Declaración: No soy dueña de los personajes de Naruto (Claramente se nota), que aquí se mencionan. Solo los tome prestados, para hacer locas historias que salen de mi imaginación, donde veo a estos personajes en mundos alternos
Dolor… era todo lo que podía sentir la chica Hyuga en esos momentos al despertar, y es que, lo único que sabía con certeza, era que ese dolor estaría con ella, durante un largo rato. No se acordaba muy bien de lo sucedido la noche anterior, solo recordaba, vagamente el rostro de Neji sonrojado, y la sonrisa de niño de Naruto, además, de la tristeza en los ojos azules de Ino
No recordaba muy bien, pero cuando trataba de recordar si vio a Tenten, una rabia extraña pasaba por su cuerpo, tensándola de momento, y no entendía cuál era la razón por la cual ella se sentía molesta con la castaña. ¿Acaso la Kunoichi le había hecho o dicho algo ofensivo la noche anterior?
Hinata negó con la cabeza, eso era imposible. Si bien, Tenten era directa al hablar, y no tenía miedo de expresar sus opiniones, también era cierto que no hablaban mucho, y no se podrían considerar amigas; además, si la castaña hubiera mencionado algo molesto, no le guardaría rencor, solo se sentía mal por dentro y jamás lo diría, así era ella. Se guardaba todo aquello que la lastimaba, pero nunca odiaba a la persona que la hería, pues siempre trataba de encontrar una razón para justificar las reacciones de las demás personas
Pero el solo pensar en la chica de cabellos castaños, la hacía sentir más mal, su cabeza iba a explotar, estaba segura de escuchar palpitaciones en su cabeza. Además, tenía un dolor extraño en las caderas, y por más que deseaba salir de la cama, sentía que estaba muy cómoda como para salir de ahí, y enfrentar a Neji, quien de seguro debía estar por el cuarto ¿Acaso ella se había portado de manera impropia con él, y por eso no estaba esa mañana en el cuarto con ella?, era una posibilidad, pues el ninja había amanecido a su lado desde el día que se casaron, y aun cuando el hombre despertaba antes que ella, siempre se encontraba en la habitación, mirándola, o simplemente meditando a un lado de la cama, siempre esperando a que ella despertara, y así salir los dos de la habitación, como si fueran una pareja de recién casados enamorados. Pero solo para guardar las apariencias en en la residencia Hyuga
La kunoichi se tocó las caderas, y sintió más dolor, pero eso no fue lo que más le asombro, más bien, fue descubrir que su cuerpo estaba por completo expuesto, y como si fuera una película, empezó a recordar los sucesos de horas atrás, desde que llego con Neji a aquel lugar, hasta que descaradamente empezó a poner en práctica los consejos del Icha Icha
Su rostro se enrojeció, luego se puso azul, y así siguió… ¿Ella había abusado de Neji?, no parecía en sus recuerdos exactamente así, pero era seguro que ella había iniciado todo, así que podría tomarse como que ella lo obligo a tener intimidad. ¿Esa era la razón por la cual cuando despertó no sintió el cuerpo de Neji junto al suyo? ¿Acaso ahora la odiaba por lo que habían hecho?
Nuevamente palpo el lado opuesto de la cama, esperando encontrar el cuerpo masculino de Neji, pero una vez más, noto que este no se encontraba ahí. La cabeza le volvió a palpitar, pero aun así no deseaba salir de entre las sabanas, y es que después de recordar lo que había hecho, solo sentía más vergüenza, y pensaba que Neji la despreciaría por volver a hacerle caer en esos deseos tan extraños que sentían sus cuerpos al juntarse
De pronto escucho el chirrido de una puerta, y un par de pasos se acercaron a ella
Hinata prefirió no moverse ni un centímetro, y es que no deseaba mirar a Neji en esos momentos tan extraños y desconcertantes, cuando sus recuerdos estaban regresando de manera rápida, además, él no debía mirarla desnuda, y menos en esa posición tan incómoda en la que se encontraba; además, precisamente a él, era a quien menos deseaba ver en esos momentos, porque no sabía cómo debía actuar, si pedirle una disculpa de manera inmediata, o simplemente fingir que la resaca le impedía tener recuerdos de lo sucedido
Sin embargo, las palabras de Neji dichas de manera sensual, donde le decía que deseaba tocarla y se tocado por ella, le hacían vibrar la piel, haciéndola sentirse mareada y estremecida de nuevo. Pero en esos momentos se había quedado completamente tiesa en la cama, sin siquiera mover un musculo para fingirse aun dormida, esperando que esa actuación sirviera para que Neji le creyera aun descansando y tal vez, no le pidiera explicaciones de sus acciones
Sin embargo, los pasos que escucho, se detuvieron poco después de entrar a la recamara, y solo se podían escuchar ruidos extraños, de algunas piezas chocando entre sí, mientras parecía que alguien servía el té, pues podía escuchar el agua cayendo en la taza, y suave aroma a té de flores
Aun debajo de la sabana, activo el byakugan, para mirar mejor quien y que hacia la persona en la habitación. De inmediato distinguió la figura, y era de una figura delicada, que se movía poco, solo lo necesario para preparar algunas cosas y dejarlas en una mesa
¿Qué hacia una chica entrando en su habitación?, bueno, era claro que la persona en su habitación no tenía la intención de lastimarla. Solo parecía estar sirviéndole un par de cosas, pero… ¿Quién y por qué?
