Rose PVO

Ya había pasado una semana desde que todo comenzó. Jazz y yo nos estábamos acostumbrando muy bien a Forks. Irina y Kate cada día eran más tiernas y traviesas. Tanya nos consideraba sus hijos y Dem, es el mejor tío del mundo. En el instituto me va genial, hice la prueba para las animadoras, pero como Heidi es la capitana, no dejó entrar a nadie. En fin quitándola a ella y a sus perritas falderas todo va genial. Aunque conseguí ser la capitana del equipo de voleibol eso no era lo que más feliz me hacía. Me encantaba pasar tiempo con Alice&Bella, son las mejores amigas que he tenido nunca, no se preocupan de las apariencias y les encanta divertirse, Bells es la más tímida de las tres y a veces hay que motivarla un poco pero no podríamos estar sin ella, somos como las tres mosqueteras. Había salido antes de entrenar, así que decidí salir al aparcamiento a esperar a Emmett, habíamos decidido ir más despacio y conocernos mejor, por eso esta tarde iríamos al cine y cenar por ahí:

-Hey Rose- me abrazó y yo le correspondí- ¿has estado mucho esperando?

-No.-le sonreí

-Estás preciosa.

-Gracias, tu tampoco estás mal.-nos subimos a su coche ya que el mío lo había dejado en casa cuando Emm vino a buscarme para ir al instituto. Al llegar al cine de Port Angeles, Emmett pasó por mi lado y me ayudó a bajar:

-Gracias.-dije mientras sonreía.

-No es nada, solo soy un caballero.-sonrió con esos hoyuelos que me volvían loca.- ¿Qué quieres ver?

-No sé… ¿Insidious?

-La que tú quieras, si quieres miedo, miedo tendrás.

En realidad, no estaba segura si miedo era lo que quería, pero así al menos tendría una buena excusa para abrazarme a él.

-Me parece fatal que no me hayas dejado pagar nada.

-Yo invito, soy el hombre ¿no?

-¿Estás seguro de que no te consideras machista?

-No solo estoy siendo detallista, así que con un simple gracias me habría bastado.- dijo burlón.

-Vale, lo siento. Es que aún no me acostumbro. Gracias Emm.

Me sonrío y nos sentamos. La película daba bastante miedo así que no tarde mucho en abrazarme a él, me recibió encantado. En uno de los sustos de la película grité y me escondí en su pecho:

-No sé cómo puedes estar tan tranquilo.-le susurré al oído.

-Porque tengo que estar tranquilo para ti, mi pequeña miedosa.-me acarició el cabello y me dio un beso en la cabeza. Me sorprendió lo cómoda y segura que me sentía cuando estaba con él. Y en realidad, solo ha pasado una semana desde que le vi en aquella fiesta, tan apuesto y atractivo que…

-¡Rose!

-¿Si? ¿Qué pasa?

-No, nada. Solo estaba preocupado.

-¿Preocupado?

-Sí, es que no reaccionabas y temía que te estuvieras aburriendo y yo pues claro, no estaba seguro de si tú…

-¡Emmett Cullen! Se terminó, deja de decir tonterías tú nunca podrías aburrirme. Es de locos.

Me sonrió y me dio un beso en la mejilla. Era tan grande e intimidante pero tan tierno y cariñoso, como un oso…mi oso. Cuando me di cuenta la película había terminado y Emmett estaba aún sentado sin moverse

-Emm, la película ha terminado.-le dije mirándole divertida.

-Ah! Sí claro, y bueno… señorita Hale….-sonreí ante su forma de nombrarme.- ¿Le apetece hacer algo en especial?-hizo una especie de reverencia con la que no pude evitar sonreír abiertamente.

-Por supuesto… ¿qué te parece si damos una vuelta? Hace una noche preciosa.

-Me parece perfecto, ven, cierra los ojos…

-¡Pero Emmett!-no pude reclamar porque ya tenía sus grandes manos tapándome la vista y no veía absolutamente nada.

-Nada de reclamos, o si no te quedas sin sorpresa…

-Emmett cuando te diga lo que te voy a… awwww ¡es precioso!-me había llevado a un parque precioso, con grandes sauces llorones, y alguna que otra flor en el suelo, todo muy romántico con velas y una preciosa manta de picnic en el centro. Miré a Emmett y él me miraba satisfecho y feliz supongo que porque había amado su sorpresa, pero… ¿Quién no lo haría? Digo, que un chico al que conoces de una semana te haga algo así…tenía que significar algo ¿no?

