Pido una disculpa por no actualizar antes, pero estos días me hicieron sentir mal y mi cabeza no juntaba las ideas… pero estoy de regreso! Muajajaja! Quieren saber qué cosas pasara? Pues lean porque no escribiré nada aquí. Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Thomas Astruc, yo solo intento ansiar mi mente de la próxima segunda temporada y los especiales, ante todo… Comenzamos!
…
Capítulo 18.
Feliz día.
El frío se había disipado por completo, todos volvían a sus vestimentas usuales, cosa que muchos agradecían. Marinette se movió en su cama, había tenido una patrulla que terminó tarde y después tuvo que terminar la tarea de literatura. Cuando el despertador sonó se movió abrazando su almohada pero las voces de sus padres la despertaron.
-Marinette, hija.- le dijo su madre con su tono suave de voz.
-Arriba pequeñita, ya es de mañana.- ella se talló los ojos y frente a ella vio un pequeño pastel con fresas y una velita.
-/Feliz cumpleaños Marinette/- dijeron al mismo tiempo sus padres. Marinette despertó por completo y bajó de la cama para abrazar a sus padres con una gran sonrisa.
-Muchas gracias.
-Apaga la vela tesoro y pide un deseo.- le dijo su madre y Marinette sopló la vela.- Mírate, un año más, y cada año que pasa eres más hermosa.
-Nuestra Mari ya es toda una hermosa jovencita.-el padre de Marinette casi parecía que iba a llorar.
-Gracias papá, mamá, pero es gracias a ustedes que he crecido como persona.- ambos padres ven orgullosos a su hija.
-Bien, recuerda que debes ir a la escuela.- recordó Sabine a su hija.- Así que prepárate y baja a desayunar, hoy hice tú favorito.
-Así lo haré, los quiero.- cuando sus padres bajaron Tikki apareció frente a Marinette con una pequeña bolsita roja atada con un moño blanco.
-Feliz cumpleaños Marinette.
-¡Tikki! No debiste de haberte molestado.
-Claro que sí, es un día muy especial Marinette y hay que celebrarlo a lo grande.- Marinette quitó el moño y vio dentro de la bolsa una pequeña pulsera hecha de dos lazos, uno rojo y uno rosa y los dos estaban unidos a una flor hecha de ambos.
-Tikki es muy lindo.
-Me tardé mucho pero logré terminarla a tiempo.
-¿Tú la hiciste? Gracias Tikki.- la acuna entre sus manos.- Tengo suerte de tener una amiga como tú. Y gracias a ti también he crecido mucho.
-Y yo tengo suerte de tenerte Marinette.
-Bien, vamos a prepararnos, algo me dice que éste será un excelente día.- Tikki abrazó a su portadora restregando su cara en la mejilla de Marinette, aquella sería un día especial…demasiado.
Adrien desayunaba con su padre, Gabriel Agreste tenía una carpeta de diseños en una mano y en la otra una taza de café, aunque no se dirigieran la palabra la compañía era grata, Adrien terminó y tomó su mochila.
-Que tengas buen día papá.
-Adrien, necesito hablar contigo.-dijo dejando la carpeta a un lado pero sin soltar el café.
-¿Pasa algo?- cuando su padre hablaba era para algo serio.
-Sé que no he notado ciertas cosas de ti por estar en el trabajo, pero eso cambiará de aquí en adelante, y la primera cosa que he notado es tu afición al queso. ¿Puedes explicarme eso?- Adrien sintió el aire abandonar sus pulmones, no se esperaba esa pregunta.
-Eh, pues…me gusta mucho el queso, y no está fuera de lo que es mi dieta diaria, también me mantengo en el peso apropiado.
-Eso lo sé, pero tanto queso podría perjudicarte a futuro. Por lo que bajaré los suministros de ésta semana de queso para ver cómo se acomoda tu dieta.
-Pe-pero…
-Nada de peros, ve a la escuela o se te hará tarde.- Adrien bajó los hombros y sintió movimiento en su mochila junto con una especie de gruñido.
-Yo ah…se me olvidó algo en mi cuarto, ya voy por ello.- corrió a su cuarto y Gabriel frunció el ceño al ver a su hijo correr así, negó con la cabeza y retomó la vista en la carpeta de diseño. Apenas llegó a su cuarto Plagg salió disparado de la mochila.
-¿No más queso? ¡¿NO MÁS QUESO?! ¡¿EN QUÉ PIENSA ESE HOMBRE?!-gritó jalando sus bigotes.
-Plagg, cálmate, no dijo que no habría queso, sólo que bajaría la cantidad de los tantos quesos que te comes a la semana.
-¡E-ESTÁ LOCO! ¡Tu padre está loco! Sólo un ser así que prohíbe el queso puede ser malvado, es pura maldad, ¡Adrien! ¡Tu padre es Hawk Moth!- dijo como si aquello fuera un descubrimiento insólito.
-Plagg ya basta, estás exagerando y mi padre no puede ser Hawk Moth es imposible.
-Es malo Adrien, mi estómago me lo dice.- dice siseando cada palabra, Adrien rueda los ojos y suspira.
-Ya basta Plagg, ya debo irme a la escuela y…ver a Marinette.- dijo suspirando con un leve sonrojo y Plagg le miró de mala gana.
-Bueno ya que sabes la identidad de tu lady ya no lo puedo esconder más. Pero pienso que tú aun no la quieres por ser Marinette.- las palabras de Plagg hicieron que Adrien le mirara con sorpresa.
-¿Qué? Claro que sí. Incluso la he invitado a salir pero…
-Terminan acompañados, si eso es para ti una cita me das lástima.- Adrien desvió la mirada y torció la boca, no lo iba a negar, siempre había salidas con amigos.
-Bueno es que siempre se presenta algo y con mis horarios. Pero como Chat Noir la visito…
-Sí, sí, juegan video juegos, platican y te tragas todo lo que te da. Pero ella es Marinette, MI Marinette.
-Espera, ¿tu Marinette?- vio a Plagg que le daba la espalda con los bracitos cruzados.- ¿Desde cuándo es tú Marinette?
-Desde que me quede con ella, cuando me da o me envía queso. Es mi reina de los quesos.- dijo con añoranza al recordar la alacena de Marinette.
-No, no, no, no.- dijo divertido al ver a Plagg.-Marinette no es tu reina, es MI princesa, my lady, mi todo, y te demostraré que la amo como Marinette, porque cuando supe que ella era Ladybug todo fue tan claro, desde hace tiempo Marinette era para mí especial, más que una amiga ella…-sonrió recordando los dulces gestos que Marinette había tenido con él, sus sonrisas, la bufanda, no sólo como Adrien sino también como Chat Noir pero Plagg harto interrumpe sus dulces recuerdos.
