Hola, hola, Luna de Acero reportándose. Bien, aquí el capítulo que debería ser el final... supongo que si quisieran podría hacer un extra... no sé, lo dejaré a decisión de ustedes... por favor coméntenme (moderadamente onegai) qué les ha parecido este capítulo.
Quiero aprovechar para pedir disculpas, jamás lo hago, pero esta vez creo que lo amerita, mucha gente quedó muy dolida, sufriendo y llorando por este fic y el capítulo anterior. Soy partidaria del drama, es lo que genera tramas interesantes, pero creo que fue demasiado. No quise generar tantos sentimientos negativos en ustedes, por eso a veces deben hacer caso al apartado que dice "Advertencia". A pesar de todo espero que lo hayan disfrutado.
Disclaimer: Lahistoria original es la adaptación de un libro de mi autoría, derechos reservados en su país de origen, prohibida su reproducción total o parcial. Los nombres de los personajes son propiedad intectual de Isayama Hajime.
Advertencia: Muchos feels, tristeza... pero... aún queda la esperanza.
.
.
"Te digo adiós y acaso, te quiero todavía...
No sé si he de olvidarte... pero te digo adiós...
No sé si me quisiste... no sé si te quería...
O tal vez nos quisimos demasiado los dos..."
Pablo Neruda
.
.
Los chicos y yo nos cansamos de buscar a Esmeralda, ¿dónde se habrá metido? Sólo espero que vuelva antes que Levi regrese o se le va a partir el corazón. Hoy los dos duermen en mi cama, extraño horrores a Levi, estoy enojado, estoy preocupado, no puedo dormir.
Al otro día cae Kuro y Penny, se van a encargar de un rico asado, de paso me cuidan los niños hasta que termine en la oficina. De verdad espero que Levi vuelva, pero por mucho que lo llame desde cualquier celular, le mande mensajes o lo que sea nunca contesta y lo mismo con Hange. Fui a su departamento y me cansé de golpear, pero nunca me atiende. Lo que me llama la atención es que cuando llamo a Levi el mensaje que sale es "el número con el que intenta comunicarse está fuera de servicio", y los mensajes rebotan. ¿Qué mierda está pasando?
-0-
Ayer no vino a trabajar y ya estoy completamente alterado. Se supone que hoy debía reincorporarse.
-: Señor Jaeger – me dice mi secretaría por el intercomunicador – le pasaré una llamada de la señorita Kinteri de recursos humanos.
-: Dale, gracias Pao – la recibo – Hola Ymir, ¿cómo estás?
-: Eren, querido ¿Qué cuentas?
-: Todo bien, ¿a qué debo el honor? – digo mientras estoy revisando más emails.
-: Tengo una consulta, Eren, aquí me acaba de llegar un telegrama de renuncia de uno de tus colaboradores, ¿puede ser?
Me quedo helado, reviso disimuladamente la ficha de faltas, solo hay dos: Jean y Levi.
-: La verdad no estoy enterado de nada, es decir, nadie habló conmigo de que tenían esas intenciones, al menos no que yo sepa, ¿quién es? ¿Jean Kirschtein? – el corazón se me ha disparado de repente, solo espero que la mujer me lo confirme.
-: No, no es él, a ver, es… - Siento que una gran angustia me invade – Levi Ackerman, esto es muy sorpresivo ¿Eren?... ¿Eren? – me cuesta encontrar la voz.
-: No, espera, no, no es posible, hablé ayer con él y… ejem – carraspeo para aclarar mi garganta - ¿puedo subir un minuto?
-: Sí, claro, te espero.
Prácticamente llego corriendo y le pido el telegrama, no hay dudas, es él, me tiemblan un poco las manos.
-: Esto… esto es muy extraño… Él jamás me dijo… no entiendo… No había problemas…
-: Sí, a mí también me sorprende, quiero decir, siempre se ha destacado por sus excelentes resultados, jamás un problema, me acabo de fijar su expediente, está impecable, además excelente relación con sus compañeros… ¿Eren estás bien? Estás algo pálido.
-: No, no me siento bien, me retiraré un momento, ¿podemos hablar mañana? Yo me comunicaré contigo mañana.
Le dejo instrucciones a Paola y me retiro, sé que es inútil, ni Hange ni Levi me atienden el celular y empiezo a desesperarme, ¿qué significa esto? Llego a casa y entro a su cuarto, como lo pensé no hay nada, el ropero vacío, empiezo a respirar agitado, esto no puede estar pasando. ¿Por qué no revisé este lugar antes?
Llamo a la dueña de la inmobiliaria, después de un par de vueltas me pasan con un empleado que me confirma la venta del departamento, el depósito y la firma de papeles, pregunto por qué no me avisaron, me informan que el cliente, o sea Levi, había pedido expresamente confidencialidad en cuanto a esa operación.
Vuelvo a la casa, subo a mi pieza, nada, no hay nada, se lo llevó todas sus cosas, empiezo a pensar lo peor, estoy completamente desesperado, continuo llamando y llamando sin parar. Los minutos pasan y la angustia me consume.
-0-
Levi toma el celular, pone su número como desconocido para que no se registre su número, porque va a hacer una última llamada, la más importante.
Marca el conocido número, al quinto timbrazo escucha un clik y el sonido de fondo
-: ¿Levi? – el corazón le da un vuelco.
Pasan unos tortuosos segundos.
-: Si… – su voz suena apagada.
-: ¿Dónde estás, Levi? – se lo pide agónico, con ese tono que denota desesperación. Pero el treintañero no responde, sólo se lo escucha suspirar – No cortes, espera, por favor… No sé qué es lo que está atravesando tu cabeza en este momento, pero al menos escúchame, escúchame…
-: Bien…
-: No me dejes… no así… ni tú ni yo nos merecemos esto… - Eren siente que se le llena el pecho de congoja, el silencio de Levi le confirma que tiene que ver con eso, se está yendo de verdad – No me hagas esto, te lo suplico… Me estás destrozando… - Hay una pausa estremecedora, ninguno sabe muy bien como continuar, así que lo hace Levi.
