Hola, hola, Luna de Acero reportándose. Lo prometido es deuda. Aquí ya está la actualización y la próxima para el jueves... no voy a ceder a los spoilers, peeeeroooo... ya van a comenzar los problemitas... Buaaano, espero les guste y me deleiten como siempre con sus bellísimos comentarios. Una pregunta que quiero hacerles desde hace rato, les gustan las personalidades de nuestros hermosos? Recuerden que nosotros accedemos a los sentimientos y pensamientos de Levi, pero por fuera no es tan expresivo, aún no le dijo a Eren que le gustaba, ténganlo en cuenta. Besis, bye.

Disclaimer:Los nombres de los personajes no me pertenecen, son de Isayama Hajime, los utilizo sin fines de lucro en una historia original y que tiene derechos reservados en mi país, ésta es sólo una adaptación.

Advertencia: CUIDADO LEERRRRRR! Para los que no saben: Hange Zoe es un personaje al cual Isayama no le ha definido género, es decir, en criollo, no se sabe si es hombre o mujer, aunque en el animé (por un tema de doblaje y sonido) decidieron darle un rol femenino. Pero en este fic: HANGE SERÁ HOMBRE. Si no se sienten a gusto con la idea, por favor no continúen leyendo, ya que será un personaje fuerte y en extremo valioso. Bien, fin del comunicado, hay algo de lime, eso es todo.

.

.

"Aunque sea a escondidas, me hace feliz ver que me muestras

lo que no te atreves a mostrarle a nadie"

Anónimo

.

Tocan la puerta, miro la hora, ocho menos cinco, es jodidamente puntual igual que yo, o lo hace porque sabe que a mí me gusta así. Voy corriendo y abro. Ahí está mi pelimarrón adorado, con un trajecito como el que uso para el trabajo, la camisa con los tres primeros botones desprendidos y ese aire arrogante que no lo abandona, me mira y se le iluminan los ojos.

-: ¡Mi amorrrssshhhhh! – Salta y me abraza poniendo sus largas piernas alrededor de mi cintura, casi me voy al piso por su impetuosidad considerando que además me lleva casi una cabeza de alto, me besa toda la cara con frenesí y al fin me da un pico en los labios para estrangularme de nuevo con su abrazo - ¡Te extrañeeee, perrraaaa de mierdaaaaaa!

Agradezco a todos los santos que Eren no esté aquí, porque va a creer cualquier cosa.

-: Y yo a vos, vida, pero bájate que me están temblando las piernas.

Se baja y me vuelve a abrazar, Hange comienza a lloriquear un poco y debo admitir que me emociona un poco.

-: ¡Pensé que no te iba a ver más! – ¡Cómo extrañé esa voz chillona y aguda!

-: Ven a la cocina que estoy preparando la cena.

-: ¿Qué vamos a comer de rico?

-: Paella – le digo sonriéndole.

-: ¡My favourite! ¡Thank you, Darling! ¿Qué casita, eh? – Dice echando una mirada alrededor.

-: Ah, es de mi Jefe, me estoy quedando aquí por ahora. ¿Está linda, no?

-: ¿Linda? ¡Es asombrosa, bitch! Te acomodaste re bien.

-: No te confundas, es provisorio, yo no voy a vivir para siempre aquí, es hasta que venda el departamento y compre otra cosa.

-: ¿Y por qué lo vas a vender?

-: Porque quiero sacarme de encima a Erwin, quiero irme lejos, donde no me encuentre.

-: Amore, estamos en una fucking city de dos millones de habitantes, si el bastardo te quiere encontrar te encuentra.

-: Bueno, como sea, ya se apareció varias veces por allá, y la última casi nos matamos. Si puedo hacer algo para perderme, aunque sea un rato, lo haré, y no me vayas a decir "te lo dije", te lo prohíbo.

-: Te lo mereces, perra, pero está bien, no vine a torturarte, vine a disfrutarte. ¿Y qué onda con tu Jefe bondadoso?

-: Eren – le aclaro - Nada, eso me permite quedarme por mi seguridad.

-: O sea, pasemos en limpio, sabe lo de Erwin y todo el tema, ¿éste es que se peleó con la mujer?

-: Yeah…

-: ¿Éste es el que te gusta, mmm?

-: Sí, y él también me dijo que yo le gusto.

-: ¡Aaaahhh! – pega un grito que me sobresalta, le sirvo un vaso de coca zero – Ya me cuentas todos los detalles, perra, toooodoosssss.

-: Eren va a venir a cenar, yo te cuento, pero me vas a jurar que te vas a portar bien cuando esté aquí, ¿ok? Ya le hable de ti, él me sugirió que te invitara, así que no lo maltrates.

-: ¡Desgraciada! Apenas llegué y ya estás dandome órdenes. Dame los detalles, vamos, largá.

Le tengo que contar, aunque le digo la verdad a medias, si Hangiu se entera que estoy enamorado de Eren me va a quemar la cabeza, lo conozco, así que por lo pronto solo le digo que nuestra relación aparte de la laboral es de algo así como amantes.

-: Mmm, no te creo nada, bitch, vos no te vas con cualquiera así nomás. Pero bueno, hace mucho que no te veo, no quiero empezar peleando. ¿Al menos folla bien?

-: Ufff, impresionante, tiene una energía tremenda, siempre que lo hacemos quedo fulminado. Pero ahora cuéntame de ti, quiero saber toooodoooo.

-: Puuufff, estaría como dos días seguidos sin parar, así que sólo te voy a contar de mi situación actual. Me estoy comiendo un papacito que es una ricura, lástima que sea bien pendejo.

-: ¿De cabeza o de edad?

-: De los dos, Luke, tiene diecinueve.

-: Eeeeh, eres un asalta cunas.

-: No soy tan viejo, además cuando me produzco parezco un *pendex (*se refiere a un joven, a un pendejo), él creía que no tenía más de 20, ja, ja, ja. Le hice lo que quise, y después volvió por más, así que… que se la aguante. Ey, tengo hambre – le paso unas tostaditas con una mayonesa de ajo que hice previamente - ¡Ay, erer un ángel!

Nos compenetramos tanto en la charla, nos reímos a más no poder, y la hora vuela hasta que sentimos el ruido de la puerta de calle. Me apresuro a recibirlo, Hange sale por detrás, lo saludo formalmente mientras se lo presento.

-: Eren, te presento a mi mejor amigo, mi hermanito del alma, Hange, Hange, Eren.

-: ¡Hola, hola! – Dice con su voz chillona – Mmm, qué lindo eres Eren – y eso que le dije que se porte bien, maldito – Y que casa tan hermosa que tienes.

-: Ah, gracias – dice mi Jefe sonriendo forzadamente – Mmm, qué buen aroma – agrega cambiando de tema.

-: Levito hizo paella, tiene una pinta bárbara – Levito, ese apodo que amo, lo había olvidado.

Caminamos a la cocina. Y le lanzo "mi mirada especial" a Hangiu, que me mira son esa sonrisita diabólica, oh, no se va a portar mal, lo sé.

Pongo la mesa, lleno unas copas de vino para Eren y para mí, para Hangiu coca zero, no le gusta el vino. Sirvo los platos, los decoré y acomodé los mariscos como para que estuvieran dignos de una revista de chefs, estoy muy contento con mi desempeño.

-: ¡Bravo, mi amor! – dice Hange emocionado y Eren lo mira de reojo ante ese apelativo, pero no dice nada - ¿Me das en la boca? – me suelta zalamero mientras me mira con sus ojitos color almendra entrecerrados y la abre sugestivamente.

-: Hange, no eres un bebé – le digo tratando de mantener la seriedad, Eren mira su plato y come, pero se nota que está molesto. Me estoy poniendo nervioso, tal vez no fue muy buena idea traerlo para aquí. Trago saliva y sirvo un poco en la cuchara y lo deslizo en su boca, mejor le doy el gusto o no va a dejar de fastidiarme.

-: Mmm… me encanta cuando me lo das, mi amorrsshh… - ya tenía que poner esa voz de gata en celo, lo está haciendo a propósito, así que sin mucha sutileza lo pateo en la canilla debajo de la mesa, da un respingo y me mira molesto.

-: ¿Qué tal la reunión? – digo cambiando de tema mirando a Eren, levanta apenas la cabeza y me lanza una mirada furiosa, guau, nunca me había mirado así.

-: Normal. Aburrida, como todas – responde escuetamente.

-: Ya les dije a los chicos que Levito volvió al ruedo – habla Hange sin prestarle atención a Eren, como si no existiera - ¡Este finde salimos! Ponte hermoso y te paso a buscar, ahora tengo mi propio auto. Bah, mejor dicho, ponte más hermoso de lo que eres normalmente, juju. ¿Me das más?

-: Come por tu cuenta, no seas caprichoso – le digo regañándolo, ya me está cansando.

-: Buuuu, Levito ya no me quiere - ¡Dios! Apenas estemos solos lo voy a matar.

-: Toma – cedo mientras lo atraganto con una cucharada llena, a ver si eso lo calla un rato - ¿Te gustó, Eren? – le pregunto con cautela.

-: Está delicioso, te salió muy bien – ya se relajó un poco, pufff, menos mal.

-: Levito hace todo más que bien, tiene virtudes por donde se lo mire. Te extrañe tanto, mi corazón – dice suplicante y entornando las pestañas mientras pone su mano encima de la mía – Es tan duro dormir solito sin tu calor.

