Hellow!
Antes que nada hoy os presento la imagen de portada del fanfic! yey! **aplausos** (olvídenme, tengo un día de locura transitoria XD). En un principio iba a hacer toda una portada de solo personajes de paso, mezclados con los malos, pero iba a ser más de 14 y empezaba a agobiarme tal multitud XDDDD así que: solo les he puesto unos cuantos de los personajes nuevos, puesto que no me cabían todos y advirtiendo de que los niños siguen siendo niños y aquí he puesto fotos de ellos siendo mayores -entre 16 y 17 años- (?) los personajes de los que más se va a hablar en esta temporada son: el de arriba a la derecha, Dana; el del centro: Erick; y el de la parte inferior izquierda: Natsuki. Deseo que les guste ;)
Annimo2009: bueno, los prologos son para recolocar la situación. Este también lo es, pero para el próximo capítulo ya no jejejejeje en breve podrás saber lo que ha sucedido con Asami jejejejeje gracias por tu review!
Humana: jajajajaja a mi me encantó escribir esa escena jejejeje aquí tienes un poco de información XD gracias por tus reviews!
Usagi Toxtle: pobre Kazuki, pobre Kazuki jejejejeje en realidad antes de esta versión hice otra en la que el pequeño escapaba solo y llegaba hasta Japón por su cara bonita, pero luego pensé por muy superdotado que sea el crío con 5 años imposible irse de EEUU a Japón! XD y tuve que cambiar todo por completo XD aquí tienes a Kazuki :) sip, ella le ha ganado en algunos casos, significa que Ran ha defendido a un asesino TT:TT no me siento orgullosa de esos pensamientos XD bueno, ahora ya aparecerán otros dos, desde este capítulo jejejeje porque los nietos son muchos XD Asami está bien! claro que está bien! **notase la ironía!** y lo de libre dejame discutirlo, creo que está mejor encerrada por loca (?) es broma XD pronto sabrás de ella! ;) gracias por tu review!
RanKudoi: sí, ya va, ya va XD arigatou! *O*
03 de Agosto (boda de Yuki y Tetsuya (por motivos de seguridad (?) no se va a detallar nada de la boda XD, lo siento pero ese fue un regalo para la autentica Yuki ;) )) ya han pasado 530 días desde que Asami se fue ;)
Por los Años IV: inicio de la tercera generación
Prólogo (III): Kazuki
En cuanto salieron de la boda de Yuki y Tetsuya, Yui estando embarazada de su segundo hijo, Takuma el hijo pequeño del matrimonio Odagiri que tenía solo nueve meses (N/A: sí, y ya anda, es un superdotado (?)), y Shouta se dirigieron rápidamente al coche de Heiji, del que Mamoru tenía las llaves. Mamoru les siguió un poco alejado, cogiendo la mano de Kizuna, con poco más de un año.
— ¡Hattori! —una periodista con un niño se acercó a ellos corriendo y tirando de la mano del niño con fuerza.
— No me estaba equivocando —suspiró Yui—. ¿Otra Kikyo?
— Dejad el tema de Kikyo, ¿queréis? —Mamoru rodó los ojos mientras la mujer se paraba delante de ellos y se aseguraba de que el niño estaba bien—. ¿Ocurre algo? —preguntó él mirándola.
— Lo siento —dijo ella en inglés, poniendo sus manos juntas delante de su cara—. No hablo japonés.
— Oh —Mamoru sonrió—. ¿Eres de Estados Unidos?
Ella afirmó con la cabeza y miró de nuevo el niño con una sonrisa.
— Soy Dana, del Laboratorio —dijo en un hilo de voz que los tres pudieron escuchar perfectamente.
.
— No seas así, Neechan —se quejó Hikaru cogiéndola del vestido rojo que llevaba y zarandeándola un poco.
— ¡¿Quieres dejar de ensuciarme?! —gritó Nanami, viendo como Hikaru ponía sus manos llenas de chocolate en su vestido—. Si quieres saber acerca de mi boda a escondidas de vosotros, entonces compra la revista, como todo el mundo.
