La Deidad Embarazada

Summary: Tomoe no tenía idea de lo que se sentía ser padre, y Nanami le acababa de dar la tan afamada noticia: "Estoy embarazada". ¿Qué es ese sentimiento tan desesperado de protegerla más que antes? ¿Podrá el cuerpo humano de Nanami soportar la energía espiritual de un hibrido? [Serie de One-shorts]

Tercer Mes: Compromiso

El peliplateado veía a través de la abertura en la puerta. Sus ocelos se movían por el lugar buscando la figura somnolienta de la castaña que descansaba sobre las cobijas. En la pared, el reloj marcaba poco más de las 4:00 p.m.

"Casarnos… ¿Eh?"


Flashback

—Nee… Tomoe-kun. —Llamó la vocecilla infantil del albino que le observaba arrancar las hierbas.

—Tsk… ¿Qué quieres y, ¡Por qué no estás trabajando!? — Regañó Tomoe al verlo sin preocupaciones.

—¿Cuándo le pedirás a Nanami-chan que sea tu esposa? — El semblante de su interlocutor cambió de inmediato. "¿Mi esposa?" —Sí, ya sabes. La gente hablará mal de Nanami-chan por ser madre a corta edad. —

—A ella no le importa en lo más mínimo. — Intervino ignorando su comentario.

Mizuki no había dejado de darle vueltas al asunto, y estaba seguro de que él también lo pensó en un momento. —Nanami-chan es ignorante de lo que digan de ella, pero… ¿No crees que está pensando cosas como el qué dirán de Tomoe-kun? —

Fin del Flashback


La serpiente tenía razón, probablemente a ella le habría pasado por la mente que los humanos dirían cosas similares. El convertir a esa chica en su esposa era algo que había añorado desde que descubrió sus verdaderos sentimientos, sin embargo ahora se veía abrumado por la situación. Sabía que la amaba y que era correspondido, pero cómo… cómo le iba a pedir que fuera su mujer. Siempre había imaginado verla en el altar resplandeciente con un kimono blanco y puro como lo era su alma y sentimientos. ¿Se vería más hermosa? ¿Eso era posible? Cerró la puerta de la habitación tras contemplar la figura moverse bajo las sábanas.

Ese día había estado ocupado limpiando el lugar, pues una escuela de niños en jardín de infancia irían a hacer una visita por fin de cursos. Se encargó personalmente con ayuda de Onikiri y Kotetsu para decorar el templo de colores llamativos, entretanto Nanami ayudaba con unos recuerdos en forma de colgantes.

—Tomoe, ¿Pasa algo? — Interrumpió la castaña.

—No, disculpa. — Dijo mientras volvía a sostener la escoba para barrer. Maldijo el haberse perdido en su figura, pero aún más a la estúpida serpiente que lo había puesto a pensar en ello.

—….— Nanami no podía dejar de pensar que algo estaba pasando con su familiar. Ese día no había dejado de contemplarla, y cada vez que le cuestionaba al respecto se disculpaba por su acción; a ella no le molestaba en lo absoluto que la observara de esa manera, pero ¿Por qué? ¿Quería decirle algo?

La ojicanela devolvió la vista a las cuentas que sostenía entre sus dedos; estas eran de muchos colores con una figurilla en forma de hoja en el centro. Había pensado que debía motivar a los niños con un par de juegos, dulces y regalos junto al recuerdo para que quisieran regresar algún otro día. En ese aspecto era mucho más sencillo convencerlos a ellos que a los adultos.

—Nanami-chan, los juegos están listos. — Dijo Mizuki haciendo acto de presencia.

—Oh, muchas gracias por revisarlo todo, Mizuki. —

—No es nada. — El zorro escuchaba silencioso la conversación entre ambos, el ambiente se había puesto tenso. —Tomoe-kun, ¿Aún no le dices nada a Nanami-chan? —

—¿Eh? —Nanami ladeó la cabeza con curiosidad hacia ambos chicos.

Tomoe se levantó de golpe mandando al ojiverde para atrás. —Lo que pasa es que… me emociona que vengan niños al templo, eso es todo. — La mirada asesina que dirigía al hombre en sus espaldas era muy diferente a la falsa sonrisa que ponía a la joven.

Mil veces maldita sea esa serpiente tan inoportuna.

—¿¡En serio?! Ya veo…— El familiar dejó de sonreír al ver cómo la castaña le veía con ternura. —¿Es por eso que me has estado viendo tan detenidamente? — Dijo llevándose ambas manos a su abdomen. —Aún es muy pronto para que se note, pero eso quiere decir que has asimilado la noticia, ¿Verdad? Te emocionan los niños que vendrán mañana. —

—…Sí—Afirmó sin quedarle de otra.

Al día siguiente los gritos y pasos de las pequeñas criaturas habían vuelto loco al zorro que no dejaba de seguirlos para que no estropearan nada. "Malditos mocosos…" Pensaba siendo abordado por estos, intentando tocar sus orejas de "gato".

—¡Niños! — Exclamó la voz de su novia. —¡Los juegos están por comenzar, vengan! —

Nanami vestía con un vestido de vuelos de color salmón que la hacía ver sencillamente hermosa. Llevaba el cabello recogido en una coleta simple sujeta a la altura de los hombros, quizás un look cómodo para su estado. El juego que tenían preparado era la tradicional carrera del huevo en la cuchara. Aquel que consiguiese llegar a la meta sería acreedor a un premio.

