Descargo de responsabilidad: ® Todo el universo de Shingeki no Kyojin es propiedad de Hajme Isayama. La imagen de portada no me pertenece, no así la edición.


4. Intermedio para el caos


Ya lejos del bosque, en un amplio territorio libre de árboles y edificios altos, los sobrevivientes de aquella misión se encontraban reunidos. Erwin mandó a lanzar una de aquellas bengalas de humo verde, para indicarles a los posibles soldados que se encontraban con vida donde era el punto de reunión.

El ambiente era caótico. Soldados corrían de aquí para allá, preguntándoles desesperados a otros soldados si habían visto a sus compañeros desaparecidos. Las respuestas no eran alentadoras. Unas trágicas, al indicar que la persona por la que preguntaban había muerto, otras desesperanzadoras cuando los interrogados decían no saber nada.

Lágrimas se derramaron en silencio. Algunos cayeron de rodillas al suelo al saber las noticias de sus amigos fallecidos. Otros pocos se mostraban un poco más tranquilos, ya sabiendo de antemano que no verían a sus compañeros nunca más. Habían sido testigos del prematuro alzar de sus vuelos.

Mike, Nanaba, Erwin, Moblit y Hange observaron la escena en silencio, también sintiendo como la pena se apoderaba de ellos. Nunca se acostumbrarían a esto. Hange dejó salir un suspiro amargo, conmovida por lo que presenciaba. Desde su posición, podía ver claramente y contar los soldados que habían sobrevivido. La misión había fracasado, y ni siquiera la estrategia tan bien planeada de Erwin había servido para reducir las bajas.

Erwin dio un paso al frente, dejando a Hange y al resto atrás. No parecía que más gente llegaría a reunirse con ellos. Ni siquiera Levi, a quien no veía desde que le ordenó reabastecerse de gas, minutos atrás. Tampoco había visto a su escuadrón, ni a Eren. Pero Erwin confiaba en que llegarían pronto, algo en su interior, una corazonada se lo decía. Pero no podía esperar más tiempo y esperar que más gente llegara, era el momento de hablar. Él era el líder principal, era la persona a quien los soldados necesitaban escuchar.

No fue necesaria que la orden de guardar silencio fuera dada. En cuanto vieron que Erwin se ponía de pie sobre una roca, todos prestaron atención. Se hizo el silencio, un silencio triste.

—No nos encontramos en las mejores circunstancias —comenzó Erwin—. Como sabrán, la misión ha fracasado. Debemos volver a las murallas cuanto antes, y evitar más pérdidas. Muchos valientes soldados han caído hoy. Sé que están desanimados, y que muchos están sufriendo por ello. Mis palabras nunca serán suficientes para honrar las memorias de aquellos que valientemente pelearon hasta el fin. Pero mantener sus voluntades presentes será el mejor tributo que podamos darles. Ellos cumplieron su promesa de ofrecer su corazón a la humanidad.

Erwin calló por un instante, y los pequeños hipidos de algunos se escucharon por lo bajo. Algunos sentían ganas de culpar a Erwin, otros solo podían culparse a sí mismos. Pero, cuando Erwin mencionó lo de "entregar el corazón a la humanidad", aquella frase caló hondo en el corazón de todos. Fue la decisión personal de cada quien el unirse a la Legión. No había líder a quien culpar, cada quien sabía los riesgos a los que se enfrentaba al escoger servir a la humanidad. Pero aun así a algunos les costaría perdonarse a sí mismos.

—Honremos sus memorias —continuó Erwin—, no dejándonos intimidar por el miedo. Debemos avanzar —un corto silencio se hizo de nuevo—. Por ahora lo que vamos a hacer es reunirnos según los grupos que teníamos en la formación inicial. Los líderes que estén presentes por favor alcen la mano. Reportarán sus nombres y los de los compañeros que vieron fallecer, así como los de los desaparecidos. Los líderes ya saben qué hacer para diferenciarlos unos a otros en las listas. Atenderemos a los que estén más heridos, y recargaremos nuestros equipos. Les daremos comida y agua a nuestros caballos. Designaré un grupo pequeño que vigile que no se acerquen titanes. Cuando terminen con todo, designaré un grupo para buscar los cuerpos de los soldados que cayeron en combate. Eso es todo, comiencen de inmediato.

Erwin se retiró, para guiar a aquellos soldados que habían perdido a sus líderes. Las órdenes del comandante comenzaron a obedecerse, rompiendo con la tranquilidad que hasta hacía pocos momentos había.

