Light agradeció al cielo cuando, segundos después de la confesión de Ryuzaki, oportunamente su padre apareció para interrumpir la escena.
Los presentó, estuvieron unos minutos hablando, y con mucho pesar, notó que a su padre también le agradó aquel extraño muchacho. Ryuzaki debía tener mucha labia, sino no entendía cómo le hacía para que la gente simpatizara con él sin tener que cambiar su expresión facial.
Luego llegaron su madre y su hermana para comenzar a hacer la cena.
Estando sentados en el comedor se sintió incómodo de que su familia hablase tan tranquilamente con el de cabello negro, mientras él estaba nervioso. De vez en cuando Ryuzaki hacía una pregunta directa para Light, pero éste la evadía contestando con otra pregunta. Para su suerte, sus padres eran tan ingenuos que no se daban cuenta de la tensión que los rodeaba a ambos.
Sí. Debía admitir que se sentía halago de que un chico se le hubiese declarado, pues hasta ese momento solamente chicas se habían atrevido a hacerlo. El problema allí era que, por un lado, no tenía ni la más remota intención de mantener una relación con nadie, en segunda, acababan de conocerse. Y en tercera, Ryuzaki era muy extraño e incomprensible. Su rostro no expresaba sentimiento alguno, era como una máscara de piel.
¿Por qué se le había declaro? Ryuzaki no tenía la pinta de ser una persona enamoradiza. ¿Sería acaso aquella confesión una broma... o quizás estaría confundido? Light estaba consciente de que su aspecto físico también atraía a los hombres, así que no descartaría nada a la hora de pensar en un rechazo apropiado.
Cuando terminaron de cenar, Light se excusó enseguida y fue a su habitación a pensar sobre la situación, pudiendo sentir la mirada inexpresiva de Ryuzaki clavada en su espalda. No quería lidiar con él en ese momento.
No obstante, a los pocos minutos, su celular avisó que tenía un mensaje.
"La cosas no salieron como lo planeado. Espero que mañana podamos seguir la conversación. Ryuzaki"
Light parpadeó y detuvo la respiración unos segundos. ¿Cómo es que Ryuzaki había conseguido su número de celular? ¿Es que acaso se trataba de un stalker o algo así?
Ya se había topado con mujeres acosadoras antes, eran peligrosas, pero, un hombre... seguro que eso era el doble de peligroso.
Light intentó toda la noche no pensar en ello. Su padre era policía y el mismo apuntaba a serlo. No tenía nada que temer. Sin embargo, la pasó casi sin dormir, no podía alejar de su cabeza de aquella confesión. Fue tan extraño ver como palabras que se supone que deben decirse con afecto fueron expresadas de esa manera tan fría.
Lo único positivo de la situación es que al día siguiente era sábado. No tenía pendientes y ya había hecho sus deberes escolares. Aún así, en la mañana hizo todo lo posible porque su rostro no se mirara cansado. Bajó a desayunar, saludó a sus padres y miró la tele para intentar desestresarse.
Y a eso de las diez recibió otro mensaje de Ryuzaki. Le pedía reunirse dentro de una hora, pero que concretaran primero un lugar donde verse, mejor si era privado. Light suspiró con pesadez. Sería mejor acabar de eso lo más pronto posible. No quería tener problemas con él, eran vecinos después de todo. Así que le contestó que lo vería en su casa, así no tendrían interrupciones de su familia y podría huir rápidamente si la situación lo ameritaba.
Light llegó a casa de Ryuzaki a la hora acordada y éste lo invitó a pasar. La casa no era muy grande, se notaba que era para solteros, por lo que tuvieron que hablar en el comedor, donde igual estaba la pequeña cocina.
Cuando el castaño iba a comenzar a hablar sobre la confesión, Ryuzaki tomó la palabra primero.
- Antes de que digas algo, debo decirte que no soy ningún acosador – Light lo miró con sorpresa, ¿acaso leía la mente o fue un comentario atinado? - Sé que no escuchaste la platica que sostuve con tu madre porque estabas con la señorita Misa, pero mi profesión es de investigador privado -
- Oh, ya veo – dijo Light con cierto alivio. Es decir, eso explicaba muchas cosas, como la cara de "nada" de Ryuzaki. Un buen detective debía mantenerse impasible todo el tiempo, como también que fuese capaz de leer su rostro para saber lo que estuviera pensando, como cuando le preguntó si debía decirle a sus padres sobre la desaparición de Sayu el día que se conocieron.
