Hola, hola, Luna de Acero reportándose. Bien, ya lo sé, no cumplí con el final de Destino Culpable, debía subirlo ayer, lo siento, estoy muuuy complicada con mi trabajo, esta noche intentaré llegar a tiempo, les pido disculpas. Traje la actu de este hermoso fic, pero con un capítulo que me rompe el corazón, lo acabo de leer de nuevo y terminé llorando, toca fibras íntimas en mí... como sea, espero lo disfruten y me cuenten que han sentido.

Disclaimer: Los nombres de los personajes no me pertenecen, son creación de Isayama Hajime, la historia es original mía y tiene todos los derechos reservados.

Advertencia: Situaciones confusas, dolor, angustia en cantidades industriales, así que ya saben, lean bajo su propia responsabilidad.

.

.

"Sería bueno si pudiéramos poner el dolor en un sobre...

y devolverlo al remitente..."

Anónimo

.

.

Cap.8 Heridas profundas

Ya preparé todas las ensaladas para la noche y las tres salsitas. Me voy a arreglar, Hange me va a pasar a buscar en dos horas. Me doy un buen baño, me acicalo bien. Creo que el mes que viene voy a ir a hacerme un retoque de luz pulsada, me están saliendo demasiados bellos en las axilas, los detesto. Mi cabello está algo largo, así que uso una crema para peinar y me hago una especie de peinado despeinado, bastante cool. Uso mi hermosa camisa negra de satén, el cardigan gris de hilo, blue jeans tipo chupín, borcegos negros, choker negro con una cruz para el cuello, una pulsera de cuero con cocidos a la vista negra, perfumito, delineador, un aro a presión con una piedrita brillante, yeah, me pondría de novio ya mismo conmigo mismo, le tiro un guiño a mi reflejo y salgo, estoy de un fantástico buen humor. Al salir choco con Eren está mortal, con una camisa azul eléctrico, pantalón de vestir beige, cadenita de plata al cuello con un dije en forma de llave, botas negras cortas y la chaqueta de cuero. Un fucking adonis. Me mira y viene rápido para abrazarme y besarme apasionadamente, mierda, siempre caigo de inmediato ante sus besos, ¡no es justo!

-: Eres hermoso – me dice contra los labios.

-: Oh, no es una novedad precisamente – le respondo coqueto y siento la bocina afuera, a la vez que suena el mensaje en mi celu – Llegó mi carruaje, caballero, os veré más tarde – le doy un beso corto en los labios y me sonríe espléndidamente.

-: Volvé que los voy a despachar temprano, tengo planes para nosotros.

Me sonrío ladinamente, levanto la mano y me voy. Subo al Ford ka.

-: Hangiu – Le digo mientras pongo dos dedos en mi boca para silbar fuerte - ¡Qué producción, perra! ¡Estás muy diosa!

Hange es un poco drag, está usando una especie de calza de cuero pegadísima, con unas botitas cortas negras con una hebilla plateada, una camisa suelta blanca medio transparente, con una especie de chaleco abierto de cuerina, también negro, un pañuelo largo y fino enrollado despreocupadamente alrededor de su cuello que es gris con brillitos, el pelo bien lacio, una cadena de plata estilo piel de víbora, apenas un touch en los labios de brillo de cereza, ojos delineados, lentes esfumados estilo aviador (aunque es de noche le dan un toque muy cool a su atuendo y aunque es miope, sé que usa lentes de contactos o bien ya se hizo operar en este tiempo que no lo vi) y un exquisito perfume que no detecto si es Dior o Paco Rabanne. Está que hecha fuego, va romper corazones a su paso.

-: *I know, I know, soy una fucking queen (*lo sé, lo sé, soy una jodida reina). Ahora vamos a buscar a Ghunter y de ahí vamos a lo de tu amigo *Jhonnie (*se refiere a Jean) – él y su bendita costumbre de extranjerizar los nombres - ¿Qué tal está tu amigo?

-: Compañero de oficina – le corrijo – está bastante buenorro, pero es algo… infantil, digamos.

-: ¿No te lo *pisaste todavía? (*pisar: se refiere a tener relaciones sexuales)

-: Oi, para un poco, tengo códigos, además estoy con Eren ahora.

-: ¿Códigos? Me amorrsshh, te lo pisaste a tu jefe, no sé qué clase de códigos sean esos…

-: Bueno, ya basta, escúchame mocosa, no se te vaya a salir que estoy con Eren, Jean no sabe nada, ¿ok? Y no tengo intenciones que se entere.

Nuestro amigo Ghunter nos recibe efusivamente, me abraza un buen rato, ¡qué alegría saber de él! Realmente va a ser una noche genial. Estoy *pum para arriba (*significa que está con los ánimos bien altos).

Hangiu pone electro y nos volvemos locas, empezamos a diagramar coreografías y a acordarnos de los pasos que hacíamos en la juventud, realmente estamos pasando un gran momento. Llegamos a una bonita casa de barrio, según las indicaciones que me dio Jean. Hangiu estaciona al frente y nos bajamos con varias bolsas con botellas de toda clase, "la reina" quiere lucirse preparando tragos. Tocamos la puerta, adentro suena bastante fuerte Freddy Mercuri. Jean nos recibe. Guau, está muy lindo, con una remera al cuerpo roja escote en v que marca todos sus músculos, no me había fijado antes, pero tiene unos brazos lindos y marcados, jeans negros y unas converse blancas. Me doy cuenta que Hangiu queda obnubilado.

-: ¡Levi! – dice y me saluda efusivamente.

-: Jean, te presento a mis amigos, Hange y Ghunter.

-: Hola, hola, ¡qué placer! – dice Hange y se adelanta para darle dos besos, uno en cada pómulo.

-: Hola, Ghunter – Ghun es el más alto de todos, mide más de metro noventa, es largo y robusto, con cara de emo, pero cuando se suelta es una bomba de contar chistes.

Entramos y colocamos las bolsas en la cocina, Jean está preparando unas pizzas caseras que se ven deliciosas, además hizo unos bocaditos con paté o algo así que saben fabuloso. Hange le da charla y no deja de comérselo con la mirada. Jean también lo mirotea un poco, pero la verdad es que, no es por hacerme el hermoso, pero me hecha unas furiosas miradas de arriba abajo. Mi ego se lo agradece. "La reina" nos prepara *sex on the beach (*trago dulce hecho con piña colada, granadina, y hielo, con un característico color rosado) con un toque cool, según ella y pronto estamos sentados en los coquetos silloncitos del living, bebiendo y charlando a gusto.

-: Oi, Jean, ¿a tu madre no le molesta el bullicio? – pregunto cauteloso, porque nuestras carcajadas son estruendosas.

-: No, está tomando una medicación muy fuerte para dormir, hasta mañana a las diez no se enterará de nada, así hubiera un terremoto.

-: ¿Está enferma? – pregunta Hange.

-: Sí, tiene cáncer al útero.

-: Oh, cuanto lo siento – dice mi castaño amigo sacándose los lentes.

-: Gracias… oigan, ¿quieren jugar al *truco? (*juego argentino que se juega con las barajas españolas, se juega individual o en parejas con un mínimo de 2 y un máximo de 4 jugadores, se basa más que nada en "engañar" a los oponentes haciéndoles creer que tienes cartas valiosas).

-: Sí, genial – dice Ghunter emocionado y yo me prendo, poco y nada me acuerdo.

-: Yo no sé jugar a eso – dice Hange cruzándose de brazos e inflando los cachetes.

-: Bueno, aprovecha para aprender – le digo – Te enseño si quieres, aunque no recuerdo mucho.

-: No, no, Jhonnie me va a enseñar, ¿no? – dice mirándolo coquetamente, Jean se pone nervioso.

-: No soy muy bueno enseñando, pero voy a intentar, iré a buscar las cartas y algo para anotar.

Luego de una infructuosa media hora, quedamos de acuerdo que Ghunter y yo jugamos juntos y Jean y Hange son nuestros rivales. Ghunter me hace un breve repaso de las *señas (*son por lo general muecas como guiñar un ojo, arrugar la nariz, levantar la comisura de un labio, que se hacen entre las parejas para saber qué tipo de cartas les tocaron sin hablar), y Hange es más duro que una piedra para aprender, o se hace el duro, Jean se ríe ante sus berrinches.

