Capitulo 3°: "ya aprenderás a caminar"

Después de salir del trabajo Milk compró alimentos y subió a la nube voladora para volver a su casa. Se encontraba feliz, muy feliz de que no perdió su trabajo y porque la enviaron a casa, como necesitaba eso, quería pasar tiempo con sus hijos, sabia que ellos la necesitaban, especialmente el pequeño Goten solo tenia 2 años y Gohan debe cuidar de él cada vez que ella trabaja, no es justo para un niño de 14 años. Al llegar ella baja de la nube y entra a la casa.

-¡Gohan, Goten ya estoy aquí!- Anunció la madre.

-¿Mamá?¿que haces aquí tan temprano?- Apareció por la cocina el hijo mayor.

Milk quedó paralizada al ver aquella escena, de Gohan cargando a su pequeño hermanito tratando de darle su biberón. definitivamente su corazón se rompió, no podía creer como su hijo de tan solo 14 tenga que estar haciendo el trabajo de una madre, no podía aceptarlo.

-Ohh! hijo déjame cuidar de Goten ahora, debes estar exhausto, ve a descansar.-dijo Milk.

-Como digas mamá, solo dime ¿Que pasó en el trabajo que viniste temprano?- preguntó intrigado mientras le entregaba su hermano menor a los brazos de la madre.

-No es nada, me caí y el gerente me envió a casa a descansar, es un hombre muy gentil.- dijo pensando en esos ojos verdes que la cautivaron.

-¿Te caíste?¿Estas bien?.

-Si Gohan estoy bien, no te preocupes, recuerda que tu madre es una luchadora, no me lastimaría así de fácil, solo que aproveché la oportunidad de poder volver temprano y traer comida.-Dijo señalando las bolsas de alimentos que estaban sobre la mesa.

-¿segura?¿no necesitas nada?- pregunto Gohan.

-No estoy bien, ahora ve a descansar o a estudiar, luego te llamo para cenar.- Concluyó su madre.

-Esta bien mamá.- se retiró Gohan.

Milk se quedó pensativa, no podía sacar de su mente el rostro de Natsu, no entendía porque le pasaba eso aunque debía admitir que no le desagradaba, recordar esa voz tan varonil le sacaba una sonrisa, dudaba si debería aceptar su invitación a cenar. Luego sus pensamientos fueron detenidos cuando sintió que algo se movía en sus brazos, miro hacia abajo para encontrarse con su hijo menor, quedó en seco cuando vió su mirada.-Ohh dios, es igual a él.- Pensó Milk. En la cara del bebe vio a su esposo y recordó que era una mujer casada y no podía salir con otro hombre.

-Ohh por Dios ¿que me pasa?¿por que pienso en Natsu?- Dijo indignada, no lo creía ¿Acaso Natsu había logrado que se olvidara que estaba casada con Goku? - ¡No, yo amo a Goku y nadie me hará cambiar de opinión!- Se dijo a si misma mientras se aferraba con fuerza a su bebe.

La joven mujer salio con su hijo y se adentró al bosque, llegaron al lago donde Goku y Gohan solían pescar, se sentó a presenciar como el sol se escondía tras las montañas y se puso a juguetear con Goten, le hacia cosquillas y caras raras para divertirlo. Intentó que pudiera dar sus primeros pasos pero no lo logro, era la primera vez que practicaba.

-Ya aprenderás a caminar, solo hace falta mas practica mi pequeño Goten y luego te enseñaré a luchar para que seas tan fuerte como tu padre.-Dijo mientras lo arrullaba en sus brazos.- Se que estará orgulloso de ti... si es que algún día se entera de que eres su hijo, si no sabe lo mucho que lo necesitamos, mucho menos sabrá que fue padre...- dijo una muy dolida madre. Milk vio que la noche se anunciaba y decidió volver para preparar la cena y pasar un tiempo con Gohan.

Al día siguiente Milk despierta temprano desayuna junto con sus hijos y parte al trabajo, estaba ansiosa y no sabia por qué, por dentro sabia que era por Natsu quería verlo, lo necesitaba, no podía dejar de pensar en él. Al rato estaba en el negocio preparándose para trabajar.

-¡Hola Milk!- anunció su aparición su compañera de trabajo.

-Hola Midori.- dijo Milk

-Oye, me dijeron sobre tu caída de ayer ¿Estás bien?

- Si estoy bien por suerte el gerente me envió a casa, fue muy amable conmigo.- Comento la chica sin presenciar que alguien estaba detrás de ella.

-¿Come te va preciosa?- Le dijo al oído de la pelinegra, provocando que diera un salto y girara para su reencuentro.

-¡Natsu!- dijo emocionada- Pe...perdón, buenos días señor gerente...- agregó avergonzada -¡Que estúpida! ¿Como vas a gritar su nombre así? ¡Que tonta soy!- Pensó.

-No me molesta que me llames por mi nombre , es mas me agrada cómo lo pronuncias.- Le guiña un ojo, éste movimiento volvía loca a Milk le gustaba esa mirada picara.- ¿Y..? ¿Que tal el golpe?¿Está mejor?-preguntó.

-Si estoy mucho mejor, gracias.- le sonríe Milk.

-No hay de qué, si no les molesta señoritas me retiro, debo hacer algunos tramites, pero estaré cerca por si alguien se resbala y cae.- dijo en tono divertido mirando a la mujer que estaba enfrente.

Milk solo pudo reaccionar bajando la cabeza y mirar al suelo avergonzada recordando su torpeza del día anterior. Luego de un rato vio hacia delante para encontrare con que el gerente ya no estaba solo se encontraba su amiga que la miraba con intriga.

-¿Que fue eso Milk?¿Acaso el gerente estaba coqueteando contigo?- preguntó la chica.

-Hay que cosas dices Midori...- dijo Milk llevándose sus manos a los costados de su rostro ocultando su rubor.

-Valla Milk que atrevida eres -Ríe- La verdad te felicito el gerente es muy apuesto y tan atento, se nota que le gustas- dijo Midori dándole pequeños golpes en el brazo con su codo.

-¿De verdad crees eso? EMMM...- Balbuceó- ¿Y eso que importa?- dijo tratando de ocultar su reciente emoción.

-¡Vamos Milk! No quieras ocultármelo, ese hombre te vuelve loca, y se lo dejaste bien claro cuando gritaste su nombre- agregó riendo.

-¡AHY POR DIOS! tienes razón que tonta fui, cómo pude haber gritado su nombre así, ahora debe pensar que soy una mujer tonta y vulgar- dijo tapándose la cara de la vergüenza.

-Yo no creo que piense eso, sino no estaría mirándote con esa cara en este momento- dijo Midori mientras señalaba disimuladamente a un hombre que se encontraba observándolas a unos cuantos metros de ellas.

Milk se dio vuelta y vio como Natsu la miraba perdidamente, su cara reflejaba ingenuidad como si estuviera perdido en una fantasía. La joven solo se limitó a dedicarle un breve y tímido saludo con la mano que lo hizo reaccionar, el gerente despertó de sus pensamientos y escondió su cara ruborizada detrás de unos papeles de negocios que tenia en sus manos y se retiró, ésto hizo que las compañeras de trabajo largaran una risa que solo podían ser escuchadas por ellas mismas. El transcurso del día fue normal varias veces Milk y Natsu intercambiaron algunas que otras miradas.