-: Bueno, ya, tranquilo, ¿qué va a pensar Eren? – le digo para aclarar las cosas.

-: Oh, ¿te molesta Eren? – le pregunta y yo quiero clavarle la cuchara en el ojo y arrancárselo.

Eren solo lo mira con seriedad. Hangiu se ríe abiertamente, se pone de pie y me abraza desde atrás mientras me deja un beso en el cuello y mira a Eren sugestivamente.

-: No tienes que preocuparte de nada, Eren love – encima ya lo llama como si lo conociera de toda la vida – Levito y yo nunca vamos a ser una pareja, aunque a mí me hubiera encantado, pero pasa que ambas somos unas pasivas bárbaras – luego me muerde el lóbulo de la oreja.

-: Bueno, bueno, ve a sentarte – le digo sacándomelo de encima.

-: ¡Mi amorrshhh! – Dice con su voz aguda – Te pusiste todo colorado, ¿te gustó? Te lo hago de nuevo.

-: Nooo, no seas molesto, siéntate y termina tu plato.

-: Tch, está bien – dice sentándose e inflando los cachetes, lo amo, pero justo ahora me está dando vergüenza ajena, Eren come y no opina nada. Empieza a sonar el celular de Hangiu, Madonna canta "Music", recordé que es fanático de esa reina. Atiende.

-: ¿Aló, aló?... ja, ja, ja – tapa el auricular y me dice "Es el pendejo" – No, darling, hoy estoy ocupado, estoy cenando frente a un adonis que amo con todo mi corazón… ja, ja, ja, neeeee, no es esa clase de amor… no te pongas melodramático, sabes que odio las novelas… ajá – pincha un camarón y come – Juju… no sé, neeee, bueno, tal vez… Hoy no… No, no…. No me vas a convencer… Bueno yo no soy una alcancía, bebé, y hoy no me pinta el humor, así de simple… ajá, ajá… que lindo, pero no. Whatever… bye… - corta – Levito, vas a tener que compensarme, acabo de dejar ir a mi chico por ti… haz que valga la pena, juju – Empieza a comer por su cuenta y yo lo agradezco.

-: ¿De dónde se conocen? – pregunta Eren con tranquilidad.

-: De cuando éramos jovencitos, nos conocimos y nos juntamos, desde entonces siempre nos dimos una mano el uno a otro – dice y me lanza un beso al aire, yo le guiño un ojo.

-: ¿Y qué pasó, porque se distanciaron?

-: ¿Qué pasó? ¿Qué te responda Levi? – dice pasándome la pelota.

-: Te dije, Erwin era demasiado celoso y no quería que frecuentara a mis amigos.

-: ¿Contiho no voy a tener ese problema o sí? – le pregunta Hange a Eren y yo me atraganto.

-: ¡Cof, cof, cof! – ambos me ayudan a reponerme y Eren me alcanza un vaso con agua, se me caen las lágrimas del ahogo – Gra-gracias.

-: No, yo no le prohíbo esas cosas a Levi – finalmente responde y me sorprende un poco – Quiero que él esté lo más feliz y cómodo posible.

-: Aawww, que dulce – agrega Hange y por un rato no causa más problemas. Empieza a contarnos sobre su trabajo, que es en una casa reconocida de electrodomésticos, está como supervisor y nos cuenta anécdotas divertidas de las quejas de los clientes y de los empleados. La verdad que nos reímos muchísimo, está dándole su aprobación a Eren o eso creo – Entonces, le dije, señora usted no necesita un lavarropas, necesita un marido nuevo – Eren y yo estallamos en carcajadas – y el viejo me miró tipo, what the fuck este pendejo? Pero la señora me dio la razón.

Después me ayuda a levantar todo y lavar los platos, Eren prende un cigarro, hice postre, pero la verdad estamos llenos a reventar, así que ofrezco un café que aceptan con gusto.

-: Cafecito batido de mi Levito – dice Hange abrazándome por la cintura, aprovechando que es un poco más alto que yo, así que se tiene que agachar un poco y pone su cara contra mi cuello, otra vez Eren mira amenazadoramente.

-: Ey, no te aprietes tanto – le recrimino y lo codeo.

-: ¿Por qué no? ¡Eres mío! – Luego mira a Eren, Hangiu eres un mal chico, malo, malo - ¿No crees que hacemos una linda pareja?

-: No – le larga Eren y lo miro sorprendido, pero Hangiu solo se ríe – Discúlpame pero… ¿puedes soltarlo?

Hange me libera y yo me quiero meter dentro del horno. Rápidamente sirvo las tazas y dispongo todo en la isla. Eren prende un cigarrillo y me lo pasa.

-: Gracias – Hange sigue todos nuestros movimientos sin perderse detalle.

-: ¿Eres celoso, Eren?

-: Mucho – le contesta sin atisbos de duda mi Jefe.

Hangiu se pone de pie y se sienta en mi falda mientras me abraza del cuello.

-: Quiero mimos, de mi Levito, ¿Recuerdas esa vez que terminamos desnudos en tu cama?

-: Pero no pasó nada, vuelve a tu silla idiota, eres pesado como la mierda – le digo empujándolo con fuerza, me arden las mejillas, maldito pelilargo, Hange siempre le gustó usarlo por debajo de los hombros y lo lleva atado en una prolija coleta alta.

-: Juju, ya voy, no me maltrates, precioso – Se sienta en su silla y bebe el café con tranquilidad - ¿Y que hacen aquí para matar el tiempo?

-: Jugamos al ajedrez – le contesto – miramos pelis, o leemos un libro, o bebemos vino, o…

-: ¿Tienen sexo furioso y sucio? – Lo miro mientras siento que la mandíbula se desprende y se estrella contra el piso – Perdón, perdón, le prometí a mi amorsh que iba a portarme bien y estoy siendo un desubicado total… Aunque realmente espero que tengan sexo furioso y sucio – agrega por lo bajo pero Eren lo escucha perfectamente.

-: Buenoooo – lo freno mirándolo asesinamente, pero me sorprende ver a Eren riéndose y hasta Hange lo mira sorprendido también. El veterano se levanta, se acerca y me agarra de la cara para besarme con ganas. Todo en frente de mi amigo del alma. Después se va asentar, da una pitada larga y mirándolo a los ojos, dice:

-: Sí, también.

-0-

Después que Hange se va, pico de por medio en la despedida que se hace fuera de la casa, lejos de Eren, me susurra al oído un "te lo dejé a punto de ebullición, dame las gracias después" y guiñándome un ojo se sube a su Ford Ka negro. Vuelvo adentro arrastrando los pies, estoy cansado y con sueño. Apenas paso el umbral Eren me espera de pie y con los brazos cruzados.

-: Oh, bueno, te pido disculpas, Eren, la verdad es que Hange buscaba incomodarte, él es así-

No me deja terminar que me besa de manera salvaje acorralándome contra la puerta. Empieza a sacarme la ropa con desesperación.

-: Espera, Er-, pará, aquí no, vamos a la ca-Aaahhh – se arrodilla y pone toda mi hombría en su boca, me toma completamente desprevenido – Es-espera, aaaah, Eren, por… aaahhh, por favor, aahh – esta vez lo hace con ganas y hace que me tiemblen las piernas, sube uno de mis muslos y lo coloca sobre su hombro para tener mejor acceso, mientras se moja unos dedos y empieza a prepararme con velocidad. ¡Mierda! Nunca lo vi tan desesperado – M-más des-despacio, rayos – le tengo que tirar del cabello con fuerza para alejar un poco su boca, si sigue succionándome así me va a hacer acabar y todavía no quiero, me da vuelta con brusquedad y me agarra del trasero para abrir mis nalgas y hundir su rostro - ¡No, no, detente! – aunque estoy preparado, me da algo de vergüenza estar tan expuesto, pero ya estoy muy caliente a estas alturas, así que cierro los ojos y me dejo arrastrar por la lascivia. Eren está completamente desinhibido, arremete contra mi entrada haciéndome delirar, hasta que lo siento ponerse de pie y abrir su cinto con rapidez, apenas se libera comienza a presionar su falo sin miramientos, trato de relajarme pero está siendo muy bruto realmente – Des-despacio – le suplico con la voz quebrada.

-: ¡No! – me dice casi con bronca, y me da un escalofrío, entra rudamente en mí y lanzo un grito agónico, pero no se detiene empuja y empuja hasta estar por completo en mí, siento que las piernas no me sostienen y me voy al suelo, él se viene conmigo sin salir de mí, pasa una mano debajo de mi vientre para levantar un poco mis caderas, es increíble la fuerza que tiene, trato de apoyarme en mis palmas y rodillas y pronto lo siento bombeándome como si se le fuera la vida en ello.

-: Aaah, aaah, Ere-por, aaahh, por favor… me du-duele, ¡duele, mierda! – Ya lo digo casi con un sollozo, por lo que merma un poco la velocidad aunque no se detiene, con su otro brazo sobre mi pecho me levanta un poco y apoyando su boca en mi nuca me muerde bastante duro - ¡Aaarggh! – me quejo, pero a estar alturas no sé si me gusta o no, estoy confundido, me hace acordar a cuando Erwin me obligaba y eso me revuelve la panza, así que no puedo evitar que se me escape sollozo con fuerza, y recién entonces mis lágrimas parecen hacerlo reaccionar.

-: ¡Ahh, Ahh! Le… Levi… Levi… perdóname, ¿estás bien? Perdón – dice abrazándome y apoyando su cara en uno de mis hombros.

