que le dedicaba su pelinegra, hablaban hasta quedarse dormidas, sobre sus trabajos y la escuela, los esmeralda estaban al tanto de sus padres y su situación familiar, preocupándose incluso mas que por ella misma y eso para ambas era suficiente y les hacia feliz.