- Cuando te dije que estaba enamorado de ti no era ninguna broma – siguió - Y también estoy completamente seguro que no estoy confundido. Esto es serio. Por tanto, quiero ser franco contigo, Light. No fue amor a primera vista -
El castaño escuchaba atentamente todo lo que Ryuzaki decía. En verdad era la confesión más interesante que había tenido jamás. Las chicas solían decirle justo lo contrario, que se enamoraron de él a primera vista y que estaban seguras que el destino los había juntado y de más cursilerías sacadas de telenovelas baratas. Esas chicas eran una pérdida de su valioso tiempo.
- Está bien. Oiré lo que tengas que decir – dijo más tranquilo, ya habiéndose constatado de que no trataba con un pervertido sexual o algo por el estilo.
- De acuerdo... Como dije antes, soy investigador privado. Hace un tiempo una chica me pidió que te investigara -
- ¿Qué? ¿te contrató una chica para que me investigaras? - inquirió atónito. El de cabello negro solamente asintió con la cabeza – ¡Pero qué le sucede! -
- Sí, eso mismo pensé. Una cosa es que me contraten para investigar desapariciones o asesinatos y otra muy distinta es ayudar a personas desesperadas por amor – Light no estaba seguro si Ryuzaki lo decía por el aspecto profesional o le resultó ofensivo, pero de cualquier manera tenía razón – La chica me pidió recabar toda la información posible sobre ti y así lo hice. Estuve un mes observándote. Al principio eras uno más de tantos que he tenido que seguir. No obstante, al pasar los días un interés personal comenzó a crecer en mí – dijo cerrando los ojos y dio un suspiro de resignación. Luego los volvió a abrir – No me puedo permitir mezclar el trabajo con mi vida personal, así que renuncié a ese pedido. Pensé que podría olvidarme de ti, pero... Eso sucedió hace un año -
- Espera, ¡¿hace un año dices?! - exclamó con sorpresa. Era verdad que recordaba que, por un tiempo, se sintió asechado por alguien. Imaginó que sería alguna loca enamorada de él y se mantuvo precavido mas no sucedió nada.
- Sí. Durante ese tiempo pude seguir con mi vida con normalidad, hasta al mes pasado que me enteré que tu familia se mudaría a mi vecindario. No pude evitar recordarte y lo que me hacías sentir... Light, no creo en el destino ni en las coincidencias, pero comprendí que no sería sabio de mi parte desaprovechar esta oportunidad de acercarme a ti. Por eso te pido que pienses en lo que te he dicho -
El castaño abrió la boca para decir algo, pero no podía pronunciar palabra alguna. Sentía sus mejillas arder a la vez que retrocedía un poco asustado de lo que las palabras de Ryuzaki le estaban provocando en el pecho. ¡¿Cómo era posible que se sintiese tan halagado por un hombre?! ¿Y cómo demonios le hacía Ryuzaki para decir todo aquello sin nada de vergüenza?
Los ojos de Ryuzaki eran tan abiertos, como los de un búho, y lo miraban fijamente esperando una respuesta. Light titubeó al darse cuenta que no tenía ni idea de qué decir, su mente era un caos.
- Lo siento, no debería presionarte... - habló Ryuzaki, por fin cambiando su expresión a una un poco dólida – Tú no me conoces. Es natural que reacciones así -
- ¿Qué le dijiste a la chica sobre mí? - preguntó el castaño con algo de dificultad por los nervios, pero tenía un tanto de curiosidad, además de que así ganaría algo de tiempo.
- No te preocupes por eso. Sólo le dije trivialidades, aún así se veía feliz. No me gustaría que ella supiese las cosas que tratas de ocultar por cuidar tu imagen, como el hecho de que aparentas ser un chico atento pero en realidad te importa poco lo que suceda en las vidas mundanas de otras personas; eres amable solo por cortesía. Sin embargo, te preocupas de todas manera, por eso quieres ser policía, para proteger a los que no pueden hacerlo por su cuenta y hacer justicia como se debe. Eso es muy noble, y lo respeto profundamente -
- Ah... - Light estuvo a punto de preguntar cómo es que lo sabía mas se detuvo. Era obvio que Ryuzaki hacía bien su trabajo – Yo... lo pensaré – dijo, pues aquel hombre había logrado captar su atención – Pero necesito saber más de ti. No puedo ir a ciegas -
- No esperaba menos de ti, Light – dijo con una apenas perceptible sonrisa.
Continuará...
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