El dinero siempre ha sido y siempre será un problema. Desde que te conozco jamás has sido una buena organizadora en el dinero, es por eso que la abuela Smith se hacía cargo de todos esos detalles en la granja. Grasgrew y los demás ponis mostraron flexibilidad en su paga, pero había otros veinte ponis que querrían ser pagados por sus acciones.
- (Grasgrew) ¿Está todo bien, jefa? – Te preguntó luego de notar que no dejabas de mirar la fogata.
- (Jackie) ¿Cómo? – Las fogatas las noches de los sábados se había vuelto una rutina que todos esperan con ansias.
- (Grasgrew) No has dicho ni hecho nada en un buen rato. ¿Hay algo que te esté molestando? – No hacían nada en la fogata, solo se sentaban a hablar, contar chistes y comer comida de fogata.
- (Jackie) Dime Grasgrew, ¿Qué es lo que más deseas?
- (Grasgrew) ¿Disculpa?
- (Jackie) Les dije que me encargaría de cumplir sus ambiciones más grandes como paga por ayudarme a matar a Celestia. ¿Qué es?
- (Grasgrew) Yo… yo no tengo ambiciones, lo que más quiero en este mundo es algo que he aprendido no se puede cumplir. Tu oferta fue tan tentadora que la acepté sin pensarlo, luego la realidad me golpeó en la cara.
- (Jackie) ¿Qué es?
- (Grasgrew) Eso ya no importa.
- (Jackie) ¿Qué es? – Grasgrew claramente no quería responder, sin embargo, luego de una pausa decidió decirte.
- (Grasgrew) Quiero que mis inventos sean reconocidos y los ponis los usen para facilitar sus vidas.
- (Jackie) ¿Y qué es lo que te detiene?
- (Grasgrew) ¿Qué no es obvio? Soy un criminal, ninguna comunidad científica me aceptará por mis antecedentes, ni siquiera si pago por todo lo que he hecho.
- (Jackie) ¡Night Traver!
- (Night Traver) ¿Sí?
- (Jackie) Tú tienes amigos en la policía y en la guardia real, ¿cierto?
- (Night Traver) Sí, así es.
- (Jackie) ¿Y tus amigos son capaces de darle a Grasgrew una nueva identidad?
- (Night Traver) Pues, dependerá de qué tan buscado sea, pero es posible, sí.
- (Sofcreem) ¿Qué hay de su historial? Sería cuestión de tiempo para que algún poni haga la relación atrapen a Grasgrew.
- (Night Traver) Eso requeriría un poco más de trabajo, pero con unos años mis amigos podrían eliminar todo rastro de que Grasgrew alguna vez existió.
- (Jackie) ¿Lo ves Grasgrew? Puedo darte lo que deseas, lo mismo va para todos ustedes. A menos de que quieran resucitar a algún poni, puedo asegurarme de que sus ambiciones se cumplan. No los elegí por accidente o azar, tampoco porque no fuera capaz de encontrar algo mejor, los elegí a ustedes seis porque sabía que podría contar con ustedes y que sería capaz de pagarles por lo que harán por mí. No me decepcionen.
Te levantaste y te dirigiste de regreso al burdel lista para descansar mientras los demás siguieron conversando en la fogata.
A la mañana siguiente los reuniste a todos para preparar el próximo movimiento.
- (Jackie) Muy bien chicos, lo siguiente que haremos será ir a Manehattan y robaremos un banco.
- (Trikpik) ¿Puedo preguntar para qué vamos a robar un banco?
- (Jackie) Para serles honesta, se me acaba el dinero, si no hacemos algo pronto, perderé todos los recursos que tengo para acabar con la princesa Celestia. Necesitamos conseguir dinero rápido.
- (Sofcreem) ¿Cuál es el plan entonces?
- (Jackie) ¿Alguno conoce una forma de tenernos a todos conectados si necesitamos separarnos?
- (Trikpik) Yo tengo un hechizo que hace exactamente eso. Pero solo puedo usarlo con cinco ponis al mismo tiempo.
- (Jackie) Primero, necesitamos elegir un banco, debe ser uno no muy grande, de fácil entrada; Night Traver y Sofcreem, creo que ustedes pueden encargarse de eso. Luego, enviaremos tres ponis por el frente por separado y una vez dentro se infiltrarán para dejar una habitación desprotegida donde el resto se infiltrará desde la ventilación o alguna ventana. Una vez dentro, llenaremos los sacos con la mayor cantidad de dinero que podamos antes que la policía llegue. – No suena mal, podría funcionar.
- (Suerte) ¿Cómo evitaremos que la policía se entere?
- (Jackie) No lo haremos, Rudenkick vigilará desde una distancia segura y nos avisará cuando vengan. También se encargará llenar el carruaje.
- (Rudenkick) ¿Podré beber, verdad?
- (Jackie) Solo asegúrate de no excederte, tienes que estar atento.
- (Trikpik) Entonces seremos Rudenkick, tú, yo y otros tres ponis de Night Traver, ¿Cierto?
- (Jackie) Suerte y Sofcreem nos acompañaran también. Nos ayudaran a llenar los sacos.
