¿Y Francia adulto no va tras ellos?

El mayor va tras Inglaterra cargando al Chibi, agobiadísimo.

¿Cómo?

Seguro que sí que se da cuenta después de espiarles por la ventana. Así que ahí va detrás levantando a Francia que se siente ya perdido, agobiado detrás de ambos porque sabe que el británico corre rápido.

Inglaterra, por suerte, se asusta con la gente y los coches, sin saber qué hacer. Ambos Francias van corriendo tras él, mientras el menor está paralizado en su jersey de cuadros y camisa blanca que arrastra por el suelo.

¡Menos mal! El más alto le levanta del suelo de golpe, llegando por la espalda. Y este se asusta y se le abraza de golpe.

—No pasa nada, no pasa nada, están bien los dos —Francia adulto les hace un cariño en la espalda a cada uno.

El pobre esconde la cara porque es que no entiende.

—No pasa naaaada, estamos bien...

No le cree del todo porque el ruido… Ahí va al jardín otra vez y se deja caer en el suelo. El de ojos verdes levanta un poco la cabeza para mirarle cuando están allí. Francia le sonríe un poquito y le hace un cariñito en la mejilla recargándole del todo contra si (y ensuciándose sus pantalones, que luego no digan que no hace sacrificios).

—¿Qué son esas cosaaas?

—Son... coches. Se llaman coches. Sirven para ir de un lado a otro, aunque son feos y ruidosos.

—Son unas cosas... cosas —baja la cabeza otra vez.

—Ya lo sé, dan miedo pero te acostumbras...

ChibiFrancia abraza más al mayor, mucho más traumado porque el inglesito ya no quiere jugar con él que por el ambiente y los coches. Igual la apoya sobre su pecho porque huele a flores y esa ropa es muy suaaaave.

Francia sonríe porque los tiene a los dos, uno a cada lado y son monísimos. Le da un beso suave a Inglaterra en la frente.

—Pero estando aquí no pasa nada, pueden jugar en el jardín...

—Pero tú nos comes.

—Nah, yo no me los como. Yo les doy de comer... ¿quieren comer algo?

ChibiUK mira al otro de reojo y este asiente. Refunfuña un poco y se cruza de brazos pero no parece oponerse.

—Bien, ¿por qué no vienen a la cocina y juegan ahí en lo que yo les preparo comida?

—¿Jugar a qué? —tan desconfiado.

—No sé, en la cocina, a lo que quieran jugar… tú eres el que propone los juegos siempre.

—¡No siempre!

—Pues deberías, tus juegos son los más divertidos —asegura Francia adulto levantándose del suelo con ellos en brazos y casi se hace una hernia

—¿Sí? —se sonroja un poquito pero sonríe.

—¿No es cierto France, que Angleterre siempre sabe juegos divertidos?

El menor se lo piensa.

Oui… cuando no hay barro ni cosas que me asustan.

—¡Tú te asustas de todo!

—No, si me abrazas.

—¡No te abrazo!

—¡Pues por eso me asusto de todo!

Le saca la lengua.

—¡No me saques la lengua!

Se la saca más y se ríe. El mini-galo frunce un poco el ceño y se la saca él, aunque sonríe un poquito. Inglaterra se ríe, frunce más el ceño y se la saca más haciendo 'mmmm', y ChibiFrancia se ríe un poco más haciendo lo mismo mientras llegan a la cocina y el adulto deja a cada uno en una silla. El inglesito insiste aún más. El francesito hace una pedorreta. El otro hace otra con las manos sobre la boca. El de ojos azules suelta una risita y le imita.

—¡Mira, mira! —Se busca dentro de la camisa para hacer sonidos de pedo con el sobaco.

—¡Ughh! No seas cochinoooo —igualmente Francia se ríe.

—¡No es cochinooo, es divertido!

—Y cochino…

—Nah, lo dices porque tú no sabes.

—Enséñame.

—A ver —se baja de la silla de un salto y se le acerca.

Francia sonríe porque siempre que se le acerca es emocionante. La cosa es que él no trae una camisa que le va enorme, trae… Yo que sé, algo elaborado. Suerte.

—Tienes que meter la mano al sobaco… así.

—¿Ajá? —Apenas le cabe la mano.

—Y luego hacer así con el brazo —lo hace.

Francia lo imita y no suena NADA.

—No, pero haz así con la mano —le muestra la posición.

—Pues eso intento pero… es que… no me queda espacio casi. Me voy a quitar… —¡no le dejes!

—Vale.

Francia se saca la ropa por la cabeza. El otro le mira, esperando. Una vez que está solo en calzoncillos, le mira para que vuelva a decirle cómo.

—¿Entonces pongo la mano así?

