Hola a todos/as! Pido disculpas por la publicación tan tardía de esto X3... Soy una irresponsable UnU... Pero créanlo o no, no podía escribir este capítulo, se me estaba haciendo bastante difícil la verdad XD... Pero bueno ya salió al fin :D...

Espero y puedan disculparme X3... Gracias a todos los que leen y dejan review como así también a los que solo leen y siguen mi historia, gracias de verdad X3... Sin más los dejo para que lean este nuevo capítulo de esta loca historia :3...

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Capitulo IV:

Su mano se encontraba aún extendida frente a la mirada sorprendida del campeón del lugar, había comenzado a balancearla suavemente al sentirla un tanto adormecida.

Él no lo podía creer, observaba sin saber que hacer a la chica frente a él, movió su mano para presionar la de ella pero al último segundo la convirtió en puño dejándola caer a un costado de su cuerpo mientras fruncía su entrecejo.

-Mentirosa.- Soltó aquella palabra como si con eso tratara de ocultar la sorpresa que llevaba.

-¿Sigues sin creerme?- Ella bajó su mano de forma lenta sin inmutarse por demás.- ¿Qué debo hacer para que me creas?

-Una batalla.- Fue directo.- Si en verdad eres la presidenta de la liga y tienes tanto poder, debes demostrarlo sorprendiéndome en batalla.

Todos los presentes observaron a Misty, había cruzado sus brazos mientras suspiraba cerrando los ojos.

-¿Desde cuando tan exigente y más con un superior?- Entreabrió sus ojos verde azulados y lo observó semi sonriente, Ash solo mantuvo su pose desafiante.- ¿Sabes que si pierdes puedo considerar hasta degradarte del puesto donde estás manifestando la falta de profesionalismo de la sede de la región al momento de elegir a quien debe representarlos?- El silencio repentino luego de aquello dejaba ver un notorio sentimiento de temor proveniente de todos.

-Está bromeando, ¿Verdad señorita?- Malva fue la que se atrevió a hablar ante el semblante aterrado de Ash, quien no podía articular palabra alguna.

-No, no bromeo.- Su mirada se centró en la chica de cabello rosado mientras tomaba las carpetas que habían quedado un tanto desordenadas sobre la mesa.- Siendo de un grado bastante superior que el de él.- Señaló por un momento al moreno.- Puedo considerar que esa repentina señal de rebeldía exigiendo una batalla es en realidad una forma de poner en duda la decisión del consejo de la liga al momento de elegirme.- Hizo una pausa antes de continuar.- Por lo tanto, al momento de encontrarme victoriosa podría directamente pedirle que abandone su puesto y la región regresando a Kanto, donde se le presentaría un sumario por desacato a mi autoridad como presidenta y temo que eso no es todo.- Terminado de juntar las carpetas observó a todos.- También puedo enviar un sumario a la sede donde le pediría a todos retomar las pruebas necesarias para mantener sus puestos considerando negligente su elección.- Ante aquello el nerviosismo no se hizo esperar, los murmullos asustados entre los miembros hicieron sonreír a la chica.- Pero.- Bajó las carpetas golpeando la mesa llamando la atención de todos con una sonrisa.- Considerando que no tienen la culpa ante el acto impulsivo del señor Ketchum y viendo que a causa de encontrarse ante una vida feliz formada por la mentira se entiende que desconfíe.- Aquello exaltó al moreno.- Voy a permitirle tener una batalla uno a uno esta tarde.

-Dime lugar y horario.- Ash tratando de ocultar sus diferentes emociones la observó fijamente esperando respuesta.

-De verdad deberías cambiar esa actitud exigente.- Misty volvió a tomar las carpetas acomodándolas debajo de su brazo derecho antes de moverse unos pasos hacía la puerta que daba entrada al lugar.- No es tan tarde ahora.- Mencionó observando su pequeño reloj pulsera.- Haré unos llamados y cuando tenga una respuesta me comunicaré contigo mediante Diantha.- Abrió la puerta y observó al grupo.- Espere mi llamado.- Y ante la reverencia de la presidenta y luego de los cuatro miembros de la élite se fue del lugar cerrando la puerta.

-Ay Arceus.- Diantha se había dejado caer sobre la silla que descansaba en la cabecera de la mesa mientras observaba al techo.

-No sé en qué demonios pensabas muchacho.- Tileo lo observó seriamente y giró cruzando sus brazos para observar las calles de la ciudad por el gran ventanal de la sala.

-Casi nos metes en muchos problemas.- Narciso se había sentado en una de las sillas girando con sus ojos cerrados.- De verdad debería ahogarte con uno de mis Pokémon.

-Mejor yo lo quemo vivo con uno de los míos.- Malva había optado por seguir los pasos de Tileo observando de igual manera la ciudad, Ash solamente se había puesto de espaldas a todos aún molesto.

-Mejor primero nos calmamos todos.- Drácena les hablaba con una sonrisa tratando de calmar la situación.- El enojarnos entre nosotros no arreglará el error de Ash.

-No sé que problema hayas tenido con ella Ash, pero no puedes hacer esto.- Diantha fue quien tomó la palabra nuevamente.

-Esa mujer no se merece ni que esté pensando en ella ahora mismo.- El moreno tenía sus ojos cerrados, si bien quería procesar todo lo que acababa de suceder no podía hacerlo, hora todo le era más claro, por eso ella estaba tan entusiasmada al decirle que era un secreto lo que iba a decirle, por eso lo había recibido tan feliz el día que él la dejó.- Es irritante.- Presionaba sus puños recordando el inicio de ese día y la reacción de ella cuando le gritó ambas veces, su mirada, sus ojos brillosos colmados de lágrimas, se odiaba y a ella por hacerle eso.

-Irritante o no, casi nos haces perder todo a nosotros.- Diantha se había reincorporado sobre la silla y golpeaba la mesa con las palmas de sus manos.- Con un solo chasquido de sus dedos ella hasta puede hacer que la sede de esta región desaparezca.

-Lo sé y lo siento.- Ash dejaba salir aquellas palabras con un suspiro.

-No importa.- Diantha lo frenó levantándose de su lugar.- Solo trata de no meternos en más problemas.- Sentenció moviendo sus manos como si cortara el aire.- Ahora vamos todos por un café y algo dulce, siento que voy a morir.- Ante el movimiento afirmativo de todos, la presidenta, los miembros de la élite y hasta el mismo Ash salieron del lugar para dirigirse hacía el restaurante más cercano.

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Lejos de todo aquello una muchacha de cabello color zanahoria disfrutaba de un colorido plato de ensalada, Misty había decidido regresar al restaurante le Postín, allí se sentía bastante cómoda, más con la atención que Lucy le proporcionaba, lograba tranquilizarse por un rato.

-¿Diga?- El sonido de su teléfono celular había interrumpido ese corto lapso de paz que sentía logrando que su rostro se pusiera tenso.- ¡Oh señor Goodshow!

"-¿Esperabas a alguien más?- Del otro lado del auricular se podían sentir unas pequeñas risas."

-No, descuide, solo estaba pensando un poco.

"-Entiendo.- El silencio invadió el lugar por unos minutos hasta que la voz del antiguo presidente se escuchó de nuevo.- Lamento molestarte pero necesito pedirte un favor enorme querida."

-Usted dirá.- Misty sonrió suspirando un poco.

"-Necesito que te dirijas al gimnasio de la ciudad, me llegó el informe que el líder del lugar acaba de recibir nuevos Pokémon enviados desde aquí y necesito que observes que todo esté en condiciones de continuar con las batallas."

-En cuanto acabe mi cena, iré de inmediato hacía allá, no se preocupe.- Misty sonreía como si él pudiera observarla.

"-Muchas gracias Misty.- El señor del otro lado le hablaba tan cálidamente que lograba calmarla un poco.- Hablaremos mañana para ver cual fue tu decisión, cuidate."

-Lo prometo.- Misty movía un poco su ensalada.- Hasta mañana, descanse.- Se despidió cortando la comunicación.- Fue muy oportuno señor, muy oportuno.- Sonrió para si recordando quien era el líder de aquel gimnasio.

Luego de terminar tranquilamente su ensalada procedió a pedir a Lucy que llamara a un taxi para ella al tiempo que pagaba su cuenta, el auto no tardó mucho en llegar a recogerla al lugar partiendo de inmediato, el camino al gimnasio Pokémon no se hizo tan largo, a aquella hora el transito parecía encontrarse calmado y las calles casi vacías permitían su libre circulación.

El gran edificio donde se encontraba el gimnasio de la zona se alzaba espléndidamente brillante al verse acariciado con los intensos últimos rayos de aquel bonito atardecer.

-¿Qué hora es?- Observaba su reloj mientras el automóvil buscaba un buen lugar donde estacionar, "19:30hs".- Perfecto.- Aquellos números seguro hacían que su sonrisa creciera.

-Ya llegamos señorita.

-De acuerdo.- Tomando su bolso sacó de el unos cuantos billetes para entregárselos al hombre mientras descendía del auto.- Muchas gracias.- Se despidió con una corta reverencia antes de caminar con dirección al enorme edificio.