Los más heridos estaban siendo atendidos por sus propios compañeros. Otros se encargaron de repartir los suministros, como agua y un poco de comida. Pero nadie quiso comer, los únicos en probar bocado fueron los caballos. Otro grupo, liderado por Nanaba, se encargó del reabastecimiento de cuchillas y gas. Tres soldados tomaron el lugar de centinelas. Y nombres en las listas comenzaron a marcarse con una línea tan negra como la oscuridad que ahora envolvía el mundo de sus dueños.


—¡Soldados a la vista! —exclamó de improvisto uno de los vigilantes, llamando la atención de todos.

Y, por un momento, la esperanza llenó el corazón de algunos.

"Soldados a la vista", eso podía significar que todavía había sobrevivientes, que aquellos desaparecidos seguían a salvo.

—Vienen a caballo… Creo que se trata de… parece ser el cabo Levi… y viene con dos soldados más. Uno parece estar muerto, o inconsciente…

Erwin avanzó hasta donde estaban los centinelas, y tomando los binoculares del que hizo el avistamiento, confirmó que el joven tenía razón. Efectivamente, se trataba de Levi, y como Erwin pudo ver, traía consigo a Eren y otro soldado más que no podía definir bien de quien se trataba.

Erwin sintió alivio, habían logrado salvar a Eren. El fracaso de la misión no era tan terrible después de todo. Sin embargo, no dejó de notar que el soldado que acompañaba a Levi no se parecía a ningún miembro de su escuadrón. Era muy menudo para ser Eld, Oluo o Gunter. Y más alta para ser Petra, de quien sus compañeros solían bromear un poco respecto a su corta altura que ni siquiera superaba a la de Levi. Y, cuando él llegó al punto de reunión, e Erwin vio aquella muda expresión amarga en su rostro, supo la respuesta.

Levi nunca pudo reunirse de nuevo con su equipo.


En el camino de regreso, Mikasa y Levi habían encontrado sus respectivos caballos. Mikasa llevó a un todavía inconsciente Eren consigo, cosa a la que Levi cedió sin miramientos. Odiaba ensuciarse, y literalmente Eren estaba cubierto de baba de titán.

Cuando llegaron al punto de reunión, Jean y Armin se acercaron a Mikasa. Grande fue el alivio al verla a salvo, al igual que ver que Eren seguía vivo, incluso Jean, quien no tenía una buena relación con su compañero. Entre los tres condujeron a Eren hasta una carreta para atenderlo. Mikasa, bajo instrucciones de Jean y Armin, se reunió con Nanaba para presentar su informe. La joven estaría largo rato hablando con ella, pues tendría que explicar por qué abandonó a su grupo repentinamente, qué había estado haciendo, y porqué Eren parecía haber sido lamido por un titán.

En cuanto a Levi, llevó a su caballo hasta donde los demás estaban siendo alimentados. Luego se reuniría con Erwin, él también tenía mucho qué explicar. Erwin le siguió. Y, cuando se encontraron solos, sin preguntar qué había pasado con Eld, Oluo, Gunter y Petra, se disculpó. Ya lo sabía, no era necesario hacerle decir a Levi las dos palabras que juntas forman la frase más odiada y difícil de pronunciar: "están muertos".

—Lamento lo de tu escuadrón.

Levi permaneció en silencio.

Erwin notó como sus hombros se tensaron ligeramente y prefirió cambiar de tema.

—¿Qué ocurrió con Eren?

—Estará bien. Solo necesita una noche de sueño y tomar un largo baño. Está todo lleno de saliva de esa maldita, qué asco —acompañó sus primeras palabras con una mueca que denotaba más odio que asco.

—¿Pelearon entonces con el titán femenino?

—Sí.

—¿Qué pasó después?

—La dejamos atrás, solo estábamos la amiga de Eren y yo. Era demasiado peligroso intentar matarla, si ni siquiera Eld y…

Levi se detuvo.

Erwin actuó de prisa.

—Ya veo. Entonces huyó.

—Probablemente.

—Tendré que avisarle a los demás. Es posible que ya se haya infiltrado entre nuestras filas.

Erwin dejó a solo Levi, y se fue a avisarle a Mike, Nanaba y Hange.

—Presten atención, el traidor podría estar entre nosotros —le susurró Erwin a los líderes.

Los tres asintieron en respuesta. Erwin estaba por seguir su camino en dirección al resto del liderato, pero Hange lo detuvo tomándolo del brazo, y un poco preocupado le preguntó:

—¿Qué pasa con él?

