Excusas
-Cuando vuelva del viaje con mi padre juro que volveré por ti-
Con un leve movimiento de su cabeza asintió y dejo escapar unas lagrimas que pronto seco con el dorso de su mano, no podía verla llorar, ella siempre se mostró como una mujer fuerte, orgullosa y petulante, la partida de su ahora prometido no podía afectarle a tal punto, o al menos no debía demostrarlo. Hubiera puesto no solo las manos si no su cuerpo entero al fuego ya que la confianza que tenia en el era casi absurda, sabia que volvería por ella , sabia que vendría a buscarla y se casarían para ser felices lejos de todos. A pesar de que era costumbre arreglar el matrimonio de los primogénitos entre familias con ellos no hizo falta, se eligieron el uno al otro y sus padres no podían estar mas complacidos ante aquello. El le juro amor eterno y ella le creyó, esperaría el tiempo necesario hasta que vuelva su amado.
-Nos estamos acercando a Caiman-
La voz de Rina trajo nuevamente al presente a la capitana de El Vergel, dejo de lado su pipa ya apagada y aparto su vista del ventanal.
-Perfecto, comiencen a preparar todo para desembarcar-
-Esta fumando mas de la cuenta,no quiero entrometerme en su vida sin embargo puedo preguntar ¿hay algo que le preocupe?- Con los cristales de sus anteojos empañados como siempre Rina no levanto el rostro pero no fue necesario para sentir como su capitana se tenso por un instante.
- Estas siendo entrometida.-
-Discúlpeme- Sin levantar la mirada Rina dio una media vuelta y se dispuso a abandonar el camarote sabia que al recibir esa respuesta Zoe estaba remarcando el limite que siempre imponía a su alrededor. Si bien ella era su segunda al mando habia cosas, quizás muchísimas mas de las que se imaginaba, que ella no sabia, se notaba que sea lo que sea que estuviera pasando en la mente de la capitana no buscaba compañía.
Volvió a dirigir su mirada a la gran ventana, sus ojos tan claros que casi parecían dos esferas de nieve no dejaban de seguir el contorno de las pequeñas olas que generaba su barco, como una perfecta excusa para no seguir pensando en el pasado.
Cuanto había pasado ya? casi diez años. Diez largos años en los que no solo perdió a su prometido si no que también su felicidad y su confianza en la gente.
No es de extrañar que la capitana de El Vergel tenga ese carácter. Mimada desde sus primeros minutos de vida nunca se le privó de ningún deseo que ella demandara, la palabra "no" no existía en su mansión ubicada en el centro del moderno Londres.
Su padre era un poderoso duque pariente de los reyes de Francia mientras que su madre una duquesa inglesa con un buen lote de navíos en el que se basaba el negocio de su familia. En el poco tiempo que Zoe pudo convivir con su madre la apreció como nunca volvió a querer a una persona hasta que lo conoció a el, pero esa es otra historia. La familia Bourgeois derrochaba felicidad y perfección a donde quiera que asistía, su madre era considerada la dama mas hermosa de la alta sociedad inglesa, siendo Anna Agreste, quizás, su única competencia. Esbelta, con el cabello rubio igual al de su hija y con los mismos ojos celestes cual tempano de hielo, se llevaba todas las miradas y los cotilleos de sus envidiosas colegas, sin embargo a Lady Bourgeois no podía importarle menos, su ego era casi tan alto (o mas ) que la torre Eiffel que se estaba construyendo en aquellos días y que ya llevaba doscientos metros y contando, sabia que era una mujer hermosa y adinerada, tenia una hermosa hija y un marido de gran renombre. Su vida podía considerarse perfecta, o al menos eso pensaba Zoe de pequeña. Nunca pudo entender como fue que su padre pudo conquistar el corazón de aquella mujer, siendo tan superficial y buen partido para cualquier pretendiente, lo eligió por sobre una gran lista de pretendientes. De mas grande supo el porque. Su padre la había