Delante de las puertas principales un hombre un tanto robusto la esperaba con una sonrisa, podía ver como movía su mano es señal de saludo, al llegar delante de él detuvo sus pasos observándolo.

-Buenas tardes casi noches señorita.- La saludó el hombre de ojos café con una corta reverencia.- Soy Meyer.- Se presentó.

-Hola señor Meyer, soy Misty.- La pelirroja le devolvió el saludo moviendo un poco su cabeza.- Tengo entendido que usted es el padre del líder del lugar, ¿Cierto?

-Así es, Clemont no tardará en llegar, supongo que usted es quien verá a los Pokémon.

-En efecto.- Misty sonrió.- Acabo de recibir un llamado alertándome que habían recibido nuevos Pokémon así que vine a investigar, también le daré un vistazo a la nueva instalación del nuevo campo de batallas si no es mucha molestia.

-Claro que no, sería un enorme placer obtener su opinión al respecto.- Meyer se giró para abrir las puertas.- Adelante por favor.- La invitó a pasar con un movimiento de su mano izquierda.

A medida que ingresaban por el pasillo, camino a la arena de combate, Misty se sorprendía cada vez más, el gimnasio sin duda había mejorado bastante desde la última vez que lo visitó.

-Veo que el líder estuvo trabajando muy duro en él.

-Si, Clemont le hizo algunas mejoras en cuanto a color y demás.

Al llegar a las pequeñas puertas donde sobre ellas descansaba el símbolo del gimnasio, Meyer de un corto empujón las abrió permitiéndole el paso a la pelirroja, allí delante de ellos en el centro del campo se encontraba un robot con cuatro Pokémon eléctricos, aquellos pequeños que si todo salía bien ese mismo día comenzarían su entrenamiento para luchar junto a su nuevo entrenador.

-Bien Misty.- Meyer se adelantó colocándose a un lado del robot.- El es Clembot, Mi hijo lo diseñó para que lo reemplazara cuando estuvo viajando por la región.- Presentó al robot tomándolo del cuello provocando que Misty riera ante el actuar de él.

-Su hijo hizo un gran trabajo con él.- Se acercó unos pasos y estiró su mano.- Mucho gusto Clembot.

-Igualmente señorita.- Clembot tomó la mano de la chica devolviendo el saludo.

-Y ellos son los cuatro pequeños Pokémon que llegaron al gimnasio.- Moviendo su mano Meyer mostró a las criaturas que observaban a la pelirroja algo ansiosos.- Clemont estuvo hablando con ellos, creo que les dijo que alguien vendría a verlos antes de entrenar, que debían causar una buena impresión jaja.- Reía mientras rascaba su cabeza nervioso.

-Que tierno de su parte.- Misty sonrió y se paseó una vez delante de las pequeñas criaturas antes de observarlas una a una.- Veamos.- El primer Pokémon observado fue uno con aspecto de oveja.- Su lana se ve bastante saludable, no tiene ninguna marca que muestre falta de vitaminas o proteínas.- Miraba su lana buscando si poseía cambio de color a causa de una posible enfermedad.- La esfera de su cola parece ya tener un hermoso brillo natural.- Terminó de observar al Pokémon acariciando su cabeza ante la señal de felicidad del mismo.- Sigamos.- Se movió solo un poco para observar ahora a un Pokémon de color negro y blanco muy parecido a las cebras.- A ver tu pequeño.- En él examinó el color de sus ojos, su crin y patas.- Será muy bueno aprendiendo ataques eléctricos potentes, la estética de su crin muestra que podrá almacenar gran cantidad de energía, sus ojos no tienen ninguna anomalía así que su vista no corre peligro y sus patas lo ayudarán mucho cuando necesite aprender ataques como nitro carga.

-¡Eso es estupendo!- Meyer se emocionó, dos de los Pokémon tenían la aprobación de la chica, solo faltaban dos más.- ¿Y ellos?

-Pues.- Misty se movió un poco hasta ver a un pequeño Pokémon azul dentro de una pequeña pecera.- Es un tipo agua.- Se agachó un poco para así poder observarlo mejor.- Viéndolo así puedo decirle que si lo evolucionan tendrán un poderoso Pokémon, desarrollara su habilidad de absorbe electricidad lo que no solo lo hará inmune a los tipo eléctricos, sino que también lo ayudará a recuperarse si se encuentra herido.- Pasando su mano cerca de la cabeza del Pokémon vio como sus tentáculos en forma de antena se activaban.- Es perfecto, sus tentáculos poseen una buena sensibilidad, sus ataques eléctricos serás fuertes si lo entrena bajo el agua hasta que evolucione.

-Es increíble.- Meyer sonreía sorprendido, no creía que con solo verlo supiera todo aquello.- ¿Cómo puede saber eso sin examinarlo?

-Si bien me veo obligada a saber acerca de todos los Pokémon mi especialidad son los tipo agua.- Mientras respondía llegó donde el último Pokémon, éste la observaba un tanto tímido y tembloroso, su sorpresa fue un tanto grande al querer acercar su mano.- Señor Meyer.- Llamó al hombre que la observaba expectante.

-¿Sucede algo malo?

-¿Podría tomar al Pokémon mientras espero a Clemont?- Se había inclinado agachada abrazando sus rodillas mientras observaba al pequeño Pokémon amarillo, cualquiera que la viera delante de él hubiera jurado que saldría corriendo.

-¿Sucede algo malo?- Su pregunta fue pasada por alto pero al ver al Pokémon entendió.- Oh ya entiendo, ese pequeño llegó tan asustado como lo ve ahora, no sabemos que puede estar pasándole.- Rascó su cabeza quitando su boina.

-¿Puedo?- Misty volvió a preguntar y ante la afirmación del hombre acercó su mano recibiendo una pequeña descarga.- Entiendo, es fuerte.- No quitó su mano, solo la posó delante del Pokémon y le regaló una pequeña sonrisa.- Está bien.- La pequeña criatura la observó a ella y luego a su mano para así subirse sobre ésta y dejar que Misty lo sostuviera.

-¿Sucede algo malo con él?- Meyer se encontraba un tanto preocupado, temía que aquel Pokémon no cumpliera con los requisitos para el gimnasio.

-Lo único malo con él es que esta asustado.- Misty observaba de cerca al pequeño Pokémon eléctrico.- Parece que tuvo alguna mala experiencia con personas, quizás con quien lo crió antes de llegar aquí.- Acariciaba la pequeña cabeza de aquella criatura cuando las puertas del lugar se abrieron con fuerza dejando ver a una nueva figura.

-¡Papá no vas a creer lo que…!- Pero las palabras del chico murieron al ver allí a la pelirroja, de pronto se sentía muy nervioso y sin poder moverse.

-¡Clemont!- El hombre lo saludó abriendo sus brazos.- Déjame que te presente a…- Pero se vio sorprendido por el rápido movimiento de su hijo para llegar frente a la chica e inclinarse en un saludo.

-¡Es un gran honor y un placer conocerla al fin señorita Misty!- Clemont aún se mantenía inclinado ante la mirada sorprendida de la pelirroja que sin aguantar mucho más comenzó a reír sorprendiendo al chico.- ¿Dije algo malo?

-No tranquilo.- Misty movió su mano derecha en señal de despreocupación.- Solo que no debes usar tanta cortesía.- Extendió su mano frente al chico.- Es un placer Clemont.

Ambos se saludaron con un apretón de manos mientras que los Pokémon se acercaban a ellos.

-Por lo que puedo apreciar ya has visto a los Pokémon.

-Así es, Chinchou, Blitzle y Mareep están listos para empezar su entrenamiento, le deje varias consignas a tu padre pero desearía hablar contigo un poco sobre Joltik.

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-Ash.- La chica de cabello color ceniza lo llamaba luego de haber guardado su teléfono celular, se encontraban de nueva cuenta en su lugar de trabajo ordenando algunos archivos de la región.

-¿Sucede algo malo Diantha?- El moreno la observaba guardando una de las carpetas dentro de un cajón.

-Acabo de recibir el llamado de la presidenta.- Ante aquello el campeón del lugar se detuvo en seco observando el suelo.- Me informó que si no es mucho inconveniente le gustaría que tengan su batalla en media hora.

-¿Te dijo dónde?

-Si.- Ante la respuesta vio como el chico guardaba sus manos en los bolsillos de su Jean.- También me dijo que sería conveniente que estén los miembros del alto mando con nosotros.

-En ese caso vamos.- Ash observaba por el gran ventanal del lugar.- Si ella quiere verse humillada ante todos que así sea.

-Solo espero que el humillado no seas tú.- Diantha se acercó a el y le palmeó el hombro ante su mirada seria.- Te espero abajo, no perdamos más tiempo.

Se quedó unos momentos allí parado pensando, pensando en él, su pronto matrimonio, su puesto, en Misty, Clemont, en…

-¿Si Serena?

"-Ash quería saber si tenías inconveniente en cenar solo hoy."

-¿A qué se debe esa pregunta?- Suspiraba al sentir titubear a la voz del otro lado del móvil.

"-Es que.- Hubo un silencio.- Debo acompañar a Shauna a casa de alguien."

-¿A ésta hora?- Observó su reloj, "20:30".- ¿No te parece algo tarde?