-: N-no… no me gusta así… - le digo en un hilo de voz, pero con una mano trato de tocar su cabello – Más… suave… por favor… - Me besa un poco en la boca y luego empieza a besarme el cuello, en esos lugares que sabe son mi debilidad, empiezo a relajarme de nuevo, con una de sus manos me empieza a masturbar deliciosamente, está intentado revertir la situación y vaya si lo está logrando. Suspiro pesado y nuevamente empiezo a sentir sus embestidas, pero ahora son tranquilas, lentas y profundas, empiezo a convulsionarme – Mmm… aaah, sí… ahí… ahí… Eren… - El dolor empieza a disiparse, y me estoy dejando llevar. Pronto somos un desastre de jadeos y gemidos, hasta que no aguanto más y me vengo de cara al piso, resoplando agotado, a los pocos segundos Eren acaba con un gruñido ronco. Sale despacio y yo trato de arrodillarme. Miro a Eren sobre mi hombro y veo que está consternado mirando mi trasero - ¿Qué, qué pasa? – le pregunto mientras trato de taparme con la remera, no sé qué mirará tanto.

-: Y-yo… te… te lastimé…

Me toco un poco y miro mi mano, tengo los fluidos de Eren y algo de sangre, apenas unas gotas, no es algo de consideración.

-: A veces pasa, no es nada grave, no te preocupes, pero es por esto que siempre te digo que tienes que ser un poco más suave. Mañana ya voy a estar bien – o al menos eso espero.

Eren agacha la cabeza y se larga a llorar. Me limpio la mano en mis pantalones y me acerco.

-: Ey, Ey – le digo bajando sus manos y dándole besos cortos en el rostro – No es grave, tranquilo, no es para tanto, voy a estar bien, ahora me doy una ducha y mañana estoy como nuevo.

-: ¡Perdón! – me abraza contra su pecho y me besa la frente, pobre, se siente tan culpable, aunque está bien que se sienta un poco así, pero tampoco es para morirse – No podía pensar, yo… odio que otros te toquen… nunca me pasó esto, lo siento… no lo voy a volver a hacer… No te voy a lastimar de nuevo te lo juro – sus lágrimas me mojan la frente, le devuelvo el abrazo.

-: Tranquilo, mi amor… - ¿eeeeehh? ¿Mi preciosa boca acaba de decir lo que mis preciosos oídos acaban de escuchar? Me quedo de piedra y Eren también, se le terminaron las lágrimas, todo. Me aleja un poco agarrándome de los hombros y me mira sorprendido.

-: ¿Qué dijiste?

-: Que te quedes tranquilo, no te sientas mal a ve-

-: No, ¿cómo me llamaste?

Me quedo mudo, no sé qué decir.

-: Por favor, dímelo de nuevo, dilo.

-: Mi… ¿mi amor? – me besa desesperado y yo me siento en la gloria.

-: De nuevo – me pide contra mi boca.

-: Eren, mi amor… - me abraza con tanta fuerza que creo que me va a partir – Eeehh, Eren, ayúdame a ponerme de pie, ¿sí?, me quiero bañar…

-: Ah, sí, sí… - Me dice y se acomoda la ropa para ayudarme. Estoy algo tembloroso – Te llevo al baño – ofrece tratando de levantarme en vilo.

-: ¡No, no me jodas! Si puedo caminar, bueno más o menos. Me baño y vamos a dormir, ¿sí? Pero en mi pieza, no creo que pueda subir las jodidas escaleras.

-: Perdóname… - tiene cara de cachorro regañado.

-: Ya fue, no te amargues por tan poca cosa, bueno – digo y medio cojeando llego a mi baño, como puedo me ducho, me seco y me pongo el pijama, Eren está fumando y ya está metido en la pieza, prendió el aire acondicionado, está algo frío - ¿Prendiste el aire? - Digo sentándome en la cama con cuidado, aún me arde un poco por dentro.

-: Sí, es para que podamos dormir abrazados.

Me da algunas pitadas de su cigarro, lo apaga y hacemos *cucharita (dormir de costado y acurrucados), me giro y busco su pecho.

-: ¿Me lo decís de nuevo? – me susurra.

-: Eres un idiota… - le digo y lo oigo sonreír – Mi amor… - después podemos dormir plácidamente.

-0-

*PDV de Eren (*PDV = Punto de vista)

Un número desconocido se marca en la pantalla de mi celular, es la tercera vez que llama en el día, estuve en una reunión extensa y no pude atender, así que ahora levanto y aprieto el botón de recepción.

-: Hola

-: Hola, hola, ¿Eren?

-: El mismo, ¿quién habla?

-: Soy yo Hange, el amigo de Levi.

-: Oh – si el fastidioso que no para de refregársele como perro en celo - ¿Cómo estás?

-: Bien, qué suerte que te encuentro, me cansé de marcarte, ja, ja – ya empieza a largar su voz chillona, me exaspera un poco – Ey, perdón por molestarte, pero me preguntaba si tú y yo podríamos ir a tomar un cafecito por ahí, ¿uh? – Me agarra desprevenido, ¿qué quiere tomar un café conmigo? ¿Para qué?

-: Bueno, hoy se me complica un poco, tengo una agenda muy apretada y además…

-: Cualquier día de la semana está bien, prometo que te quito una hora cuando mucho, ¿puedes?

-: A ver… déjame pensar – Joder, maldito depravado, ¿para qué carajo me quiere ver? – Mmm, creo que pasado mañana me puedo hacer un hueco entre el almuerzo y la hora de entrada a la empresa.

-: ¡Perfecto! Te veo en el café de Las Magnolias, ¿lo conoces?

-: Sí, sí, lo ubico.

-: Bueno dale, tipo tres y media ¿estará bien?

-: Bueno, a esa hora, pero como tarde a las cuatro y media me tengo que retirar.

-: Sí, sí, juro que es breve. Otra cosa, no le digas a Levito que te pedí que nos reuniéramos, ¿sí? Prometo que después que hablemos le puedes contarle todo, porfa.

-: ¿Qué no le cuente?

-: Sí, eso.

-: Ok, ¿no podemos charlarlo por teléfono?

-: Mmm, nop, no se puede, te veo pasado mañana, ¿oki doki?, bye.

Me acaba de cortar, ¿qué onda este man? Se habla, se contesta solo, y tampoco quiere que le diga a Levi, uuuffff… Me huele a problemas, como sea ya me comprometí. Espero que no me salga con una idiotez estilo "Levito es mío", como me dijo la vez pasada, dijo que era broma pero sus ojos parecían decir otra cosa. Realmente me cabrea, ¿qué tipo de relación hubo (¿hay?) entre ellos? Tal vez sea una buena oportunidad para averiguar. En fin.

-0-

Llego puntual a la cita el día acordado, encuentro al pelilargo con un sobrio traje, bebiendo parsimoniosamente una taza de té en el coqueto café al que me citó. Así seriecito y con el hocico cerrada no me parece el desastre que conocí en casa, parece un tipo normal. Momento, ¿Qué los gays son anormales? Es decir… Mierda, eso sonó como algo que me diría Levi... El castaño me intercepta con la mirada y levanta su mano agitándola frenéticamente, sigue siendo el mismo idiota de siempre. Me acerco y lo saludo con un apretón de manos, me sonríe.

-: ¡Qué fuerte! – dice sobándose los dedos, ¿será que lo apreté demasiado? – Me alegra que hayas podido venir, aquí está la carta, pide lo que quieras, todo es genial en este lugar. Aunque te recomiendo el cheese cake con frutos rojos, y de paso te aviso que es el postre favorito de "nuestro" Levito – dice petulante mientras me guiña un ojo, trato de no mirarlo de mala manera ¿Qué onda con ese "nuestro"? Es mío, MIO. Se acerca una linda moza que sonríe agradablemente.

-: Buenas tardes, ¿cómo están? ¿Ya saben qué va a pedir?

-: Sí, quiero un cortado por favor, y una porción del cheese cake con frutos rojos, gracias.

-: Para mí una porción de Selva Negra, la más negra que tengas – pide con descaro.

-: Con todo gusto, ja, ja, ja – se ríe la chica sonriéndole coquetamente. Hay que admitir que tiene su encanto. Se retira.

-: Bueno, vine como me pediste y tampoco le dije a Levi. ¿Ahora me vas a decir para qué querías verme?

-: Sí, obveo – tiene ese aire relajado para hablar, es bastante seguro de sí mismo, aunque comparado al despliegue que había hecho en mi casa, hoy se ve mucho más controlado, tal vez porque estamos en un lugar público, no sé – Bueno, quiero hablarte un poco de la historia de Levito, estoy seguro que él no te ha contado gran cosa - ¿qué mierda sabe lo que Levi y yo hemos hablado? ¿Cómo está tan seguro? – Oh, perdón, no te lo tomes a mal - ¿hice alguna cara rara acaso? – Me refiero a que conozco a Levi desde hace más de trece años, no hay secretos entre él y yo, a pesar de que nos hemos distanciado un buen rato, aaaaah, estoy tan feliz de que podamos recuperar el tiempo perdido… Cuando no podía verlo… bueno, yo lo extrañé demasiado… demasiado… Como sea, no vine a hablar de mí, sino de él – Bebe un sorbo de la taza y se pone un poco más serio – Levi es para mí como mi propia familia, así de importante… y cuando alguien es tan importante, uno quiere cuidarlo, aunque soy consciente de que es un adulto muy capaz, pero en cuanto a relaciones se refiere, bueno, Levito es… - Odio que le diga "Levito", suena horrible – es bastante ingenuo, crédulo y bobalicón. Voy a empezar de cero y espero no aburrirte con esta charla, el fin es instruirte un poco y ya te iré diciendo lo demás. Nos conocimos de muy pendejos, él tenía 19 recién cumplidos y yo 17, yo hacía rato que *callejeaba (*que andaba por las calles), pero Levi venía de ser el nene mimado de su familia, bah, de su mami en realidad y aunque venía de una experiencia atroz, no tenía idea de cómo sobrevivir por sí mismo. Encima vino a parar a una de las partes más obscuras de la ciudad, allá donde se junta la basura en todas partes, especialmente en los ojos de las personas. Alquiló una piecita de mala muerte, estrecha, húmeda y hedionda, aunque él era un obsesivo de la limpieza, eso fue lo primero que me llamó la atención. En medio de ese basural, de la mugre, Levi brillaba con su propia luz, siempre estaba impecable y era extremadamente formal. No tenía muchos recursos, así que había días en que no comía. Su ánimo no ayudaba, siempre estaba serio y con los ojos apagados.

