Alya estaba en el parque hablando por celular.
-Enserio amiga, solo por esta vez.
Intentó convencer a Marinette.
-Lo siento Alya, ahora no puedo, estoy ayudando a Adrien con su gato y... ¡Ya compórtense los dos, y Adrien deja en paz a Plagg!
Alya separó su celular por el gritó y colgó.
-¿Y bien?
Miró a quien tenía a su lado con cansancio.
-Esta bien Nino, puedes venir al Spa conmigo.
-¡Yes!
Alya llamó a todos sus contactos incluso habló con Chloe, pero todos estaban ocupados y ahora solo le quedaba el único con quien no quería ir y que le fastidio toda la mañana para que lo llevé con ella.
-¡Por fin me haré mí pedicura semanal!
Agarró a su amigo por gritar como loco y lo llevó al dichoso Spa.
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Al llegar a su destinó le dio los cupones que tenía a la recepcionista mientras está saludaba a Nino.
-Hola señor Nino, no lo vimos mucho éste mes.
La señora miró al chico con una sonrisa.
-Es que me gaste toda la paga en hospitalización.
Alya deseaba ser atragada por la tierra por tener un amigo y pretendiente tan raro.
-Vamos nena, mis uñas piden tratamiento.
Dio un suspiro de derrota y siguió a su amigo hasta los vestuarios para cambiarse.
-¡Por favor, te lo rogó, te lo imploro, te lo suplicó Marinette, ven y toma el lugar de Nino!
Antes de cambiarse quiso suplicar una última vez a su amiga por celular.
-Lo siento Alya, Marinette ahora está conmigo.
Adrien le sacó el celular a Marinette para contestar y colgar.
-Me alegra mí amiga, pero Agreste no se salva por hacerme esto.
Se cambió con enojó y fue a la sala en que los atenderian y se encontró con Chloe y Nathaniel.
-¡Tu te quedas por que sí!
La rubia cento al pelirrojo a la fuerza.
-¡Tu no me dijiste que vendriamos a un Spa, yo soy hombre y me quiero ir!
El pelirrojo estaba enojado.
-¿Qué pasa aquí?
Alya se acercó conteniendo la risa por ver al chico con una vata rosa.
-¡Chloe me engaño y me trajo aquí! ¡Ningún hombre vendría a un Spa!
Gritó mientras se volteaba y quedó boquiabierto con lo que vio.
-¡Cuidado con mís uñas, son delicadas!
Era Nino con una vata rosa y su nombre escrito en está, haciéndose un manicurá, con algo verde en la cara y pepinos encima de sus ojos.
-¡Aprende de Nino y comportate!
El chico suspiro vencido y decidió hacer caso a la chica.
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Una vez terminado la manicura y pedicura, fueron a que le hagan masajes y por reglas del lugar chicos y chicas tenían salas distintas por lo que el pelirrojo miraba con desaprobación a su amigo que era masajeado por una linda chica rubia.
-Eres la vergüenza de los hombres.
Nino simplemente lo ignoró con una sonrisa al ver que la persona que le haría masajes a Nathaniel dentrar.
-Yo te haré masajes ¡Ahora acuestate!
El pelirrojo quiso huir pero lo atraparon.
-¡¿Qué tu no eras el guardaespaldas de Adrien!
Ver a ése hombre lo aterró.
-De vez en cuando me gusta ganar dinero de más, así que...
Acostó al chico por la fuerza mientras éste gritaba de dolor al sentir que lo aplastaban dos enormes y fuertes manos.
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Con las chicas.
Ambas estaban siendo masajeadas por dos mujeres mientras reían.
-¿Enserio? Marinette ya planeó tener dos hijos, una hija y un hámster con Adrien.
La rubia miró divertida a la morena.
-Y yo ni siquiera decido que ponerme a la mañana.
Se pusieron a reír mientras oían como en la sala de los chicos se oían gritos de dolor.
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Ahora se fueron a las termas y nuevamente estuvieron separados.
-Me duele todo mí cuerpo.
Nathaniel se centaba con dificultad.
-Ya calmate, relax hermano que esto no es de todos los días.
Habló como hippie el moreno mientras tomaba una toalla, la enrollaba y golpeó a Nathaniel el cual se levantó aún más adolorido.
-¡¿Qué te pasa?! ¡Eso duele!
Definitivamente ahora confiaba menos en Nino.
-Es para que te acostumbres ya que el maestro pronto vendrá.
El pelirrojo iba a preguntar de quien hablaba pero vio nuevamente al guardaespaldas de Adrien que dentraba con una enorme toalla en manos.
-¿Listos?
-¡Yo nací listo!
-¡Que alguien me saqué de aquí!
Y la guerra de toallas comenzó con solo una pérdida ya que el pelirrojo ahora tenía todo el cuerpo rojo por los golpes.
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Ya se alistaban para irse a sus casas.
Nino iba cantando de alegría, las chicas al parecer se hicieron más amigas ya que iban riendo y Nathaniel iba último de todos con expresión de dolor y caminando agachado.
-Hola.
Levantó la mirada y vio a Kim hablar con Chloe.
-Vine por un encargado de mí madre ¿y tú?
Nathaniel quiso huir pero apenas y caminaba.
-Yo vine con Nathaniel.
Chloe señaló al chico mientras Kim lo miraba con sed de sangre.
-¡Nathaniel amigo! Ven que te voy a dar un regalo de navidad.
Agarró una máquina para afeitar y arrastró al chico a un cuarto oscuro mientras los demas se iban tranquilos.
-Ayuda.
Intentó pedir ayuda pero con todo lo que pasó no tenía fuerzas ni para gritar.
Continuará...
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Hola!
Quedó en empate entré Nino y Nathaniel, así que hice uno con los dos pero está vez solo uno sufrió.
Van 3 y quedan 2.
Volveré...