-: Perdóname Eren… sé que no mereces esto… - vuelve a suspirar – Tus hijos tampoco se merecen estar lejos de ti…
-: ¿Esto es por lo niños? No seas tonto, ya arreglé las cosas con Mikasa, ahora vamos a vernos cuando queramos…
-: No es sólo por ellos… son… muchas cosas…
-: ¿Por qué así? ¿Por qué? No seas cruel… - las últimas tres palabras salen casi sin aire, mientras Eren siente por primera vez en su vida un dolor que empieza a crecer, un sufrimiento desconocido y terrible.
-: Lo… Lo siento…
-: Vuelve… vuelve, por favor… si te vas a ir, entonces al menos déjame que te abrace una última vez, déjame que te bese por última vez, déjame que me despida como corresponde… no así… no seas injusto… si dije algo que te hirió, lo que sea, si hice algo… o no lo hice… necesito saberlo… por favor – A Eren se le quiebra la voz, mientras se le llenan los ojos de lágrimas, es tan extraño, una sensación tan desconocida, como cuando hicieron el amor por primera vez, nada más que ahora le deja un hueco enorme en el pecho.
-: No… no cambiaría en nada… esto es lo mejor… cortar… las cosas de raíz…
-: ¿Por qué? ¿Por qué? ¡¿Por qué, la puta madre, por qué?! ¡Contesta! – Su voz sube de tono y Eren cae arrodillado en la alfombra de su habitación, derrotado, mientras el agua de la tristeza fluye continuamente – Si esto iba a ser así… ¿Por qué me dejaste amarte? ¿Por qué dejaste que me enamorara de esta manera? ¿Ése era tu plan? ¿Querías verme suplicando? Bueno, entonces te estoy suplicando ¡Mierda! ¡Respóndeme! ¡Grita, llora, no sé, pero di algo, maldición!
-: Perdo-
-: ¡No me pidas perdón! – Le grita prácticamente, está exaltado, está herido – No tienes derecho a pedirme perdón… No…
-: Ódiame… - Levi no aguanta más, deja que las lágrimas salgan lentas y silenciosas, pero tratando de mantener estoicamente su voz – Está bien si eso pasa… yo merezco que me odies… yo… necesito que me odies…
-: Eres un completo idiota… es imposible, no voy a odiarte, ni ahora ni nunca… te amo, ¿escuchas bien? A ver si te entra de una vez en la cabeza, ¡te amo, te amo, te amo, Levi! Te amo tanto que me está reventando el corazón por dentro – Eren solloza, absolutamente derrotado – Te voy a dar todo, todo lo que me pidas, ¿quieres que vayamos por la plaza principal tomados de la mano? ¿Quieres que entremos a la catedral abrazados? ¿Quieres que te presente a mi familia como la persona de la que me enamoré? ¿Quieres que ponga una propaganda en el diario en colores que diga que estoy enamorado de otro hombre? Lo haré, voy a hacer todo lo que necesites… Te presentaré a mi familia, a todos, no me importa lo que diga la gente, o mis amigos, no me importa nada… ¡Aaagggh!… Pero no te vayas así… por favor… te lo suplico…
-: Eren… - Levi pronuncia su nombre suspirando sentidamente, escucha el llamado por el altavoz que anuncia el vuelo y el pre embarque – La decisión ya está tomada, no hace falta que hagas nada… yo no soy para ti, ni tú para mí… es así…
-: ¡Yo también decido! – Vuelve a levantar la voz colérico - ¡A mí también me toca decidir! ¿Por qué tienes que ser el único que decida las cosas? ¡¿Por qué mierda eres tan jodidamente cobarde?! ¿No tienes las bolas suficientes para enfrentarme, eh? ¿No valgo la pena para que me digas las cosas cara a cara? ¡Maldita sea, Levi! – vuelve a llorar con fuerza, porque empieza a entender que no se puede hacer nada, que las cosas no van a cambiar.
-: Tienes razón, es así, soy un maldito cobarde… no puedo… enfrentarte… - suspira de nuevo.
-: Contéstame… ¿qué sientes por mí? Nada puede ser peor, excepto que no me respondas. Merezco saber… lo que sea… sólo te pido que no mientas… porque hasta ahora, desde que te atendí, no hiciste nada más que evitar la verdad, lo sé… así que asume la responsabilidad y respóndeme… y te juro que no te molestaré más, juro que voy a aceptarlo… pero quiero la verdad… ¿qué sientes por mí, Levi Ackerman?
Levi se apoya contra la pared, porque el dolor es tan fuerte que lo está doblegando, ya no tiene la fuerza necesaria para seguir con esa conversación, ya no puede mentir.
-: Little L… - Eren, se calma un poco, lo sabe, sabe que del otro lado también están llorando – Little L, Little L… mi Little L… mi amor… por favor… No me mientas…
-: Eren… tengo que irme… Lo siento… no quería lastimarte, me diste tanto… y yo… yo…
-: Contéstame… es todo lo que te pido – y el sonido de su garganta es azul, como el océano, como la enorme tristeza que los está consumiendo.
-: N-no… no puedo…
Eren cierra los ojos y le habla desde lo más profundo de su corazón.
