Aún recuerdo todo el embrollo en el que te metiste buscando y cazando a Red Moonlight, pero debo admitir que él no era el poni que esperaba, y creo que tú tampoco.

Red Moonlight era un poni gris claro como el plomo con una crin corta de color negro, su cola era algo larga, pero un poco delgada, sus ojos eran un tono de rojo rubí del mismo color que su cutie mark, una luna llena con unos rayos saliendo de ella. Red Moonlight trabajaba en el diario de Trottingham y tenía una vida y reputación hechas con un matrimonio normal y una pequeña hija, no parecía el tipo de poni que ayudaría a alguien como la reina Chrysalis. A primera instancia creí que ella te había mentido y todo esto era para nada, pero tú decidiste seguir y averiguar si había algo oculto detrás de ese poni, yo seguía pensando que era una causa perdida.

La investigación fue intensa, lo seguiste durante días desde las sombras, sin dejar que ningún poni te viera. Y mientras tú estabas ocupada siguiéndole los pasos, tenías un equipo entero trabajando en Canterlot buscando pruebas de que él hubiera estado el día de la invasión. Contra cualquier posibilidad, ellos encontraron pruebas de su presencia ese día, aparentemente un fotógrafo capturó su imagen mientras fotografiaba a los changelings. Claro, Red Moonlight tenía una razón para estar allí. De acuerdo al diario de ese día, Red Moonlight fue a Canterlot para entrevistar a Fancy Pants. Solo faltaba una cosa más para probar que él participó en los eventos del día de mi muerte, y con paciencia esa prueba apareció.

Si Red Moonlight era en efecto un criminal, entonces eventualmente cometería un crimen otra vez. Y claramente, Red Moonlight se reunió con un pequeño grupo de criminales con el fin de robar un museo en Fillydelphia. Desde las sombras, se podía ver oculto a Red Moonlight hipnotizando a los guardias, los visitantes y a todos los ponis en general. El robo se realizó tranquilamente, tanto que los trabajadores del museo literalmente les entregaron las piezas de arte. Dos días después salió la noticia de que el banco había sido asaltado por ponis desconocidos.

Tú, obviamente, tomaste fotos del acontecimiento como pruebas de que Red Moonlight formó parte del robo. Luego decidiste por secuestrarlo.

Cuando Moonlight iba camino a su casa lo noqueaste de un golpe y lo llevaste dentro de una casa abandonada que se encontraba cerca, luego de que lo ataste bien a una silla, decidiste despertarlo con un balde de agua.

- (Red Moonlight) ¡¿Q-Quién está ahí?! – Parecía realmente asustado, tal vez nunca fue realmente valiente como para ser un serio criminal.

- (Jackie) Que bueno que despiertas, Red Moonlight. – Como la casa estaba abandonada, todas las ventanas estaban tapadas de forma que toda la habitación estaba oscura, no se podía distinguir mucho entre el polvo y la oscuridad, solo siluetas.

- (Red Moonlight) Esa vos, ¿E-Eres J-Jackie Apple Hunt-ter?

- (Jackie) Así que me conoces, bien. Porque yo te conozco a ti también.

- (Red Moonlight) ¡Qué es lo que quieres!

- (Jackie) La verdad, Moonlight. Sé quién eres realmente, sé que ayudaste a la reina Chrysalis en su invasión a Canterlot. Quiero saber qué tan involucrado estas en la muerte de Rainbow Dash.

- (Red Moonlight) N-No sé de qué me hablas.

- (Jackie) ¡No te hagas el tonto conmigo! Tú ayudaste a los Changeligs a invadir Canterlot y puedo probarlo, solo confiesa.

Red Moonlight guardó silencio por un momento, luego contestó.

- (Red Moonlight) ¿Y qué planeas hacer una vez te confiese la verdad? – Su tono de vos cambió completamente, ahora sonaba mucho más seguro, más firme, grave y mucho más siniestro.

Fue una completa sorpresa para mí, si bien sabía que él era un verdadero criminal y estaba involucrado en la última invasión Changeling, nunca lo había escuchado hablar así hasta entonces, sonaba completamente distinto, era un poni completamente diferente. Pero a ti no pareció sorprenderte y seguiste hablando como si nada.

- (Jackie) Primero, te descubriré frente a todos los ponis en Equestria. Luego, disfrutaré viendo como la perfecta vida que creaste como pantalla se derrumba hasta dejarte con nada.

- (Red Moonlight) ¿Y cómo se supone que harás eso? Eres una bandida, buscada en toda Equestria por querer la cabeza de la princesa Celestia en tu mural, tan pronto como te vean te arrestaran, si es que no te matan primero, no hay forma de que te escuchen. Y si es que de por casualidad algún poni te escucha, te recuerdo que soy un poni ejemplar y tengo una cuartada para todo, cualquier caso fallará a mi favor.

- (Jackie) Para eso tengo plan B. – Entonces, sacaste tu arma favorita, la pistola de cuerda, y apuntaste a su cabeza.

Red Moonlight, sin dar ninguna clase de advertencia, rompió las cuerdas que lo amarraban a la silla y pateo tu brazo, desviando el disparo e hiriéndote gravemente. Si no me había asustado cuando comenzó a hablar de esa manera tan malvada, ahora que sabía lo fuerte que era, estaba aterrada por tu vida. El disparo rompió una tabla y dejo entrar un poco de luz, suficiente para poder verte tendida en el suelo y él de pie frente a ti, con una horrible sonrisa en su rostro.

