Capitulo 13

Hecatombe

=shizuru que paso, estas bien?¡=

=natsuki...no, no lo estoy...= la voz de su castaña le respondió desprovista de cualquier emoción.

=no te escuchas bien, que pasa?= pensó un momento en decirle sobre la llamada de midori pero lo desecho al instante.
shizuru se levanto del sillón sin voluntad y se aparto de la peliverde, le hecho una mirada amenazadora y lúgubre =mi padre tuvo un accidente...y falleció...= usar esas palabras en una sola frase era algo que le contrariaba los sentimientos y le hacia sentir rabia e impotencia.

=...que? cuando paso eso?= la voz se le quedaba en la garganta, si bien el padre de shizuru no le caía bien, tampoco deseaba nada de semejante magnitud para nadie, en especial para su prometida que lo quería tanto aunque siempre estuviesen en una relación donde ella debía demostrar de lo mucho que era capas y el ser digna a los ojos de su padre para llevar el apellido a cuestas, el mismo hombre que jamás le había dicho una sola palabra de afecto, una carencia emocional que compartían esmeralda y carmín.

=en la tarde...mi madre esta muy mal...yo...= shizuru no sabia que pensar, dudaba de natsuki, pero también de tomoe, el amor y el cariño que tenia por ambas le cegaban para racionalizar las cosas.
=shizuru...no necesitas decir nada, se que no estas bien y sabes que me gustaría estar allí ahora, pero estaría invadiendo tu familia...tomate tu tiempo zuru...si me necesitas o algo llámame y yo iré en cuanto pueda, te amo y no quiero que te pongas mal...ahora eres el pilar de tu madre= natsuki permanecía en silencio por intervalos, no sabia que decir, solo esperaba ser un apoyo moral para su castaña.

-señorita fujino...le llaman del seguro...sobre los preparativos para el funeral...- sakomisu permanecía de pie en el canto de la puerta.
los carmín escucharon la voz de natsuki como si le hablasen de lejos, no podía concentrarse en nada, ni nadie, miro a sakomisu en silencio =gracias natsuki...te llamare en cuanto pueda...tengo que preparar las cosas para el funeral...= shizuru cortaba la llamada para atender a sakomisu -tomoe acompáñame- susurraba en voz fría mirándole de reojo, la peliverde se acerco hacia la castaña siguiéndole...

mientras cenaban saeko miro a su hija, meditativa y distante, el cansancio físico no era lo que le tenia así y lo sabia

-que pasa hija?-

los esmeralda vagaron por la mesa hasta establecer contacto con los miel -el padre de shizuru tuvo un accidente...ahora debe estar en esas cosas del funeral..- mascullo en voz baja la pelinegra terminando su comida.
saeko guardo silencio un momento -que horror...debes estar al tanto de ella y apoyarla hija...ahora es cuando mas te necesita- ambas se levantaban con un semblante amargo, la pelinegra tomaba los trastes de su madre y salía pensativa, conocía a su hija tan bien que sabia no debía inmiscuirse en sus asuntos, era territorial por naturaleza y odiaba que le apoyaran y le dieran ayuda cuando no lo pedía...y eso era algo que jamás había hecho.

-lo se mama...eso tratare el trabajo no me deja mucho tiempo...- fue lo ultimo que dijo antes de cruzar la puerta para lavar los utensilios de la cena.
por la tarde natsuki recibió una llamada de su castaña, entro a su habitación y contesto en tono tranquilo para no alterar mas la situación =hola amor, como...van las cosas? espero que te sientas mejor...me preocupa que te pongas decaída=

=...estoy bien nat, solo llamaba para decirte que no estaré algunos días, arreglare algunos asuntos legales, mi madre no esta bien y debo hacerme cargo yo...no quiero que te preocupes si me ves ausente o no te contesto...bueno ya debo irme, te veo luego= shizuru terminaba la llamada sin decir nada mas dejando a natsuki con un sentimiento de preocupación, salió de casa en compañía de la peliverde y abordaron uno de los autos de la familia, sakomisu les llevo al recinto donde le esperaba el abogado con los últimos papeles que firmar.
la pelinegra regresaba a la sala con su madre, que miraba su celular con un gesto de enfado que trato de disimular al llegar -que paso mama, seguro que es algo de Sergei...- dejaba su cabeza en el regazo de su madre en forma gentil y decaída.
saeko miro el televisor luego el celular, los esmeraldas y regreso la vista hacia el programa en un suspiro cansado -si hija, es solo que desde que lo movieron y eso...hemos tenido muchos problemas...no tanto por el, mas bien por su familia...y ya no estoy tan segura de querer casarme con el-
en un momento natsuki se enderezo y le miro con asombro -mama...pero el es el amor de tu vida...y han superado muchas cosas independientemente de las confusiones y malos momentos-

-hay hija...lo se, pero estoy cansada y ya no se que hacer...su familia no descansara hasta que me aleje, ni siquiera es su familia misma, es su hermana y su ex esposa- los dedos de saeko echaban el cabello rebelde de su hija tras su oreja en una caricia afectiva.
la ojiverde miro seriamente a su madre -mama...Sergei es tu verdadero y tu primer amor, no dejare que por dos tipas dejes de luchar por el, es un buen hombre y lo amas, yo voy a apoyarte en todo lo que sea necesario para que estés con el sea como sea- sentenciaba natsuki en tono decidido, recibiendo un abrazo cariñoso por parte de su madre.

=hola shizuru, como sigues= natsuki se sentaba en la estación de trabajo mientras comía algo, había cerrado el paso a la zona de servicio, pues nunca le dejaban comer en paz y no estaba dispuesta a trabajar mas de lo necesario.

