A conquistar: ser como ellas (turno de Adrien)
Ése día el grupo de solterones se reunían en la casa de una estilista profesional que era amiga de Nino.
-¡No lo haré!
Adrien gritaba molesto intentando huir del lugar pero la puerta estaba con el seguro puesto.
-Ay vamos chico, te verás genial.
Una morena de gafas, cabello negro y largó con trenzas que llevaba puesto una musculosa blanca y pantalones de hip-hop se acercó al rubio y le tomo la mano.
-¡Alejate de mi fenómeno!
El chico corrió a una ventana para saltar por esta.
-¡No dejes que se escapé Kimberly!
La morena señaló la ventana y una chica con minifalda y una camisa con un corazón dibujado fue rápido hacia el chico y lo sujetó.
-¡Ayuda!
El rubio forcejeo sin éxito alguno de huir.
-Calma Adriensito, todo estará bien.
La chica acarició la cara del muchacho el cual sudo frío por el contacto.
-¡Les digo que me suelten, enfermos!
Una pelirroja y una chica robusta se acercaron a ayudar a su amiga, sujetaron al chico, lo sentaron en una silla y lo ataron.
-Ya guapo, relajate.
La morena se acercó y se sentó sobre el rubio y lo abrazo.
-¡Esto es oficialmente un secuestro, llamaré a la policía!
-Nini, ya déjalo, recuerda que lo debemos hacer uno de nosotras.
La pelirroja miraba con sed de venganza al chico.
-Ay si, casi lo olvidó, gracias Natalia.
Hizo una señal con su mano y la señora que contemplaba la escena se acercó con burla al chico.
-Lo siento chico, el dijo que me pagaría.
-Ajam.
La estilista miró a la morena.
-Perdón, ella dijo que me pagaría, contenta.
La chica asintió y comenzaron con el proyecto.
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En las calles de París los chicos se quedaban hipnotizados al ver correr a una linda chica de largos cabellos dorados, ojos verdes, sus labios remarcados con brillo y un largó vestido rosa.
La muchacha corría con algunas lágrimas en los ojos por lo que tenía la visita algo borrosa y chocó con un chico con varios tatuajes.
-Lo siento.
Hizo una reverencia y estaba por continuar con su camino pero el chico la detuvo.
-¿Adónde vas tan apurada preciso?
La abrazo por la espalda y le manoseo el trasero haciendo que la chica suelte un jadeo.
-Auxilio...
La joven susurro ésas palabras pues el hombre era fuerte y casi no le dejaba respirar con el agarré.
-No te esfuerzes linda, nadie te oirá.
La chica derramó un par de lágrimas pero justo escuchó un grito.
-¡Alto ahí, en nombre de la ley!
Un policia corrió tras el hombre el cual la empujó dejándola de rodillas y huyó.
-Estas bien.
Alzó su visita y vio dos grandes ojos azules.
-Vi la escena y fui por el policía.
La rubia salto sobre la chica y la abrazo llorando.
-Odio a mis amigos, esto me pasó por su culpa.
-Ya tranquila, todo estará bien.
Las chicas se sonrieron.
-Soy Marinette y tú.
La rubia miró un rato pensativa a la chica.
-Adriana.
-Un gusto conoserte Adriana, ven a con migo, te dere ropa para que te pongas ya que tu vestido esta arruinado.
La chica no contestó solo tomo la mano de su amiga y se fueron.
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Marinette buscaba ropa para su nueva amiga la cual parecía ser algo tímida.
-Ten.
Le extendió una blusa y unos short cortos.
-Gracias, ¿dónde me puedo cambiar?
Marinette miró a su compañera un rato y sonrió con ternura.
-Tranquila, puedes cambiarte aquí, es más yo me debo de cambiar también.
La rubia abrió sus ojos sorprendida.
-¡¿Qué?!
Vio como Marinette ya estaba en ropa interior y se dio vuelta roja.
-Yo... soy muy tímida.
Sintió como la abrazaban de atrás y se sobresalto.
-No te preocupes.
Se volteó y se quedó mirando a la chica en ropa interior que le sonreía.
Sintió su corazón latir con intensidad al ver a la chica cada vez más cerca de su rostro.
-¿M...Marinette?
Marinette reaccionó y se alejó roja.
-¡Lo siento, no pienses mal de mi! Mejor me voy te dejó cambiar.
La rubia vio como su amiga salia apurada.
-¡Marinette, ya te he dicho de que no se te olvidé vestirte!
-¡Ay no!
Marinette entro a su habitación tomó un vestido cortó y se lo puso.
-Ahora si, me voy.
La rubia sonrió y se comenzó a cambiar de ropa pero un pensamiento vino a su mente.
-Voy a matar a Nino por hacerme vestir de mujer.
Al parecer la linda Adriana era en verdad Adrien y las chicas con la que estuvo antes eran el grupo de solterones.
"Para endender lo que ellas quieren debemos ser como ellas"
Recordó como el moreno dijo aquellas palabras y todos le siguieron el juego menos el que fue obligado.
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Ya siendo de noche Marinette se despidió de su amiga y ahora estaba en su habitación muerta de la vergüenza mientras Tikki se burlaba de ella.
-No pudo... creer que... casi besas a una chica.
La kwami intentaba recuperar el aliento mientras la chica se preguntaba que le paso en ese momento.
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Mientras con Adriana... digo Adrien, el entraba a su casa recordando como casi un tipo lo violaba.
-A la próxima llevó a Plagg con migo.
Se dirigía a su habitación pero una voz lo detuvo.
-Disculpe señorita, ¿qué hace aquí?
-Jaja Nathalie muy graciosa.
"Un momento, sigo llevado la ropa de Marinette y la peluca"
-¡Señor Agreste!
-¡No espera!
Salió tras la mujer que fue directo a buscar al hombre pero la detuvo tarde ya que entraron juntos a la oficina de Gabriel el cual reconoció a su hijo al instante.
-¡¿Qué significa esto?!
Tras oír eso Adrien intentó huir del castigo pero le fue inútil y no escribo más por petición del personaje.
El marcador quedo en Adrien 3 y con el cinto marcado en su espalda, el grupo 0 y con Adrien como enemigo y la soga 4 como invicto.
Continuará...
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Lo siento, no me puede resistir al escribir esto, en el próximo capítulo las cosas se normalizaran un poco ya que no sería conveniente que Marinette descubra que Adrien la vio casi desnuda y lo peor de todo que por un rato se paso a otro bando al tener ganas de besar a Adriana... aunque sería interesante que más adelante lo descubra por un descuido del chico.
Volveré...
