Al día siguiente se extendió por todo Vanmouth la mala noticia. La familia de Sharon y varios vecinos lloraron por la señorita Carter y la señorita Spencer; yo, en cambio, no podía creerlo. Había estado en su casa el día anterior. Había cosas que le habían prestado a mi tío y que ahora no podría regresárselas: la parrilla, un pelapapas, algunos billetes que faltaban del monopoly. Era imposible.

Después de que me interrogara la policía por haber sido el único testigo, Mike fue a recogerme a la comisaria. Me dijo que todos se habían ido al velorio. Preguntó si quería ir, pero la verdad me sentía en shock. Preferí negarme y él lo comprendió.

Volví a mi cuarto, pero alcancé a escuchar que mi tío conversaba con Thor. Me mordí las uñas durante las dos horas siguientes. No me tomé la molestia de ocultar mi angustia, lucia como perro enojado. Prefería quedarme pegado al cristal de la puerta corrediza que daba al balcón que bajar y ver a toda esa gente con la cara llena de preguntas; adivinaba la silueta de Tony, lo recordaba más que todo en las noches, cuando las luces del taller dibujaban su figura en las cortinas. En ese entonces yo ignoraba muchas cosas. Seguramente todo empezó a cambiar mucho antes, pero yo no me di cuenta hasta que me cayó encima aquella negritud que escurrían las aguas de Vanmouth. Ya para ese entonces tenía Wanda a mi lado, meditando quizás una idea similar. Ella había pasado por lo mismo, conocía de memoria ese ritual y había llegado cuando ya sentía que tocaba fondo.

—¿Siempre causas ese efecto? —pregunté, esbozando una sonrisa, solo para hacerme el aire que respiraba un poco más ligero.

—¿Cuál efecto?

—Aparecer como si fueses de humo o algo asi.

—En general, sí. Aunque de humo no considero que sea una descripción correcta, soy de carne y hueso, añadiendo el hecho de que no hago un escándalo cuando camino igual que Pietro... ¿Vas a quedarte aquí para siempre?

La pregunta me removió el interior un poco, pero no respondí, agache la cabeza.

—¿Crees que tengamos chance de encontrarlos...vivos? —pregunté.

—Quizás, pero me gustaría que demostraras un poco de consideración por mí—dijo—. No quiero perder otra amiga y verme obligada a reunirme con un montón de hormonales.

Fui incapaz de reprimir mi risa, pero en vez de la habitual carcajada sonaba como un eco en mi garganta. Wanda hundió sus ojos en los míos y en ese instante parecía que ella podía saberlo todo de mí, lo cual no me agrado mucho.

—Están vivos. —dijo.

—¿Cómo?

—Tu gato con problemas de conducta y Sharon están vivos. Pietro y yo investigamos ayer.

Tenía los nervios de punta. Gire la mirada, fijándola en la fría bruma del bosque y las puntas de los arboles cuyas hojas se mecían apenas lo necesario para no parecer una imagen congelada. No lograba desprenderme de ese malestar, pero sentía a la vez un tirón de energía que me hizo levantar del suelo.

—Muéstrame. —dije, y Wanda también se levantó.

Caminamos durante unos 10 minutos llegando a la carretera. Más de la mitad del pueblo se compone de mar y montañas. No importa cuánto dinero se invierta en la fachada de la estación, aun así será un pueblo pesquero con olor a grasa, a dos horas de distancia del centro urbano por Commuten Express. Ve a cinco kilómetros de la estación y serás parte de la naturaleza, como lo era yo. El peor ambiente para los niños modernos que se encierran en sus habitaciones. La interferencia es increíble por lo que las ondas de radio y de teléfonos móviles no se conectaran. Los únicos medios de comunicación en zonas como estas son el teléfono negro que se encuentra en algún lugar entre árboles y carretera. Tony no tendría oportunidad de llamar a emergencias en medio de esos árboles. Eso solo me abrumo más.

No sabía realmente a donde me llevaba Wanda, pero haber estado en ayuno un día completo fue un golpe duro, sin embargo esa energía amarga me sostenía sin problemas y Wanda no iba a detenerse.

Llegamos a una estancia que parecía un edificio abandonado, y de hecho lo era.

—Antes este era un hotel, bastante modesto ¿no? —dijo Wanda ajustándose el abrigo—. El dueño quebró y se largó a otro país. Camina.