—Perdimos al Escuadrón de Operaciones Especiales.

Hange pestañeó, incrédula de lo que acababa de oír. Pero era la verdad, y ahora todas las piezas encajaban. El grito que escucharon cuando salían del bosque, por qué no habían visto a aquellos soldados en largo rato, por qué Levi había regresado solo. La mujer suspiró con tristeza, y bajó la cabeza. Ella también les había tomado aprecio a aquel grupo. Tomó entonces la tablilla donde figuraban los nombres del grupo central de retaguardia, y con amargura pasó una delgada "x" negra junto a aquellos cuatro nombres.

—Siento lo que pasó —se disculpó Hange al ver a Levi.

—No repitas las palabras de Erwin, cuatro ojos.

Hange decidió ignorar aquello, como hacía siempre que Levi la insultaba. No era el momento para responder como solía hacerlo en esas situaciones. Erwin llegó en ese momento, pero también ignoró aquello, y en lugar de ello, le explicó brevemente a Levi lo que harían, para lo cual no faltaba mucho, pues ya casi todos se habían reabastecido de gas y espadas.

Nanaba y Mike se les unieron segundos después. También les sorprendió verlo solo, pero ante una sutil mirada de advertencia de Erwin, no hicieron ningún comentario, sino que le entregaron al susodicho los breves informes que recogieron de los soldados. Ahora solo quedaba designar quienes irían por los cuerpos, de acuerdo a las zonas donde los sobrevivientes dijeron haber visto morir a sus compañeros.

Erwin le dio un rápido vistazo a las hojas, y suspiró brevemente. Nada de lo que allí decía era alentador. Tendrían un largo trabajo por hacer, por no hablar de a lo que y a quienes tendrían que enfrentarse cuando llegaran a las murallas.

—Tendremos que enviar algunos de los nuevos, o no tendremos suficientes soldados para hacer esto rápido —decía Nanaba.

—Que cada grupo tenga un miembro de los antiguos —manifestó Erwin—. Los agruparemos de acuerdo a la formación que tenían inicialmente, así sabrán donde buscar. Se unirán tres grupos para la búsqueda, así terminaremos más rápido y será más seguro. También necesitaremos más caballos, perdimos algunos cuando apareció el titán femenino.

—Bien, hablaré con ellos entonces —declaró Nanaba, y abandonó el grupo para llamar a quienes irían a aquella misión.

—Hange, quédate con los heridos. Mike-

Erwin se detuvo. La orden iba a ser "Mike, Levi, ustedes estarán en el quipo 1", pero se detuvo al notar algo. Levi se había lastimado la pierna.

—¿Qué te ha pasado?

—No es nada —aseguró el soldado con un ligero gesto de fastidio.

—Será mejor que te quedes entonces —ordenó Erwin—. Buscaré alguien más que nos ayude.

Erwin casi esperaba que Levi se opusiera. Pero en lugar de ello éste solo chasqueó la lengua. En verdad estaba agotado tanto por la pelea, como por todo lo ocurrido aquel día. Solo quería que la pesadilla acabara, aunque eso parecía distar mucho de cumplirse.

—Traeré los caballos —ofreció Mike, marchándose y dejando a los dos hombres solos.

—Deja que Hange te revise, podría ser grave.

—De ninguna manera dejaré que esa loca me toque.

La sombra de una ligera sonrisa de alivio apareció en el rostro de Erwin. Levi volvía a ser el mismo de siempre. Empezaba a preocuparse de la magnitud que la reciente tragedia tuvo en él lo volviera más taciturno y distante de lo que ya era.

—Si eso es todo, iré a revisar mi equipo —se despidió Levi girando sobre sus talones.

—Antes de eso —le detuvo Erwin—. ¿Dónde están ellos?

Levi detuvo su paso un momento, y, todavía de espaldas, respondió antes de continuar su camino:

—Al sur, luego del puente.

Levi reanudó sus pasos sin decir nada más.

—Prometo que los traeré de vuelta para que puedas despedirte adecuadamente de ellos— dijo Erwin solemnemente.

—Odio las despedidas —le escuchó murmurar en respuesta.


No es un capítulo que me agrade del todo, pero hay que avanzar. Erwin se me hace un personaje sumamente difícil de retratar, así que me disculpo si en algún momento su actuación les parece ooc.

—Fanfiction, 04 de marzo de 2016.

Corregido el 28 de diciembre de 2016.