Lamento mucho la tardanza. Pero aquí está el capo5 ;D
Ya habían pasado dos semanas desde que Light y Ryuzaki por fin formalizaron su relación tras un segundo beso.
Sin embargo, los primeros días fueron algo complicados, pues Light aún se sentía avergonzado y nervioso al pensar que ahora tenía un novio; hacía mucho que tuvo su última novia y no recordaba cómo se suponía que debía actuar teniendo pareja. Pero como si le hubiese leído el pensamiento, Ryuzaki le dijo al tercer día que siguiera actuando como de costumbre, después de todo, no era como si no conociera su personalidad. Esto hizo que el castaño se tranquilizase considerablemente, recordando que el moreno ya estaba enamorado de él por ser como es, que no tenía razones para fingir.
Al terminar la primera semana, por fin pudo comenzar a relajarse estando alrededor del moreno, lo cual también ayudó a Ryuzaki a tener más fe en Light, pues aún tenía dudas sobre su noviazgo, que si era verdadero o no, pensando que tal vez lo había presionado demasiado y lo hizo tomar una decisión apresurada. No obstante, ya habiendo superado ese lapso, tanto de manera consciente como inconsciente, ahora ambos sentían que podían confiar uno en el otro y buscaban el contacto físico que antes no se atrevían a pedir, desde darse palmadas en la espalda, o tocarse el brazo cuando querían la atención del otro, abrazos; después progresaron con besos en la mejilla; hasta seguir con tímidos y poco recurrentes besos en los labios cuando lo sentían correcto. A pesar de todo eso, Light se percató que su relación dio un gran salto después de que sucediera entre ellos un acto tan simple como tomarse de las manos.
Sucedió una noche que Misa les pidió ver una película de terror con ella. Light refunfuñó ante la idea. No le gustaba ver películas, eran una pérdida de su tiempo, y menos si eran del género de sustos pues..., no era que le diesen miedo, más bien, él era fácilmente sugestionable. Así que siempre evitaba ver ese tipo de cosas. Aunque terminó cediendo a la petición pues su novio estuvo de acuerdo con ella.
Y así fue como el castaño acabó sentado en el sofá de Misa, con ésta acurrucada a su lado izquierdo. Luces apagadas y la televisión a todo volumen. Ambos temblando. Sin embargo, no todo era tan malo; a su lado derecho tenía a Ryuzaki con la cabeza apoyada en su hombro.
A diferencia de ellos, el moreno parecía estar bien. De hecho, lo pudo escuchar bostezar, como si la película lo estuviese aburriendo. Light sintió algo de envidia. Sabía que como aspirante a policía no podía dejarse intimidar por criminales o cuerpos humanos sin vida, por tanto, una película sobre fantasmas no debería incomodarlo tanto, ¿o sí? Suspiró con frustración, pensando en que estaba siendo infantil y que así nunca podría llegar a conseguir su placa. ¿Cómo Ryuzaki se había enamorado de alguien tan patético como él?
"Esta película da más miedo de lo que creí." Dijo Misa abrazando a su amigo. "¿Podemos poner otra?" Inquirió esperanzada.
"¡Oh, vamos, Misa! Pero si eras tú quien pidió verla." Respondió Light con una pequeña sonrisa de burla, aunque él también preferiría estar viendo otra cosa.
"Por favor..." Gimió la chica. Entonces Light fingió apiadarse de ella.
"De acuerdo, si insistes...". Se inclinó hacia la mesita donde se encontraba el control remoto y alargó un brazo para tomarlo, pero la mano de Ryuzaki sobre la suya lo detuvo, dejándolo sin saber cómo reaccionar. No esperaba esa interrupción.
"No. Ya va por más de la mitad, deberíamos terminar de verla." Dijo Ryuzaki mirando a la rubia.
"¡Pe-pero tendré pesadillas!"
"En ese caso, señorita Misa, quiero que recuerdes que las películas son falsas y que en ellas no existe nada que pueda lastimarte. A quien debes temerle es a las personas reales, a los verdaderos monstruos que no necesitan maquillaje ni efectos especiales para acabar con tu vida... Oh, lo siento si fui muy duro." Dijo tras distinguir en la oscuridad el rostro perplejo de Misa.
"No... Tienes razón. Creo que nunca lo había pensando de esa manera... Light, ¿tú no eres uno de esos monstruos asesinos o sí?"
"Bueno, si te lo dijera tendría que matarte."
"Entonces me lo digas." Ambos rieron y después devolvieron la vista a la pantalla.
Ryuzaki no soltó la mano de Light hasta que terminó la película, como si aquello fuese su manera de decirle que estaba bien tener miedo mientras hiciese algo por combatirlo. Y por supuesto que Light haría algo al respecto; conseguir su placa y atrapar a esos monstruos para llevarlos ante la Justicia, así personas como Misa no tendrían porque preocuparse por ellos.
Aquello había sucedido una semana atrás y Light todavía buscaba una manera sutil de recompensar a Ryuzaki por su comprensión, pero en esos momentos no se encontraba muy motivado, pues debía estudiar para el último examen del año escolar, que si lo pasaba por fin podría tener unas buenas y merecidas vacaciones. Pero si ya de por sí se sentía estresado por los exámenes, sus padres decidieron que esa tarde en especial era la indicada para salir en una cita romántica y dejarlo solo a cargo de su hermana menor.
"Light, tengo hambre." Se quejó Sayu mientras se golpeaba ligeramente una y otra vez la frente contra la puerta del dormitorio de su hermano. Solía hacer eso para molestarlo.