-: Aunque no me lo dijiste nunca, aunque te obligaste a callar por motivos que desconozco… tus ojos, tu cuerpo, tus acciones, me lo estuvieron diciendo todo este tiempo… No voy a creer en esta idiotez, de que quieres terminar todo, me necesitas, como yo te estoy necesitando ahora, y si yo estuviera ahí contigo, nos estaríamos besando como si no hubiera un mañana… Y me abrazarías con tanta fuerza que me quedarían marcados tus dedos en el cuerpo, lo sé… No sé qué te dijeron, no sé qué pasó para que tomaras esta decisión tan horrible, tú no eres así, no te gusta que las personas sufran… me lo dijiste y me lo demostraste tantas veces… Entonces te pido, por favor, escúchame a mí, borra de tu cabeza lo que sea que te hayan dicho para convencerte y cree en mí… te estoy eligiendo Levi, en este momento, por encima de todo, por encima de todos, te estoy eligiendo a ti… Porque nunca me sentí así antes, por nadie, porque eres la persona que elijo para acompañarme, porque te amo de verdad, porque no quiero levantarme mañana y saber que no te veré… - el llanto retorna – Ya no sé qué hacer… no sé qué más pruebas te faltan para entender… pero lo que sea que necesites, te lo daré… confía en mí… No tomes ese avión – Levi abre los ojos al verse descubierto – espérame, espérame y te iré a buscar, tomemos un café, es todo lo que te pido, un maldito café. Hablemos frente a frente, como dos adultos, como dos personas que se aman… necesito saber, necesito escuchar sobre eso que te está hiriendo, quiero abrazarte, necesito abrazarte ahora mismo, déjame cuidarte, déjame demostrarte que juntos podemos con lo que sea… Pero por favor, por favor… no te vayas así…
-: Gra-gracias… gracias Eren… por todo… bye…
La comunicación se corta. El hombre baja el celular y mira la pantalla, mientras los ojos se le inundan, abraza sus piernas y se deja arrastrar por la pena. Un dolor tan profundo, que no tiene comparación con nada que él recuerde. Devastado por completo, no sabe qué más hacer, solo llorar.
Levi temblando le entrega su pasaje y el documento a la azafata, lo palpan, entrega su bolso de mano para que lo examinen y entra al salón, donde camina hacia la fila para el embarque. No va a mirar atrás, no va a cambiar de opinión, sólo espera poder llegar hasta el asiento antes de desmayarse, porque en ese preciso momento, está sintiendo que le están revolviendo el pecho con un hierro al rojo vivo. Las palabras de su amante resuenan en su cabeza, mezclándose con la de sus detractores, y se siente confundido, se siente perdido, siente que debería volver corriendo y abrazarlo, decirle la verdad y suplicar que lo perdone. Pero en vez de eso toma el celular y manda un último whatsapp:
"Mikasa, ya me fui. Eren está en tu casa y te necesita más que nunca…"
Apaga el aparato, no podría soportar una charla más antes de desmoronarse del todo, y solo faltan cuatro horas para llegar a su destino, el último lazo que va a cortarse, para entonces ya estará en la nueva ciudad, empezando a rearmarse, a construirse, a edificarse de nuevo.
-0-
El viento ruge, está increíblemente helado, casi no hay gente en la calle, pero ese ruido insoportable, que sopla constante en los oídos, no puede sentirse más arrullador para él. Adora ir a la costa y caminar por el paseo, mirando el suelo y ocasionalmente las olas que pican y se retuercen hasta el infinito. Necesita sentir que se le congelan los dedos, porque simplemente necesita sentir.
Después llega tiritando a la casa, es un aburrido sábado, como lo será el domingo, como lo serán los demás días de su aburrida semana. Pone la pava y empieza a batir el café que lo va a revivir un poco. Va hasta el equipo de música de su pequeño, pero acogedor, loft, y a través del envolvente sonido del home theater, se deja arrastrar por la música melancólica de Artic Monkeys, *"I wanna be yours" (*Quiero ser tuyo). Resuena en el ambiente, siempre lo mismo, pero nunca se cansa. Las ventanas vibran ante la impetuosidad del aire escandaloso. Si cierra los ojos podría dibujar con precisión cada bucle, cada giro del aire enloquecido, con colores de los más variados. Prende un cigarrillo, saca la pava antes de que hierva y sirve el líquido caliente. A los pocos segundos el espumoso manto beige cubre la superficie, tapando la obscuridad que contiene más abajo, tal como él hace, camuflarse día a día.
Empieza a sonar su celular, se acerca, semi sonríe, esas llamadas siempre son bienvenidas.
-: Hola amorrrrrceetooo – la voz melodiosa y chillona que le encanta escuchar, es casi como el ronroneo de un gato.
-: Mi vida – contesta - ¿a qué debo este honor?
-: Estaba aburrido y dije, ¿qué mejor que animar un sábado helado con una charla caliente y hot?
-: Por vos hago todo, amorsh, ya sabes… eres mi secreta debilidad. Aunque sólo para que sepas caíste en una redundancia, dijiste caliente y hot, que significan lo mismo.
-: La soledad te pone escandalosamente meloso y detallista, bombón, ja, ja, ja – su carcajada cristalina lo contagia un poco, lo contamina, y está agradecido por eso.
-: Puede ser… ¿hacemos una sesión de sexo telefónico? Se me apetece ahora… - le dice sugestivo.
-: ¡Mi amooorrrr! – chilla la vocecilla del otro lado – Nada me gustaría más, pero hay un pequeño problemita, a) estás en el altavoz en estos momentos y b) tengo un adonis al frente que está deseoso por atender mi más retorcidos caprichos, no quisiera ponerlo celoso, sólo Dios sabe lo que me haría si eso pasa, vamos a tener que dejar nuestros amoríos cochinos para más tarde, ja, ja, ja.
-: ¿Estás *blanqueando (*sacando a la luz, aceptando) una relación? Guau, te debe gustar en serio – dice un poco más recompuesto.
-: Oh, sí, amore, Gus es uno de esos hombres que uno no puede dejar de mirar, y lamer, y chupar, y manosear todo el tiempo, ja, ja, ja.
-: Que perra golosa que eres, no cambias más, ja, ja, ja. ¿Qué pasó con Jean?
-: ¿Jhonnie? Mmm… nada sigue enganchado contigo, no hubo forma de sacarte de su corazón…
-: Sorry, Hangiu, no fue intencional.
-: ¡Ja, ja, ja, ja, ja! *I know, I know (*lo sé, lo sé)… Bueno, hermoso, tengo el agrado de decirte, que es muy probable que Gus y yo te visitemos para fin de año. Dicen que el reflejo de los fuegos artificiales sobre el mar es impresionante, ¿es así?
