"Bueno primero que nada quiero disculparme porqué no estoy siguiendo el orden cronológico de subida, si bien ayer debería haber subido el capítulo 4, por falta de tiempo e inspiración no pude seguirlo ni pude subir este el mes pasado... Perdón a todos los que lees y esperaban actualización, de verdad me siento avergonzada ...
Sin más les dejo saludos a todos los que leen y a aquellos que me dejan sus mensajitos! Espero disfruten de este nuevo capítulo :3!
Capitulo III:
La gente dentro del restaurante se movía con normalidad, entre conversaciones, el golpeteo de los cubierto o copas al brindar y la música, se podía notar a dos muchachas que se encontraban completamente en silencio, lo ojos azules de una de ellas se encontraban con aires perdidos frente a la mirada sorprendida de la chica pelirroja.
-Como.- Al fin una de ellas decidió romper el silencio que las inundaba con un titubeo antes de preguntar.- ¿Cómo dices que dijiste? ¿Si hay otro?
-Si.- Su compañera suspiró ocultando su rostro entre sus manos.- No sé que hacer, él fue siempre tan cariñoso conmigo pero… pero…- Y no aguantó, la chica de ojos azules rompió en sollozos no muy fuertes para así evitar alertar a todos los demás comensales.
-Oye tranquila.- Misty se acercó a ella un poco sobando su cabeza.- Ya te dije que no debería importarme esto pero si gustas puedes contarme lo que te sucede y quizás pueda darte algún consejo.
-Verás.- Serena se limpió el poco rastro de lágrimas con el revés de su mano derecha antes de continuar.- Yo de verdad ame o creía amar a mi prometido, desde siempre.- Parecía algo nerviosa, había tomado unas servilletas descartables y comenzó a jugar con ellas.- Fue un amor de la infancia, dulce, inocente, un sentimiento que fue creciendo cada vez más con los años y cuando volvimos a reencontrarnos todo seguía igual, yo aún lo amaba.
-Pero.- Misty llamó al mesero nuevamente para que les trajera una nueva ronda de café.
-Pero llegó él a mi vida.- Serena completó la frase aún jugando con las servilletas.
-Y fue ahí cuando comenzaste a dudar, ¿No?
-Si, yo al principio no lo notaba, era como un amigo más, alguien en quien podías confiar.- Había dejado las servilletas para ahora observar sus manos.
-¡Oh!- Misty se vio sorprendida.- Comenzaron a enamorarse de a poco.
-Así es.- Serena le sonrió.- Es algo complicado y al mismo tiempo parece injusto.- Misty la observaba sin comprender así que siguió.- Veras, yo si estaba enamorada de mi prometido, lo seguía sin vacilar, le daba mi apoyo incondicional y trataba de siempre estar ahí para él pero luego se fue, estuvo lejos otra vez, yo no pude seguirlo por mis obligaciones y como no veía que tuviera intención de contactarme comencé a tratar a quien ahora me roba el corazón, comenzamos a salir más, yo lo veía batallar día a día, pasamos unos días hermosos juntos.
-Sigue.- Ante el repentino silencio de la muchacha de ojos azules Misty la incitó a que continúe recibiendo la orden pedida.
-Cuando él volvió diciendo que quería comenzar a salir conmigo yo acepté, después de todo siempre quise que eso pasara.- Serena tomó su taza y la presionó nerviosa, tanto que asustó a Misty.- Pero amo a Clemont, Misty.- La observó con algunas lágrimas escapando de sus ojos.- ¿Qué haré ahora?- No aguantó más y acercándose a la pelirroja se abrazó a ella y comenzó a llorar.
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Caminaba por la vereda empedrada de la cuadra donde se encontraba su casa pensando en aquella conversación, aquella chica de verdad la había dejado preocupada, doblaba la esquina buscando la llave soltando un pequeño suspiro pensando que por las altas horas de la noche nadie estaría esperándola.
-Ya es algo tarde supongo que.- Pero al levantar su vista se sorprendió bastante, ahí delante de la puerta se encontraba quien en algún momento fue su amigo.- Creo que hable muy pronto.
Caminó hasta llegar a la puerta de entrada donde al colocar la llave y con un par de giros de ésta la abrió entrando a su hogar, ni siquiera se molestó en saludar al moreno que la observaba algo molesto por la descortesía de la chica, más no dudó en seguirle los pasos.
Caminó tras ella por la sala y hasta el comedor, allí la vio caminar con dirección a la cocina de donde trajo un vaso alto de cristal y una botella de jugo de bayas color rosado, tomó asiento, sirvió un poco de la bebida y la tomó con calma, su actitud había comenzado a colmar la paciencia del maestro Pokémon que de un golpe seco a la mesa llamó su atención.
