Capitulo 5°: "Gracias por esta noche"

Milk se encontraba en su habitación llevaba mas de 20 minutos dando vueltas frente al espejo observando detalladamente como lucía con su nuevo vestido, estaba sorprendida de lo joven y esplendida que estaba, pensaba recogerse el cabello pero decidió cambiar las cosas, dejo caer su largo pelo color azabache que le llegaba hasta la cintura, su flequillo y dos mechones que tenia alrededor de su rostro.

Al instante la morena sintió una bocina proveniente de afuera de la casa, tomó a Goten en brazos y bajó enseguida.

-Buenas noches Natsu...- dijo Milk contemplando la elegancia de su compañero.

-Buenas... noches... Milk.- dijo con la voz entrecortada, el hombre quedó paralizado al ver tanta belleza, la mujer frente a sus ojos resaltaba mas que cualquier estrella de la noche. - Estás hermosa Milk, tu eres verdaderamente hermosa.- agregó.

- Gracias Natsu...- dijo ocultando su rubor.- Tu también estás muy guapo.

- Me alegro que te guste, compré éste traje para una noche tan especial como ésta.

-¿Qué tiene de especial?- preguntó la chica.

- Porque tendré la compañía de la mujer perfecta.- alagó.

Milk no estaba acostumbrada a esta clase de tratos, Goku nunca le había dicho cosas tan bellas, no sabía que contestar por lo tanto solo optó por bajar la mirada. Natsu podía ver la respuesta en su rosto, las mejillas coloradas la delataban, adoraba esa reacción por parte de ella.

-¿Qué te parece si subimos al auto? no quiero perder la reservación.- dijo mientras le abría la puerta del convertible negro.

-Me parece bien.- contestó Milk.

En el viaje predominó el silencio incomodo ninguno sabia que hablar, al llegar los esperaban la puerta para darles una mesa.

-Buenas noches messieur .- dijo un hostess - ¿Tiene reservación para esta noche?

-Si, mesa para dos y un menor.

-Su nombre, por favor.- pidió.

-Natsu Kymura.- contestó.

-Por aquí messieur.- el camarero los llevó a una mesa con vista al la ciudad nocturna.

-Vaya... éste lugar es hermoso.- dijo Milk contemplando el lugar.

- Que bueno que sea de tu agrado y al parecer al pequeño Goten también le agrada.- dijo observando como Goten aplaudía y reía.

- Si tienes razón, al parecer le agrada este lugar... y también le agradas tú.- agrego Milk.

Natsu se sorprendió ante el comentario de la morena y ella pudo notar como el rostro del hombre iba tomando un color rojo carmín, al ver ésto no pudo contenerse en largar una risita casi audible que hizo que el hombre se pusiera mas nervioso de lo que estaba.

- Eso... eso es bueno.- dijo nervioso.

El resto de la cena fue tranquila hablaban de ellos Milk solo hablaba de sus hijos no quería mencionar mucho a Goku, y Natsu hablaba de su trabajo no solo era gerente de uno de los mejores supermercados del país sino que también era un gran empresario. Al terminar de cenar la joven pareja se encontraba caminando por la costa.

- Perdón que pregunte, pero ¿De qué murió tu marido?- preguntó Natsu.

- Bueno, el murió...- dudo - No puedo decirle que estoy casada con el hombre que luchó contra Cell haría un escándalo.-pensó- Murió de una enfermedad del corazón.-concluyó Milk.

-Ohh.. ¿Hace cuanto?

-Hace 3 años, 9 meses después nació Goten.- dijo la chica.

-Entonces tu esposo no conoció a su segundo hijo ¿verdad?- preguntó.

-Su nombre era Goku... y si, él no lo conoció, tampoco supo que yo estaba embarazada.-habló mientras abrazaba a su bebe.

-Lo siento mucho.-dijo Natsu.

-Esta bien, debe estar bien donde esta ahora, mucho mejor de lo que estaría si estuviera con vida.- dijo la morena.

-¿Por qué dices eso?- preguntó el hombre confundido.

- Porque el nunca estaba en casa, se iba todos los días con Gohan y me dejaba sola.

-¿A donde se iban ellos?

- A entrenar, él era un gran luchador, amaba luchar como a mi, pero yo tuve que abandonar las artes marciales cuando nació Gohan y tomar nuevas responsabilidades... pero él no, el hombre siguió con sus artes marciales cada día de su vida, nunca trabajo, nunca se tomó la molestia de quedarse en la casa a ayudarme o para cuidar de Gohan cuando era un bebe, yo sola mantuve la casa y siempre lo será.- dijo muy indignada la mujer.

