Hola a todos! Aquí les dejo el segundo capitulo de esta historia.
El sol empezaba a dejarse ver entre las montañas, un nuevo día saludaba a todos.
Sasuke fue el primero en llegar a la entrada de Konoha, se encontraba recargado en una esquina de las puertas, tenía los ojos cerrados, parecía que estaba dormido. Pero cualquiera que lo conociera sabía perfectamente que solo estaba disfrutando de su soledad.
Tenía puesto el uniforme común de un shinobi de la hoja; chaleco verde, sandalias negras y su pantalón del mismo color de sus ojos. Se veía tan atractivo como de costumbre.
Pasado 5 minutos pudo apreciar que unos pasos se acercaban, no había necesidad de que abriera los ojos, de antemano sabía que no le iba a dirigir la palabra. Así que se quedó muy quieto en su lugar.
Hasta que un estruendo grito, rompió la tranquilidad del momento mañanero. No hace falta aclarar de quien se trataba.
-Sakura-chan! Sasuke-teme!- en efecto Naruto había llegado con sus amigos al lugar acordado para la misión. Como siempre llego hecho un alboroto.
Sasuke frunció el ceño, no le gustaba el ruido. Su vista se dirigió escasamente hacia Sakura, ella ni lo pelaba, estaba concentrada en Naruto. Su cabello había crecido llegándole hasta la cintura, se lo había acomodado en un trenza de lado, dejándole unos cuantos mechones sueltos, algo casual, para la ocasión.
Ahora que la veía bien, se había vuelto toda una mujer, en todo el sentido de la palabra. Sus piernas largas y torneadas, se dejaban ver puesto que llevaba un short negro, le llegaba un poco abajo del muslo; muy buena vista. Tenía puesto el chaleco de los jounnin y llevaba una playera sin mangas, color rojo; algo así como la de la vieja Tsunade. Por lo que si eras alto tenías una excelente vista de sus pechos, Sasuke noto que no era plana, sus pechos le habían crecido considerablemente, no como los de Tsunade ni como los de Hinata; pero a comparación de la niña de 12 años. Se podría decir que estaba nivel intermedio.
Supuso que cada uno cabía perfectamente entre sus manos. -Tsk, que demonios estoy pensando- se regañó mentalmente. Él no tenía esa clase de pensamientos, no era su tipo. Eso se lo dejaba al dobe, él si era un pervertido, como no, si tenía al sannin pervertido número uno. En algo tenía que parecerse.
Sus sandalias de tacón negras junto con lo demás de su atuendo, la hacía ver irresistiblemente sexy. -Qué demonios?!- se quiso golpear fuertemente la cabeza, que mierda estaba pensando, definitivamente no estaba en condiciones de realizar una misión junto a ellos. Era estúpido y ridículo, pensar que él; Sasuke Uchiha fantaseaba con su compañera de equipo, a la que siempre desprecio y la pisoteo como quiso. Ahora ella lo odiaba y lo comprendía perfectamente. Era justo. Pero algo muy en el fondo de su corazón comenzó a doler. Intento despejarse e ignorar esa punzada. No era el momento.
-Una misión de bebes, pero al fin y al cabo es una misión o no Sakura-chan!-
Naruto lo había sacado de sus sueños pervertidos, tan encimado estaba en sus pensamientos que no se había dado cuenta que el rubio había llegado hasta ellos y comenzaba a parlotear sin parar.
-Sí, sí. . Tranquilízate Naruto, como tú dijiste, es una misión simple. No es para alegrarse- dijo, pero una sonrisa se dejó ver en su rostro comprobando que disfrutaba de la compañía del rubio.
Sasuke se les quedo observando en lo que ellos terminaban de hablar, ahora que lo pensaba, esos dos se habían vuelto más cercanos. Comían juntos, paseaban juntos, cuchicheaban juntos, hacían todo juntos maldición! Acaso él estaba pintando o algo por el estilo? Sakura ya no le hacía caso. Naruto se estaba dando por vencido. Su presencia era indispensable, ya no lo necesitaban.
Una nueva punzada de dolor se instaló en su pecho, le dolió reconocer que sus amigos habían avanzado sin él; claro que él era uno de los más poderosos del equipo, pero en cuanto a lazos, el ya no tenía ninguno. Se había encargado perfectamente de destrozarlos, cada uno de ellos poco a poco se quedaba en el olvido.
-Me lo merezco- pensó. Eso no disminuía el dolor, pero reconocía la realidad a su alrededor.
-Y cómo te decía, me lo encontré de camino, me pidió que si de favor te lo daba, tuve que aceptar, así que aquí está. –la voz de Naruto nuevamente lo sacó de sus cavilaciones.
Desde cuando Uchiha Sasuke era distraído? Ni en los sueños más locos, sucedía algo así, porque empezar ahorita?
-Muchas gracias Naruto, regresando de la misión le agradeceré personalmente- Sakura le contesto con una sonrisa, pero volviendo su mirada al regalo que le trajo, lo observo unos segundos más y lo guardo en su mochila.
Sasuke estaba atrasado en las noticias, quien era al que se refería Naruto? Que quería de Sakura? Qué tipo de relación tenían? Eran una pareja? Sasuke no dejaba que su cabeza se despejara, éstas y más preguntas estaban atosigándolo, era realmente molesto. Con ese pensamiento arrugó el ceño.
-Molesto. Como ella. Toda una molestia- pensó. Todo lo que concernía a ella, era simplemente molesto.
-Hey Teme! Deja de fruncir así el ceño o te quedaras así para siempre. –soltó Naruto sin previo aviso. Provocando que el señor amargado volviera a fruncir más el ceño.
-Tsk. Cállate dobe. Déjame en paz.- pronunció Sasuke comenzando a caminar.
-Vamos Naruto- mencionó Sakura también comenzando a caminar.
El Uzumaki soltó un suspiro de derrota. –Ésta misión será tensa- pensó al momento que le daba alcance a sus compañeros.
Como por el capítulo 4 comenzará mas o menos lo bueno xD (para los que leyeron el resumen, sabrán de lo que hablo; para los que no, léanlo, sera divertido).
Hasta la próxima.
A.S.