"-Es que me lo pidió por favor, si es por la cena y por el regreso a casa no te preocupes, cenaré con ella y luego alguno de los chicos me llevará."

-Está bien.- Rascaba su cabeza resignado, no se sentía de ánimos para discutir.- De todos modos no regresaría temprano a casa, tengo algunos pendientes en el trabajo que debo resolver.

"-¡Gracias Ash! Come bien, ¿Si?"

-Okey.

"-¡Te amo!"

-Si, cuídate, adiós.- Cortó la comunicación terminando por golpear su frente con su celular.- ¿Qué haces con tu vida Ash? Dios.- Sentenció guardando el celular en el bolsillo de su chaqueta.- Ahora debes concentrarte en Misty, si, solo en la batalla.

Saliendo del lugar Diantha lo esperaba junto a los miembros del alto mando, subiéndose a sus coches se dirigieron rumbo al lugar acordado para la batalla que Ash tendría con Misty.

-¿El gimnasio Pokémon?- La sorpresa de Ash era enorme, nunca hubiera imaginado que la batalla sería allí.

-¿Te sorprende?- Diantha se acercó a él.- Me pareció una idea genial cuando Misty me lo informó, el gimnasio es el lugar ideal para un evento así.

Aunque el moreno se encontraba sorprendido no hizo más que seguir a Diantha ingresando ambos al lugar siendo seguidos por los miembros del alto mando.

Hacía tiempo que no visitaba aquel lugar y los cambios se hacían notar a medida que se acercaba a las puertas que ocultaban el enorme campo de batalla.

-¿Ash?- El rubio parecía sorprendido, no se esperaba la llegada del chico.- ¿Qué haces aquí?

-¿Qué?- Ash no entendía porqué se lo preguntaba, ¿Acaso él no sabía que iría?

-Bienvenido señor Ketchum.- La voz de Misty los interrumpió, se encontraba del otro lado del campo junto al padre del rubio.- Le comenté al padre de Clemont sobre utilizar el campo de batalla contra ti en nuestra presentación y no se opuso.

-¿Cómo oponerme?- El hombre se encontraba emocionado.- Ver a dos leyendas pelear aquí probando nuestro nuevo campo es algo fantástico.

-Muchas gracias seños Meyer.- Misty observó al hombre que se alejaba con una reverencia.- Ahora.- Observó a Ash tomando una esfera de su bolsillo.- ¿Te parece si acabamos con esto de una vez?

-Por mí.- El moreno cerró sus ojos igual tomando una esfera agrandándola en su mano.- Oye Clemont.- Al ver al rubio pudo notar la preocupación en su mirada, la cual se encontraba fija en la puerta de entrada.- ¿Clemont?- No tenía un buen presentimiento.

-¿Qué?- El rubio al fin lo observó.

-¿Aceptarías ser el juez en este encuentro?- Fue Misty quien hizo la pregunta ante la preocupación de ambos.

-S-si si.- Rápidamente Clemont tomó su lugar en medio del campo de batalla.- ¡Será una batalla uno a uno sin límites de tiempo.- Observaba a ambos chicos liberando un hondo suspiro.- El Pokémon que logre quedar de pie será el ganador!- Ash ya se preparaba para dejar libre a su Pokémon ante la mirada de Misty dándole la afirmación para que él comenzara.- ¡Comiencen!

-¡Sal Charizard!- La esfera que se encontraba en su mano fue lanzada mostrando frente a él la imponente figura alada de color naranja de su Pokémon, el cual soltó un rugido que retumbó en el lugar con fuerza.

-Buena elección del muchacho.- Meyer sonreía.

-De acuerdo.- Misty abrió su mano dejando ver que el color de su esfera era completamente blanco.- ¡Hora de la prueba final!- Luego de lanzarla, la luz que se disipaba dejaba ver a un Pokémon que sorprendió a Ash.

-¿Misty está loca?- Meyer observaba al Pokémon elegido por la pelirroja.- Posee doble debilidad ante el Charizard de Ash.

-Quizás solo deberíamos ver que sucede.- La mirada seria de Diantha provocó el silencio entre los espectadores.

-¿Cómo?- La sorpresa de Ash era enorme, ¿Cómo podía ella tener a ese Pokémon?- No importa.- No dejaría que nada lo sorprendiera.- La ventaja está de nuestro lado.

-Yo no me confiaría tanto si fuera tú.- Misty lejos de inmutarse cruzó sus brazos mientras observaba como la tranquilidad de su Pokémon molestaba a Charizard.- Como lo esperaba.- Con su mano derecha acomodó su cabello.- La actitud de tu Pokémon muestra inestabilidad, deberías controlar eso.

-¡¿Qué?!- El que Misty le marcara eso lo molestó.- Charizard es muy fuerte, no necesitamos tus críticas.

-El que sea fuerte no implica que sea un Pokémon vencedor en batalla.- Descruzó sus brazos por completo observando fijamente a Ash.- Al contrario de marcar la victoria eso puede llevarlo a su perdida inmediata, deberías saber bien eso.

-Mejor preocúpate por tu Pokémon que yo lo haré por el mío, ¡Charizard, ala de acero!- Su Pokémon acató la orden rápidamente acercándose a su oponente.

-¡Esquívalo!- Misty movió su mano al tiempo que su Pokémon esquivaba el ataque.

-¡Ataque ala!- Charizard mostraba gran velocidad al moverse cambiando de ataque rápidamente.

-Scizor mantente así.- El Pokémon insecto color rojo asintió y se mantuvo esquivando cada ataque.

Charizard se detuvo frente a Ash al ver que cada uno de sus ataques era esquivado por su oponente sin mucha complicación.

-¿Cómo es posible que tengas un Pokémon como Scizor?- Ash se encontraba desconcertado, hasta donde sabía a Misty le aterraban los Pokémon insecto.

-Tú podrías haber conocido su historia desde un inicio.- Las palabras de Misty desconcertaron un poco más a Ash.- Aquel día iba a pedirte que me acompañaras a la isla Murcott en el archipiélago naranja, ahí fue donde tuve mi prueba final antes de convertirme en lo que soy ahora.

-¿Y fuiste sola a aquella isla llena de insectos?- Ash arqueó su ceja derecha, no podía creer eso.

-Claro que no.- Misty volvió a cruzar sus brazos.- Fui acompañada de mi mano derecha, quien me ayudó bastante ese día.

-¿Lillit?- Preguntó interrumpiendo.

-Gary.- Sentenció Misty sin mucho rodeo.- Ese día él fue.- Quiso continuar pero fue nuevamente interrumpida por el moreno, eso la molestaba.

-¡¿Gary?!- Ash se sobresaltó, ¿Había escuchado bien?

-Si, Gary.- Lo dicho por ella lejos de sorprender a Ash lo molestaba, sabía que aún existía cierta rivalidad entre ellos.- Gary se convirtió en el nuevo profesor Pokémon de la región suplantando al profesor Oak, ya que él fue uno de los primeros en enterarse de mi posición en la liga propuso ser el profesor ayudante y como su nivel de conocimiento en cuanto a investigación Pokémon se trata es muy alto, pues.- Movió sus hombros en despreocupación.- Terminó siendo mi mano derecha y quien me asesora, acompaña y ayuda a realizar cualquier cosa.

-¡¿Cómo puedes confiar en alguien como él?!- Ash se encontraba de verdad molesto, lo último que quería oír era que Gary y Misty eran tan cercanos.- Maldito Gary.- Mascullaba entre dientes lo suficientemente alto como para terminar de irritar a la pelirroja.

-¡Ya deja a Gary en paz!- Su grito llamó la atención del moreno.- Después de todo él no fue quien desapareció.- Aquello lo dejó perplejo.- ¡Ahora cierra tu boca y concéntrate en la historia de Scizor, ¿De acuerdo?!- Ante el movimiento afirmativo de Ash y las pequeñas risas de las mujeres en las gradas continuó.- Como venía diciendo.- Buscó a Ash con sus ojos entrecerrados y al verlo completamente mudo siguió.- El día de la prueba Gary llegó algo divertido a mi oficina.

~Flash Back~

-¡Tengo algo que hará que mueras!

Las puertas talladas de su oficina se abrieron dejando a la vista a un hombre de cabellos castaños con una amplia sonrisa.

-El hecho de verte aquí ya hace que quiera morirme.- Su vista no se despegaba de los papeles que tenía en sus manos.- Por si no lo has notado, estoy algo ocupada ahora Gary así que si no vas a decir a que vienes puedes retirarte, gracias.

-Auch.- El mencionado presionaba su pecho con ambas manos.- Tu frialdad va a congelarme un día de estos Misty.

-Sigo esperando Oak.

-Tengo el lugar donde debes realizar tu última prueba para la liga.- Se acercó a ella y movió una carpeta color café frente a la mirada sorprendida de la chica.

-¿Cómo?- Tomó la carpeta y la abrió quitando los papeles, en ellos se podían ver diferentes mapas y nombres.- ¿Islas naranja?- Levantó su vista hacía el chico sin comprender.

-Así es.- Gary asintió metiendo sus manos dentro de los bolsillos de su bata.- El presidente te espera en isla Valencia, más específicamente en el laboratorio de la profesora Ivy.