-: Bien, hagamos una cosa, muéstrame tus cartas, déjenlo hasta que aprenda – nos pide – y yo te iré diciendo cual tirar, ¿te parece?

-: Bueno – acepta animada "la reina".

La hora pasa rápido, les damos una *biaba (*paliza) bárbara con Ghunter, chocamos palmas, bebemos y fumamos riéndonos de los perdedores, ponemos castigos y nos morimos de la risa pintándoles las caras como animalitos, después hacemos que nos hagan un pequeño show musical (con coreografía incluida), reímos hasta que nos saltan las lágrimas, ya son más de las tres de la mañana. De pronto siento que me vibra el celular.

Lo saco y me topo con un mensaje de whatsapp por demás extraño de Mike, ¿habrá ido a la casa de Eren?

"Cuando el gato no está… los ratones están de fiesta…" – no le presto atención, le clavo el visto y lo cierro, estoy tentado de bloquearlo, pero es que realmente me pica la curiosidad, ¿qué me trata de decir? Y no falta mucho para que suene de nuevo mi cel.

"Ojos que no ven… corazón que no siente…" – bueno ya me cansó, le respondo:

"¿Qué pasa?"- y me empieza a escribir.

"Si te lo cuento no me lo vas a creer, sería mejor que vinieras y los vieras tú mismo con esos bellos ojitos que tienes…" – respondo:

"Deja de hacerte el misterioso, si me vas a decir algo, lárgalo de una vez"

Recibo una imagen, Mikasa abrazando a Eren que está sentado charlando con sus amigos, siento que me duele el pecho, pero soy muy orgulloso para admitirlo tan abiertamente, tal vez ella se apareció sin avisar o algo, él no va a querer quedar mal delante de los amigos y debe estar fingiendo que todo es normal. Pero se me revuelve el estómago, es inevitable.

"Al parecer Eren no es muy diferente de mí… lamento hacer que tu corazón se destroce de nuevo." – me pone y le respondo:

"¿Qué mierda me importa lo que haga o deje de hacer Eren? No es mi problema" – siento que el corazón me late con fuerza, Hangiu me dedica una mirada afilada, se da cuenta que algo no anda bien, avisa que va a preparar más tragos, Ghunter se va al baño y Jean acompaña a Hange a la cocina. Suena mi celular y ya no sé si quiero leer o no.

"No soy bobo, es obvio ustedes follan Levi, pero está bien, aunque de nada sirve que lo niegues. Me di cuenta ese día que hablé con Eren en su oficina, seguro fue corriendo a contarte el idiota. Como sea, es una rata, deberías ver como se la manosea a la ex, y ella le apoya los pechos operados, metiéndoselos hasta por los ojos. Y todos aquí muy contentos de verlos juntos de nuevo… si fuera tú volvería de inmediato, las cosas están… como te lo diría… bastante hot…"

Me tiemblan las manos y siento ganas de salir corriendo, pero no, vamos, tengo que controlarme un poco, tal vez Mike solo hace esto para hacerme sentir mal. Es obvio que todavía le pasan cosas conmigo y se está desquitando. Tengo que calmarme.

Jean y Hange vienen riéndose con las copas en la mano, hicieron unos daikiris de frutilla, agarro mi vaso y me lo bajo en dos tragos, Hange se sienta a mi lado y pone sus piernas sobre mi falda mientras se me pega al cuello.

-: ¿Qué pasa bebé? – Me susurra seductor - ¿Pasó algo?

-: Puede ser… no importa… - respondo por lo bajo, Jean nos mira sorprendido por nuestra cercanía.

-: No te preocupes Jeancito, mis intenciones con Levito son absolutamente inocentes ¿O no, amorrsshh? – dice y me da un pico rápido. Jean se queda de piedra.

-: Siempre hace lo mismo – le aclaro – pero es verdad, somos hermanos del alma, nada más.

-: Pero por ti puedo hacer un trío si quieres – dice Hangiu guiñándole un ojo y paseando sus dedos largos sobre mi pecho sugestivamente, casi largo una carcajada cuando veo a Jean ponerse colorado como una granada madura, justo llega Ghunter.

-: Bueno, ya, pórtate bien, bitch – lo reto y le bajo las piernas de mi falda – Se me terminaron los cigarros, ¿me acompañas a comprar? – le pido a Hange.

-: Yo tengo dos cajas – dice Jean y saca una de arriba de un estante.

-: ¡Ups! No son *convertibles (*cigarrillos con una cápsula de mentol en el filtro, que al explotarla los hace ligeramente mentolados), sorry, pero no me apetecen de los normales, vamos un segundo a la estación de servicio y volvemos, ¿necesitan que traigamos algo más? – pregunto.

-: Chocolate – dice Ghunter, mientras mezcla el mazo para seguir jugando con Jean que me mira con cara de cachorro perdido.

Hange me agarra de la mano y entrelaza mis dedos mientras le tira un besito al aire a Jean, que agacha la cabeza avergonzado, lanza una risita y nos vamos. Apenas subimos al auto, me mira serio, y me dice:

-: ¿A quién hay que matar?

-: Llévame la casa de Eren, rápido, después te explico.

Me encanta Hange, ni siquiera pregunta, aprieta el acelerador a full y salimos rapidísimo.

-: Ey, que cuerpazo ese Jean, lo toqueteé en la cocina un poco, sino fuera que está tan embobado contigo, estaríamos teniendo una noche de sexo furioso. Es tan lindo – Sé lo que hace, me distrae, por eso lo quiero tanto, nos conocemos tan bien que no hace falta aclarar cosas, él también presiente lo que está pasando, y ruego que el desgraciado de Mike sólo me esté mintiendo. Llegamos y estaciona afuera.

-: Espera un minuto, ya vuelvo – le digo y me bajo rápido, me escabullo haciendo el menor ruido posible, ruego que no haya nadie en el living y efectivamente así es. Miro hacia la cocina, Mike está fumando solo en la isla con un vaso de whisky y me ve. Puta suerte. Se acerca veloz, todos están *guitarreando (*tocando la guitarra y cantando) en la galería, cerca de la parrilla.

-: Pensé que no ibas a venir - me dice en susurros, el living está en penumbras – Así que al fin de cuentas yo tenía razón… bueno, llegaste justo en la mejor parte, Eren y Mikasa están arriba follando como locos. Apúrate o te lo vas a perder – le dedico una mirada con ira y subo las escaleras con cautela. Siento que se me está por salir el corazón… es mentira, es mentira, es una vil mentira. Pero cuando me empiezo a acercar escucho los ruidos de la pasión, me congelo, siento que una bomba me estalla en el pecho, pero tal vez… solo tal vez… Me acerco un poco más, la puerta está cerrada, pero escucho perfectamente los gemidos, "¡Ay, Eren!, no seas tan bestia…", "Ca-cállate"… No tengo idea cuantos minutos me quedo parado ahí, sin entender, o mejor dicho entendiendo. ¿Cuántas veces me tiene que pasar lo mismo? Nunca aprendo. Sigilosamente me retiro, Mike está fumando al pie de las escaleras. Paso por su lado rápidamente pero me agarra de la muñeca y me retiene.

-: Suéltame – le digo con voz de ultratumba y me obedece.

-: ¿Ahora si me crees? – me giro y con mi habitual indiferencia le respondo.

-: Me parece genial que vuelvan juntos, de todas maneras ya me estaba cansando. Es la excusa perfecta para seguir adelante, fue bueno mientras duró, pero yo sólo buscaba un revolcón, eso es todo – Leo Di Caprio me debería entregar su fucking Oscar.

-: Puedes pagarle con la misma moneda – me dice mientras se acerca meloso, pero retrocedo.

-: Ni de chiste, preferiría hacerlo con un león moribundo antes que contigo, bye Mike – justo cuando me giro Kiro aparece por la puerta.

-: ¡Oh, estabas aquí! Ey, Levi, ¿cómo estás? – me acerco y lo saludo.

