- ¡Por favor, tienes que acompañarme! - rogó Misa por enésima vez mientras tiraba de Light de un brazo. Por su parte, el castaño intentaba ignorarla mirando sus notas de clases en su laptop.

- Ya te dije que no puedo – contestó tratando de no levantar la voz, pero incluso él tenía un límite para tanto berrinche – Que te acompañe Matsuda, para eso es tu novio -

- ¡No! ¡Él sólo me pondría más nerviosa! Además, con lo torpe que es seguro que rompe algo y me hará quedar mal frente a los productores... ¡Por favor, Light! Eres el chico más inteligente del mundo, puedes faltar a esas asesorías para acompañarme. Te...te necesito a mi lado – dijo comenzando a gimotear como un perrito abandonado.

Misa no era muy buena actriz, aunque eso era debido a su falta de experiencia, pero aún así Light sintió algo de culpa. La rubia siempre estaba ahí para él. Quizás un día que la acompañara a uno de sus castings no tendría por qué afectar sus calificaciones.

Sin embargo, antes de acceder a su petición, alguien tocó la puerta.

- Adelante – dijo Light – Ah, hola... - desvió la mirada de vuelta a sus apuntes al ver que se trataba de Ryuzaki.

Había pasado ya una semana desde su primer beso, y desde entonces había sido incómodo mirarlo a los ojos. Light sentía vergüenza y albergaba muchas dudas sobre lo que sucedió ese día. ¿Por qué se había dejado besar? ¿Acaso empezaba a tener sentimientos por él o solamente se dejó influenciar por el momento?

- ¡Ryuzaki! - exclamó la muchacha – Light no me quiere acompañar a uno de los castings más importantes de mi vida, ¡dile lo mal amigo que es! -

- Ryuzaki, dile a Misa que mañana estaré muy ocupado y que es lo suficientemente adulta para ir sola -

- ¿Ah, sí? ¡Pues dile a Light que a la próxima vez que necesite algo de mí también estaré muy ocupada para él! - se cruzó de brazos y resopló.

- Pues dile que a la próxima que yo necesite algo, ni siquiera se me ocurrirá acudir a ella -

- Ah... - Ryuzaki quiso hablar. Aparentemente se había convertido en su medio de comunicación a pesar de que estos lo ignoraban por seguir discutiendo. Aclaró su garganta de la manera más escandalosa que pudo y entonces habló – Yo podría acompañarte, señorita Misa -

- ¿Oh? ¿Lo dices en serio? - inquirió con los ojos brillantes, esperanzada de no tener que ir sola.

- Si, por supuesto -

- No tienes que hacerlo – ahora dijo Light, pero era bastante evidente para los otros dos que lo decía por pura cortesía y que en realidad estaba aliviado de no tener que ser él quien la acompañase.

- No será molestia. Además, tengo curiosidad de ver como es un set de grabación -

- ¡No me digas que también eres un cinéfilo! – dijo animada. Eran contadas ocasiones en las que Light miraba películas con ella, así que rara vez podía compartir su tópico preferido con él.

- No precisamente cinéfilo. pero disfruto de ver películas. Son una forma resumida de mirar a la sociedad -

- ¡Genial! - rápidamente jaló a Ryuzaki hacia la cama para sentarse ambos en la orilla y mostrarle en su celular una lista de películas mientras el moreno señalaba las que había visto y las que no.

Light se sintió más aliviado. La rubia estaba siendo una perfecta tercera rueda y no tendría que quedarse solo con Ryuzaki ahora que su mente le estaba haciendo malas jugadas. Entonces continuó tranquilamente revisando sus apuntes. Un examen venía en camino y quería estudiar.

Al cabo de una de hora Misa anunció su retirada y por fin se quedaron solos. Light comenzó a sentirse nervioso de nuevo, incluso dio un respingo cuando Ryuzaki lo llamó.

- Light, ¿necesitas ayuda? - refiriendo a sus estudios.

- Ahora que lo mencionas... - abrió uno de los libros que tenía sobre el escritorio y buscó una página en específico, la cual mostraba un caso práctico sobre un asesinato – Aquí. No logro entender cómo es que la policía llegó a esa conclusión -

- Oh, recuerdo ese caso. También lo vi en clases, es de los difíciles – dijo luego de haberse levantado de la cama y apoyado una mano sobre el respaldo de la silla y la otra sobre la página, de manera que su cabeza quedó a la altura de la de Light.

Ryuzaki explicaba paso por paso el método utilizado para resolver ese caso. No obstante, Light estaba demasiado distraído debido a su cercanía. Tuvo un escalofrió al sentir la respiración ajena sobre en su oreja, preguntándose a sí mismo por qué no podía dejar de temblar y cómo es que esperaba con ansias a que Ryuzaki "intentara algo" de nuevo.

- Light, ¿te encuentras bien? - preguntó al darse cuenta que el castaño no daba señales de estarlo escuchando.

- Oh. Sí. Lo siento... supongo que estoy cansado – contestó alejándose con la silla y fingiendo frotarse los ojos – Creo que debería dormir ya, si no te molesta. Mañana continuamos, ¿de acuerdo? -

- De acuerdo...Qué descanses – tan pronto como dijo aquello salió de la habitación.

Su reacción fue tan rápida que Light pensó que quizás lo habría ofendido y eso lo hizo sentir culpable el resto de la noche.