-Si lo rompes lo pagas.- Fueron las únicas palabras que ella dijo antes de correr el vaso y la botella más cerca de él.- No quiero que luego me tachen de que te deje muriendo de sed, arruinaría mi reputación.
-¿Eso es todo lo que dirás?- Ya con la paciencia a un paso de ser perdida solo se acercó un poco mirándola seriamente para ver como ella solo enarcaba su ceja derecha en señal de fastidio.- ¿No vas a hablar Misty?
-Si yo mal no recuerdo.- Misty se movió un poco en su silla poniéndose más cómoda.- Eras tú el que insistía en querer hablar conmigo, ¿No?- Le dedicó una mirada retadora viendo como su semblante se tornaba cada vez más molesto.- Y te aconsejo que te apures a decir lo que tengas que decir antes que decida que te ves mejor como adorno de jardín entre mis arbustos Ketchum.
-¿Eso soy para ti?- Ash la observaba con un semblante bastante molesto, sus manos se encontraban presionadas con fuerza.- ¿Un simple adorno en tu vida?
-¿De que demonios hablas Ash?- Se encontraba algo sorprendida por la pregunta, ¿Estaría loco?
-¿Eso fui siempre para ti no?- Una vez más el molesto muchacho golpeó la madera de la mesa con fuerza pero ésta vez con ambos puños.- Debí imaginarlo.- Tenía su rostro escondido bajo su cabello bajo la mirada de desconcierto de la pelirroja.- ¡Claro!- Gritó levantando sus brazos al aire riendo bajo.- ¡Esa fue la razón por la que no te costó nada quitarme de tu vida, porqué soy un simple adorno, un muñeco que movías como deseabas y cuando ya no te fui útil solo te fuiste!
-¡¿Disculpa?!- Misty se levantó de su lugar quizás aún más molesta que él.- ¡¿Yo me fui?!- Se acercó a él clavando su mirada sobre sus ojos cafés.- ¡¿No fuiste tú quien se fue?!
-¡Yo fui a buscarte y ya no estabas!- Ash se acercó a ella sintiendo como su respiración agitada parecía chocar contra la de ella.- ¡Sólo dejaste todo y te fuiste!
-¡¿Y para que rayos querías que me quedara allí?!- El grito de Misty fue tan fuerte que sorprendió al maestro.- ¡¿Para que vuelvas a gritarme diciendo que ya no creías amarme y que no sabías que tan importante fui para ti?!- Presionó sus manos con fuerza observando el suelo.
-¡Debías quedarte para ver!
-¡¿Para ver que demonios?!
-¡Para ver como estaba dispuesto a ponerme de rodillas si era necesario para que me perdones Misty!
Aquellos gritos desafiantes parecieron morir ante lo mencionado por Ash, observaba como su compañera había levantado su rostro sorprendida dejando a la vista sus enormes ojos brillosos con algunas lágrimas que habían escapado gracias a su enojo, su pecho subía y bajaba de manera atropellada calmando un poco su ira.
-Para ver como en ese momento estaba dispuesto a dejar pasar tu secreto.
-Pero ¡Ese es tu maldito problema Ash!- Misty se acercó y lo empujó levemente con sus dedos.- Nunca, nunca hubiera tenido secretos contigo.
-¿Y esa forma de actuar cuando te preguntaba sobre tu salida de la ciudad por una semana?
-¿No pensaste que simplemente tenía una sorpresa?- Misty ahora había colocado sus manos en su cintura un tanto molesta.
-¿Sorpresa?- La postura furiosa de Ash había desaparecido al igual que el ambiente incómodo de la casa.
-Si Ash.- Suspiró la pelirroja relajando su cuerpo.- Una simple sorpresa.- Lo observó sonriendo.
-Y pero, pero…- Ash aún no lo comprendía, ¿Por qué se había ido entonces?
-Te preguntas porqué me fui, ¿No?- Misty aún le sonreía con sus brazos tras su espalda y al ver como Ash le asentía continuó.- Por lo mismo Ash, cuando me gritaste aquellas cosas rompiste mi corazón como si Gyarados hubiera usado triturar.- Con sus manos simuló que aplastaba una pequeña cosa provocando la sorpresa y el susto del moreno.- Así que antes de esperar a que regreses y no haberme contenido de matarte me fui, además de que ese día justamente debía presentarme a mi nuevo empleo.