-No sé qué piensas y no me importa ahora, lo importante es ¡QUIERO MI QUESO! ¡ES MI MUNDO! ¡MI TODO!- comenzó a lloriquear y Adrien suspiró.
-¡Adrien, baja!- la voz de su padre sonó firme y autoritaria.
-Plagg deja de llorar, te prometo que te comparé queso por mi cuenta pero ahora debemos irnos a la escuela.- Plagg frunció el ceño y se cruzó de patitas y manitas para entrar a la mochila de su portador. Adrien salió de su cuarto y bajó no sin antes ver a su padre en la puerta que lo observó hasta que abordó la limosina. Plagg se asomó un poco de la mochila.
-Bien Adrien, si tú no vas a darme mi queso este gato lo buscará en otra parte. Y ya sé con quién…-se ríe a lo bajo planeando su grandioso plan.
Alya hablaba con varios compañeros de clase, entre ellos Rose, Max, Claude y Nino, todos parecían asentir en un tema en específico y cuando ve a Marinette acercarse Alya de inmediato les da la señal de irse.
-Ya saben qué hacer no lo arruinen.- cuando Marinette llega a lado de su amiga Alya sonríe.- ¡Hola Mari! Hoy llegas temprano.
-¿Es que no puedo venir temprano de vez en cuando?-pregunto con una gran sonrisa a su amiga.
-No me refiero a eso pero sí es raro. Por cierto felicidades.
-Gracias Alya.
-Y lamento no poder darte tu regalo ahora pero tendrás que esperar hasta que terminen las clases para poder verlo.
-No era necesario el regalo.
-¡Claro que sí! Eres mi amiga, un regalo es lo menos que te puedo dar, aunque lamento decirte que mi regalo no es lo que realmente quieres.
-¿A no? Y según tú ¿cuál es el regalo que quiero?
-Fácil, Adrien con un moño en la cabeza y un anillo de compromiso, oh, y hablando del rey de Roma.- Marinette tenía un leve sonrojo en su rostro y al voltear y ver a Adrien se escondió atrás de Alya pero Adrien se acercó apenas distinguió a Marinette.
-Hola Marinette, hola Alya.
-Hola Adrien.
-Ho-Ho-Hola Adrien- saludó nerviosa apenas saliendo de detrás de su amiga.-Adrien pensó que era adorable.
-Oye Marinette, quería saber si después de clases podríamos…
-¡ADRICHOO!- la voz de chillona de Chloe hace que apenas voltee sea abrazado por la rubia.- Te estaba esperando Adrien.- su dedo hizo círculos en el pecho de Adrien que quiso alejarla lo más cortés posible pero Chloe no cedió.
-Ho-Hola Chloe, ammm, si no te importa estoy…
-¿Y ustedes qué hacen aquí?- preguntó Chloe molesta por la presencia de Alya y Marinette.- ¿No ven que estoy hablando con mi Adrien?
-Chloe estábamos aquí antes hablando con Adrien.- dijo Marinette saliendo de detrás de su amiga.
-Ups, no las vi, son tan poca cosa que ambas son totalmente invisibles.- Marinette frunció el ceño y apretó los puños.
-Y tú totalmente eres el centro de atención con todo ese maquillaje en toda tu cara, ¿qué escondes Chloe?- Chloe gruñe apretando los puños y Adrien sonrió al recordar cómo Marinette había defendido a su tío de la misma forma de Chloe.
-Vámonos Sabrina, no voy a perder mi preciado tiempo en alguien como Marinette.- cuando se fueron Marinette respiró profundo y se encontró con la mirada de Adrien.
-Eso fue increíble Marinette.
-Ah…y-yo…- la campana suena y Alya toma a su amiga de los hombros.
-Bueno, es hora de entrar Marinette, ya después pueden seguir hablando.- Alya empujó a Marinette que al principio se quedó congelada y Adrien se ríe a lo bajo.
-¡Hey viejo!- Nino aparece detrás de su amigo y ambos chocan puños para dirigirse al salón.
-¿Qué hay Nino?
-Pues hoy hay mucho que hacer, Alya está como loca organizando una fiesta para Marinette.
-¿Una fiesta? ¿Para qué?- Nino ve a Adrien que no capta la fecha en la que están.
-Adrien, es cumpleaños de Marinette, pensé que ya la había felicitado.
-¿Su cumpleaños?- los ojos de Adrien se abrieron de gran manera y se golpeó la frente.- Oh no…lo olvidé por completo. ¿Qué voy a hacer Nino? Ni siquiera tengo un regalo para ella.
-Bueno calma, Alya ya se le ocurrirá algo, espero…
-Espera Nino, debo dejar algo en los casilleros, enseguida voy a clase.
-Bien pero no tardes.- Adrien fue a los casilleros.
-No puede ser…debo hacer algo ¿Cómo es posible que lo olvidara? Debo solucionarlo.- mientras dentro de su bolso Plagg sonrió ampliamente entrecerrando sus ojos.
Todos se sentaron en sus lugares, la señorita Bustier caminó al salón y cuando apenas iba a entrar llega Juliet adelantándose a ella con el cabello más enmarañado de lo usual y cayendo al suelo tropezándose con sus propios pies, se levanta gracias a que la maestra le ayudó.
-¡L-Lo siento!- se disculpó de inmediato muy apenada.
-Por poco y gana un retardo, pero intenta llegar temprano a la próxima Juliet, últimamente llegas justa a la hora.
-P-Perdone…
-Pasa a tu lugar.- cabizbaja fue a su lugar donde colocó sus brazos en el escritorio y dejó la cabeza caer en éstos mirando el pizarrón, soltó un suspiro, se veía cansada. Claude volteó a verla preocupado, ¿qué le estaba pasando?
En la zona de casilleros Plagg miró que no hubiese nadie alrededor, sonrió pero al voltear grita al encontrarse con Breezy mirándole inquisitiva.
-¿Qué planeas Plagg?
-¡Breezy! Tú… ¿no deberías estar con tu portadora?
-Juliet me dejó para comer algo de mermelada, así que habla bigotón.
-¿Planear? Yo…no tengo idea a qué te refieres.
-Bien, ¿recuerdas cómo te hice hablar en la India? Puedo dejarte calvo de nuevo.
-¡Ah! Está bien, pero no me recuerdes eso. Necesito salir, el padre de Adrien me va a quitar todos mis quesitos. Y sólo hay una persona que puede ayudarme.
-¿Te refieres a la portadora de Tikki?
-¡Sí! Mi reina de los quesos, necesito un depósito seguro. Por eso voy dejar a Adrien por un momento.
-Dejar a…oh no, ¡no! ¡NO! O sea, ¡es una pésima idea! ¿Y si aparece un akuma? Plagg sabes que cuando hacemos eso no podemos fusionarnos con los miraculous y cuando volvemos necesitamos reponer energías.