-: Supongo, fueron lindos la vez pasada. ¿En serio van a venir? La casa es chica pero el corazón es enorme, estaría encantado de que vinieran, sólo te pido que no te pongas en celo y me den un show, ya sabes que vivo en un monoambiente, vamos a tener que fijar horarios…
-: Amoooorrrrr, no se puede, cuando el cuerpo reclama no hay nada que lo detenga, además no creo que a Gus le moleste tener un voyeur alrededor. My Darling, ¿te molestaría que Levito nos mire mientras me das duro y parejo? – Se escucha una carcajada de fondo – No, no le molestaría.
-: Eres un calenturiento… - gruñe Levi riendo un poco - ¿Pero en serio vas a venir? Dime bien las fechas, voy a estar tachando los días como un preso en este calendario tamaño gigante que tengo en el comedor.
-: ¿Calendario gigante? Ojalá sea de bomberos desnudos sosteniendo muy fuerte sus mangueras…
-: Ja, ja, ja, naaaaaa, no conseguí de esos, me lo dieron en la gomería, así que hay puras minas con las pompas en alto mostrando sus conejitos pelados.
-: ¡Iiiiuuuuuuuggggh! – se escucha una exageradísima exclamación de asco y Levi ríe a más no poder.
-: Me voy a orinar de la risa, ja, ja, ja. No cambias más, sister. No, es de caballos.
-: ¿Potros en brama?
-: Nooo, nada que ver, asqueroso de mierda. Simples caballitos corriendo por aquí y por allá.
-: Bue, allá tú y tus gustos sosos. Como sea, te autorizo a *acogotarte el ganso (*masturbarse) mientras nosotros le damos un uso más divertido a tu cama, la pobre debe estar aburrida de ti y tu vida de mierda.
-: ¡Gracias, bastardo! Aunque… tal vez tienes razón en eso de aburrida, lo acepto… Aahhh, extraño tanto mi amado somier… pero no había tiempo de traerlo, es una de las cosas que más extraño…
-: ¿Ah sí? ¿Y qué más extrañas, mmmm?
Levi se queda en silencio unos segundos, como pensando qué responder.
-: ¿Cómo está Esmeralda?
-: ¡Cómo retrocediste, cachorrito, ja, ja, ja! Esmeralda anda genial, obveeeooo, si vive conmigo que soy una diva y la trato como una puta reina, si te ve de nuevo se va a esconder, nunca estuvo mejor.
-: Bueno, me alegro, aunque extraño sus ronroneos…
-: Bueno, ya te mando un audio de whatsapp con el ronroneo de la mini reinita ¿Y tú? ¿No conseguiste algún morenazo que te ronroneara en todas estas noches?
Nueva pausa.
-: ¿Eh? ¿Conseguiste o no? Vamos, cuenta.
-: No, no, nada que ver. No ando en esos planes… Estoy más solo que una ameba.
-: Porque quieres, estoy seguro que más de uno se debe quedar babeando con tu porte.
-: No creo, estoy bastante feito ahora, ja.
-: Feo y Levi es lo mismo que el agua y el aceite, no puedes usar esas dos palabras en la misma frase, vibran de diferente manera… *Whatever (*como sea)… ¿Entonces te podemos visitar sin correr el riesgo de encontrarte *culo pila (*con el trasero desnudo) y ensartado como brochette?
-: No, sis – suspira con sentimiento mientras se tira de espaldas en la cama – En estos momentos no podría dejar que me toquen ni con una rama. No puedo…
-: Ya ha pasado un año, Levito, ¿no crees que es hora de mirar para adelante y seguir?
-: Es lo que estoy haciendo, Hangiu, o al menos lo que intento.
-: ¿Supongo que estarás comiendo medianamente bien, no? No te hagas el bobo con esas cosas.
-: No te voy a mentir, tuve un poco de anemia el mes pasado, el doc me recomendó algunas pastillas, vitaminas, no sé qué más mierda, me las estoy tragando sin rechistar, así que no me retes antes de tiempo, ¿ok? Ahora estoy comiendo mejor, es que… es aburrido, llegar a la casa y cocinarme para mí solo, no me dan muchas ganas… pero lo estoy haciendo, porque me desmayé en el trabajo.
-: ¡Oh my Godness! Eres un pendejo de mierda, bastardo. No me gusta, no me gusta para nada.
-: Pero ahora me estoy cuidando he dicho.
-: ¿Bajaste de peso otra vez?
-: Ya recuperé dos kilos.
-: Te faltan siete, idiota.
-: Oi, perra, ¿llevas la cuenta? No te preocupes, estoy comiendo ahora dije, los voy a recuperar, además empecé a ir al gimnasio, tomo mucha agua, las vitaminas, la sopa, bla, bla. No me retes más, no estoy con ánimos para reclamos.
-: No te estoy retando, me preocupo. Además si te mueres, se me acaba el hotel gratis allá.
-: Perra tacaña…
-: Bueno, te soporté no sé cuánto tiempo, mínimo merezco que me entregues tu casa unos días… ¿Y cómo va el nuevo trabajo? ¿Ya te adaptaste?
-: Si, es bastante sencillo a decir verdad, trabajo solo por las mañanas, así que por las tardes estudio, estoy haciendo la carrera a distancia de Contador Público, le puse ganas a eso. Y después me voy a correr o al gimnasio por la noche, una ducha, a la cama, fin.
-: ¿Y cuándo te haces un tiempo para follar?
-: ¿Con quién, imbécil? Ya te dije que estoy más solo que una ostra. No me jodas.
-: Mmm, ya voy a ir yo y vamos a salir de locas a buscar fiesta por ahí.
-: No creo que "Gus", te deje. Además no tengo ánimos para salir.
-: Amoooorrrr, ¿todavía lo extrañas, no?
Una pausa, seguida de un suspiro fuerte.
-: No hablemos del pasado, ¿ok? Estoy solo acá, no como tú que tienes a quien echar mano.
-: Tengo novedades, ¿sabes?
-: No, no me cuentes nada, no quiero saber.
-: Mentirosoooo – dice melodiosamente, casi cantando – Te mueres por saber, te conozco… pero bueno, no voy a obligarte a escuchar… aunque tú te lo pierdes...
-: ¿Qué sabes?
