Saliste muy mal herida de la batalla entre Red Moonlight y tú. Te viste obligada a tomar un descanso por un tiempo en lo que te recuperabas, pero ni las heridas ni los golpes que Moonlight te dio dolían de la misma forma como te dolía el cuerpo por la magia que usó en ti. A diferencia de las heridas, que luego de un tiempo duelen solo cuando se las toca, la magia de Red Moonlight creaba un dolor constante, que se esparcía por todo el cuerpo y se demoraba mucho más en sanar en comparación a una herida o golpe normal.

Pasaste dos semanas recuperándote en cama antes de poder levantarte y caminar con algo de normalidad.

- (Grasgrew) ¡Esa fue una completa locura!

- (Jackie) Sí… pero funcionó… ¿verdad? – estabas recostada en el sofá descansando luego de la odisea que fue caminar desde la cama hasta ahí.

- (Sweet Rose) No puedo creer que pasaran por todo esto solo para que el sujeto se escapara. – Decía mientras les servía unos de sus famosos tés a cada uno.

- (Jackie) No tiene… dónde… ir. Lo… importante… es que… ganamos.

- (Rudenkick) Me hubiera encantado poder ver la cara del desgraciado cuando llego la multitud y descubrieron.

- (Suerte) Fue como si un millón de ponis derramaran sidra añejada en el suelo. – Entonces Rudenkick soltó una mueca que mostraba pena y miedo, como si su peor pesadilla se hubiera vuelto realidad, todos se rieron, pero Rudenkick agregó con decepción.

- (Rudenkick) ¡No se rían! El alcohol no se desperdicia de esa forma.

Así eran los días durante tu recuperación, ni siquiera se reunían para planear su siguiente movimiento, solo conversaban de cosas mundanas; historias interesantes, aventuras del pasado, romances fallidos y cosas sin sentido.

Para cuando te recuperaste emprendiste un viaje con Night Traver buscando ponis extra y amuletos mágicos. Su primera parada fue con un grupo de ponis gitanos, Night Traver dijo que ellos tenían toda clase de amuletos.

- (Night Traver) ¡Esmeralda, vieja amiga! ¿Cómo te ha tratado la vida?

- (Esmeralda) Llegas tarde Traver, almorzamos hace una hora. – Esmeralda era una poni terrestre de color naranja suave con manchas de color crema por todo su cuerpo, su cutie mark y su cola estaban cubiertos por un largo vestido que rozaba el suelo y su crin estaba cubierto por velo azul que disfrazaba su color real de verde aguamarina. Sus ojos, eran un verde brillante, resaltaban ante todos los colores suaves de su cuerpo y al mirarlos podías sentir como si te atravesaran con la fuerza de una espada (Yo sé perfectamente cómo se siente eso).

- (Night Traver) Es una pena, tu estofado es el mejor.

- (Esmeralda) ¿A qué has venido hoy?

- (Night Traver) Verás, ella es Jackie Apple Hunter y necesita algunos accesorios para protegerse de la magia de unicornio.

- (Esmeralda) Con que Jackie, ¿Eh? Mucho gusto. ¿Te gustaría que te haga una pequeña lectura de cortesía?

- (Jackie) Preferiría que no.

- (Esmeralda) Por favor, yo insisto.

- (Night Traver) Acepta, Jackie. Esmeralda es excelente en estas cosas.

- (Jackie) No hay nada sobre mi futuro que quiera conocer desesperadamente.

- (Esmeralda) El futuro no es el único misterio de la vida, prometo no ser muy detallada si eso te hace sentir mejor.

- (Night Traver) Dile que sí. ¿Qué tienes que perder? – Te tomó un momento, pero finalmente respondiste.

- (Jackie) De acuerdo. Pero tú te encargaras de todas las compras mientras estoy dentro.

Así que entraron a la tienda, done la poni gitana tenía algunas yerbas, una bola de cristal y una pequeña hoguera para el fuego.

- (Esmeralda) Muy bien, ahora entrégame uno de tus cascos, el que te sea más cómodo.

- (Jackie) ¿Realmente puedes leer el futuro viendo mi casco? – Le preguntaste mientras se lo entregabas.

- (Esmeralda) En términos generales, sí. Pero la verdad es más que eso. – Comenzó a mirar y a tocar lentamente, buscando algo, cuando pareció encontrarlo dijo. – Puedo ver que eres una poni trabajadora, siempre dispuesta a dar lo mejor y esforzarte al máximo; pero eres obstinada también, incapaz de admitir que te equivocaste y dispuesta a hacer lo que sea con tal de arreglarlo.

- (Jackie) Eso ya lo sé, ¿Hay algo nuevo ahí?