=pues bien nat, ya estoy un poco mejor creo...= la castaña comía poco y últimamente los trabajos de ambas les dejaban poco tiempo libre, hablaban por llamadas esporádicas y la ultima cita había sido donde se habían comprometido.

=si, se nota sabes...oye el sábado será día feriado y no trabajo, que tal si salimos a despejarnos, hace un par de meses que no nos vemos y...te extraño...= las cosas no iban bien para la pelinegra, debía mantener a su madre con el animo arriba, para no decaer por la situación de Sergei, y la presión del trabajo le estaba pesando demasiado, sin contar con el escaso tiempo que pasaba con su castaña, había días donde dejaban de saber la una de la otra y eso no le agradaba.

=el sábado...hmmmm= shizuru hojeo su agenda y deslizo el dedo por lo largo de la semana, =pues...lo tengo libre desde las dos de la tarde...quieres ir a comer algo?= susurraba con tono neutral.

=yo paso por ti, comemos y podemos ir a beber algo...y no se, que tal un postre para que te endulces la vida= natsuki reía levemente tratando de romper el hielo y la atmosfera de tensión que notaba desde hace poco, seguía dándole los buenos días y las buenas noches de forma dulce y cálida como desde hace tanto lo acostumbraba, le dedicaba canciones. le llamaba cada que la carga de trabajo le dejaba tiempo suficiente, y esa sensación de desgano y distanciamiento por parte de shizuru era cada vez mas notoria, que poco a poco había dejado de agradecer los detalles y la atención de la pelinegra, se había vuelto mas seca y mas cortante en sus respuestas, la ojiverde trataba a toda costa de demostrarle que su sentir no había cambiado, durante el duelo ambas hablaban por las noches donde las palabras de afecto y amor así como las promesas eran cada vez mas esquivas por parte de su castaña...la perdida de su padre le había dejado en una posición difícil y eso lo pensaba siempre la pelinegra pues comprendía ahora la carga de trabajo que conllevaba su prometida, siempre guardando silencio sobre sus propios problemas, tanto con su madre como con shizuru.

=te espero donde siempre, debo irme te veo el sábado...= guardo silencio como si las palabras no salieran y al fin pudo decir lo que sentía... mas no lo que hubiera querido =te quiero...= y la llamada finalizo.
natsuki se quedo en blanco... le había dicho que la quería sin tiempo ni oportunidad de que respondiera...parecía tener siempre tanta prisa...hacia memoria y no lograba recordar el ultimo día que un te amo le había sido dedicado a voz de la castaña, y eso le hizo suspirar con desencanto y crudeza, dejo el celular a un lado y se paso la mano por el rostro, hecho la cabeza hacia atrás hasta sentir el concreto afirmo la mandíbula y no pudo contener el llorar en silencio, era una bendición estar a solas en su trabajo.

-era kruger?- los violáceos miraron con interés a los carmín en un tono despectivo.

-si, era ella...

-espero que no olvides que tenemos una cita el sábado cariño- tomoe interrumpía en tono despreocupado, moviendo su silla hacia un lado para besar brevemente a la castaña

-no, no olvido mis compromisos, ya lo sabes...- los carmín le miraban con indiferencia sin mover el rostro de la cercanía del otro.

-cuando le dirás la verdad a kruger...no crees que es un poco cruel que siga pensando que vas a casarte con ella?- la mano firme de shizuru le coloco el índice sobre los labios y le empujo delicadamente

-yo sabré cuando...deja de presionarme, que no estoy segura de nada con nadie...y nada me importa ahora...igualmente puedo terminar contigo y con ella...entiendes?- una sonrisa vacía le venia tras las palabras en tono desdeñoso.

-kruger te ha abandonado mucho, ya casi no hablan y no hace mas que darte los buenos días y las noches shizuru, en cambio yo he estado contigo desde antes y aun mas desde lo de tu padre, que si lo olvidas ella tuvo parte de la culpa que el ya no este...
una mirada sombría le vino como respuesta acallando sus palabras

-ya te dije que no menciones a mi padre... y lo se, pero bien pudo haber sido un accidente y lo de las fotos...bueno eso no lo se, no le creo capas de haber hecho algo así..ella no juega tan sucio... ademas tu querías que saliera contigo y eso hago, deja de quejarte tomoe...no me hagas dejarte a ti también...- cerraba la agenda de forma agresiva y se levantaba a su despacho, el despacho que era de su padre, donde todas las cosas permanecieron tal y como siempre en honor al fujino mayor.

la peliverde trago pesadamente, pues desde la partida del patriarca su castaña había reforzado su carácter y ahora incluso le mantenía a distancia, de algún modo los dos meses a su lado y acompañándole en los días habían hecho que shizuru le diera la oportunidad de estar mas cerca y a veces muy lejos incluso habían consumado un par de veces en su habitación, cuando llegaban del trabajo pues margueritte se había convertido en una amiga, compañera de trabajo y amante de su mejor amiga, había desistido de todo lo que habíase contemplado una vez.

-kruger espera...- los esmeralda retornaron con un gesto de hastió mientras regresaba corriendo -ahora que¡?-

-mañana puedes venir a activar una unidad salió de imprevisto..

-no, no puedo¡ maldición tengo un compromiso muy importante, que lo haga uno de los muchachos...hábleles por teléfono o que se yo- gruñía de forma iracunda sin quitarle los ojos de encima.