-Entonces.- Ash pensaba bastante aturdido, ese nuevo empleo seguro era el que ahora tenía dentro de la liga.- Ja.- Comenzó a reír bajo hasta que ya no pudo aguantar más.- ¡JAJAJAJAJA!
-¿Qué es tan chistoso?- La pelirroja no entendía que le causaba tanta gracia.
-¡Lo gigantescamente estúpido que fui!- El moreno no pudo hacer más que tomar asiento a causa de la risa que lo atacaba.
-Pues.- Misty se acercó a él con una mirada maliciosa casi pegando sus frentes.- Digamos que si hubiera un concurso de estupidez perderías por ser demasiado estúpido.- Su sonrisa era bastante notoria al ver como la risa de Ash moría de golpe para verla un poco molesto.
-¿Sabes algo?- Ash se levantó de golpe terminando de acortar la distancia entre ellos colocando su frente contra la de la chica aún con una mirada seria.
-Suéltalo Ketchum.- Misty sin sentirse intimidada parecía desafiarlo con su mirada.
Por varios segundos parecieron lanzarse rayos con sus ojos hasta que la sonrisa de Ash desconcertó un poco a la chica que no esperaba lo que pasaría a continuación. El moreno de un rápido movimiento la tomó de su cintura acercándola a él para así poder besarla, pudo sentir la sorpresa de ella mediante su cuerpo, el cual se había tensado levemente, no le importó, no quería soltarla pero moría por ver su cara.
-Digas lo que digas no podrás molestarme porqué soy conciente de lo estúpido que fui y solo quiero disculparme, así que lo siento.- La observaba en silencio viendo como su sorpresa continuaba creciendo.- ¿Y sabes otra cosa?- Ante el movimiento negativo de Misty continuó sonriendo.- Cuando te apenas.- Volvió a acercar sus rostros.- Tu sonrojo sigue haciendo que te veas como un adorable e indefenso Gyarados.
-¡Ash eres un…!- Iba a gritarle como nunca pero un nuevo movimiento rápido de Ash la dejó sin habla, nuevamente la había besado pero ésta vez ella no pensaba quedarse sin hacer nada, movió sus manos y respondió al beso tomando el cuello del moreno.
-¿Un genial, grandioso y guapo maestro Pokémon?- La pregunta hecha por el al separar sus rostros causo una pequeña risa en la chica.- Ya lo sé.- Se respondió viendo como ella seguía riendo.
-Completo idiota.- Le respondió ella sonriendo.
-A eso lo sé también.- Le devolvió la sonrisa presionándola un poco contra si volviendo a pegar sus frentes.- ¿Perdonado?
-Completamente.
Las horas que restaban de aquella noche pasaban entre risas y anécdotas por parte de ambos, recostados uno sobre el otro en uno de los grandes sillones de la casa se compartían diferentes aperitivos.
-¡Es verdad!- Ash reía contagiado por la pelirroja.- Todos los inventos de Clemont terminaban en una enorme explosión, bueno algunos le funcionan de maravilla.
-Apuesto que debe haber sido chistoso ver como tu cabello te hacía parecer a un Bouffalant.- Misty no pudo aguantar su risa al imaginar el cabello alborotado del maestro Pokémon.
-Si muy chistoso.- Ash no podía evitar no reír, la risa de aquella chica lo encantaba y contagiaba.
-Ya en serio.- Misty cortó la risa de golpe tosiendo un poco para así sentarse un poco.- ¿Sabías de la aventura de Clemont con tu otra amiga?
-¿Clemont? ¿Aventura? ¿Otra amiga?- La pregunta desconcertó tanto al moreno que incorporándose un poco en su lugar observó a la pelirroja.- ¿Qué amiga?
-Esa chica que viajó contigo, que vestía o viste de forma muy bonita a sus Pokémon para competencias, concursos o yo que sé.- Ash entendía cada vez menos, descartaba a Iris de ese grupo mencionado ya que ella no se encontraba muy familiarizada en ese ámbito Pokémon.
-¿May? ¿Dawn?
-Serena Ash.- Misty notó el desconcierto y decidió cerrar con el nombre de la chica.
-¿Serena?- La respuesta había terminado de confundirlo mucho más junto al movimiento afirmativo de Misty.- ¿Se irán de aventura juntos y no me tomaron en cuenta?
-¡¿Qué?!- Ante aquella pregunta y el semblante molesto de Ash, Misty casi caía del sillón.- ¿De verdad?- Le preguntó viendo como parecía molestarse cada vez más.- ¿Tan menso?
-Mal amigo querrás decir.- Ash la observó con su entrecejo fruncido del enojo.- Irse de aventura y no invitarme, ¡A mi, a su amigo!