- (Esmeralda) Puedo ver tu vida fluyendo. Tendrás una larga vida, eso te lo puedo asegurar; pero morirás varias veces, puedo ver que ya has muerto una vez. Lo lamento mucho, ningún poni debería morir más de dos veces. – En ese momento tu disposición cambió, te dedicaste solo a escuchar lo que ella tenía para decirte – Si te interesa saber sobre el amor, te informo que has estado rodeado de él desde siempre. Pero las pérdidas no te dejan descansar ni apreciar lo que posees. Has sufrido pérdidas recientemente, perdiste a alguien, alguien importante y siento tener que decirte esto, pero no se ha terminado, perderás más ponis que te importan en el futuro cercano.

- (Jackie) ¡¿Qué?! – Le quitaste tu casco de repente. Un escalofrío te recorría el cuerpo, un pensamiento te rondaba en la cabeza y claramente no se alejaba de ahí. – Tengo que irme ¡Rápido!

- (Esmeralda) ¡Espera! – Te detuviste, la miraste fijamente rogando que se apresurara. – Perderás a aquellos que amas, pero ten cuidado, las más grandes amenazas no siempre son del exterior.

- (Jackie) Lo tendré en cuenta, ahora si me disculpa.

- (Esmeralda) Cuídate, Applejack.

Pausa, la miraste un segundo, luego saliste de la tienda corriendo.

- (Night Traver) ¡Oye Jackie! Saliste pronto, ¿Qué te dijo? – Lo ignoraste y te fuiste corriendo muy rápido. – ¡Jackie! ¡Oye!

Corriste desesperadamente por horas, nada te detenía, solo seguías corriendo hasta que anocheció y el cansancio te venció. Cuando finalmente te detuviste, Night Traver te encontró preguntándote qué es lo que pasó.

- (Night Traver) Corres… muy… Rápido…

- (Jackie) Tengo que… llegar… a Ponyville…

- (Night Traver) ¿Ponyville? ¿Qué hay… de especial… en Ponyville?

- (Jackie) Mi familia.

Cuando finalmente se calmaron, le contaste lo que la poni gitana te había dicho, le explicaste que tanto los changelings como Red Moonlight sabían sobre tu anterior vida, sin entrar en detalles, y que seguramente tratarían de hacerle algo a ellos.

- (Night Traver) Está bien. Si crees que están en peligro te creo. Pero debemos descansar ahora. En la mañana podemos buscar a un amigo mío para que nos lleve hasta Ponyville rápido.

- (Jackie) No tenemos tiempo que perder, debemos llegar a Ponyville antes de que sea tarde.

- (Night Traver) Este amigo del que te hablo es mecánico de trenes. Él nos puede subir a un tren a Ponyville y llegaremos antes que anochezca. Trabaja en la estación de aquí cerca así que no demoraremos nada, pero no trabaja durante la noche.

- (Jackie) De acuerdo, esperaremos hasta mañana.

Durmieron el resto de la noche para despertar en la mañana y llevarse la sorpresa de que estaban rodeados de manzanos.

- (Jackie) ¿En qué minuto entramos a un huerto de manzanas? ¿Dónde estamos ahora? ¿Hacia dónde está el pueblo del que hablabas?

- (Night Traver) Este… No estoy muy seguro. Déjame volar alrededor para ubicarme mejor. – Se fue y te dejó por un momento, cuando volvió te dio las instrucciones debidas – De acuerdo, el pueblo está en esa dirección –Dijo mientras apuntaba a su izquierda. – pero tenemos que tener cuidado, ya que hay una casa en el camino y hay ponis saliendo de ella, será mejor que no nos vean invadiendo sus tierras o tendremos muchos problemas.

Caminaron rápidamente fuera del huerto de manzanas hasta que se toparon con la casa que Night Traver había visto anteriormente.

- (Jackie) Conozco esta casa, es la casa de la tía abuela Apple Rose – Saliendo de la casa, Big Macintosh. Cabizbajo, caminando lentamente hacia los manzanos para comenzar otro día de trabajo que claramente ya no eran una dicha como lo fueron en Sweet Apple Acres. – ¿Big Mac? ¡Big Mac!

- (Night Traver) ¡Jackie espera! Recuerda que no deben vernos. – Te recordaba mientras corrías a su encuentro, pero hiciste caso omiso a su advertencia y continuaste corriendo hacia Big Mac.

- (Big Macintosh) ¿Applejack?