— ¡¿Dónde está mi hermana?! —gritó Yui en inglés, muy rápido, cosa que a la mayoría de los presentes les costó entender. Todos los miraron, dejando de observar el espectáculo que estaban haciendo Hikaru y Nanami. Yui mantenía agarrada a la mujer rubia por el cuello, mientras Shouta y Mamoru intentaban separarla.
— Oye, que la necesitamos viva, por favor —susurró Shouta en japonés mientras le cogía las dos manos—. Mejor nos vamos adelantando.
Mamoru le dio las llaves del coche y empujó a Yui para que se alejara de allí.
— Lo siento —Mamoru habló a la mujer en inglés mientras juntaba sus manos delante de su cara para disculparse—. Últimamente está un poco irritable.
— Es la hermana de Asami, ¿verdad? —preguntó ella mirando como Yui se giraba mirándolos mientras Shouta la seguía empujando y Takuma los seguía a los dos, completamente confuso de ver a su madre reaccionar así.
— Sí, es Yui —Mamoru sonrió mirándola mientras se ponía las manos en los bolsillos—. ¿Él es el otro hijo de Asami, no es cierto? —dijo mirando hacia el pequeño niño. La mujer lo miró sorprendida y finalmente afirmó—. ¿Qué haces aquí? ¿A qué has venido?
— ¿Ocurre algo, Hattori? —preguntó Tetsuya en japonés, acercándose junto a Jaaku.
— ¿A qué has venido? —repitió él la pregunta en inglés—. Si solo viniste a recordarme todo, mejor vete.
— No —ella negó con la cabeza rápidamente y luego lo miró con tristeza—. Lo siento. Sabemos que os hemos hecho daño y yo precisamente no soy nadie para…
— ¿Daño? —Mamoru frunció la nariz enojado mientras Tetsuya miraba a la mujer de arriba abajo—. Daño es que alguien me apuñale o intente matarme a tiros. Lo que vosotros habéis hecho ha sido matarme. Secuestráis a mi prometida y luego me enviáis a una niña que solo me recuerda a ella. ¿Qué es lo que quieres de mí, Dana?
Ella bajó la mirada mientras sacaba un pequeño papel de su bolsillo y se lo daba al chico.
— ¿Dana? ¿Ella es quién…? —Tetsuya lo miró sorprendido hablando en japonés, mientras señalaba a la mujer.
— Lo siento, no he podido sacar a Asami de allí. Te juro que si puedo volver allí, lo haré —ella hizo una reverencia y se quedó mirando al suelo con el cuerpo curvado, mientras Mamoru miraba la carta.
— ¿Papá? —Kizuna le cogió del pantalón y tiró de él al ver que el chico miraba con tristeza el papel—. ¿Qué ocurre?
Mamoru se agachó delante de la pequeña con una sonrisa triste y le puso la carta entre sus dedos.
— Es una carta de mamá —susurró él, luego la cogió en brazos y se levantó
— ¿Mamá? —Kizuna miró la carta con una sonrisa tímida—. Mamá bien —la niña se abrazó al hombre cogiendo con fuerza pero con mucha delicadeza el pequeño objeto.
— ¿Puede usted acompañarme, por favor? —susurró Mamoru hablando en inglés de nuevo.
La mujer lo miró mientras se levantaba lentamente.
— ¿Dónde? —preguntó ella—. Si no me muevo constantemente, van a matarme.
— Y vas con un niño cuando pueden hacerlo —Mamoru bajó la mirada—. Vamos.
— Pero…
— He dicho que vamos —dijo Mamoru tajante, yéndose del lugar—. No ha servido de nada que se haya esperado a que terminara la ceremonia si está diciendo todo a los cuatro vientos.
— Hattori, ¿puedo ayudar en algo?
— No te preocupes —Mamoru sonrió hacia él—. Iré con Shinichi-ojiichan. Disfruta del resto de la noche —añadió guiñándole un ojo—. Que al menos tú puedes disfrutar de eso.
— Te hemos hecho más daño invitándote, ¿eh? —Tetsuya suspiró—. Lo siento.