-¡No seas idiota!- La pelirroja tomó un almohadón y se lo aventó a la cara.
-¡¿Por qué me golpeas?!
-¡No hablo de ese tipo de aventura idiota!- Misty le aventó un segundo almohadón algo molesta.
-¿A no?- Ash la observó arqueando su ceja derecha.- ¿Tonces?- Preguntó al verla negar con su cabeza soltando un suspiro.
-Clemont y Serena se ven en secreto.
-¿Y por qué se verían en secreto?- Le preguntó Ash y ante el movimiento de hombros de Misty volvió a preguntar confundido.- ¿No es mejor si se ven normalmente?
-No creo que sea tan fácil Ash.- Misty se sentó más derecha en el sillón tirando su cuerpo un poco hacía atrás.- ¿Tú te verías con otra persona si estás a punto de casarte?
-No comprendo.- El moreno parecía cada vez más confundido.- ¿Clemont va a casarse?
-No.- Misty lo observó de reojo.- Él no va casarse.
-Pero.- Si Clemont no iba a casarse, ¿Cuál era el problema?- No comprendo Misty, ¿Podrías explicarte?
-De acuerdo.- Misty se acomodó de nueva cuenta en el sillón.- Pero no me interrumpas, ¿Okey?- Lo amenazó con la mirada.
-Prometo no hablar.- Ash tomó la bolsa de aperitivos y se acercó a Misty en señal que le prestaría muchísima atención.
-El día que llegué a la ciudad me topé con esta niña Serena en un café.- Misty comenzó a contar su historia.- Como el encuentro fue algo brusco y ella votó mi cartera quedamos en reunirnos.- Junto sus piernas y tomo un par de aperitivos.- Acordamos reunirnos en la tarde en la Plaza Azul, allí decidimos tomar un taxi y dirigirnos a un restaurante.- Terminados sus aperitivos tomó un poco de jugo antes de continuar.- En el restaurante yo la notaba un tanto extraña, no comía y parecía bastante nerviosa, así que le pedí de hablar, ella es la que va a casarse pero hay un problema.
-¿Problema?- Ash se sorprendió pero al notar el enojo de su amiga automáticamente cerró su boca.
-Como decía.- Misty continuó.- Hay un problema con eso Ash.- Levantó su mirada para verlo.- Serena no está segura de amar a su prometido.- La sorpresa del moreno fue tan grande que terminó por ahogarse.- ¿Verdad? Yo casi termino igual.- Misty se tiró contra el respaldo del sillón una vez que le extendió un poco de jugo a Ash.- Ella me contó que a pesar de la clase de persona que es su prometido no cree amarlo, que en realidad fue siempre aprecio, estaba tan mal que le di un consejo.
~Flash Back~
-¿Puedo darte un consejo?- Misty soltó a la chica sobándole un poco su espalda para que así deje de llorar.
-Por favor.- Serena se limpió sus ojos con el revés de su mano observando luego a la pelirroja.
-Si no amas a tu prometido será mejor que no sigas con lo de tu boda.
-Pero él y mamá están tan felices.
-¿Y tú lo estás?
-¿Yo?- La pregunta sorprendió a la chica que observó a Misty con sorpresa.
-Si, tú, ¿Estás feliz sabiendo que vas a casarte con alguien que no amas?- Serena bajó su mirada, Misty suspiró y tomando sus manos continuó.- Escucha Serena, como te dije no soy nadie para entrometerme en esto pero.- Presionó un poco los dedos de la chica.- No debes dejar que la felicidad de otros lleve a que sacrifiques tu propia felicidad, si tu prometido de verdad te quiere va a saber aceptarlo, claro si es que se lo explicas bien y en calma, ¿Entiendes?
-Comprendo.- Serena volvió a bajar su mirada y soltando un gran suspiro dijo.- Esta bien, hablaré con él y le diré que pasa.- Gracias Misty.- Le dijo ahora observándola mientras le regalaba una pequeña sonrisa.
~Fin del Flash Back~
-Bueno luego de eso me abrazó y la acompañé unas cuantas cuadras caminando, le informe también que podía llamarme cuando lo deseara y luego volví aquí.- La pelirroja buscaba un poco de jugo pero al no sentir sonido alguno por parte de su compañero decidió verlo.- ¿Ash?
-¿Qué Serena que?- El moreno la observó con sus ojos abiertos de tal forma que parecía que se saldrían de su rostro.