- (Jackie) No puedo creer que seas tú. – Lo mirabas aliviada por estar sano y a salvo, pero luego de que Big Mac confirmó tu existencia, te miró con una cara de desdén y continuó su trabajo. – ¿Qué estás haciendo aquí? ¿Por qué no estás en la granja? – Él no te dirigía la mirada, ni siquiera se molestaba en contestarte. – ¿Podrías responderme?

- (Big Mac) Nop.

- (Jackie) Por favor, hermano mayor. Al menos dime cómo están la abuela Smith y Apple Bloom. ¿Están contigo?

- (Big Mac) Sip.

- (Jackie) No me digas que… perdimos la granja.

- (Big Mac) Sip.

- (Jackie) No ¡No puede ser! Lo tenía todo planeado, los cultivos de esta temporada iban a ser los mejores en generaciones. ¿Cómo puede ser que perdiéramos la granja? ¿Qué pasó?

- (Big Mac) Murciélagos.

- (Jackie) ¿Murciélagos? Será que… ¿Se comieron toda la fruta?

- (Big Mac) Sip.

- (Jackie) ¡No puede ser! – Te tomaste un segundo para respirar, calmarte un poco, para poder continuar. – Bueno, al menos están bien. Ne…

- (Big Mac) ¿Bien? ¡¿Bien?! – La ira de Big Mac explotó en un mar de quejas. – Nos abandonaste, nos robaste, NOSOTROS perdimos la granja, la abuela Smith no sale de su habitación, Apple Bloom quizás nunca pueda volver a ver a sus amigas, todo lo que ella creía de ti fue destruido, mi hermana menor es buscada en toda Equestria; no estamos bien Applejack, estamos peor que nunca y es por tú culpa.

- (Jackie) Yo… yo… – Las lágrimas comenzaron a brotarte mientras buscabas las palabras para expresarte. – ¡¿Ah sí?! – Esto no pinta bien. – ¿Tienes idea de lo mucho que sacrifiqué manteniendo la granja en pie? – Por favor no sigas. – ¿A caso sabes todas las veces que quise salir y hacer algo distinto a lo que hacía todos los días pero me quedé porque me necesitaban? – ¡Detente Jackie! – ¡Y ahora que por una vez pienso en mí, ¿Yo soy la mala aquí?! – ¡Escúchame! – Confié en que te harías cargo de la granja, pero ni eso puedes hacer bien. – … … … Las lágrimas brotaban sin parar de tus ojos, recorrían tu cara hasta tu cuello y se perdían entre la capa y tu collar con mi pluma. – Solo quiero que la princesa Celestia pagué por matar a mi Rainbow Dash. ¿Por qué no puedes entender algo tan simple como eso? ¿Tan difícil era cuidar de nuestra familia por tu cuenta? – De pronto, a lo lejos, se escuchó la voz de Apple Bloom llamando a Big Macintosh.

- (Big Mac) Creo que es hora de que te vayas, Jackie Apple Hunter.

- (Jackie) Sip.

Caminaste lentamente dentro de la huerta hasta que te llegaste donde Night Traver, quien te preguntó por lo que acababa de pasar pero en lugar de responderle comenzaste a correr rápidamente otra vez mientras el llanto se te escapaba sin control. Corriste hasta que el cansancio te invadió y Night Traver te siguió todo el camino hasta allá.

- (Night Traver) Oye, todavía podemos ir a la estación de trenes si es que…

- (Jackie) ¡Cállate! – En un parpadeo sacaste tu arma, te volteaste y apuntaste a Night Traver amenazándolo con dispararle. – ¡Cállate y déjame tranquila!

- (Night Traver) ¡Whoa! Calma Jackie.

- (Jackie) ¡No me digas que me calme! Tú no eres nadie, no eres nada para mí. Eres solo un idiota al que contraté para hacer el trabajo sucio. No eres importante, no eres irremplazable. No tienes derecho a decirme nada. – Entonces rompiste en llanto mientras te tirabas al suelo y soltabas tu arma.

Night Traver se quedó parado ahí con un nudo en la garganta, incapaz de dar un paso ni hacia delante ni hacia atrás. Se quedó ahí hasta que el llanto te hizo dormir.

Para cuando despertaste a la mañana siguiente, Night Traver tenía listo el desayuno y te trataba como si nada hubiera pasado y cada vez que querías tocar el tema él te interrumpía y decía que tenían que apurarse antes de que los ponis gitanos se fueran de donde estaban.

Al regresar con los gitanos, terminaron de realizar las compras en las que incluían joyas mágicas y armaduras.