Mientras la competencia se llevaba a cabo, ambos familiares observaban juntos. —Ella aceptará sin dudas. — Dijo con una inusual expresión seria.

—Lo sé. — Respondió el ojivioleta; no necesitaba que la serpiente le dijera eso, Nanami estaría encantada de ser su esposa. Anteriormente, la imagen de su madre había hecho que ella no quisiera contraer matrimonio, y eso le exaltó de sobremanera, pero ahora las cosas eran distintas, lo habían prometido.

—Entonces ¿Por qué te toma demasiado tiempo pedírselo? — Prosiguió Mizuki. —Desde que te enteraste de la noticia has cambiado; estoy seguro de que al Tomoe-kun de hace unos meses no le habría importado casarse en uno o dos días. —

"¿Cambiado?" Por segunda vez Mizuki había puesto sus pensamientos de cabeza. Ahora que lo veía detenidamente, no había tocado a Nanami en ese lapso de tiempo y tampoco dejado de estudiar. En ese momento recordó una línea del libro para padres primerizos, la cual decía que un bebé hacía madurar a la joven pareja. Es verdad… en lo único que pensaba era en el futuro de su familia.

—¡Hermana mayor! — La voz de una niña llamó su atención, esta había ganado la competencia y abrazaba a la castaña. La escena era conmovedora.

—¿Estás bien? — Tomoe se acercó rápidamente para sostener a la chica antes de que cayera.

—Vámonos de aquí, te llevaré a descansar. —

El agarre del familiar era firme pero suave; a pesar de que su cabeza daba vueltas, su corazón era capaz de responder con un sonrojo. —To-Tomoe…— Intentó pronunciar entretanto llegaban a la parte trasera del templo.

—Nanami, quiero decirte algo. — La voz ronca del joven le intrigó. Este la sostenía por los hombros obligándola a verle fijamente, ambos corazones latían con taquicardia.

—Desde que te conocí he estado esperando el momento de pedirte que seas mi esposa. — Nanami abrió los ojos con sorpresa, ¿Estaba escuchando bien? —El yo de antes te habría secuestrado y obligado a casarte conmigo en este mismo momento, pero esa estúpida serpiente tiene razón… he cambiado. —

—¿Tomoe? — Exclamó cuando este apartó sus manos.

—Nanami, quiero que seas mi esposa y madre de mis hijos. — Los ojos de la chica comenzaron a desbordarse cuando el hombre sacó un anillo. —No voy a pedirte que te cases conmigo ahora, aún no estamos listos para ese paso. Lo haremos cuando nuestro hijo haya nacido y Mikage regrese al templo, quiero que sea él quien oficie nuestra boda. —

¿Ese que hablaba era su Tomoe? Parecía otra persona… sí, más bien parecía que hablaba un humano. Tomoe era un demonio que no lo pensaría dos veces para secuestrarla, pero este en cambio le estaba pidiendo que esperara hasta que ambos estuvieran listos. La chica se llevó la mano al pecho con una sonrisa.

—Por supuesto. — El chico entonces se apresuró a colocarle el anillo que con tanto esmero había buscado la noche pasada.

Su mano estaba temblorosa; inluenciado por Mizuki se había atrevido a buscar un anillo acorde con la delicada mano de la ojicanela, pero ahora que los veía juntos, el metal palidecía con la blanca piel de la chica. Vio cómo esta puso su mano frente a ella y admiraba la piedra pequeña y simple. Las demás personas dirían que no valía nada, pero ese anillo estaba encantado por el amor y los sentimientos del chico que amaba. La luz de la luna resonaba con el matiz en sus ojos que reflejaba el color del prisma en un arcoíris.

—¡Estoy tan feliz! — Dijo entretanto se apresuraba a besarlo con el chico acercándola a su cuerpo.

Ser padre… era mucho más que un accidente; era el hacerse responsable de sus actos, el dar vida a un nuevo ser. Un pequeño ser incapaz de sostenerse por su cuenta, producto de un amor sembrado por el tiempo. Él cuidaría de ese niño hasta el día en que forme su propia familia, ahora entendía que no era más que un chiquillo inmaduro.


Gracias por leer hasta acá TTwTT! Quiero decir que creo este capítulo estuvo muy "seco" o "rápido" e_e La verdad es que mientras lo hacía me violaron salvajemente la inocencia con el famoso video: Me!Me!Me! ;W; Muy lendo cuando lees la traducción y mucho "boing" :3 Hermoso mensaje para los otakus foreveralone, y debo decir que no me sorprendió mucho XD Soy toda una pervert ._.

Como sea, si no lo subo así nunca volveré a actualizar el fic así que me arriesgo a hacerlo, prometo que lo mejoraré cuando tenga la mente fresca XD Y en el siguiente capítulo aumentaré el número de palabras(?

Quiero darle todo mi amor a los siguientes cheketos:

Cydonnia, guest, Quetzaly-Taisho, Sophiepurple4, tomoe, guest, Nina Shichinintai, AnnieKaraiJuumonji10, Akane-chan2000, Dianis Mar, artemisa93, , DayRoss, Cercier M y SakuraSakata.

Leo sus comentarios incluso 5 minutos después de que llegan XD *No tiene vida social ;w;* Y me gustaría contestarles en privado, algún día lo haré :3

Me!Me!Me! *insertar cara pervertida* Digo... Yes!Yes!Yes! (Por Dios que todo me suena igual XDD)

Nos leemos, los hamo con todo mi cocoroco nwn