conocido en un baile social donde las damas en edad casamentera se presentaban como futuras esposas para los duques, condes y militares de alto rango solteros, entre ellos estaba su padre, un hombre ya un poco adulto para contraer matrimonio pero no tanto para condenar su vida a la soledad y los negocios. En el momento en que la vio genero una especia de obsesión hacia ella en donde las cartas caían como lluvia en sus tierras y los regalos se peleaban por ver quien era el mas soberbio. Tras varios rechazos su madre llegó a enterarse sobre la familia de su padre y que este era pariente lejano de los actuales reyes de Francia teniendo así la posibilidad de que algún día ella o quizás su hijo/a pudiera gobernar. De un momento para otro correspondió los sentimientos del desesperado hombre contrayendo matrimonio lo mas rapido posible. Lord Bourgeois sabia que su relación se basaba en mero interés, pero no le importaba si con eso lograba compartir el lecho con la mujer de sus sueños. Hasta que una extraña enfermedad la afecto dejándola meses en cama para luego morir. Su padre se sumergió en una profunda tristeza que luego desembarco en locura, a tal punto que pensó que matar a su hija y luego suicidarse el, sin embargo cuando se disponía a realizar su plan no pudo continuar al ver que su hija era la viva imagen de su esposa, era la prueba fehaciente de que Lady Mormont lo eligió a el por sobre todo, y es así como Zoe pudo conservar su vida por la simple excusa del gran parecido a su madre.
Su vida estaba llena de excusas.
Cuando llego a la edad de quince años, edad suficiente en cualquier joven para presentarse en sociedad como candidata a esposa, Zoe a escondidas de su padre, se comprometió mediante una promesa en medio del bosque que rodeaba su gran palacio.
El muy bastardo se aseguró que fuera suya para toda la vida, robandole el privilegio a quien fuera que se casara con ella en su ausencia de poseerla por primera vez, acto que generaría vergüenza y deshonor en cualquier familia de la alta sociedad. Zoe sabia las consecuencia de sus actos cuando todo aquello paso, pero ella creyó ciegamente en que el no la iba a traicionar de la forma en que lo hizo.
-Capitana estamos por arribar- esta vez fue Angie quien abandonando su puesto en el timón se acercó a su camarote.
-Preparen todo para el desembarco- sin voltear si quiera a verla dió la orden y la infanta se retiró para dejarla nuevamente sola. Ya podía escuchar como su tripulación reía y comentaba sus planes para divertirse en los burdeles de Caimán, quizás ella también buscara algo de diversión, todo este tema de negociar con los Agreste la ponía muy tensa.
-Y-ya puedes soltarme-
No se había dado cuenta que todavía la sostenía firmemente de la cintura aun cuando ya habían descendido y alejado de aquella taberna.
-No te gustaría que nos quedemos un poco mas así?- todavía no sabia de donde salio esa necesidad de tontear con Eri, pero le agradaba poder hacerlo libremente y mas al ver que ella no lo rechazaba, al menos no del todo.
-Nogracias- contesto la chica mirando para otro lado, no quería que notara el nerviosismo reflejado en su rostro, pero su voz temblorosa la traicionó.
-Deberías dejarte llevar aunque sea una vez- insistió Riven arriconandola contra un árbol y acercando el rostro a su cuello.
Todos y cada uno de los pelos que Eri poseía en su cuerpo se erizaron y un fuerte escalofrió recorrió su espalda. No acostumbrada a que invadan su espacio personal de esa forma, por acto reflejo le propino un fuerte rodillazo en su estomago, o al menos eso intento porque los reflejos del muchacho se activaron en un mini segundo deteniendo el golpe.
-Tranquila preciosa, solo estaba bromeando- y guiñándole un ojo desapareció en la oscuridad del bosque dejándola totalmente sola y anonadada.
-Maldito fetichista de los gatos- murmuró.