-Por favor, hemos tenido días tranquilos sin akumas, no creo que Hawk Moth haga de las suyas justamente hoy. Vamos Breezy, ¿no quieres hacerlo? Por los viejos tiempos.
-Olvídalo, me quedaré aquí a descansar, haz lo que quieras.
-Como quieras, me voy a divertir a lo grande. Al menos vigila que no venga nadie.- Breezy rodó los ojos pero obedeció, Plagg comenzó a concentrarse, poco a poco un brillo verde apareció alrededor del kwami de la mala suerte hasta envolverlo por completo y después aumentó hasta casi cegar a la kwami de la abeja, cuando desapareció allí frente a la kwami estaba un chico de piel morena, cabello negro, largo y rebelde hasta final de la espalda, de felinos ojos verdes, vistiendo un pantalón y unos largos guantes negros hasta los hombros y unas zapatillas estilo oriental negras, se podía apreciar sus largas uñas y unos largos colmillos, chasquea los dedos y su vestuario cambia a uno más moderno, chaqueta negra, camiseta verde, guantes que dejaban al descubierto sus dedos, jeans y zapatos deportivos, además su cabello estaba recogido con una coleta baja. Va al casillero de Adrien y fácilmente lo abre para sacar su cartera y tomar algo de dinero.
-¡Plagg!- el gato sonríe.
-Se lo pagaré después, y me agradecerá también.- su voz había cambiado también, era una voz profunda pero que conservaba ese tono bromista y despreocupado, Breezy se golpeó la frente y negó con la cabeza.
-Esto me da un mal presentimiento.
Apenas tocó la campana Alya miró a Marinette y después a todos los demás.
-Marinette, enseguida te alcanzo, necesito revisar algunas cosas.
-Por supuesto Alya, te espero en la entrada.- cuando Marinette salió Alya se puso manos a la obra.
-Bien chicos ya estamos todos casi organizados. Rose, Juleka y Nathaniel se ocuparán de la decoración, Nino, Kim y Max de la música, Ivan, Mylene y Alyx ustedes de la manta y Claude, Juliet y Lila de los bocadillos.- Chloe al ver a todos se levantó de su asiento con Sabrina.
-Disculpa, pero ¿qué crees que haces?
-Eso a ti no te interesa, pero hacemos una fiesta, y ni tú ni Sabrina están invitadas.
-¿Una fiesta? Ya veo, es para la torpe de Marinette ¿no es así? Qué pérdida de tiempo.- Claude se levanta de su asiento y mira a Chloe.
-Marinette hace muchas cosas por nosotros, una fiesta es lo mínimo que podemos hacer por su cumpleaños.
-¡Bah! Como dije, una pérdida de tiempo. Vamos Sabrina. Como si de verdad quisiéramos estar en esa tonta fiesta.- ambas salieron del salón y Alya miró de mala forma a la rubia y a su acompañante, Adrien mira a Alya y llama su atención.
-Alya, perdón pero yo también quisiera ayudar.
-¡Adrien! Pero si tú tienes el trabajo más importante de todos.
-¿A sí?
-Ajá, después de clases te vas a llevar a Marinette a dar una vuelta, tu misión es tenerla entretenida y evitar que Chloe o Sabrina arruinen la sorpresa, ¿entendido?
-No tengo problema con eso.- dijo con una sonrisa en su rostro, era su oportunidad de estar a solas con Marinette.
Marinette esperó a su amiga en la entrada de la escuela, jugó un momento con sus pies hasta que alguien se paró a lado suyo.
-Hola mi reina.
-Perdón, ¿quién eres?- le miró con desconfianza, no reconocía a Plagg y eso hizo que él ensanchara su sonrisa.
-¿Acaso no reconoces a este felino tan tierno mi reina?
-Aaaaah…-intentó retroceder y el moreno se ríe.
-Mírame bien, ¿no te recuerdo a un pequeño kwami amante del queso?
-¿¡PLAGG!? –se cubre la boca y mira bien a felino.-Pe-pero cómo…
-Es una habilidad que tenemos los kwamis, pero no la usamos mucho.
-Es…Es sorprendente.
-¡Plagg!- la vocecita de Tikki se escuchó desde la bolsa, Marinette tenía que ir a un lugar más privado.
-Ven, vamos a hablar.- tomó a Plagg del brazo, en ese momento Adrien que salía vio aquella escena y cómo Marinette se iba con ese chico.
-¿Quién es ese?- el chico parecía que reía y aquello no le gustó para nada, así que hizo lo más sensato que podía hacer, seguirlos.
Juliet bostezó frente a su casillero, miró a Breezy y le sonrió pero cerró su casillero apenas escuchó la voz de Lila.
-Bien, iremos por la comida para la fiesta de Mari.
-Ya quiero que empiece.- dijo Claude con una gran sonrisa.- Si nos damos prisa llegaremos con tiempo de sobra para también ayudar un poco y acelerar la fiesta.
-Oh…podríamos dar una vuelta por ahí.- le dijo Lila pegándose un poco a él. Juliet al ver eso frunce el ceño y tose para llamar su atención.
-Disculpen…- dijo intentando dejar a un lado su usual tono tímido.- Pero creo que debemos irnos ya, y C-Claude tiene razón, al terminar podríamos ayudar y así la fiesta comenzaría más rápido y…
-Si tú quieres puedes ayudar, como sea tu novio está con la decoración.- dijo Lila con una sonrisa burlona.
-¿Novio?
-Nathaniel, ¿no me negaras que no están juntos?
-N-Nath es mi amigo.
-¿A sí? ¿Y quién te regalo ese anillo de tu mano?
-Fue…Fue…-notó la mirada de Claude y se sonrojó.- Fue un regalo de alguien que quiero mucho.- dijo desviando la mirada.
-O sea Nathaniel.
-No es Nath, él es…
-¡Qué aburrido!- la interrumpió con sumo descaro.- Da igual, si lo dices o no, ¿no ves que perdemos tiempo por tu culpa?- se voltea ver a Claude y lo toma del brazo.- Vamos Claude, y Juliet, deberías hacer algo con tu cabello, es un desastre.- se llevó jalando a Claude dejando a una decaída Juliet, Breezy que había visto aquello por el entrecerrado casillero se enfureció, sus amarillas mejillas ahora parecían tan rojas como Tikki, Juliet abrió su casillero y de repente un brillo la ciega haciendo que retroceda y caiga de sentón, al abrir los ojos ve a una chica que le recordó a Chloe, ojos café, piel bronceada, alta, su cabello rubio y largo hasta por debajo de la espalda estaba recogido con una media coleta hacia arriba estando los mechones recogidos de color negro, su vestimenta era un vestido estilo oriental sin mangas de color amarillo y en los costados el corte del vestido llegaba casi a sus caderas pero una tela vaporosa negra cubría hasta las rodillas esa parte y unas zapatillas orientales negras, Juliet al verla deja caer la mandíbula.