-: Me olvidé la billetera y un amigo me acercó para buscarla – le miento descaradamente – Pero la noche recién empieza, así que me voy a divertir un poco, disfruten de la guitarra, yo me voy a buscar algunas chicas, nos vemos.

-: ¡Qué afortunado! – Dice Kiro – Soltero, lindo y suertudo, ja, ja, ja, éxitos, amigo.

Les sonrío falsamente y me voy. Ni siquiera miro a Mike, fui bastante rudo, pero no podría importarme menos. Llego al auto y me subo, Hange me mira.

-: ¿Quieres hablar?

-: No, vamos a comprar los cigarrillos, el chocolate y volvamos a lo de Jean, please.

-: ¿Te vienes a mi *depa luego? (*departamento)

-: Sí, definitivamente sí.

-0-

Me levanto transpirando, estoy algo desorientado, pero pronto encuentro el baño en ese lugar desconocido, cierro la puerta y vomito un buen rato, hasta que sólo me sale bilis. Me siento como una verdadera mierda, y para agregar no sé dónde carajo estoy. Miro alrededor y no reconozco nada. Pero el baño es muy bonito, lleno de colores rosas y fucsias. Me lavo la boca como puedo, hay *listerine (*enjuague bucal fuerte) y hago unos buches, estoy en remera y calzoncillos, no me duele ninguna parte íntima del cuerpo, por lo que estoy seguro de que al menos sexo no tuve. La cabeza me da vueltas, me duele. Mierda, no recuerdo cuando fue la última vez que estuve tan borracho. Me duelen las piernas, el cuello, y especialmente los pies, debo haber bailado como un poseso. Orino y me siento en el inodoro mientras trato de recordar algo. Pero sólo recuerdo haber ido a casa de Eren y volver a la de Jean. Beber y beber sin parar, hacer un par de tonterías y… mierda, me vienen como flashes, besándome con Jean, ¡qué hice, la puta madre! Más besos con Hange que se reía estúpidamente, un boliche o algo así y pum, se me *apagó la tele (*no recuerda más nada). ¿Qué carajo hice anoche? Tocan a la puerta y me sobresalto.

-: ¿Levito? ¿Estás bien? – la voz ronca y destruida de Hange. Le abro.

-: No me acuerdo una mierda.

-: Bien, ven que te cuento, yo tampoco quedé muy bien anoche, pero recuerdo todo, todo. Vamos a la cocina, es largo.

Está desnudo con una bata de toalla encima y medias de algodón blancas, siempre es friolento en los pies, unas ojeras de muerte y yo no estoy mejor. Lo sigo, me sirve un super tazón de café cargado, un vaso de agua y un par de analgésicos.

-: *¡Wild night! (*noche salvaje) – Me dice destruido – Wild, wild… A ver, por donde empiezo… ¿hasta dónde te acuerdas?

Trato de hacer memoria, miro el reloj de la cocina, ¿las tres de la tarde? WTF?

-: Hasta que volvimos a la casa de Jean y bebí como esponja, ahí me empecé a perder el conocimiento y después algo de un *boliche (*antro), no sé.

-: Sí, bueno, fuimos a lo de Jean y sí bebiste como si no hubiera mañana, yo te acompañé un poco, pero tenía que manejar, así que me frené a tiempo, agradezcamos que no me detuvo la *vial (*la policía de tránsito) porque me quitaban el auto. Jean también tomó mucho y Ghunter más o menos. Mi celular está lleno de fotos, y eerrhh… algunos… videos. Dos para ser exacto. Estabas muy mal, *ameo (*una forma vaga de decir "amigo"). Te desataste como nunca. En un momento estaba comiéndole la boca a Jean, y tú viniste y me lo arrebataste, bitch, te odio.

Me tapo la cara, estoy tan avergonzado.

-: Te lo besuqueaste de una manera… que el pobre tenía una carpa en los pantalones que era imposible de disimular, por cierto está "bien dotado" el mocoso – dice haciendo una distancia considerable entre las palmas de sus manos, dando a entender su punto - le hiciste una especie de limpieza de garganta, pero con tu propia lengua, bueno, después de todo te gusta limpiar ¿no? En un momento se va Ghunter, se pidió un taxi porque se quería ir a dormir, o eso dijo, y yo lo acompañé afuera dos segundos, cuando volví a entrar… me encontré con esto – Me pasa su celular y pone play a un video…

Quiero morirme… morirme y que me cremen y tiren mis cenizas en el cerro. Me veo de rodillas haciéndole un oral a Jean, detengo el video.

-: Suficiente – le digo y le devuelvo el aparato – Borra eso.

-: ¿Por qué? Está ultra mega hot, además mira la dedicación que le pusiste, y mira el rostro de ese chiquillo, está feliz.

-: Basta, basta, no quiero escuchar sobre eso, ¿qué más hice?

-: Bueno al menos Jean tuvo *"un final feliz" (*se refiere a que tuvo un orgasmo), así que no fueron más lejos gracias a eso. Yo también me aproveché un poco y me lo besuqueé un poco mientras vos tenías tu boca ocupada, que rico besa... Después no te podía despegar de él, lamentablemente le rompiste el corazón cuando lo llamaste "Eren, mi amor" – lo miro asustado – Lo siento, *ameo (*amigo), te pusiste solito en evidencia. Eu, traté de cubrirte, pero creo que le quedó bastante claro que tú y tu jefe… - me hace una seña vulgar de un dedo de su mano atravesando un agujero que hace con la otra uniendo el pulgar con el índice.

-: ¡Qué imbécil de mierda que soy! – digo mientras me refriego la cara.

-: Igual, cabe la posibilidad que no se acuerde de nada, porque estaba tan borracho como tú. Como sea, hasta que por fin los pude despegar, porque él tampoco quería que te fueras, te llevé a airearte un poco, te descompusiste y casi vomitas dentro del auto, menos mal que frené a tiempo. Te refregué la espalda un poco y te dije que viniéramos a dormir, pero me gritaste, no, me exigiste que fuéramos a bailar… Bien, prepárate porque no sé cómo te va a caer esto que te voy a decir…

¿Qué puede ser peor? Pienso y lo miro descorazonado.

-: Nos fuimos a "Faraónica", que se yo, no se me ocurría otro lugar, llegamos casi al final, cerca de las cinco de la mañana. Tomaste una cerveza, porque no había Dios que te detuviera, y bailaste como poseído con cada tipo que te invitaba, eres un dolor en el culo cuando te pones así, ¿eh? Como sea, también me divertí un poco. Pero tuve que ir a mear, porque ya no me aguantaba y cuando volví… bueno… estabas a los besos y los abrazos con Winnie…

Estampo mi frente en la mesa con fuerza. ¡Nooooooooo, puede ser! ¡Por toda la jodida mierda del mundo entero!

-: Tengo fotos que-

-: ¡Bórralas, bórralas! – le digo casi gritándole.

-: Eh, eh, bueno, uuuhh, tranquilo campeón, ya las borro – dice mientras digita su pantalla - La cosa que casi me voy a las trompadas con ese idiota, pero pude arrastrarte afuera. Te largaste a llorar como cocodrilo, y me gritabas que querías ir a ver a Eren, tuve que sacarte el celular a porque ya estabas llamándolo al otro imbécil, sin que te dieras cuenta te saqué la batería y chillaste un buen rato porque no se prendía, casi lo destruyes contra mi parabrisas. Así que de alguna milagrosa manera, te convencí de venir a casa, y te estuve abrazando mientras seguías chillando y llorando hasta que te quedaste frito y yo igual. Fin.

-: Quiero llorar… - gruño balbuceando mientras trato de tragarme el café. Hange se pone de pie y pone unas empanadas a calentar en el microondas.

-: Me quedaron éstas del delivery de antes de ayer. No es un festín, pero nos van a servir, estoy muerto de hambre, me gruñe la *zapan (*panza).

-: Por cierto, ¿mi celular?

-: Oh, lo dejé cargando en la pieza, tuve que ponerlo en silencio, porque sonaba a cada rato, anda, fíjate, debes tener una tonelada de mensajes y llamadas.

Voy a la pieza tambaleándome, lo encuentro sobre la mesa de luz, lo agarro y efectivamente está reventando. Me siento, suspiro y empiezo a revisar.