Le toma él la mano para ponérsela en su sitio. Francia sonríe con eso y le deja moverle. Y seguro consigue que suene un prrt, porque es Inglaterra y estas cosas le salen bien. El galito se sonroja un poco y se ríe. El de ojos verdes también se ríe y le hace moverse más.

—Nooo, suena feo...

Se ríe y lo hace él también otra vez.

Más risitas de ChibiFrancia porque le da vergüencita… cosas raras te dan vergüenza, querido. Pero el británico está muerto de la risa y al otro niño se le contagia, claro está. Sonrojado y lo que quieras, pero se ríe con él.

Hasta Francia adulto se ríe un poco de ambos mientras prepara pescaditos empanizados.

Inglaterra sigue por ahí dando saltitos y haciendo sonidos de pedos, riéndose más cuanto peor suenan. El francés se sonroja con todos los sonidos, pero el inglés está tan contento que... se lo contagia.

Es que... Es que si estuviera en su casa, todo el mundo, incluida su madre, estaría haciendo sonidos de pedos y eructos. Es que cuando suena uno bueno, además empieza a acusar a Francia adulto de habérselo tirado

Quoi? ¿Yooo?

El francesito se ríe más.

Yeeeeees!

Non, ¡yo sería incapaz!

—No, lo has hecho, ¿a qué sí?

El otro asiente con la cabeza, riendo.

Noooon, ¡has sido tú y por eso quieres acusarme a miiií! —Acusa Francia adulto al inglés.

—¡No! ¡Ha sonado de tu culo! —muere de risa por decir culo.

—Ha dicho culoooo —susurra el francésito.

—¡Ehh! Bonito culo tienes que decir —asegura Francia señalando al Brit con la palita de dar vuelta al pescado.

—¿Bonito?

El mayor se ríe, porque el inglés claramente es aún muy pequeño.

—¡Los culos no son bonitos! ¡Sueltan caca!

—¡Ughh! —protesta ChibiFrancia riendo y es que al otro también le hace mucha gracia.

—¡No deberían estarse riendo los dos de mí así! —protesta Francia aunque les sonríe—. ¡Si quieren comida deberían empezar a ser más amables!

—Pero no queremoooos.

—Ah, ¿entonces me como este pescadito con papas yo solo? —pregunta, poniendo dos platos en la mesa.

Inglaterra levanta las cejas porque esto es algo que no ha visto nunca y casi no llega a ver, así que se pone de puntillas para llegar, intentando tomar una.

—Cuidado que está un poco caliente, ven... —le levanta de debajo de las axilas y le sienta junto al galito... aunque esta vez creo que ha tenido la precaución de enfriarlo lo bastante como para que ningún niño se queme.

Inglaterra consigue una patata mientras es levantado.

—¿Estás son unas raíces? No me gustan —asegura sin probarlas.

Noooon, no son raíces. Es pescado, huele a pescado… ¿verdad? —asegura el de ojos azules.

—El pescado es blanco, este esta doradito, es como una fruta rara.

—Porque está frito —asegura Francia adulto yendo él por su plato —. Pruébalo, te gustará.

—No sé qué es frito, my mum no lo hace así, a ella le queda blanco.

—Su mum hace cosas... —susurra el francesito con cierto aire solemne y asustado.

Igualmente el británico se come su patata lo primero y levanta las cejas porque no sabe a nada que haya probado antes.

Oui, conozco a tu mum... y estos son distintos.

—A mí me gustan los huevos y el pan con miel y me gusta con almendras y me gusta la menta —explica mientras empieza a comerse todas las patatas con las dos manos.

—No comas tan raaaápido —pide el adulto, riendo.

—Y me gusta la carne, pero no los bunnys porque son muy blanditos y bonitos —ni caso, está acostumbrado a que en su casa, si algo sabe bien, hay que comerlo muy deprisa—. Pero sé cazarlos y sé cazar los patos también mejor que nadie, ¿A que sí? Dile —le pregunta a ChibiFrancia.

Oui, es muy fuerte y valiente —asiente, empezando a imitar al menor y a comer a mucha menor velocidad. Levanta las cejas porque la comida es muy buena, tanto como en su casa, así que toma el pescado y muerde un trocito.

—¿Ves? Y siempre lanzo flechas y casi nunca me equivoco y también se cazar ciervos —y come como si no hubiera mañana así que no se entiende nada de lo que dice a continuación.

—Ciervos... —el mayor se queda con lo único que entendió.

—Yo te dije que era muy fuerte y valiente... ¡más que nadie! —asegura el otro, sonriendo.

Inglaterra para un momento de comer, sonrojándose un poco. El galito le cierra un ojo con naturalidad y sigue comiendo, haciendo que sonroje más con eso.

—¿Vas a probar el pescado o no?

—¿Eh? —en realidad ya ha comido pescado, pero no se ha dado cuenta.

—¡Anda! ¡Mira que ya casi te acabas todo! —se percata, sonriendo.