-: ¡¿Viste?! Jujuuuu, ahora no te cuento nada, nada.
-: Caprichosa de porquería, no me hagas rogarte, ya hablaste, ahora dime de una vez…
-: Ansioso… como sea, parece que tu jefecito se divorció de la trepadora, con papeles y todo.
-: Ex jefecito… ¿en serio?
-: Ajá… está solito y abandonado, paaaaabre.
-: ¿Él? ¿Sólo? Naaaa, a él siempre le sobran oportunidades.
-: ¿Él? ¿Qué pasa, me amorrrr?, ¿no puedes pronunciar su nombre que te mojas entero?
-: Idiota de mierda, claro que no….
-: Y bueno, dilo entonces, llámalo por su nombre como corresponde.
-: ¿Qué bicho te picó ahora, tarada?
-: No puedes… no puedes decir ni la letra E que tu pene se pone a shorrar, buuuu.
-: ¡Estúpida *traga sable! (*se refiere a que le gusta la felación) Ups! Perdón, Gus – se acuerda Levi que está siendo escuchado.
-: No te preocupes, tienes razón en eso – escucha la voz del tal "Gus" que suena grave y como de fondo, debe estar lejos del celular, piensa.
-: ¡Qué malo eres conmigo, bebé! – Retruca la voz chillona – Bien que te encanta que sea una calentona.
Más risas se escuchan del otro lado y Levi sonríe por inercia.
-: Debería grabar nuestras conversaciones, siempre son tan vulgares y eclécticas – acota Levi.
-: Aaaawwww, me amorrrr, paaaabrecito, tan solito. No te preocupes, voy a hacer un video de Gus conmigo, dándome duro contra el muro para que te recrees.
-: ¡IIuuggh! No gracias, no me inspira para nada tu culo blanco y fofo.
-: ¡Insolente! - se ofende la diva – Pero ya te escabulliste de nuevo, amore, quedamos en que no podías ni pronunciar su nombre que se te aflojaba el ano.
-: Tch – chasquea la lengua Levi y se sienta – No me jodas.
-: Miedoso, miedoso elevado a la enésima potencia, el agujerito te debe pulsar si lo nombras en voz alta.
-: Eren… ahí lo tienes, ¿estás contenta ahora? – Levi siente un nudo en la garganta, está solo pero se le colorearon las mejillas cuando las silabas de ese nombre bailaron en sus labios.
-: Ja, eres terco como una mula, la voz te tiembla y todo, ja, ja, ja.
-: Eren, Eren, Eren… no me tiembla na… nada… - y se da cuenta.
-: Jujuuuu… mentiroso… ¿Qué harías si se te aparece ahí? ¿Mmm? Me gustaría ver eso, ja.
-: No seas idiota, después de todo lo que sufrí para irme y dejar que sea feliz… tch.
-: Perdón mi caramelito de semen, no era mi intención hacerte mal. Ya sabes que soy un sádico de porquería, no debería habértelo pedido, ¿me perdonas?
-: Está todo bien, no me molesta ni nada…
-: ¿Te gustaría verlo?
-: Hijo de puta, recién me pediste disculpas y lo vuelves a hacer de nuevo, ¿puedes dejar de revolver en la mierda de otros?
-: Se, se, *I´m sorry (*lo siento), caramelito. Por cierto, ¿me das tu dirección? ¿Adónde iré sino?
-: Faltan meses para que vengas, ¿ya mismo quieres que te la de?
-: ¡Aaaaamooorrrr! – Chilla Hange – Dámela toda, papuuuu.
-: Eres un idiota importante. Aaaahh… en serio, ¿para qué la quieres ahora?
-: Porque te voy a mandar una encomienda, la estoy preparando justo ahora, tengo unos *juguetitos (*se refiere a vibradores) divinos, que te van a ayudar en tus noches de soledad, hay uno que se llama conejito, no sabes cómo se mete, mmm, te hace delirar.
-: No seas asqueroso, ya sabes que no me van esas cosas.
-: Ay, te haces la delicada ahora, bien que gusta que te llenen el cu-
-: ¡Bueno, basta! Anota, pero no me mandes esas mierdas, porque así como lleguen así se van a quedar, empaquetadas.
-: Duuuh, eres un aburrido total, te mando un juguetito, y también te voy a mandar dulces en conserva que hizo doña Pola esta temporada. Adivina… - pero no le da tiempo de responder - dulce de frutillas silvestres.
-: ¡Mmm, que rico! Bueno, dale, pero mándame algo ¿eh? No me te las comas solo.
-: Si, si, bueno, dime…
-: Carlos Gardel 1207, planta baja, departamento C, "C" de Calenturiento, como tú.
-: Tú sí que me conoces, ja, ja, ja, ja, ja….
-: Como nadie, código postal 9000. Comodoro. Mandalo por Pack Express, que si vienen cuando no esté lo van a guardar en la sucursal y no van a tocar nada, en los otros lados te abren todo.
-: ¡Me amorrrr! ¿Ya fuiste y te abrieron todo?
-: Dios, eres tan molesto.
-: Bueno ok, leeessto, ya está. ¿Es en algún barrio esto?
-: No, está en el centro de la capital.
-: ¿Te apetece que te mande algo más? Estoy generoso, puedes pedir lo que sea, bueno excepto que te haga más alto, eso es imposible.
-: Idiota. Bueno, ya que te ofreces mándame a Eren desnudo y con un moño en la cabeza, ¿puedes?
-: ¡Ajajajajajajajajajaja! – Se escucha una carcajada estruendosa, Levi tiene que alejar el auricular antes de quedarse sordo - ¿Escuchaste?
-: ¿A quién le dices, "escuchaste"?
-: A Gus, bomboncito, que justo ahora se está bajando la bragueta, lo siento sister, me toca la hora de hacer gárgaras con carne de primerísima calidad. ¿No te molesta que te deje un rato, no? Juro que después te llamo cuando me la esté metiendo así escuchas mis gemidos y terminas tu día feliz.
-: Hange, te puedes ir bien a la mierda – dice Levi sonriendo.