Justo llega la moza y nos trae lo pedido, endulzo el café con una bolsita de azúcar y bebo un sorbo mientras Hange retoma su monólogo, la verdad estoy muy intrigado, quiero saber más.

-: En ese tiempo, al tipo que regenteaba esa casa antigua donde alquilaba las piezas, yo le hacía orales, nunca dejé que me monte, pero tenía que hacer eso para al menos tener un *catre (*especie de cama rudimentaria y pobre) donde pernoctar – casi me atraganto con el café ante esa confesión, pero trato de mantener la compostura, lo miro, está serio – Sí, me prostituía, era un idiota, realmente no me importaba en absoluto lo que podía pasarle a mi cuerpo, me daba lo mismo, a pesar de todo el panorama, sólo quería seguir vivo. Como sea, Levi apareció, muchas, muchas noches se amanecía sollozando bajito en su habitación. Las paredes eran de madera, así que se escuchaba perfectamente, porque su pieza estaba pegada a la mía, me daba tristeza y curiosidad. La cosa que también me sorprendía ver con cuanto ahínco limpiaba ese muchachito flaco y triste. Se podía pasar horas y horas enteras tallando la madera del piso, de las paredes, lavando a mano en medio del invierno hasta que le quedaban las manos rojísimas, no había agua caliente, la calentabas en una pava de la cocina y te tenías que arreglar con eso para bañarte. Levi se enfermó varias veces por bañarse con agua helada. *Whatever (*como sea), el tema es que empecé a saludarlo, al principio no me contestaba, era como un ratón asustado, pero ante mi insistencia comenzó a hacerlo. Pronto podía preguntarle del clima o cualquier otra nimiedad. El tío era un dolor en el culo, literalmente, se aparecía a cualquier hora, le golpeaba frenéticamente la puerta y sé qué muchas veces Levi lo hacía pasar porque el regente ya le había dicho que no le gustaban los problemas en su casa, y él realmente no tenía donde más ir. Así que antes de que él me lo contara yo ya odiaba al tipo. Un día se quedó varias horas encerrado con él, yo podía escuchar sus resoplidos asquerosos mientras Levi en voz baja le rogaba que lo dejara en paz, pero parecía que al viejo arrugado le encantaba verlo sufrir. Después de esa visita, Levi se quedó en la tina del baño que todos compartíamos, porque había un solo baño, como dos horas, ¿lo imaginas? ¿En ese baño horrible, solo, mojado, y frío? Entré y lo saqué, él estaba como en shock, no reaccionaba, sus labios temblaban, al igual que su cuerpo, estaba pálido, medio azul por partes. Lo sequé, le puse ropa abrigada mía y me quedé con él abrazándolo el resto de la noche, realmente esperaba que no se muriera. Después le di té caliente, no teníamos otra cosa, ja, ¡qué tiempos esos! – Dice suspirando y veo un dejo de tristeza en su mirada - Después él comenzó a conversar más conmigo y me contó lo de su familia, lo de su tío. Se empezó a apegar a mí, así que dábamos paseos cortos por las tardes por el barrio de mierda ése, y yo le presentaba a mis conocidos, más que nada para que supieran que no tenían que hacerle nada. Un día, Reinner, que era mi proxeneta en ese momento, y bueno si no tenías uno te molían a palos en cualquier esquina, lo miró detenidamente, se le acercó y le sugirió que trabajara para él.

¡Ah, demonios! Ahora sí lo miro sorprendido.

-: Tranquilo, tranquilo, déjame terminar – dice mientras se mete un bocado enorme de la torta en la boca – La cosa es que le hice un escándalo, le dije que no se metiera con mi amigo y lo saqué de ahí. Él estaba con la mirada perdida y se largó a llorar cuando estuvimos solos, me dijo que no quería hacer eso, pero que ya no le quedaba dinero, que no conseguía trabajo y que para poder sobrevivir tenía que aceptar las invitaciones de su asqueroso tío. Así que decidí ayudarlo, para entonces ya le tenía una estima muy grande, lo cual era raro, yo nunca fui de aferrarme a nadie, en la calle aprendes a defenderte solito. Le dije que no tenía que verlo más al viejo pervertido ése, que yo lo iba a ayudar y que cuando él consiguiera trabajo me podía devolver. Así que así fue. Después él consiguió trabajo en su supermercado, como cajero, una mierda, pero era mil veces mejor que trabajar con el cuerpo. Nos volvimos inseparables, con lo poco que ganaba Levi cocinaba para los dos, tiene una mano digna de un ángel. Como sea, dormíamos juntos, nos contábamos todo, y él me animó a terminar la secundaria en un polimodal nocturno. Me costaba mucho, pero él estaba para ayudarme con las tareas, con mi humor de mierda, no te miento, a veces me drogaba para poder sobrevivir a esas noches infernales, no tienes idea las cosas raras que existen en esta vida, y te juro que las conocí a todas. Después el hijo de puta del tío se murió y le dejó una Erencia, ja, me acuerdo de ese día, vino corriendo a mi pieza, cerró bien y me dijo con una sonrisa que no le había conocido hasta entonces, "Hange, somos ricos, somos ricos". La cosa es que se compró el departamento y un autito usado y me llevó a vivir con él. Pero yo notaba que algo no andaba bien, no me lo decía, pero se encerraba en el baño muchas horas, una vez tuve que forzar la cerradura… - Hace una pausa, por primera vez lo veo agobiado se refriega la nuca – Levi se culpaba mucho por la muerte del pervertido ése, maldito malnacido… Había agarrado un par de cuchillas y se había abierto las venas. No tienes idea el *cagazo (*susto muy grande) que pasamos esa noche, más yo que él que estaba medio inconsciente. ¿Viste que hay mucha gente que se intenta morir de esa forma y no puede? Bueno, Levi se había hecho tanto daño que casi pasa de largo, en serio. Nunca lloré tanto en toda mi fucking vida, aaahhh – suspira y toma un sorbo de té – Estuvo dos días internado, después lo ayudé a que tuviera contención psicológica, fue una época triste, vivía empastillado, pero no había opción – Ahora me doy cuenta, las cicatrices que yo había visto, eran lo que yo creía - Como sea, poco a poco empezó a salir de ese hundimiento, así que volvimos a nuestra tranquila convivencia. Fue excelente, casi tres años de convivencia que fueron geniales. Después él me ayudó a dejar mis adicciones, hace ya nueve años que estoy limpio – Me dice y sonríe de oreja a oreja - Tuve que internarme tres meses en un hospicio, él venía religiosamente todos los días, me llevaba cigarros, a escondidas, chocolates, comida, ropa, lo hice por él, los dolores, los calambres, todo, me lo aguanté porque quería volver con él. Cuando volví, él ya estaba de novio con Mike, nunca había visto esa mirada antes en su rostro, era auténticamente feliz. Hasta que lo pesqué al muy bastardo de la mano de esa mujer, le conté, con cautela, pero Levi enamorado es un ciego absoluto. Lamentablemente tuvo que verlo con sus propios ojos para entender, fue realmente un golpe durísimo para él, y me alegro de haber estado a su lado para ayudarlo. Todas sus manías y obsesiones volvieron con la furia de un huracán. Limpiaba por horas, hasta que se lastimaba las manos, había noches que no dormía porque se la pasaba sin pegar un ojo, llamaba a su mamá y a su hermanita en sueños, estuvo deprimido muy mal. Una noche, estábamos en el balcón, bebiendo vino, y yo secando sus incontables lágrimas, entonces le hice una promesa. "Vamos a ser familia de ahora en adelante", le dije mientras lo abrazaba fuerte, "nada ni nadie nos va a separar, yo te voy a cuidar"… - vuelve a comer la torta – Empezamos a salir a bailar, para entonces yo tenía un trabajito de medio pelo pero más o menos decente en un bar donde atendía la barra los días de semana, y él ya había entrado a trabajar en un call center como operador. Así que los fines de semana nos reventábamos de fiesta. Salíamos cada vez que podíamos, y poco a poco dejó de estar tan tirado y deprimido, lo estaba trayendo de vuelta, poco a poco. Puufff, si te contara la tonelada de anécdotas que tenemos de esos tiempos. Las travesuras que habremos hecho, como sea, sólo quiero aclarar que a pesar de que nos hemos bañado juntos, e incluso hemos llegado a dormir desnudos en la misma cama, jamás de los jamases tuvimos otro tipo de relación. Siempre fuimos y seremos hermanos del alma. Él me ayudaba si yo me tentaba con alguna recaída o me rompían el corazón, Levi era incondicional como yo con él. Teníamos un grupo reducido de amigos con el que éramos confidentes y que aún mantengo. Todo iba de maravillas, hasta que apareció Erwin, era el mismísimo demonio. Hasta el día de hoy no tengo idea qué mierda le vio al imbécil ése, siempre fue violento. Creo que tiene que ver con el lado generoso y benevolente de Levi, realmente no tienes idea la cantidad de gente que él ayudó, simplemente no podía evitar involucrarse con cualquiera que necesitara ayuda. Erwin en ese tiempo había empezado a estudiar, pero tenía muchos problemas económicos en su casa, así que Levi le ofreció que viniera al depa un par de días. Te voy a ser honesto, para mí fue una patraña para engatusarlo. Le hacía el indefenso, pero bien que se aprovechaba. Me odiaba, aún lo hace. Una vez estábamos en la cocina, tomando té…

"-: Mi amorrrshhh, ¿quieres hacerme unos panqueques? Porfaaaaa…

-: Sí veda, con todo gusto.