Treinta y dos llamadas perdidas, cinco de Jean, que son bastante recientes, dos de Mike, quince de un número desconocido, sin dudas debe ser Erwin y el resto de Eren, de echo vuelve a sonar justo en ese momento, le corto, no lo voy a atender de ninguna puta manera.

Abro whatsapp, leo cronológicamente:

Jean:

1. "Hola, cómo amaneciste?" – 11 am

2. "Lamento lo que pasó anoche, nadie estaba en sus cabales… lo siento" – 11:10 am

3. "Me gustaría que salgamos a tomar algo y charlar un poco, puede ser?" – 11:30 am

4. "Espero que no estés enojado (emoticón triste)" – 11:31 am

5. "Sólo quiero que sepas que eres muy especial para mí Levi, lo de anoche… fue una locura, pero quisiera hablar contigo, por favor cuando puedas contéstame, si?" – 11:32 am

6. "Estoy preocupado, espero que estés con Hange… cuando puedas, responde" – 11:35 am

Le contesto: "Hola, estoy bien, estoy con Hange, el lunes hablamos en la oficina, no estoy enojado, bye".

Siguiente, Mike:

1. "Dónde estás Levi? Eren está como loco, ja, ja, ja" – 3:55 am

2. "Quieres que te vaya a buscar a alguna parte?" – 4:10 am

3. "Bien, si me necesitas estoy, llámame y te paso a buscar…" – 5:00 am

No le contesto, *¡next! (*siguiente)

Número desconocido, "Erwin":

1. "Seguís besando tan bien como siempre, me dejaste erecto completamente" – 5: 45 am

2. "Lo ves? también me deseas… Nos encontremos, vamos…" – 5:46 am

3. "Dónde estás? Atiéndeme… Eren te rompió el corazón, no?" – 5:46 am

4. "Volver a tenerte entre mis brazos me hizo bien, y yo sé que también me necesitas, quiero verte, no te hagas el duro, dime dónde estás, igual te voy a encontrar. Te rocé con mi pierna y estabas super excitado, tenemos química mi amor, nada puede contra eso. Yo no te cambiaría por ninguna mujer…" – 5:48 am

5. "Te extraño, y te sigo amando, eso no va a cambiar nunca, y hoy me di cuenta que también sientes lo mismo, volvamos a vernos…" – 5:57 am

6. "Te voy a buscar al trabajo el lunes a la salida, al menos hablemos…" – 6:00 am

7. "Me voy a portar bien, no voy a mandarme ninguna tontería, ya aprendí mi lección… Mierda, no puedo dejar de pensar en ti y en tus labios, te amo Levi (corazones)" – 6:01 am

8. "Te amo y nunca voy a dejar de hacerlo, quiero que lo sepas… " – 6:02 am

9. "Eren no te merece, no te va a elegir, yo estoy dispuesto a todo, dame una oportunidad, mi amor, te amo, te amo…" – 6:05 am

10. "Te veo el lunes, te amo (muchos corazones)" – 6:10 am

Le clavo el visto, pienso y pienso, pero decido responderle:

"Eren y yo no somos pareja, así que ni idea de qué hablas. Estoy en otra onda, respecto a tu pedido, lo siento, no hay otra oportunidad, suficientes tuviste en una década. No vengas a mi trabajo, tengo *exclusión de mi persona (*medida legal para que un acosador o potencial peligro no se acerque al denunciante), si vienes llamo a la policía, no estoy jodiendo. Anoche estaba borracho que daba asco, podría haberte besado a ti o al dinosaurio Barney, *whathever (*como sea), sigue con tu vida, bye".

Me pregunto cómo es que sabe que Eren anoche estuvo con una mujer. ¿Acaso me habrá mandado a seguir o algo así? Veo que me está escribiendo, así que lo bloqueo y elimino la conversación, realmente, ¿cómo fue que pude haber terminado besando a este tipo? Soy un idiota, un estúpido de lo peor… Como sea, veo el nombre Eren y me tiembla la mano antes de abrir la conversación.

-: Ya están las empanadas, perra – me dice Hange desde la puerta – Vamos que se van a enfriar.

Me levanto y lo sigo, pero la verdad no tengo mucho hambre, menos con la panza revuelta como la tengo, me doy asco a mí mismo, mandarme tantas mierdas juntas, y eso porque estaba Hange cuidándome, sino quién sabe cómo hubiera terminado mi noche. No puedo volver a caer así.

Hange come con los ojos cerrados, me parece tierno, me trae muchos recuerdos de cuando vivíamos juntos. Por fin, me armo de valor y agarro el celular. Abro la conversación.

Eren:

1. "Levi tenemos que hablar" – 4:30 am

2. "Por favor no te desaparezcas, necesito hablar urgente contigo" – 4:32 am

3. "Mike me dijo que viniste más temprano… no creo que sea lo mejor hablar de esto por mensajes, necesito que lo hablemos cara a cara" – 4:45 am.

4. "Dónde estás?" – 8 am

5. "Por favor cuando despiertes llámame, ok?" – 8:01 am

6. "Por favor puedes atender?… Estoy preocupado…" – 9:30 am

7. "Dónde estás? Hange tampoco me atiende, estoy muy, muy preocupado" – 11:00 am

8. "Entiendo si estás enojado, pero al menos hazme saber que estás bien, estoy caminando por las paredes, te estoy esperando en casa… Llámame…" – 11:30 am

9. "Te lo suplico, dime dónde estás, te voy a buscar…" – 11:35 am

10. "Te juro que voy a hacer una denuncia, estoy preocupado de verdad, ya me *bajé un paquete de 20 (*significa que se fumó un atado de 20 cigarrillos de un solo tirón), mándame un Ok, aunque más no sea, por favor…" – 13:35 pm

11. "Me imagino cualquier cosa y espero equivocarme, pero me estoy asustando, por qué no volviste a casa?" – 14:00 pm

12. "Levi, por amor de Dios, contéstame, realmente estoy mortificado, estás bien?" – 14.30pm

13. "Me cortaste la llamada, así que calculo que ya viste tu celular, por favor, sólo hazme saber que estás bien y me calmo. Por favor, por lo que más quieras…" – 14:53 pm

14. "Levi contéstame, necesito hablar contigo, no me hagas esto…" – 15:05 pm

15. "No seas cruel, realmente ya no sé cómo pedírtelo, hablemos por favor" – 15:10 pm

Suspiro, ¿cruel? ¡Ahora resulta que YO soy el cruel!

-: Contéstale de una vez al pobre idiota ése, no paró de llamarme y llenarme de mensajes a mí también, me tiene harto. Además por mucho que lo esquives vas a tener que enfrentarlo en algún momento, *ameo (*amigo), no des más vueltas. ¿Y me cuentas de una vez que rayos pasó en su casa?

Decido contárselo sin rodeos.

-: Se acostó con Mikasa, la ex mujer.

Hange abre los ojos y me mira consternado, después se le frunce el ceño.

-: ¡Aaaaah, hijo de la gran puta! Sorete mal hecho, ya sabía yo que iba a reincidir. *Flapero (*que se masturba) imbécil – Mi hermanito tiene peor boca que la mía, lo sé.

Inspiro y miro la pantalla, me llega un nuevo mensaje: "Me clavaste el visto, así que asumo que leíste mis mensajes, por favor, dime que estás bien y con eso me conformo…"

Escribo, tratando de refrenarme lo máximo posible: "Hola, estoy perfecto, estoy con Hange, nunca estuve mejor. En estos días paso a buscar mis cosas, por favor cuida a Esmeralda, cuando vaya me la traigo".

Lee mi mensaje y me llama, le corto. Me escribe: "Podemos hablar?"

Respondo: "¿No estamos hablando ya?"

Él: "Personalmente quiero decir…"

Yo: "No, no hay nada de qué hablar, todo está muy claro. Sólo te pido que no me hagas una escena en la oficina, ok? Tengo buena reputación y quiero seguir manteniéndola, solo eso".

Él: "Te vas a quedar con Hange?"

Yo: "Sí"

Él: "Necesito verte, quiero hablar de esto frente a frente, no así, al menos no merecemos hablar?"