— Eh, no, qué va —Mamoru sonrió—. Estoy convencido de que Asami hubiera querido que fuera, así que mejor no te preocupes. Pero ni se te ocurra llamarme en tres meses, ¿me oíste?
Tetsuya se rio. Sabía que en tres meses nacería el hijo de Yuki y Tetsuya.
— Oh, vamos, que todos queremos saber de eso…
— Te aguantas —respondió Mamoru señalándolo—. Además, me importa más a mí que a ti, ¿no es cierto?
— ¿Sabes que fui el escudo de Samy, cierto? —se rio él.
— Ve tranquilo, yo ya estoy acostumbrándome a esto —sonrió Mamoru con tristeza. Tetsuya no se movió—. He dicho que te largues con tu mujer, no me hagas tirarte de nuevo a la piscina, porque al final te vas a quedar sin toallas por regalar a la familia Shiroma, ¿me oíste bien? —preguntó él con una ceja arqueada.
— Que sí, que sí, so plasta —se quejó Tetsuya levantando las manos y alejándose de allí—. Vamos, Jaaku-san.
— Sí.
— Vamos —Mamoru miró a la mujer que no había entendido nada de la conversación que ellos dos habían mantenido en japonés. Ella lo miró afirmando con la cabeza y los dos se alejaron con rapidez de allí.
Mamoru abrió la puerta de la parte de atrás y dejó subir a la mujer que se sentó mirando a Yui con miedo. Luego el niño se subió y se sentó en el regazo de la mujer. Mamoru se subió al asiento del copiloto y subió a Kizuna en su regazo.
— Estamos al máximo de gente, ¿no crees? —preguntó Shouta sonriendo, quién se había sentado en el asiento del conductor.
— Si nos para la policía que lo haga —respondió él—, ¿O es que prefieres dejar tirada a la mejor pista que hemos tenido hasta ahora?
— Cierto, cierto —Shouta arrancó el aparato y se alejó de allí a paso rápido—. Yui, mejor llama a los Hattori y a tus padres y diles que vengan en la casa de Mamoru —suspiró.
Ella afirmó con la cabeza y sacó su teléfono para llamar.
— ¿Papá? —Kizuna lo miró y él sonrió hacia ella—. ¿Mamá recuerda Kizuna?
— No lo sé, mi amor —susurró Mamoru acariciando su pelo lentamente—. Pero seguro que te echará de menos, al igual como nosotros lo hacemos con ella —la pequeña afirmó con la cabeza mientras se abrazaba de nuevo a él con la carta entre sus dedos.
— ¿Cómo puede una niña que hace tres meses que cumplió un año, echar de menos a alguien que ni siquiera ha visto? —dijo Shouta en medio de un suspiro.
— Porque Mamoru-kun no deja de hablar de mi hermana —dijo Yui rodando los ojos mientras colgaba el teléfono de haber hablado con sus padres y llamaba para avisar a la familia Hattori.
— Punto a favor —Shouta se rio mirando hacia Mamoru—. Deberías de dejar de hablar de ella de vez en cuando.
— Ni lo sueñes —respondió él mirando por la ventana—. ¿Sabes? Tengo la sensación que así al menos me aseguro de recordarla y, por lo tanto, de no olvidar jamás los sentimientos hacia ella.
— ¿Oh? ¿Pero es que tuviste alguna vez sentimientos hacia Asami? —preguntó Shouta riendo.
Mamoru lo fulminó con la mirada.
— Te estás pasando, Sensei —respondió Mamoru arqueando una ceja luego—. Dile Kizuna.
— Papá querer mamá y nunca olvidar mamá —dijo la niña encarándolo.
— Si no te ha quedado suficientemente claro, mejor pregúntale a la niña —se rió Yui.
— Sí, claro.
En cuanto llegaron a la casa de Mamoru, la niña saltó del coche y se apresuró a empujar la verja del jardín y entrar al lugar. Mamoru la siguió y Dana salió del coche con el niño manteniéndose distante a ellos. Shouta la empujó levemente hacia la verja y ella cogió la mano del niño y se adentró al lugar mientras que Takuma salía cansado del coche y Shouta lo cogía en brazos. Yui salió por el otro lado y los siguió con lentitud. Mamoru abrió la puerta y Kizuna entró corriendo.