Debo admitirlo, varias de esas cosas lucían bastante geniales. El ojo de Dragón, una gema amarilla con forma de mandorla incrustada en una pequeña roca blanca que lucía como el ojo de dragón (supongo que por eso se llama así), aparte de su belleza, de lo que estoy segura es lo único en lo que Rarity se fijaría, poseía un extraño poder que creaba un campo anti-mágico; básicamente, quien porte la gema se cubría con un aura donde ni la magia de unicornio ni de alicornio podía entrar, bueno para evitar hechizos, rayos mágicos y cosas parecidas. El hueso de Ágata, una gema blanca completamente deforme cuyos cristales recordaban un hueso, tenía el poder de aumentar las capacidades naturales del poni que la llevara, tales como agilidad, velocidad, fuerza, puntería, etcétera. No todo eran gemas, obviamente, otras eran talismanes como escamas de dragón, para resistir el calor; artículos mágicos como aguas curativas, para sanar cualquier herida; o incluso cosas simples como trajes o armaduras.

XXX XXX XXX

En Manehattan, Night Traver te llevó a un vecindario donde prácticamente todos los ponis eran criminales de algún tipo. Muchos de ellos eran de familias pobres o tenían necesidad por dinero, pero lo que todos tenían en común, era que harían cualquier cosa por unas monedas, incluso sacrificar sus vidas en tu misión de asesinar a la princesa Celestia.

Pero todas estas compras y reclusiones causaron algo que no me sorprende que no vieras venir, tu dinero se acababa.

De vuelta en Mhoretown, la matrona era la única con la que podías hablar sobre esto. Temías que si se lo mencionabas a alguno de los chicos le diera por renunciar de nuevo.

- (Sweet Rose) ¿Problemas de dinero? – Ella estaba barriendo el comedor mientras le contabas tus problemas. – Pues si de algo te sirve, puedes pagar tu estadía trabajando aquí.

- (Jackie) Eso sería genial para aminorar gastos. Pero no creo que pueda ganar suficiente para poder pagarle a veinte ponis

- (Sweet Rose) No te creas poco. Los ponis pagan bien y en una semana se hace bastante dinero.

- (Jackie) No importa cuánto paguen, lo que importa es lo que ganaría trabajando.

- (Sweet Rose) Ganarías la totalidad de la paga, después me pagarías la estadía con una parte que nunca supera el cuarto del total.

- (Jackie) ¿Entonces no tendré un sueldo fijo?

- (Sweet Rose) Pues, no. No todos los ponis pueden pagar lo mismo y no todos los servicios son iguales. – Cuando terminó te detuviste un momento a pensar y acto seguido tu cara se puso tan roja que podrías haber derretido queso en ella.

- (Jackie) C-creo que no estamos hablando del mismo tipo de trabajo. – Ella dejó de barrer un momento para mirarte, cuando notó tu expresión de sorprendida al entender de qué hablaba.

- (Sweet Rose) Oh… eh… entonces… ¿En qué te gustaría trabajar?

¿Por qué no puedo ser un fantasma? Solo por un momento. Así podría materializarme o poseer algo, de esa forma podría golpear fuertemente a esa poni por siquiera imaginar tal idea. ¡Jackie es mía! Y ella no hará nada para ningún poni que no sea yo. ¡Ningún poni!

- (Jackie) Pues… estaba pensando en encargada de la limpieza, guardia de seguridad, no lo sé. Algo para simplificarte la vida.

- (Sweet Rose) Déjame pensarlo un momento… Creo que podría contratarte de junior, significa que harás lo que yo te diga, desde barrer hasta reconstruir la casa.

- (Jackie) Eso suena bien. Creo que podría hacerlo.

- (Sweet Rose) Entonces discutiremos los detalles más tarde y comienzas a trabajar mañana.

Cuando ella terminó de barrer comenzaron a discutir los detalles del trabajo. Sin embargo, lo que me interesaba a mí en ese momento era averiguar qué pasaría con Big Macintosh y el resto de tu familia. ¿Qué significaban para ti ahora? ¿Si Chrysalis o Moonlight los atacaran seguiría importándote? Ya no sé qué pensar sobre todo esto. Solo me queda observar y esperar a que todo salga bien al final.


Nota del autor: Creo que hay algo que no había hecho bien en la historia, Rainbow Dash participa en ella tanto como los demás personajes, pero hasta ahora la había limitado solo a contar la historia sin darle relevancia a sus sentimientos de manera apropiada. Planeo cambiar eso, a partir de ahora me aseguraré de que Rainbow Dash participe en la historia lo más posible.

Por cierto, hice un dibujo de la escena de Big Macintosh con Applejack y lo subí a mi cuenta de DeviantArt. Si les interesa verla está titulada con el nombre de este capítulo. Me gusta como quedo pero sigo creyendo que las alas de Rainbow Dash me quedaron algo raras.