Camino en dirección a otro sector del pueblo para ver si todavía podía toparse con sus compañeras, sin embargo tenia la extraña sensación de que había algo que estaba olvidando, intentó repasar los acontecimientos de aquel día pero no tenia objetos personales con ella así que no se pudo haber dejado nada y la extraña criatura que salio de los aretes aun seguía inconsciente durmiendo entre sus ropas así que tampoco era eso. Que podría ser? el bote había quedado en la orilla y .. RIVEN! lo olvidó por completo! esta bien que el solo le trae problemas y parece ser medio raro pero no es motivo suficiente para dejarlo abandonado todo el día sin la posibilidad de comer algo! quiera o no ahora era otro tripulante mas de su barco y ella tenia un sentido muy fuerte del compañerismo.
A paso rápido volvió a lugar donde había dejado el bote y ahí lo encontró, justo como lo había dejado, sentado en medio del bote y mirando con aburrimiento hacia un punto fijo.
-Levántate ya tengo lo que necesitamos , iremos a comer algo- Eri no se atrevió ni a verlo al rostro, era muy orgullosa como para pedir disculpas o admitir que había cometido un error.
-Con que dinero?- pregunto sarcásticamente.
-No te preocupes, yo te invito. Andando- Dentro de su raído chaleco sintió la risilla de Plagg e imitándolo la siguió para no perderla de vista.
La noche hacia rato se había instalado ya , y los cuerpos llenos de alcohol de los marinos no aguantan mucho mas tiempo por lo que la mayoría de las tabernas estaban prácticamente vacías y las calles pobladas por cuerpos cansados que se mezclaban con la extensa mugre.
Por cuestiones obvias, Eri no se dirigió a la taberna que sobresalía por sobre las demás, eso a Riven no le extrañó. Caminaron un par de calles mas hasta llegar a una pequeña cabaña a orillas del bosque. La luz todavía se encontraba encendida y en la puerta se podía ver un letrero muy lindo pintado a mano que decía "Posada DuPain" y sin si quiera tomarse la molestia de tocar Eri abrió la puerta.
Dentro una sorprendida pareja los recibio pero cambiaron el semblante al ver de quien se trataba.
Lo primero que llamo la atención de Riven fue que aquella pareja parecía demasiado normal y sencilla. ¿Como personas así terminaron en semejante sitio lleno de piratas , ladrones y pleitos en cada rincón? la fachada de la casa tampoco encajaba con el lugar, era como si se tratase de dos historias totalmente diferentes que convergían. La mujer era un poco mas alta que Eri y el hombre que la acompañaba doblaba en tamaño a ambos.
-Oh, mira lo que trajo la corriente querido- dijo la mujer al verla, su voz era cálida y dulce.
-Tiempo sin verte Mari, pero no uses ese tono conmigo me da asco- dijo Eri dándole un abrazo. El hombre instantáneamente dejó escapar una sonora carcajada.
-Déjame jugar un rato al menos! mas cuando traes gente nueva! no es normal en ti caer con muchachos, Eri- su dulce voz cambio de un momento a otro por una mas chillona, a Riven no le extrañó aquello, era demasiada rara la situación en la que esta pareja aparentaba vivir. La mujer se acercó a examinarlo mas de cerca -Y ademas es uno muy apuesto- dijo guiñándole un ojo. Riven solo rió cordialmente agradeciendo el cumplido, pero la mujer no le quitó la vista de encima, parecía que con eso analizaba hasta el ultimo rincón de su alma. Su risueño rostro se transformo en uno serio cuando al parecer descubrió algo en el que no le agrado y la gélida mirada que le lanzó antes de voltearse y volver a su actuación fue algo que seguramente le evitaría encontrar el sueño esa noche.
-Sabes algo de El Vergel?- preguntó Eri mientras se adentraba en la posada y tomaba asiento en la mesa que se encontraba en el centro de la habitación.
-La verdad no hemos oído nada mas que rumores sobre ustedes, muy buenos por cierto, ya son respetadas en alta mar- dijo el hombre que tomó asiento frente a ella y con un gesto amigable le indicó a Riven que tomara asiento también, pero prefirió apoyarse contra el marco de la puerta, no es que no confiara en ellos pero no se sentía cómodo en aquel lugar.- Y haces que no estas con ellas?-
-Tuvimos una serie de ..inconvenientes. Caimán era lo que nos quedaba mas cerca y donde seguramente encontraríamos la forma de volver al barco.-
-Oh , ya veo. Bueno por ahora no hemos oido que El Vergel haya tocado puerto aqui-
-Te molesta si pasamos la noche aquí? no tuvimos un viaje muy cómodo que digamos-
-Por supuesto que no ! pasen-
-Que raro Eri pidiendo permiso- Mari entro con dos tazas humeantes de té y se las ofrecio mientras la observaba socarronamente a Eri.