-Esto… ¿es para mí?-le dije entusiasmada

-Por supuesto, para quién sino. ¿Te gusta?

-Es precioso, no puedo creer que hayas preparado todo esto tú solo.

-Bueno, en realidad, me echaron una mano.-me guiñó el ojo y yo sonreí.-Ven aquí, se enfriará si no empezamos a comer.

Me senté a su lado y mientras comíamos me di cuenta de lo que amo estar con él. Sus bromas me parecían tan tiernas… y que me dijera que a la luz de las velas me veía preciosa, lo mejoró aún más. La comida estaba deliciosa y el hecho de que lo compartiéramos todo lo mejoraba. Me confesó que Alice&Bella le habían ayudado a organizarlo todo… ¡incluso su madre le ayudo con el menú! Me pareció muy considerado por su parte. Ed le había escogido la recopilación de música clásica que estaba sonando en estos momentos, la verdad que todo le salió como lo había planeado o puede que incluso mejor. El postre fue lo mejor, fresas con sirope de chocolate y nata…

-Realmente quieres que engorde.-le dije mientras mordía la fresa llena de sirope que él me estaba ofreciendo.

-¡Qué dices! Estás perfecta, además comer algo así de vez en cuando nunca viene mal.-ahora fui yo la que le ofrecía la fresa. Pero tuve la mala suerte de empezar a tiritar, ¿por qué?

-¿Tienes frío?-Me preguntó Emm se veía realmente preocupado.

-Estoy bien, no te preocupes.-le sonrío pero no me mira muy convencido.

-Rose, si no te sientes bien o te apetece que nos vayamos solo dilo, no pasa nada… ¿ok?-solo asentí, tenía frío pero no quería irme, después me sentiría culpable por no aprovechar todo el tiempo posible con él. Miré hacía el mantel y de reojo pude ver como negaba divertido, al poco tiempo me colocó su chaqueta sobre mis hombros y me reconfortaba, me reconfortaba mucho. Tenía su adictivo perfume conmigo y esa felicidad nada ni nadie podría cambiarla. Los segundos, los minutos, las horas pasaban y ahí seguíamos hablando como si no hubiera mañana, revisé la hora. Eran casi las tres, me sorprendió que Jazz no me hubiera llamado siempre tiene que saber dónde estoy. Emmett me llevó a casa, me dio las buenas noches y se metió en su coche. Yo entre todo estaba demasiado silencioso, como si no hubiera nadie… pero que raro. Fui a la cocina y me encontré con una nota de Tanya. Decía que habían salido con las niñas a visitar a los padres de Dem y que Jasper se había ofrecido a ir con ellos. Asique estaría todo el fin de semana sola… decidí salir a cerrar bien las puertas, ver la película de miedo no me hizo mucho bien, sentí unas manos en mi cintura y antes de que pudiera gritar alguien dijo

-¡Rose! Tranquila soy Emm, shhh ya está. ¡Dios! Sí que te afectó la película.-acabé completamente abrazada a él…

-Emm… no quiero estar sola.

-¿Quieres que me quede contigo?-asentí y le dije lo del fin de semana.

-Bien, está bien me quedo. Les diré a los chicos que si mis padres llaman que digan que estoy con ellos.-me dio un beso en la cabeza, me acarició la mejilla y salió mientras yo me cambiaba.

-Listo, todo arreglado. Entonces… yo puedo dormir en el sofá y tú aquí.-Negué

-¿No?

-No, es que estoy muy asustada Emm, ¿podrías dormir conmigo?

-Claro.-se metió algo inseguro conmigo y empezó a hablarme y a acariciarme para distraerme de las pesadillas. Era la mejor sensación del mundo, nunca nadie se había preocupado así, bueno Jazz pero eso no cuenta. Sonreí por mi monologo interno y me deje abrazar por los brazos de Morfeo, mientras me acomodaba en el pecho de Emm y el me acariciaba la espalda.

Holaaaaa siento muchísimo la espera de verdad. Pero no he tenido casi tiempo de escribir. Exámenes, tareas… pero en fin aquí está el sexto capítulo de mi primer fic! Cambio de Aires me siento orgullosa de él. Bueno como siempre daros las gracias a todas las que comentáis me animáis a escribir, en serio. Y bueno ya que estaba aquí la Semana Santa y me voy de vacaciones decidí subir capitulo hoy3 ya sabéis que me encanta conocer vuestra opinión so… REVIEW PLEASE. Y gracias por leerme

Starsdancetwilight16