Hola a todos! Ya llegué, estoy aprovechando que el calor de aquí se calmará unos días para poder escribir con la cabeza fría. En fin, este capítulo tampoco tiene akumas, lo sé, esperaban algo de acción, pero será hasta la próxima y será acción de la buena, en serio y hasta ya tengo el villano listo muajaja! Pero será hasta el próximo capítulo. Por ahora espero que disfruten de éste capítulo. Gracias a todos los que me siguen y demos un aplauso a Thomas Astruc que sigue trabajando creando la segunda temporada y los especiales! Ante todo… comencemos!

….

Capítulo 16

Joyeux Noel.

Aquel día del 24 de diciembre la ciudad las calles de Paris estaban repletas de gente que iban y venían de un lugar a otro, no faltaban quienes tenían las compras de último momento pero ese no era un problema para la heroína de traje moteado que contempló la ciudad de Paris por encima de las azoteas con una pequeña bolsa en mano, se acercó a la primera ventana, con una pequeña cajita envuelta en papel rojo con motas en mano, cuando Alya abrió la ventana para ver qué había golpeado se llevó la sorpresa de ver a su heroína favorita.

-¡Ladybug!

-Feliz Navidad, un pequeño regalo para la creadora del Ladyblog que ha hecho un gran trabajo, tienes futuro como periodista, cuídate.-dicho aquello se marchó y Alya abrió el regalo con una gran sonrisa, dentro había cubiertas personalizadas para su celular haciendo alusión a cada uno de los cuatro héroes.

-¡Esto es genial! ¡Muchas gracias! Oh debo llamar a Mari, debo postearlo, debo actualizar la página...

El segundo destino fue en el hotel Le Grand Paris, Ladybug suspiró y llegó al balcón de la hija del alcalde que leía una carpeta negra cuando escuchó que tocaban la puerta de cristal y al voltear saltó de su asiento para abrir.

-¡Ladybug! ¡No lo puedo creer!

-Hola Chloe, vengo a dejarte un regalo.

-¿Un regalo? ¿De ti para mí?-preguntó emocionada y Ladybug le entrega una cajita parecida a la de Alya.

-Claro, eres también mi amiga, ¿recuerdas?-Chloe abre la caja y saca unos aretes largos donde al final tenía un círculo haciendo alusión al yoyo de Ladybug.

-¡Me encantan! Los voy a usar solo en ocasiones especiales.

-Me alegro que te gustaran, debo irme.

-¡Espera! ¿Nos podemos tomar una foto?

-¿No tienes fotos mías ya?

-Pero cuando sales conmigo no sonríes.- Ladybug suspiró y asintió.

-Está bien. Y esta vez voy a sonreír.-Chloe gritó de la emoción casi dejando sorda a su heroína favorita y le tomó la foto, cuando Ladybug se fue Chloe se puso a gritar en el balcón.

-¡Yo también te tendré una sorpresa espera y verás!

El último destino sólo tuvo que tocar la puerta e irse, cuando el maestro Fu abrió la puerta sonríe de ver caja rectangular y tomarla, dentro había una nueva camiseta hawaiana de color verde con flores amarillas y una pequeña capa verde para Wayzz.

Corrió sobre las azoteas y al final llegó a su casa donde se destransformó, en ese invierno Marinette vestía un suéter color rosa, unos jeans y unos botines negros.

-Lo que has hecho hoy va a poner muy felices a ambas.-le dijo Tikki muy contenta.

-Lo sé Tikki, pero aún tengo regalos que repartir como Marinette y como Ladybug, tengo a mis padres, Alya, Lila, Chat Noir, Plagg, Vulpine, Bee, y no olvidemos a…-suspira enamorada.- Adrien. Y éste regalo lo daré siendo yo misma Tikki, siendo Marinette.

-Estoy segura que le encantará.

-Gracias, además necesito entregarle también algo de parte de mis padres, desde que vino a casa mis padres no paran de preguntarme por él.

-Eso es bueno, a tus padres les agrada Adrien.

-Sí, aunque no ha venido tanto como cierto gato negro.-Tikki se ríe un poco de su portadora.

-Si supieras…-susurra y vuela a la mesa de trabajo de Marinette que estaba llena de papel para envolver y telas. Allí había cajas de regalos, cada una con una tarjeta para el diferente destinatario.

-Solo espero que ningún akuma se le ocurra aparecer nuevamente, estas épocas traen a la gente algo loca.

-Como el akuma de los adornos navideños.

-O el akuma vestido de Santa, para ninguno fue gracioso que un regalo pudiese tener cosas que te explotaran en la cara. Solo espero que tengamos una navidad tranquila.

-Estoy segura que así será, no te preocupes.