-¡Siii!- Misty giró a él moviendo su rostro afirmativamente.- Creo que Serena le pedirá perdón a su prometido diciendo que en realidad ama a Clemont, aunque.- Tirándose de nueva cuenta contra el respaldo del sillón y colocando su dedo índice sobre su mentón continuó.- Supongo que también le dirá de compensarle por todo lo que invirtió en ella con la organización de la boda, la comida, regalos.- A medida que enumeraba cada cosa que decía el enojo de Ash crecía, claro que ella no lo notó hasta que.
-¡NO!- El golpe del moreno en el sillón asustó un poco a Misty.
-¿Estas bien Ash?- La pelirroja trató de tocarlo pero el movimiento brusco de Ash no se lo permitió.
-¡No se lo voy a permitir!- El maestro Pokémon había saltado, literalmente, de su lugar mientras presionaba sus puños.- ¡¿Quién se cree que es para hacerme esto a mi?!- Gritaba mientras soltaba unos cuantos puñetazos al aire.- Él es mi amigo, ¡Mi amigo!- Ash seguía soltando puñetazos contra el aire maldiciendo ante la mirada de una Misty que lo observaba entre asustada y sorprendida.- Espera.- De golpe se detuvo y giro observando a Misty seriamente.- Misty.
-¿Sii?- La pelirroja retrocedió un poco sobre el sillón.
-¿Estas segura de que Serena te dijo eso?- El moreno la tomo de los brazos tomando asiento junto a ella.- No lo estas inventando, ¿Cierto?- La movió un poco acercándola a él.
-¿Estas loco?- Misty trataba de soltarse de su agarre sin éxito.- Ni siquiera conozco al prometido, ¿Cómo habría de inventar algo como eso?
-¿Qué no lo conoces? ¡¿Qué no lo conoces?!- Ash volvió a levantarse sumamente molesto aún tomando a la pelirroja con fuerza.- ¡Claro que lo conoces Misty!
-¡¿Qué rayos te pasa?!- Misty no podía soportarlo, Ash la lastimaba, así que de un movimiento rápido, ayudada por su enojo al verse aún apresada con fuerza, logró liberarse para empujar un poco a Ash.- ¡Actúas como si tu fueras su prometido!- Volvió a empujarlo con fuerza pero Ash ni siquiera la observaba, su mirada se encontraba oculta tras su cabello.- Oh.- La voz de Misty pareció apagarse de pronto al notar el porqué de aquel silencio.- Así que es eso.
-Lo siento Misty.- Ash se acercó a ella.- No quería que te enteraras así, yo.- Pero al quererla tocar ella se corrió con brusquedad.- Perdón.- Volvió a agachar su mirada.
-Perdón, ¡¿Perdón?!- Misty lo observó fijamente con sus puños presionados.- Perdón tengo que pedirme a mi misma por haber permitido que volvieras a besarme.- Su enojo era verdaderamente grande.- Me mentiste, ¡Me ocultaste lo de tu boda y me hiciste quedar como una tonta!- Golpeó el suelo con su pie sumamente molesta.- ¿Es divertido burlarse de mi?- Le preguntó colocando sus manos en su pecho.
-Ahora estamos a mano.
-¿Qué?- La respuesta del moreno la sorprendió, no creía lo que estaba oyendo.- ¿Esto fue en venganza?
-Tú me mentiste primero.- Ash levantó su vista para observarla.- Tú fuiste la que no me contó sobre su puesto, la que, en vez de llamarme y darme una explicación, decidió irse y desaparecer, Todo esto es tu culpa.- La señaló molesto.
-¡¿Mi culpa?!- ¿Su culpa? ¿Ash le hablaba en serio? Misty no creía lo que oía, ¿Cómo podía echarle a ella la culpa?
-¡Claro que es tu culpa!- El grito de Ash, lejos de asustarla, provocó que la pelirroja presionara sus puños soportando su enojo.- ¡Si no me hubieras dicho que tenías cosas, "secretas".- Recalcó la palabra secretas con sus dedos.- Que hacer, yo no hubiera venido en primer lugar a Kalos y no estaría pasando por esto! ¡Tú tienes toda la maldi…!- Pero sus palabras habían sido calladas por un fuerte estruendo, Misty, sin poder soportar un segundo más su molestia y dolor, le había propinado una cachetada que terminó por correr la mirada del maestro Pokémon.
-Vete de mi casa ahora mismo.- La voz de Misty se oía tan fría que por un momento, aquel frío pareció recorrer el cuello de Ash provocándole temor.- Vete.- Volvió a repetir acercándose a la puerta de entrada para abrirla dejando ver como los primeros rayos de luz se asomaban por el horizonte, su mirada se encontraba oculta bajo su flequillo pero eso no le impedía a Ash el ver que se encontraba llorando.