-Es una conversación con Fred, no recuerdo haberte hablado- le contesto sonriendole de igual forma.
Riven que veía todo esto desde afuera, no pudo evitar reír al pensar cuanto se parecían aquellas dos , solo que Mari era un poco mas alta, su voz era mas chillona y su cabello mas oscuro. Se había quitado su ropa de campesina amable y la reemplazó por lo que parecía ser su ropa normal, el de una pirata al igual que ellos.
-Quedo agua caliente? me gustaría darme un baño- Eri se puso de pie y estirándose un poco para elongar sus cansados músculos se dirigió a la cocina con Mari.
La casa era pequeña, pero muy acogedora. Se habían tomado en serio lo de camuflarla para que parezca una ordinaria vivienda de campesinos, si Riven no hubiera sabido como era la pareja realmente, seguramente habría creído que se trataba de una casa común y corriente de una pareja joven, se habían tomado muy en serio la fachada.
El cielo pareció despejarse un poco, tiempo suficiente para poder ver la luna en su total esplendor, y por primera vez en mucho tiempo Eri se permitió relajarse. Hacia semanas quizás que no se daba un buen baño caliente. El agua estaba perfecta, el sonido de la naturaleza nocturna parecía generar un cántico que la arrullaba y la hacia olvidarse de todos sus problemas por al menos un instante. Sin embargo su mente no le concedió la tan ansiada paz ya que comenzó a bombardearla de recuerdos y rostros de la noche anterior. Volvió a abrir los ojos y mirando inexpresiva hacia el leve manto despejado dejo libres sus cavilaciones. Ahora tenia un poder, un poder que la mejoraba físicamente en muchos aspectos, creía que volar era imposible pero pudo comprobar que no estaba tan alejada de aquella sensación: cuando activó los pendientes noto su cuerpo mucho mas ligero, menos torpe y mas grácil, sus reflejos se incrementaron al cien por ciento y pensó que si no hubiera estado tan herida aquella noche seguramente los hubiera usado mejor. Le preocupaba un poco que aquella criatura siga aun inconsciente, la única señal de vida que daba es que podía sentir su leve respirar. Por otro lado estaba ese estúpido muchacho con los mismos poderes que ella, y al evocar su imagen no pudo evitar sonrojarse un poco, escondiendo su rostro bajo el agua para no dejar que el rubor la consuma por completo, repasó a aquel extraño fetichista de los gatos (bueno, ella era una fetichista de las mariquitas al parecer), era tan enigmático tan habilidoso tan...no sé , nunca se le ocurrieron tantas cosas positivas juntas sobre alguien y pensarlas y mas de aquel ser sobrenatural era extraño. Se sentía atraída hacia el , eso no lo podía negar. Quizás sea por el hecho de que fue capaz se igualarla hasta incluso superarla en muchos sentidos "Riven también pudo" dijo otra voz en su mente, si es cierto pero Riven es extraño, sentía que no mostraba su verdadero ser y eso la hacia desconfiar mucho.
-Riven podrías traer un par de leños mas? se encuentran detrás de la casa- Mari comenzó a abusar de sus huéspedes como siempre solía hacerlo, ya que se iban a quedar sin pagar un centavo tendría que aprovechar lo mas que pudiera.
Dejando su jarra a un lado se levantó de la silla y salio para hacer el pedido que le encomendaron, en ese estrecho momento a solas Plagg aprovecho para salir.
-Quiero comida ! no me alimentaste después de la transformación- dijo enojado.
-Ah lo lamento, siempre tienes que comer después de eso?- Riven partió un pequeño trozo de queso del que tenia guardado y se lo dio, no llego ni a soltarlo que ya Plagg se lo había devorado.