Yo: "Repito, no tenemos nada de qué hablar, gracias por tu ayuda en este tiempo" – la iba a cortar ahí, pero es más fuerte que yo – "Me alegro que las cosas entre Mikasa y tú vuelvan a funcionar, es lo correcto, besos a los chicos".

Él: "No seas infantil, somos grandes… te voy a esperar esta tarde en el Café de Las Camelias, Hange sabe dónde queda, necesitamos hablar, aunque sea una sola vez, después puedes hacer lo que quieras, pero necesito hablar contigo… Voy a estar desde las cinco hasta la hora que cierren…"

Yo: "No voy a ir"

Él: "Te voy a esperar, tú verás qué hacer…"

Dejo el celular a un costado.

-: ¿Y? No me hagas esperar, perra, quiero saber – dice Hange ansioso.

-: No sé, que quiere hablar conmigo, en el Café de Las Camelias a las cinco, le dije que no iba a ir, pero insiste que me va a esperar. Como sea, no me interesa, que se muera.

-: ¿No te interesa? ¿Qué no te interesa? *Claaaaaa (*expresión que significa "claro"), no te interesa por eso anoche te pusiste hasta el culo de alcohol y hasta terminaste besuqueando al bastardo de Erwin. ¡No jodas, Levi! Si quieres empezar de cero, yo no tengo problema, aquí me sobra un cuarto, eres bienvenido, quédate la vida entera si lo necesitas, pero tienes que ir y cerrar esta historia para dar vuelta la página. Ve, dile que es un flor de idiota y sácate todo de adentro. Pero no vengas con esa burrada de que no sientes nada. Te conozco, Levito, a mí no me puedes mentir, y ese hombre te *caló (*se refiere a que le tocó los sentimientos) hondísimo, ¿es así o no?

Se me empiezan a humedecer los ojos, ya sin los efectos de la bebida, la realidad me aplasta. Hange se levanta y viene a abrazarme.

-: ¡Con un demonio, levito! Ni siquiera te puedo retar apropiadamente, me partes el alma. No te puedo ver en este estado. Vamos a la cama, dormiremos otro poco, a las cinco nos levantamos y te pongo bello así vas y le refriegas al cara de pene ése todo lo que se está perdiendo. Te voy a cuidar, me amorsh, no estás solo bebé, me voy a quedar contigo siempre.

-: Gracias, Hangiu – le digo en un hilo de voz y me dejo arrastrar, nos vamos a su pieza y nos acostamos en su lindo somier, me tiene abrazado como si fuera a desaparecer en algún momento. Pero me siento orgulloso de no haber derramado una sola lágrima, de todas formas el dolor corre por dentro mío como un río embravecido, arrasando todo a su paso. En algún momento me quedo dormido, y siento que me despierta con dulces besos en mi rostro.

-: Amor, amorcitoooo, despierta bebé. Se te hace tarde, aunque bueno, por mí está bien que se *clave (*que espere) unas dos horas al menos, pero tienes que ir. Vamos, corazón.

Me levanto a regañadientes y me arrastra hasta el baño, me desnuda y me hace entrar a la ducha, me baño y cuando salgo me acerca unas toallas junto con una muda de su ropa.

-: Te va a quedar algo grande, pero vas a estar cool. Ponte estas gotas en los ojos que parece que saliste de una tumba.

Después me maquilla un poco con base y corrector de ojeras, me pone perfume y me lleva en el auto.

-: Te esperaré aquí – me avisa – No me iré a ninguna parte, demora lo que necesites, no te preocupes que yo mientras tanto trataré de pasar el nivel 533 del Candy Crush.

-: Gracias, vida – se acerca y me da un *pico (*beso ligero sobre los labios).

-: Gracias nada, ¿para qué está la familia? Anda, que saldrá todo bien, las lágrimas para después.

Entro al café a las 19:30 pm, y lo veo sentado en una esquina con cara de cansado. Yo estoy radiante y fresco gracias al asesoramiento de mi ángel de la guardia. Entro con paso seguro, me mira y se sienta derechito, como los alumnos de la secundaria cuando entra el profesor en el aula.

-: Hola – le digo y trato de actuar lo más normal posible.

-: Hola, gracias por venir – me encojo de hombros y cruzo los brazos, apatía en persona. Eren llama a una de las mozas que sonriente se acerca. Pide té de jazmín y dos porciones de cheese cake de frutos rojos, lo miro sorprendido – Hange me dijo que era tu favorito.

-: Ah, sí, así es… Estoy…algo apurado, así que hablemos rápido, ¿ok?

-: Bueno… esto es realmente… complicado… - dice nervioso, es raro nunca lo vi en una situación similar, por lo general siempre parece seguro y tranquilo, se refriega las manos y me esquiva la mirada, pero yo no, lo estoy mirando fijamente, de esa manera que da miedo – Anoche, yo…

-: A ver, simplifiquemos – lo interrumpo y me trata de sostener la mirada – Anoche te acostaste con Mikasa. Es evidente que aún tienes sentimientos por ella, es obvio, es la madre de tus hijos, es tu… esposa y en cierta manera el inicio de nuestra… relación, fue porque estabas buscando reconciliarte con ella. Es lo natural y me parece perfecto. Para ser honesto me hubiera evitado este encuentro, porque como te dije, creo que no hay nada para agregar o para aclarar. Sigue con ella, vuelve a tu casa, haz las cosas bien, no la cagues de nuevo, eso.

Nos envuelve un silencio pesado algunos segundos, mientras mis ojos pasean por el decorado del lugar, hace años que no voy a ese café, está más lindo que nunca.

-: No estuvo bien lo que pasó – me dice apesadumbrado.

-: Oi, no te sientas culpable, iba a pasar tarde o temprano.

-: ¿Cómo es que estás bien con eso? – me mira desconcertado, parece que hubiera estado esperando un escándalo o algo así, me conoces poco Eren.

-: ¿Y por qué voy a estar mal? – orgullo mode ON, al tope.

-: Bueno, yo pensé que…

-: No pienses por mí, piensa por ti, ¿ok? Bien lo dijiste, somos adultos, yo no esperaba nada de esto y terminó siendo, una buena temporada de compañía con algo de sexo, eso es todo.

-: No es así de simple para mí… - miro al techo tratando de controlarme, necesito hacer bien mi papel, es como jugar en una mesa de póker, nadie puede siquiera sospechar lo que pienso – Esto, no es fácil para mí… yo… estoy confundido - ¡Ah, bien! Lo que me faltaba, sal a la herida y unas gotas de limón, ¿algo más? – Es difícil… quiero que me entiendas un poco…

-: No hay nada que entender, y tampoco es para enredarse tanto – ahora lo miro – No es como si me hubieras dejado plantado en el altar. Nadie se murió. Te sacaste las ganas y volviste al camino correcto, fin del tema.

La mesera nos trae el pedido, endulzo mi té con edulcorante y le doy un gran mordisco al cheese cake, como pensé, sabe a mierda, porque en estos momentos todo me sabe igual.

-: ¿Realmente piensas que yo sólo quería sacarme las ganas contigo? – Lo miro como si fuera obvio – Estás completamente equivocado, Levi. Si hubiera sido eso, llamo a una de mis ex amantes y punto. "Esto" es diferente.

-: "Esto", ¿qué carajos es "esto"? Bueno te lo digo, fue un desliz, ¿ok? Una calentura del momento, yo tampoco esperaba nada de tu parte, lo bien que hice, porque era obvio que te ibas a cansar e ibas a buscar volver, mejor temprano que tarde, *ya fue (*que ya pasó, que nada se puede hacer). Yo no te guardo rencor, tú no me guardes rencor, fin.

-: Anoche… Mikasa se me tiró encima – ruedo los ojos, ahora falta que me diga que lo obligó a tener sexo – Yo no la detuve, así que acepto mi debilidad… porque estoy confundido, yo no puedo, todavía, no puedo ordenar lo que me pasa… pero anoche, cuando… la besé… y… pensé en ti, cerré mis ojos y… pensaba en ti…

-: ¡Awww, que tierno! La embestías pensando en mí, ¿te aplaudo? – Realmente quería evitar mi lado más perverso y venenoso, pero es que este hombre está sacando lo peor de mí, me mira avergonzado, lo puedo ver en sus ojos – ¡Tch!, no me hagas caso, hablé demás. Eres dueño de hacer lo que quieras, y por cierto, gracias por lo detalles, pero no los necesito.