-Arriba Juliet.- dijo con una voz con un timbre de voz nada chillón.
-Bree-Breezy, ¿eres tú?- la kwami se ríe y chasquea los dedos cambiando su vestimenta a una falda negra, una camiseta ombliguera amarilla, una boina y unas largas botas negras con tacón alto.
-¿Te gusta mi apariencia?
-T-Tú, cómo…
-Te lo explicaré después, pero primero hoy alguien te tiene que cuidar.- levanta a Juliet y ésta sonríe al verla así.
-Breezy eres genial…
-Gracias yo…-en ese momento Claude regresó, no le había gustado para nada la actitud de Lila y se preocupó de que Juliet tardara.
-Juliet estás…ah, hola.- dijo al ver a la kwami que no reconoció.
-¡Claude!- se asustó y se aclaró la garganta.- Perdón es que...te presento a mi prima, v-vino a buscarme al colegio.
-Oh, un placer...- se acercó a tenderle la mano y ella se la dio.
-Lys. Un gusto.- dijo con una sonrisa forzada y Juliet le miró sorprendida pero respondió después.
-Sí…mi prima vino por mí así que no creo que…-pero Breezy le interrumpe
-Oh, mi dulce Juliet me decía que podría acompañarlos a recoger unas cosas para una fiesta, aunque claro, espero no ser una molestia.- dijo abrazando a Juliet y Claude de inmediato responde.
-¡No, claro que no! No serías una molestia. Mientras más mejor.-dijo sabiendo que tendría más oportunidades de zafarse de Lila, además, quedar bien con un familiar de la chica que le gustaba.- ¿Nos vamos bellas señoritas?- ambas salen de allí y cuando Claude las iba a seguir sintió algo bajo su chaqueta.- Sain, ¿qué pasa?
-Grrr, nada.- dijo claramente molesto.
-Ya tranquilo, te comprare una bolsa de camino hacia acá.- siguió a Juliet y a "su prima", mientras Sain se le levantaron los bigotes del coraje.
-Esa abejita me saca de quicio.
Marinette veía a Plagg que no dejaba de ver el menú de aquella heladería en donde habían terminado, Plagg dejó a un lado los sabores típicos, había uno que le interesó mucho.
-¡Marinette! Yo quiero el helado de queso con zarzamoras por favor.- le dijo con una gran sonrisa felina y Marinette no pudo evitar pensar que Plagg seguía siendo el mismo tierno kwami.
-Claro Plagg, pero primero, ambos me pueden explicar cómo Plagg ahora es un chico.
-Eso es sencillo mi reina adorada.- dijo acercándose más a Marinette y apoyando los codos en la mesa.- Los kwamis tenemos algunas habilidades, así como ustedes tienen habilidades variadas nosotros que les damos el poder igual. Por ejemplo cambiar sus trajes, eso puede ser en ocasiones especiales, también podemos sentir cuando está en peligro alguno de nosotros o nuestros portadores, y de mi parte está la maravillosa habilidad de oler queso a cinco kilómetros a la redonda.- dijo orgulloso inflando su pecho y Marinette se rió, pero entonces Tikki se asoma del bolso y ve de mala manera a Plagg.
-También podemos adoptar forma humana PERO gastamos mucha energía y quedamos exhaustos al volver a nuestras formas. Y lo peor es que estando en esas formas no podemos fusionarnos con el objeto de nuestro portador.
-Plagg.- Marinette le miró preocupada.- Entonces no es bueno que te quedes así, además, ¿qué pasa con Chat Noir? Te ha de estar buscando como loco.
-Tranquila mi reina, dudo mucho que se halla dado cuenta por el momento. Y…tengo un problema.- dijo bajando la mirada triste, en ese momento Adrien que estaba a unas mesas de distancia escondido decidió acercarse mesa por mesa.- Mi portador ya no puede cuidarme como antes, sabes que me alimento del queso y… el ogro de su padre ha prohibido el queso en la casa.-dijo siendo dramático, Tikki rodó los ojos pero Marinette no pudo evitar sentir pena por él.
-Plagg, no te preocupes.- le dijo dedicándole una dulce sonrisa.- Yo puedo ayudarte, podría darle a Chat Noir queso y así te seguirías alimentando, pero no vuelvas a escapar así, ¿entendido?
-¡Entendido!- dijo mostrándole una gran sonrisa felina, entonces sintió la presencia de Adrien en la mesa tras de ellos.- Oh mi reina, no tengo palabras para agradecerte.- tomó las manos de Marinette entre las suyas. - Además mi reina debo decirte, Feliz Cumpleaños. - parecía que se iba a acercar para besarla hasta que…
-¡Marinette!- al voltear ve a Adrien con una sonrisa en su rostro, sin saber que detrás de ésta ardía en celos.
-A-Adrien, ho-hola ¿q-que haces aquí?- preguntó intentando que la lengua no se le trabase.
-Te buscaba desde hace rato.
-¿A mí?
-Sí, quería invitarte a tomar un café, ¿quién es tu amigo?
-¿Mi amigo? ¡Oh! Él es…es un…viejo amigo que vino a visitarme él es…- Plagg quería reír, se levanta y extiende la mano a Adrien.
-Mucho gusto, soy el novio de Marinette.- la cara de Adrien era un poema, apretó los puños y quería agarrar a ese tipo de las ropas cuando escucha a Marinette.
-¡No es mi novio!- Adrien miró a Marinette.- E-Es un amigo, se llama… Phillip.- Adrien fijó su vista en "su amigo" y le respondió el saludo apretando un poco su mano.
-Adrien Agreste, un gusto.
-Un placer. ¿Gustas acompañarnos?- dijo con un amplia sonrisa que molestó a Adrien, éste no desaprovechó la oportunidad y se sentó a lado de Marinette.
-Gracias.-dijo en un tono seco y Plagg se sentó cuando una mesera llegó.
-Vamos a ordenar, yo invito.
-Yo puedo pagar lo mío, gracias.
-¿Seguro? Si tú lo dices…- dijo Plagg con un claro tono burlón y Marinette se encogió en su asiento.
-Algo me dice que debería salir corriendo…-susurró mirando a ambos.
Las compras por la comida no eran tan fáciles como al principio creyó Claude, Lila no dejaba de hacer sugerencias de lo que debían comprar sin tomar en cuenta el presupuesto que tenían.
-Deberíamos comprar estos chocolates, estoy segura que a todos les gustaría.
-Es una caja Lila, no completaría para todos, ¿y ya viste el precio?- dejó la caja en el estante donde ella lo había tomado.- Veamos…nos faltan las palomitas, los refrescos y los vasos desechables.- dijo viendo la lista que Alya le había dado.