Al día siguiente, Misa y Ryuzaki se encontraron en el estudio de grabación como habían acordado.

Mientras estaban en la sala de espera, varias chicas, que algunas también llevaban amigas o novios de chaperones, lanzaban miradas despectivas hacia Misa por su acompañante tan desalineado. La rubia, a la defensiva, les regresaba las miradas y otras veces les hacía señas con las manos.

- Y dime, Ryuzaki, ¿cómo crees que te van las cosas con Light? - quiso sacarle plática.

- No tan bien como esperaba... - contestó bajando la mirada.

- ¿Quéeeee? ¿Por qué dices eso? - cuestionó sorprendida – ¡Si es obvio que le gustas a Light! -

- Eso no lo sé con seguridad. Desde que lo besé me ha estado evitando -

- ¿¡Qué!? - gritó de tal modo que varias chicas se giraron hacia ellos alarmadas, pero a Misa no le importó - ¿En serio ya se dieron su primer beso? - el moreno cabeceó – Oh, entonces no te preocupes. Ya se le pasará. Es que Light hace años que no tiene una novia, de seguro ya hasta se le olvidó que es el romance – rió – Y, por cierto – agregó con tono serio – Habrás investigado a Light algo así como un mes, y serás de los mejores investigadores del mundo, pero eso no significa que puedas conocer totalmente a una persona en ese periodo tan corto de tiempo. Créeme. Light es algo así como un tsundere, le tomará tiempo adaptarse a esta nueva situación. Además, si no le gustases no te habría dejado besarlo en primer lugar. Él jamás hace nada que no quiera hacer. Ya ves, el maldito se salió con la suya y no vino a acompañarme – se quejó con las mejillas hinchadas.

Ryuzaki miró a Misa con suma atención mientras hablaba. La chica expresaba todo con tanta seguridad que supo que no lo decía por animarlo sino más bien por decir la verdad.

- Tienes razón, señorita Misa. En primer lugar, yo fui el que se confesó de manera precipitada, por lo que es bastante razonable que Light aún conserve dudas sobre nuestra relación. A veces olvido que los sentimientos derrotan a la lógica... Gracias por hablar conmigo. Como agradecimiento, te daré algunos consejos para tu audición -

Tras una larga espera, y gracias a los consejos de Ryuzaki, que iban desde como actuar frente a los productores y qué tipo de poses hacer frente a la cámara, Misa obtuvo el papel estelar en un comercial de una tienda de ropa. Era un papel pequeño de apenas unos segundos de duración, pero sería bueno para su currículum.

- ¡Conseguí el papel! - gritaba Misa saltando por toda la habitación para luego abrazar a Ryuzaki y después a Light – ¡Iré a contárselo a mi madre! ¡Nos vemos después! -

La rubia salió de la habitación, lo cual Light no habría querido un día antes sino fuera porque se la pasó el actual pensando seriamente sobre su propia actitud los pasados días y de cuál sería la manera correcta de abordar el tema con Ryuzaki. Al tener ya una respuesta supo que lo mejor era compartirla con él.

El moreno percibió la determinación en sus ojos y por un momento sintió miedo de lo que se avecinaba.

- Ryuzaki, necesitamos hablar -

- Ah... De acuerdo -

Ante de decir algo más, le indicó al moreno que se sentara en la cama mientras que él jaló una de las silla para que quedaran de frente.

- Estuve pensando en lo que me dijiste, sobre que estás enamorado de mí... - comenzó a decir intentando mantenerse firme, pero le resultaba más difícil de lo que había planeado – Recuerdo que acordamos darnos un tiempo de prueba para ver cómo se desarrollaba las cosas entre nosotros y... -

A este punto Ryuzaki ya estaba tenso, ¿acaso habría fallado? Light no era la primera persona de la que había sentido atraído, pero sí era el primero del que estaba seguro estar enamorado. Todo de él le gustaba, incluso lo arrogante e infantil que se ponía a veces cuando discutían, que lo más seguro era que lo segundo haya sido influenciado por Misa. No obstante, no había pensando en qué haría si Light lo rechazaba, aunque lo más conveniente, por lógica, sería alejarse y cortar por lo sano.

Tan ensimismado en sus propios pensamientos estaba que apenas si entendía lo que Light trataba de decir, pero sus sentidos volvieron al escucharlo hablar sobre el beso que compartieron.

- Cuando nos besamos... me dí cuenta que también me gustas, que quiero tener una relación seria contigo, y que estoy seguro que eventualmente podré enamorarme de ti como tú lo estás de mí y...eh... lamento si estuve distante estos días, supongo que sólo estaba avergonzado - Light ya no podía decir nada más, se le había trabado la lengua y temblaba un poco. Jamás en su vida había sido tan honesto como en ese momento.

Ryuzaki no sólo lo miraba con incredulidad, también con alegría; Light le estaba correspondiendo, y no sólo lo sabía por lo que acaba de decir, sino la manera en que lo dijo, refiriéndose al beso como un acto que ambos habían deseado, pues llegó a pensar que tal vez el castaño lo había estado evadiendo porque se había arrepentido de ello, pero se trataba de lo contrario.

Sin saber que más podría agregar a la conversación, lo único que se le ocurrió hacer fue tomar a Light de las mejillas y besarlo por segunda ocasión.

Continuará...


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