— Kizuna, los zapatos —dijo Mamoru antes de que se pusiera a pisar el pasillo. La niña se quedó quieta, se miró los pies, se quitó los zapatos y luego entró corriendo hacia el comedor. Mamoru se quitó los zapatos, ordenó ese pequeño trocito de la casa y la siguió. Kizuna estaba sentada al lado de la mesa, dejando la carta con sumo cuidado encima de ella—. ¿Qué haces? —preguntó Mamoru mientras los demás entraban en el lugar.
— Papá, lee, ¿verdad? —dijo Kizuna en un susurro de voz. Él se sentó al lado de la pequeña y le removió el pelo—. Kizuna sabe mamá.
— Sí, Kizuna, no te preocupes —Mamoru sonrió tristemente mientras cogía el papel y la niña lo abrazó con fuerza—. Está bien, todo estará bien, Kizuna —le removió el pelo con delicadeza y la niña se giró, quedándose sentada entre las piernas del hombre.
— Siéntate —dijo Shouta en inglés y señalando el sofá a Dana.
La mujer sin decir nada se sentó, observando cada pequeño detalle de la casa. El niño que iba con ella se quedó de pie, cogido a sus pantalones y observando a Kizuna y Mamoru.
— ¿Y bien? —Mamoru miró a la mujer mientras abría la carta—. ¿Dónde está Asami, Dana?
Yui se sentó también en el sofá y Takuma se quedó sentado a sus pies, mientras Shouta se iba a la cocina a por vasos.
— Lo siento —respondió ella.
Shouta volvió con vasos, una botella de agua y una botella de zumo. Lo dejó todo encima de la mesa bajo la atenta mirada de Kizuna.
— Hey, pequeño, ¿quieres beber algo? —preguntó mirando al niño. Él negó con la cabeza rápidamente.
— Puedes cogerlo —dijo Dana—. Con ellos está bien.
El niño la miró confuso y luego miró a Shouta. Afirmó lentamente con la cabeza.
— ¿Quieres agua o zumo? —preguntó Shouta sonriendo.
El niño señaló el agua con un dedo sin soltarse de los pantalones de Dana. Mamoru decidió leer la carta, mientras tanto.
Espero que algún día puedas leer esto, Mamoru. Si Dana ha conseguido llegar aquí a salvo, solo espero que me perdones.
Un mes después de ser llevada a ese lugar, me durmieron durante cuatro semanas para que no pudiera negarme a todo lo que me estaba sucediendo. Me despertaron y ya no había vuelta atrás. Un mes más tarde, los niños habían crecido hasta tener el tamaño de seis meses, supongo que lo que Jun me inyectó, aceleró el proceso de crecimiento. El Laboratorio, viendo que seguía negándome a mi situación, decidió quitarme a los niños y mantenerlos a ellos con vida. Se llevaron a los dos a algún otro sitio y no me dejaron volver a verlos hasta al cabo de un mes. Me dijeron que la niña había muerto. Era tan pequeña. Pero cuando vi al niño, me di cuenta en seguida de que era hijo tuyo. Solo espero que algún día puedas verle. Es increíble que pudiera sobrevivir con solo seis meses. Quisiera que estuvieras a mi lado para ver lo hermoso que es esto. Dana me dio los resultados de tu ADN. Tengo mucha suerte de que ella sea madre, porque así sé que al menos ella podrá cuidar bien a Kazuki. Escogí este nombre porque quiero saber que él será hasta el momento mi única esperanza. Me siento fatal por haber fallado a la pequeña, pero cuando le pregunté a Dana, ella me dijo que no sabía nada de una muerte tan prematura. Ya no sé a quién creer. Si me dejan salir alguna vez estoy convencida de que podremos volver a vivir y esta vez con él.
Mamoru respiró profundamente. Después de tener a Kizuna entre sus brazos, creer que le hubieran dicho que había muerto. Dolía. Le dolía en su pecho. Asami estaría sufriendo por eso. Luego miró al niño que estaba cogiendo el vaso de agua que Shouta le daba, con cuidado de no tocar al hombre bajo ningún concepto.