Al entrar me di con la sorpresa de ver a Pietro y Clint ahí. Mis pisadas sonaban como plomo cuando me acerqué a saludarlos. Descubrí también que no era el único que se sentía en un frio letargo después de ayer. Todo el pueblo estaba ahogado en anestesia, pocos lloraban, pero se les notaba el agotamiento. Eso fue lo que vi en Clint y Pietro, solo gente como Wanda parecía no dejarse llevar por la bruma colectiva. Ella fue quien nos sentó en unas sillas malgastadas

—Este es el momento cliché en el que digo: se preguntaran porque los he reunido aquí. —dijo, en aparente seriedad.

Clint fue el primero en romper el silencio incomodo con su risa, y Pietro, quien se había cruzado de hombros dijo algo como: "mis chistes son mejores".

—Pero, están intrigados, ¿No es así? ¿Sabes que esto es una foto tomada en secreto de la nueva posesión demoníaca de la que se rumorea?

Clint se llevo una mano a la cien y pietro chasqueo la lengua. Entonces yo preste atención a la foto que ella mostraba, ¿Por qué no la había notado antes?

El rostro de un hombre en aparente agonía se veía similar a las caras de las victimas dentro del baúl.

—¿Huh? ¿Qué dijiste? No lo entiendo. — la miré con escepticismo.

—¿Qué quieres decir con la posesión demoníaca de la que se rumorea? — preguntó esta vez Clint.

—La que caza y come perros. Clint, ¿No lo has oído? Eso es extraño. Su nombre ha estado apareciendo en todos los chats durante estos últimos tres días. Es llamado Peter. ¿No lo sabías?

—No, es la primera vez que lo oigo. ¿Podrías darme más detalles?

La explicación de Wanda era simple. Ha habido alguien en las calles desde hace unos años secuestrando y matando a los perros. Fue visto por alguien que luego de verlo se dio la vuelta diciendo que el asesino estaba poseído por el demonio. Un apodo que ya se ha dado antes, y por lo tanto el asesino de perros endemoniado fue conocido como Peter. Saque las notas y comprobé. Ah, sí. También hubo rumores de que ese niño (porque en realidad era un chiquillo de 9 años) había desaparecido hace mucho, mucho tiempo.

—Claro, pero también puedes dudar de eso, Clint. Al final son solo historias de fantasmas—Wanda parecía divertirse con nuestras caras. Quizás adivinaba quien era el más escéptico de los tres

—Por lo que estoy viendo. Lo que sucede es exactamente lo mismo. —dije y todos me miraron.

—... Demasiado oscuro, no se puede decir mucho de ello. Por lo tanto, alguien se habrá inventado ese rumor para espantar las moscas. Los cuerpos y la evidencia muestran cosas que un demonio no puede hacer...pero una persona sí. —dijo Wanda finalmente y Barton pareció disgustarse.

—Explícate. —inquirió.

Ella hace una rara, declaración complicada. Un grupo de creyentes de la justicia que desprecia las tendencias sin principios y auto-consentidos. Todo este tiempo se ha tratado de una secta, un montón de gente que aprovecha un falso dios y un fin del mundo inexistente.

—Al final, con el dolor de los muertos y desaparecidos, ellos consiguen más seguidores. Sea quien sea el líder sabe lo que hace...

—Hey, Wanda. Así que al final, ¿Qué son las posesiones demoníacas? Todo el mundo está diciendo que es un tipo de depresión o droga. —preguntó Clint.

—Manipulación, lavado de cerebro o lo que sea. Esta gente lo consigue muy eficientemente y sus víctimas suelen ser personas solitarias. Crean una gran nube de humo, y luego hay un montón de desaparecidos. ¿Quién va a tener de sospechosos a todo el pueblo?

La pregunta hace un eco insípido en la vacía estancia.

—No sé, parece tan irreal. —dije, recibiendo algo de condescendencia de parte de Pietro.

Ella no es feliz por haber sido ignorada, pero se da cuenta que a nadie le gusta creer en los rumores irresponsables. Wanda, sólo sabe acerca de la posesión demoniaca por los rumores, está haciendo una pregunta normal a una persona normal. Pero, no tengo una respuesta, tampoco y la necesito. ¿No tengo más remedio que creer sus hipótesis?

—Si hay algo de lo que podemos estar seguros es del modus operandi del asesino. —Pietro al fin había hablado, con los brazos aun apretados contra su pecho.

—Oh, Bueno, está bien, cuéntales. —Wanda aparentó rendirse con sus hipótesis.