-Ya vi los refrescos.- dijo Juliet adelantándose a un pasillo y Claude le siguió con el carrito de compras.
-Elige buenos sabores.- le dijo a la chica con una sonrisa y Juliet se volteó y sonrió apenada. Lila al ver eso frunció el ceño y caminó para alcanzar a Juliet que estaba al final del pasillo, Claude se había quedado atrás y Lila vio su oportunidad.
-Un pequeño accidente le pasa a cualquiera.- su plan era simple, atrás de Juliet había varias botellas apiladas, un simple tropezón y caería sobre éstas y si tenía tan mala suerte terminaría llena de refresco sabor cereza. Su sonrisa se amplió al pensar en la vergüenza que podría experimentar Juliet pero antes de hacer algo una pequeña botella cae cerca de Lila, al romperse en el suelo el refresco sale expulsado por la presión de gas mojando a Lila que al retroceder trastabilló a las botellas de refresco.
-¡Lila!- Juliet intentó ayudarla pero no pudo, Lila cayó y al igual que con el pequeño refresco algunas botellas se abrieron y mojaron a Lila por completo, cuando al fin todo se calmó Claude tenía a Juliet protegiéndola, había dejado el carrito atrás y aunque su chaqueta negra sufrió daños menores no se veían, pero Lila, estaba completamente cubierta.- Lila…- Juliet se quiso acercar para ayudarla.
-¡No te me acerques!- le gritó y se levantó furiosa.- ¡Me largo!- comenzó a caminar mientras algunos de la tienda fueron a ver qué pasó y al ver a Lila y los litros y litros de soda lo supieron, pero Lila en vez de quedarse a dar una explicación se marchó furiosa.
-Pobre Lila…-dijo Juliet y Claude suspiró.
-Déjala, ya la veremos en la fiesta.- ambos se dan cuenta que aún siguen abrazados y se sonrojan, pero apenas se apartan un poco.- Tú… ¿estás bien?
-S-sí, gracias a ti y ¿tú?
-Yo estoy bien. Lo importante es que no te pasó nada.-miró los ojos grisáceos de Juliet, tan claros, tan puros y Juliet miró los ojos de Claude, de un azul oscuro como el cielo nocturno cono luna, comienzan a acercarse cuando entonces escuchan un carraspeo, ven al gerente de la tienda y se separan.
-¿Me pueden explicar lo que sucedió jovencitos?- en el pasillo de a lado se escuchó un bufido y el sonido del tacón dejando a "Lys" frente al encargado.
-¿Hay algún problema?
-Sí, ¿viene con ellos?
-Claro que sí.
-Entonces tienen que pagar por todo esto.- Claude y Juliet no lo podían creer y Lila se había ido, pero la abeja sonrió y se acercó al hombre.
-Venga, podemos arreglar esto.- se llevó al señor a mitad del pasillo dándoles la espalda a los chicos, y antes de que el gerente replicara a su nariz llega un polvillo dorado que hace que ahora parezca adormilado.- ¿Me escucha?
-Sí…- respondió.
-Bien, todo esto fue un desafortunado accidente, nadie tuvo la culpa, una botella mal empacada causó todo, ¿entendido? Nadie tuvo la culpa.
-Nadie la tuvo…
-Perfecto.- sonrió contenta consigo misma y al chasquear los dedos el gerente regresó en sí.
-Qué fue…oh, cierto, disculpen el inconveniente, por favor, pueden irse, obviamente todo fue un lamentable accidente.- Claude y Juliet se quedaron con la boca abierta y la abeja se rió.
-Gracias, es usted muy amable. Vamos chicos, ya vi dónde están las palomitas.
-Ah, claro…- dijo Claude que tomó el carrito y se puso a lado de Juliet mientras "su prima" iba delante de ellos.- No sé qué hizo tu prima pero fue genial.- susurró y Juliet sonríe.
-Ella es genial.- Breezy que escuchó aquello sonrió y siguieron por la tienda, no iba a permitir que nadie hiciera menos a su portadora y menos una niña mimada.
Marinette sentía la tensión en el aire, casi podía tocarla, y es que ver como ambos se miraban hacía que el momento fuese incomodísimo.
-¿Te gusta tu helado Marinette?- preguntó Plagg y ella asintió.
-Sí, muchas gracias Pla... digo, Phillip.- Marinette vio a Adrien que apenas había tocado el suyo.- Adrien, ¿no te gusto tu helado?- Adrien le miró y sonrió.
-Claro que me gusta, es muy rico. ¿Quieres probar?
-¿Pro-probar t-tu helado?
-Claro.- tomó su cuchara y la acercó a Marinette.- Abre.- Marinette no pudo evitar sonrojarse hasta las orejas.
-A-Adrien qué…
-Vamos Marinette, ¿no querías probar?
-Sí yo…- aquello parecía salido de alguna de sus fantasías de su diario, tragó saliva y abrió la boca cuando se escucha un quejido, Marinette y Adrien voltean a ver a Plagg que desvió la mirada y se cubrió la boca.
-Esto es demasiado cursi.- dijo arrepintiéndose de ver esa escena. Adrien frunció el ceño pero antes de decir algo vio del otro lado de la calle a Chloe y Sabrina, recordó lo que le había pedido Alya.
-Ah…Marinette, escuché que hay un mercado cerca del Sena, ¿quisieras venir?
-Oh, claro, pero ¿no te vas a acabar tu helado?
-No importa, es más, yo invito.- sacó su billetera y notó que no tenía suficiente dinero, tenía sus tarjetas pero ¿dónde estaba el efectivo?- Dónde…- entonces mira dinero en la mesa y Plagg le dedica una amplia sonrisa.
-Yo pago, vamos Marinette.- los tres se levantaron y dejaron la mesa, Adrien nota como Chloe los ve y se acerca amenazante, cosa que Plagg vio también, Adrien tomó la mano a Marinette.
-Ven Marinette, démonos prisa.- ella no dijo nada, el tener la mano de Adrien con la suya era un sueño hecho realidad y aceleraron el paso. Pero Plagg miró atrás y vio a Chloe, así que miró alrededor y vio algunos aspersores por los jardines, sonrió y dejó que Adrien y Marinette se adelantasen.
-Como los viejos tiempos.- chasqueo los dedos y cuando Chloe cruzó por las jardineras los aspersores se activaron y la mojaron haciendo que huyera lejos de las jardineras.- Seh, aún tengo el toque.- dijo con una amplia sonrisa juguetona.
El Puente de las Artes era concurrido por las parejas, cerca del puente algunos puestos se habían colocado para vender sus productos a los paseantes, al llegar allí Marinette suspiró y se acercó un poco a los barandales del puente.
