Recuerdo cuando compraste esa extraña pistola que tanto te gusta, fue en una armería en Vanhoover, el armero, creo que su nombre era Hardsword, él estaba trabajando en un arma nueva, una pistola que se ajustaba al casco y se disparaba de una manera distinta a la tradicional, pero no tenía quien pudiera poner el arma a prueba. Tú te ofreciste como poni de pruebas a cambio de descuentos en el resto del armamento, era una oferta simple y fácil de aceptar.

La pistola pasó por muchos cambios antes de su aspecto final, al principio tenía una cuerda larga para disparar, como el de una cortadora de césped, que con el tiempo pasó a ser más corta, menos tensa y le agregaron un seguro antes del final para que no se regresara antes de disparar ni se disparara antes de tiempo y aunque tú insistías en usar un revolver como base, Hardsword quería usar la CZ-75B porque era más fácil de trabajar. Sin embargo, usaron un revolver S&W 29 al final, porque la otra dañaba el casco y la recarga era difícil.

Hardsword se encargó de proveerte de distintas armas, como acordaba el trato. Estaba la ballesta, silenciosa, pequeña, pero se demoraba mucho en recargar, solo tiraba una flecha a la vez así que no la usabas seguido. Las bombas de humo, perfectas para desaparecer de la vista del enemigo, pero tu contrincante también sale de tu vista. Dagas y shurikens, los dos tenían forma de rayo, asumiré que era por mi cutie mark pero tú nunca te molestaste en explicarlo. Entre otras cosas también tenías petardos, lazos, fósforos, ¿una pelota roja?, munición y granadas.

Pero vengarse de la princesa Celestia no sería tan fácil como conseguir unas armas y disparar, requeriría de trabajo en equipo y eso lo sabias bien. O por lo menos lo aprendiste en algún momento, porque viajaste a ese desolado pueblo en las montañas del cual casi todos los ponis ya se habían olvidado a tal punto que ni en los mapas aparece con una sola intención, conseguir secuaces. Mhoretown no es exactamente un pueblo para cualquier poni; es un lugar cruel y peligroso; cada uno de sus habitantes es un criminal o creció en el pueblo esperando la oportunidad de volverse uno. Las casas de piedra son todas frías, no son del tipo de lugares a los que llamarías hogar. El clima tampoco es de los más amables; es muy seco y frío, como si estuviera en un eterno invierno, rara vez llueve y nunca nieva; sin embargo, casi siempre esta nublado, como si las nubes hubieran sido puestas a propósito ahí con tal de que el sol no los observara.

Llegaste ahí como si ya lo conocieras perfectamente, te dirigiste al lupanar Flor de Agua sabiendo perfectamente qué era, obsérvate atentamente y esperaste a que todos los ponis desaparecieran antes de entrar y luego te acercaste a la matrona.

- (Matrona) Pues, buenas noches jovencita. ¿Qué andas buscando?

- (Jackie) ¿Tiene una habitación donde pueda dormir sola?

- (Matrona) ¿Si sabes que esto no es un hotel, verdad?

- (Jackie) Este pueblo no tiene uno. No tiene que ser una cama, solo quiero una noche sin ser interrumpida. – Pusiste el dinero en la mesa, una gran cantidad, demostrando que el dinero no sería un problema. – ¿Cree poder complacerme de esa manera?

- (Matrona) Bueno… – Comenzó a contar el dinero mientras pensaba en la mejor respuesta. – tal vez haya algo que pueda hacer, acompáñame. – Caminaron por el pasillo hasta la habitación final. Entraron y dentro de ella había una enorme cama llena de cojines y rodeada de velas aromáticas. Al lado un armario el cual estaba lo suficientemente abierto como para ver algunos de los peculiares trajes que se encontraban dentro. El alfombrado del piso era suave, como una mezcla entre nubes y musgo, algo entre medio. – Esta es mi habitación, si puedo hacer una excepción de seguro es aquí. Siéntete cómoda y duerme si lo deseas. Sin embargo, no puedo prometer que dormirás sola toda la noche, dependerá mucho de lo activa que siga la noche.

Odio a esa poni. No me agradó desde el momento en que la vi y te miró con esos ojos coquetos apenas entraste en su casa extraña. No se demoró mucho en cerrar después de que llegaste, se dirigió a su habitación, tú estabas sentada mirando por la ventana, sin la capa ni el sombrero. Te veías muy similar a como eras antes. Excepto que en el pasado no tenías esos ojos tristes.