—Las victimas encontradas, no murieron por violencia o heridas mortales. Rhodey hallo que de hecho, era debido a inanición, asfixia, ahogamiento y muchas otras cosas. Muertes en las que el responsable no se involucraba mucho, la mayoría eran amarradas fuertemente a árboles y dejadas ahí hasta que se deshidrataban.

"Eso solo parece hacer las muertes más desesperantes y tristes", pensé.

—... En otras palabras. Si tenemos en cuenta alguna posibilidad de que Stark o Sharon estén en ese bosque, sin poder moverse. Podremos salvarlos.

—¿Steve? Tu cara tiene una mirada con miedo. No he dicho nada feo, ¿Verdad? —preguntó Wanda

—No, no tiene nada que ver contigo. No me hagas caso. —dije.

—Vas a estar bien? Si te sientes enfermo, te acompañaremos de regreso.

—Ugh, no me siento enferma. Ha pasado un tiempo desde que...creo que ahora entiendo algo.

Los tres me miraron y yo trague saliva para explicarles.

Fabrica Daxfey. Ese era el nombre de la fábrica de latas abandonada, el diario de Scarlett me guio a ese lugar días después de que Tony y yo dejáramos de hablar. Aunque, a pesar de que diga que estaba abandonada, ni siquiera había llegado más allá de la línea de salida. Fue sólo un accidente que allá sido abandonada en la fase de preparación. La fábrica de dos edificios estaba vacía. Algo así como una caja vacía y desolada. No había ni un vestigio de la época de que allá sido una planta avícola ni ninguna automatización para la producción en masa de latas. Las ventanas están cerradas desde el interior por tablones de chapa o algo así. Las manchas en las ventanas y el aire a deriva están rechazando por completo la presencia de personas. Era como si estuviera llena de algo diabólico en su interior. La entrada principal está cerrada con llave, pero fui capaz de entrar sin dificultad desde la puerta trasera que estaba rota. Así que procedo al interior sin cuidado. No hacia ruido, al caminar por el pasillo de concreto. Hacía adelante todo era oscuridad y ni siquiera pude distinguir el contorno del pasillo. Pero a pesar de eso y sin dudar, camine hacia adelante. Cuanto más caminaba, más sucio se volvía el aire. Esta sería la parte donde una persona normal con una imaginación normal empezaría a sentir un poco de miedo y duda. Pero, para mi es peor, el funcionamiento de las cosas dentro de mi cabeza no son normales, o dejaron de serlo cuando conocí a Anthony.

Una mente sana reside en un cuerpo sano. Es una frase estúpida, pero tiene una meta de alguna manera. Por lo menos, es un hecho que no puedo negar. dejé de sentir amenaza por las cosas y solamente temía por Tony y gente cercana... Digamos que, gracias mi carente defensa contra amenazas externas avance lo suficiente como para llegar a una sala de oficinas, de esas repletas de cubículos, escritorios, papeles y teléfonos. Los humanos son el tipo de cosas que caminarían en línea recta hacía la muerte si no fuera por las señales que dicen, 'Oh no, para, esto es peligroso'.

Me ordené entrar y luego volver una vez transcurridos los cinco minutos, sin importar que. Como si nada hubiera ocurrido. Pero me detuve al ver sobre uno de los escritorios un cuadernillo de hojas amarillentas. Con mi poca precaución y actuando meramente por curiosidad, agarré el cuadernillo y salí del edificio, dejando la fábrica detrás de mí.

—Sin embargo, en aquel cuadernillo no encontré nada útil. Solo números...hasta que en las últimas páginas vi una cita que decía:

"Supermercado Target, 11:20. Presence 41°51'16,417-70°40'33,547"

Supe que las miradas de Wanda, Pietro y Clint, entendieron lo mismo que yo.

—Son coordenadas. —dije finalmente.

En el bosque. El sol ya había caído y la zona estaba cubierta por una oscuridad sin fondo.

Entonces Clint hizo algo parecido a una exclamación de Eureka y dijo: "yo podría encontrar descifrar esos números" y entonces lo tres empezamos a descender por el bosque, tan apurados como inseguros.

¿Acaso ese números nos llevaría a Tony o a Sharon? ¿Y qué es lo que veríamos, seria a ellos o...?

Siendo así los tres nos vimos sorprendidos de que Clint halló en un pequeño mapa del pueblo el lugar exacto de las coordenadas.

