A conquistar: montaña (turno de Kim)
El deportista decidio hacer una apuesta con Alix y ahora subirían una montaña.
- Buenos Días.
Escuchó una voz femenina a sus espaldas y de inmediato una sonrisa se dibujó en su rostro.
- Buenos días, lista para abandonar.
Contestó dándose la vuelta para ver de frente a la chica.
- Ya se que quieres escalar esa montaña y tienes miedo de hacerlo solo pero si sales tan ligero y desabrigado te vas a resfriar.
Le dijo al momento que le ponía una bufanda para mantenerlo abrigado.
-¿Qu...qué haces?
-Marinette nos hizo una bufanda para todos y me la dio a mí para que te la de.
Kim volteó la mirada sonrojado.
- No me va a pasar nada, pero si me voy a desesperar mucho si no vamos a subir esa montaña ahora mismo.
-¿Seguro?
Preguntó la chica con cara de disgusto.
-¿No prefieres disfrutar de la navidad con tu família?
-¡No! Quiero escalar ¡Ahora!
Tomó a la chica del brazo y comenzó a arrastrarla.
- Pe... Pero que hay con los demás? ¿No irán?
- A ellos no les llama la atención este tipo de cosas y Adrien dijo algo de tener que cuidar a un gato castrado o algo así.
- ¿Y yo por qué si tengo que ir?
Preguntó con los ojos llorosos mientras ponía resistencia a los brazos de Kim que intentaban llevársela a la fuerza.
- ¡Porque si! Ambos somos extremos.
- ¡Noooooooooo! ¡No me gustan las alturas!
Gritó con cascadas de lágrimas en los ojos mientras seguía siendo arrastrada hacia la aventura.
.
.
Un par de horas más tarde los dos chicos ya habían recorrido un largo camino, aunque no llegaban ni a la mitad de la montaña. Alix sentía sus piernas entumirse por el cansancio y el frío.
- ¡Vamos! Ya hay que regresar, ¡no quiero seguir subiendo este pedazo gigante de hielo!
- No seas llorona, vamos a llegar hasta la cima, te va a encantar.
Fue lo único que contestó el chico en un tono alegre sin siquiera prestarle atención a las quejas de su amiga.
-Está realmente frío aquí arriba, es mejor que regresemos porque...
Fue interrumpida ya que el mencionado seguía escalando sin darle importancia a sus regaños, así que a la chica no le quedó más remedio que seguirlo sin mucho entusiasmo mientras murmuraba una que otra mala palabra a su compañero.
Así siguieron por un rato hasta que un estruendo proveniente de la montaña detuvo los pasos de ambos jóvenes, quienes se pusieron muy atentos al ruido.
- ¿Qué pasa Kim? Eso no me gustó.
Preguntó la chica asustada.
-¿Algo anda mal?
Se notaba la preocupación en la pregunta de Alix.
- ¡Sálvese quien pueda!
En ese instante el chico salió corriendo en la dirección contraria a la que venían caminando, y Alix lo siguió sin entender que pasaba.
- ¡¿Me puedes decir que rayos pasa?!
Exigió la chica mientras corría lo más rápido que podía.
- Alix...
Comenzó a explicar agitado.
-No te enojes... ni mires hacia atrás... pero... se avecina una...
¡avalancha!
- ¡¿QUÉ?!
La chica volteó para ver la enorme cantidad de nieve que no tardaría en alcanzarlos.
Corrieron lo más rápido que pudieron sin lograr escapar del enorme manto blanco que los hizo tropezar para ser finalmente enterrados debajo de varios metros de la helada sustancia.
- ¡Genial! Esto es simplemente genial.
Gritaba la chica sarcásticamente mientras luchaba por llegar a la superficie de nuevo.
- Primero me arrastras hasta aquí ¡y ahora tengo nieve hasta en el cabello! Te juro que te voy a partir la cara...
Miró alrededor del paraje donde se encontraba sin percibir rastro alguno de su amigo del cual no había ni una pista.
- Vamos, no fue para tanto, !Sal ahora mismo para irnos de aquí!
Gritaba enojada mientras buscaba al chico sin verlo por ninguna parte.
-Ya no estés jugando y regresemos a nuestras casas ¿Me escuchas?
Alix comenzó a escarbar a su alrededor con un poco de desesperacion
-¿Kim?... dónde... ¿dónde estás?... ¡no me puedes hacer esto! Tienes que salir de aquí ¿me oyes?
Siguió escarbando con sus manos como si fueran palas mientras sentía como la voz se le quebraba. Sus ojos estaban a punto de estallar en lágrimas pues pasaban los segundos sin que pudiera encontrarlo, por un momento pensó que lo había perdido para siempre hasta que...
- ¡Te tengo!
Gritó el Kim detrás de ella sacudiéndola por los hombros mientras se reía divertidamente.
-Vamos, caíste muy fácil en ese truco.
Decía en tono juguetón sin obtener respuesta por parte de la chica que aún le daba la espalda.
- Oh vamos, fue divertido... ¿verdad?
Poco a poco ella se fue dando vuelta para revelar su rostro enrojecido por la ira. Sus pupilas aún húmedas comenzaban a endurecerse haciendo parecer a sus lindos ojos como vidrio frío.
- Tu... ¡Gran tonto!
Gritaba con todas sus fuerzas mientras se ponía de pie frente a su víctima que estaba totalmente atemorizado con sus manos frente a él en un torpe intento por protegerse.
-Eeeeey no es para tanto.
Decía, intentando tranquilizarla sin bajar la guardia.
- ¡Que no es para tanto! Casi me muero de la preocupación y tú piensas que ¡No es para tanto! ¡Te voy a...!
-No grites... Podrías ocasionar otro derrumbe... , por favor intenta tranquilizarte, no es necesario que...
¡Noooooo!
.
.
Horas después, debajo de la montaña, estaba el grupo de solterones que comenzaban a preocuparse por sus amigos que habían estado todo el día en la montaña y aún no regresaban.
- ¿Y si algo les ocurrió? Debemos ir a buscarlos.
Nino miró a Nathaniel e Iván con preocupación.
-¿Ésa no es Alix?
Iván señaló a lo que parecía ser una muy enojada Alix.
-¿Qué paso? ¿Dónde está Kim?
La chica tomó a Nino del cuello de su abrigo.
-Si me lo vuelves a mencionar ¡Te aré comer toda la nieve de la montaña!
Empujó al moreno y se fue enojada.
Y mientras que Kim estaba atado en un árbol en la punta de la montaña y con el rostro hinchado de golpes.
Continuará...
.
.
.
.
Hola nuevamente!
Haré 5 pequeños capítulos en que los solterones harán de las suyas en navidad.
Adrien quedará para el final, y Kim ya sufrió, ¿cuál de los solterones quieren que siga?
Va 1 faltan 4, y Plagg ya fue castrado.
Volveré...