- (Matrona) Sabía que había un hermoso cuerpo debajo de esa enorme capa. Dime, ¿Vendrás a dormir en algún momento?

- (Jackie) Duermo muy poco, no creo que hoy logre quedarme dormida.

- (Matrona) Tal vez solo necesitas un té y la cama correcta. Recuéstate y yo te traeré uno de los mejores tés de Equestria.

- (Jackie) Mejor no, estoy bien así.

- (Matrona) No seas ridícula, yo insisto. Té gratis, deberías aprovecharlo.

Se marchó a la cocina sin escuchar que de verdad no querías la taza de té y para su regreso tú seguías sin acostarte.

- (Matrona) ¡Sí que eres testaruda! Ven a acostarte para tomar el té. – Te sentaste en la cama y recibiste el té, le diste una olfateada y luego un pequeño sorbo.

- (Jackie) Está rico. – Susurraste.

- (Matrona) Sabía que te gustaría. Té negro con manzana verde es una de mis especialidades en té. Me atrevo a decir que ningún poni lo prepara como yo. – Luego de que te terminaras el té, te preguntó – ¿Ahora si piensas recostarte?

- (Jackie) Creo que sí, supongo que no me dejaras hasta que lo haga.

Te acostaste en la cama, mirando hacia la pared. Cuando ella empezó a acostarse tú diste un salto, saliendo de imprevisto de la cama.

- (Matrona) ¿Qué es lo que ocurre?

- (Jackie) No puedo, no… esto es una mala idea. – Empezaste a moverte para partir pero ella te sujetó del casco antes de que pudieras dar un paso.

- (Matrona) ¡Espera! Por favor relájate, necesitas dormir. Acuéstate y te prometo que todo va a estar bien. Por favor.

Te puso una mirada de cachorro en pena que no pudiste aguantar y aceptaste su petición. Te acostaste de nuevo y ella te dio espacio pero tú te quedaste en la orilla de la cama, manteniendo la mayor distancia posible.

- (Matrona) ¿Puedo preguntarte cómo te llamas?

- (Jackie) … Jackie Apple Hunter.

- (Matrona) ¿Jackie Apple Hunter, eh? ¿Te molesta si solo te digo Jackie?

- (Jackie) Jackie suena bien.

- (Matrona) Yo me llamo Sweet Rose.

Entonces te dormiste, mientras ella se quedó mirándote por un buen rato antes de dormirse también. No me agrada esa poni, no me agradó entonces y sigue sin gustarme. Algo en ella nunca me agradó.

A la mañana siguiente despertaste temprano, antes que los demás, ordenaste tus cosas y te dirigiste al salón, cuando notaste lo desordenado que estaba el lugar. Con el tiempo a tu favor, te dedicaste a limpiar mientras los demás aun dormían. Cuando la matrona despertó se exaltó mucho al verte limpiar.

- (Sweet Rose) ¡No, no, no! No tienes que hacer eso. Ese es mi trabajo.

- (Jackie) Me desperté temprano y no me gusta quedarme sentada haciendo nada.

- (Sweet Rose) Pues mejor que te empiece a gustar, porque a mí no me gusta que me quiten mi trabajo.

De esa forma comenzó el día. Ponis comenzaron a llegar alrededor del mediodía, ponis de todas las clases, uno por uno. Tú los fuiste viendo mientras entraban, los mirabas detalladamente, como si buscaras alguno que cumpliera con tus expectativas.

La matrona notó esto también y se te acercó cuestionando tus acciones.

- (Sweet Rose) Jackie, linda. Si sigues mirando a los ponis con esa expresión de pocos amigos, terminaras en una pelea, eso te lo aseguro.

- (Jackie) Si puedo encontrar a los mejores ponis de esa forma, correré el riesgo.

- (Sweet Rose) Bueno, si necesitas a los más rudos, yo puedo ayudarte.

- (Jackie) ¿Por qué?