Programaron el robo para la próxima semana, mientras reunían todo y se organizaban apropiadamente. Se consiguieron un carruaje lo suficientemente grande para guardar todo el dinero y se dirigieron a Manehattan.
Todo iba según lo planeado, Trikpik estaba en el edificio de al lado, vigilando que todo estuviera bajo control. Los tres ponis se habían infiltrado perfectamente en el banco y tú entraste con los otros listos para vaciar el banco. Suerte se encargaba de llevar los sacos desde el banco hasta el carruaje. El carruaje estaba al otro lado de la manzana frente a una casa abandonada, donde Suerte lanzaba los sacos y Rudenkick los recogía.
Así era hasta que lo inevitable ocurrió, un guardia los encontró y alarmó al banco completo. Todos los ponis entraron en pánico y los guardias intentaron detenerlos sin resultados. Tenías el banco bajo tu poder pero solo era cuestión de tiempo antes de que la policía llegara.
- (Sofcreem) Deberíamos marcharnos ahora.
- (Jackie) Tenemos quince minutos antes de que la policía llegue. ¡Rudenkick! Mantente alerta.
Con toda la conmoción me asusté tanto que me puse a volar entre el banco y el carruaje, una y otra vez. Hasta que finalmente me di cuenta, Rudenkick borracho, recostado al lado del carruaje, apenas había recogido los primeros sacos, el resto seguía donde Suerte los tiró.
¡No puede ser cierto! El idiota de Rudenkick estaba a punto de arruinarlo todo. Él no estaba en condiciones de avisar cuando la policía se acercara y Trikpik no sería capaz de avisarles hasta que estuvieran frente al banco.
- (Jackie) ¿Cómo que ya están afuera? ¿Dónde está Rudenkick? – Le preguntaste a Trikpik cuando finalmente llegó la policía. – ¡Maldita sea! Olvídenlo todo, nos vamos ahora.
Todos corrieron lo más rápido que pudieron hasta el carruaje. Vieron que el carruaje estaba casi vacío, así que los tres ponis de Night Traver entraron en la casa para buscarlo.
Pero se tardaban una eternidad, metieron a Rudenkick dentro del carruaje, tú y Suerte se amarraron al carruaje y esos tres no salían de la casa. La policía rápidamente comenzó rodear la manzana y se acercaban peligrosamente hacia ustedes. Reamente no sé qué los demoraba tanto, creo que estaban tratando de llevar todos los sacos entre los tres de un solo viaje. Lo que sí sé es que se tardaban tanto que tuvieron que partir sin ellos. Lo cual entiendo perfectamente, si no se partían en ese instante la policía los iba a atrapar; pero no deja de molestarme el hecho de que los dejaran atrás. Tal vez tiene algo que ver con que yo nunca abandonaría a un compañero, no lo sé, simplemente se sentía… mal.
Como sea, de vuelta al carruaje. Debieron tener a la policía detrás de ustedes por alrededor de dos horas. Recorrieron la mitad de Manehattan tratando de perderlos y cuando finalmente los dejaron atrás, se dirigieron sin pausa de vuelta a Mhoretown.
Al día siguiente, Rudenkick despertó con una esperada fuerte resaca. Pero su dolor de cabeza sería la menor de sus molestias luego de que hablaras con él.
- (Jackie) ¡¿En qué rayos estabas pensando?! ¿Tienes idea de lo mucho que nos acabas de costar? Debimos haber llenado unos treinta sacos antes de que la policía llegara. De no ser por ti ahora tendríamos mucho más. Perdimos a tres ponis allá atrás y no habría pasado si hubieras hecho tu parte y hubieras recogido los sacos de dentro de la casa.
- (Rudenkick) Se demoraban demasiado en llevar cada saco. ¿Qué más que quería que hiciera?
- (Jackie) Oh, perdóname. Por un momento pensé que era tu culpa el emborracharte a más no poder y que era tu culpa que perdiéramos mucho dinero y a tres de nuestros ponis. Pero claramente estaba equivocada, debí pedirle a Suerte que corriera más rápido y a Sofcreem que no se tardara tanto en abrir las cajas fuertes. Les iré a avisar ahora mismo ¡No tienes excusa! No te pedí que te concentraras solo en cargar el carro, ni siquiera me interesa si estabas sobrio, ¡Te quería consciente! Vamos a tener que planear otro asalto y esta vez no tendrás permitido beber una gota.
- (Rudenkick) ¡¿Qué?! Pero tú me prometiste que podría beber cuanto quisiera.
- (Jackie) Y tú me prometiste que harías tu parte. Vendrás un día antes y te tendré a mi lado hasta que la misión se complete, no dejaré que toques ni una botella. – Rudenkick no respondió nada y como tú no tenías nada más que decir, te marchaste.
Al día siguiente los llamaste a todos a reunirse, pero Rudenkick no se encontraba por ningún lado.
- (Jackie) ¿Dónde rayos está Rudenkick?
- (Sofcreem) Rudenkick no vendrá hoy.