-tu eres la que debe ingresar la unidad al sistema, ellos no saben ni pueden hacer eso, te lo estoy pidiendo como un favor...se que te había dado el día libre, solo será mañana, ven temprano y una vez que este dada de alta y activada puedes irte- natsuki supo que el hacer trabajo extra era algo que con su responsabilidad no podía evitar.

-esta bien, solo vengo y me largo...hasta mañana-

llego de mal humor, cansada y debía tragarse eso, toco el portón y espero un momento, aun faltaban quince minutos para que fuese la hora acordada, al poco rato salía la castaña con un semblante sereno pero indiferente, la pelinegra paso por alto eso y le abrazo con fuerza, se quedo así por unos minutos, echaba de menos mucho el calor y la forma en que su cuerpo y el de la ojirubi embonaban, le beso mesuradamente y las manos se colaron sobre sus hombros apartándole cálidamente.

-hay que tomar un taxi, tenemos una reservación nat- bajo de la acera e hizo la parada, entro al taxi y atendió una llamada de su empresa, durante el camino no pudo la pelinegra hablar pues el interludio por teléfono de su castaña duro hasta antes de entrar al restauran, donde en tono amenazante corto la llamada.

-y que tal el trabajo nat- shizuru tomaba asiento seguido de la pelinegra mientras revisaban la carta

-pues...bien, como siempre..mucho mucho trabajo..pero no hablemos de trabajo shizuru, tenemos mucho de eso y estamos estresadas no crees?- susurro natsuki sin darle importancia al asunto lo que menos quería era pensar en el corporativo donde pasaba la mayoría del día y parte de la noche.

-tienes razón...será mejor pasarla bien un rato- los esmeralda le miraron y le sonrieron de manera cómplice, tras un momento los escarlata rompieron contacto y siguieron en la carta.
la pelinegra rio para si, sin humor y cansada...tenia un sentimiento que ordenando todo en la mente le dejaban clara la respuesta pero estaba dispuesta a despejar sus dudas -shizuru...-

-si?- natsuki no respondió y ello le obligo a los carmín a bajar la carta y centrar su atención en la pelinegra.

-que has pensado sobre casarnos? se que estos casi dos meses no han sido tan buenos como yo pensé, los trabajos no ayudan...pero dime, quieres que hable con tu madre sobre esto...ya lo sabe tu mama o no?- se recargaba mas de lleno contra el respaldo buscando mitigar el cansancio en su espalda mientras esperaba la respuesta, de las facciones frente a si.

-...no lo se nat...acaso tu mama ya lo sabe? sobre que te quieres casar y eso- inquiría en tono serio la castaña.

-no lo sabes?...y si, mi madre sabe sobre ti y que me comprometí...supongo que eso significa que no le has dicho a tu madre sobre...ya sabes- sonrió amargamente y se paso la mano sobre la barbilla restándole importancia al asunto,

-y que te dice tu madre...no se enfado...por que le dijiste sobre mi...- había una nota de molestia en las palabras, aunque la castaña trato de ocultarlo, realmente después de la muerte de su padre las cosas habían perdido sentido, la única persona importante era su madre, si bien sentía cariño por la mujer de verde mirar frente a ella, le agradaba y siempre estaba al tanto de su situación y estado de animo, en el fondo se había perdido a si misma en el momento que su padre se marcho -natsuki...el día que hiciste tu examen...hablaste con mi padre?-
los esmeralda le miraban profundamente en silencio, recargo su mandíbula en pulgar y respiro con desgano y apatía

-no, ese día llegue desde las seis de la mañana, termine el examen teórico antes de la una de la tarde y salí del examen practico después de las siete de la noche, aun estaba dolorida de la fisura en el hombro y lo único que quería era llegar a mi casa y hablar contigo para ir a la cama...podemos pedir solo algo para beber...no tengo apetito...-

-estuviste todo el día en la escuela?...claro nat, que quieres? wiski, sake, ron?- no sabia que creer, aun tenia en mente lo de las fotos y el que habían sido enviadas desde el numero de ella, realmente ya nada importaba solo deseaba ver la reacción sobre el tema, ahora solo esperaba hablar de otra cosa.

-wiski esta bien...shizuru...ese fue un día muy malo...por lo de tu padre...si no hubiese sido por midori no habría sabido de ello hasta después por las noticias o por ti...como sea, no quiero que hablemos de eso, por respeto a ti a tu padre- susurraba en tono serio la pelinegra mirando hacia cualquier dirección, en ese momento deseaba no estar en ese lugar.
una botella de wiski vacía y un par de vasos y ambas salían sujetas mutuamente con el brazo de la otra sobre el hombro contiguo, el aliento de la castaña le susurro al oído provocando a la pelinegra, tomaron un taxi y arribaron al hotel donde frecuentaban terminar las citas.