Y es que le encanta, le ENCANTA la idea de que se coma todo lo que haga.

—¿Eh? Yes —responde sin parar de comer, robándole del plato al francesito.

Francia se ríe un poco porque... es que justo para esto es que cocina, para que Inglaterra coma ASÍ.

El pobre galo pone un poco ojitos de desconsuelo 'mi comida…' y el otro sin remordimiento sigue robándole y comiéndolo todo sin avergonzarse.

—¿Te gusta?

El menor asiente. El mayor se estira y le revuelve un poco el pelo, mientras este se deja, sin parar de comer. Luego sienta al otro niño en las piernas, sugiriéndole que él coma de su plato... Y como no os deis prisa el Brit va a ir a por ese plato también. Chibi-France, viendo la situación, empieza a comer un poco más rápido.

Creo que es la primera vez que vemos a Francia comer más rápido para ganarle a Inglaterra.

Van a acabar los dos empanzonados.

Toda la tarde acostados en la sala mirando el techo mientras Francia adulto les lee... un cuento del británico.

Inglaterra cree que le ha envenenado. ¿Ahora así le llama? ¿Envenenar?

Eso es porque nunca tiene para comer hasta empacharse y ahora le duele el estómago. Eso les pasa a las bestias como Inglaterra. Francia siempre lo ha dicho. ¡No te ha envenenado, ChibiUK!

—Uuugh —es lo único capaz de decir, tirado en el sofá con la cabeza y un brazo medio colgando.

—Ufff… —ChibiFrancia hace casi lo mismo del otro lado del sillón y eso que él ha comido la mitad.

—Eso les pasa a los niños glotoooones.

—¡Nos has envenenado!

—¡No les he envenenado!

—Uuuuh, sí que lo has hecho…

—Me siento lleno como un globo como en las fiestas de Papaaaa —el francesito sí que se ha empanzonado más de una vez.

—Ha sido culpa de esa fruta rara doradita. Aunque nos comas ahora vas a envenenarte también.

—¡Ha sido culpa de que te hayas comido tu comida y la de France!

—No es verdad. Y tengo un cuchillo. Te abriré las entrañas desde adentro y saldré.

—No te voy a comer, no como niños.

—No me fío, uncle.

—Si comiera niños, ya estarías rostizado.

—¡No es verdad!

Mais oui… rostizado de todos lados, especialmente de las pompis.

—¿Eh? ¿Por qué?

—Porque las pompis son suavecitas y mordibles —responde el mini-galo, riendo y quitándole la palabra a Francia adulto. Inglaterra pone las manos al culo y Francia adulto se ríe porque era lo que quería.

Espagne siempre dice que quisiera morderle las pompis a Romanito... —les cuenta chibiFrancia… Eso dice, lo crean o no.

—¡No se muerden las pompis! ¡Son sucias! ¡Sale caca!

—¡Cuando están limpitas no tienen caca! ¡Son suaves!

—Naaaah, además siempre pueden hacer caca mientras las muerdes sin que te des cuenta.

Ugh! Angleterre! —protestan los dos Francias a la vez.

—¡Es verdad! —Se defiende.

—Si acaban de hacer caca no va un niño a hacer caca otra vez, solo si está enfermo —apunta el adulto.

—Pero tú no sabes cuando hace caca.

—Sabes más o menos, cuando huele mal…

—Pero no estás seguro.

—De hecho, es más probable que se hagan pis con el frío a que hagan caca destapados.

—Pues te hacen en la cara.

—¿Podemos dejar esa idea? —protesta Francia apretando los ojos—. ¿Tú ya no haces caca sin control, o sí?

—¿Yo? ¡Claro que ya sé hacer caca!

—Pues ahí está... ¿Y te limpias bien el culo cuando te bañas o no?

Yes! ¡Pero no me bañes, báñalo a él!

—Entonces podemos... —sigue Francia adulto y es interrumpido por un grito desgarrador de ChibiFrancia

Noooon! ¡Yo estoy limpio!

—Calma, nadie te va a bañar... Estamos pensando en morderle el culito a Angleterre.

—¡No! ¡Báñalo, dice que está limpio pero siempre huele raro!

—¡No huelo raro!

El mayor aprieta los ojos.

—¡Sí que hueles raro!

—¡Tú también hueles raro!

—¡No es verdad!

—Sí que lo es.

No!

Oui!

Nooo!

—Ouuuiiii!

—¡Niños, niñooos!

—Noooooooo!

Ouuuiiiiii!

NOOOOO!

OUIIIIII!

Es que hasta desesperan a Francia, pero ellos no se cansan...

—NOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!

—OOOOOUIIIIII!

Es que pueden estar así por horas.

¿Ves, Francia, ves? Por eso Britania de desquiciaba con ustedes.


No olvides agradecer el beteo y edición a Azmine.