- (Red Moonlight) Me enteré de lo que le quisiste hacer a Chrysalis en esa ciudad de monstruos, debo admitir que es muy amable de tu parte el poner mi muerte como segunda opción, como agradecimiento, en lugar de matarte aquí te dejaré ver a tu noviecita una vez más.

Él usó su magia y tú comenzaste a gritar mi nombre y a llorar. Luego, mientras tratabas de ponerte de pie, te pateó en la cara dejándote inconsciente y se marchó.

Los días pasaron y tú te quedaste en Trottingham mientras tu brazo se recuperaba por completo. Una vez sanado, planeaste tu siguiente encuentro con Red Moonlight junto con tus secuaces. El lugar acordado fue el estadio de Trottingham donde los Wonderbolt iban a correr, Moonlight llevó a su familia al evento. Tú te disfrazaste para poder ir también y te escondiste entre el público donde pudieras ver a Red Moonlight.

Justo antes de que la carrera comenzara, Red Moonlight se paró de su asiento y se fue a los baños, pero entró en unos baños que estaban cerrados al público por reparaciones (que habían sido pospuestas por la carrera) y tú lo seguiste hasta ahí donde él estaba, esperándote.

- (Red Moonlight) Eres muy mala como espía, ¿Lo sabias? Tu disfraz es muy obvio, tus tácticas de sigilo son pobres, tus escondites son claramente visibles, ni siquiera necesito esforzarme para saber dónde estás.

- (Jackie) ¿Por qué dejaste que te secuestrara entonces?

- (Red Moonlight) Capricho tal vez, lo que importa ahora es que me estás enfermando, así que he decidido darle fin aquí.

- (Jackie) El único fin que esto tendrá es contigo en el suelo. – ¿Metafórica o literalmente? Para este punto se me hacía difícil saber.

Comenzaron a pelear y como la última vez, tú usaste tus armas mientras que él usaba su magia y sorprendente fuerza física. Tu arsenal, debo admitir, era bastante variado y aquí decidiste usar una buena parte de él. Le lanzaste unas dagas que Moonlight esquivó fácilmente, él respondió lanzándote trozos de los espejos rotos de ahí dentro, luego intentaste ocultarte con una bomba de humo y cada que veías su cuerno brillar le lanzabas petardos con cuestionables resultados, algunos le daban, otros no, pero ninguno lo dañó realmente. La batalla a siegas fue intensa, Red Moonlight no lanzaba rayos como Twilight (supongo que no podía), pero destrozaba las baldosas y las puertas y lanzaba los pedazos realmente rápido, tú respondías con una pequeña ballesta, pero su recarga es realmente lenta, así que cambiaste por las dagas de las cuales aún te quedaban. Cuando el humo comenzó a disiparse, gracias a Red Moonlight que rompió uno de los vidrios para usar sus restos como arma, la visibilidad lentamente comenzó a aumentar y sin más demora, Red Moonlight usó su magia en ti y caíste al suelo gritando de dolor.

- (Red Moonlight) Sí que eres torpe, Jackie. ¿Creíste que porque te había hipnotizado antes sabías perfectamente cómo funcionaba? – En lugar de contestar, te resignaste a retorcerte y a gritar de dolor – No solo puedo hacerte ver cosas, también puedo hacerte sentir cosas, pregúntale a todos los que he torturado en busca de información, o a los que maté de pura diversión. Dale mis saludos a Rainbow Dash en el otro mundo, Jackie Apple Hunter.

- (Jackie) El torpe… eres tú… Moonlight… – Le decías entre respiros, tratando de soportar el dolor. – Yo no trabajo sola.

- (Red Moonlight) ¿Qué?

Red Moonlight se volteó y en la puerta de la entrada del baño había un poni terrestre café de ojos verdes y una crin larga de dos tonos de verde oscuro, cargando el micrófono del narrador de la carrera.

- (Jackie) Todos los ponis allá afuera escucharon lo que acabas de decir. Te he descubierto ante todos los ponis presentes y tu hechizo de hipnosis no te salvará de esta.

- (Grasgrew) Jefa, tenemos que irnos ahora, los guardias no tardaran en encontrarnos.

Tu secuaz entró junto con un unicornio amarillo de crin azul oscura y unos lentes de sol negros y entre los dos te ayudaron a levantarte y se escaparon por la ventana los más rápido que pudieron. Red Moonlight estaba congelado en el mismo lugar sin dar un paso, ni hacer un solo ruido hasta que los guardias, los Wonderbolts, su familia y unos varios mirones llegaron al baño.

Te las arreglaste de escapar del lugar antes de que fuera muy tarde y el lugar se llenara de policías y oficialmente la vida de Red Moonlight se había arruinado para siempre. Se le reconoció como uno de los criminales más peligrosos de Equestria y fue capturado al instante. Pero se escapó antes de que lo enjuiciaran.

¿Sabes Applejack? Cuando un poni muere, se muere y ya, es todo, aquí en la eternidad no se la pasa tan mal. Pero Red Moonlight sigue vivo, está vivo y no tiene una vida que vivir. La verdad nunca te creí capaz de hacerle eso a algún poni, le arrancaste la vida y lo dejaste vivir solo por el gozo de verlo sufrir. ¿Cuánto has cambiado desde que todo comenzó?


Nota del autor: Perdón por la demora, me tomé unas pequeñas vacaciones en esto de escribir, pero estoy de vuelta. Me gustaría perguntaros si os molesta que anote el nombre antes de cada diálogo, si es así estaré felíz de cambiarlo.