Te escribo esta carta, intentando no llorar. Me estoy sacrificando, al igual que Dana para poder dar un futuro a Kazuki. Los tres no podíamos salir de allí y Dana no podía hacer nada al respecto. Así que le pedí que se lo llevara de aquí. Podrían matar a Dana por esto, pero al menos así Kazuki será libre de torturas, experimentos o drogas, que es lo único que se ve en este lugar cerrado. Te pido que cuides de él, por favor, hasta que pueda escapar de aquí. Solo espera un poco más. Podré salir de aquí. Pero, en cuanto lo haga, seguramente irán a por Kazuki, así que también te pido que lo mantengas alejado del mundo en el que nosotros dos hemos estado viviendo siempre. Esta gente no duda en pegar a un niño si no se hace lo que ellos dicen.
Mamoru, ¿qué tal estás? ¿Mi familia está bien? ¿Cómo están los demás? Espero poder volveros a ver pronto a todos. Deseo mucho poder estar a tu lado, pero gracias por comprenderlo.
Te quiero.
Mamoru dobló la carta y la dejó en la mesa. Kizuna lo miró confusa. Era la primera vez que él se guardaba algo de Asami para sí mismo y Kizuna no estaba acostumbrada a eso.
— ¿Papá? —Kizuna se levantó mirándolo.
— Kizuna, ¿puedes irte a dormir? —susurró Mamoru casi sin voz.
— ¿Y mamá? —preguntó la pequeña con tristeza.
— Mañana te lo cuento todo, ¿vale? —Mamoru le dio un beso en la mejilla y le removió el pelo. Luego, Shouta la cogió de la mano y se la llevó de allí—. Buenas noches.
La niña no dijo nada mientras mantenía su mirada triste al suelo.
— ¿Qué ocurre? —preguntó Yui mientras la puerta de la calle se abría con prisas y entraban el resto de la familia Hattori y de la familia Kudo.
Todos se quedaron mirando a Dana y a Kazuki. El niño estaba empezando a asustarse de ver a tanta gente junta.
— ¿Te llamas Kazuki, verdad? —dijo Mamoru hablando en inglés hacia el niño. Él afirmó con la cabeza mientras todos los miraban con el ceño fruncido. Mamoru cogió la carta y la alargó hacia Shinichi mientras que la otra mano la alargaba hacia el niño. El pequeño miró a Dana con miedo.
— No hay ningún problema, con él está bien —dijo ella al pequeño mientras le empujaba levemente.
El pequeño miró la mano de Mamoru y lentamente acercó la suya hacia él mientras Shinichi leía la carta. El pequeño, finalmente le tocó la mano y Mamoru sonrió. El niño se abrazó a él con fuerza sollozando.
— Ya está. Está bien, Kazuki —Mamoru sonrió mientras escuchaba a su lado chasquear la lengua.
— Claramente es la letra de Asami —susurró Shinichi en japonés mientras miraba a Dana—. Pero este niño…
— Yo sabía de ello —susurró Mamoru casi sin voz mientras abrazaba al pequeño que empezaba a llorar—. Fue lo primero que pasó por mi cabeza cuando me enteré de Kizuna.
— Y no nos dijiste nada, ¿por? —preguntó Shinichi rodando los ojos.
— Porque sabía que si os decía de eso, todos hubiéramos asumido la muerte de Asami —susurró él sin soltar al pequeño que seguía llorando en silencio—. Y yo no quería aceptar eso bajo ningún concepto.
— De acuerdo —dijo Heiji terminando de leer—. Así que ahora son gemelos.
— Bueno, podemos hablar de eso en otro momento —respondió Shinichi, acercándose a Dana—. ¿Dónde está mi hija? —preguntó en inglés hacia ella.
En cuanto Shinichi se paró delante de Dana, el caos llegó en el lugar. La ventana se rompió con fuerza, mientras Yui notaba algo afilado pasar por el lado de su mejilla. Todos se quedaron quietos mirando la ventana, excepto Yui que puso una mano en su mejilla.
— Eso ha dolido —susurró ella haciendo que todos la miraran.