-: Eu, ¿sabes que te amo, uh?

-: Lo sé, y yo también te ai laviu un montón – y le tiró un besito al aire, justo cuando entra Erwin.

-: ¿Qué haces? – le dice Erwin taciturno.

-: Panqueques, ¿quieres u-

-: No me refiero a eso…"

-: Hasta ese momento, aunque yo sospechaba y el tipo me caía pésimo, yo no decía nada por Levi que estaba como bobo por ese bastardo, pero la verdad no lo soportaba. Cuando estaba presente, Levi me trataba más o menos fríamente, pero cuando estábamos solos era un total hijo de puta. Me atosigaba para que me fuera del departamento, yo lo hubiera hecho, además ya había ahorrado bastante hasta ese entonces, pero me molestaba muchísimo darle con el gusto al mamut ése. Whatever…

"Erwin levanta de un brazo bruscamente a Levi ante la mirada atónita de Hange.

-: ¿Qué tienen ustedes dos? ¿Ah? ¿No se supone que eres MI novio? ¿Por qué mierda le andas diciendo "te amo" a éste pendejo? – grita Erwin sacado.

-: ¡Ey, qué rayos te pasa, idiota! ¡Suelta a Levi! – Hange se pone de pie completamente molesto, Levi lo mira, lo conoce, no parece por su forma de ser y por lo delgado que es, pero sabe que en un dos por tres se convierte en una máquina asesina, es el entrenamiento de años de calle.

-: Tranquilo, tranquilo – le dice a Erwin mirándolo con amor – No digas tonterías, te amo tí como pareja, a Hange solo como familia, es como un hermano para mí y lo sabes. Te amo, Erwin – se acerca meloso y deposita un sentido beso en sus labios, y automáticamente él afloja su agarre.

-: Hangiu, discúlpame, ¿podrías dejarnos a Erwin y a mí solos?

Hange lo mira con bronca, le hace un fuck you con la mano al grandote, agarra su campera y se levanta para irse a dar una vuelta. Últimamente, le fastidia escucharlos tener sexo, Erwin es brutal, y tiene la secreta sensación de que obliga a Levi a casi aullar su nombre sólo para fastidiarlo.

Al otro día Hange invita a Levi a tomar un helado a la plaza.

-: Levito – le dice refregándose en su brazo como un gato mimoso – Sabes que siempre nos decimos la verdad, no te puedo mentir amorsh, no a ti, jamás. Erwin me da miedo, y no por mí, yo me sé defender, me da miedo por ti.

-: Se puso un poco celoso, eso es todo. Pasa que tienes que entenderlo, él estuvo mucho tiempo solo, no le gusta compartir sus cosas, no está acostumbrado.

-: ¿Sus cosas? ¿Really? ¡Sus cosas! ¿Ahora eres "una cosa" de su propiedad o qué?

-: Ahora te pones celoso. Sabes que te pertenezco en corazón y alma, pero mi culo es de Erwin.

-: No, no espera, Levi, estás mal, vida. No te das cuenta, pero este tipo te está envolviendo en su telaraña, mírate el brazo.

-: No jodas.

-: Muéstrame el brazo ahora – dice, pero él mismo le levanta la remera con fuerza.

-: Ey, tranquilo.

-: ¡Mira, mira Levi! Te dejó marcado, ¿eso es ponerse "un poco" celoso? Es un fucking estúpido, y tú eres otro por permitírselo. No es broma, Levi, esto es serio.

-: Exagerado… ¿es mucho pedir que mi mejor amigo y mi novio traten de llevarse mejor? Hay Levi para todos… - dice mientras lo abraza, pero Hange se pone de pie.

-: Estás muy ciego, Levito, igual que con Mike.

-: No, no es igual – se enfurruña – Y no me lo nombres al traidor ése.

-: Te amo, maldita perra, pero no me pidas que me quede tranquilo cuando el orangután ése te trata de esa manera, la próxima vez le voy a partir la cara, y sabes que soy muy capaz.

-: No, Hange, te prohíbo que le hagas daño a Erwin, ¿entendiste?

El rubio lo mira dolido y un par de lágrimas se asoman a sus ojos avellanas.

-: Esperá, Hange, no te vayas, ¡espera!"

-: Al final el odioso de Erwin se salió con la suya, cuando vi que las marcas empezaban a repetirse sobre el cuerpo de Levi me fui del departamento, no había forma de hacerlo entender, el idiota ése siempre lograba que Levi creyera que era su culpa. Tuvimos una última charla en este mismo café – dice mirando con tristeza la taza ya casi vacía frente a él – Le dije "es la última vez que hablo contigo Levi, o dejas a ese tipo o no me ves más", me rogó, me suplicó, se largó a llorar, me dijo que no lo hiciera elegir, que se le partiría el corazón, entonces le contesté que ya no podía ayudarlo, que no podía seguir callado y que los dos estaban enfermos. Y con todo el dolor del mundo no volví a contactarme con él, tampoco me fue a buscar, me conoce, soy demasiado terco cuando se me mete una idea en la cabeza… aaah, más de siete años sin verlo… había empezado a hacerme a la idea que nunca más iba a volver a hablar con él, no tienes idea lo mucho que lloré, y no me conoces, pero para que yo llore por alguien tiene que ser el fin del mundo, más o menos. Igual, no hay que confiarse, ése Erwin es un lunático, le falla el coco, en serio. Me da miedo que le quiera hacer verdadero daño a Levi, me anduve enterando de muchas malas jugadas que anduvo haciendo, no le pierde pisada a Levito. Así que uno de los motivos por los que te cité aquí fue para advertirte que no dejes solo a Levi, ni que cometa una imprudencia, de ninguna manera tiene que volver a tener contacto con ese hijo de puta.

-: No te preocupes por eso, justamente le pedí que se mudara a mi casa para que estuviera más seguro.

-: Sí, ese fue un gesto muy lindo de tu parte. Ah, Levi es la persona más buena y honesta que conocí en toda mi vida. No tiene maldad, a pesar de que nos podemos sentar y criticar la vida de otros por días, jamás vi a Levi intentar hacerle daño a alguien, él se va en palabras, pero siempre pone el bienestar de los otros sobre el suyo, es su forma de ser. Muchas veces lo reté y discutimos porque se aprovechaban de su bondad. ¿Sabías que con parte de su sueldo ayuda a un hospicio de ancianos de zona norte? No te voy a decir cuál, que él te cuente cuando lo crea conveniente. Pero religiosamente todos los meses va y compra un montón de insumos, y les lleva, les hace una chocolatada o lo que los viejitos quieran, les corta las uñas, el pelo, los escucha y los mimosea un rato. Yo me cansé de acompañarlo, o a veces le lleva comida a algunos *homeless (*gente sin hogar) que encuentra en su camino, tiene un par de amigos así. Cuando yo renegaba, porque antes no ganábamos tan bien como ahora, él siempre me decía: "Es horrible pasar hambre, y también es horrible la indiferencia, las personas no son letreros, la gente pasa y ni siquiera los mira, como si no existieran, eso duele más que nada, no puedo quedarme de brazos cruzados". Así que así hacíamos. Una vez se sacó los guantes, la bufanda y la campera y se las dio a uno de ellos. Levi es así, no piensa a veces, actúa.

Me quedo pasmado con su confesión, tengo que admitir que me ha conmovido. Es cierto que cada vez que cobra se desaparece una o dos tardes, ahora entiendo por qué es.

-: Bueno, el tema es que Levi es un ser humano excepcional, y ahora que al fin volví a tener contacto con él tal vez me veas medio seguidito por tu casa, espero te acostumbres, prometo que no voy a manosearlo… tanto, ja, ja, ja, sé que te molesta – me tira una miradita afilada.

-: Sí, bueno, me molestó un poco.

-: Oh, entonces, ¿tengo que entender esto como que estás admitiendo que él y tú son algo más que empleado y jefe?

¿De qué sirve mentirle? De todas maneras Levi se lo va a contar.

-: Sí – me mira muy sorprendido, ¿qué pasa ahora?

-: Eren, tengo entendido que estabas casado, ¿no? O mejor dicho sigues casado, tuviste un conflicto con tu mujer o algo así.

-: Sí, es cierto.