Desactivo el byakugan, y se asomó solo un poco por encima de la sabana que le cubría, topándose así con una dulce y cálida sonrisa, del rostro de la misma chica pelirroja que les había recibido la noche anterior cuando llegaron al aquel pueblito, solo que ahora, la chica se veía aún más vivas que la noche anterior, y parecía emanar un aura más alegre que antes
Hinata sintió que moriría de la vergüenza de ser descubierta en aquella situación, y más aún, cuando quien la descubría, era una completa extraña. Tal vez aquello debía ser causa de tranquilidad, pues la chica no la conocía, así que no debía tener la mínima idea de quien era ella, o de su situación; pero, aun así, el solo saber, que debajo de esas sabanas estaba completamente desnuda, y saber el porqué, de tal situación, la hacía sentirse incomoda, insegura, y tremendamente avergonzada
-¡Buenos días!- La dulce y tranquila voz de la joven sonó como calmante
Hinata aún estaba sonrojada, pero trato de sonreír aun con la sabana cubriendo su cuerpo, hasta casi cubrir sus ojos perla
-Disculpe que haya entrado así de repente, y la despertara… no era mi intención, solo que su esposo me pidió como favor dejarle un té y esto- La chica peli roja enseño una pequeña pastilla blanca que estaba justo a un lado de la taza de té humeante
La Kunoichi solo deseaba que aquella chica no notara su falta de ropa, así que solo logro asentir desde la cama, mientras trataba de controlar sus nervios
-Gr… gracias- Hinata aún seguía en la cama, y no tenía la intención de levantarse, al menos no, mientras aquella chica siguiera en la recamara -Disculpa… ¿Has dicho que mi esposo te pidió que hicieras esto… lo has visto? - Su pregunta sonó un poco insegura, su voz sonaba temblorosa y el que estuviera prácticamente escondida bajo las sabanas no ayudaba en nada
La peli roja sonrió un poco
-Ha bajado hace unos momentos, solo me pidió traer el té… y salió. Dijo que, si despertaba, le dijera que regresaría pronto- La peli roja sonreía con ternura -El comedor está abierto, si gusta bajar a desayunar, o bien puedo traerle algo a su recamara-
Hinata negó con la cabeza, tratando de formar una sonrisa tímida
-Gracias… yo bajare-
La peli roja asintió, y se dio media vuelta, dejando a la chica Hyuga sola en la habitación, quien tan pronto escucho la puerta cerrándose, soltó un largo suspiro, y de inmediato se levantó con las sabanas envueltas en su cuerpo
Sin saber cómo o cuando, un aroma agradable estaba llegando a sus fosas nasales, así que sin saber por qué, acerco más las sabanas a su rostro, inhalando profundamente el aroma que desprendía aquella tela. Por unos breves segundos, cerró los ojos, concentrándose solo en ese aroma particular que despedía la sabana, reconociendo de inmediato aquel aroma, como el aroma de Neji; y sin comprender el por qué lo hacía, solo pudo sonreír un poco contra la sabana
Aquel aroma que poseía Neji era sumamente agradable, tranquilizador, y excitante. Sin darse cuenta, se encontraba parada frente a la cama, envuelta entre las sabanas, apretando contra su cuerpo para poder llenarse de aquel aroma que le estaba siendo sumamente agradable, y cada vez más deseable
Cuando al fin se dio cuenta de lo que estaba haciendo, bajo la sabana de su rostro, y miro a todos lados, como si tuviera temor de ser descubierta en lo que estaba haciendo momentos antes. Tal y como si aquello que hacía, fuera algo malo, algo de lo cual tenía que sentirse avergonzada, y es que, no se sentía bien haciendo aquello, pues, aunque se había acostado con Neji, aun sentía que no debía pensar en él, de esa forma. Pero la realidad, era que ya no podía pensar en él solo como un simple guardián, o compañero shinobi. Su forma de verlo, estaba cambiando, y aun no podía dejar que sus sentimientos aceptaran la realidad
-¿Pero qué es esto… porque me duele el pecho?- Hinata susurro, como si alguien más pudiera estarla escuchando en esos momentos -Es, solo Neji… mi… mi…- Suspiro algo fastidiada