- (Jackie) ¿Cómo que no vendrá hoy? Tenemos que planear el siguiente robo. Mientras más pronto lo hagamos mejor. ¿Dónde está?
- (Sofcreem) Está en su casa, en Las Pegasus. Es el aniversario de la muerte de su esposa. – No tenía idea de que Rudenkick hubiera estado casado. Él nunca lo menciono ni mostró nada que indicara algo como eso.
- (Jackie) ¿Y tú cómo sabes eso?
- (Sofcreem) Mi trabajo es saber todo acerca de todos. – ¿Qué es, una espía? Aunque, eso tiene algo de sentido.
- (Jackie) Dime dónde vive.
- (Sofcreem) No creo que sea una buena idea que vayas por él. Tal vez deberías…
- (Jackie) Dime dónde vive, ahora. – Sofcreem no parecía muy animada de decirte, pero luego de una pausa te dijo.
- (Sofcreem) Bueno, te diré.
Sofcreem te dio la dirección y decidiste ir hasta allá por tu cuenta. Cuando finalmente llegaste a su casa, noté algo que era difícil de ignorar. La casa estaba cerrada y cubierta completamente con cinta policiaca de "aléjese", la casa de Rudenkick era una escena del crimen.
Ignoraste completamente la cinta y entraste por la puerta de atrás, que había sido derribada. Dentro, el lugar había sido destrozado y los muros estaban todos cubiertos de grafiti. El suelo estaba cubierto de botellas vacías y vidrios rotos.
Rudenkick estaba en una de las habitaciones donde estaba también una de esas siluetas que hacen alrededor del cuerpo de un poni. Él estaba bebiendo en un rincón al otro lado, tú no cruzaste el umbral, las ventanas estaban cubiertas y los únicos rayos de luz eran a través de los huecos en las tablas y en la deteriorada construcción.
- (Rudenkick) No siempre fue así, ¿Sabes? –Rundenkick comenzó a hablar luego de un rato después de que aparecieras, no había razón alguna, solo se puso a hablar. – Alguna vez vivimos bien y felices. Pero un día ella vino diciendo que quería casarse. – Se terminó la botella, la arrojo lejos y comenzó a abrir otra. – Fue cuando todo se puso peor, yo era joven e ingenuo, nunca creí que esa poni me daría tantos problemas. A mí me gustaba salir en las noches, juntarme con mis amigos y disfrutar de las apuestas y los tragos, pero ella quería que pasara más tiempo en casa, decía que le gustaría poder pasar más noches conmigo. Siempre llegaba borracho a casa, borracho y cansado. Cuando me prohibió salir con mis amigos, comencé a emborracharme en casa. Eso a ella no le gustaba, decía todo el tiempo que yo tenía un problema y que debía buscar ayuda. A mí no me gustaba que me dijera eso, me hacía enfadar mucho, no estaba dispuesto a escuchar la misma canción todos los días, así que la hacía callar cada vez que mencionaba que debía buscar ayuda, la golpeaba hasta que me dejaba tranquilo. Un día ella ya no pudo más con la situación, dijo que tenía todo listo y que mandaría los papeles del divorcio en un par de días. Ella estaba empacando y yo estaba hirviendo en ira. Perdí el control, para cuando recuperé el sentido ella estaba muerta. Maté a mi esposa a golpes y no era capaz de recordarlo. Escapé durante muchos años, culpando al alcohol por su muerte. Pero finalmente entendí que no fue el licor. Fui yo, todo el tiempo, el verdadero y único culpable era yo mismo. Así que simplemente dejó de importarme el mundo. Solo me interesa beber. Se siente tan bien, mi cuerpo se relaja y por un momento puedo dejar la culpa de lado y concentrarme en algo más.
- Pero cada año, durante esta semana, en el aniversario de su muerte, no importa cuánto beba, la imagen de su rostro destrozado, de mis cascos bañados en su sangre, de su cuerpo sin vida recostado en el suelo sigue acosándome, como un alma en pena, no me deja tranquilo. Así que vengo aquí y bebo hasta que se me pasa.
Jamás había escuchado algo así, he conocido ponis con problemas de alcoholismo, pero jamás había visto a alguien en una situación tan grave ¿Y qué fue lo que tú le respondiste?
- (Jackie) Estas despedido, Rudenkick. No quiero volver a verte.
- (Rudenkick) Púdrete. – Abrió una nueva botella y siguió bebiendo.
Fue una respuesta muy fría de tu parte. Rudenkick necesitaba ayuda y tú le diste la espalda. No lo entiendo Jackie, creí que estos ponis te importaban, incluso creí que los considerabas tus amigos. Supongo que me equivoqué una vez más.
Rudenkick no volvió a aparecer en Mhoretown y nunca lo volviste a ver. Tal vez sea para mejor.
Nota del autor: Al igual que el anterior, este capítulo tiene una pequeña ilustración en mi página de Deviantart. Fue un poco difícil de dibujar y esa es la razón por la que me demoré tanto en publicarlo. Les invito a visitar la ilustración y me den su opinión y sugerencias para ser mejor en esto que es el arte.
