Emm Pvo

Mi móvil sonó y rápidamente contesté para ver quién era: Alec.

- ¿Qué quieres?-dije molesto y susurrando para no despertar a Rose.

- ¿Yo? Saber dónde estás, encima de que te estamos cubriendo la espalda, vas tú y ¡nos ocultas esto! Además estamos todos juntos, hasta Edward porque Bells lo dejó tirado por Alice.-comenzó a reír y no pude evitar seguirle provocando que Rose se removiera sobre mi pecho, me había pasado toda la noche viéndola dormir.

-Estoy con Rose en su casa, fuimos a ver una película de miedo y no quería quedarse sola.- no tenía caso mentirles, al fin y al cabo acabarían enterándose.

-¡¿Espera con Rose?! ¿Sola? ¿Qué paso con sus tíos y Jazz?

-Sí, con Rose y sí, sola porque Jazz se ha ido con sus tíos y sus primas a ver a su abuelo y estarán todo el fin de semana fuera.

-¿Te la has tirado?

-¡No! ¿Qué dices imbécil?

-No sé, es que como has pasado la noche con ella…Tú no eres de los que solo duerme.

-Ya, pero Rose es diferente, no sé porque pero lo es.

-¿No te estarás enamorando de ella?- Me hizo la pregunta que llevaba haciéndome desde que la vi por primera vez.

-No, todavía es demasiado pronto.-dije mientras jugueteaba con un mechón de su pelo.

-¿Nunca oíste lo del amor a primera vista?

-¿Alec quién eres y qué han hecho contigo?-dije divertido, no podía creerme lo que él me estaba diciendo esto cuando él desde el divorcio de sus padres dejó de creer que el amor existe.

-Bueno, yo solo te digo que lo pienses ¿sí? Además que Rose ni siquiera hace falta que pase una vez para prendarte de ella, está buenísima nada que ver con la Rose de mi infancia, aprovéchalo.

-Sí, lo que tú digas, tengo que colgar, saluda a todos y hablamos más tarde.

Me quedé pensando en lo que había dicho Alec, podía tener su sentido. Pero definitivamente aún era muy pronto para eso, los dos lo habíamos decidido luego de ese beso en la playa, que por cierto se sintió tan bien… Salí de mis divagaciones cuando sentí que Rose estaba despertando, ciertamente estaba nervioso y ni siquiera habíamos hecho nada, simplemente dormir. Aunque la verdad sea dicha, me había sentido completamente distinto a cualquier otro momento que pudiera parecerse.

-Hola.-dije sonriendo mientras la veía desperezarse sobre mi pecho.

-Buenos Días.-sonrió de vuelta mientras se enderezaba y organizaba su pelo en una larga cola de caballo viéndose perfecta.

-¿Has dormido bien?-pregunté.

-De maravilla.-sonrió.-muchas gracias por haberte quedado.

-Ha sido un placer. Quiero decir… no las des.

-¿Desayunamos?-dijo mirando el reloj de su mesilla el cuál marcaba las 11:00 am.

-Claro.-debo decir que estaba usando una camiseta de Jasper y mis calzoncillos ya que Rose no encontró ningún pantalón de su hermano que me valiera.

Pasamos un desayuno muy agradable, entre risas y alguna que otra broma.

-No puedo más.-dijo sonriendo y acercándome su tostada a la boca.- ¿Quieres?-antes de que pudiera acabar me acabé el pan de golpe llegando a rozar sus dedos con mi boca cosa que no pasó desapercibida para ninguno de los dos. Rose se sonrojó de manera adorable y mi amigo dio un respingo.

Pasamos una agradable mañana viendo la televisión, Jasper llamó a Rose para ver cómo estaba y ella le contó todo aunque omitió el pequeño detalle de que me estaba quedando con ella. Mientras estábamos pensando en qué íbamos a comer Rose recibió un mensaje de su tía avisándola si podría ir a recoger un par de cosas para el cercano cumpleaños de su prima Kate, según me había dicho cumplía seis años y todo estaría decorado al estilo de "Frozen". Asique nos cambiamos de ropa, yo me puse la del día anterior, no tenía otra y Rose se puso unos jeans que marcaba demasiado bien su trasero, con una camisa, un jersey azul encima y unos tacones considerablemente altos, aun así seguía siendo más baja que yo. Iba perfecta con su cola alta de caballo y un maquillaje muy sutil.