—No sabía que podías hacer eso. —dijo Pietro con cierta coquetería.

—Yo si iba a estudiar matemáticas, Maximoff.

Wanda solo carraspeo un poco la garganta para que al final esos dos se enfocaran en el mapa.

Lo primero que se notó a simple vista era que el lugar aparentaba estar cerca de La Pradera y que posiblemente el o los responsables estarían por ahí, quien sabe haciendo que. Solo habían pasado doce horas, y aunque la policía estaba buscando también, dudábamos que lo lograra. Todo el mundo lo dudaba.

—Chicos, lo mejor sería llevar un bate o cualquier otra cosa con nosotros. ¿Tenemos linternas? —Wanda se apresuró a ajustar los cordones de sus botas.

Corrimos a la casa más cercana, que era la de Clint. Y en su garaje nos aprovechamos de varias linternas. Wanda con precaución extrajo una hachuela de un gabinete remoto y la oculto en su chaqueta. Cuando Clint bajo del segundo piso con su arco de prácticas en la espalda, todos nos miramos a las caras y salimos vuelta, por la parte trasera de la casa. Si medio pueblo era sospechoso entonces debíamos fingir que no sabíamos nada y no dejarnos ver por nadie.

Avanzábamos cuesta arriba por el bosque. Solo tuvimos que detenernos para fijar el camino nuevamente. Me adelante cuando llegábamos a un pequeño sector del bosque que estaba despejado de árboles. Y caminé de un lado a otro sin entender del todo. No había nada ni nadie, ¿Por qué?

Fue algo así como un aullido lastimero o un murmullo penoso, pero en ese momento sonó tan claro como un grito.

—Steve. —oí el susurro temeroso de Wanda en el preciso momento en que otro rumor llego a mis oídos.

Traté de descubrir qué lo provocaba, pero no vi nada en medio de la penumbra. El ruido se intensificaba, pero no encontrábamos su origen. Todos iluminábamos nuestro alrededor con las linternas. El frio arañaba mis huesos y empecé a dudar de mis sentidos.

—¡Oigan! ¡está golpeando el suelo! —gritó Pietro.

Corrí en su dirección y noté como algo hacia vibrar la tierra, justo en el lugar que había ocupado hacia un instante.

—¡Dios mío! —exclamé y me agache, con ambas manos empecé a escarbar la tierra.

Pese a mi terror, el hambre y el frio yo no parecía detenerme. Pietro y Clint se unieron. Mientras wanda iluminaba con su linterna. Los cuatro estábamos hecho de temblor y fatiga, pero yo andaba desesperado por abrir la tierra y sacar a quien gritaba en el interior.

—Suena como... ¿Sharon?

No, había alguien más, dos voces, una más apagada que la otra.

Solté un quejido cuando mis dedos rasparon la madera, al otro lado se distinguía los gritos de auxilio. Rápidamente Wanda le acerco la hachuela a Clint y este dijo: cuidado, vamos a romper el cajón.

Oí un golpe tremendo, seguido de otro y ya tenía echo un agujero. Pietro y yo, hacíamos fuerza con las manos y rompíamos la madera, agrandando la abertura...

Sharon recuperó el aliento, Clint corrió a sacarla jalándola de los hombros. Ella se desplomó en el suelo, temblando enormemente. Pero inmediatamente fijo sus ojos en nosotros, corrió a clavar sus manos en la tierra, apenas a un metro de donde estuvo ella.

—Sharon, ¿Qué haces? —le preguntó Wanda.

—¡Él estaba al lado mío!¡Anthony!¡Estaba aquí!

Arranqué la hachuela de las manos de Clint y me aproxime a donde estaba Sharon, hiriendo la tierra, aflojando y escarbando. Dimos con otro cajón y rápidamente rompí la madera.

Dentro, Tony no parecía consciente...él solo se veía muy pálido, y su piel estaba fría.

Esa noche fue muy fría.


Quiero pedirles una disculpa por tardar en actualizar, debido a que mi pc se daño y la falta de creatividad, me tuve que tomar mi tiempo para analizarlo todo y hacer muchos arreglos.

agradezco la paciencia y el apoyo. tambien por los reviews que me dejan, me levantan mucho el animo y me dicen que algo estoy haciendo bien. se que no respondo todos, pero los leo y cada uno alegra mi corazon.

no se alarmen, no abandonare esta historia, me propuse no publicar nada si no la terminaba así que, bueno.

les deseo un tardío feliz año, y gracias por leer~