-Pues espero que Hawk Moth no sea tan malo como para querer arruinarle el día a todos. Bien…-Marinette tomó una chaqueta azul.- Es ahora o nunca Tikki, voy a dejarle el regalo a Adrien.-tomó una caja rectangular envuelta en papel rojo con un moño amarillo. Bajó las escaleras decidida…los primeros segundos, ya que regresó asustada a su habitación.- ¿Y si no le gusta? ¿Qué pensará de mí? ¡El regalo podría no gustarle, tirarlo en el fondo de su armario y después de eso podría dejar de hablarme! ¡NO SÉ SI PUEDA HACERLO! ¡MORIRÉ DE LA PENA SI ESO PASA!- Tikki suspira y se pone frente a su portadora.

-Tranquila Marinette, estoy 100% segura que le gustará el regalo, ¿recuerdas la bufanda? A él le encantó.

-Sí, aunque no sabe que yo se la di.

-Eso dices tú. Marinette ¿no recuerdas lo que te dijo Adrien cuando estuviste enferma?

-¿Qué cosa? Estuvimos jugando y después me quede dormida, él ya se había ido…-el aire se atora en su garganta y mira a Tikki.- ¡Tikki! ¡¿Qué fue lo que dijo?!-Tikki se ríe de Marinette.

-Pues él pregunto…

Abajo, en la panadería de los Dupain-Cheng el grito de su hija no pasó desapercibido, aunque no sabían si era de alegría o de pánico.

Adrien miró hacia la silla vacía donde su padre debería de estar, pero no, suspiró y Natalie permanecía a lado de él sin decir palabra alguna.

-¿Mi padre aún no ha llamado?

-No, no ha llamado aún.

-Natalie, ¿sabes si papá podrá llegar hoy de su viaje?

-No lo sabemos aún, el viaje de negocios era muy importante y puede alargarse.-Adrien suspiró y se levantó.

-Gracias por la comida.-se fue a su cuarto y Natalie suspira al verlo así. Al entrar a su habitación Adrien se sienta en su sofá y Plagg se acerca a él.

-¡Feliz Navidad!-le da un pedazo de queso con un moño.

-¡Ugh! Plagg, aleja ese apestoso queso de mí.

-Como quieras.-se come el queso de un bocado.- ¿Por qué esa cara larga chico?

-Papá tal vez no pueda venir, esperaba que siendo Navidad…

-Tranquilo Adrien, ¿por qué no vamos a dar una vuelta? Ya sabes…

-No estoy de humor Plagg. Esperaré hasta la noche a que papá regrese o al menos me llame.-Plagg suspira y enciende el televisor mirando de reojo a Adrien que suspiró deprimido.

-¿Dónde está un akuma cuando se le necesita?-susurró el kwami al ver a su portador así.

Natalie ordenó las últimas cosas para poder retirarse, cuando el timbre de la casa suena. Afuera de la mansión Marinette se movía nerviosa esperando una respuesta con el regalo en mano y una bolsa de madalenas.

-Tal vez no esté…

-Vamos Marinette, una vez más.-le dice Tikki asomándose de su bolso, Tikki vestía una pequeña capa roja, Marinette vuelve a tocar el timbre y la voz de Natalie casi hace que se caiga hacia atrás junto con el susto de ver aquella cámara casi chocar con su cara.

-¿Quién es?

-Ah, ho-hola, soy Marinette, soy amiga de Adrien y…le-le traigo un regalo porque es navidad…-sonríe como puede.

-Póngalo en el buzón.-el buzón se abre y Marinette deja su regalo, se cierra de golpe antes de poner algo más.

-Ah, disculpe, pero también traigo unas madalenas para Adrien y…

-Él no puede comer ese tipo de cosas, está completamente prohibido.

-Oh, entiendo pero…-la cámara vuelve a ocultarse y Marinette suspira ante el cortante silencio.-Y ahora no sé qué les voy a decir a mis padres.

-Tranquila, ya pensaremos en algo.-Marinette mira la mansión Agreste, le parecía un lugar muy solitario y frío, de alguna forma esperó ver a Adrien pero no, suspiró de nuevo y se marchó de allí.

Natalie terminó su trabajo, a lado de ella estaba el regalo de Marinette, frunció el ceño, recordó lo que pasó la última vez y la plática que tuvo después con el señor Agreste al enterarse de la verdad. Se levantó de su lugar y toco la puerta del cuarto de Adrien, él abrió en poco y miró a la asistente de su padre.

-Un regalo de parte de una compañera de clases.

-Oh, gracias Natalie.-ella asintió y se fue, Adrien cerró su cuarto y puso el regalo en la mesa. Plagg se acercó curioso.

-Mira esto, parece ser que Santa se acuerda de ti.

-¿Me pregunto qué será?

-Pues ábrelo hombre y quítate de la duda.-Adrien iba a abrir el regalo con cierto desgano hasta que ve la tarjeta en éste.- De Marinette para Adrien, feliz navidad, ¡Es de Marinette!-rompe rápidamente el papel que envolvía el regalo y abre la caja, allí dentro habían una chaqueta negra y en la etiqueta estaba la firma de Marinette.