a medio vestir y con la ojiverde encima el celular de los carmín sonó, las manos de la castaña empujaron los hombros sobre si -espera...nat...- jadeo levemente bajo la mirada extrañada de los verdes =diga...no, no lo olvide...si...ya voy...= colgaba la llamada y daba un empujón mas -nat...tengo que irme...podemos terminar esto después..- la pelinegra se levantaba sentándose en el borde de la cama, mientras se echaba el cabello hacia atrás y pasaba sus manos sobre el rostro sin mirar a los carmín que se vestían apresuradamente, shizuru se arreglo el cabello y se acomodo entre las piernas de los esmeralda que levantaba la mirada para mantener una lucha visual -terminaremos esto mas tarde...- llevo las manos hacia el rostro de la pelinegra y le rostro de los esmeralda viro evitando el contacto y agacho la vista -si...claro...después...- shizuru no se movió y tras algunos minutos sus miradas se encontraron. -tienes un compromiso shizuru...deberías irte ya...- se levanto de la cama y se vistió mientras la castaña le miro desde el umbral de la puerta, natsuki no giro, simplemente le sonrió sin ganas usando el reflejo del espejo en el tocador, shizuru sonrió de la misma manera y se marcho en silencio cerrando la puerta tras de si...la pelinegra recargo sus manos contra la madera del tocador y cerro las manos rasguñando tan fuerte como pudo la superficie mientras lloraba en silencio...su orgullo estaba hecho añicos...ya ni siquiera era capas de mantener a su castaña en la cama...el único lugar donde nadie le había dicho un no, ni le había pedido parar al menos en forma seria...sus piernas le fallaron y callo de rodillas al suelo, recargo el rostro contra el colchón y sollozo en la soledad de aquella habitación...aunque la soledad ya la experimentaba desde hace mas de un mes...conforme su prometida se había alejado de ella en contra de su voluntad y muy a su pesar ya no había nada que le retuviera.

el viernes llegaba de nueva cuenta y natsuki se había metido de lleno al trabajo, llegaba mas temprano, y salía lo mas tarde posible, arribando a casa solo para cenar y hablar un poco con su madre antes de ir a la cama, había retomado un poco el habito del cigarrillo y permanecía mas taciturna de lo usual, había dejado un mensaje cada día y cada noche donde le pedía a shizuru que hablasen, le había dedicado algunos poemas y canciones pero ninguna había tenido respuesta, hablaban apenas nada y en cada vez natsuki le rogaba volver con ella, shizuru se había tornado mas despectiva y cada vez le rechazaba con mas frialdad, la pelinegra hablaba cada noche con ella, y en cada vez terminaban peleando, y en esas confrontaciones shizuru terminaba por dejar el celular e ir a la cama dejando a la ojiverde con el orgullo desecho y esperando que respondiera el mensaje...se habían alejado de una forma horrorosa y en el proceso solamente se hacían mas daño.

-que paso hija...peleaste con shizuru?- saeko le miro con cariño, mientras solo recibió una mirada inexpresiva y una risa sin emoción.

-no lo se...no quiero hablar de eso, tu ocúpate de estar bien con Sergei lo demás no importa, solo tu y yo mama...- la voz ronca menguo un momento al final, su madre le abrazo en silencio comprendiendo lo que ello significaba, mientras la cabeza de su hija descansaba en su regazo, entre una tristeza que le hacia poner cristalinos los esmeralda, que recibieron un consuelo por el paso de los dedos de su madre.

los granate miraban las noticias en la web, pese a ignorar a natsuki en cada poema y postal dedicada ella no dejaba de demostrarle abiertamente que la amaba y que siempre estaría para ella, nada parecía desanimarla ni mellar sus ganas de amarle, cuando conversaban se tenia que comportar fría y cortante y no decir nada, deseaba que natsuki le odiara por ello para que finalmente se alejara...había tomado el consejo de tomoe para alejarla, pues solo le hacia daño y quería terminar con todo pero no tenia el valor por que amaba a la ojiverde...ella había sido la primera mujer que le había hecho saber lo que era amar y lo que significaba verdaderamente una rosa...le llego la melancolía, abrió la ultima conversación y leyó el mensaje...sonrió amargamente desplegando el teclado, sentía un vacío que no podía explicar y deseaba al menos decir un hola para poder despedirse de esa mujer que aunque amaba no tenia las fuerzas para vivir a su vertiginosa velocidad y menos el carácter, pues ambas estaban chocando demasiado y no deseaba repetir el patrón de los padres de su pelinegra.

-shizuru podrías venir un momento, es urgente¡- takiko irrumpía en el despacho de su hija y esta salía dejando el celular sobre el escritorio.
tomoe había notado a shizuru mas meditativa y melancólica, aun podría arreglar las cosas con natsuki y eso le hacia enfadar, tomo el celular de shizuru y se le desencajo el rostro, estaba mirando la ultima conversación con natsuki donde ambas aun se hablaban de manera fría y entre discusiones, pero eso no le era suficiente... debía asegurarse de alejarlas definitivamente...

por la noche natsuki llegaba a su casa y revisaba el celular, había un mensaje de midori y otro de Nina, preocupadas por las largas ausencias, mensajes que respondió entre una leve risa sin muchos ánimos, había otro mensaje de...shizuru.

=podríamos vernos en el hotel donde siempre, necesito hablar contigo, este domingo al medio día, si no llegas sabré interpretar eso=
natsuki ignoro el mensaje y de nueva cuenta trato de hablar con su castaña sobre el tema...

=shizuru...= hubo un largo momento, antes de que el mensaje fuera leído.

=que?=

=como estas?=

=bien...=

=bien? no lo parece ...quieres hablar sobre lo que te pasa?=

=no tengo nada nat= shizuru bebía un poco de sake...la segunda botella en menos de una par de horas...a solas en su habitación, donde buscaba olvidarse de todo incluyendo a la pelinegra que todos los días le fastidiaba con ayudarle y hablar de lo que sentía, cuando ella solo quería morir y dejar de sentir ese vacío.