-: Es que no me dejas terminar de hablar, me interrumpes a cada rato, ¿me puedes escuchar?

-: Bueno… te escucho…

-: No te pude sacar de mi cabeza… a mitad, de todo, no pude seguir… yo ya no… aaah – suspira pesado – Si no eres tú… no puedo…

-: Lamento que no sea recíproco – ahora viene mi estocada, porque para ser honesto no te creo nada – Yo en cambio anoche la pasé genial, y además pude disfrutar hasta el final, y todo sin culpas.

Me mira sorprendido, algo dolido y corre la vista.

-: ¿Anoche estuviste con alguien?

-: Un… con un par, sí, ejem – carraspeo y me mira desencajado - ¿Qué? ¿Cuál es el problema? ¿Pensaste que eras el único en mi vida? Además, a la luz de las circunstancias, no me parece tan grave, te lo *blanqueo (*cuando alguien cuenta algo que estaba escondido) porque soy así, voy de frente y no me da vergüenza admitir lo que soy…

-: ¿Te da igual? – Me dice con bronca contenida y lo miro sin entender - ¿te da igual que sea yo o sea con cualquier otro?

Estoy al borde de mi resistencia, realmente que estoy al borde del colapso, pero aún puedo mantener mi máscara, sólo un poco más.

-: Sí, claro… me da igual.

Eren aprieta los ojos y asiente, mientras lo veo tensar la mandíbula.

-: ¿También lloraste cuando los besabas? ¿Lloraste cuando te hacían el amor?

Necesito aire, necesito espacio, quiero salir corriendo, ya no quiero seguir ahí, el dolor me está traspasando la mirada y no puedo permitirme eso.

-: ¿Por qué no me contestas? – Me insiste y yo trago en seco, pensando cómo salir del atolladero, pero no puedo – Levi… - no, no te voy a dar el control de nuevo, no.

-: Eren, esta charla no nos va a llevar a ninguna parte – necesito retomar el control – No tiene sentido alguno, hagamos las cosas bien, el lunes vamos a seguir siendo Jefe y empleado como siempre, entonces lo mejor es que tratemos de terminar esto de la mejor manera posible.

-: ¿Es lo que quieres? ¿Qué todo vuelva a ser como antes?

-: No seas… no me hagas quedar como el villano de la película, tomaste una decisión, Eren, tú eres el confundido, no vengas a presionarme, como si esto fuera mi culpa – no me puedo calmar, y necesito hacerlo, respiro hondo, o me quebraré – Los dos hicimos mal las cosas, tú… tienes una vida, tines amigos, familia, perteneces un mundo que no es el mío. No sabes… no importa, es dar vueltas sin sentido. No lo compliquemos, hagamos de cuenta que aquí no sucedió nada y miremos hacia adelante, ya está, ha sido suficiente.

Nos hundimos en un silencio profundo y aprovecho para terminar mi té.

-: No es igual… - habla por fin y lo miro – No es igual para mí, estar con Mikasa de esa manera… perdóname… - Uuufff, noooo, ahora viene la parte del arrepentido, me siento como ese día en la plaza frente a Mike, es exactamente la misma sensación de mierda, yo nunca voy a ser suficiente, nunca me eligen a mí, yo no puedo contra las mujeres y sus virtudes, sólo soy un pobre hombre que elige de la peor manera, que se deja arrastrar sin oponer resistencia, es mi culpa después de todo, por querer un poco más, por pensar que alguien como Eren me puede amar – Para mí no eres uno más… pero tampoco puedo decirte algo que… porque en estos momentos no estoy seguro de nada, y me odio por ser así, pero no te quiero mentir, no a ti.

-: Bien, listo, ya entendí, ¿podemos hacer de cuenta que no pasó nada?

-: No quiero eso.

-: No seas caprichoso, asume la responsabilidad de esto y acepta también mi decisión, así de simple. ¿Acaso no es esto lo que más querías? ¿Qué Mikasa te perdonara y pudieras volver a tu vida normal? Entonces no la desaproveches… por una vez haz las cosas bien - ¿no te das cuenta que te estoy liberando? ¿No ves que me estoy desangrando frente a ti?

-: Las cosas no pueden ser como antes… realmente, no pueden…

-: Haz un esfuerzo entonces, me voy, pagas tú – quiero levantarme pero me agarra de la mano, me siento de nuevo para no llamar la atención, me gusta ese café, si pasara algo vergonzoso no podría volver.

-: Te necesito… entiende al menos eso… no quiero volver a casa y no encontrarte.

-: Suéltame, Eren, por favor – le pido y afloja su agarre – La pasamos bien, fue, como irse de vacaciones, pero ahora hay que volver a la realidad. Vuelve con tu familia, yo estoy bien, y tú también vas a estar bien, aunque ahora estés confundido, a todos nos pasa alguna vez. Tal vez las cosas no sean como antes, pero lo intentaremos, ¿ok?

Asiente no muy convencido.

-: Me… están esperando, así que me tengo que ir, en la semana iré a buscar mis cosas, a la gatita y te devuelvo la llave, porque no la traje ahora – estoy siendo honesto, creo que quedaron en mis sucios pantalones que usé anoche - Nos vemos, ¿sí?

-: Nos vemos… - me dice de una manera trágica. Al fin puedo ponerme de pie y me voy, no miro atrás ni una sola vez, Hange está en el auto con Madonna a todo volumen y su "Times goes back, so slowly…", le baja el volumen cuando me ve subir.

-: ¿Y?

-: Listo, ya di vuelta la página.

-0-

El lunes hablamos un poco con Jean en el descanso, me hago el completo desentendido y le pido que no me mencione el episodio, que hagamos *borrón y cuenta nueva (*que hagan de cuenta que no ha sucedido nada), parece aliviado y de inmediato me invita a salir, no tengo ganas, ni en lo más mínimo. Así que educadamente le digo que por ahora no. Erwin me sigue mensajeando desde otro número y lo vuelvo a bloquear. Hange me acompañó a mi departamento a buscar algunas cosas, me ayudó a limpiar y dejarlo brillando, mi ángel favorito, le agradezco enormemente a Dios tenerlo conmigo. Con Eren las cosas están como en la Antártida… heladas. Ya ni siquiera compartimos el cigarro en la terraza. Me pide algo, le cumplo, fin del tema, no vuelve a hablarme aparte, está respetando mi espacio, y aunque es lo correcto me duele como la mismísima mierda. No quiero atosigar al pobre de Hange, así que ya no hablamos de ese tema, a veces cuando me baño, dejo las lágrimas salir, es la única debilidad que me permito.

-: Me vida, tengo que ir esta tarde al departamento, a buscar las facturas para pagarlas.

-: ¿No las tienes por *débito automático? – me pregunta. (*pago electrónico mediante tarjeta de débito o crédito)

-: Neee, bah, algunas si, igual quiero ir a buscar unos Cd´s, ropa y otras cosas, ya estoy podrido de escuchar Madonna de la noche a la mañana.

-: Con mi reinita no te metas, perra – me dice sonriendo – Pero no vayas solo, yo voy a acompañarte.

-: No seas pesado, es un minuto.

-: Te busco de la oficina y vamos, no me hagas renegar.

-: Na, ya déjalo, iremos el fin de semana entonces.

-: Como quieras, no me molesta ir mañana.

-: No, vamos el *finde (*fin de semana).

-: Oki doki.

Le mentí descaradamente, es obvio que voy a ir por mi cuenta, ya no tengo miedo, además no soy un niño, y tanta sobreprotección de parte de Hange me agobia un poco, no me da respiro.

Salgo de trabajar y me dirijo al departamento, es tan extraño tomar el colectivo, después de tanto tiempo, llego a mi barrio y me inunda cierta nostalgia. Abro, entro y empiezo a separar las cosas que voy a llevar. Al cabo de una media hora tocan la puerta, capaz es mi vecina que escuchó el movimiento y me viene a saludar y de paso hablar de las plantas que cuida en mi ausencia, abro.