"Tienes 14 años, puedes alimentarte tu sola." Le respondió mientras intentaba concentrarse.
"Pero no me dejan usar las estufa."
"Usa el microondas."
"No hay nada que se pueda hacer en el microondas."
Light suspiró y se levantó de su escritorio.
"Está bien, te prepararé algo. Pero prométeme que no me molestarás el resto de la noche, a no ser que sea algo importante."
"¡Sí, señor!" La muchacha lo saludó tal cual general mientras sonreía triunfante. "Por cierto, hermanito." Agregó con tono melódico ya que estaban en la cocina. "¿Qué tal te van las cosas con Ryuzaki?"
"¿Uh? ¿A qué te refieres?" Contestó con el rostro más serio que pudo, aunque era evidente que su hermana no era tan despistada como sus padres cuando se trataba del moreno.
"Bueno... Ustedes dos han estado actuando muy extraño últimamente, y tú has estado menos gruñón que de costumbre. Incluso le pregunté a Misa si ella sabía algo pero no me quiso decir. Así que deduzco que...ustedes se gustan." Dijo mientras se llevaba las manos a la cara, ruborizada.
Oh. Sayu no era tan torpe como Light pensaba. Terminó de colocar los ingredientes de la cena en el sartén y después se volvió hacía su hermana.
"Ryuzaki es mi novio." Dijo, sorprendiéndose a sí mismo de haberlo confesado tan fácilmente. Los ojos de Sayu se agrandaron tal cual fangirl y estuvo a punto de gritar de emoción, pero el castaño continuó hablando. "Pero no se lo digas a nuestros padres. No sé cómo reaccionarán aún."
"¡Por supuesto! Por mí no te preocupes, les guardaré el secreto."
Cuando Light volvió a su habitación encontró en su celular un mensaje de hacía pocos minutos, donde Ryuzaki le preguntaba si podía ir a su casa o si seguía ocupado estudiando.
Light lo pensó un momento. Ya se sabía todo el contenido de clase entera, no tenía necesidad ya de matarse estudiando y estresándose por nada. Además...quería ver a Ryuzaki, escuchar su monótona voz, sentir sus manos frías... El castaño se ruborizó ante ese pensamiento, dándose cuenta que...quizás... comenzaba a enamorarse de Ryuzaki. Por lo que respondió al mensaje diciéndole que lo estaría esperando.
En menos de cinco minutos Ryuzaki ya se encontraba tocando a la puerta de la casa Yagami, y una animada Sayu le abrió.
"Hola, Ryuzaki, o debo decir 'cuñadito'." La muchacha rió y rápidamente agregó antes de regresar a ver la televisión. "Light está en su cuarto."
"Gracias." Replicó el moreno con una ligera sonrisa. Fue agradable confirmar que Sayu le tenía la suficiente estima para como para darle la bienvenida a su familia.
Al entrar a la habitación de su novio vio que éste se encontraba limpiándola, a pesar de que nada parecía estar sucio, claro indicio de que se sentía estresado.
"¿Estás bien, Light?"
"Oh, Ryuzaki. Sí, estoy bien..." Respondió desviando la mirada.
"Pues yo no te veo bien." Dijo encogiéndose de hombros. "¿Seguro que no deberías estar estudiando? Puedo dejarte hacerlo."
"No. Estoy cansado de estudiar. Yo...prefiero pasar tiempo contigo ahora mismo." Admitió con las mejillas encendidas, todavía sin mirarlo.
Entonces el moreno lo entendió. Light no estaba estresado, estaba siendo tímido. Saber aquello hizo que su corazón se acelerara. Por lo que tomó al castaño de las mejillas e hizo juntar sus labios en un beso más apasionado que otros, pero sin excederse a lo sexual. Light respondió colocando sus manos en su espalda, atrayendo al moreno más hacía sí.
Y aquel beso pudo haber durado más sino fuera porque escucharon el sonido de un celular haciendo una fotografía.
"¡Sa-sayu!" Le reprendió Light con el rostro rojo de pura vergüenza. Corrió enseguida hacía su hermana y le arrebató el celular.
"¡No, Light! ¡No la borres!" Rogó mientras saltaba para intentar quitárselo.
"¡¿Por qué hiciste eso?! ¡Esto es privado!"
"¡Es para la posteridad! ¡Sus hijos adoptivos querrán verla!"
"Déjame verla." Ryuzaki tomó el celular de la mano de Light y miró la fotografía. "Oh. Es muy buena. Realmente sabes como utilizar los puntos de fuga."
"Es que uso mucho Instagram." Respondió orgullosa.
"¡Ryuzaki!" Exclamó Light indignado de que su novio no lo apoyara. "¿Pero qué haces?" Preguntó al verlo picar botones.
"La envío a mi mail. Para la posteridad." Respondió con su habitual cara de nada. Aunque Light pudo deducir que lo decían en broma, supo que realmente había guardado la foto.
Reviews:
Lrivaille26: ¡Gracias! Y sí, mi intención es que fic vaya de poco a poco, que se entienda por qué se van enamorando. Espero me sigas leyendo! :D
Heater4: Sólo diré que agradezco que spammearas mis fics. Sé que me amas ;D
Akai Yoake: Jajaja. Está bien, no tengo problemas con eso. Me alegro que te guste mi manera de escribir, es un halago~. Y pues ya subí el cap. Espero que igual te guste como los otros caps~
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