=shizuru se que tienes algo, por que no me dices que te pasa? que sientes?=

=te dije que no tengo nada...=

=y por que estas así, ya no hablamos casi=

=ay nat...tu siempre..=

=yo siempre que? solo trato de apoyarte y saber que estas bien=

=no te pedí que hicieras eso sabes...=

=no tienes que pedirlo, yo te amo y te cuido por eso=

=bien por ti...=

=que?=

=eh...?=

=como que bien por mi? ya no te importa esto o que pasa?=

=debería?...estoy cansada y tengo sueño...=

=si lo supuse...conozco el humor que te cargas con sueño..=

=pues que bien...=

=shizuru dime algo...extraño hablar contigo...extraño a mi prometida...sabes...=

=y de que quieres hablar?=

=de lo que sea, como antes...no seas enfadosa...=

=pffff...=

=solo bromeaba zuru...=

=aja...=

=vez, ya no quieres hablar y te encanta que te ruegue¡=

=me ruegas por que quieres y te contesto por que me da mi gana...esto es absurdo...=

=que es absurdo?...=

=nada...olvídalo...=

=dime con un carajo¡=

=no quiero hasta mañana...iré a la cama=

=no¡ shizuru dime¡=

=que caso tiene? déjalo así natsuki=

=no quiero, dime que dejo así? que es absurdo y que te pasa? no me dejas ayudarte ni nada y luego dices que es absurdo esto y que lo olvide¡?=

=hasta mañana nat...=

=shizuru¡=

=chingados natsuki que?¡=

=dime que te pasa? ya no sientes nada por mi...verdad?=

=por que preguntas eso?=

=contesta¡ ya no sientes nada por mi o que pasa, he hecho todo lo posible por que estemos bien, carajo shizuru yo te amo y tu no me dejas ayudarte, se que lo de tu padre te afecto pero no es mi culpa, yo solo quiero que estés bien y te recuperes...te extraño mucho y odio que esos ojos que tanto amo estén tan vacíos...cambiaste mucho y no se como ayudarte...=

=y que si ya no siento nada...solo déjame sola...ni quiero ni necesito de ti y tu ayuda...adiós=

=shizuru que ?=

=lo que dije...=

=estas terminando conmigo?=

=puedo hacer lo que quiera...déjame dormir=

=no, no quiero que te vayas a dormir así, dime que quiere decir eso de que ya no sientes nada?=

=no...=

=no que? dime carajo que significa eso¡=

=hasta mañana...espero...=

=ok, has lo que quieras...=
pese al cansancio natsuki no podía conciliar el sueño, no paraba de llorar y de tragarse los sollozos, no tenia intenciones de despertar a su madre y menos de preocuparla mas de lo que ya lo estaba...levanto el celular y lo miro detenidamente, llena de dudas e inseguridades, estaba cansada de las mismas conversaciones desde que su castaña le dejo en el hotel, había días buenos y malos pero los malos estaban acabando con lo poco que quedaba entre ella y shizuru, estaba cansada de mostrarse dura y luchar por una mujer que había perdido las ganas, una mujer que se había cansado mucho antes que ella y la cual sus manos ya no luchaban en lo mas mínimo por nada ni por nadie...en innumerables veces le había rechazado alguna cita cambiando de tema o simplemente se portaba esquiva y las conversaciones terminaban del mismo modo...
trato de tragarse el nudo pero el cansancio, el desgaste del trabajo, mantenerse "bien" frente a su madre, las cuentas que pagar y ahora la mujer que amaba le alejaba de forma desastrosa, presiono el botón de llamada desesperada por retener a shizuru ...

la castaña permaneció despierta, bebió el resto de la botella recordando de forma borrosa la charla con natsuki, necesitaba ayuda, le hacia feliz que pese a su comportamiento estos meses la pelinegra no se hubiese movido de su lado, había estado a su lado al tanto y cuidando su estado mental y emocional sin quejarse una sola vez de cuestiones económicas... no recordaba saber las preocupaciones de natsuki ni sus problemas, en cambio ella sabia cada una de su vida...y aun así le estaba alejando, una parte de ella odiaba todo, le habían arrebatado a una de sus personas mas importantes y deseaba que un día ya no hubiera mañana para ella y dejar de esperar el llamado de su padre a través de la puerta, junto con su padre se habían marchado sus fuerzas y sus deseos de vivir...y otra parte, la parte que había despertado natsuki y que le hacia amarle estaba aletargada siempre bajo el cobijo del alcohol...y aunque sabia que estaba perdiendo una oportunidad única no le importaba...y eso le confundia...no deseaba que natsuki saliera de su vida pero no hacia nada por retenerle...una llamada entrante le saco de sus cavilaciones y le despertó, casi había logrado dormir, lo que solo empeoro las cosas, miro el teléfono y reconoció el numero de la ojiverde, respondió la llamada y el tono y estado derruido de la voz al otro lado le dejo sin habla a su corazón, mas no a su boca y a su mente cansada y furiosa con la vida...alguien debía cargar con el desprecio que sentía y esa persona estaba en la línea

-s...shizuru...perdoname...no se que hice mal...no te vayas...te amo...- se le quebró la voz, por mucho que lucho su orgullo, logro acomodar las palabras entre el llanto y espero la respuesta.

-para eso me llamas?...eso es todo?...- shizuru espetaba con desdén y rabia

-si...s...solo para eso te llamaba...entiendo...descansa y sueña lindo...adiós- había empeñado su orgullo y su palabra y había sido en vano...la mujer que amaba ignoraba y parecía no importarle en verdad la voz al otro lado le remato de forma tajante y sin reparos...