-Vaya, es bonita.-dijo Plagg mirando la chaqueta de arriba abajo, Adrien no dudo un segundo en quitarse su chaqueta y ponérsela, notó que le quedaba perfecta.

-Marinette es muy talentosa, me queda a la medida.

-Parece que la hizo tanto para Adrien como Chat Noir.

-Sí, eso parece….

-Y dime, ¿qué regalo le vas a dar a tu amiga?-Adrien se paralizó.- Déjame adivinar, no le compraste nada.

-¡Oh no! ¿Qué clase de amigo soy? Ella me da un regalo grandioso y yo en cambio no le doy nada, ella va a odiarme.-tomó sus cosas y sin cambiarse la chaqueta nueva salió de su cuarto corriendo, Natalie se extraña al verlo así.- ¡Natalie! Si preguntan por mi salí.

-Adrien…

-¡Volveré antes de que te vayas!-le gritó y Natalie suspiró tomándose la cabeza.

Algunas tiendas eran un caos, las compras de último momento podían sacar de quicio a cualquiera, no importando su infinita paciencia.

-¡Es mío!- Juliet se lanzó encima de una bolsa de chocolate por encima de una multitud y al final salió más despeinada que de costumbre arrastrándose pecho tierra.- ¡Lo tengo! ¡Tres tiendas buscando y lo tengo!-parecía que quería llorar, Breezy salió de la chaqueta café que tenía.

-Tanto drama por una bolsa de chocolate.

-Chocolate blanco, nueces y miel.-le dijo a su kwami que suspiró.

-No entiendo por qué tuvimos que venir hasta aquí por esos ingredientes, pensé que habías comprado todo hace una semana.

-Si lo hice pero…mi hermano había dicho que no iba a venir pero al final avisó que sí podría.

-Oh, al fin conoceré a tu hermano.

-Te caerá bien, Christian es genial, trabaja para una compañía de video juegos extranjera y me traerá un beta del juego Ultra Mecha Strike IV, ¿no es increíble? Oh, y cuenta los mejores chistes, en serio Breezy, y Mary, su esposa, prepara el mejor glaseado que hayas probado.

-¿Glaseado? ¡Ya quiero conocer a tu familia!

-Sí, pero antes de regresar debemos ir a otro lugar muy importante.

Claude suspiró aburrido, el tráfico era terrible y en el auto su madre hablaba por teléfono con su padre.

-Sí querido, recogimos los trajes para la gala de hoy, no te preocupes…sí lo sé, no te preocupes…-el castaño quería salir de allí, el auto se movió y un poco y al ver por la ventana reconoce una mata de cabello rizado entre la multitud.

-¿Juliet?- casi como si la hubiese invocado ella se deja ver entre la multitud con una bolsa en mano y un pequeño ramo de flores en la otra, el auto se detiene en la luz roja y Claude abre la puerta.- ¡Mamá, aquí me bajo!

-¡Claude! Pero ¿qué haces?

-No te preocupes mamá, llegaré a tiempo a la casa, nos vemos.-cerró la puerta y su madre suspiro.

-Este chico…

Claude vestía unos jeans oscuros, una sudadera azul y una chaqueta blanca, se cerró un poco la chaqueta y siguió a Juliet. Sain se asomó un poco.

-Chico, esa faceta de acosador a veces me da miedo.

-Sain no tiene nada de malo.

-No es malo, es raro. Puedes decir un simple hola.

-Eso es justo lo que voy a…- en ese momento Juliet se detiene en la parada del transporte, el bus llega y él se sube también, pero al subir Juliet se encuentra muy lejos de él por la cantidad de personas que habían subido antes que él.-Esto no puede estar pasando…

Adrien suspiró, se sentó en una banca del parque exhausto.

-No pude encontrar nada que le pudiese gustar a Marinette y tengo varias llamadas de Natalie.-Plagg salió un momento para ver a su portador.

-A ver chico, repasemos la lista, ¿qué cosas le gustan a tu amiga?

-Le gusta la costura, pero ya tiene muchas cosas así en su cuarto.

-Y…

-Pues le gusta Jagged Stone pero ella debe tener el último disco que salió.

-Y…

-Oh Plagg, no lo sé, hemos vistos tantas cosas, es ridículo regalarle dulces cuando vive en una panadería, aún no sale a la venta el juego último juego de Ultimate Mecha Strike y no, no le voy a comprar queso Plagg.

-Bien, pero el queso es la solución a todo, recuérdalo bien.

-Sólo para ti.-suspiró frustrado.- De seguro si fuera Chat Noir...espera.-una sonrisa aparece al fin.- ¡Claro! Marinette es fan de Chat Noir, pasamos una tienda hace rato…-su teléfono suena de nuevo.- Solo necesito diez minutos.- salió del parque corriendo, ya sabía a dónde tenía que ir.

Algunas personas comenzaron a bajar del transporte, intentó no quitarle la vista a Juliet que parecía proteger el ramo con su vida. Al final la vio moverse.