No sabía que decirse, no sabía que le estaba pasando, no entendía bien por qué su cuerpo reaccionaba de aquella manera tan solo de pensar en Neji. Después de todo, Neji, era como su hermano mayor, su compañero de entrenamiento, ellos eran familia… entonces, ¿Por qué se sentía tan bien estar con él de manera intima?, ¿Por qué solo su aroma era capaz de llenarle el pecho de deseo y desconcierto?, ¿Por qué no dejaba de pensar en él?, y ¿Tenten estaba en verdad enamorada de Neji?, el dolor en la cabeza le regreso a su realidad, punzando un punto fijo en su frente, recordándole la resaca que aun debía tener
Solo pensar en la posibilidad, donde Neji decidiera pedirle terminar su matrimonio arreglado, para poder empezar una vida junto a Tenten, o cualquier otra Kunoichi o civil, del agrado de Neji, le hacían revolver el estómago, y sentir una molestia extraña que le apretaba el estómago, tal y como si tuviera un nudo enorme, que le hacía sentir que vomitaría
Hinata decidió que lo mejor era salir de aquel cuarto, que solo le estaba provocando sentimientos confusos respecto a su guardián, con quien horas antes había compartido la cama, y sus cuerpos sin restricción alguna
Decidió que lo mejor sería tomar aquel medicamente que le habían llevado, seguro eso le ayudaría a controlar el dolor de cabeza que le punzaba en zonas específicas, cada pocos minutos. Además, una ducha y algo de comida, seguro le caerían muy bien, y ayudarían a despejar su mente de dudas extrañas, y cuestiones sin sentido que la tenían tan mortificada
Estaba casi segura que lo, que le pasaba con Neji era solo, producto de conocer con él, una nueva experiencia, y por eso mismo, no podía sacar aquello de su sistema, y solo la hacía desear más, de manera un poco descontrolada
-0o0-0o0-0o0-0o0-0o0-
-¡Lo siento! ¡No fue mi intención! -
El grito se escuchó por las calles de aquel pueblo tranquilo
Y es que la voz era masculina, pero se escuchaba terriblemente angustiada, como si temiera por su propia vida. El sollozo que siguió a aquel grito, solo alerto a los presentes, logrando que las personas más cercanas al lugar, fueran en auxilio de la persona que pedía por su vida de manera suplicante y sumisa
Neji estaba contra una pared, tenía los ojos cerrados, y los brazos cruzados en el pecho. No se molestó en ir a donde el grito resonó. Sin duda, conocía esa voz suplicante, había tenido la oportunidad de escucharla en otras ocasiones, y sabía que no debía meterse en el camino de quien fuera su verdugo en esos momentos, además, solo existían dos posibilidades, y sin duda estaba seguro que cualquiera que fuera… se lo merecía
Solamente abrió un poco los ojos cuando escucho el chillido de una mujer
Una sonrisa maliciosa cruzo por sus labios, sin duda el rubio se lo merecía. Pero al mismo tiempo sintió un poco de pena por el ninja, después de todo, gracias a su extraña invitación para celebrar su matrimonio, él había logrado nuevamente acercarse a Hinata e intimar con ella
Pero, por otro lado… igual había dejado la habitación antes de que ella despertara, por la misma razón, no quería asustarla. Seguramente Hinata no recordaba los sucesos de la noche, y recordando como, la última vez que intimaron ella lo miro con miedo, le hizo pensar que tal vez, estaba haciendo lo correcto al salir antes de que ella se levantara, no era su mejor plan. Él quería acercarse a ella, conquistarla, pero… sabía perfectamente bien que ahora no era el mejor momento para estar tan cerca de ella, solo debía esperar a que ella saliera y estuviera tranquila, relajada… Además, si Hinata hubiera estado consiente, seguro no habría hecho todas aquellas cosas, y más aún… si ella se enteraba de lo que él había hecho horas después, tal vez, lo mataría y perdería cualquier oportunidad que pudiera tener para con ella
Pero el mismo no podía contener su propia felicidad. Pues la sonrisa que había en su rostro, era por los recuerdos de lo sucedido… pero la amaba tanto, que no pudo resistirse
Flashback