-Yo.
-¡Que te vayas de aquí Ketchum, no quiero volver a ver tu rostro nunca más!- Ash iba a hablar pero aquel grito de Misty se lo prohibió provocando que el moreno, con su mirada oculta y apresurando su paso, saliera de aquella casa sintiendo al final el golpe seco de la puerta cerrándose tras su espalda.- ¡Demonios!- Maldijo al momento que, con su puño derecho, golpeaba la puerta con fuerza para luego dejarse caer sentada al suelo dejando que su cuerpo se deslice por la madera.- ¡Soy una estúpida!- Por más que quería no podía soportar sus lágrimas pero no eran de dolor, no, eran de furia, frustración, deseo por gritar todo lo que sentía.
Permaneció un tiempo apoyada contra la puerta de entrada de la casa, sus piernas se encontraban flexionadas contra su pecho, sus brazos las abrazaban con fuerza escondiendo su rostro, callado, frío. No quería moverse, ni siquiera cuando su celular comenzó a sonar desde la pequeña mesa ratona de la sala, la segunda vez que la música comenzó a sentirse en la sala sólo levantó su cabeza y observó por sobre sus brazos.
-Quizás sea desde Kanto pidiéndome que regrese, que no es necesario tener la firma de éste horrible lugar.- Con suma paciencia, susurrando como si los vidrios fueran a romperse con la más mínima elevación de su voz, se levantó y caminó hacía el mueble donde su teléfono celular no dejaba de sonar, lo tomó y colocó el auricular en su oído.- Diga.- Acción de la cual se arrepentía en aquel momento.- Si Diantha.- La presidenta de la sede correspondiente de la región la llamaba en aquel momento.
"-¡Misty! Quería informarte que ya tenemos lista una respuesta a la propuesta que nos presentaste."
-¿Ya?- Sin poder creerlo observó su reloj, no daban más de las siete de la mañana, seguramente Ash los llamó luego de su discusión.
"-Así es, quería saber si podíamos acordar una nueva reunión para esta tarde o, si te parece mejor, mañana en la mañana."
La pelirroja deseaba con todo su corazón regresar lo antes posible a su amada región pero recordó que Lillit se encontraría de viaje un día más junto al profesor, quizás podría tener su reunión ese mismo día y así no volvería a ver a Ash por mucho tiempo.
-Esta tarde, cuanto antes mejor, así lo prefiero.
"-En ese caso te veremos esta tarde a las seis en punto."
-De acuerdo.- Asintió Misty dejando libre un gran suspiro.- Hasta las seis Diantha.- Se despidió cortando de inmediato la comunicación.- La última.- Tomando su celular con ambas manos comenzó a golpearse su frente con suavidad.- Es la última vez que lo verás Misty.- Con un último golpe cerró sus ojos colocando ahora su celular en sus labios.- ¡Concéntrate!
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-Esto es el colmo.
Su cama se encontraba cubierta de papeles, fotos, cuadros. Quería pruebas, algún indicio que le permitiera ver que tan ciego había estado todo ese tiempo.
-Veamos cuanto tiempo jugaron conmigo.- Se dejó caer sentado sobre aquel desorden observando un pequeño álbum que su compañera había guardado en un pequeño cajón.- Viaje, viaje, viaje.- Pasaba las imágenes en busca de algo, alguna cosa que, aunque fuera pequeña, le demostrara que tan idiota había sido.- Nada.- Se encontraba molesto, las pocas imágenes que había visto no le decían nada.- No puedo encontrar na…- Pero de pronto lo encontró.- Mira.- Llamó a su amigo que lo observaba desde el suelo.- Mira.- Al segundo llamado subió a su lado.- ¿Lo ves?- En la foto se podía observar a su compañera sonriendo con un pequeño sonrojo, su Pokémon lo observó sin comprender.- ¿No lo ves?- Ante la negativa de su amigo señaló la imagen.- Obsérvalo a él, su gesto.- Veía como aquel chico, de una forma casi disimulada, acariciaba un mechón del cabello de la chica.- No es posible.- Presionaba la foto de tal forma que parecía que iba a romperla.- ¡Soy un completo idiota!- Terminando por hacer un bollo aquella foto la aventó contra la pared.- ¡Tan grande, tan grande que ya cubro toda la vía láctea!- Seguía molesto, golpeaba la cama provocando que no solo las fotos salieran volando, sino también su pequeño amigo amarillo, que al verse en el suelo con su espalda dolorida no dudó ni un segundo en lanzarle un ataque eléctrico a su amigo.-Gracias Pikachu, lo necesitaba.- Ash lo observó suspirando mientras se dejaba caer sobre la cama moviendo las pocas fotos que allí quedaban, Pikachu subió a su lado palmeándole la mejilla izquierda.- No puedo creerlo.- Su mirada se encontraba perdida en alguna marca del techo.- Ellos.- Su voz le temblaba.- Me mintieron.- Una solitaria lágrima recorría su rostro, así fue seguida de muchas más, no pestañeaba, ni siquiera cuando su vista se vio borrosa a causa del líquido que liberaban.