-adiós entonces- y la llamada era finalizada por la castaña que dio media vuelta sin saber lo que había hecho, solo quería que al menos alguien sintiera la desolación y el dolor que embargaba su alma, recordó la voz quebrada de la ojiverde y se le revolvió el estomago...pero el alcohol rápidamente ahogo ese sentimiento al igual que todos los demás...
la pelinegra se recostó boca abajo y allí contra el colchón pudo mitigar el llanto que escapaba sin que pudiese hacer nada al respecto, se sentía como una mocosa llorando por alguien, alguien que claramente ya no le amaba, conocía esos patrones a la perfección, shizuru estaba con alguien mas y ahora todo perdía el sentido...estaba hastiada y esa noche llego a su limite...

al otro día llamo por teléfono al gerente estaba en casa y le aviso que renunciaba, se comporto de forma déspota y fría no dio razones ni hablo mas que lo necesario simplemente dio sobre aviso que recogería sus papeles el lunes, , regreso a su habitación y cerro la puerta, por primera vez en mas de medio año estaba sola en casa...recordó la forma vergonzosa en que se había arrastrado a los pies de shizuru y el desdén en sus palabras, la sangre le hirvió de rabia, desamor, frustración, odio, desilusión, cansancio y de amor...seguía amando a esa mujer y eso le despertó aun mas la rabia...apretó los puños y descargo todas esas emociones a puño cerrado contra el muro, golpeo todo lo que había en su habitación, rompiendo un espejo y cortando parte de sus nudillos desechos por el concreto, destrozo algunos marcos de fotografías abriendo sus brazos con el filo del marco en el metal de algunos, maldijo a la mujer que había amado hasta que su garganta no pudo mas, se había mezclado la rabia, el llanto el odio y el amor de forma caótica y peligrosa no sentía el dolor de sus manos y brazos que sangraban y se miraban con fracturas y contusiones peligrosas no podía cerrar los puños, ni mover los dedos, sintió el repique de su corazón en sus oídos, se le adormecieron las manos y le falto el aliento, tenia ganas de vomitar, le dolía la cabeza y sus piernas no le sostuvieron mas, ,se tumbo al suelo con dificultad para respirar y permaneció en ese lugar por un largo rato hasta que pudo levantarse, se recostó en la cama y le venció el desgano...

saeko le había dejado un mensaje a media noche, no podría llegar a casa por unas pruebas muy importantes en el laboratorio y pasaría el fin de semana en el trabajo y la oficina, se verían hasta el lunes por la noche.
natsuki leyó el mensaje en la mañana y se levanto de la cama, eran las once de la mañana, se miro al espejo y tenia su ojo izquierdo con un derrame la mayoría se miraba en un tono rojo encendido, no podía ver bien y en lapsos le faltaba el aire y aun le dolía la cabeza, el dolor en sus nudillos y brazos a cada movimiento forzado le ayudaba a ignorar el dolor en su corazón que opacaba cualquier otro, recordó el mensaje de shizuru, se acomodo el cabello a medias, se lavo la cara y reviso sus manos tenia una hinchazón que no era normal en algunos nudillos, tomo una navaja de un filo y rasgo cada una de las protuberancias, un liquido transparente entremezclado con sangre coagulada salió al cerrar su puño con dificultad, tomo un bote de thiner con el que se lavo las cortadas de sus brazos y manos, el liquido le hirió pero cerro sus heridas y paro el sangrado, se coloco las gafas oscuras de su madre y salió hacia el hotel donde había concretado con shizuru.

cuando natsuki arribo una voz desagradable le llamo a sus espaldas.
-natsuki...-

-tomoe...?- la pelinegra permanecía de pie sin expresar nada en absoluto.

-así es...sígueme, no es bueno hablar en publico sobre esto- la peliverde le daba la espalda y llegaban a un bar casi desierto, donde ambas tomaban asiento una frente a la otra.
pedían un wiski y se miraban en silencio tomoe no paso por alto el daño colosal que se miraba en las manos de la pelinegra, se miraban al menos dos fracturas, una en el nudillo del meñique izquierdo y una mas en el nudillo del dedo medio de la mano derecha, tenia cortadas profundas y la carne en algunas zonas estaba mas expuesta, parecía hacer tenido una caída de moto y haber aterrizado sin guantes pero por la voz baja que no salía de la garganta y los lentes oscuros... sabia que había pasado algo mas -y bien...tu eres quien esta con ella no es así?- rompía el silencio la pelinegra en tono bajo mientras le fallaba la voz entre palabras.

-ella te ha dicho algo? has hablado con ella en algún momento?- los violeta miraban atentamente la faz amenazante y sombría que había en su interlocutora.

-no...no hemos hablado desde hace algunos días...le he dedicado algunas cosas pero no parece importarle...yo ya no puedo hacer mas tomoe...contesta la pregunta, tu eres con quien esta saliendo no es así?- la pelinegra tomaba el vaso de wiski de un sorbo, aclarando su garganta entre una mueca de dolor.

- si natsuki...yo soy con quien esta shizuru ahora...pero no siempre lo estuve nat..., sabes cuando le pediste ser su novia ella me lo conto.. antes de que fueras su novia...lo hablamos y acordamos que ella saliera contigo...no contábamos con que llevaras esto al grado de comprometerte...natsuki...tu llegaste a su vida para complicar las cosas, desde que esta contigo las cosas le han salido mal y el asunto de su padre bueno eso si que le afecto bastante, ademas se que estos meses han peleado mucho y lo único que haces es lastimarla, ella quieres ser libre de ti pero no quiere lastimarte, no encontraba como decirte que esta conmigo...shizuru te quiere pero solo como amiga, no tuvo el valor de decírtelo, y ponerte un limite en su momento...ella te quiere mucho y te agradecería que la dejaras en paz y que te limites a ser solo eso...su amiga como lo debiste ser siempre- tomoe sonreía interiormente mientras por fuera mantenía una faz preocupada bien ensayada.

