Besos Sorpresa

Desde que ambos habían decidido tener una relación formal, Neru tuvo que acostumbrarse a todas esas cursilerías de abrazarse, agarrarse de las manos e ir a distintas citas, pero claro, para la rubia esto era complicado ya que era inevitable no avergonzarse en ese tipo de situaciones, especialmente cuando Len parecía un maldito insensible que no se daba cuenta de la vergüenza que sentía. Pero definitivamente lo más vergonzoso eran los besos. Desde su primer beso, Len aprovechaba cualquier oportunidad para robarle uno sin vergüenza alguna, claro que esto la ponía en una posición difícil ya que su primera reacción siempre era gritarle. ¿Cuándo sería el día en el cual ella se acostumbraría a ese tipo de actos? Posiblemente jamás.

Un día ella se encontraba acompañándolo en un ensayo, mientras descansaban, Len le entregó la letra de la canción y le pidió que practicara un poco con él. Tal vez Neru no tomaba tan en serio la música como el rubio, pero sí sabía cantar.

Una vez que terminó su parte, giró a ver el rubio, pero en ese mismo momento de distracción, él aprovechó de nuevo para robarle otro beso.

—¡¿Acaso no me dijiste que te ayudara a ensayar?! —cuestionó ella mientras su cara se iba tornando algo roja. Se tapó con la hoja que tenía en la mano como si no fuera a bajar su guardia. La vergüenza aumentó mucho más al notar que algunas personas los estaban viendo en ese momento—. ¡Estúpido Len! —gritó ella yéndose de ahí.

—Parece que la hiciste enojar —dijo Rin con una sonrisa traviesa acercándose a su hermano.

—Supongo que es ¿normal?

—Ahora que lo pienso, jamás pensé que serías tan coqueto, ¿acaso ella mostró una personalidad oculta en ti? —inquirió burlona.

—No, simplemente es muy divertido verla así —confesó él con una pequeña sonrisa.

En una noche de reflexión donde no podía dormirse por nada en el mundo, Neru comenzó a preguntarse cómo era posible que Len fuera tan lanzado, cuando lo conoció, era bastante inocente y dulce, pensaba que cuando iniciaran su relación él estaría igual de avergonzado que ella, pero al parecer era todo lo contrario. ¿Acaso el chico sólo estaba mostrando su verdadera personalidad? ¿Qué tal si al final era un maldito mujeriego? No, no quería creer eso por su bien mental, además de que no quería arruinar la imagen que tenía del chico.

Los días iban pasando y Neru iba pensando cada vez más en esa posibilidad de que el chico más tierno que había conocido hasta ahora, realmente fuera un maldito mujeriego oculto. Aunque no sabía exactamente como traer ese tema en una conversación con Len.

Ese día, también lo había acompañado a ir a un ensayo, pero a diferencia de otras veces, se refugió totalmente en Rin: sólo hablaba con ella y no le daba la oportunidad de que pudiera darle esos besos sorpresa que tanto la molestaban. Para su mala suerte, su amiga no pudo seguir sirviendo de escudo ya que tenía que hacer otra cosa antes de irse; aunque esas eran vil mentiras a su parecer y sólo quería verla sufrir.

—Neru —ella se sorprendió un poco y por reflejo cubrió sus labios—. Estás actuando rara…

—D-define rara.

—No lo sé, siento que me estás evitando el día de hoy —respondió él poniendo una mano en su nuca.

—E-es tu culpa por besarme de la nada —replicó ella apartando la mirada.

—Ya veo… —soltó un suspiro algo decepcionado logrando que Neru volteara a mirarlo—. Pensé que te molestaría si te lo preguntaba —confesó él.

—¿Eh?

—Es vergonzoso decirlo, pero realmente no sabía cómo….podía besarte —eventualmente fue bajando la voz hasta ser sólo un susurro.

—¿Be…sarme? —eso si la había tomado por sorpresa.

—Es que de seguro te enojarías si te pedía permiso cada vez que quería besarte —se excusó él algo avergonzado.

—¿Y creías que la mejor manera era robándome besos?

—Bueno, no pensé bien las cosas —bajó la mirada.

—Claro que no, me hiciste pensar que realmente ya tenías muchas experiencia antes a pesar de tu edad —murmuró molesta.

—¿Experiencia? Pero tú eres la única chica con la que he salido —alzó su vista algo confundido.

—P-pero, todas esas veces que me robabas un beso y-yo pensé…

—Es que pensé que te gustaría un chico no tan inseguro —dijo él—. Aunque parece que no te gustó para nada, de verdad lo siento —formó una sonrisa algo triste.

Esto fue demasiado para ella, ¿cómo era posible que Len pasara de ser a un chico atrevido a ser jodidamente tierno? Rayos, de verdad odiaba que jugara con su corazón de esa forma.

—Claro que no me gustó, odio las sorpresas —dijo ella fríamente provocando que Len sintiera una punzada en su pecho—. Pero aun así… —se acercó a él y lo tomó del cuello de la camisa para luego robarle un beso—, e-eso no significa que no me gusten tus besos —murmuró mientras miraba a otro lado.

—Neru…

—¡No digas nada! —exclamó ella mientras lo soltaba y comenzaba a caminar más rápido.

De verdad había caído profundamente enamorado de Neru Akita. Simplemente lo sorprendía cada día de alguna manera.


Bueno, no hay comentarios que responder esta vez *cries* hello darkness my old friend~

Pero eso no evita que siga publicando ya que estoy casi segura de que hay más de un lector silencioso por ahí que adora esta pareja tanto como yo uvu

Haruka-sama se despide~

¡Muchas gracias por leer!