Monstruosos.

Así me parecen los tributos del Distrito 1. Y ahora que la veo en persona me parece que la chica me triplica en peso y altura.

Los veinticuatro tributos estamos unidos en un círculo alrededor de Atala, la entrenadora principal de los tributos, quien nos lee la lista de los puestos y luego nos dice que está prohibido pelear entre los tributos mientras estemos en el período de entrenamientos luego de eso Nicholas y yo nos unimos a los tributos del 1 y 2, se supone que seremos aliados. Me resulta bastante incómodo estar con ellos porque no sé como actuar enfrente de ellos, es como estar por primera vez en una clase donde no conoces a nadie y temes ser humillado y que nadie te quiera hablar más, lo malo de esta situación es que no temes a la humillación, sino a la muerte.

-Bueno, ¿con qué creen que deberíamos partir?- pregunta el chico del 2.

-Creo que deberíamos separarnos para...cubrir más terreno- dijo la tributo del 1.

-¿Cubrir más terreno?- preguntó Nicholas

-Sí, tú sabes, intimidar más a los otros-

-Me parece bien- digo, tenía que decir algo.

-Deberíamos separarnos por distritos- propuso la chica del 2. Y todos estuvieron de acuerdo. Por lo tanto Nicholas y yo nos dirigimos hasta la sección de las lanzas, ahí estaban los tributos del 7 y 10. Nos formamos en la fila y cuando fue mi turno lancé con toda mi fuerza y la lanza se incrustó en el cuello del muñeco. Luego de que Nicholas clavara la lanza en la entrepierna nos fuimos al puesto de cuchillo.

-No sabía que podías hacer eso- me dijo Nicholas, es la primera vez que me habla directamente desde que terminamos nuestra relación.

-Ni yo- le contesté honestamente. Me hace feliz darme cuenta que tengo muchas probabilidades de ganar los juegos, considerando todo lo que ello conlleva: una mejor vida.

En la estación de cuchillos se me dio aún más fácil la situación, incluso, con uno grande fui capaz de clavárselo en la pierna al muñeco.

Luego de unas horas llegó la hora de almuerzo y Nicholas con el chico del 1 juntaron unas mesas para que los seis nos sentamos a comer. Los otros tributos ni siquiera comieron con sus compañeros de distrito. En nuestra mesa eran ruidosos y se veía lo superior que se creían en comparación a los demás. Las horas de la tarde pasaron rápido y ya íbamos en el ascensor hacía nuestro piso. Cuando las puertas se abrieron vimos a Mags sentada conversando con Margarett.

-Annie, Nicholas, pueden ir a cambiarse a su cuarto y luego vienen acá a cenar- nos sugirió Mags.

Una vez que me deshice del traje de entrenamiento fui al vagón comedor, ya estábamos todos por lo que comimos con normalidad, una vez que terminamos nuestro banquete Mags me informó que esa noche tendría entrenamiento con ella. Finnick y Nicholas fueron los primeros en pararse, luego lo hicimos nosotras. Fuimos a mi cuarto caminando a paso lento y una vez que llegamos a mi habitación nos sentamos en el mismo sillón que compartí la noche anterior con Finnick.

-¿Cómo te fue en el entrenamiento?- me preguntó Mags

-Me fue mejor de lo que esperaba- dije con entusiasmo fui capaz de manejar correctamente las armas, Finnick ayer me recomendó concentrarme en un par de armas, definitivamente no se me da el arco ni las hachas, aunque puedo manejar la última con algo de dificultad-.

-Eso es muy importarte, como bien te dijo Finnick, debes concentrarte en más de una y saber manejar las otras porque nunca se sabe con lo que te puedes encontrar en la arena, pero siempre están las lanzas, cuchillos, hachas, son como... Las armas básicas para el entretenimiento, a veces varían según el estadio, ¿Qué tal los otros profesionales?-

-Monstruosos-

-Serán tus aliados-

-Lo sé, me cuesta un poco desenvolverme con ellos-

-Ojo, que serán tus aliados, no tus amigos, da lo mismo si te desenvuelves bien con ellos o no, la idea es sobrevivir la mayor cantidad de tiempo hasta que ganes y eso es lo que ellos te pueden brindar, ten en cuenta eso, podrás tomar unas armas y tener provisiones, luego, cuando queden pocos tributos te separas de ellos y si debes pelear lo haces, con ayuda de patrocinadores tienes muchas probabilidades de volver, Annie-

-Eso pensaba, tú y Finnick me están dando muchas esperanzas, sé que tengo posibilidades-

-Para eso estamos, Annie, pero a pesar de eso no quiero que llames mucho la atención-

-¿No?- me extrañé. Creí que me estaban formando para causar otro tipo de impresión.

-No, con que saques un 8 está bien-

-¿De verdad crees que puedo hacerlo?-

-Tienes todas las características para hacerlo- dicho esto se paró.

-Gracias, Mags, y buenas noches-

-Buenas Noches- Mags se me hacía una gran persona, se notaba que era muy sabía.

Cada vez veía más esperanza de poder volver a ver a mi familia.

Los siguientes dos días se pasaron volando, aprendí sobre plantas venenosas y a poner trampas con todos los conocimientos que tengo sobre nudos. Ahora sólo falta el entrenamiento privado con los vigilantes, pretendo hacer algunos nudos y destruir un par de muñecos con lanzas.