-Aquí nos bajamos.-Claude bajó como pudo y notó que Juliet ya había abarcado una gran distancia entre ellos, suspiró y corrió para alcanzarla, pero se detuvo al verla entrar en un lugar en especial.

-Hey, ¿por qué te detienes?-le pregunta Sain.

-¿Qué hace Juliet en un lugar asi?-se preguntó Claude y Sain al ver la gran puerta donde arriba decía el nombre del lugar bajó las orejas, cementerio Montmartre.

-¿Quién sabe? Tal vez se equivocó o…-Sain sabía perfectamente porqué estaba allí la chica, pero no podía exponer la identidad de Queen Bee por decir que estuvo en su casa cuando paso lo del cambio de kwamis. Claude entró, el lugar le daba escalofríos, las figuras de ángeles y lápidas abandonadas y árboles sin hojas le daban al lugar un aire triste y tétrico. No tardó mucho en localizar a Juliet, ella siguió caminando y él la siguió a distancia prudente. Cuando la vio entrar entre las lápidas tuvo cuidado de no ser visto por ella, de repente ella se detuvo en una tumba y dejó el ramo en el suelo. Se acercó un poco más, le parecía que hablaba, tal vez rezaba algo.

-Los extraño mucho…-dijo con la voz estrangulada evitando que lágrimas salieran de sus ojos. Breezy miró la lápida y desde la chaqueta abrazó a su portadora, Juliet sonríe y pone su palma en la chaqueta donde la kwami estaba, cerca del corazón.- Feliz navidad, intentaré de venir más seguido, lo prometo…-con su mano limpió una lágrima traicionera, atrás de ella detrás de un árbol Claude miró la escena en silencio.- Es hora de regresar…-Juliet posó su mano en la lápida y después de sonreír por última vez se marchó. Claude salió de su escondite y se acercó para leer los nombres escritos allí.

-Renne Decrois e Iris Decrois…hace casi diez años.-miró con tristeza hacia donde se había ido Juliet y sintió un hueco en el estómago, pensó que vivía con su abuela por cuestiones familiares, pero no le paso por la cabeza aquello. Sain suspiró y miró a Claude.- A veces siento que cuando estoy un paso más cerca de conocerla me alejo otros dos.

-Claude…-el kwami sale de su escondite al ver que no había nadie.- Es el ciclo de la vida, siempre ha sido así. Ella no tuvo la suerte de crecer con sus padres como tú, pero no está sola. Así que no sientas lástima por ella, sino admiración, por salir adelante y sonreír.

-Eso es justo lo que siento Sain, tiene una fortaleza que yo no sé si podría tener.

-La tendrías…por algo eres el portador de un miraculous, MI miraculous, así que mejor vámonos ya que a tu madre le dará un infarto si llegas tarde.

-Sí, vámonos.-Sain entró en la chaqueta, Claude miró la lápida y se rascó la cabeza.- Yo…cuidaré muy bien a Juliet, en verdad me gusta…así que no se preocupen.-desvió la mirada y se marchó.

-¿Y eso?

-No lo sé, tuve que decirlo…-Sain sonríe de lado, el chico iba madurando, eso era bueno.

-Date prisa que tengo hambre.

-¿Qué? Eres un tragón, te comiste una bolsa en la mañana y de las grandes.

-Esas eran papas ligeras, no cuentan.- Claude se ríe del kwami mientras salían de aquel desolado lugar.

Apenas entró Adrien a su casa Natalie le esperaba con un claro ceño fruncido.

-Ho-Hola Natalie, siento mucho la demora estaba…

-No importa, lo bueno que está bien, pero que sea la última vez que sale sin compañía.

-Sí, lo siento.

-Bien, es hora de que me retire, se le ha dejo la cena y dinero por si desea algo más.

-Oh, ya veo…bien, te veo el lunes.-Natalie fue directo a la puerta pero antes de irse se volteó para ver a Adrien.

-Feliz navidad.

-Igual…-ella se marchó y Adrien miró el reloj, estaba completamente solo en casa, Plagg salió de la chaqueta y miró a su portador.-Ya es tarde, es bueno que pudiese dejarle a Marinette el regalo que le compré con sus padres.-de repente su expresión cambia.

-¿Estás bien?- Adrien le sonrió como si nada.

-Claro, estoy bien, voy a llamar a mi padre para ver cuánto le falta por llegar.-Plagg ya se temía lo peor cuando su portador comenzó a marcar el número del celular. Un par de tonos de llamada después hubo respuesta.

-¿Diga?

-Hola papá, feliz navidad.

-¿Adrien? ¿Pasa algo para que me llames así? Estoy ahora algo ocupado.

-Llamé para ver si ibas a venir.

-No, estaré ocupado hasta el 26.

-Pero…pero papá es navidad. Pensé que podríamos…

-Ahora no puedo hablar, estoy en un asunto muy urgente aquí, te mandaré tu regalo por correspondencia así que…

-Papá, por favor…-la sonrisa de Adrien había desaparecido.- Quisiera pasar una navidad como antes, como cuando mamá estaba aquí.- un silencio se hizo del otro lado de la línea y después un largo suspiro.