Takuma se acercó a los cristales rotos y Yui lo cogió antes de que pudiera tocar algo que le hiciera daño, tirando de su jersey.
— Un rifle —susurró Mamoru mirando a Dana.
Todos lo miraron y luego miraron a la mujer. Se había quedado quieta con los ojos abiertos, mientras un pequeño hilo de sangre bajaba por su frente, recorriendo toda su cara.
— Yui aparta de aquí —Shinichi cogió a Takuma en brazos mientras ayudaba a levantar a la mujer y la alejaba de allí.
— ¿Se puede saber qué ocurre aquí? —preguntó Shouta con el ceño fruncido mientras llegaba con ellos cogido de la mano de Kizuna que llevaba el pijama puesto.
— Llévatelos de aquí —Shinichi le dio al niño a Shouta y lo empujó hacia la habitación de Kizuna de nuevo, mientras Kizuna soltaba un chillido agudo y empezaba a llorar.
— Ki-na… daño —susurró Takuma abrazándose al cuello de su padre mientras ponía una mano en sus oídos.
Ran y Kazuha se acercaron a ellos y se llevaron también a Yui. Mamoru se levantó apartándose de allí, aún abrazado a Kazuki mientras intentaba que el pequeño no viera a Dana. Heiji sacó su teléfono para empezar a llamar a la policía, mientras Yoh y Ayako se apartaban del medio.
— Oye… —Mamoru susurró mirando a Shinichi—. Ahora…
— No creo que un niño que tiene tan solo un año recuerde nada de un viaje tan largo —susurró Shinichi—. Podemos intentarlo, pero estaríamos haciendo algo por lo que Asami se ha sacrificado. Así que mejor no aseguremos nada.
— ¿Cómo vamos a encontrar a Asami ahora?
— Kazuki quiere volver con mamá —susurró el niño en japonés.
Mamoru se apartó de él y lo miró.
— Kazuki quiere aprender con mamá. No se quejará —el niño frotó sus ojos con fuerza.
— Kazuki, ¿puedes entendernos? —preguntó Mamoru mirándolo.
— Kazuki entiende… pocas cosas —susurró él.
— Oye, pequeño —Mamoru le acarició la cabeza lentamente—. Nosotros también queremos que mamá vuelva, pero tenemos que esforzarnos para saber dónde está.
— Dana lo sabe —dijo el pequeño en inglés de nuevo—. Dana sabe dónde está mamá.
— Le preguntaremos a ella, ¿vale? —Mamoru lo levantó del suelo y se lo llevó de allí asegurándose de que no podía ver lo que había ocurrido. Luego lo soltó en la habitación de Kizuna y cerró la puerta lentamente. Kizuna estaba sentada en la cama, al lado de Takuma y los dos miraban preocupados a Yui que estaba respirando con dificultad mientras a su lado, Shouta intentaba tranquilizarla. Kazuha y Ran se miraron entre ellas en cuanto Mamoru entró. Yui, sentada desde la cama de Kizuna, miró con miedo hacia el chico.
— ¿Entonces? —preguntó—. ¿Dónde está mi hermana?
Mamoru bajó la mirada y negó con la cabeza, haciendo sollozar a Kizuna de nuevo.
— Búscala en Estados Unidos, si tienes tiempo —respondió él de mala gana. No se sentía bien. De algún modo sentía que algo en su cuerpo no iba bien y esto lo estaba volviendo más impulsivo de lo normal.
— Oye, no te pases —se quejó Shouta—. Que todos estamos preocupados por lo que está ocurrien… —se calló al ver a Mamoru caerse hacia atrás. El chico se quedó sentado al suelo, apoyado en la pared después de golpearse con la cabeza—. Hattori —Kazuha se acercó corriendo a él.
— ¿Estás bien, Mamoru? —Kazuha se arrodilló delante de él preocupada.
Mamoru la miró. Le costaba mantener sus párpados abiertos. Finalmente cedió ante el cansancio repentino y los nervios que lo comían por dentro.
Hasta aquí el capítulo!
Den un poco de quesito a este ratoncito: reviews please!
Próximo capítulo: 'Sospechosa'.