-¡Es genial!- Misty se levantó de su lugar emocionado.- Ya regreso.- Tomó presurosa su cartera y abrigo.- Creo que ya sé como sorprenderé a Ash.

-Suerte, por si me necesitas estaré analizando a los nuevos Pokémon.- Gary pasó por su lado regalándole una sonrisa.

-Nos vemos luego Gary.- Misty lo saludó saliendo de las instalaciones camino a casa de Ash.

En poco tiempo se encontraba frente a la casa de quien era su novio, sin dudarlo y abrazando las carpetas ingresó dentro de la casa del moreno.

-¡Ash!- Lo llamaba buscándolo con la mirada dentro de la sala.- Que raro, ¿Estará en el cuarto? Seguro duerme.- Rápidamente y con una amplia sonrisa dibujada en su rostro subió las escaleras en busca del moreno.- Oye, te…- Pero su voz murió de repente al ver el lugar vacío.- Estoy buscando, quizás.- Siguió por varios minutos más buscando al dueño de la casa pero no podía encontrarlo, no podía haber desaparecido así como así.- ¿Se habrá ido?- De pronto algo llamó su atención, al bajar por las escaleras pudo notar que sobre una pequeña mesa de rincón se encontraba una carta con su nombre.- ¿Para mí?- Tomó el sobre y lo abrió con ansías, quizás y era de Ash.

Como suponía, aquella carta era de él, su rostro poseía una sonrisa que poco a poco se iba borrando marcando una señal de fastidio en su mirada, lo que ahí leía no le gustaba y le parecía completamente estúpido.

"Querida Misty… Lamento el haberte dejado una carta pero la verdad no sé si hubiera querido verte…"

-¿Qué demonios le pasa?- Luego de esa pequeña pausa continuó leyendo.

"… Tuve que irme hoy temprano… A espera… No es de tu incumbencia… Si tú puedes tener secretos, yo igual, ¿No te parece?... En fin, si deseas esperarme a que regrese hazlo, sino pues, nos vemos Misty y que seas feliz con tu secreto."

-Es un…- La presión que ejercía sobre la hoja arrugada en su mano era tan grande que parecía que se cortaría la piel.- Demonios.- De un golpe seco dejó la hoja sobre la pequeña mesa moviéndola un poco, al casi tirar el pequeño velador pudo notar que prolijamente doblado no muy lejos de donde estaba el sobre se encontraba una tela que conocía muy bien.- Esto.- Las lágrimas no tardaron en empañar sus ojos provocando que se tornen completamente oscuros.

-¿Misty?

Al salir apresurada casi choca con la madre de Ash, quien llegaba de hacer las compras del día.

-Dígale a Ash.

-Misty, ¿Qué pasó?- Delia quiso acercarse pero Misty solo puso sus manos frente a ella sosteniendo la tela que sorprendió a la mujer.

-Sólo dígale que desde hoy ya no volverá a ver mi rostro.- Y sin esperar respuesta alguna se fue de allí, ni siquiera quería pensar en nada, solo quería irse y sabía a donde.

-¿Qué fue lo que hiciste hijo?- Delia solo pudo verla alejarse mientras negaba con su cabeza.

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-¡Oak!- Su grito asusto al mencionado provocando que la carpeta que llevaba en su mano caiga con brusquedad al suelo.

-Te digo.- Gary juntaba los papeles ante la mirada seria de Misty.- Un día vas a matarme mujer.

-Mientras sobrevivas hasta que acabe mi prueba está bien.- La pelirroja se dejó caer en la silla giratoria del castaño moviéndose de un lado a otro.

-No te fue bien con Ash, ¿Verdad?- Gary se dio cuenta que estaba en lo correcto cuando el movimiento de la silla se detuvo en seco.

-Ese idiota.- La silla comenzó a girar de nuevo.- Me iré a mi viaje ahora, solo quiero despejar mi mente de todo esto.

-El helicóptero espera órdenes.- Gary la observaba, no estaba concentrada para nada.- ¿Segura que puedes ir así?

-¡Por supuesto!- La silla seguía girando.

-Misty.

-Déjame en paz.- Frenó la silla de un movimiento seco tomando un pequeño vaso.- Con tu permiso.

-Amm, yo no…- Las palabras del castaño no llegaron a advertirle.- Tomaría eso.- Mientras el rascaba su nuca nervioso, ella escupía sin parar el liquido de color.

-¡¿Qué rayos era eso Gary?!- Observó el vaso y pudo ver el líquido pastoso color rosado.

-Es una medicina para los Pokémon tipo hada.- Gary se acercó y le quitó el vaso de un movimiento rápido.- Es dulce para los Pokémon pero agrio para el humano, si estuvieras bien.- Giró el vaso y lo puso frente al rostro de la chica.- Hubieras podido leer la enorme etiqueta que dice: "Medicina feérica, prueba dulce".- No tardó en dibujar una amplia sonrisa al ver como la pelirroja mascullaba unos cuantos improperios mientras presionaba sus puños.- ¡Ah también!- La movió un poco.- Quitaré estos dos.- Misty observaba como quitaba dos vasos mas grandes, uno con un líquido azul y el otro rojo.- El azul no tiene mucho sabor así que no sería problema pero el rojo.- Negaba ante la mirada expectante de la chica.- Si tomas éste.- Se lo mostró, en la etiqueta decía: "Medicina roja, el calor de un fuego intenso".- De seguro podrás ir a la par junto a tu Gyarados con su lanzallamas, ahí ya serían bien igualitos.

-¡Bueno ya!- Misty se encontraba sumamente molesta, casi destruía todo lo de la mesa a su lado a causa del puñetazo que soltó, Gary había estallado en risas.- Ya estuvo bueno, ¿No? Deja de reírte de mí.

-Solo acepta que no estás bien concentrada.- El castaño guardaba sus medicinas acomodando el pequeño desastre ocasionado por la chica.

-De acuerdo, de acuerdo.- La pelirroja había vuelto a caer girando en la silla.- Mi concentración es nula.

-En ese caso.- Gary guardó unos papeles, tomó una maleta y acercándose a Misty la llamó con un movimiento de su cabeza.- ¿Nos vamos?

-¿Qué?- Misty lo observaba sin comprender.

-Iré contigo a las Islas Naranja.- Guardó sus manos en los bolsillos de su bata.- Necesitas a alguien que te ayude a concentrarte un poco.

-Pero.- Miró hacía todos lados.- ¿Qué hay de tu trabajo?

-Bueno.- Se encogió de hombros.- Digamos que adelante tanto trabajo con mis medicinas que estaré un par de días libre.

-Oh vaya.- Lo observaba parpadeando consecutivamente.

-Entonces.- Le extendió su mano.- ¿Nos vamos cabeza de zanahoria?

-Vamos cerebro de Pidove.- Tomó la mano masculina para salir ambos de aquel lugar rumbo a conseguir su último empujón, aquel que la ayudaría a llegar muy alto.

El helicóptero personal los esperaba fuera de la empresa en una de las pistas de aterrizaje que poseía, ambos subieron y se acomodaron en sus lugares esperando el despegue.

El silencio por parte de Misty ponía un tanto nervioso a Gary, por lo general estaría gritando o en su defecto exigiéndole que le hablara sobre su próxima prueba, la observó, su mirada se encontraba perdida en el paisaje que mostraba el volar sobre la región, suspiró antes de hablar.

-Anímate, luego de esto podemos ir de viaje a alguna región.

-¿Qué caso tendría?- Ni siquiera lo observaba.

-Quizás cuando regresemos Ash esté más tranquilo, puede solo necesitar un tiempo.

-Lo llamaré luego de mi prueba y si eso no funciona.- Al fin lo observaba, estaba molesta.- Gary, nos iremos lo más lejos que podamos.

-De acuerdo.- Le asintió observando ahora él por la ventana.- Mira, estamos llegando.

No tardaron mucho en aterrizar, ahora Gary podía estar más calmado, al observar a la pelirroja vio que poseía una pequeña sonrisa, quizás esto si podía resultar.

-Por cierto.-Misty observaba a Gary mientras descendían.- No me has comentado si éste es nuestro destino final del viaje.

-Es claro que no.- Gary acomodaba su bata luego de haber estirado sus brazos.

-¿Y cuál es?- Se encontraba bastante intrigada, Gary solo sonrío sin poder responder nada, alguien ya había llegado a recibirlos.

-¡Misty querida!- Un hombre de edad un tanto avanzada los recibía con los brazos abiertos.

-Hola señor presidente.- La pelirroja se acercó a devolver el saludo.

-¡Ba!- El hombre cortó el saludo moviendo sus manos en un tono un tanto despreocupado.- Deja esa formalidad, ya te dije que puedes llamarme Charles.

-Demasiado informal señor, prefiero decirle señor Goodshow.- Misty observaba algo apenada al hombre.

-De acuerdo niña.- Charles aceptó sin problemas.- ¡Gary!

-Hola señor.- El mencionado estiró su mano saludando a Charles.

-Me alegro que hayas venido con Misty, temía que huyera en cuanto supiera lo que debía hacer.