natsuki recargaba medio rostro contra su palma subiendo su codo a la mesa, reía amargamente mientras las lagrimas se le escapaban, no tenia intención de mantener mas la fachada dura que estaba cansada de llevar a cuestas

-tomoe...amo a shizuru...y no puedo verla como amiga...eso es demasiado...tu siempre has sido su persona de mas confianza...y espero que sepas cuidarla...es una mujer maravillosa...no puedo prometer estar lejos de ella tanto como quisiera, pero solo eso he de pedirte, cuídala como lo haría yo...ha vuelto a ser frívola como cuando la conocí...y no me ha permitido acercarme nuevamente...ahora se la razón y sabes...no me sorprende, imagino que tu tampoco dejaste de luchar por ella-

-lo hare natsuki, siempre lo he hecho puedes estar segura de que estará bien conmigo, incluso he hablado con su madre y mi padre, y están de acuerdo que seamos novias, ella estará bien, la conozco mucho mejor que tu, y créeme que siempre la ame y estuve cuidando de ella, es una mujer encantadora, tan dulce y cariñosa, conmigo no ha cambiado nada- la peliverde no podía creer lo bien que habían salido las cosas, había destruido a la pelinegra a su antojo y shizuru le había ayudado en ello tal y como lo había planeado, se sintió victoriosa y pidió un trago mas, mismo que natsuki bebió de golpe.

-es mas que claro que yo no fui tan importante como creí para shizuru...el que la deje ir no significa que la deje de amar sabes...solo se perder y espero que la cuides como debe ser...y que le des su lugar como tu esposa algún día...mucha suerte y adiós...- la pelinegra se levantaba como si el cuerpo le pesara mas de lo que podía soportar, y salió del bar en silencio, esas palabras y el que tomoe le restregase en la cara que la parte dulce y afectiva de shizuru se había mantenido solo para ella le había terminado de matar y le hacia odiar y maldecir el amor y a la castaña, esa seria la ultima vez que viera a tomoe personalmente pero ya no podía hacer nada por recuperar a shizuru...
aquel fin de semana las cosas fueron a peor...
natsuki llamo a shizuru en la tarde poco después de las cinco, estaba ligeramente ebria y la llamada fue contestada.

=hola, que quieres nat?= la voz de la castaña era mas tranquila pero ya eso no importaba para la pelinegra.

=shizuru...me gustaría tomar algo por ultima vez contigo, estoy en la cafetería donde tomamos un café y me dijiste lo de t..tomoe...recuerdas?= casi sintió la necesidad de morderse la lengua hasta arrancársela al decir un nombre que odiaba, un suspiro le vino como respuesta, tras un breve momento retornaba la voz de la castaña.

=espera, ya voy..=

shizuru se detenía en la puerta y preguntaba a uno de los meseros, le señalaban una mesa al fondo y desde lejos podía ver a natsuki recostada en el sillón corrido que había, lo usaba a modo de colchón, se acerco sin saber que estaba haciendo allí, tomo asiento y llamo a la pelinegra -natsuki...-

-hmmmmm...shi...zuru...- gimió con voz débil sin levantarse de su cama improvisada.

-para que me llamaste?- inquirió levantándose para mirar de reojo a los esmeralda que estaban ocultos detrás de las gafas -natsuki...levántate o me largo...-
la ojiverde resoplo y se sujeto a la mesa para usarle como palanca, recargo sus brazos en la superficie y los ojos de la castaña le recorrieron sin mucha importancia, sabia que había hecho una rabieta por el fin de la relación, solo quería que natsuki se desahogara para poder irse para siempre...

-te amo...pero...se que estas con tomoe ella misma me lo dijo, se que por eso te alejaste de mi...y no es nada nuevo, ya lo imaginaba...- soltaba sin cuidado la pelinegra en voz baja.

-para eso me llamaste? para empezar con eso de nuevo?- la mirada de los rubí se torno enfadada mientras miraba con hastió a la mujer frente a ella.

-dime que me amas shizuru... yo aun te amo, te amo...- la voz de natsuki bajaba a un susurro desquebrajado y débil...mientras trataba de tomar la mano sobre la mesa que fue retirada con pena y lastima, shizuru se levantaba de la mesa, agachaba el rostro y haciendo uso de toda su fuerza de voluntad y aunque sabia que mentía las palabras salieron de sus labios

-Lo siento...pero no te amo...- y así sin mas se había marchado con una ultima mirada la castaña con quien había pasado de ser una rebelde insensible a una mujer que había logrado apartar el hielo de su corazón para hacer sentir el amor a esa mujer que salía de la cafetería con una mueca de soledad y preocupación... que había pasado? donde habían cambiado tanto y en que momento el "para siempre" había pasado a segundo plano...
natsuki quedo bloqueada por un momento, se levanto de la mesa y salió tras shizuru musito su nombre mientras las palabras se le escapaban de entre los labios con voz quebrada -no... me amas?...y...yo...solo quería decirte que...el que te ame, me hace dejarte ir...eres libre de mi...espero que...QUE SEAS MUY PINCHE FELIZ CON ESA ZORRA¡- la mano de la pelinegra golpeaba sonoramente y con toda la fuerza el perfil de aluminio y cristal que dio un sonido hueco mientras se acercaba violentamente a espaldas de la castaña.