- (Sweet Rose) Pues porque, me agradas y si tienes un trabajo pesado siempre es bueno saber quiénes son los mejores y casualmente yo lo sé. – La miraste confundida, pero en lugar de preguntar de nuevo, decidiste callar y escuchar sus recomendaciones. – Ese poni de allá, el de la crin verde oscura; su nombre es Grasgrew, viene casi todos los días pero nunca se queda, es un genio de la electrónica, si necesitas aparatos locos o sabotajes, él es tu poni. El pegaso rojo que ha estado bebiendo desde que llegó, es Rudenkick; rudo, fuerte, un alcohólico y malhumorado, pero te será fiel si lo sabes dominar. Por último está Sofcreem, la poni de color rosa pálido y ojos verdes, ella es una verdadera ninja; sigilosa, ágil, experta en armas, hará lo que quieras si el precio es justo. Si te quedas unos días más podré enseñarte más ponis que también son lo mejor en lo que hacen.

- (Jackie) Entiendo.

Te levantaste y te dirigiste a los ponis que ella te indicó uno por uno, ofreciéndoles un trabajo e indicándoles la hora y el lugar de reunión, al anochecer a las afueras del pueblo.

- (Rudenkick) Espero que este trabajo valga la pena, debería estarme divirtiendo ahora mismo.

- (Jackie) Lo valdrá, pero no será un trabajo fácil.

- (Rudenkick) ¡Olvídalo! No me interesan los trabajos complicados. Nunca hay alcohol en ellos.

- (Jackie) No tienes de qué preocuparte, tu parte será simple y podrás beber si quieres. – El rostro de Rudenkick cambió completamente. Parecía estar dispuesto a aceptar el trabajo.

- (Grasgrew) Aún no nos has dicho cuál ese tan famoso trabajo.

- (Jackie) Asesinar a la princesa Celestia.

- (Rudenkcik) ¡Estás loca niña! – Se dio media vuelta y comenzó a caminar, cuando tú lo detuviste de la cola (de la misma forma que hacías conmigo), lo derribaste y le apuntaste la cara con la pistola. – ¡Suéltame niña! No acepto misiones suicidas.

- (Jackie) ¡Escúchame idiota! Este trabajo no es fácil, pero no es imposible. Ustedes son los primeros, pero pronto tendremos un equipo completo, no permitiré que ustedes mueran, si es lo que tanto te preocupa.

- (Sofcreem) ¿Y qué es lo que ganaremos nosotros?

- (Jackie) No tengo mucho para ofrecer, si llegamos a ser muchos no podré pagarles debidamente por mucho tiempo, pero ustedes deben tener deseos, ambiciones, me encargaré de hacerlas realidad.

- (Rudenkick) Pues, yo solo quiero mucho para beber y todas las ponis que pueda tener.

- ( Jackie) Considéralo hecho, lo mismo para ustedes dos.

- (Grasgrew) Ni siquiera has escuchado lo que queremos.

- (Jackie) No me importa. Lo cumpliré no importa qué sea.

(Rudenkick) Estás loca niña. – Te lo dijo de nuevo, pero esta vez sonó más como un cumplido.

Para el final de la semana, tenías listo un equipo completo de seis ponis: Rudenkick, el fuerte alcohólico poni de color rojo, crin verde pálido y ojos rosa, con la cutie mark de un ladrillo roto; Grasgrew, el poni marrón inteligente y hábil con la tecnología, su cutie mark era una bobina Tesla; Sofcreem, la poni de crin corta de colores burdeos y azul ultramar, sigilosa y ágil, tenía un café con crema como cutie mark; Suerte, un unicornio amarillo de crin azul oscura y ojos celestes, era veloz e inteligente, su cutie mark tenía un trébol seco, siempre usaba unos lentes de sol negros, incluso cuando no era necesario, aceptó apenas le dijiste que querías asesinar a la princesa Celestia; Trikpik, un unicornio ya entrado en edad, de color verde oscuro, una crin de canas plateadas, demostrando su edad, ojos grises, cutie mark con una barita rodeada de chispas, siempre insinuándote y a Sofcreem (y básicamente a cualquier yegua que tuviera cerca), inteligente, con algunos trucos de magia bajo la manga y excelente estratega; y por último, Night Traver, un pegaso morado de crin de colores violeta y mayoritariamente negro, ha viajado por toda Equestria y conoce a muchos ponis de todo tipo, dijo que solo quería las riquezas que esta misión le podía traer.

Así como ellos, hubieron otros que se unieron más tarde y otros que se marcharon temprano. Por ahora, el plan era mantener un equipo balanceado de ponis listos para obedecer tu siguiente orden. Todavía puedo recordar a la testadura que amaba hacer cosas por sí sola, supongo de seguir siendo esa misma poni habrías muerto mucho antes.