Su corazón estaba acelerado, su piel increíblemente caliente, y sin duda, había un peso extra en su cuerpo, el cual, cubría casi la mitad de su desnudes
Perezosamente abrió los ojos, parpadeando un par de veces, y aun cuando todavía estaba la recamara oscura, pudo distinguir el cuerpo caliente que se aferraba al suyo, casi como si la vida de la otra persona, dependiera de la suya propia. Su nariz comenzó a cosquillar, y un aroma a fruta empezó a subir por sus sentidos; sin duda alguna el cabello de Hinata era suave y con aroma dulce, además las hebras del cabello de la chica, estaban cosquillando en su rostro, y es que la kunoichi estaba aferrada a su cuerpo, mientras escondía su rostro en el pecho de él
-Hinata-sa…- Se detuvo, recordando que la misma Hinata le había dicho que no volviera a usar el sama en su nombre -Hinata-chan-
Su voz era suave, en leves susurros, pero, aun así, no conseguía respuesta de parte de la chica, solo leves suspiros, y débiles respiraciones de parte de ella
-Hmm- Hinata se removió, frotando su rostro un poco más, contra el pecho de Neji
Neji trato de levantarse, no era que le incomodara estar así con Hinata, pero el sentir la fricción del cuerpo suave, y desnudo de Hinata contra el suyo, sin duda era un estimulante bastante fuerte como para ignorarlo. Paso suavemente sus manos por los hombros de la kunoichi dormida, y trato de separarse del abrazo de la chica, pues su entre pierna empezaba a despertar, y aun cuando el mismo estaba muy cansado, el deseo empezaba a burbujear en su interior provocándole cada vez más que saliera del estado medio dormido en que se encontraba enteramente
Sin embargo, en cuanto trato de retirar a la chica, sintió un escalofrió que le recorrió la espalda, y había sido provocado por la suave caricia que los pechos de Hinata le estaban otorgando a su pecho descubierto, mientras que podía sentir como los pezones de la chica, estaban completamente erectos, sin motivo aparente. El genio, trago duro, y evito mirar a su esposa, trato de concentrarse en los cabellos negros azulados de la chica, y en salir de la cama lo antes posible, para ir al agua fría, y conseguir algo de ropa, rogando que la chica estuviera demasiado dormida, como para percatarse que cada vez más, su miembro se endurecía con el roce continuo de una de las piernas de Hinata
¿Por qué tenía que estar pasando por toda esa tortura?, solo deseaba llenar de besos el rostro de la chica, y pasar su lengua por la piel de ella, comprobando una vez más, que lograba estremecer a la chica con cada toque que le otorgaba, mirando con atención, como ella temblaba y su rostro se desfiguraba por el placer, cuando sus manos tocaban los puntos sensibles que estaba descubriendo que tenia
El mismo se había impuesto, esa auto tortura cuando decidió aceptar casarse, pero en esos momentos, donde podía apreciar la a Hinata, dormida, con el rostro relajado y abrazada con fuerza a su cuerpo, mientras frotaba su rostro en él; bien podía decir, que pasaría una y mil veces, por la misma tortura que el mismo se imponía, si tan solo estuviera seguro de poder mirarla así a su lado solo por unos pocos minutos al día, sin duda, sería suficiente para él, para subsistir
Hinata movió sus piernas, frotando con fuerza la erección de Neji, provocando que el genio gimiera un poco, pero rápidamente, se mordió los labios. Apenas horas antes había estado con Hinata, la había visto actuar de una manera muy diferente a la que solía ser usualmente, logrando así, que conociera una faceta de Hinata, donde ella podía tomar la iniciativa y provocarlo con solo una mirada, y un par de toques
Pero justo ahora, Neji parecía volver a despertar, y su cuerpo parecía querer más de la chica que se aferraba a él, reclamándole, que la volviera a tomar en esos momentos, que la despertara, y le exigiera que se hiciera cargo de lo que ella misma, de manera inconsciente había provocado
Antes de él mismo darse cuenta, ya se encontraba tomando con fuerza las manos de Hinata, mientras sus labios buscaban los de la durmiente kunoichi, y saboreaban aun el sabor a sake en ella, logrando después de unos momentos que la chica moviera un poco sus labios, correspondiendo de manera torpe al beso