-Si y cada media hora-
-Eso no te lo creo-
-Oh oh..- Plagg se escondió en un instante y Riven giró el rostro hacia el frente nuevamente para encontrarse un sin fin de pecas.
-N-no te juro que no vi nada- tapó su rostro en el mismísimo instante en que vio a Eri salir de aquel gigante barril donde se estaba bañando.
-Pff Como si fuera la primera vez que ves a una mujer desnuda- Reprimiendo una carcajada Eri tomó una manta que había al lado de sus cosas y comenzó a enrollarla en su cuerpo. Tenia razón pero por algún extraño motivo Riven se sentía avergonzado ante aquello, es como si Eri lo volviera un crío de quince otra vez. Separó a penas los dedos de su rostro, lo suficiente para ver pero lo necesario para no ser descubierto y se llevó una gran decepción al ver que ya se había cubierto, aun así lo que veían sus ojos le pareció muy sexy, sus hombros invadidos por un sin fin de pecas, su cabello recogido en una coleta alta que caía mojado y rebelde en su rostro, y sus ojos celestes como el océano en verano resaltaban en la oscuridad como dos faros. Aquella manta hacia justicia a su silueta.
Comenzó a sentir sus pasos acercarse dirigiéndose por el camino que había usado Riven anteriormente, el esperó a que se alejara para bajar sus manos, cuando creyó que ya se había alejado unos pasos volvió a esperar para darle mas tiempo hasta que sintió un dedo recorrerle el cuello y luego bajar por el escote de su camisa abierta que dejaba ver parte de su torso. Se tensó de pies a cabeza y tragó en seco. Comenzó a sentir la presencia del rostro de Eri muy cerca del suyo , será que iba a pasar? no sabia que tenia que hacer, es decir a pesar de estar tanto tiempo en alta mar el era un caballero y tenia modales.. al diablo con eso, aquella mujer lo volvía loco y no le importaría olvidar todo tipo de protocolo si eso significaba poder tenerla.
-Tienes una miga de queso justo aquí-
Riven abrió los ojos sorprendido y la vio a ella en la distancia que había calculado en su mente, a escasos centímetros de su rostro, claramente en puntas de pie porque a penas podía llegarle a los hombros.
-Tonto- y mientras se reía estruendosamente de el se alejo derecho a la pequeña posada.
Al llegar Riven deseo buenas noches y fue directo a la habitación que Fredd le había indicado anteriormente. Estaba exhausto y Eri no hacia mas que jugar todo el tiempo con sus reacciones, eso lo agotaba aun mas.
Toman la ropa que le habían prestado y dejando a un lado la suya se vistió y dispuso de la acogedora cama, un poco estrecha para dos personas pero perfecta para el solo, desde que su hermano lo había traicionado y tuvo que escaparse de Calypso que no tenia una cama para el solo tan cómoda. Eri se había quedado charlando con la pareja así que seguramente dormiría en otro sitio.
Ya entrada la noche, Riven se quedó profundamente dormido sin embargo un sacudón en su cama lo hizo ponerse alerta y por reflejo tomó la mano del que creyó su atacante y utilizando su cuerpo para inmovilizarlo lo dejó boca arriba en su cama.
-Buenos reflejos-
Grande fue su sorpresa al verla a Eri en aquel lugar , y en aquella posición con el encima inmovilizándola.
-Q-que demonios..? esta es mi cama-
-Y también la mía que crees? que ellos son fabricantes de camas?- contestó con sarcasmo mientras se safaba de su agarre.
-Pero no es correcto que tu estés aquí-
-Y por que no?-
-Soy un hombre y los hombres tenemos necesidades...- mientras decía aquello decidió cambiar el tono de su voz para enfatizar mas su punto. -Que pasa si te ataco? - con su mano comenzó a recorrer sus piernas, pudo sentir como Eri se tensó pero no bajo la mirada, siguió avanzando hasta llegar a su cintura y levanto su blusa. -No tienes que subestimarme- al ver que ella no oponía resistencia siguió ascendiendo con su mano hasta casi llegar a sus pechos.