-Estoy muy ocupado para lidiar con esto. Voy a colgar, y no me llames a menos que sea para una verdadera emergencia. Adiós.-colgó. Adrien apretó los puños y bajó la mirada, apretó los dientes con fuerza.

-¡Plagg, Transfórmame!- esta vez Plagg no rechistó, cuando se hubo transformado en Chat Noir salió de la mansión.

Marinette terminó exhausta, se dejó caer en su cama.

-Tikki estoy muerta…

-Lo sé, ¿quién diría que a tus padres les pedirían una orden completa de trescientas madalenas?

-Sólo a un inconsciente se le ocurre eso. Mis padres están igual de agotados, al menos terminamos a tiempo. Por lo que la cena se moverá hasta mañana.-escucharon unos pasos subir las escaleras y Tikki se oculta rápido. La puerta se abre y deja ver a la señora Sabine.

-Buenas noches hija, siento mucho que esto pasara, pero tu padre y yo estamos exhaustos.

-Yo también mamá, no te preocupes.

-Por cierto, vino Adrien y...

-¡¿Vino Adrien?!- se levantó como un resorte.- ¿Q-qué quería? ¿Por qué vino?

-Pues vino a verte.- dijo divertida por las reacciones de su hija.- Pero como estabas ocupada atrás con tu padre te dejó un regalo, lo dejé encima de tu tocador.-la señora bosteza.- Lo siento, buenas noches Marinette, descansa.

-Igualmente mamá, gracias.-cuando su madre cerró la puerta ella salta a su tocador donde había una pequeña bolsa de papel regalo dorado y un pequeño listón blanco que lo amarraba, era obvio que lo había envuelto con prisa, pero tenía una pequeña tarjeta.- Gracias por el regalo, Adrien. ¡No lo puedo creer! Me pregunto qué será.- desenvolvió el papel y se sorprendió de ver un collar negro con un cascabel pequeño.- ¿Un collar estilo Chat Noir?

-Es muy bonito.-Marinette mira el regalo y sonríe.

-Es cierto, Adrien cree que soy fan de Chat Noir, es un lindo detalle.- se miró en el tocador y se puso el pequeño collar, al hacerlo el cascabel sonó y Marinette no pudo evitar pensar en aquel minino.-Es precioso, y cada vez que suene me acordaré de Chat Noir.-Tikki se rió un poco a lo que dijo de recordar a Chat Noir y no pudo evitar notar un leve sonrojo.

-Es un presente muy bonito, incluso pareciera que el mismo Chat Noir te lo regalo.

-Es verdad.- se miró en el espejo viendo aquel collar.- Me pregunto cómo la estarán pasando los demás. A veces…siento que deseo quitarme la máscara Tikki, pero después, siento miedo, miedo de que se desilusionen de mí.

-Eso es tonto Marinette, tú eres una gran persona con o sin la máscara, lo único que las diferencia son los poderes.

-Gracias Tikki, me alegra que estés conmigo.

-Sabes que estaré allí cuando me necesites.-ambas sonrieron y Marinette acunó en sus manos a Tikki para abrazarla.

La noche había caído por completo, todos se encontraban donde debían estar, Claude en una cena de gala vistiendo un incómodo smoking negro sonriendo con sus padres en aquella cena, Juliet con su familia en aquella mesa circular que tenían y dejando una generosa porción de comida a su perro que no dudo en lanzarse al plato, Marinette aún seguía despierta secándose su cabello después de la ducha y Adrien…era el único que no tenía donde ir.

-¡LADYBUG!- gritó Chat elevándose con su bastón, el aire frío golpeó su cara y bajó. Saltó por los edificios y se detenía de vez en cuando en las ventanas mirando a las felices familias pasar la Nochebuena juntos, eso hizo que quisiera desquitarse con algo, pensó que podría usar su Cataclysm contra algún objeto pero no. Al fin se detuvo en un punto fijo contemplando la ciudad desde un barandal, las lágrimas comenzaron a asomarse por sus ojos.

-Esto no es justo…no es justo…-gruesas lágrimas comenzaron a caer por su rostro.- Yo soy el héroe de Paris, ¿por qué no puedo tener una feliz navidad? ¡Es injusto!

-¿Chat Noir?-el felino voltea y se sorprende de ver a Marinette envuelta en una frazada, entonces se dio cuenta que había terminado en el techo de la chica.

-Ah, yo…lo siento princesa, pensé que no había nadie, perdón por molestarte yo ya me iba…-se bajó del barandal intentando sonreír, intentó limpiar su rostro pero Marinette se acercó y tomó su mano.

-Chat Noir, calma.-los ojos de ambos se encontraron y sin poder más Chat Noir se abrazó de Marinette dejando caer la frazada que la envolvía, ella le correspondió ese abrazo.- Tranquilo Chat, aquí estoy.