-: Entonces, ¿quieres volver con ella? – este hombre es prácticamente un desconocido para mí, no tengo ninguna obligación de responderle, pero entiendo a donde se quiere dirigir, y sé que lo hace porque lo único que le interesa es proteger a su hermano del alma.

-: No… no lo sé…

-: ¡Qué horrible respuesta! Justo llegamos al problema mayor. Pero bueno, yo no soy Levi, así que no voy a ser suave ni indulgente contigo – se pone serio, se apoya contra el respaldo de la silla y me mira amenazante – pero como siempre he sido respetuoso de las personas te lo voy a preguntar, ¿vas a aguantar que analice la situación de ustedes y te diga unas cuantas verdades? ¿O prefieres levantarte y huir con el rabo entre las piernas?

Se me acelera el corazón y no es de gusto, pero ya fui demasiado lejos como para retroceder ahora.

-: Te voy a escuchar, pero vas a tener que aguantar mis réplicas también.

-: Perfecto, no tengo problemas con eso. No perdamos más tiempo, entonces. Vamos a ir directo al grano, ¿qué eres Eren, gay o bisexual?

Me quedo de piedra.

-: Y-yo no, no soy gay, de ninguna manera – replico algo molesto.

-: ¡Ah, buaaano! – Me dice sonriéndose con sorna y rodando los ojos – No eres gay pero te la pasas bien follando con un tipo. Ja, ja, ja, ay, Eren, pensé que eras diferente.

-: A mí no me gustan los tipos – le digo con firmeza – me gusta Levi. Yo, hace muchos años, cuando era adolescente tuve una experiencia con un otro, pero no me gustó del todo. Me gustan las mujeres, sus senos, los traseros femeninos, eso lo tengo claro.

-: A ti no te gustan los tipos y yo soy Heidi, me amorrshh, lo que pasa es que no puedes ser honesto, eso es lo que sucede, y eso es justamente lo que me da miedo, porque Levi se está enredando mucho con este tema, con un idiota que ni sabe lo que le gusta.

-: No mezcles las cosas, lo admito, Levi me gusta, me encanta, pero sólo él, yo no ando mirándole el pene a otros – ya le replico completamente molesto.

-: Pero tocaste uno y te lo metiste en la boca seguramente, y eso no te traumó por lo visto. Uuufff – dice masajeándose las sienes – Siempre es igual con ustedes los heteros de pelo en el pecho, perdón, los "supuestos heteros", - hace comillas en el aire con sus dedos - porque cuando llega el momento de la verdad hasta se abren de piernas para recibir, pero frente a la "sociedad" son cobardes para admitirlo.

-: Y-yo no, jamás, yo nunca haría… - no puedo ni coordinar las palabras de lo indignado que me siento.

-: Cuando yo me prostituía, no tienes idea la cantidad de "hombres bien" que venían a buscar mis servicios, te sorprendería saber que más del 90% de mis clientes eran casados con mujeres. Así que a otro perro con ese hueso, querido. Probaste un falo y te gustó, sea el de Levi o el San Quintín, entiendo que te escandalices, es normal, a ustedes les asusta admitir la verdad. Pero te lo dije, yo no me ando con rodeos. Así que ahora te jodes y me escuchas. Levi pasó por un montón de jodidos infiernos, y si tú no vas a ser capaz de mirarte al espejo y decir "me encanta follarme a un tipo", entonces más te vale que termines todo lazo con él. No te preocupes que ahora ya no está solo, yo lo voy a contener y lo ayudaré a que te supere. Pero no sigas avanzando, no le hagas creer que puedes ser incondicional, porque él no se merece una fantasía que se va a terminar cuando vuelvas a los brazos de tu mujer. Lo vas a quebrar de nuevo, y yo no voy a permitir eso. Así que… ahora… te estoy avisando que me voy a entrometer y te voy a hacer la vida imposible hasta que se separen, porque hombres como tú… me enferman.

Me quedo callado y bajo la mirada, estoy confundido, estoy molesto, no puedo controlar lo que me pasa y eso me molesta.

-: N-no… no quiero perderlo… no quiero que se vaya…

-: ¿Entonces?

-: Puede ser que… puede ser que sea bisexual – me avergüenzo de lo que estoy diciendo, realmente no puedo creer que eso haya salido de mi boca.

-: No es "puede ser", eres bisexual Eren. Ahora, ¿volverás o no con tu mujer?

Estoy literalmente en blanco, para ser honesto no me puse a pensar seriamente en el tema. ¿Realmente quiero volver con Mikasa? Hange debe ver mi confusión en la cara.

-: Vamos a hacerlo más simple – me dice - ¿Sigues enamorado de tu mujer? ¿O estás enamorado de Levi?

No puedo responder, más bien, no tengo ni la más puta idea de cómo responder eso.

-: Necesito pensarlo…

-: Realmente esa no es una muy buena respuesta, querido. Creo que si no estás seguro de lo que sientes lo mejor es que dejes ir a Levi. Voy a hablar con él, no te preocupes que no te voy a poner en evidencia, pero lo voy a convencer que se venga a mi casa, solo espero que no sea demasiado tarde para él. Me parece que lo mejor para ti ahora es que reflexiones. No estás preparado para una relación homosexual – lo miro sorprendido – Mírate – me dice suspirando – ni siquiera puedes escuchar la palabra homosexual sin tensionarte. Bien, me parece que la charla terminó, yo pago no te preocupes.

-: Es-espera, espera, no hables con Levi, por favor – siento que se me está llenando el pecho de angustia, realmente ni siquiera quiero imaginarme llegar a mi casa y no verlo – Lo necesito, no quiero que se vaya, no puede irse…

-: ¿Alguna vez pensaste en los sentimientos de él al menos? ¿O sólo te sentiste atraído y te lo querías follar para sacarte las dudas? ¿Qué pensabas, qué iba a ser tu amante secreto o algo así?

-: No, no fue así, yo lo quería proteger, no soportaba ver las marcas que le dejaba Erwin. Yo lo quiero… lo quiero conmigo.

-: Es una persona Eren, no es un adorno que pones aquí o allá cuando ya te cansaste. No eres estable, eres un infiel empedernido, Levi me contó un poco sobre eso hace un tiempo. Y por si fuera poco, no estás seguro de lo que quieres. No seas egoísta, te conté todo esto no para que sientas lástima por Levi, sino para que te des cuenta que si siguen así lo vas a lastimar de nuevo, él no merece eso. Así que no me importa si te largas a llorar, yo voy a hacer lo que me parece que es lo mejor para cuidar a él.

Se pone de pie, se despide y yo no puedo decir nada, va a la caja paga y se retira. Mi mente es un caos total. Miro la hora y me levanto rápido, son más de las cinco, ¿cómo fue que se hizo tan tarde?

Cuando llego a la oficina empiezo a contestar los emails, tengo una reunión a las siete, así que trato de ponerme al día con algunos pendientes. Sin embargo no puedo concentrarme, realmente no puedo. Me levanto para ir a tomar un vaso con agua. Me apoyo contra el bidón con una mano y en la sala de descanso veo a Jean que le acerca un vaso con café a Levi. Siento que se me van las fuerzas de las piernas y un escalofrío me recorre entero cuando lo veo semi sonreír ante alguna tontería que le está diciendo el otro.

-: ¡Levi! – Lo llamo autoritario y ambos se sobresaltan ante mi llamado, sus hermosos ojos azules al fin se posan en mí – Ven a mi oficina un momento – le digo mientras me giro para volver, apenas entro bajo las cortinas americanas y las giro para que bloqueen la vista hacia adentro. A los pocos segundos lo escucho golpear y abrir un poco la puerta.

-: Me llamaste Er- - ni siquiera lo dejo terminar la frase, lo agarro de la muñeca y tiro con fuerza de él tomándolo desprevenido, trastabilla cuando entra al recinto por la impetuosidad de mi trato y cierro de inmediato poniendo el seguro - ¿Pero qué?

Lo acorralo contra mi escritorio y agarro su rostro para besarlo hambriento, todas las palabras de Hange llueven sobre mí, NO, NO, NO, no las voy a aceptar, de ninguna manera.

-: Es-espera – me dice agitado pero en voz baja - ¿Qué pasó? ¿Por- - nuevamente lo callo con mis labios, realmente enredar nuestras lenguas es más urgente ahora, meto una de mis piernas entre las suyas y lo refriego descaradamente mientras una mano sigue sobre su mandíbula para evitar que se zafe y con la otra lo abrazo apretándolo contra mí. Apenas si le permito tomar algunas bocanadas de aire, empiezo a sentir como su cuerpo se enciende, me enciende a mí también, no puedo dejar de tocarlo, quiero que esté conmigo, quiero que me mire a mí, sólo a mí… ¿qué es esto?

-: ¡Detente! – Me dice al fin empujándome con fuerza, mientras se escabulle por un costado, sus mejillas están encendidas y su cara es de desconcierto – Estamos en el trabajo – me susurra, pero es casi como si estuviera retándome - ¿Cómo se te ocurre hacer una cosa así aquí? ¿Estás demente?

-: No puedo esperar – le digo mirándolo con deseo – No voy a esperar hasta que salgamos.

-: ¿Queeeee? No, no, espera, no vamos a hacer esas cosas aquí, no sé qué te pasa, no eres así.

-: No… yo… por ti sí… por ti sí.

Me acerco con mayor tranquilidad y lo abrazo con fuerza.

-: ¿Eren, qué pasó? ¿Qué fue lo que te molestó?