-Pikapi.- Pikachu pasaba su pequeña mano por el rostro de su amigo tratando de calmar un poco sus lágrimas.
-Gracias.- Ash observó a su amigo acariciando su cabeza con suavidad.- Bueno.- Seguidamente se limpió su rostro y se levantó de su cama soltando un enorme suspiro.- Primero lo primero.- Se dirigió a su armario y cambiando su ropa observó a su amigo.- Tenemos un asunto que terminar antes de ver hasta donde son capaces de llegar con su mentira.- Tomó un abrigo liviano y con un movimiento de su mano salió de su habitación para luego salir a la calle en compañía de Pikachu.
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-Aquí está tu café Misty.
-Gracias Diantha.- La pelirroja tomó la taza con motivo de burbujas bebiendo un poco del líquido caliente.- Entonces, al haber certificado que mi firma es legal y que este proyecto le dará a la región varios puntos extra, ¿Damos por finalizada la revisión de documentos?- Misty observó a todos los presentes, los cuales le asintieron con una sonrisa.
-Señorita.- Malva llamó la atención de Misty.- ¿Cómo logró llegar tan alto en la liga? Digo.- La chica de cabello rosado movía su mano derecha mientras pensaba como decir lo siguiente.- Por su edad, tenemos entendido que es demasiado joven.
-Pues si.- Misty reía.- El tema de mi edad jugaba bastante en contra en el momento de asumir mi puesto pero.- Bebió un poco de café.- El paso que di junto a uno de mis Pokémon fue el que marcó mi inicio en lo que ahora soy.
-¿Así que fue gracias a algo que pasó con su Pokémon?- Malva se veía bastante emocionada, había colocado sus codos sobre la mesa para sostener su cabeza con sus palmas.- ¿Podría contarnos?
-Claro.- Misty sonrió acomodándose en su silla.- Resulta que…
-¡Que bueno que estén todos aquí!- La entrada del campeón Pokémon interrumpió a la pelirroja, la cual se cruzó de brazos al verlo entrar sumamente molesta.
-¡Ash!- Diantha se había levantado de su silla poniéndose a un lado del chico.- No puedes interrumpir a Misty así.
-Quiero terminar con esto enseguida.- Haciendo caso omiso a la presidenta el moreno se colocó en la esquina de la larga mesa de la sala tomando la carpeta que Misty había dejado antes.- No quiero ver estos papeles.
-¡Ash!- Diantha trataba de hablarle pero fue interrumpida por la pelirroja, la cual se levantó de su silla giratoria colocando su brazo frente a la presidenta.
-Supongo que ya tomaste una decisión, ¿Cierto?- Ante el movimiento afirmativo del chico Misty cruzó sus brazos.- ¿Cuál es tu decisión?
-No firmaré, nadie lo hará.
-¡¿Qué?!- Los cuatro miembros de la élite y la presidenta casi saltan de sus lugares ante la sorpresa.- ¿Cómo que no firmaremos Ash?- Diantha fue quien tomó la palabra.
-Así que.- Misty descruzó sus brazos observando al moreno.- ¿Dejarás a la región fuera del proyecto?- Ante la pregunta de la chica todos giraron viendo a Ash.
-Claro que no.- Ash negó cruzando sus brazos.
-¿Entonces?- Misty volvió a cruzar sus brazos mientras los demás esperaban pacientes la respuesta del moreno.
-Firmaré sólo si el presidente viene a pedírmelo.
-¿El presidente?
-Si.- Ash asintió ante la pequeña sonrisa de Misty.- No quiero darle mi firma a alguien como tú.- La señaló.
-¿Cómo yo?- Misty se señalo posando su mano derecha en su pecho, Ash le asintió.- ¿Y como soy yo?- Ante la pregunta Diantha negaba un tanto asustada.