Se siente el nerviosismo en la sala, no dejo de hacer sonar mis dedos. Cuando llaman a Nicholas le susurro un: Suerte él me da una sonrisa nerviosa y dice: Para ti también, Annie.

Luego de 15 minutos, aproximadamente una voz dice mi nombre. Me paro simulando tranquilidad y seguridad, todo lo que debería emanar un tributo profesiona. Entro en la sala, y visualizo un aproximado de 20 hombres y mujeres vestidos con túnicas moradas rodeados de comida y al menos 7 de ellos está prestando atención al festín y no a mi.

Me dirijo a la zona de nudos y creo algunas trampas, luego de 10 minutos consigo hacer tres de las trampas más experimentadas que se nos enseñó. Veo de reojo que unos pocos me prestan atención, voy a la zona de lanzas y dedico a atacar a los muñecos por 7 minutos más. Uno de ellos me dice que ya he mostrado suficiente. Inclino mi cabeza educadamente y me encamino al ascensor, llego a mi piso y como no hay nadie en el comedor me voy a mi habitación y pido comida por un monitor en el cual susurras lo que quieres y te llega: pedí un patatas fritas con carne de vacuno y como estoy tan nerviosa repito el plato, esa es una de las cosas por la cual mis padres siempre me regañaban: comía por cualquier razón, por si estaba nerviosa, por si tenía miedo, por si estaba triste.

A eso de las 6 de la tarde Margarett me indica que vaya a cenar. Comemos mientras Finnick cuenta historias sin sentido de cosas qué, según él, le han pasado en el Distrito 4. Sí, claro, a todos se nos ha aparecido una sirena y nos ha propuesto matrimonio. Como era obvio, Margarett creyó la historia.

Mientras comemos una tarta de chocolate Mags nos pregunta que tal nos fue en la sección privada, como Nicholas no contesta lo hago yo.

-Bueno, creo que me fue bien, a pesar de que al menos 7 de ellos estaba más interesado en la comida que en lo que hice-

-Usualmente hacen eso- comentó Finnick -osea, a mi también me lo hicieron-

-Los vigilantes de mi época estaban un poco más entregados a su trabajo, bueno, yo participe en unas de las primeras ediciones,aunque no lo crean, sé que parezco una jovencita- sonreí por su comentario, Mags parece tener al menos 75 años, por lo que, si no me equivoco, tenía 5 años cuando comenzaron los juegos.

-Ya va a ser hora de que den sus puntuaciones,así que ¡vamos!,¡vamos!- dijo Margarett

Los profesionales d obtuvieron entre un 9 y 10, Nicholas consiguió un 10 y yo un 9, ¡Oh! un glorioso 9. Me puse tan feliz porque me esperaba un 5.

Los peores fueron los del 12 que obtuvieron u respectivamente.

Esa noche me tocaba con Finnick por lo que fuimos a mi habitación y tomamos lugar de la misma forma que la sesión anterior: él en una silla y yo en la cama.

-Creo que ese nueve es estupendo, eres digna de estar con los profesionales pero no llamas mucho la atención porque no sacaste el puntaje más alto- me dice.

-Si te soy honesta no creía que sacaría esa nota, pensé en un 5 o algo por el estilo-

-Aún tienes mucho por lo que vivir, Annie, ¿de verdad quieres ganar esto?-

-Obvio que quiero, tengo personas con las que volver-

-¿Cómo quién?- pregunta. -si me puedes decir-

-Como papá, mamá, mi hermanita... por ejemplo-

-Entonces hazlo por ellos, para volver a verlos, para ver a tus amigos, a tu novio...-

-No tengo novio- respondí inmediatamente. No me gustaría que tenga una idea equivocada sobre ese ámbito de mi vida.

-¿Una chica tan linda como tú? ¿Cómo es posible que nunca hayas tenido un novio?- a penas pronuncia esas palabras me sonrojo, probablemente no lo dijera con la intención que me habría gustado, pero no puedo evitar tener esa reacción.

-No he dicho que no he tenido novio, sólo que ahora no tengo-

-Bueno, fue un chico afortunado-

-Créeme que sus padres no lo creían así-

-¿Puedo saber por qué?-

-Mi padre teje redes y con sus ingresos no tenemos mucho, nos alcanza pero no para

lujos, a diferencia de los Pernet-

-Los Pernet sólo tienen un hijo varón... osea que... que...- su rostro mostraba estupefacción.

-Bueno, ¿acaso que Nicholas no quería entrenar conmigo porque soy una gran amenaza para él?-

Todos sabemos que Annie se volvió "loca" luego de que decapitaran a su compañero de distrito en los Juegos. Para mi siempre hubo una razón más allá; porque a todos los vencedores se les muere el compañero de distrito en algún momento, así que hay dos posibles respuestas a ese ensimismamiento que tiene Annie: o es fingido (cosa que yo no creo, porque en Sinsajo, por ejemplo, ya no tiene que mentir frente a nadie, ya que está en el 13 muy 'segura') y la otra es que tuvo una relación muy cercana con su compañero, en esta historia quise que fuera algo amoroso, aunque perfectamente pudo haber sido amistad. Una de las miles interrogantes que Collins nos dejó e igual es bueno, porque podemos crear muchas cosas a partir de ello, como este fic.

Espero lo estén disfrutando