Sí, es así, estoy molesto, estoy cabreado, estoy enfermo de la bronca, pero conmigo mismo. Aflojo el agarre y lo beso otra vez, después de bajar tres cambios. Lo siento resoplar entre nuestro beso, pero me está agarrando de la camisa. Detengo el roce para mirarlo con intensidad, es un hombre, es un hombre, y me gusta, me gusta muchísimo, más de lo que cualquier mujer me hubiera gustado antes. Me giro con rapidez, siento que me estoy desmoronando, no quiero verlo con otro, no quiero ver que se vaya, no quiero que se aleje, lo quiero conmigo, lo quiero a mi lado. Tal vez yo… no puedo volver con Mikasa. Vuelvo a recordar a Hange y sus acusaciones.

-: Ey… - me llama Levi con suavidad y se acerca – Er-Eren… ¿por qué estás llorando?

Me toco el rostro, es verdad, estoy llorando. Lo miro asustado, temblando, entonces me abraza con dulzura, casi como si quisiera acunarme en sus pequeños brazos, pequeños en comparación a los míos.

-: Tranquilo, tranquilo… - me susurra en el oído mientras acaricia mi cabeza, me aferro a él sollozando bajito, mojando el hombro de su camisa. ¿En qué momento empecé a necesitarte de esta manera? ¿En qué momento pude siquiera imaginarme que estaría atrapado en este torbellino? No lo puedo evitar, no lo quiero hacer – Cuando estés preparado para hablar, te voy a escuchar, ¿ok? Estoy aquí, estoy aquí.

-: Es eso… - le digo mientras empiezo a sentir que retomo el control de mis emociones – Quiero…que estés, sólo eso… quiero que siempre estés…

-: ¿Eren? – Me dice y se aleja para encontrar mi mirada, mientras me limpia el rostro con un pañuelo suyo - ¿Qué pasó?

-: Nada, solo… que quiero que estés conmigo, ¿entiendes eso? – me mira confundido.

-: Bueno pero, yo estoy aquí, ¿no? No es como si fuera a desaparecer.

Acaricio su cara acunando su rostro con mis manos, y nunca creí que iba a pensar esto de un hombre, pero es hermoso el desgraciado, hace que me estremezca de pies a cabeza y vuelvo a besarlo, necesito sentir su suavidad, su calor, y si no fuera porque apelo a todo mi autocontrol haría el amor ahora mismo con él.

-: Me… estás… preo… cupando… - suspira entre el beso.

-: Sólo quiero llegar a la casa para poder hacer esto como corresponde – le suelto sobre sus labios que están rojos y brillantes, al igual que su mirada. Con algo de dolor me separo de él. Suspira, se arregla un poco la camisa que está algo salida por los movimientos bruscos de recién.

-: Bue-bueno, vuelvo a mi cubículo – me avisa y yo asiento. Cuando escucho que la puerta se cierra, aprieto los dientes, ¿cómo fue que casi pierdo la cordura minutos antes? Me siento y trato de respirar profundo para calmarme un poco, aprieto el intercomunicador y hablo a mi secretaria.

-: Paola, imprimí el informe que te mandé esta mañana para llevarlo a la reunión.

-: De inmediato, Jefe.

-0-

PDV de Levi (PDV = punto de vista)

¿Qué carajos fue eso? Casi me cago encima cuando me acorraló de esa manera, ¡¿en la oficina?! Es decir, bueno, acepto que el cliché de acostarte con tu Jefe en su propio escritorio es absolutamente erótico, más de uno, sobre todo yo, han fantaseado con una escena así. Pero la realidad es otra cosa, ¿Qué hubiera pasado si alguien sospecha o nos ve? No me causa nada de gracia ese pensamiento, más bien se me frunce todo.

Normalmente es fogoso y toda la cosa, pero lo de recién fue… perturbador, además se largó a llorar, no sé, no me da buena espina esto. Sólo espero estar equivocado. Como sea trato de ordenar mis pensamientos, sobre todo para aplacar la semi erección que me dejó éste calenturiento con tantos roces y toqueteos. Me siento y me concentro de nuevo en mis tareas, hasta que una mano se apoya en mi hombro y siento que se me afloja todo de nuevo, me giro y para mi tranquilidad es Jean.

-: ¿Qué pasa? – le digo, tratando de sonar casual.

-: Te olvidaste tu café – y me pone el vasito a un costado del teclado, últimamente me prepara uno por las tardes, batidito y todo. Es una de mis debilidades, aunque no lo hace tan rico como yo.

-: Gracias – digo y miro de reojo su mano, así que de inmediato la levanta.

-: Pe-perdón – y no puede evitar ponerse nervioso por algo tan mínimo, Houston, lo hemos confirmado, es un pendejo - ¿Está todo bien?

-: ¿Eh? – inquiero sin entender.

-: Digo, te llamó Eren, demoraste un poco, ¿está todo bien?

-: Ah, sí, está todo perfecto, era para darme unas instrucciones y pedirme unos informes. Vuelve a tu puesto, Jean – Oh, sí, me encanta ordenarle. Shu, shu, mascota.

-: Sí, sí, ya voy, bueno, nos vemos.

Patético, pero estimula mi ego. Tch, esto está mal, este muchacho me incita a ser malo, con él obviamente. Vuelvo al teclado mientras bebo mi café, algo tibio ya.

A la salida Eren me lleva a un *hotel transitorio (*hoteles de amor, las parejas los alquilan por horas para mantener relaciones). Me sorprende bastante, pero es que tenemos que ir a buscar a los chicos que se quedan a dormir en casa y realmente no vamos a poder hacer nada entonces. No podemos quedarnos el turno completo, pero créanme que una hora con Eren en todo su esplendor es suficiente para dejar exhausto a cualquiera. Nos damos una ducha rápida y en pocos minutos estamos frente a su casa. Es imponente, una mansión de dos plantas, en uno de los mejores barrios de la city. Bajo la ventana cuando los veo aparecer a mis dos pequeños amores.

-: ¡Tiiooooo! – Grita Armincito y me bajo para recibirlo entre mis brazos, ese peque es mi debilidad – Hice un dibujo de ti en la escuela – me cuenta mientras le abro la puerta de atrás y guardo su mochila.

-: ¿En serio? ¿De mí? ¡Qué lindo!

-: Lo tengo en la mochila, te lo doy cuando lleguemos, ¿sí? ¿Nos vas a preparar el desayuno mañana? ¿Puedes hacer sándwiches de queso como la otra vez?

-: Sí, claro, lo que quieran mis pequeñitos.

-: ¿Tío, eh? – me giro y veo a Mikasa que me está regalando una de sus miradas glaciares.

-: Ah, hola, Mikasa. Es que… bueno… de cariño…

-: ¿Todavía no conseguiste donde alquilar?

La miro mientras balbuceo, ¿qué onda con esta mujer?

-: Si no encontraste, yo tengo una amiga que está alquilando su departamento, pásame tu cel y te pasaré el contacto por whatsapp – dice sacando su mega archi enorme celular de última generación.

-: Ah, bueno, gracias… - digo a regañadientes y le paso mi número. ¿Qué obsesión tiene con sacarme de la casa? Bueno, supongo que será su instinto femenino.

-: Listo, mañana te pasaré el contacto, es muy cómodo, está a buen precio y en el centro, deberías verlo.

-: Ajá, gracias… - me subo al auto, no tengo ganas de seguir conversando con ella que me está fulminando con los ojos – Bye, nos vemos.

Pero no me responde, se gira y se va, qué modales o mejor dicho, ¡qué maleducada!

El resto de la semana lo pasamos genial, extraño dormir con Eren, pero la verdad es que con los chicos me divierto en grande. Fary me cuenta que está en algo con su profesor de ciencias sociales, así que lo reto y le digo que no se desfalque en el colegio, que sepa comportarse, que eso es un desmadre. Jura y me perjura que me va a hacer caso, eso espero.

El fin de semana preparo todo para ir al dique, estoy muy emocionado. Hice sándwiches de milanesa, bocaditos de arroz frito, llevo verdura ya limpia y separada en tuppers para hacer ensalada, el termo, café, té, protector solar, toallas, off, en fin todo lo que creo necesario.

-: Nos vamos por un día – dice Eren mirando la enormidad de cosas que me ve subir.

Los chicos quedaron locos con Esmeralda, la hicieron dormir en sus piezas y todo, y la gatita está feliz con la atención y los mimos. Fuimos juntos a comprarle collar, una casita nueva, comida de calidad, un cepillo para peinarla, juguetitos, un cascabel y le hicimos grabar una medalla para ponérsela en el collar, es oficialmente un miembro de la familia.

El *catamarán (*tipo de barco con las comodidades de una casa rodante) es divino, no sabía todas las comodidades que tenía, es como una casa rodante que flota, nunca estuve en uno. Armincito está feliz, junto a Eren me enseñan sobre pesca, mientras Fary y yo miramos aburridísimos todo el proceso. Después de unas jodidas cuatro horas, solo pesqué una deplorable mojarrita, se mueren de risa con mis nulas habilidades acuáticas. Eren pescó tres *Dorados y Armincito un par de *Pejerreyes (*peces de mediano tamaño de agua dulce). "El veterano" los prepara, los adoba y yo hago el fuego en una parrillita, mientras Fary y el peque se encargan de las ensaladas. La cena es maravillosa, la vista es genial, bajo las estrellas y la luna, que flota esplendorosa, tenemos una de las comidas más geniales del año. Después, Armincito se ubica en mi regazo y se queda dormido, así que Eren lo tapa con una manta. Fary está leyendo algunos mangas mientras escucha música en su Ipod, le hago señas para que se acerque y me muestre qué escucha, rock metal, el joven tiene buenos gustos. Charlamos un poco de las bandas, mientras Eren recoge todo. Llevo a Armincito a la cama, lavamos los platos y Fary se va a acostar, no sin antes acercarse para susurrarme al oído: "Ojo, con el viejo, no lo hagas cansar mucho, ja, ja", después me guiña un ojo y le hago un fuck you mientras le sonrío, mocoso de mierda, pero lo adoro. No le *blanqueé (*contarle) nada, pero supongo que ya se dio cuenta, me alegra contar con su aprobación.