Aun dormida, el cuerpo de Hinata estaba reaccionando a las caricias que Neji le estaba otorgando, provocando que ella, se retorciera cuando las manos del genio bajaron a sus caderas, mientras acariciaba con delicadeza
-Hinata-sama- Susurro contra el oído de la chica
Aun le costaba llamarla con más familiaridad, pues para él, ella estaba en un nivel inalcanzable, uno del cual egoístamente él, la había descendido para poder poseerla, y tocarla a su antojo. Se sentía culpable de disfrutar de esos momentos, de poder ser libre de mirarla, y tocar su suave y blanca piel, de poder mirar sus labios aun un poco hinchados por los besos que le había dado horas antes. Pero, aun así, se sentía feliz de ser él, quien disfrutara de mirar a la chica en ese estado
Sus labios pasaron al cuello, y dejo un par de besos en el recorrido, mientras sentía como las piernas de Hinata empezaban a temblar, provocándole cada vez mas
El castaño tenía el cabello un poco alborotado, logrando así que callera en su frente, obstruyendo su vista a momentos, así que detuvo sus besos por el cuello de la kunoichi, y trato de tirar de sus cabellos, acomodándoles atrás. Su pecho de pronto estuvo separado por completo del de Hinata, y entonces, volvió a sentir como los pezones de la chica le rozaban la piel, haciendo que se sonrojara, y se excitara aún mas
Un gemido leve se escapó de los labios de Hinata cuando Neji metió dentro de su boca uno de sus rosados pezones, para empezar a succionarlo, mientras daba lengüetazos, que solo provocaban que la kunoichi dormida, experimentara placer mientras aun su conciencia seguía en el más cálido y profundo sueño
No sabía si estaba mal, o si estaba bien tocarla de tal forma sin su permiso, pero no podía encontrar otro momento donde se pudiera sentir más libre de tocarla como deseaba, sin restricciones, sin la conciencia que le decía que él jamás estaría a su nivel, y que solo por un capricho extraño de la vida, había logrado conseguirla para sí. En esos momentos no había nada ni nadie que le impidiera acariciar la suave piel que anhelaba, mientras el calor de su cuerpo aumentaba
No le importaban las consecuencias en esos momentos, solo quería sentirse más cerca de ella, y pensaba con más ganas, y más fuerzas, enamorarla. El corazón de Hinata, debía ser suyo, solo suyo… llenarse de felicidad solo con él, y sus ojos solo debían mirarle a él con lujuria, su boca, solo debía enredarse con la suya, sus manos, solo debían tocar su piel, su cuerpo, solo debía estremecerse con su tacto, y a cambio, estaba dispuesto a dar lo mismo que estaba pensando exigir de ella
Fin Flashback
Solo necesitaba un poco de espacio, pero sin duda, tenía que trazar un plan para hacerla enamorarse de él, después de todo, ella debía quererle de esa manera al menos, un poco. No había otra explicación para las reacciones de su cuerpo al sentir el tacto de sus manos
Y estaba más que claro que sentía atracción por él, pues ella misma le había confesado, que deseaba ser tocada por él, que buscaba sus caricias, y el placer que podía otorgarle
Además, tenía una gran ventaja… estaban de viaje solos, y ella era su esposa
Neji miro a Tenten con Ino salir de aquel lugar, notando la mirada de rabia que la castaña tenia, mientras Ino, parecía simplemente soñolienta. Pensaba hablar con la kunoichi experta en armas, pero no era el momento, quizás ella recordaba lo sucedido la noche anterior, y la verdad, él no quería herir sus sentimientos, solo deseaba aclarar las cosas con la chica
La apreciaba como su compañera de equipo, como amiga incluso, pero no podía permitirle a la chica volver a pasar el límite de la noche anterior, cuando ella le había besado repentinamente. En cuanto volvieran él, y Hinata de su viaje, hablaría con la castaña. En esos momentos opto por esconderse para no toparse con el pequeño grupo de ninjas que debían dejar el lugar