-Es un poco triste.
-¿Por qué lo dices?
-Bueno, quitaron todos los candados y todos eran de parejas enamoradas.
-Tenían que hacerlo, estaban dañando la estructura.
-Pero aun así creo que muchos se pusieron tristes por eso. Yo lo haría.- Adrien sonríe y se acerca a Marinette.
-Marinette, no se necesita de un candado y una llave para poder jurarse amor eterno, hablan más las acciones de las personas, sus palabras, pienso que eso es mejor que un pedazo de metal que se oxidará con el tiempo.- Marinette le miró y se sonrojó un poco desviando la vista de nuevo a donde antes los candados habían estado.
-Tienes razón. Es más significativo.- Adrien veía su oportunidad allí, quería decirle tantas cosas a Marinette.
-Marinette yo…quisiera decirte que…
-¡Mi reina!- Plagg le abraza por detrás y ronronea.- Mi reina, me dejaste atrás.
-Ah…yo…es que no me fije y…
-Quiero que me mimes a mí.
-¿Eh?- Marinette se apenó mucho por la escena cuando siente como la toman del brazo y Adrien la pone junto a él.
-Estás poniendo incómoda a Marinette.
-Eso no es cierto.- Plagg la toma de regreso a él.- ¿Verdad mi reina?- Adrien la toma del hombro y la pone junto a él, después Plagg hace lo mismo, Adrien, Plagg, Adrien, Plagg, Marinette se sentía mareada.- ¡Deja de alejar a mi reina!
-¡Nunca! ¡Ella no es tu reina! Y tú eres quien la está moviendo mucho.
-Mari es mi Mari, así que no te metas niño bonito.- Marinette iba a intervenir pero Adrien apretó sus puños y frunció el ceño para tomar a Marinette de los hombros y jalarla a él abrazándola.
-¡No es tuya es MI Marinette!- Marinette ya no sentía las piernas, pero sí sentía su cara caliente.
-A-A-Adrien…- él al darse cuenta de lo que dijo aflojó el abrazo, Plagg sonrió al ver la actitud de su portador.
-Marinette yo…- de repente se escucha un explosión y la gente comienza a correr por las calles.- Hay que ponerte en un lugar seguro.- dijo de inmediato, tomó a Marinette de la mano y la llevó a esconderse, Plagg siguió después a su portador frustrado.
-Justo cuando iba a pasar.- se golpeó la frente y siguió a Adrien.
Salieron de la tienda con las bolsas, las más pesadas las cargaba Claude y él y Juliet hablaban de la fiesta de Marinette, Breezy miró a su portadora reír y sintió que su trabajo ya estaba hecho, al menos por ese día, ya que podía sentir las malas vibras que Sain le mandaba desde su escondite. De repente la explosión llama su atención y Claude de inmediato toma a Juliet.
-¡Vamos! ¡Lys tú también!- las dejó en una tienda y éste comenzó su carrera.
-¡Claude!- le llamó Juliet y él se volteó.
-¡Tranquila! Quédense allí.- se fue corriendo y Juliet tomó de la mano a Breezy para ir a un callejón.
-Vamos Breezy, hay que ayudar a Vulpine.- Breezy asiente y después de un intenso brillo regresa a su forma normal pero se veía exhausta y Juliet la atrapa antes de que tocara el piso.- ¡Breezy!
-Se me olvidó decirte, que cuando uso esta forma me pongo muy…débil al regresar.
-¿QUÉ?- miró alrededor y de su chaqueta sacó un pequeño frasco de mermelada y una cucharilla.- Que bueno que siempre tengo esto, ¿cuánto tardarás?
-No lo sé, y menos si me hablas.
-Lo siento. Sólo…date prisa.
Adrien dejó a Marinette abajo del puente, ya allí suspiró y le miró.
-Marinette, quédate aquí, iré a ayudar a otros.
-Adrien…- Adrien se voltea y le sonríe.
-Tranquila, sé que Ladybug aparecerá, por eso puedo ir confiado a ayudar a los demás.- dicho eso se fue y Marinette después de un momento reaccionó.
-Tikki, hay trabajo que hacer.- le dijo con una sonrisa a su kwami al abrir su bolso.
-Di las palabras Marinette.
-¡Tikki, Transfórmame!- al terminar la transformación Ladybug usó su yoyo para ir donde el peligro, al hacerlo Adrien salió de su escondite y sonrió.
-Tu gato va para allá, Plagg… ¿Plagg?- notó por primera vez que no estaba en su mochila.- ¡Plagg!
-Aquí…- al voltear ve a Plagg, le mira confundido y después un brillo verde le cegó y Plagg se dejó caer en su cabeza.
-Espera, ¡¿ERAS TÚ?!
-Luego me agradeces que te hayas casi confesado. Ahora ya no tienes dudas sobre tus sentimientos por mi reina.- lanza un sonoro suspiro.- Necesito mi queso…- Adrien lo toma y saca de su mochila su queso.
-Terminando esto tú y yo hablaremos seriamente.- Plagg se lanza al queso.
-Sí, sí, como quieras.
Vulpine había llegado primero y ahora peleaba contra la estatua de un león, mientras el akuma, un joven escultor al que habían criticado su trabajo y comparado con el Theo Barbot y las estatuas de Ladybug y Chat Noir que había hecho hacía meses. El akuma vestía una bata de trabajo blanca, una boina negra y un antifaz, su piel era demasiado pálida y sus cabellos de un color morado. En su mano tenía un martillo y cincel y miraba del espectáculo desde uno de los balcones de los edificios.
-¿Qué pasa zorrito? ¿No puedes escapar de mi mascota?- Vulpine esquivó al león y lo golpeó con el escudo pero era muy duro.
-¿Y sí mejor bajas tú y estamos en un mano a mano? ¡Ah!- esquiva al león pero es golpeado por un zarpazo que lo tiró al suelo. El akuma vio todo desde arriba y se rió.
-Pronto cuando aparezcan tus compañeros me haré de sus miraculous. Y ni tú ni nadie podrá…- en ese momento el yoyo de Ladybug tomó su brazo y lo jaló haciendo que cayera del balcón.
-¿Decías?- el akuma se levantó y miró a Ladybug.
-Vaya, vaya, me faltan dos, pero no me importa, Ladybug, entrégame tu miraculous.
-Si Chat estuviera diría que esa frase ya está muy gastada.- el akuma molesto va hacia un autobús y al tocarlo con su cincel éste cambió de forma a una mantis religiosa de metal.
-Más te vale comenzar a correr.- Ladybug no podía creer el tamaño de ese insecto metálico y el akuma se ríe.
-Si no me entregan sus miraculous entonces se van a enfrentar a mi más grande obra. Ya lo verán.- el akuma se marcha corriendo y Ladybug esquiva a la mantis juntándose con Vulpine.