-No creo que sea tan malo.- La despreocupación en las palabras de la chica provocó que ambos hombres se miraran dudosos

-Supongo que ninguno te dijo a donde debías ir, ¿Cierto?- La nueva voz llamó la atención del trío.

-¡Profesora Ivy!- Misty se acercó a ella.

-Hola Misty, tanto tiempo.- La saludó con un apretón de mano.

-Bastante.

-Tú debes ser Gary.- Extendió su mano hacía el castaño.

-Es un placer.- El mencionado devolvió el saludo.

-El placer es mío, Charles me habló mucho de ti, de ambos en realidad.

-Le pedí ayuda a la profesora para esta prueba.- Charles Goodshow se acercó a la profesora antes de mirar seriamente a la pelirroja.- Debo saber querida.- Hizo una pausa.- Que estas completamente segura de hacer esto.

-Desde luego.- Asintió Misty mientras Gary se ponía a su lado.

-¿Aunque tu prueba sea el internarte en isla Murcott?- La profesora la observaba intrigada.

-Claro que sí.- Volvió a asentir.

-Misty es tan valiente que podría enfrentar sola a todos los Pokémon insecto de esa isla.- La sonrisa del castaño parecía burlona.

-Por supuesto, yo…- Pero su voz había muerto.- ¿Insectos?- Su rostro empalideció.

-Si Misty, La isla Murcott es conocida como la isla insecto.- Charles la observaba.- Tu última prueba será allí.

-Isla, isla…- Observaba a todos con su rostro sumamente pálido, tanto que parecía un pequeño Litwick.- ¿Insecto?

-Es opcional.- Lo dicho por la profesora la sorprendió, ¿Opcional?- Si quieres puedes…

-¡No!- Una respuesta rotunda, movía su cabeza en forma negativa rápidamente.- ¡Lo haré!- Aquello sorprendió a todos, más no a Gary quien sonreía.- Los insectos a veces deben ser afrontados y eliminados como lo que son.- El castaño sabía a que iba todo eso.- Unas asquerosas criaturas.

-Ya ya, relájate pequeña Machamp.- El castaño la tomaba de sus hombros.- Sabemos que aplastarás a Ash cuando lo veas pero ahora hay que enfocarnos en la prueba.- Le daba pequeños golpecitos calmándola.

-Si.- Se relajó.- Tienes razón.- Soltó un hondo suspiro cerrando sus ojos ante la mirada de desconcierto del presidente y la profesora.- Ahora.- Los observó.- ¿Cuándo haremos la prueba?

-Cuanto antes.- El hombre de gran barba blanca los llamó caminando con dirección al laboratorio.- Solo debo comunicarme con uno de los investigadores de la profesora para que venga a recogernos al muelle de la isla.

Luego de haber utilizado un pequeño comunicador las cuatro personas se encontraban en el muelle a punto de subir al barco que estaba a punto de llegar.

Al encontrarse anclado el bote de porte mediano se mecía con las pequeñas olas que llegaban a la isla, la profesora se encontraba discutiendo con un joven de cabellos rubios el rumbo que tomarían mientras que el señor Goodshow se sentaba en una de las reposeras que allí había mirando el mar, Misty se encontraba un tanto nerviosa, el pensar en los Pokémon insectos provocaba que sus manos sudaran.

-Ya relájate.- Gary la codeó en señal de amistad.- Sé que lo harás bien.

-Eso espero.- Soltó un suspiro.- Eso espero.

-Ya verás que sí.- La empujó un poco y ambos subieron al bote justo antes que este zarpara.

-Bien muchacha.- La palabra fue tomada por Charles, el hombre de gran barba le extendía un mapa a Gary.- La isla está dividida por sectores.- Miró al chico.- Debes mostrarle el lugar al que debe ir cuando lleguemos a tierra, de seguro habrás oído hablar y conocerás el valle púrpura.

-Por supuesto, es el lugar más bello de la isla.- Gary sonrió.- Cualquier investigador lo conoce.

-¿Valle púrpura?- Misty los observaba a ambos.

-Ese lugar esta lleno de Pokémon coloridos, las mariposas Pokémon más bellas de la región.- La profesora Ivy le sonreía.

-Los diferentes polvos que liberan en batalla o cuando su estado de ánimo cambian son muy útiles a la hora de preparar medicinas y/o pigmentos naturales que ayudan a avivar los colores de algunas pinturas.- El hombre rubio que acompañaba a la profesora observaba el camino mientras hablaba.- Sin contar que el que viajen a recoger miel y polen de otras islas ayuda a que varías plantas silvestres, entre ellas flores que estaban desapareciendo, revivan dando alimento a diferentes Pokémon, no solo insectos.

-Eso es muy bonito.- Misty sonreía pérdida en su imaginación.- De seguro el lugar es muy colorido.

-Si bien en el lugar predominan los Butterfree.- Charles volvió a tomar la palabra.- También se han integrado diferentes Vivillion de diferentes motivos, lo que lo hace aún más bello.- Les mostró algunas fotos que encantaron a la pelirroja.- Tu prueba final será vigilar un día completo a nuestras pacificas mariposas, hay varios Metapod y Spewpa que se cree que evolucionarán con la luna esta noche.

-¿Solo debo vigilarlas?- Misty aún observaba las fotos, debía admitir que aunque fueran Pokémon insecto, eran muy bonitas.

-También debes tomar nota de cómo se comportan ante tu presencia y…- La profesora fue interrumpida.

-Capturar uno.- Lo dicho por Gary sorprendió a todos menos a Charles.- O sea.- Se apresuró a continuar.- Si bien su prueba es conocer más sobre los insectos, ¿No sería tarea cumplida que capture uno? Después de todo son Butterfree y Vivillion, son Pokémon tranquilos y no dan miedo.

Charles solo asintió ante el accionar de la pelirroja, sus ojos se encontraban abiertos como si fueran platos y su cuerpo se había crispado, observaba a Gary por sobre su hombro con una mirada que no le era muy difícil de descifrar al chico, sabía que si salía viva de la isla lo mataría pero valía la pena.

-Entonces está decidido.- El hombre de barba blanca golpeó los apoya brazos de la reposera con ambos puños.- Misty deberá salir con un nuevo Pokémon en su equipo.- La pelirroja observaba la isla que se aproximaba algo temerosa.- Y ese será un tipo Insecto.- Los demás asintieron con una sonrisa, la más amplia era la del castaño, el cual se acercó a la chica justo cuando el barco llegaba a su destino para que todos descendieran.

~Fin del Flash Back~

-Así que.- Misty se vio interrumpida esta vez por el rubio.- ¿Tu prueba final fue visitar la famosa isla insecto?

-Exacto.- La pelirroja le asintió.- Aunque al inicio me asustaba un poco pude hacerle frente a la prueba con la ayuda de Gary.- Podía ver como Ash fruncía la boca en una mueca de fastidio.- Lo raro fue lo que sucedió luego.- Misty siguió con su relato.

~Flash Back~

-Bueno Misty.- El castaño cerraba un cuadernillo a rayas guardando la pluma en el bolsillo de su bata.- Nuestro informe esta listo.- Giró a verla.- Podrás capturar uno en el camino de salida.- Caminó hacía un grupo de árboles.- Nos esperan al otro lado del camino.

-De acuerdo.- La pelirroja le asintió.- Quizás vea algún Butterfree en el camino.

Ambos caminaban por el sendero en completo silencio, el sonido de los Pokémon era suficiente para llenar el lugar, aún veían algunos Pokémon mariposa revoloteando por el lugar.

-Vaya.- Misty detuvo sus pasos observando entre los árboles, allí había un pequeño Butterfree de color rosado.- Que bonito.- Adelantó unos pasos hacía los arbustos cuando estos se movieron de forma violenta asustando no solo a la pequeña mariposa, sino también a la pelirroja que corrió unos cuantos pasos para luego detenerse y darse cuenta que estaba completamente sola.- Ay no.- El terror no tardó en invadir su rostro por completo, el sendero ya no se veía y tampoco veía más Pokémon.- ¡Gary!- Trató de llamar varias veces a su compañero hasta que un nuevo sonido logró exaltarla.- ¿Qué es eso?- Los arbustos que estaban detrás de ella comenzaron a sacudirse abruptamente provocando que varias hojas cayeran al suelo.- ¿Hay alguien ahí?- Quiso acercarse pero la aparición de varios Pokémon insectos color verde la asustaron tumbándola al suelo sumamente aterrada.

Los enormes Pokémon movían sus guadañas sumamente molestos cortando pequeños árboles y arbustos, no vieron a la chica que se encontraba escondida contra las raíces de uno de los árboles, lanzaban ataques combinados entre destellos color verde y plata, estuvieron varios minutos lanzando sus ataques entre gritos antes de desaparecer del lugar.

-Okey Misty.- Se hablaba levantándose lentamente apoyada en el enorme tronco.- Ya se fueron, puedes seguir el camino y…- Se detuvo abruptamente al notar que detrás de ella, del otro lado del árbol, una enorme sombra trataba de moverse torpemente.- No pierdas la calma.- Hizo un paso hacía atrás alejándose al tiempo que de un movimiento rápido aquella sombra se acercó a ella mostrando un enorme Pokémon rojo.- ¡Demonios!- Ayudada por el susto tomó una rama que se encontraba en el suelo haciéndole frente.- ¡No te tengo miedo insecto!- Aquella criatura adelantó un paso viendo a la chica.

