Disclaimer: Los personajes no son míos, la trama sí.

Advertencia: M de Madurez por temática fuerte. OoC y UA.


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.-.-. Little Bird .-.-.

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Pasado

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Los ojos verdes de Sedusa se mostraron una vez que despertó. No se sorprendió al verse encadenada a un pilar que había en nuestra habitación. Al parecer se esperaba encontrarse así, tan expuesta e incapaz de moverse con libertad. Estaba aturdida, tanto ella como yo. Luego se topó con mi presencia, pero encontrarme en la misma alcoba donde me había dejado unas horas atrás sí fue motivo de asombro.

La entendía. Sinceramente yo tampoco me esperaba que ese hombre no buscara entretenerse conmigo una vez que acabara con Sedusa. Al contrario de otras veces me ignoró y encadenó a la pobre mujer que estaba inconsciente y magullada, y sin más se marchó. Lo noté furioso, algo había hecho mi compañera para que él actuara así, algo muy grave.

—… ¿Sedusa? —Me acerqué y la llamé para asegurarme de que estaba completamente consciente.

—No me llames así— contestó cortante y con una voz muy débil—. Con un carajo, no me digas así.

Paré en seco. Había quedado a una distancia aceptable. No le gustaba que me acercara tanto. Le habían causado un trauma tan grande que ahora repudiaba el contacto.

—… Él te lo puso, ¿verdad? —Dije, dubitativa—, te llamó Sedusa.

—Pero ese no es mi nombre—dijo escupiendo las palabras como si de veneno se tratara.

—Pero es mejor a no tener ninguno. ¿Tanto te desagrada? —Luego me miró entre seria y fastidiada. Aquel gesto me había contestado la pregunta y no se me ocurrió más que hacer otra—, ¿por qué?

— ¿Tú realmente te llamas Burbuja o simplemente así te decían los cerdos que te violaban desde que tienes consciencia? —Estaba malhumorada. Siempre lo estaba cuando pasaba tiempo a solas con el hombre que nos tenía cautivas. Pero no me ofendí, no me afectaban sus comentarios sarcásticos e hirientes. Me había acostumbrado a ellos—, pues imagina que te nombran en honor a una puta. El muy bastardo me puso ese asqueroso nombre porque dice que le recuerdo a una prostituta que conoció hace tiempo…

Calló y desvió su mirada de la mía y se concentró en mirar a un punto indefinido. Después de un breve silencio decidió continuar hablando.

—"Una mirada felina que cree saberlo todo; ojos verdes como el jade. Del mismo modo posees una cabellera azabache que logra resaltar tu rostro. Pero no es abundante. Es una lástima, me habría gustado arrancarte cada hermoso y largo mechón hasta dejarte calva, como lo hice con ella"… Maldito demente—después de citar aquellas palabras se removió incómoda—. El imbécil dijo que era como ella, cómo si me conociera. "Crees tenerme bajo tu control pero una mujerzuela como tú no podría"… luego sonrió engreídamente, como siempre hace. Cuánto le detesto.

— ¿Por eso te golpeó en la cara? —Pregunté. Después de todo era muy extraño que nos dejara marcas tan notorias en el rostro.

— ¿Esto? —hizo énfasis a su ojo morado para negar con la cabeza—... No. No me golpeó porque lo quise embriagar para aprovecharme de su descuido e intentar escapar.

— ¿Entonces?

—Por preguntar... Algo que no debí hacer.

Me asusté. Mis advertencias, después de todo, fueron inútiles.

— ¡Te dije que no preguntaras por su cicatriz!

—No pregunté por ella, idiota—a pesar de estar irritada, su hilo de voz le impedía mostrarse de tal modo—. ¿Sabes? Él habla cuando duerme. Dice cosas… inquietantes.

La observé sin comprender.

—Después de lograr que se durmiera no sabía qué hacer. Quería matarlo, pero no tenía con qué. De hacerlo con mis propias manos se habría despertado antes de que siquiera le hiciera gran daño—seguía sin verme, su vista estaba perdida en la nada, recordando el momento exacto que pasó con aquel hombre. Segundos después sonrió sardónicamente—. Lo hubieras escuchado, Burbuja. No dejaba de repetir el nombre de ella…

— ¿Ella? —Cuestioné, realmente intrigada— ¿Quién?

—"Bombón… Bombón" —Sedusa no quitó su sonrisa forzada. Se notaba que le dolía el cuerpo pues hacía muecas con cada esfuerzo, pero no dejaba de sonreír como si hubiera hecho una gran descubrimiento—. Una y otra vez, Burbuja. Una y otra vez repetía ese nombre: Bombón. Pero quien quiera que haya sido esa mujerzuela logró hacer algo que tú y yo jamás podríamos. El bastardo está tan atormentado. Su voz sonaba tan desesperada… con miedo, me atrevo a decir.

Ladeé mi cabeza, confundida.

— ¿Quién habrá sido esa mujer? —De repente me encontraba interesada en saber más al respecto. Sedusa bufó con burla debido a mi inocencia.

—Una ramera más de su larga lista, ¿qué más?—contestó mi compañera—, no hay otro tipo de mujer con las que ese desgraciado esté. Tú sabes que gusta torturarlas más que otra cosa.

—Le gusta violarlas—solté fríamente.

—No a mí—me asombré de saber aquello. Ahora comprendía como es que ella podía ser tan desafiante. Jamás había experimentado tan degradante sentimiento—. Prefiere golpearme a cogerme. Y me alegro por eso.

—Le preguntaste quien era la chica, ¿no?—Asintió y ensanchó su sonrisa.

—Casi me mata. Pero el muy cobarde no lo hizo.

—No te mató porque no quiere darte ese gusto—se encogió de hombros. Restándole importancia… siempre se hacía la fuerte.

—Como sea. Lo último que me gritó antes de dejarme inconsciente fue que no volviera a mencionar ese nombre. Pero da igual, él lo sigue haciendo en sus pesadillas—y rio, triunfal—. Ojalá se vaya al infierno con tal carga. Que nunca olvide a esa chica y que el día de su muerte recuerde a la perfección el rostro de quien lo angustia tanto.

Éramos tan distintas. Ella estaba orgullosa por haber descubierto el punto débil de nuestro amo, pero yo no estaba segura.

Porque era muy sabido que entre más se sabía… más peligroso sería.

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Muchas gracias a River y a Aaly por sus reviews.

*A Roark jr. (visión que tiene Aaly del amo) le gusta contar con lo necesario para mantener a sus pajaritos.