-: Si te lo mando a Eren pagas tú el viaje, porque el señor ese debe pesar una tonelada, y en Pack Express cobran por kilo, no soy millonario, ¿sabes?
-: Si, Hangiu, aunque no le harían justicia, vale su peso en oro.
-: Aaaawwww, eres muy pero que muy leeendo *ameo (*amigo), te juro que si no fuera porque eres una pasiva sin remedio te hubiera cazado para mí, ai laviu nene.
-: Ai laviu, *sister (*hermana), gracias por llamar, me hace bien conversar contigo. Aunque seas una perra cruel que me mete el dedo en la llaga una y otra vez, te extraño ¿sabes?
-: Obveeeooo, sin dolor no hay diversión, ¿no era ese nuestro lema?
-: Puufff, la vida me debe mucha diversión entonces…
-: Sorpresas te da la vida, eso dicen, ja, ja, ja. Bueno amor, te llamRÉ cuando te mande "el paquete".
-: Gracias reina, tú siempre tan solidario.
-: *See ya, baby (*Nos vemos, bebé).
-: Bye.
Hange sonríe triunfal.
-: Listo, ha salido genial ¿no?
Levi vuelve a buscar la taza de café, se ha enfriado un poco, aumenta la calefacción y cambia el tema, pone la banda "In this moment", le hace acordar a Santi y su batería. Suspira, los extraña, a él, a Pedrito… y por supuesto a Eren. Aunque trata de mantenerse ocupado no puede olvidar, es casi como aquellos días en la oficina en los que lo veía pasar a lo lejos, inalcanzable, igual que ahora… no ahora es peor. En sus ratos libres también colabora con otro hogar de ancianos, se acerca para leerles, peinarlos, escuchar sus historias, luego cuando llega a su casa se pone a escribir parte de lo que ha escuchado, frases desencajadas que lo marcan, que le dejan profundas impresiones. Se ha vuelto un hábito, escribir un poco cada día, cómo cuando iba a la secundaria.
Hace un tiempo el dependiente de la tienda a la que va a comprar le ha sonreído, ha intercambiado algunas palabras y le ha invitado a cenar, pero no acepta. No quiere avanzar en ninguna dirección, porque a pesar de los cientos de kilómetros que los separan, miles tal vez, no puede alejarse de sus sentimientos, no quiere abandonarlos aún. Están ahí, detenidos en el tiempo, eclipsados en su pecho, como las semillas que esperan la primavera para germinar. Aunque sabe que tendrá que matar esos futuros brotes alguna vez, pero no tiene apuro.
-0-
Se ha despertado sobresaltado de nuevo, aún es de noche. Odia cuando esas pesadillas lo acosan, cuando se vuelve a repetir todo, una y otra vez. Abraza sus piernas, se siente terriblemente solo, quisiera tener aunque más no sea al idiota de Hange cerca. Necesita un abrazo, que alguien lo calme, que alguien le diga que pronto pasará todo, que está a salvo. A veces, cuando las pesadillas son demasiado fuertes se levanta con el rostro lleno de lágrimas, temblando. El psiquiatra le ha recetado pastillas para dormir. A veces las deja, pero se da cuenta que las va a necesitar un largo tiempo. Odia que todo ese dolor no se vaya de su pecho, odia tener que recordar esa fatídica noche. Odia el silencio de su casa. Pero tal vez lo que más odia es sentirse débil, o recordar esa tétrica sonrisa en la cara de Erwin. A veces le da escalofríos los pensamientos asesinos que tiene. Desearle la muerte a alguien es algo que lo daña, pero que no puede evitar…
-0-
Mira de nuevo el mar, enfundado en su sobretodo marrón obscuro, con el rugido del viento acosando sus oídos, piensa en él, cierra los ojos y escucha su voz, su risa eterna de hoyuelos pintorescos, sus dedos largos acariciando su cabello para reconfortarlo, podría contar hasta la cantidad de pestañas en su mirada, así de fija está su imagen en su mente. Tal vez es un masoquista, después de todo, es lo que piensa, tal vez necesita sufrir para de esa forma poder expiar un poco su culpa. Pero sabe que Eren no es una persona que se aferre al dolor, está contenido, tiene muchos amigos, tiene su familia, personas que se preocupan y lo quieren. Va a superarlo, probablemente ya lo haya hecho… le duele el alma al pensar en esto, pero secretamente le pide a Dios que haya sido así, luego a paso tranquilo retorna. Limpia su hogar, pone el tema "Stars" de T.A.T.U. y se prepara el consabido café.
Luego de tres monótonas semanas Hange lo vuelve a llamar.
-: ¡Amooooooorrrssshhh!
-: Hola, me tenías abandonado, reina.
-: Nunca, nunca jamás, sabes que no puedo vivir sin mi dosis de melancolía y depresión, ja, ja, ja.
-: Bastardo.
-: Ey, te llamo para decirte que en unos días sale el paquete para allá, no te lo mando por correo, es pesado y caro, te llevará un amigo de un compañero de laburo, que es camionero y tiene que hacer un recorrido para allá.
-: ¿Qué? ¿Y cómo lo voy a reconocer? ¿Lo tengo que ir a encontrar a algún lado?
-: Neeeee, él tiene familia allá, conoce la zona, y si no, existe la tecnología, duuuh, el gps, google maps, esas cosillas. Te va a ir a visitar a tu casa, asegúrate de estar esos días por la tarde, porque encima que me hace el favor no va a andar yendo y viniendo a cada rato, calculo que caerá entre miércoles y viernes de la semana que viene, algo así.
-: Pe-pero, ¿vas a mandarme a alguien desconocido a mi casa?
-: Tranquilo, Levito, te digo que es un amor de persona, no mata ni una mosca.
-: ¿Cómo algo así? Dame su número celular así lo llamo y nos ponemos de acuerdo.
-: Ups, no lo tengo, mala mía, no se lo pedí, pero si le di el tuyo. Eu, no seas antisocial, cuando llegue invítalo a tomar un té aunque sea, el tipo me hace de corazón al favor, capaz te termine cayendo bien, es medio viejo, como te gustan a ti, ja, ja, ja, ja.