Pero antes que esta reaccionara lo vio caer al suelo entre temblores intentando inútilmente ponerse en pie.

-¿Ah?- Observó al Pokémon bajando la rama.- ¿No puede levantarse?- Se acercó un poco siendo sorprendida por el movimiento rápido del Pokémon, había movido sus alas para, de un envión, ponerse de pie.- ¡No me asustas!- Volvió a levantar la rama pero de nuevo lo vio caer al suelo esta vez con más fuerza.- Está muy herido.- Abrazaba la rama frunciendo los labios meciéndose de un lado a otro mientras pensaba si acercarse o no.- De acuerdo.- Suspiró.- No te muevas.- Al fin había tirado la rama acercándose al Pokémon posando su mano derecha sobre su hombro.- ¿Cómo te hiciste eso?- Ayudada un poco por las pocas fuerzas que él aún tenía lo llevó junto al árbol que antes había usado de escondite.- Ya sé que Pokémon eres.- Vio como la observaba.- Un Scizor.- Le asintió.- Bueno, creo que solo deberías descansar, no tengo bayas ni nada con que ayudarte.- Bajó su mirada cuando el Pokémon le señaló al otro lado de los arbustos.- ¿Hay bayas allí que puedan ayudarte?- Volvió a asentirle.- Bueno, si puedes caminar un poco vamos.- Se levantó observando al Pokémon insecto que la veía fijamente.- Estarás bien luego, lo sé.- Le regaló una pequeña sonrisa que contagió a Scizor.

Caminando junto al Pokémon se la veía un tanto sorprendida, ella no solo se había acercado a un insecto, sino que también le había sonreído y le ayudaba, quizás no todos eran como ella se los imaginaba.

Caminaron unos minutos hasta que Misty vio los abundantes arbustos cubiertos de bayas, no dudó en acercarse donde había un grupo de Caterpie comiendo, tampoco dudó en pedirle ayuda a un Vivillion para llevar unas bayas.

-Creo que con esto bastará.- Se sentó frente al Pokémon viendo como tomaba las bayas con sus pinzas.- Conozco la historia de los Scyther y los Scizor.- El Pokémon la observó.- Los Scyther suelen alterarse con el color rojo y al evolucionar en lo que tú eres los vuelve tan agresivos que sus peleas son bastante intensas pero.- Hizo una pausa.- ¿Por qué no te fuiste del grupo al evolucionar? Y ¿Por qué parecía como que esos Scyther no querían solo quitarte del grupo?- El Pokémon volvió a observar las bayas para comer una de ellas con lentitud.- Deberías irte.- Observó la cabeza de Scizor.- Esa herida, podría haberte matado.

Observando a la chica el Pokémon vio como metía su mano dentro de uno de sus bolsillos sacando una tela, luego la vio levantarse para buscar entre los arbustos.

-Si algo aprendí de estar con Gary.- Scizor la observaba volver a su lugar, se podía ver que en sus manos llevaba unas pequeñas hojas y raíces.- Es que algunas pequeñas plantas sirven como remedios para las heridas más grandes.- Tomó un trozo de corteza y se quedo pensante golpeando su mentón.- Creo que falta algo.- Observó a todos lados y de golpe encontró lo que buscaba junto a su pie.- ¡Caterpie!- El llamado alertó a la pequeña criatura que la observó.- Necesito que pongas un poco de tu ceda sobre lo que haré, ¿Está bien?- El pequeño insecto le sonrió asintiendo y ella no pudo evitar sentir un escalofrío antes de comenzar a machacar las hojas y raíces.

Scizor la observaba intrigado, en pocos minutos aquellas hierbas se convirtieron en una pasta algo líquida que se colaba entre los dedos de la chica que la mezclaba mientras el pequeño insecto soltaba un poco de su seda. Le resultaba chistosa la cara de repugnancia que la chica intentaba disimular con una sonrisa y sus ojos cerrados mientras intentaba unir con sus manos el líquido verde y la seda blanca.

-Listo.- Misty limpiaba el sudor invisible de su frente con su antebrazo viendo como ahora tenía en la corteza una pasta de color verde muy claro.- Gracias Caterpie.- El Pokémon oruga le sonrió antes de subirse a un árbol junto a unos Vivillion y Butterfree que observaban la escena.- Ahora quédate quieto, ¿Si?- Scizor le asintió y ella se acercó dejando la tela sobre la pinza del Pokémon tomando la corteza con su mano izquierda para así comenzar a untar aquella pasta en la herida del Pokémon con su mano derecha.

Scizor cerró sus ojos ante aquel contacto, si bien la pasta se sentía fría el juraría que nunca había sentido algo tan cálido ni tan relajante, notó que Misty había acabado cuando su voz acompañada de una pequeña presión en su cabeza gracias a la tela lo sacaron de sus pensamientos, delante de él podía ver a la pelirroja con una sonrisa de satisfacción asintiendo.

Pero de pronto aquel ambiente de paz se vio interrumpido cuando, por encima de sus cabezas, se sintió una ráfaga que asustó a los pequeños insectos que observaban tranquilos desde los árboles.

-¿Qué fue eso?- La duda de Misty pronto se vio resuelta cuando un grupo de grandes Pokémon verdes salieron a su encuentro sumamente furiosos.- Ellos de nuevo.

-Sci, scizor.- El Pokémon color rojo le dio un pequeño empujón dándole a entender que debía irse de allí enseguida.

Misty le asintió y no dudó en salir corriendo cuando sintió como chocaban los ataques de los Pokémon con fuerza, solo pudo dar unos cuantos pasos antes de ver como uno de aquellos Scyther le cortaban el camino. Trató de correr hacía el lado contrario viendo como rápidamente un par más la habían arrinconado sin escapatoria contra uno de los enormes árboles.

-No.- El terror había invadido nuevamente su semblante provocando que, a causa del excesivo temblor de sus piernas, caiga arrodillada arrastrándose contra las raíces.

Misty podía ver como Scizor trataba de huir del ataque de uno de ellos, las afiladas garras de Scyther chocaban contra sus pinzas provocando enormes estruendos en el lugar.

-Debo hacer algo.- Quiso buscar en sus bolsillos alguna Pokébola pero solo encontró que llevaba la que iba a utilizar para su nuevo Pokémon.- Ay no.- De nuevo miró a Scizor.- ¡Scizor!- Logró llamar la atención del Pokémon.- ¡Debes aprovechar cuando bloqueas sus garras y atacar!- Le asintió y cuando volvió a bloquear a Scyther lo atacó dejándolo un tanto confundido.- ¡Eso!- Festejó al ver como ahora Scizor se defendía y atacaba sin problemas, lo cual comenzó a molestar a los demás que, con sus navajas, comenzaron a querer atacarla.- ¡Déjenme!- Misty consiguió meterse entre las raíces que la protegían de los ataques.

Scizor veía aquello preocupado, si alguna de las navajas lograba alcanzarla de seguro la lastimarían, golpeó al Scyther tirándolo al suelo para ir al rescate de Misty pero se vio bloqueado por un nuevo Pokémon que lo golpeó con fuerza al verlo distraído.

-¡Sigue peleando, yo estaré bien!- La pelirroja lo alentó aún escondida, Scizor le asintió y siguió atacando derrotando a un par de Scyther más.

Los Pokémon que rodeaban a la chica detuvieron sus ataques por unos minutos, Misty pensó que se habían rendido, cuanto se equivocaba. Tan rápido como se habían detenido comenzaron a lanzar esferas color verde brilloso contra el gran árbol haciendo que Misty deba salir de ahí antes de ser aplastada por el enorme tronco que caía.

Cuando la gran nube de polvo causada por la caída se disipó la pelirroja observó aterrada como uno de los Pokémon cargaba energía en su boca.

-Hiperrayo.- Susurró antes de cubrirse al ver como el Scyther liberaba toda la energía contra ella.

-¡Scizor!- El grito del Pokémon color rojo provocó que cerrara sus ojos con fuerza para luego de unos minutos abrirlos encontrándose de una pieza sana y salva.

-¿Pero qué?- Sin entender levantó su vista y ahí delante de ella se encontraba Scizor.- Tú me protegiste.- Se acercó a él para ver como su cuerpo brillaba bajo un color plateado que lo ayudó a repeler el ataque.- ¿Defensa férrea?- El Pokémon se observó sorprendido.- ¿Acabas de aprenderlo?- Le asintió.- Genial.

-¡Scyther!- El grito causado por el Pokémon color verde los puso en alerta.

-Cuidado.- Scizor le asintió, los Scyther se estaban reuniendo.- Mira.- Los señaló, el grupo de Pokémon preparaba un ataque conjunto de lo que parecía ser poder oculto.

-Sci.- Scizor la observó de reojo.

-¿Qué?- Misty al principio no le entendió pero al ver a los ojos al Pokémon asintió.- Comprendo.- Miró al frente.- ¡Scizor bloquea sus ataques!- Le ordenó ante el movimiento afirmativo del Pokémon.