-Tú Misty.- Ash descruzó sus brazos y caminó un poco hacía ella.- No eres nadie, no eres más que una simple mujer que se cree mucho, eres como un Magikarp que solo sirve para entrenamiento.- Ash estaba obteniendo el resultado deseado, el rostro de la pelirroja se había tensado en una mueca de fastidio.- Una simple don nadie cuyo único propósito es servir a otros, estar bajo las órdenes de alguien más.
-Ash.- Diantha se encontraba preocupada, Misty había cerrado sus ojos molesta.
-Igual que un gusano.
Los ojos de la pelirroja se abrieron como platos, sus puños se habían tensado mientras mantenía sus brazos cruzados, ante aquello no solo Diantha se encontraba preocupada, sino también los miembros de la élite.
-Como un Caterpie.- Ash sonreía aún más, sabía que aquello sin duda provocaría que ella se vaya sin volver.- Como un pequeño y débil Caterpie en tierras de grandes y poderosos Talonflames.
Misty había bajado su mirada, la presión en sus manos sorprendió a los demás al ver como sus manos blancas por la presión caían cada una a un lado de su cuerpo.
-¡Ash!- Diantha se acercó al moreno tomándolo de su brazo.- ¡¿Qué crees que haces?!
-Poner en su lugar a ésta mujer.- La mirada del moreno se centró en Misty.- Mujer que se cree con el poder de venir a exigir una firma cuando lo único que debería exigir es un aumento de su sueldo.- Nadie creía lo que oía.
-¡¿A caso estas loco muchacho?!- Tileo fue quien tomó la palabra levantándose de su lugar de un movimiento rápido.- ¡¿Quieres enviarnos al fondo del mar con los Pokémon acuáticos?!- No solo Tileo se encontraba molesto, los demás miembros de la élite observaban al campeón igual de molestos.
-Lo único que quiero es que el presidente de la liga venga a pedirme su firma, no quiero entregarle los papeles a una simple secretaría.- La pequeña risa de Misty desconcertó al moreno y asustó a los demás, los cuales guardaron silencio al verla levantar su mirada con su ceño fruncido y una media sonrisa curva dibujada en su rostro.
-Nadie mencionó que Lillit vendría a buscar los papeles.
-¡Misty nosotros lo sentimos mucho!- Diantha soltó a Ash y a paso veloz se acercó a la chica haciendo una reverencia.- ¡Lo sentimos mucho en nombre de Ash!
-¿Por qué se disculpan con ella?- Ash se encontraba molesto.
-¡Ya calla niño!- Drácena golpeó la madera de la mesa con sus manos.- ¡Nos meterás en un enorme problema!
-Tranquilos.- El movimiento de la mano derecha de Misty calló a todos.- Por esto debería quitar a la región de Kalos no solo del nuevo proyecto, sino desligar a la región de la liga Pokémon prohibiendo así que se celebre la liga regional.- Los murmullos entre los presentes no se hizo esperar.- Pero.- De nuevo silencio.- Por usted señorita Diantha no lo haré.- La mencionada suspiró.
-¿Quién te crees que eres para tomar una decisión como esa?- Ash se acercó más a ella con su ceño fruncido.- Ni aunque fueras la mano derecha del presidente podrás obtener mi firma.
-No necesito que nadie me diga que puedo o no hacer, nadie cuestiona mis decisiones.- Misty había relajado su rostro observando al moreno.- Yo soy la persona que te esta dando trabajo a ti y a todos ellos, el pequeño Caterpie que posee en sus manos el poder para dejarte en la calle si así lo quiere.- Con su mano simulaba presionar algo con fuerza, aquellas, sus palabras habían desconcertado a Ash.- El Magikarp que durante su entrenamiento derrotaría al mismo Arceus con solo un golpe.- Terminó dejando caer su mano hecha puño contra la madera de la mesa.
-¿A que te refieres con eso?- Ash había bajado el tono de su voz, si ella era todo lo que decía entonces…
-Deja de atrasar mi trabajo Ketchum, no tengo tiempo que perder contigo.
-Ella es la presidenta Ash.- Las palabras de Diantha sorprendieron al moreno quien no quería creer aquello.
-Eso es mentira.- Se negaba a creer.
-No lo es.- Malva se estiró un poco sobre la mesa alcanzando la carpeta donde se encontraban archivados los papeles del proyecto.- El contrato tiene el sello y la firma del presidente, o en este caso presidenta.- Quitó el papel donde figuraba el contrato y se lo extendió al chico.
-Creo que debo presentarme apropiadamente.- Misty extendió su mano derecha ante la mirada sorprendida del moreno.- Soy Misty Waterflower, ex líder de gimnasio, actual presidenta de la liga Pokémon.