-: ¡Qué idiota eres!
-: Neeee, en serio, trátalo bien, es una persona, y *es de los "nuestros" (*se refiere a que es gay), hace un tiempo que está solito, dale una oportunidad, neeee, prométeme que lo vas a invitar a tomar un café, de esos espumosos que siempre haces, ¿sí? Es lindo el moreno, y parece que viene bien equipado, *you know what I mean (*sabes lo que quiero decir), je, je, je.
-: Voy a ser amable, pero no tengo ganas de tener rollos con nadie, ¿ok? No ando de caza en estos momentos.
-: ¡Qué amargo, amaarrrgoooo! Amoorrrsshhh, ábrele las piernas un rato, ¿qué te cuesta?, no te arrepentirás, después de una buena follada vas a quedar feliz.
-: ¿Puedes callarte, imbécil?
-: Ja, ja, ja, ja, no te hagas la santa que sé que te encanta, ja, ja, ja.
-: Como sea, ¿cómo se llama el hombre?
-: Eeeh, ¿cómo era? Ah, sí, Rufus.
-: ¿Rufus? Parece nombre de perro, ¿qué es, un bulldog?
-: Tan criticona como siempre, ja, ja, ja, que se yo, le dicen Rufus, punto. Seguro te manda un whatsapp antes, pero ojo, no te confíes y no te vayas muy lejos de tu departamento.
-: Si, si, ya entendí, tampoco aquí es taaaan grande como para poder irse lejos, como sea voy a estar atento.
-: Apenas abras la encomienda me llamas y me dices que te pareció. ¡Estoy tan emocionado que se me para el clítoris! Ah, cierto, no tengo, ja, ja, ja.
-: Eres imposible… sólo espero que no me mandes alguna cosa vergonzosa, por las dudas abriré la caja cuando se vaya. Un café, nada más, y no te pongas a hacerle ilusiones, porque te conozco, te haces el cupido y tienes menos puntería que viejo ciego para orinar.
-: Siempre tan agrio, baby, pero eso me encanta de ti, ja, ja, ja.
-: Oi, ¿y Gus?
-: Está aquí, estoy sentado en su falda toqueteándolo un poco, ya se puso erecto.
-: Ahórrame los detalles ¿quieres?, ve y encárgate de tu hombre.
-: Neeee, mentira, estoy sholito, Gustavo se fue hace un rato largo – empieza a limarse una uña.
-: ¿Y? ¿Qué pasa? ¿Sigues con él?
-: Sip, no lo voy a dejar ir, es un ejemplar espléndido, y además folla como un toro, una máquina, no para, no para, está lleno de estamina.
-: No hace falta que me cuentes todo. Te envidio, tú ahí con tus agujeros llenos y yo aquí boqueando como pez fuera del agua.
-: Estás solo porque quieres, así de sencillo, las veces que me habrás hecho la presa, ja, ja, ¿te acuerdas? A mí me gustaba Mike, el imbécil de la novia embarazada, pero tú le agitaste las nalgas un par de veces y quedó obnubilado, maldito, perdono pero no me olvido.
-: No me hagas acordar, te lo hubiera dejado a ti…
-: Fue el karma, my Darling, ja, ja, ja.
-: El karma te ama, a mí me odia.
-: ¿Cómo va el trabajo, el estudio, la vida en soledad?
-: Normal, nada destacable para contar, rendí unos exámenes, aprobé, el trabajo tranquilo, me pagan bien, ya recuperé 5 kilos, estoy comiendo como un puto cerdo, encima parece que todo lo que como se me va al trasero.
-: Uno de tus atributos, ja, ja, ja, ya quisiera yo tener la mitad de tu retaguardia, es espléndida, cuando te visite tienes que dejar que te muerda las nalgas, ¿quieres?
-: Esta conversación se está poniendo extraña.
-: Es porque somos raros, my Darling. Ey, a que no sabes qué, Ghunter se puso de novio con Coco, ¿puedes creer?
-: Vaya, eso me sorprende bastante.
-: A mí también, o sea, what the fuck? En fin, mientras se quieran… Ah y otra cosa, pero siéntate, Erwin… estuvo internado en el hospital, casi por dos meses
-: ¿Qué?
-: Lástima, casi se murió, pero no.
-: ¿Qué sucedió?
-: Bueno, parece que al fin se hizo justicia. Lo agarraron entre un par de tipos y le dieron una paliza tremenda, le rompieron toda la cara, va a tener que hacerse muchos implantes porque perdió casi la mitad de los dientes, costillas rotas, casi le estalla el hígado… cuando me enteré fui a verlo con mis propios ojos, no encontraron a los culpables, pero te diré que le va a costar caminar por una buena temporada, estaba enyesado por todas partes.
-: Supongo que se cosecha lo que se siembra – Levi siente una alegría inmensa.
-: I know, caramelito, algunas personas merecen sufrir. ¿Y tú? ¿Cómo estás?
-: Bien, supongo, cada día un poquito mejor, eso creo.
-: Ponte lindo la semana que viene, hazme caso, Rufus es un fucking bombonazo. Y buen partido, los camioneros ganan buenos salarios, ¿sabías? Además después de los viajes largos vienen con un hambre que te agarran y te dan hasta que te desmayas.
-: Suficiente, no me enredes con desconocidos. Te prometí que le haré un café, nada más.
-: Pero… ¿y si te gusta?
-: Ya veremos… te dije que no ando buscando nada de momento.
-: Cuando veas el arma de carne que tiene entre las piernas vas a cambiar de opinión, ja, ja, ja.
-: Idiota, te dije que no ando tan urgido. Estoy bien así.
-: Yeah. Bien te dejo, me voy al dentista, que aquí entre nos, es un papito.
-: Cálmate, golosa, ya lo tienes a Gus, pórtate bien.
-: Pero si me porto de maravillas, como será que me porto de bien, que hasta ahora no le fui infiel. Pero igual voy a disfrutar de abrirle la boca al doc para que me meta lo que quiera, ja, ja, ja.