Scizor había adelantado unos pasos abriendo sus alas dejando salir un alarido en forma de ondas color rojas que aturdieron al grupo de Scyther hiriéndolos.

-¡Zumbido, genial!- Festejó Misty al ver como los Pokémon salvajes caían de rodillas con sus navajas en sus cabezas.- ¡Acábalos!- Scizor rápidamente movió sus enormes pinzas dejando libre gran cantidad de ráfagas de viento que golpearon a los Scyther dejándolos fuera de combate provocando que huyeran.- ¡Eso es!- La pelirroja festejó abrazando al Pokémon insecto riendo, Scizor sonrió cerrando sus ojos mientras la abrazaba con una de sus pinzas.- Bueno.- Dijo separándose de él.- Debo irme antes que se haga tarde.

-Zor.- Scizor le señaló hacía la izquierda.- Sci, zor, ¡Scizor!

-¿Me ayudarás?- Lo vio asentir.- De acuerdo.- Le asintió ella.- Vamos.

-¿Scy?- Habían comenzado a caminar cuando el llamado de un Pokémon provocó que ambos se giraran a ver al nuevo Scyther que había aparecido.

-¡No lastimarás a Scizor!- Misty iba a adelantar unos pasos cuando Scizor se lo prohibió colocando su pinza frente a ella.- ¿Scizor?- Lo observó sin entender.

-¿Sci, Scizor?- El Pokémon color rojo parecía hablarle al otro que moviendo sus navajas nervioso bajaba su cabeza sin responder.- Scizor.- Movió su pinza negando.

-Scyther, scy.- El Pokémon color verde cerró sus ojos tratando de acercarse.

-¡Scizor!- Scizor se puso delante de Misty abriendo sus brazos sorprendiendo a Scyther.

Misty observaba sin decir nada.

-¿Scy? Scyth…- Scyther quiso acercarse pero Scizor le lanzó un ataque con su pinza deteniendo su camino.

-¡Scizor, sci, scizor!- Scizor sorprendió a Misty y al Pokémon al echar al último moviendo sus pinzas con notorio enojo.

-Ahora entiendo.- La pelirroja había decidido hablar una vez que el Pokémon verde se fuera.- Fue todo problema de amor, ¿Verdad?- Scizor no la miraba.- Yo también tuve problemas con el amor.- Acercando su mano acarició la zona de su cabeza donde llevaba la tela atada.- Vamos.

No tardaron mucho en encontrar el camino que Misty debía seguir, caminaban con dirección a la salida del bosque cuando la pelirroja se dio cuenta de que el Pokémon la seguía pero varios pasos mas atrasado, sin entender mucho que podía hacer por el optó por detener sus pasos observando el suelo, Scizor la imitó al notar que casi la choca si no era porque había decidido verla, ¿Le habría pasado algo y por eso se había detenido?

-Todo estará bien.- La vio girar mientras le sonreía.- Oye.- Scizor pudo ver que lo llamaba levantando su mano derecha.- ¿Qué dices?- El Pokémon se sorprendió al ver el objeto en su mano crecer.- ¿Compañeros?- Abrió sus ojos justo al momento que Scizor le sonreía asintiendo firmemente con un movimiento de su cabeza.

-.-.-.-.-.-.-.-.-

-¿Seguro que estará bien? Hace una hora que tú llegaste solo aquí.- Al final del camino un hombre un tanto mayor observaba la entrada al bosque un tanto preocupado, su entrecejo se encontraba fruncido y sus labios formaban una línea recta.

-Estoy seguro.- El hombre castaño a su lado mantenía su semblante sereno con sus manos escondidas dentro de los bolsillos de su bata.- Algo me dice que Misty esta apunto de aparecer.

-Espero sea cierto Gary.- La voz preocupada de la mujer de cabello oscuro lo sacó un poco de su aparente paz, quizás debía asumir que si, se encontraba un tanto preocupado.

-Okey.- Resignado soltó un suspiro.- Iré por ella.- Había adelantado unos pasos cuando, de uno de los costados del camino, un grupo de arbustos se movieron con fuerza.

-¡Cuidado!- Aunque la señal de alerta fue dada a tiempo no alcanzó para que el castaño se moviera de su lugar, quedando bajo el "ligero" peso de alguien más.- Ups lo siento.

-¡Misty!- Tanto la profesora Ivy como Charles se habían acercado a ella para ayudarla a levantarse dejando libre a Gary.- ¿Estás bien?

-Si.- Al estar nuevamente de pie se acercó a Gary.- Lo siento mucho de verdad.

-Tranquila.- El chico se sacudía su bata.- Después de todo no estás tan pesada como imagine.

-Ja ja.- Soltó una falsa risa.- Pero de verdad, lo siento, no mediamos nuestra rapidez al correr y…

-¿Nuestra?- Gary iba a preguntar algo más cuando un nuevo movimiento del arbusto llamó su atención, de ahí se había asomado un Pokémon bastante grande color rojo.- ¡Cuidado, es un Scizor!- Se había puesto delante de la chica tomando una Pokébola dejando libre a su Pokémon de fuego con apariencia de perro.- ¡Arcanine usa..!

-No Gary.- Misty se colgó de su brazo interrumpiéndolo.- Scizor es mi amigo.- Lo soltó dándole un empujón molesta poniéndose a un lado del Pokémon insecto.

-¿Amigo?- No creía lo que oía, ¿Misty amiga de un insecto?

-Bueno Misty.- El hombre mayor del grupo fue quien tomó la palabra.- No fue justamente lo que tenía en mente pero veo que has conseguido capturar un Pokémon del tipo insecto, felicidades.- Golpeó el suelo con su bastón en pose orgullosa.

-¿Quiere decir que pasé la prueba?- Su sorpresa aumentó al ver como el hombre asentía.- ¡Genial!- Dio un saltó de alegría.- ¡Logré pasar la prueba!- Se había colgado del enorme Pokémon sumamente feliz.- Mejor dicho.- Lo vio.- Lo logramos Scizor.- Ambos asintieron.

-Felicidades cabeza de zanahoria.- Gary se acercó y le golpeó el hombro con su puño cerrado, se encontraba feliz no solo por verla pasar la prueba, sino también por el logro conseguido junto a Scizor.

-Gracias cerebro de Pidove.- Ella le devolvió el golpe un tanto más fuerte ante la risa de los demás observando nuevamente a Scizor mientras pensaba que quizás ese sería el comienzo de una gran amistad.

~Fin del Flash Back~

-Y así fue como ahora tengo a Scizor.- El aparente silencio del gimnasio fue inundado por la voz de Misty marcando el final de su historia.- Luego de eso regresé a buscarte pero por lo poco que había entendido a tu madre no habías regresado.- Ahora observaba a Ash percatándose que no muy lejos de las gradas una nueva persona de había hecho presente.- A los pocos días apareciste en el gimnasio gritándome sin permitirme explicarte la posición en la que estaba, pensaba venir a Kalos contigo pero cuando me gritaste que ya no me amabas por ser una mentirosa lo decidí.- La expresión de tranquilidad que hasta ese momento llevaba el rostro de la pelirroja cambió a uno de molestia frunciendo el seño.- Decidí que desde ese día no significarías más que un simple idiota que se cruzó en mi camino y eso.- Señaló el pañuelo que su Pokémon llevaba en la cabeza, hasta ese momento el moreno no se había percatado que clase de tela era pero al verlo más fijamente lo notó.- Es lo que me lo recuerda siempre.

-Ese es el pañuelo que…- No pudo continuar a causa de la interrupción de Misty.

-Te había regalado ese pañuelo de forma significativa pero tú destruiste todo eso cuando lo dejaste sobre la mesa aquel día, el día en que comenzaste a alejarme para siempre.- Cerrando sus puños observó a su Pokémon seriamente.- ¡Llegó el momento Scizor!- Bajo el grito de poder de su Pokémon su mirada se notaba aún más amenazante y dolida, aquel dolor no pasó desapercibido para ninguno de los presentes.- ¡Hagamos que nuestra primera batalla sea impresionante!

-¿Primera batalla?- Ash sonrió de lado.- Lo más débil del mundo.- Amplió su sonrisa y estiró su brazo derecho.- ¡Acabemos con su poca confianza!- Sin darle tiempo a Clemont de reaccionar para dar por comenzada la batalla nuevamente, Charizard se había lanzado contra Scizor con sus alas pintadas de un color plata.- ¡Ala de acero!

La secuencia de movimientos se repetía como al inicio de la batalla, Charizard atacaba al tiempo que Scizor esquivaba mostrando su gran velocidad.

-Necesitarás más que eso.- Misty había visto como Ash comenzaba a ponerse nervioso al notar que ninguno de sus ataques daba en el blanco.- Vamos Ash.- Le sonreía.- Sé que puedes hacer más que eso gallina.

-¡Cola dragón!- La vista seria del moreno se encontraba clavada en el Pokémon color rojo de grandes pinzas, debía derrotarlo, después de todo debía ser el Pokémon más débil del mundo si solo se atajaba.

-¡Bloquéalo!- La orden de la pelirroja fue cumplida justo cuando la cola de Charizard caía sobre Scizor provocando una onda de energía en el lugar.- Muévete.- De un movimiento las pinzas de Scizor empujaron a Charizard poniéndose nuevamente frente a Misty.- Vamos Ash.- Susurró dibujando una media sonrisa.