Pasamos un buen rato, tuvimos que viajar hasta Port Angeles ya que en Forks todo estaba bastante reducido, pero esa hora de viaje no se hizo para nada larga, nos la pasamos cantando las canciones de la radio y descubrí que Rose era la persona que tal vez sabía todas y cada una de las canciones que sonaban, era adorable y me encantaba.

-Bueno pues…ya estamos aquí.-sonreí abriendo su puerta.- ¿prefieres comer o vamos a comprar lo de Kate primero?

Rose Pvo

-No sé…la verdad es que tengo algo de hambre, ¿te apetece un McDonals?-dije señalando enfrente donde se encontraba el restaurante de comida rápida.

-Estupendo, no hay cosa que me apetezca más.-sonrió, con esa sonrisa a la que me estaba haciendo adicta.

Nos encaminamos hacia allí, Emm fue a pedir mientras yo le esperaba guardando la mesa.

-¡Pero mira a quien tenemos aquí…chicas es la nueva roba-novios de Forks!- genial lo que me faltaba, Heidi y su séquito de perras falderas.

-¿Ah sí? Y… ¿Qué novio se supone que te estoy robando?-¿Quién se creía que era? Soy Rosalie Hale, a mí nadie me pisotea y menos una lagarta como Heidi.

-Pues a Emmett, es más que obvio.-dijo Chelsea. No podía creerlo, ósea, Emmett y yo solo somos amigos, aunque yo quisiera algo más… solo somos amigos.

-Rose y yo solo somos amigos, Heidi.-Emmett llegó bastante molesto dejando la bandeja delante de mi.-Asique… ¿podríais dejarnos disfrutar de nuestra comida con tranquilidad?

-Pero… ¡Emmett! ¿De verdad la prefieres a ella? ¿Qué tiene ella que no tenga yo?-¿Aparte de cerebro? Pensé para mí.

-Heidi, en serio, estás desvariando, no tengo porque darte ninguna explicación y en el hipotético caso de que estuviera con Rose, tendrías que soportarlo.

-Pues… ¡Genial! Disfrutad de toda esa grasa.-se fue diciendo con desdén.

-Lo siento…ella puede llegar a ser un tremendo grano en el culo.

-No importa.-sonreí tomando su mano.-ahora estamos bien.

-Ni que lo digas.-volvió a sonreír.

Disfrutamos de nuestras hamburguesas mientras hablábamos sobre el instituto.

-Tienes un poco de kétchup aquí, espera.-dijo mientras limpiaba la comisura de mis labios.-Listo ya está.

-Gracias.-dije sonriendo sonrojada.

Acabamos compartiendo el postre ya que, como de costumbre Emmett comía el triple que yo y no me preguntéis como pero acabe con helado hasta en la nariz.

Nos adentramos en la tienda y nos acercamos a la dependienta que no paraba de mirar a Emmett desnudándolo con la mirada, cosa que a mí me molestó. Emm simplemente la ignoró colocando un brazo alrededor de mi cintura recibiendo una mirada confusa de mi parte a la que contestó con un guiño, y en vez de molestarme eso me divirtió. Conseguimos todo lo que Tanya había encargado para las niñas y debo decir que si Emmett no hubiera venido no sé cómo habría conseguido cargarlo todo yo sola.

-¿Podemos parar aquí?-dije señalando el fotomatón que se encontraba a nuestro lado, sonriendo. Siempre había querido hacerme fotos en un aparato de esos.

-Seguro.- dijo sonriendo aunque pude ver en su rostro una pizca de curiosidad.

Entramos y definitivamente me di cuenta de que era un sitio demasiado pequeño para los dos, asique tuve que sentarme en las piernas de Emmett para poder entrar ambos en el objetivo. Hicimos muchas fotos poniendo caras raras, poniendo morritos, Emm me dio un beso en la mejilla a lo que yo reí y me agarré más a su cuello lo que hizo que él también se girase y ambos quedáramos de frente. Nos quedamos un rato mirándonos preguntándonos en silencio lo que ambos queríamos hacer hasta que sentí los labios de Emm contra los míos. Ambos sonreímos mientras el beso seguía su curso hasta que tuvimos que separarnos para coger aire.