-¿Estás bromeando conmigo, verdad? ¿Cómo es que ese hombre nunca hizo nada mantener a su familia? ¿Qué es lo que hizo para que te casaras con él, acaso te obligó?- preguntó enojado.

-No, no, no, él no hizo nada, fui yo la tonta que lo obligó a casarse conmigo.

-¿Por qué?.- dijo confundido.

- Cuando eramos niños le hice prometerme que nos casaríamos, pero él no sabia lo que significaba un matrimonio, después de años lo busqué para regañarle por no haber aparecido, por lo tanto decidió cumplir su promesa y casarse conmigo.- Natsu la miraba extrañado no creía lo que la mujer le estaba diciendo.- si hubiera sabido que el nunca me demostraría interés por nuestro matrimonio o por nuestra familia nunca me hubiera casado con él.

- Milk...- dijo Natsu despacio.

-¡Que tonta fui! ¡Él nunca me amó como yo a él! ¡Nunca debí haber hecho que se casara conmigo, debí dejar que sea un hombre libre y que se casara con quien quisiera!- interrumpió Milk mientras se aferraba con fuerza a Boten al borde de las lagrimas.

-¡Basta Milk no digas eso! él de seguro te amó.- dijo abrasándola y limpiándole una lagrima que se había escapado de los ojos de Milk, por un momento Natsu se perdió en los ojos negros que brillaban como las estrellas en ellos pudo ver como la mujer le pedía a gritos consuelo.- Cualquier hombre desearía casarse contigo.

- Quién podría querer a una mujer tan llorona.- dijo mientras se dejaba abrazar con ternura, la morena necesitaba cariño, el tipo de cariño que su esposo casi nunca le proporcionó.

- No eres una llorona, es porque pasaste momentos difíciles, eres una madre viuda que da todo lo que puede para el bienestar de sus hijos, después de todo el dolor que viviste aún sigues de pie, eres una mujer admirable Milk.- dijo el hombre con vos firme y decidida.

Milk solo se limitó a mirarlo detenidamente reflexionando cada palabra que le había dicho, se dio cuenta lo mucho que el hombre la apreciaba, nadie le había dado tanta confianza para si misma, él sin conocerla lo suficiente la ayudo más de lo necesario, la joven sintió como Natsu tomaba un gran lugar en su corazón, sentía confianza hacia él, se sentía segura a su lado. Ésta vez fue ella quien decidió actuar, se acomodó en los brazos del hombre y lo besó dulcemente, Natsu correspondió sin dudarlo, quiso hacer mas intenso el beso y a traerla mas a su cuerpo pero la morena tenia a Goten en sus brazos por lo tanto se conformó con un beso dulce pero sin pasión. Se separaron cuando sintieron la risa de un niño que provenía de entre medio de ellos, Goten los observaba riendo y aplaudiendo mostrándole felicidad seguido de un bostezo. La pareja se miró por un largo tiempo.

- Gracias por esta noche.- Dijo Milk mientras tomaba un poco de distancia.

- Gracias a ti preciosa, hiciste de ésta noche la mejor de mi vida.- Agregó Natsu.

Milk miró la costa y sintió un escalofrió.

-¿Tienes frío? Ten...- Tomó su saco y lo colocó en los hombros de ella.

- Gracias, pero creo que es hora de irnos ya es muy tarde y Goten tiene sueño.

- Como digas preciosa.- dijo mientras empezaban a caminar en dirección al auto.

En unos cuantos minutos se encontraban afuera de la casa de Milk.

- Espero que aceptes salir conmigo en otra ocasión.- dijo Natsu.

- Me encantaría.- dijo la morena.

- Adiós Milk, te veré el lunes, adiós Goten.- dijo mientras le daba un beso en la frente al niño que se encontraba dormido en los brazos de su madre, luego se besó la pareja, por un largo rato permanecieron abrazados.

- Adiós Natsu, gracias por todo.- dijo Milk.

La chica miró como el hombre se subía el auto y se marchaba, ella se quedó un rato parada pensando en lo que le dijo Natsu, el hombre le había dicho al oído mientras la abrazaba y la besaba "te amo Milk".

-Te amo Natsu...- susurro lentamente, luego se metió a su casa.