-No puedes esquivar por siempre Misty.- La observaba seriamente cuando algo le hizo clic en su cabeza.- Ahora entiendo.- Pudo ver la confusión en el rostro de la chica.- Aún estás tan dolida que no te atreves a dañarme, ¿Cierto cariño?

-¿Qué?- Aquel tono sarcástico no le agradó nada, ¿Qué se creía?

-Si fueras lo suficientemente fuerte no permanecerías solo esquivando y.- Su sonrisa se amplió.- Podrías repeler eso.

Cuando Misty reaccionó Scizor se encontraba en el suelo sobándose su cabeza con una de sus tenazas, Charizard había logrado propinarle un primer golpe con sus alas.

-Demonios.- Presionaba sus puños, se estaba dejando llevar por las palabras de Ash y eso no era bueno.- ¿Es todo lo que puedes hacer? Es típico de ti, ¿Sabes?.- El moreno la observaba.- Atacar cuando sabes que no podrás ganar.

-¿Qué te hace creer eso?- Lo que vio a continuación había respondido a su pregunta, Charizard había sido golpeado varias veces por las fuertes pinzas de Scizor cayendo algo debilitado al suelo mostrando la potencia de su garra metal.- ¿Cómo?

-No deberías subestimarnos Ash.- La voz seca de Misty lo alertó.

-¡Cola dragón de nuevo!- Charizard se levantó volando a gran velocidad con su ataque listo.

-Muy lento.- Misty negaba con la cabeza.

No solo Ash se sorprendió al ver como Scizor saltó esquivando el golpe quedando sobre Charizard listo para soltar su rayo resplandor para, acto seguido, volver a mandar lejos al gran Pokémon alado con una nueva serie de golpes de sus garras, sino que los demás presentes, incluyendo a la persona que se encontraba parada a un lado de las gradas, dejaron salir una exclamación de sorpresa al ver al Pokémon de Ash casi derrotado.

-Esto se acabó.

-¡No lo harás!- La orden de Misty fue detenida con el movimiento rápido de Ash.- ¡Charizard!- Llamó a su Pokémon mostrando un aro color negro en su muñeca derecha.- ¡Mega evoluciona!- Un potente brillo envolvió al Pokémon color naranja dejando ver pocos segundos después como había cambiado gracias a la piedra que llevaba en su cuello. Aunque su color seguía siendo el mismo de antes su cuerpo había cambiado, su cola y alas habían crecido enormemente junto a los cuernos de su cabeza en forma de pinchos, parecía mucho más grande, más fuerte.

-Ya está Ash, ambos sabemos que eso no te ayudará.- Aunque el ambiente se había vuelto más pesado y caluroso gracias a la habilidad de Charizard, ni Misty ni Scizor parecían intimidados.

-¡Charizard es mucho más fuerte que tu Pokémon de juguete!- La sonrisa de Ash se amplió.- Ambos lo verán, ¡Cola dragón!- Charizard volaba a gran velocidad contra Scizor ante la mirada de Misty.

El Pokémon insecto esquivó el ataque quedando a un lado de Charizard.

-¡Ahora ataque ala!- Sin tiempo a esquivar Scizor se vio golpeado por las enormes alas del Pokémon de fuego cayendo al suelo aún ante la mirada de su entrenadora.- ¡Termínalo con sofoco!

Todos los que observaban la batalla se encontraban entre sorprendidos y preocupados.

-Si ese ataque golpea a Scizor.

-Estará acabado.- Meyer había completado la frase de Diantha preocupado, Scizor no se movía.

-Ay.- Misty solo soltó un suspiro antes de observar con seriedad a Ash.- ¡Mantente ahí!- El ataque llegó rápidamente golpeando a Scizor provocando una enorme cortina de humo.

-Gane.- Ash sonreía mientras Charizard se mantenía en vuelo esperando.

-Bueno Ash.- La voz de Misty lejos de sonar como la de quien felicita a alguien sonaba como una de tranquilidad.- Supongo que llegó nuestro turno.- Cuando la cortina de humo se disipó todos observaban sin poder creer aquello, Scizor se encontraba de pie esperando una nueva orden.- Si ya terminaste de desperdiciar energías, permite que aquella a la que llamaste mentirosa al insultar su capacidad de entrenamiento Pokémon te muestre lo que es una verdadera batalla rápida.- Scizor extendió sus alas preparándose.

-¡Sofoco!- Ash volvió a ordenar presionando su mandíbula.

-¡Viento aciago!- La orden volvió a sorprender a todos al ver como el ataque de Scizor no solo repelía el potente fuego de Charizard, sino que llegaba a golpearlo con fuerza provocando que trastabillara un poco.- ¡Zumbido!- Un segundo ataque llegó a Charizard no solo golpeándolo sino que lo dejó sumamente confundido mientras tomaba su cabeza.- ¡Scizor!- Su Pokémon la observó sorprendido.- ¡Acábalo de una vez!- La orden fue acatada por su Pokémon, que a gran velocidad y esquivando los ataques fallidos de su oponente, le propinó varios golpes con su garra metal antes de lanzar su último golpe dejándolo completamente fuera de combate ante la mirada de sorpresa de todos.

-¿Cómo?- Ash no podía creerlo, no quería creerlo, Misty le había ganado y no solo en su gran desventaja, sino que con un insecto y en su primera batalla.- No puede ser.- Se dejó caer de rodillas observando el suelo pensante.

-Acabó Ash.- Lo observó y suspiró antes de continuar.- Sé lo que quieres saber y te lo diré, al usar sofoco te arriesgaste a bajar estadísticas de Charizard, por ende, lo dejaste bastante más débil ante Scizor que al usar viento aciago aumentó las suyas.- Acercó unos pasos hacía ellos.- Luego al usar zumbido provoqué el mismo resultado que con Scyther, Charizard quedó confundido y a merced de la garra metal de Scizor, sin posibilidad de defenderse ante la confusión y gracias a tu falta de control emocional calló sin problemas.

Ash se encontraba preocupado, ¿Qué haría ahora?

-Sabes.- La voz de Misty volvió a llamar su atención.- Gracias a esto debería en este momento hasta sacarte tus Pokémon.- Vio como la observaba entre sorprendido y asustado.- Pero prefiero que te quedes ahí, que sigas arrodillado sobre el campo donde por primera vez en este tiempo puedes ver como la realidad te golpea el rostro.- Suspiró con una pequeña sonrisa antes de continuar.- Aunque ya te haya golpeado antes gracias a la mentira que tanto has tratado de esconder teniendo la verdad frente a tus ojos.- En ese momento no solo sus ojos se encontraron con los de aquella chica, sino que también lo hicieron los de Ash, quien quedó sumamente sorprendido.

-Serena.- Susurró presionando la tierra bajo sus manos con fuerza.

-Para mí siempre serás un pequeño árbol en mi camino que quitaré sin problemas de un solo corte, deberías hacer lo mismo.- Sabiendo que había conseguido molestar a Ash se giró solo un poco sobre su cuerpo observando las gradas.- Estaremos en contacto Diantha, espero me mantenga al tanto del avance, desarrollo y conclusión del proyecto.-Ante el movimiento de afirmación de la mencionada pasó caminando por al lado del moreno cortando la conexión que sus ojos tenían sobre Serena logrando la molestia del chico pensando que por ahora solo quería irse de allí.

-¡Espero recuerde acudir a la boda mañana en la tarde Misty, la estaré esperando!- Había comenzado a caminar hacía la salida cuando la voz de Serena la hizo frenar en seco.

Sin siquiera girarse a ver a nadie la pelirroja presionó sus puños levantando su mentón para volver a caminar saliendo del lugar cerrando la puerta de un golpe seco que retumbó dentro del gimnasio.

-Creí que estarías con Shauna.- Ash solo les dedicó una mirada rápida a Serena y Clemont preocupando al rubio antes de meter a Charizard en su Pokébola para guardarla en uno de sus bolsillos y levantarse limpiando un poco el polvo de sus rodillas dirigiéndose a la salida sumamente molesto.

-Ash.- Serena estiró su brazo para tocarlo cuando paso por un lado de ella pero se sorprendió cuando éste detuvo sus pasos de golpe.

-Nos veremos mañana a primera hora en la oficina Diantha.- El moreno observó de reojo a la mujer antes de volver a caminar luego que le asintiera con un movimiento de cabeza.

Sin mucho más que decir Ash caminó con dirección a la salida cerrando las puertas imitando a Misty, no quería escuchar a nadie, ni ver a nadie, solamente se iría a cualquier lugar que no sea su casa a pensar.

-Oh.- Serena soltó un suspiro antes de dejar caer sus hombros con pesar para comenzar a seguir a su prometido, estaba llegando a la puerta cuando decidió mirar hacía atrás chocándose con los ojos del rubio, aquellos ojos que, al igual que los suyos, soltaban un doloroso "Lo siento".

Volvió a observar la puerta abriéndola con suavidad para desaparecer tras esta al cerrarla, dejando un ambiente no muy agradable en el lugar.