-: Hola, Levi.

-: Hola, Erwin – antes de que pueda decir algo, se mete de sopetón empujándome un poco y cierra la puerta tras de sí, esto no es bueno, no, no, no es para nada bueno. Mi celular está en la cocina y el inalámbrico está desconectado. Para colmo de males nadie sabe que estoy aquí.

-: No respondiste ni una vez mis mensajes, ¿eres malo, eh? Me dejaste en llamas esa noche en el baile y desapareciste – me empieza a acorralar y yo retrocedo, mientras pienso como puedo hacer para huir.

-: Es-estaba borracho, no sabía lo que hacía, por eso…

-: Ven – dice y salta sobre mí para aprisionarme en sus brazos y besarme a la fuerza, trato de zafarme pero es fuerte el condenado, así que lo muerdo en la boca y me suelta – Ah, hijo de puta, siempre te gustó lo rudo, ¿eh?

-: Erwin, tranquilízate, no te equivoques. Lo nuestro terminó, no nos hagamos esto, por favor.

Se me baja la presión cuando lo veo sacar una filosa navaja y la esgrime delante de mí.

-: ¿Te escuché bien? Creo que dijiste que te morías de ganas de follar conmigo, ¿estoy en lo correcto? Vamos, dilo, o te lo hago decir, como prefieras.

Tengo que ceder, o este tipo me va a rebanar como sushi, al menos hasta que piense en una alternativa.

-: Ok, ok, tienes razón, tienes razón, yo quería follar contigo, es así.

-: Bueno, ¿y qué esperas para desnudarte, entonces? No perdamos tiempo, mi amor.

-: Bue-bueno, pero tran-tranquilo, ¿ok? – me saco la remera despacio mientras tiemblo.

-: Espera, primero me la vas a chupar bien, y ni se te ocurra morder porque te sacaré los ojos de sus cuencas con el cuchillo, ¿entendiste, putita?

-: Sí, sí, entendí, entendí – me arrodillo y se me acerca, está hediendo a alcohol, mierda esto es muy malo, trato de no rebelarme, me agarra del cabello y me zamarrea con fuerza, me hace ver las estrellas del dolor, pero trato de no quejarme.

-: Te lo vas a tragar todo, puta de mierda, y te va a gustar, ¿me escuchaste? – Siento el filo del cuchillo en mi mejilla y me asusta, asiento con la cabeza y le desprendo el cinto – Suplica – lo miro molesto y me hace un corte en el pómulo.

-: ¡Arrgh!

-: ¡Qué supliques!

-: Sí, sí, por favor, déjame que te la chupe, por favor, quiero chupártela, te lo ruego.

-: Así me gusta, eso… – Intento hacer las cosas bien, pero no puedo dejar de temblar, siento la sangre caliente que se me escurre de la cara, y me doy cuenta que no voy a salir con vida sino hago algo. Me aprieta la cabeza contra su entrepierna ahogándome brutalmente, toso y toso sin parar, pero me sofoca una y otra vez, me parece que en cualquier momento voy a perder la conciencia, aprovecha para pellizcar toda piel que esté a su alcance, la retuerce hasta dejarme moretones negros y yo intento no doblegarme, pero lágrimas comienzan a salir, de la sofocación, del dolor, del miedo, es como una maldita pesadilla, pero más real que nunca – Traga, traga, desgraciado, yo te voy a enseñar a dejarme caliente, a que me ignores imbécil, te vas a arrepentir, maldito seas.

Una vez que se harta de usar mi boca, se viene copiosamente y me obliga a beberlo todo, incluso unas gotas que se derramaron en el piso, me obliga a lamerlas apretando mi cabeza contra los mosaicos, luego me arrastra de los cabellos al cuarto y me tira contra el somier, se sienta encima de mí y me hace un corte largo en el abdomen.

-: ¡Pídeme perdón! – me dice desencajado, está drogado o algo así, porque está fuera de sí.

-: ¡Perdóname, uuuggh, perdóname, perdón! – me empieza a abofetear con toda su furia, y en un vano intento de frenarlo con mis manos, el cuchillo lame varias veces en mis antebrazos, él se ríe frenético. Me gira de boca a la cama y trata de bajarme los pantalones, si no es ahora me va a matar, giro rápidamente la cadera y le doy una feroz patada en le entrepierna, cae aullando de dolor y salgo corriendo, agarro mi celular y quiero salir del departamento pero salta y alcanza a agarrarme de un tobillo, caemos duramente en el piso y siento que intenta clavar el cuchillo en mi pierna, pero trato de patearlo con la otra,por lo que solo logra hacerme algunos cortes, al fin le doy de lleno en la cara y vuelvo a levantarme para salir corriendo otra vez, bajo las escaleras casi con violencia y me voy a la calle, mientras en vano intento llamar al 911, no me doy cuenta cuando una moto me embiste, a Dios gracias que viene lento, pero caigo duramente contra el asfalto y me golpeo la cabeza. Los autos empiezan a tocar sus bocinas y yo siento que los sonidos se apagan, los colores se diluyen, y ya… no siento nada.

-0-

-: ¿Hola… Eren?

-: Sí, Hange, ¿qué pasa? ¿Levi está bien? No vino a trabajar hoy – Escucha un suspiro hondo del otro lado - ¿Dónde están?

-: En el Sanatorio de la Santa Cruz de los Olivos.

-: Ya mismo estoy saliendo para allá – indica.

-: Habitación 502, tercer piso – le avisa el castaño.

Eren corta y en menos de 10 minutos está entrando al edificio, tiene el corazón que se le está saliendo del pecho. Llega agitado y el castaño está fuera de la pieza con el celular en la mano.

-: ¿Levi? – pregunta antes de saludar.

-: Espera un minuto, recién entró la enfermera para cambiarle las vendas.

-: ¿Qué pasó?, ¿está bien? – lo agarra de los hombros y lo zamarrea un poco.

-: Ey, ey, tranquilo, está fuera de peligro, con algunos cortes nada más.

-: ¿Cortes? ¿Qué mierda se hizo? – Eren está espantado, se nota en su mirada.

-: No, no, estás malinterpretando, Levi no se hizo daño. Lo atacaron, se fue a su departamento sin avisarme, a buscar no sé qué mierda, y estoy seguro que el maldito de Erwin lo estaba esperando.

-: ¿Er-Erwin?

-: Sí, lo quiso apuñalar…

Eren se sostiene de la pared y Hange lo ayuda a sentarse, está descompuesto, realmente. Le acerca un vaso de agua fría.

-: Ey, no te desestabilices así, Levi está delicado y tiene que vernos fuertes para salir adelante. Además ya te dije, fueron un par de cortecitos, gracias a Dios nada grave, calculo que entre mañana y pasado le dan el alta. Otra cosa, Erwin está preso justo ahora, esta vez no voy a dejar que se vaya como si nada…

Apenas sale la enfermera, Eren entra impetuosamente, Levi está sentado en la cama y se sorprende al verlo, mira a Hange con molestia, sabe que él lo ha llamado.

-: Los dejo solos tortolitos, no lo aprietes mucho Eren, que todavía está delicadito. Amorssh, ¿te traigo algo? ¿Quieres otra cosa aparte de tu hombre favorito?

-: Un té… ah, y que te arrojes y te pudras en un pozo – dice con la garganta algo rasposa.

Eren se acerca y se sienta al lado, toca delicadamente las vendas en su brazo más próximo, tiene otras sobre su mejilla y otras en la pantorrilla del mismo lado.

-: ¿Cómo estás? – le dice con suavidad.

-: Bien, relativamente… No fue gran cosa, Erwin estaba borracho así que fue bastante fácil salir corriendo, sólo fue un susto – trata de minimizar la situación, pero ambos saben que podría haber terminado trágicamente.

Eren lo abraza y Levi se deja, realmente no va a hacerse el de rogar justo ahora, apoya su cara sobre su pecho y siente que le caen las lágrimas del ojiverde, no es la primera vez.

-: Estoy bien, no te pongas así…

-: Te lastimó… es suficiente para que me muera de la angustia - toma una de sus manos y observa que también tiene algunas vendas y apósitos.