-Eres un buen hombre-
-No soy tan bueno-
Al ver que Eri no oponía resistencia si no que parecía que se le insinuaba un poco mas comenzó a acercarse, quería , no, necesitaba besarla.
-Tu solo sientes una cosa- inclinándose un poco para acortar la distancia, la voz de Eri casi se volvió un susurro.
-Curiosidad-continuó.
Riven no respondió seguía teniendo una batalla interna en donde Eri tenia una nave de guerra con treinta cañones a cada lado y el su simple bote. -Quieres saber lo que se siente probarme, sentirme, tomarme- sus labios estaban cada vez mas cerca -Pero no serias capaz de hacerle eso a una pobre joven sin ningún tipo de defensa mas que su pequeño cuerpo en comparación al tuyo y te sentirás menos hombre por no poder tener a una mujer sin someterla utilizando tu fuerza-
A punto de finalmente besarla se detuvo, diablos por que tenia que ser tan honesto? , dejándola de lado y retirando su mano de su cuerpo se giró hacia el otro lado.
-Sabía que eras un buen hombre- dijo Eri riéndose.
-Fu.. Fu!-
-Estoy tratando de meditar y no puedo hacerlo si me interrumpes a cada rato!-
-Si lo haces mal tendré que interrumpirte a cada rato!-
Esto no estaba dando resultado, estaba cansado que Wayzz le golpeara cada rato porque no lograba concentrarse y ya teniendo tantas cosas en que preocuparse y tantas responsabilidades juntas, era complicado lograrlo.
-Tienes que desprenderte de todo, tienes que saber soltar tus emociones, no tienes que tener apego por nada para estar listo- Wayzz también estaba algo preocupado, desde que habían logrado salvarse por los pelos de aquel barco estuvieron a la deriva por dos días y tres noches, recién pudieron llegar a aquel horrendo pueblo esa mañana.
-Lo sé- se limitó a responderle. Se merecía que al menos le hagan una estatua mucho mas grande en el salón de todos los que fueron guardianes de los miraculous, con solo quince años y solo dos de las siete joyas en su poder, su situación no podía ser peor.
-No quiero agregarte mas problemas pero .. el miraculous del zorro se activó- dijo Wayzz tornándose mas serio.
Era sabido que aquello no era bueno, hace años su maestro le dijo que se lo dio a la persona equivocada y lleva corrompido mucho tiempo. Su portador había hecho estragos por todas partes, uno de los motivos de su viaje era volver al viejo continente para recupearlo y poner orden de una vez por todas ya que los antiguos portadores de Plagg y Tikky no habían podido y sucumbieron a la oscuridad. Aunque ahora su situación era peor. Uno se le cayó cuando trataba de escapar y el otro se lo robaron.
-Lo mejor que podemos hacer ahora es buscar a los portadores del anillo y los pendientes y pedirles que colaboren- dijo Fu volviendo a cerrar los ojos e intentando meditar.
-Estamos hablando de piratas.. solo siguen sus propios intereses-
-Pues vamos a hacer que esto les interese-
Bueno este capitulo me tomo un tiempo porque pensé varias cosas e introduje varios personajes nuevos y otras historias :) me gustaría desarrollarlo mas porque pensé muchísimas cosas para esta historia sin embargo no estoy teniendo el alcance que me gustaría ... así que lo mas seguro es que en el próximo arco lo termine.
Si veo que tiene una buena respuesta con gusto lo voy a seguir ya que hay miles de cosas por contar pero quizás este fic me sirvió de lección para hacer uno mejor en un futuro.. gracias a los que me apoyaron hasta ahora y comentaron! no quiero terminarlo pero realmente me siento desmotivada u.u leo otros fics del fandom y sinceramente no puedo entender como algunos teniendo HORRORES de ortografía tengan mas de 200 reviews.
Gracias por leer hasta aca , comentarios, quejas criticas lo que quieran siempre estoy dispuesta a recibirlos.
Los quiero , Catnip