-Es que es…tan duro.

-Puedes contarme, si eso te hace sentir mejor dime qué paso.

-Marinette no creo que pueda…

-Soy buena escuchando.- se separó un poco de él y le dedicó una dulce sonrisa.- No le diré a nadie, lo prometo, puedes confiar en mí, ven.-ella tomó la frazada y ambos se sentaron, ella extendió la tela y ambos quedaron abrigados.

-Marinette…

-Es para no sentir frío. Pero si te molesta…

-¡No!- rodeó a Marinette con su brazo y la pegó a él.- No me molesta…me gusta.- Chat se sonrojó bajo el antifaz y Marinette igual. Pero las manos de Marinette fueron al rostro del felino para quitarle los restos de lágrimas.

-Listo.

-Gracias, yo… ¿no deberías estar en un cena navideña con tus padres?-dijo desviando la vista.

-Esta noche no hay cena, tuvimos un pedido grande y terminamos exhaustos.

-Pero es Navidad.

-Es Noche Buena, mañana será Navidad y no importa qué fecha sea, puedo cenar con mis padres y pasar un buen rato.- Chat Noir no puede evitar soltar una risa ácida.

-Tienes suerte…

-Chat, si no quieres hablar está bien yo…

-Es que…-se tomó un momento.- Es que es tan injusto. Mi padre nunca está, casi no puedo pasar tiempo con él y cuando lo hago a veces creo que todo lo que hago no es suficiente, intento ser perfecto para él pero… Y ahora en navidad me ha dejado solo no importándole nada más que su trabajo.

- ¿Y tu madre?- al notar el rostro de Chat ella toma su mano.- Lo siento, yo…

-Está bien, no lo sabías. Mi madre desapareció hace años…- apretó un poco la mano de la chica y ella no supo que decir.- Estoy tan solo, esperaba al menos encontrarme a Ladybug pero todos acordamos no salir esta noche y ahora…

-Chat Noir.- él voltea a verla y de repente es abrazado por Marinette.- No estás solo. Feliz Navidad Chat Noir.-esas simples palabras bastaron para que Chat Noir volviera a sonreír y abrazara a Marinette, así estuvieron un rato en silencio hasta que el felino se separa.

-Gracias my princess, por ésta vez la princesa salva a su caballero de brillante armadura.

-¿Solo esta vez? ¿Y qué hay cuando el Evillustrador nos encerró en esa caja de cristal?

-Yo te saqué de allí.

-Pero porque te dije como salir con tu bastón.- dijo sonriendo a Chat que torció un poco la boca pero al final suspira.

-Bien, entonces te debo la vida dos veces, ¿cómo puede este felino pagarle a tan hermosa princesa?

-No tienes que hacer nada, pero si necesitas hablar de algo, puedes venir y tocar mi ventana.

-Gracias, así lo haré. Bien, creo que debo de irme.

-Espera, ya vuelvo.- ella bajó un momento, Chat Noir la esperó paciente y pronto ella regresó con una bolsa.- Esto es para ti. Son unas madalenas que hicimos, nos pidieron tantas que al final hicimos de más por si acaso.- los ojos de Chat brillaron al ver el interior de la bolsa.

-Bien, has salvado mi vida tres veces. Por cierto, lindo collar.

-¿Co-collar? ¡Ah, sí! Bueno fue un…regalo de un amigo muy querido y…

-¿Lo quieres mucho?-esperó la respuesta de Marinette y notó entonces un sonrojo que le pareció adorable.

-Sí, lo quiero mucho, pero soy muy atolondrada para hablar con él.

-¿Y eso por qué?-tenía curiosidad, era verdad que Marinette tartamudeaba mucho con él, pero con otros no era así.

-Pues se me traba la lengua. Y es que Adrien es una persona muy especial para mí.- Chat miró a Marinette contemplar el cielo, la luz de la luna resaltó las facciones, el brillante cabello azulado de Marinette y esos preciosos ojos azul cielo, un furioso sonrojo apareció y se tapó la boca. Ella volteó a verle y le sonrió. Sintió su corazón latir con fuerza al ver esos ojos, y por un momento pensó ver a su lady frente a él y se paralizó.- ¿Chat?

-Ah, yo…lo siento, gracias por el regalo.-intentó tranquilizarse pero casi se pega con el barandal.- Yo…debo irme, vendré a visitarte luego my princess, es una promesa.

-Es una promesa. Nos vemos Chat, oh y…tal vez tengas suerte de encontrar a Ladybug, quién sabe, en ésta noche todo puede pasar.-Chat sonríe más tranquilo y asiente.

-Gracias. Nos vemos.- le guiñó el ojo y se fue, ella lo vio marcharse encima de las azoteas y sonrió.

-Nos vemos Chat.

Chat Noir llegó a la torre y allí contempló a la ciudad, abrió la bolsa y se llevó a la bolsa una madalena que saboreó en todo momento. Tomó otra y sonrió ampliamente lamiéndose los dedos.