Vuelvo con Eren, nos sentamos a un costado sobre unas reposeras, mientras ponemos las cañas de nuevo, los sonidos de la noche llenan el ambiente, son como música de fondo, es muy relajante. Prende un cigarrillo y me lo pasa, aaah si, adoro eso. Abro una lata de cerveza y se la ofrezco, acepta con ganas. Después de un rato pone una mano sobre una de mis rodillas, estoy usando un short, no me gustan, pero ese día hizo demasiado calor.

-: ¿Sabías que tienes unas piernas muy sexis? – me dice en un susurro y me hace estremecer.

-: Claro, que lo sé – le digo sobrador, mientras cruzo las piernas y se la saco del alcance – Pero ahora están los chicos, así que, deja de babearte por mí, por favor.

-: Siempre tan humilde, usted Ackerman – me dice sonriendo.

-: Siempre tan pervertido, usted Jaeger.

-: Bien que te encanta que sea pervertido – dice antes de darle un sorbo a la cerveza.

-: Ah, sí, es verdad, es uno de tus mejores atributos – echamos a reír con ganas.

-: Deja de hacer ruido que me vas a espantar a los peces – trata de contenerse Eren.

-: Esto es una jodida mierda, hay que estar sentados sin hacer ruido, esperando que los pobres peces se traguen las carnadas y sean devorados. ¿Qué tiene de lindo pescar? – estoy siendo todo un caprichoso, lo sé, pero así soy.

-: ¿Qué tiene de lindo? Qué te tengo aquí conmigo… - me mira con profundidad, siento que me voy a derretir en cualquier momento, lo que acaba de decir es genial.

-: Tienes razón, no es tan malo cuando estoy yo… - vuelve a reír.

-0-

La semana transcurre más o menos normal, el martes y el jueves almuerzo en el departamento de Hange, un coqueto loft en el centro que me queda cerca del trabajo. Erd, otro de mis amigos se aparece y la pasamos genial. Jean me invita a cenar a su casa el sábado, Eren quedó con sus amigos, así que no me parece mal, sobre todo porque está su mamá también, así que después de todo no es tan malo, y hasta aceptó que venga Hange. Creo que le va a caer bien.

-: Mañana voy a la casa de Jean – le aviso a Eren, que me mira levantando una ceja – Está cuidando a su mamá, no sé si sabías, pero la señora está muy enferma, tiene cáncer terminal. Así que vamos a ir con Hange a levantarle un poco el ánimo.

-: ¿Te vas a quedar toda la noche, allá? – me pregunta algo celosín.

-: No creo, vamos a cbeber un poco y después cada chancho a su rancho.

-: Este *lomo a la frontera (*filet de lomo con verduras salteadas y papas a la española) está mortal – me dice Eren – Eres un genio de la cocina, me harás engordar.

-: Es la idea, es la idea, las chicas de legales me andan tirando la lengua para que les ayude a ligar contigo…

-: ¿En serio? – Dice Eren y lo miro sorprendido – Bueno, diles que no estoy disponible – Ooooh, mi pobre corazón, tus palabras lo desarman como papel en el agua.

Después de cenar, jugamos al ajedrez, esta vez me está costando, pero finalmente te vuelvo a ganar.

-: ¡Estás filoso, Jaeger! – Le digo mientras me sirvo un vaso de cerveza negra – Mejoraste mucho.

-: Te voy a terminar ganando – me dice tranquilo.

-: ¿Los chicos no vienen este finde? – le pregunto.

-: No, Mikasa los va a llevar a ese circo que vino y después se van al cine o algo así. A veces creo que lo hace a propósito, digo, antes no hacía tantos planes los fines de semana.

-: Deberías llevarle a Fary el libro de inglés que se olvidó aquí entonces, porque no estoy seguro, pero me parece que tiene inglés el lunes.

-: ¿Se olvidó el libro aquí? – me pregunta.

-: Se, lo vi en el living en el revistero. Por las dudas llévaselo.

-: Bueno, vamos a la cama, ¿o prefieres que lo hagamos aquí en la cocina?

Lo miro levantando una ceja. Ah, bueno… hoy me toca de nuevo. Yeah, thank you Gaydad.

Esta noche Eren está tan apasionado, se esmera tanto en darme placer, que yo me entrego por completo, nuestros cuerpos sudorosos buscan acoplarse una y otra vez, me hace gemir de una manera obscena, y agradezco que los vecinos estén bien lejos y la casa esté sólo para nosotros. Hacemos una ronda doble y caemos rendidos, tanto, que ni nos bañamos, por esta vez lo dejo pasar, mañana lavaré las sábanas. Una vez al año no hace daño.

Temprano preparo el cafecito consabido con las tostadas que le gustan tanto.

-: Me voy al súper a comprar las cosas para esta noche, ¿necesitas algo? – pregunta Eren.

-: Sí, toma – le digo pasándole una lista - ¡Ah! Y el libro de inglés de Fary – me pongo de pie y voy a buscarlo pero no lo encuentro. Eren sale por detrás de mí – Oi… creo que equivoqué, pero estaba seguro que estaba aquí – le digo – Bueno, capaz si se lo llevó, no lo sé…

-: A lo mejor te confundiste… bien, ya vuelvo – se acerca y me besa en la boca – Espérame desnudo y con las piernas abiertas – me susurra antes de irse.

-: Eres un… idiota… - le digo y le saco la lengua antes de que desaparezca por la puerta riéndose.

Me doy un relajante baño de inmersión con sales de rosa mosqueta, me encremo entero y me hago unas mascarillas de hidratación. Amo tener tiempo para mí. Después juego un poco con esmeralda y le doy de comer, justo llega doña Rosa.

-: Rosita – la saludo alegre, pero tiene mal semblante - ¿Qué pasa, Rosita?

-: Ay, patroncito, mi nietito, el más chiquitito, está internado – dice mientras saca un pañuelito de su bolsillo y se seca los lagrimones.

-: ¿Qué le sucedió?

-: Le agarró la neumonía, patroncito, es un bebito de seis meses, pobrecito… tengo que comprarle estos remedios, pero no me alcanza.

-: Rosita, no llores linda, voy a ayudarte – Busco mi billetera y saco todo lo que tengo, se lo entrego.

-: No, patroncito, es muchísimo, solo necesito doscientos pe-

-: No Rosita, vaya ahora y consiga los remedios y todo lo que haga falta.

-: Pero tengo que limpiar, patron-

-: No, yo voy a limpiar por usted, es más importante su nieto, yo ahora le llamo un taxi, vaya y ocúpese de él, usted tiene mi número agendado ¿no? ¿Cómo no me llamó? Vaya y quédese allí y si necesita algo más me avisa e iré de inmediato. No sienta vergüenza, ni pena, si yo la puedo ayudar lo voy a hacer con todo gusto.

-: Pero yo no voy a poder devol-

-: Ni se le ocurra pensar en eso, no me debe nada. No quiero que me devuelva nada, ahora le llamo el taxi – levanto el teléfono inalámbrico y llamo un auto, cuando corto ella me abraza y se larga a llorar desesperada – Tranquila Rosita, no se preocupes más, yo la voy a ayudar ¿ok? La llamo más tarde para ver cómo está tu nietito, ¿bueno? ¿Ya desayunó? – Niega con la cabeza – Ven, te voy a hacer unos sándwiches calientes y va a tomar cafecito.

-: Dios lo bendiga, patroncito – me dice besando una de mis manos.

-: Ya te lo dije Rosita, es Levi, Le-vi, no me digas patrón, yo soy tu amigo.

Justo cuando termina de comer llega el auto, la acompaño, la abrazo y la despido. Después me vuelvo y comienzo con la limpieza, son las diez, para la una la casa está brillando, el mantenimiento que le hago a diario me hizo más fácil la tarea. Cuando Eren llega me encuentra planchando sus camisas.

-: ¿Rosita no vino?

-: Sí, sí vino, pero dejé que se fuera antes porque tiene a su nietito internado con neumonía, es un bebé de seis meses, pobrecito.

-: ¡Uh, qué macana! Ojalá se recupere.

-: Sí, saqué la lasaña que estaba frezada del otro día, le doy un toque en el horno y comemos, ¿te parece?

-: Buenísimo, ey, te traje tu elíxir – me dice mostrándome una botella de Bailey´s – Para que compartas con tus amigos esta noche.

-: Wow, muchas gracias.

-: Se, ya me vas a agradecer apropiadamente – me dice relamiéndose los labios.

-: Pervertido…

-: Sólo contigo.

-: Más te vale – me sonrío satisfecho, eres un amor, Eren querido.

Suspiro mirando hacia el patio, a veces tengo miedo de que todo sea tan malditamente perfecto…

.

By Luna de Acero… temblando ante lo inevitable…