-: Eso fue cuando traté de alejar el cuchillo, era pequeño pero afilado, y en la obscuridad no veía muy bien, afortunadamente no fue más allá de unos cortes. Mierda, me van a quedar marcas, ¡tch!

-: Vuelve a casa Levi, sabes que estás seguro allá.

-: NO – dice alejándose del calor de Eren y volviendo a su postura indiferente – Estoy bien con Hange. Gracias por venir, pero deberías volver, Mikasa te debe estar esperando – Eren siente una punzada en medio del pecho.

-: Eso…

-: No tienes que explicarme nada, ya está. Voy a pedirle a Hangiu a que busque mis cosas de tu casa, gracias por el tiempo que me ayudaste, ya estoy bien.

(Levi POV)

-: Emm… ya sé que no tengo derecho a pedirte esto, pero… ¿puedo buscarte cuando te den el alta? Iremos a casa, te ayudaré a buscar tus cosas y te acercaré a lo de tu amigo. Sólo quisiera… charlar unos minutos a solas contigo, ¿puede ser? Sólo unos minutos te pido, por favor…

Quiero decirle que no, que no voy a volver a pisar SU casa, pero es más fuerte que yo, me quedo callado, mientras miro la cama vacía frente a mí.

-: Entonces, te busco, le voy a decir a Hange que me avise – Eren lo da por sentado.

-: No hace falta, te aviso yo. Pero iré, buscaré mis cosas y me llevarás, ¿ok?

-: Sí, entiendo. ¿Necesitas algo? ¿Hay algo que pueda hacer por ti?

No digo nada, sólo me quedo pensando, sí, quiero que me elijas, sí, quiero que me beses, sí, quiero que me estreches contra tu cuerpo, quiero que… me ames… De repente siento que me vuelve a abrazar desde esa incómoda posición, con sentimiento. Soy demasiado débil, debería rechazarlo, debería empujarlo, gritarle y ponerlo en su lugar, pero… Quedo hipnotizado por su boca que tentadora se acerca a mí, lo dejo besarme aunque me duela el corazón. Se separa y me mira, limpia esa lágrima traicionera que siempre me expone y corro mi cara, suficiente, ya te permití demasiado.

-: Escríbeme, vendré a buscarte, si necesitas algo, cualquier cosa, solo dilo y vendré.

Asiento con la cabeza pero no lo vuelvo a mirar. Ya no. Observo hacia la puerta y está Hangiu mirándonos desde el silloncito que está ahí con el té en la mano, ¿cuándo entró? Ni lo escuché.

-: Adiós, Hange, nos vemos – le dice Eren.

-: Adiós corazón de arroz, cada vez que te veo me agarra tos – luego le sonríe ladinamente y los tres reímos - ¿Ves? ¡Cómo no amarme si te hago feliz! – me dice con dulzura.

-: Ven aquí, perra, te necesito – se acerca, se acuesta en mi cama y yo sobre su pecho, me acaricia la espalda lentamente.

-: ¿Te duele? Duuuh, me refiero a las cortadas, porque sé que lo otro te arde todavía.

-: Un poco, la enfermera me dio un calmante, así que no siento mucho.

-: Trata de dormir, amorsh, pedí permiso en el trabajo, así que me voy a quedar con vos todo el tiempo – me besa en la frente, estoy tan feliz de que esté conmigo, realmente me costaría muchísimo pasar por esto solo. Trato de dormir un poco, pero apenas cierro los ojos recuerdo el filo de la navaja reluciendo, y las gotas rojas salpicando, estoy asustado, realmente pensé que iba a matarme, nunca tuve tanto miedo en mi vida. Ojalá se pudra en la cárcel. Maldito.

-0-

Me despierto y me sigo sintiendo cansado, miro la hora en el televisor de la habitación que está prendido, dice que son las 21:30 hs, miro a mi lado y veo a Eren durmiendo sobre un costado de la cama, me quedo sorprendido, ¿volvió después de la oficina? Le toco el pelo suavemente, se remueve y se sienta de sopetón, me mira confundido y se rasca la nuca.

-: Perdón, ya sé que quedamos en que te buscaba cuando te dieran el alta, pero… estaba preocupado, es decir, los hospitales no son muy seguros y… ehhh… no, bueno, quería verte, eso. Amm, Hange se fue un segundo a buscar la cena, dice que ya convenció al guardia para que me dejen quedarme y por lo visto él entra y sale a su gusto.

-: ¿Quedarte? No, Eren, no vas a descansar bien aquí, estás todo incómodo, y no te preocupes Hange me está cuidando, además…

-: Ya sé… pero quiero estar aquí, así me fuera a casa no podría dormir pensando. Así que… pero si es una molestia para ti, déjame-

-: ¡Ay, paaaar favor! – Dice Hangiu entrando por la puerta y rodando los ojos – Déjense de mariconadas y dense un buen beso, que bien que están deseándolo, a mí no me mientan, y tampoco me molesta si quieren follar, pero sería mejor que Levi se recuperara un poco. Por cierto, ¿pueden comer antes de ponerse melosos? – dice y pone unas bolsas sobre la cama, junto con una botella de refresco de lima limón y vasitos de plástico.

-: ¿Qué compraste? – le digo mirando dentro, la verdad es que estoy hambriento.

-: *Empanadas (Masa trenzada rellena de verduras, carne y condimentado), Vince, el guardia, amablemente me indicó donde podía comprar las mejores, dicen que son jugosas y todo, espero que así sea. Si son ricas voy a tener que ir a darle las gracias apropiadamente, juju.

-: Ojo con el guardia, vi que tiene una cachiporra bastante grande – Dice Eren y yo lo miro sorprendido, es la primera vez que veo que le sigue el juego a Hange, a su vez mi amigo lo mira curioso y empieza a reírse.

-: Miren ustedes a Erencio, que observador, papi. Efectivamente, me gustan las cachiporras grandes.

Los tres reímos, aunque me duele un poco el tajo que tengo sobre el abdomen, lo único que me molesta es que me van a quedar unas cuantas cicatrices, bueno, mejor eso que estar muerto. Pero no quiero pensar, ahora sólo quiero disfrutar este momento. Después de comer, Eren y yo vamos hasta la ventana para fumar, aunque sé que está mal, lo necesito. Prende un cigarrillo y me lo pasa, es tan nostálgico, se lo acepto, quién sabe si será el último que compartamos así, me estremezco con la brisa nocturna, ya estamos empezando Abril y las noches empiezan a enfriarse cada vez más. Eren se saca el suéter de Bremer, rojo y hace que me lo coloque, me anda algo grande, me toma lentamente de la barbilla y me besa con suavidad.

-: Aaawww, que bonito… pero pasemos a la parte hard o me va a dar diabetes – escuchamos la voz chillona de Hange que está haciendo *zapping (*pasar canales sin detenerse en ninguno) con el control remoto. Sonreímos y seguimos fumando.

-: Los chicos te extrañan – dice Eren en voz baja – No dejan de preguntar por ti… ah y por Esmeralda. Fary me dijo que te traiga de vuelta como sea. Hasta Rosita lo pidió.

-: Yo también los extraño a todos… - admito mientras doy una *pitada (*bocanada del cigarrillo) suave.

-: Yo te extraño… - no quiero levantar la mirada o voy a llorar. Vuelve a besarme, es como si no se cansara de mis labios, pero para ser honesto, yo tampoco me canso, me aprieta con suavidad contra su cuerpo – Te queda tan linda mi ropa – me susurra y besa mi cabeza.

-: Todo me queda lindo… porque soy lindo… - lo oigo reírse.

-: Te estás sintiendo mejor, ¿eh? Se nota… ¿tendrá algo que ver mi presencia en tu recuperación?

-: Engreído – le recrimino y suspiro – Tal vez… un poco… un 1%...

-: Para mí es suficiente motivo para no moverme de tu lado… - me duelen, sus palabras, sus caricias, sus besos, ni siquiera se esmera, en él todo esto es lo natural, es naturalmente adictivo para mí, pero sé que no debo soñar otra vez… o me voy a estrellar… ya no.

.

By Luna de Acero… llorando poquito…