-Tal vez…no vea a Ladybug, pero gracias Marinette.- se dijo a sí mismo y tomó otra madalena.

-Veo que no soy la única en salir a jugar.- casi se le atora el pedazo de pan y al voltear ve a su lady con una bolsa grande a su costado.

-¿Ladybug?

-Feliz navidad chaton. Te traje un regalo.-del bolso sacó una caja y Chat tomó el regalo envuelto en papel verde con gatos sorprendido.

-¿Para mí?

-Ábrelo.- Chat no lo dudo, hizo pedazos el papel y parte de la caja con sus garras para encontrarse con una bufanda tejida de color verde con una huella de gato de color negra en cada lado de la bufanda.- ¿Te gusta?

-¿Gustarme? ¡Me encanta!

-Me alegro, me tomo tiempo poder hacerla.

-¿T-Tú la hiciste?

-Sí.- Chat sonrió y se la puso, el felino ronroneó al sentir l suave bufanda.

-Es tan cálida. Oh, pero my lady yo no tengo…- Ladybug coloca su dedo índice en sus labios para callarlo.

-No tienes qué, tú siempre estás a mi lado, ya sea en batalla o apoyándome. Por eso y más gracias.

-Siempre estaré para usted my lady.- tomó su mano y extrañamente la sensación se le hizo familiar.

-¿Había reunión y no sabía?- Vulpine apareció saltando de una viga a otra.- Mi intuición me decía que debía aparecerme por estos lugares, qué bueno que siempre le hago caso.

-Vulpine, toma, feliz navidad.-Ladybug le lanza una cajita, Vulpine la atrapa y se sienta para abrirla.

-Wow, un nuevo adorno para mi celular, jaja, este zorrito se parece Sain, aunque más simpático.

-Me alegro que te gustara.-le dijo Ladybug y Chat Noir sonrió.

-Me gusta más mi regalo, este fue hecho a mano por mi bichito.

-Presumido…

-Hablando de regalos.-Ladybug le entregó una caja a Chat Noir.- Es para Plagg, es un camembert añejado, espero le guste.

-Oh my lady, me da primero un buen regalo y ahora me tortura con el queso, Plagg estará insoportable.

-Veo que la fiesta apenas inicia.- Bee apareció con una gran bolsa en su mano.- Y pensé que nos tomaríamos la noche libre pero algo me decía que debía venir y traer esto.-dice mostrando la gran bolsa.- ¿Alguien tiene hambre? Traje de todo.

-Genial, subamos al mirador.- sugirió Vulpine.

-Bee.- Ladybug le dio una cajita y ella al abrirla sonríe.- No es la gran cosa pero…

-Cintas para el cabello. Gracias, son muy lindas.- sonrió y fue la primera en ir hacia el mirador seguida de Vulpine. Ladybug miró a Chat Noir que ahora sonreía mirando la ciudad.

-Chat, vamos.

-Ya voy my lady, sólo pienso que soy muy afortunado.-Ladybug sonríe y asiente.

-No por ser un gatito negro tendrás mala suerte. Vamos.- Ladybug fue con sus compañeros y Chat se rió. Fue con sus compañeros, Bee sacó varios refractarios con un montón de comida y todos comieron lo que había, eso sí, Chat Noir cuidó su bufanda impidiendo que se manchara y no le dio a nadie de las madalenas que tenía. Fue una noche tranquila y divertida para los héroes que para su sorpresa comenzó a nevar. Todos se despidieron y se fueron a sus hogares, cuando Adrien llegó a su casa Plagg voló y destrozó el papel donde el oloroso queso estaba.

-¡La amo! Es tan buena. Mi precioso…precioso…

-Solo aléjalo de mí.- Adrien ya se había puesto su pijama y miró los regalos que había recibido, la chaqueta de Marinette, la bufanda de Ladybug y no olvidar las madalenas que puso en su cajón.- Tengo mucha suerte después de todo. Buenas noches Plagg.

-Buenas noches. Te veré en la mañana mi vida.-le dijo a su queso y se fue a acostar, Adrien antes de dormir vio su celular, miró las fotografías de su madre y sonrió.

-Feliz navidad mamá.- Adrien de inmediato se durmió, pero Plagg mueve sus orejas al escuchar un ruido afuera, se asoma y ve un auto llegar, se esconde cuando la persona en arribar llega al cuarto de Adrien, Gabriel Agreste mira a su hijo, se sienta a su lado contemplándolo dormir, Plagg se asoma un poco para ver aquella escena, Gabriel nota que su hijo tenía el celular en mano, se lo quita con cuidado y al presionar un botón ve la imagen de su esposa con su hijo, acaricia la pantalla del aparato y mira a su hijo.

-Feliz navidad Adrien.-acomoda algunos mechones del cabello de Adrien, deja su celular en la cómoda junto a la cama y se marcha, Plagg sale de su escondite para ir a ver el celular y ver la misma imagen, el felino suspira y ve a su portador dormir.