-¿Gran obra? No entiendo.- pero Ladybug sí al ver la dirección que tomó el akuma, la Torre Eiffel.
-Yo creo que sí.
-Oh…-ambos esquivan aquellas esculturas.- ¿Dónde están Chat Noir y Bee?
-No lo sé, pero estoy segura que vendrán.
Breezy saboreó la mermelada y al fin estaba lista y Plagg terminó su queso al fin.
-Ya estoy lista Juliet.
-Ya me llene…
-Bien Breezy.
-Perfecto Plagg.
-¡Breezy!
-¡Plagg!
-/¡Transfórmame!/
Ladybug y Vulpine peleaban contra aquellas esculturas, Ladybug enredó las patas de la mantis con su yoyo pero ésta la jaló y no tuvo más que otra que soltar su yoyo y esquivarle, mientras que Vulpine que lograba hacerle mella a la estatua no la detenía. Ambos héroes se juntaron y cuando las estatuas iban a por ellos se escucharon las voces de sus compañeros.
-¡Honey Drop!¡Encierra!
-¡Cataclysm!- la mantis fue completamente destruida y el león encerrado en la burbuja. Ambos héroes cayeron enfrente de sus compañeros.
-Disculpa la tardanza my lady pero este gato no podía salir sin sus garras.
-No te preocupes Chat, sé por qué no pudiste llegar antes.- Chat sonrió y Bee es quien interrumpe el momento.
-Disculpen, pero ¿dónde está el akuma?
El akuma llegó a la Torre Eiffel y vio la gran estructura con una amplia y torcida sonrisa.
-Mi mayor obra…- la mariposa morada aparece en su rostro.
-Hazlo, y recuerda que aún me debes los miraculous de Ladybug y Chat Noir, que no se te olviden.
-No se me olvidan, y cuando mi mayor obra esté nadie podrá detenerme.
-¡Eso si te dejamos!- gritó Chat Noir y lanzó su bastón haciendo que soltara el martillo.
-Ya es tarde.- clavó el cincel en la torre y ésta comenzó a cambiar de forma, hasta hacer una forma humanoide gigante.- ¡Mi obra maestra!- todos quedaron con la boca abierta.
-Ok, eso sí es grande.- dijo Vulpine.
-Ah, my lady… ¿tienes algo que pueda ayudarnos?
-Déjame ver. ¡Lucky Charm!- lanzó su yoyo al aire y cayó en sus manos un cilindro de sellador en espuma.- ¿Sellador?- El akuma se ríe estando en el hombro de aquel gigante.
-¡Entréguenme sus miraculous o destruiré Paris!- Ladybug miró alrededor, la estructura, la mano del artista.
-Bien, chicos, vamos a tener que subir.
-Eso me temía.- le dijo Chat Noir y todos esquivan el gran pie de aquella figura para comenzar a subir desde adentro, la figura comenzó a moverse y el akuma frunció el ceño y clavó el cincel.
-¡No subirán!- al clavar el cincel la estructura comienza a cambiar, las vigas se mueven de un lado a otro, Ladybug sale al exterior con Chat Noir para seguir subiendo y Vulpine siente un golpe atrás de él pero antes de caer es sujetado por Queen Bee que lo saca
-Abejita te debo una.
-Mejor me debes una cita.
-¿Qué? ¡Ah!- Bee lo sujeta y lo empuja para esquivar unas vigas que seguían moviéndose, el gran gigante que antes era la Torre Eiffel comenzó a avanzar hacia los edificios. Ladybug y Chat Noir llegaron primero. Chat Noir lanzó su bastón pero el akuma le esquivó, Ladybug se posicionó y comenzó a regar el sellador por todas partes, el artista iba a por Chat Noir cuando Vulpine y Bee aparecen.
-¡Ilusoire Fire!- el akuma se vio rodeado de varios Chat Noir que tenían su misma sonrisa burlona, retrocede espantado.- Sí, entiendo el sentimiento.
-¡Esto no se acaba aquí!- el akuma gritó y clavó su cincel pero no pasó nada, se dio cuenta que el cincel se había pegado en el sellador que Ladybug había regado por todo el lugar.- ¡No! Es muy blando…- al intentar tomar el cincel el yoyo de Ladybug lo toma primero y lo azota contra la estructura que se detiene en su andar. El akuma sale del cincel roto.
-Ya no harás más daño pequeño akuma.- lanza su yoyo.- ¡Yo te libero del mal!- lo atrapa con éxito.- Te tengo. Adiós pequeña mariposa.- la pequeña mariposa blanca voló encima de ellos y lanzó el sellador al aire.- ¡Miraculous Ladybug!- todo regresó a la normalidad, y los daños causados fueron reparados, la torre volvió a su lugar y todos estaban en el mirador donde el joven artista regresó a la normalidad.
-¿Dónde estoy?
-/Bien hecho/- dijeron los cuatro chocando puños.
Las ventanas de la habitación se cerraron dejando la habitación a oscuras, Hawk Moth perdió su transformación y gritó exasperado.
-¡No importa cuánto me tarde o qué deba hacer! Esos miraculous serán míos, mi deseo será cumplido.- Nooroo vio a su portador irse y niega con la cabeza.
-Se está perdiendo. No podrá seguir así…
-Bueno bichito, siento mucho dejarte pero mi transformación ya casi termina. Nos vemos.- Chat Noir se marcha y Ladybug sonríe.
-Ese gato…bueno chicos, nos vemos.- Ladybug también se va y Bee iba a hacer lo mismo pero Vulpine le detiene.
-¡Bee! Espera…- ella le mira y él parecía contrariado.- Yo…lo de la cita ¿era una broma?- ella sonríe y con la cerbatana hace que le mire a los ojos.
-Mira y observa bien zorrito, te puedes llevar una sorpresa conmigo.- se separa de él al escuchar la última alarma.
-¿Qué? Espera, ¿acaso te gusto?
-Tú que crees.- ella le guiña el ojo y se marcha dejando a Vulpine con los ojos como platos.
-No me puede pasar esto…
La fiesta ya estaba lista y Alya miro su teléfono, estaba molesta porque no pudo ir a ver la pelea con Ladybug y ahora Adrien no contestaba sus mensajes.
-¡No lo puede creer! Primero me pierdo una gran pelea y ahora Adrien y Marinette están perdidos, ¿no puede ir peor este día?
-¿Alya?- la puerta del salón de abre dejando ver a Marinette.- Pero qué es…
-¡SORPRESA!- gritaron todos y Marinette sonríe no pudiendo creerlo, Nino pone la música y Marinette abraza a Alya.- Gracias, gracias.
-Hey, te dije que tendría tu regalo de cumpleaños esta tarde.- Rose se lleva a Marinette y Adrien se acerca a Alya.