-: No cambias más... Ten cuidado, no se te vaya a trabar la mandíbula.
-: ¿Te acuerdas? Ja, ja, ja, esa vez me llevaste a la sala de emergencia del barrio, yo lloraba a mares, pero es que fue demasiado esa vez, ja, ja, ja, ¡qué horrorrrssshh! – recuerda Hange.
-: Como sea, ten cuidado, te lo digo en serio, te extraño, perrita pervertida.
-: Y yo más, my latin lover, te llamaré en estos días, o llámame, tenemos llamadas gratis, no esperes que yo haga todo. Te iré a visitar para fin de año, probablemente para tu cumpleaños.
-: ¿Y no la vas a pasar con tus adoradísimos "sobrinos"? Eso es raro – Levi recuerda unos amigos muy divertidos del pasado de Hange con lo que solían pasar las fiestas.
-: Están enormes mis pequeñitos, como sea, tú me necesitas más, ¿o no?
-: No te preocupes por mí, en serio, puedo pasarla tranquilo.
-: Oh, ¿no quieres que vaya entonces?
-: No seas tonto, claro que quiero, ven cuando quieras, siempre eres bienvenido.
-: Awww, que ternura, te la chuparía, pero estamos lejos.
-: ¿Estás en celo o algo así? Toma tus supresores.
-: ¡Qué cruel! – dice con voz dramática – Pero sí, vivo en celo, bueno, see you, baby.
-: Nos vemos, cuídate, cuando reciba la caja te llamaré.
-: Bye, bye.
-0-
La semana transcurre lentamente, para cuando llega el lunes Levi empieza a arreglar su hogar, vive impecable, como siempre, pero se esmera aún más, hace más de un año que no recibe visitas y se siente extraño. Compra un par de almohadones para el mini sofá que tiene en la especie de recepción que se armó en su loft, porque llamarlo "monoambiente" es un sacrilegio, según él. Pone el aromatizante de ambientes (con aroma a sándalo), para que se active en un período de dos horas, normalmente está en cuatro, y compra una selección variada de tés, por las dudas al invitado no le guste el café. Finalmente el miércoles compra unas masitas en la panadería más coqueta que encuentra, pero el hombre no viene esa tarde, así que las lleva al trabajo para que se las coman. El jueves decide hacer una tarta dulce con sus propias manos, pero nada sucede, llama a Hange que le avisa que tuvo algunos inconvenientes, pero que con seguridad al otro día va a aparecer.
Se mira por octava vez en el espejo, se peinó prolijamente, aunque no fue a la peluquería, como hace frío no le molesta tener el pelo un poco más largo de lo usual, además le da un aspecto descontracturado que le sienta bien y está a la moda, según él cree. No es como si fueran a buscarlo para una cita, pero sabe que se puso su mejor suéter de bremer gris, su mejor camisa blanca con rayas verticales en Esmeralda y azul, un jean negro de corte clásico y las botas tejanas que usa por debajo y sólo se ve la punta sobresaliendo de la botamanga, de color negro supuesto, su infaltable perfume BlackXS de Paco Rabanne, últimamente es su preferido, sus uñas impecables. Suspira y baja la cabeza, es un idiota, se está arreglando como para impresionar, y pensar que sólo va a recibir una caja de un tipo que no tiene ni la más mínima idea de cómo es. De repente suena su celular, lo mira, con aburrimiento, un número desconocido, pero con característica de su ciudad natal. Abre.
"Hola, Levi, soy el amigo de Jorge, el compañero de Hange. Perdón si no me contacté antes, en 15 min llego".
¡Qué rápido!, y qué pocos modales, piensa, podría haber avisado antes y no sobre la hora, aunque él ya lo estaba esperando, tampoco es como si hubiera perdido tiempo, pero igualmente, por cortesía debería avisar con anticipación. Como sea, ya tiene todo listo, y se ve que el otro está apurado, tal vez ni le acepte el café… Con las ganas que tenía de conversar con otro ser humano, no con ánimos de conquista, sino simplemente de conocer a alguien diferente, suspira aburrido.
Se sienta sobre la cama algo decepcionado y contesta brevemente: "No te preocupes, te espero". Decide poner música, elige cuidadosamente, esta vez se va a deleitar con Nightwish, hace mucho que no los escucha, "Two for tragedy", ese tema lo relaja, está en modo repetición, cruza las piernas y mueve parsimoniosamente la que está encima, de arriba abajo, tarareando la canción, que inevitablemente le recuerdan unos labios que lo besaban genial hace no mucho tiempo atrás. Finalmente, se pone de pie para poner la pava eléctrica y preparar dos tazas, si el tipo dice que no tiene tiempo se tomará él solito el café. Agarra la tarta y la pone a calentar en el horno a temperatura mínima, hace frío, una porción de tarta caliente reconforta el espíritu en ese adusto clima. Justo en plena faena tocan a su puerta.
-: ¡Voy! – dice fuerte mientras termina, pero de inmediato vuelven a tocar el timbre con insistencia. ¿Qué onda, es sordo o qué?, piensa molesto, nunca le gustaron los ruidos estruendosos, definitivamente tiene que cambiar ese timbre de una vez.
Se acerca a la puerta, toma el pomo y abre, decide empezar su inspección, de la manera más disimulada posible, es decir de abajo hacia arriba y lo primero con lo que se topa es con un excelente par de zapatos negros de cuero lustrados, muy lindos, sube por un jean de color azul obscuro, con un cinto con hebilla de alpaca, que le resulta bastante familiar, una camisa blanca con pintitas negras, la caja marrón agarrada con unas manos de dedos largos y estilizados, que no parecen de camionero en absoluto, para rematar en una campera inflada negra abierta al frente.
-: ¡Hola! ¿A vos te manda Hang- – se queda petrificado. Con los ojos clavados en la mirada del otro que lo observa con bastante seriedad, con una mirada desolada y bastante melancólica.
-: Hola Levi… no… mejor dicho, hola Little L…
.
By Luna de Acero… suspirando…