-Eres preciosa.-dijo Emmett mientras acariciaba mi mejilla y yo solo podía sonreír. No sabía que iba a pasar entre nosotros a partir de ahora, pero en este momento no podía estar más feliz.

Salimos del fotomatón y recogimos las fotos, eran perfectas, desde las más divertidas hasta el beso. Emmett dejó que me quedara con las fotos aunque yo le prometí que se las fotocopiaría, no era justo que él las hubiera pagado y yo me quedara con ellas.

-Es un regalo Rose… ¿Quieres dejarlo ya?-dijo mientras sostenía mi mano de camino al coche. No me había soltado desde que habíamos salido de allí.

-Pero no es justo…-dije con un puchero.

-No te preocupes…ya haremos más fotos ¿no?- sonrió mientras me miraba. En esa pregunta había una promesa implícita que no pensaba ignorar.

-Por supuesto.-sonreí mientras miraba las fotos y esperaba que el beso del fotomatón no fuera el único que me diera hoy.

-Un dólar por tus pensamientos.-dijo mientras guardaba la decoración y los regalos en el maletero de su coche.

-Sólo miraba las fotos, me gusta esta.-señalé en la que me daba un beso en la mejilla y yo reía. Estiré mi mano y el riendo me dio el dólar.

-Esa me gusta pero esta también.-sonrió señalando la de nuestro beso. Sonreí.

-Se está haciendo tarde.-moría por volver a besarle pero esperaría por lo menos a llegar a casa.

El camino volvió a hacerse corto pero esta vez fue porque no pude evitar quedarme dormida sosteniendo fuertemente las fotos junto a mi pecho.

Emmett Pvo

Llevábamos media hora de viaje cuando me di cuenta de que Rose se había quedado dormida, sonreí, hacía tiempo que no me sentía así con ninguna chica. Rose se estaba metiendo muy rápido en mi vida y no estaba dispuesto a dejarla salir, por nada del mundo. Era preciosa, inteligente, divertida…y lo mejor, me correspondía. No sabía cómo iba a decirle que fuera mi novia, tal vez no será suficiente para ella el esperar algo más de una semana, pero yo no podía esperar, no sé si sería amor pero algo muy fuerte sentía por ella, y a quién quería engañar me encantaba sentirlo. Y al verla dormir tan a gusto y tranquila a mi lado me hacía pensar cómo sería en otras circunstancias. Pero no quería correr con ella, quería que fuera feliz y quería que lo fuera conmigo, esperaría lo que hiciera falta.

Llegamos a su casa y no quise despertarla, descargué todo del maletero y lo dejé en su porche mientras me acercaba a su lado y la movía con cuidado.

-Rose... hermosa…despierta. Hemos llegado.-le dije acariciando su mejilla. Ella despertó con una preciosa sonrisa, se levantó y fuimos hacia el porche. Metí todo donde me indicó y salió a acompañarme a la puerta.

-Bueno…gracias por el día de hoy.-sonreí.-me lo he pasado muy bien.

-Yo también… ¿Vas a estar bien?-recordé que hoy también tenía que quedarse sola.

-Sí no te preocupes, llegarán por la mañana supongo.-sonrió.

-Bueno pues… que descanses Rose.

-Gracias, Avísame cuando llegues.

-Claro, adiós.

-¡Emm! ¡Espera!- dijo cuando estaba llegando al coche, me giré y vi que estaba corriendo hacia mí. La recibí con los brazos abiertos y aunque no me esperaba el beso que me dio a continuación le correspondí. Coloqué mis brazos en su cintura mientras ella tenía las suyas en la nuca. Cuando nos separamos sonrió y dijo

- Ahora sí, buenas noches.-entró en su casa dejándome sonriendo como un completo idiota junto a mi coche.

Tras unos minutos me monté en el coche y conduje a mi casa volviendo a imaginar la textura de los labios de Rose sobre los míos.

HOLAAAAA! ¿Cómo andáis? Sé que llevo años sin actualizar esta historia…pero enserio, el tiempo y la inspiración no llegaban a mi… espero que os haya gustado y sus reviews! Os adoro