Juliet dormía en su cama cuando escucha un ruido, se mueve perezosa en la cama y se levanta tropezando con las sábanas, se levanta quitándose las sábanas de las piernas y mira por la ventana, no ve nada, iba a regresar a su cama cuando vuelve a escuchar como tocan la ventana, voltea y abre la ventana, su sorpresa es grande al ver a Vulpine allí.

-¿T-Tú?

-Tranquila, ¿no te enteraste? Soy tu santa secreto.-le dijo guiñando un ojo y le tendió una cajita. Ella la tomó, le gustó el papel azul que uso para el regalo, tan azul como sus ojos, abrió la cajita y se sorprendió de ver un anillo plateado con un pequeño corazón.

-E-Esto es…

-Eres una chica muy especial, dulce y amable, única, admirable, por eso te entrego esto para que sepas que tienes mi corazón contigo.-ella se sonroja no sabiendo qué decir.

-Y-Yo no te tengo un regalo…

-No importa, con ver tus ojos me bastan.- con cuidado toma su rostro para admirar esos ojos grises tan claros que lo cautivaban, se acercó un poco, parecía que iba a besarla pero se detiene, sonríe y le da un beso en la mejilla.- Ya es tarde y deberías dormir. Buenas noches ángel.-dicho aquello fue a la ventana y se marchó, Juliet tardó en reaccionar y fue a la ventana pero él se había ido, la cierra y mira el anillo suspirando. Breezy que había visto todo se acerca a su portadora con una sonrisa en su rostro.

-Te hubiese mejor dado un apasionado beso.- Juliet se sonroja.

-¡Breezy! ¡Ah!-cae de nuevo por culpa de las sábanas pero con la caja en mano y sonríe de nuevo suspirando enamorada.

La nieve cubrió la ciudad de Paris por completo, todos al despertar se dedicaron a estar con sus familias, algunos se llevaron una grata sorpresa al despertar y otros al recordar la noche anterior, como fuera, la felicidad de ese día no podía ser opacada…

Esa mañana la televisión transmitía el noticiero donde el alcalde realizaba un anuncio importante.

-Gracias a la grandiosa idea que me inspiró mi hija, he decidido hacer la fiesta de Año Nuevo invitando a nuestros héroes en la Gran Gala. Ladybug, Chat Noir, Vulpine y Queen Bee, ¡como invitados especiales!- Marinette casi se atraganta con un pan, Adrien se quedó paralizado, Claude escupió la leche que se estaba tomando y Juliet casi se desmaya…tenían un serio problema.

Ufff! Me dedique de lleno a éste capítulo y espero no haberlos decepcionado. Como sea…

El siguiente capítulo regresan los akumas, la identidad de uno de nuestros héroes estará en peligro, ¿Quién será? Y lo más importante, ¿se sabrá su identidad? ¿Dónde quedó la bolita? Bien! Gracias por seguir esta historia que constara sólo de 26 capítulos, como la primera temporada, Gracias por sus reviews y una disculpa si ahora en las respuestas no contesto a alguien ya que hubo un problema con los reviews hace días. Gracias a todos por seguirme y leerme, estoy ultra feliz…*se suena la nariz* Acepto pizzas, postres y demás excepto tomatazos, gracias, un abrazo y hasta la siguiente! XD

Respuestas:

Deidydbz y Forever MK NH – Gracias por seguirme y que les guste la historia XD

Princess Viris Potter – Jaja, bueno el zorro quiere a Tikki pero ella solo tiene corazón para Plagg. XD

Nelm Unicorn – Gracias por seguirme en ambas historias, y sí, se empezará a enamorar de Marinette y que bueno que te gustan los kwamis. XD

Gwen Mcbain – Y a mí me encantan tus historias, el de Sagira x Asim lo adoro, igual es mi shippeo XD

1397L – Y se la ganó. XD Pues…supongo que le dice princesa porque como él ve a la dulce y tierna Marinette como alguien indefensa y él se ve como el caballero de brillante armadura listo para salvarla, hice alusión a eso gracias a tu pregunta. XD

ZarcortFan25 – En realidad la idea era que ustedes le pusieran ese "Woaaaa" cuando Plagg dijera eso. XD Gracias por seguirme y saludos especiales también a Chanel y Marisse, y espero seguir leyendo igual su trabajo :3

HijaDeFrazel –Pues si me interesa usar el Nathloe y Lila tal vez perdone a Ladybug, pero falta mucho. Y de celos…aún habrá no te preocupes XD

Mep y Guest – Sufren lo mismo que sufrimos todos. Pero tengamos esperanza que al menos en la siguiente temporada tenga al menos una mínima de razón.

Valentina – Los reviews de todos también me alegran mis días, y espero que te sigan gustando los siguientes capítulos.

KasuAlecita – Lo sé, Plagg es tan lindo, y Adrien ya tiene a los suegros en la bolsa, que bueno que te gustaran esos momentos y espero que te siga gustando la historia de aquí en adelante.