-Siento haber tardado pero pasaron cosas. Y…Alya, eres la amiga de Marinette y debo decir que no sé qué darle, no soy bueno dando regalos.- Alya sonríe al ver a Adrien así.
-Oh no te preocupes, tengo el regalo perfecto que le puedes dar.
-¿En serio? ¿Qué es?- ella toma un papel de su mochila, cinta adhesiva, escribe algo y se lo pega a la frente.
-Suerte.- Adrien ve cómo se va y él se quita la cinta de la frente viendo el mensaje y sonríe.
-Gracias Alya…- dice al ver el "TU" escrito en el papel y va con Mariette. Lila llegó a la fiesta con ropa limpia, al no ver a Claude ella frunce el ceño y se acerca a Nino que estaba de DJ.
-¿Dónde está Claude?
-Oh, él se tuvo que ir, le surgió un compromiso.- Lila frunció el ceño, se daba una idea de qué era ese compromiso, o quién.
Juliet bosteza y se deja caer en su cama, Breezy igual sale de su escondite y con un peine intenta peinar algo del cabello de su portadora.
-Deberías descansar.
-Sabes que no puedo…por cierto, sé que leíste mi diario.- Breezy se paralizó.
-No…cómo crees.
-Lys…es el nombre que me gustaría poner si tengo una niña.- dijo sonriendo y suspiró.- Espero que Vulpine entienda el mensaje.
-Si no lo hace yo se lo haré saber a la fuerza.- de repente escuchan que tocan la ventana y Juliet se levanta, al abrir ve a Vulpine con una flor en mano.
-Buenas noches. Una flor para otra más hermosa.- ella toma la flor.
-Gracias, aunque sabes, no me gustan las flores así.
-Oh…lo siento, a la próxima traeré chocolates o…
-No, no me entiendes, me gustan las plantas, las adoro, pero vivas, así puedo cuidarlas, las flores así se marchitan, es triste después.
-Oh…entonces para la próxima te traeré una linda planta, muchas.- le dijo guiñando su ojo.- Te ves cansada, ¿pasa algo?
-La verdad es que sí, estoy digamos ocupada. ¿Quieres ver en qué?- Vulpine parece dudar.- Tranquilo, mi abuela no está.- le lleva hasta la veterinaria por una puerta que conecta con la casa, Vulpine había notado en el camino, afuera en el patio trasero algo envuelto en una lona pero decide no preguntar, al entrar van a un cuarto y allí tendidos en una frazada tres cachorritos dormidos.
-Vaya, qué lindos.
-Los rescatamos hace poco, su madre está muy débil y no puede alimentarlos aún.- dijo mostrándole por separado a una perrita de pelaje negro y café dormida.- Por eso me despierto cada dos horas para alimentarlos, mi abuela ayuda pero…sé que es pesado para ella, por eso no la molesto.- Vulpine acaricia uno de los cachorros que apenas se mueve y bosteza.
-¿No te gustaría unas patas extra?- ella le mira sorprendida.
-Tú quieres…
-Por supuesto, podría hasta hacerte compañía.- ella sonrió y asintió bajando la mirada sonrojada.
-Gracias.- lo que no se espera es un beso en la frente y le mira con grandes ojos.
-No hay de qué ángel.- ella le mira completamente sonrojada y eso hace que Vulpine le dé una dulce sonrisa.- Bien, vamos a ver los horarios…- dice fijando su atención en los cachorros, ella le mira y sonríe feliz de tenerlo allí. Esa noche Marinette recibiría la visita de cierto minino que le llevaría un juego de lápices de diseñador, cosa que a ella le encantaron y cierto zorrito haría visitas esa noche aunque se quedara dormido en clases.
Un feliz día para todos, de una forma u otra donde los corazones se conectaron y revelaron los sentimientos que sentían unos de los otros.
Una semana después Plagg terminaría su "sufrimiento" alterando un poco la balanza a su favor, o mejor dicho, quitarle algo de peso a la balanza de Adrien, el señor Agreste no tuvo de otra que dejarle la dieta anterior con todos los quesos y aunque sabía que estaría eternamente agradecido con su reina, debía darle oportunidad al chico, después de todo, él ya entendía qué significaba el amor.
…..
Espero les haya gustado el capítulo, tenía tantas cosas y tenía que acomodarlas, perdonen que no di más protagonismo al villano. Y también perdonen de nuevo la demora, la razón fue un dolor de cabeza que me duro días, y aunque aún me duele un poco hoy me dije: "SI PUEDO HACERLOOOO!" Y lo logre, lo terminé y lo publiqué. De aquí comienza el drama y…sé que me van a querer colgar pero es parte de la trama, lo siento. TwT. Como sea, gracias por los reviews, no me tiren tomatazos piedad, un abrazo y hasta la siguiente! XD
Respuestas:
ZarcortFan25 –Hola, gracias por el review y…es verdad, creo que tiene que ver con la magia que tienen, pero da igual. Y ya le dieron su merecido a Lila, y aún falta…
Claude: Hola, pues me alegra no ser tu tipo porque con ser el tipo de Juliet me basta. *en el fondo Juliet se sonroja*
Plagg: Una poderosa kwami…pffft! JAJAJAJAJA! Qué risa!
Ya no les hagan caso, saludos Zarcort, Chanel y Marisse y espero su siguiente capítulo. XD
Deidydbz, Mirioria, MissCheeseOwO, Valentina, Miki2005, LiRiO23, Guest 2 – Gracias por sus reviews, me alegro que les guste la historia y seguiré adelante, espero les siga gustando y gracias, gracias por su apoyo.
GreenieWindRunner – Hola, gracias por el coment y…si, me van a querer ahorcar en el próximo…necesito preparar mi testamento T_T
Forever MK NH – Te vas a llevar una sorpresa, tú y muchos de como la descubre.
NelmUnicorn – Dejar la historia?! Ni cortándome las manos! Pero qué bueno que te gusto y ya son amigas, aunque no sepan sus identidades.
HijaDeFrazel – Bueno, no es la mejor pero hago la luchita XD
Sou, ghoul – Al fin alguien se tenía que enterar, y…espero te haya gustado como puse a Plagg. Sorry si no, en serio. Y sip, PUNTO PARA JULIET!
Guest 1 –Gracias por tu review, en serio y sí, los apreciaran mucho y pronto todo se aclarara y…por favor no te unas a la revuelta contra mi en el próximo capítulo, POR FAVOR!
GwenMcbain – Creo que acabo de crear una pareja mega shipeable…. Shippeo!
Bk – Y va a haber más MariChat!
Mafer el panda – Gracias por comentar por el cap. 8 y sobre el reciente, y sip, ya lo sabe y querrá a Marinette para él solito.