-NO me grites y si, estoy con ella, y que?¡ haz lo que te venga en gana natsuki, esto se acabo..- daba media vuelta tras haber encarado a la pelinegra, de la angustia y tristeza pasaba a la furia todo siempre con la ojiverde había sido un subir y bajar de emociones, de la alegría podían pasar a querer matarse y de eso a la mas desenfrenada pasión pensaba mientras llamaba a tomoe -puedes venir por mi, estoy en el café "dolce" un estrujón doloroso le detuvo girándole de vuelta, natsuki le sujetaba y le lastimaba sin cuidado tomando su mano para cortar la llamada, shizuru forcejeo y le sujeto la muñeca de manera descuidada, la barrera obscura de las gafas enfadaba mas a la castaña que no podía ver lo que mas odiaba y amaba aun de la mujer con quien había entendido la palabra amar.

-suéltame idiota, gritare si no lo haces¡- la ojiverde le empujaba de los hombros como si fuera una riña con un desconocido, su cabeza y espalda golpearon el muro.

-grita no me importa, ya nada me importa sabes, grita anda¡, tu papi no vendrá a socorrerte jaja...- sujeto las manos de los granate y le sacudió mientras susurraba con mofa las ultimas palabras.

-oye amiga deja en paz a la señorita, dijo que la sueltes- un hombre reñía a natsuki que no se molestaba en girar el rostro siquiera.

-cállate pendejo no te metas¡ ella es mi esposa- jalaba el brazo de los carmín hasta mostrar la argolla igual a la que mantenía la pelinegra en su anular, el hombre enmudeció pero permaneció en silencio cerca de ambas.

-eres una maldita mentirosa, nunca habría sido tu esposa, nunca lo tome enserio, odio el matrimonio y aun mas tener hijos, y menos con alguien como tu¡- shizuru sacudió su mano violentamente y logro zafar una de sus manos de las que le apresaban.

tomoe llegaba y encontraba la escena fuera de la cafetería había acudido a la casa de la castaña para ver como seguía pero a medio camino recibió la llamada lo que le ahorro varios minutos de viaje, sin pensarlo se acerco a natsuki y le sujeto la mano retirándola de los granate, la pelinegra giro el rostro al mirar a tomoe, le dio un empujón al tiempo que piso el empeine y por inercia shizuru cayo, logrando meter las manos amainando el golpe.

-y TU¡ maldita hija de puta¡- gruño fuera de si la pelinegra asestándole un golpe a la peliverde en el rostro tumbándola de bruces al suelo, se acerco y la levanto del cuello de la chaqueta, tomoe le asesto una cachetada en el oído, dejando su peso en el golpe, el rostro de la pelinegra giro y las gafas cayeron, mostro los dientes y se le lanzo encima.
antes de que shizuru lograra reincorporarse por completo kruger y margueritte se habían enfrascado en un dar y recibir en medio de golpes que no escondían mas su odio mutuo, tomoe llevaba las de perder y solo por el estado débil y las manos machacadas de la pelinegra, la ceguera parcial en su ojo le dificultaba ver claramente y le quitaba la visión periférica, había golpeado al menos cinco veces en varias partes de l cuerpo a tomoe, sus nudillos resentían cada golpe, pues las fracturas no ayudaban, le vino un golpe al estomago y retrocedió sus pies cansados dieron un traspié y callo de sentón al suelo dándole a la peliverde tiempo suficiente para lanzarle una patada en la espalda, la bloqueo a medias con el brazo, se reincorporo y le empujo con el hombro, levanto el puño y le remato con un golpe en el mentón, callo sujetándose de un poste cercano y la pelinegra le asesto una patada en las piernas, camino y tomoe se recargo en el suelo, tomo un puño de tierra de la cercanías del poste y le arrojo la basura al rostro, natsuki le golpeo al azar cerrando los ojos al conocer esa treta y su puño fue a dar sobre el poste que hizo gruñir de dolor a los esmeralda, los violáceos se le lanzaron encima, medio golpe movió el rostro de la pelinegra que le termino de empujar hasta hacerle caer, los esmeraldas se mantenía en pie solo por el gusto y deseo de ajustar cuentas, los carmín llegaron a la espalda de la pelinegra que golpeaba el rostro a puño limpio hincada a horcajadas sobre la peliverde, shizuru le rodeo el cuello por detrás y le aplico un ariete con tanta fuerza como pudo, pues nadie intervenía en la pelea y al paso que llevaba natsuki seria capas de matar a su acérrima rival, la falta de aire y sangre hizo que la ojiverde se levantase sujetando el brazo que le restringía el respirar, giro violentamente y detuvo su mano antes asestar el golpe, verde y carmín se encontraron, natsuki sudaba copiosamente por el sobre esfuerzo al que había llevado su débil cuerpo entonces shizuru noto el derrame profuso y la respiración agitada e irregular de la pelinegra, una facción de melancolía y angustia se trazaba de forma cruel en la faz de ambas, el agarre salvaje en el brazo de la castaña fue amainando hasta que los brazos bajaron y permaneció un agarre entre sus manos, natsuki sonrió débilmente y negó con la cabeza...

-nos lleva la puta madre contigo loba¡- midori y Nina bajaban de un auto privado le había llamado el camarero cuando vio llegar ebria a la pelinegra y noto que esperaba a alguien era una suerte que el hombre supiese la fama que se cargaba la ojiverde y que tantas personas le conociesen en las cercanías de su rumbo, sujetaron a natsuki por la espalda y le arrastraron hacia el interior del vehículo, el agarre entre carmín y esmeralda se mantuvo hasta el desliz de sus palmas sin romper el contacto visual, el auto llegaba tan rápido como había llegado, natsuki recordó a su castaña con el seño desencajado pero inamovible y esa sensación gélida de abandono que le abrazo el corazón desde aquel momento mientras se prometía nunca mas volver a abrirse ni enamorarse...