Capitulo N° 13: "Que hable ahora o que calle para siempre..."
" Los pájaros entonaban sus melodías, la brisa de la primavera agitaba suavemente los arboles tomando posesión sobre las flores que viajaban con el viento hasta caer en el altar, donde un apuesto joven de cabellos dorados y ojos cual esmeralda esperaba de blanco frente a la multitud, a la bella mujer de cabellos color azabache y ojos del mismo color que se acercaba lentamente al compás de la canción que acompañaba su entrada. Mientras la pareja de blanco, que acaparaba la atención de la gente, escuchaba al hombre que uniría sus vidas frente a todos, para toda la eternidad en espera de poder enunciar las palabras de aceptación, un resplandor cegador iluminó el lugar donde se encontraban todos los espectadores de cierta boda, un viento de tormenta azotó con fuerza y desde el cielo una bola de fuego caía a toda velocidad hasta quedar suspendida sobre la pareja que se mantenía abrazada por el temor. Los ojos de la chica se humedecieron al presenciar como una figura familiar de cabellos puntiagudos se formaba frente a ella. Un hombre de cabellos alborotados que en su rostro se formaba un gesto de furia y enojo, en sus manos dos esferas de energía se formaron con la intención de ser arrojadas contra la pareja que era consumida por el miedo. La joven se paró con la intención de hablarle al hombre que quería acabar con su vida, pero solo pudo decir una cosa antes de ser consumida por la esfera de energía que se le fue arrojada. -¡NO GOKU, NO LO HAGAS...!"
-¡NO GOKU, NO... NOO!
- ¡Milk, Milk despierta!- le gritó la chica de pelos azules.
- ¡QUE!¡QUE PASÓ! - despertó la morena con los ojos llorosos.
-¿Otra vez ese sueño?- preguntó.
- Si, pero ésta vez fue distinto.
- Bueno ya tendrás tiempo de pensar en eso... Ahora debes prepararte.- dijo emocionada la chica mientras levantaba con sus manos un bello vestido blanco.
- Si tienes razón Bulma, me voy a casar en 2 horas.- dijo la mujer mientras se secaba las lagrimas.
- Bueno la ducha ya esta lista, báñate y luego que empiece la fiesta.- dijo divertida Bulma.
Una hora y media después en su habitación estaba una hermosa mujer de blanco, su vestido era simple pero elegante con su escote princesa y ajustado al cuerpo hasta la cadera que luego caía hasta el piso con una cola larga pero no tan exagerada, su cabellos ondulados hasta la cintura y un velo sobre su rosto, estaba simplemente bella.
- Milk estas hermosa.- dijo la chica de pelos azules a punto de llorar de la emoción.
- Gracias Bulma, sin ti hubiera sido un desastre.
- No hay de que, siempre estaré para ti amiga...- contestó.
- Bueno es la hora de la verdad.- habló decidida.
En el patio de la casa todo estaba listo, el lugar estaba ambientado para la boda, parecía de un cuento de hadas, con flores y todo lo demás, un bello atardecer le daba el toque mágico. Ya estaban presentes todos Los guerreros z, hasta el gruñón de Vegeta, Gohan no podía esperar a ver a Milk, el niño estaba muy contento por el compromiso de su Madre, hacia mucho que no era feliz y si casarse con Natsu cambiaría a su madre, también lo cambiaría a él. Todos tomaron asiento, era hora de comenzar con la boda, Natsu estaba en el altar vestido con su esmoquin blanco, 18 y Bulma sintieron una gran envida de Milk, Natsu era un hombre muy apuesto, ésto ocasionó los celos de Krilin y Vegeta. Al instante los presentes miraron hacia atrás para encontrarse con la anfitriona del lugar, Los guerreros quedaron paralizados la Mujer ante sus ojos los había dejado boquiabierta, pero el mas impactado fue Natsu todo le parecía un sueño, un sueño que se hacia realidad, estaba por contraer matrimonio con la mujer perfecta para él.
Milk caminó sobre la alfombra hacia el altar, pasando entre los invitados que la observaban perdidos en su esplendor. La novia se acercaba despacio al compás de la canción matrimonial, tenía miedo, su reciente sueño la estaba atormentando, sentía que se desvanecería en cualquier momento, pero continuó su camino hasta llegar a su destino, Natsu se dio cuenta de sus nervios y la tomo de la mano para brindarle tranquilidad, ella como respuesta le sonrió.
La chica ignoraba por completo las palabras del sacerdote, no podía evitar mirar hacia todos lados por miedo a que Goku aparezca a arruinar la boda, y por un instante la chica a lo lejos pudo ver la imagen de un hombre de cabellos negros y su esposa jugando junto a su pequeño niño con cola de 4 años, no pudo evitar soltar unas lagrimas ante un recuerdo tan especial para la chica. Sintió derepente una culpa demasiado grande, sus deseos de casarse con Natsu comenzaron a desaparecer y peor fue cuando ese recuerdo se desvaneció quedando la figura del hombre que la miraba con desprecio y le decía con frialdad: "Como pudiste Milk..." luego esa imagen desapareció...
- No Goku, no te vallas.- susurraba entre lagrimas, luego algo la saco de sus pensamientos.
- Y tu Milk... ¿aceptas a Natsu como esposo, en la salud y la enfermedad hasta que la muerte los separe?- preguntó el sacerdote.
- Yo...- dudo por un instante, acaparando la atención de todos los presentes.- Yo... si acepto.- concluyó Milk.
- Muy bien, si hay alguien que se opone a éste matrimonio, que hable ahora o que calle para siempre...- dijo el Sacerdote. Milk en lo mas profundo de su corazón deseaba que Goku viniera del otro mundo y se opusiera a la boda, pero como se lo esperaba, nada sucedió, destruyendo toda esperanza de amor que pudo haber tenido Milk en algún momento.- Ahora los declaro marido y mujer, novio puede besar a la novia.- Natsu quitó el velo de la cara de su esposa y se sorprendió al ver a la chica con lagrimas en sus ojos. Milk sonrió con tal de que todos piensen que su llanto era por la felicidad de su boda. La pareja se besó y luego comenzó la celebración.
Todo el mundo celebró y felicitó a la pareja recién casada, fue una noche de risas y regocijos, Milk poco a poco fue olvidando su pesadilla de la tarde, ya que entendió que si Goku de verdad la amaba hubiera sabido que se estaba por casar y lo hubiese impedido, esto rompió el corazón de la chica, pero no tenía porque enojarse ni llorar, ya no había motivo, Hoy la mujer rompió su luto, ahora es la señora Ox Milk de Kymura, no mas el apellido Son, nunca mas...
Después de la celebración Milk y Natsu se despidieron de los niños.
- Pórtate bien Gohan y realiza todas tus tareas.- Dijo Milk a su hijo mayor.
- Si mama.- contestó.
- Bulma gracias por cuidar de mis hijos mientras no estamos.- le habló a su amiga.
- Claro que si Milk, no te preocupes.- contestó la peliazul.
- has hecho mucho por mi, te lo agradezco con todo el corazón.- Abrazó a su amiga.
- Estaré para cuando lo necesites.- se acercó a su oído y le susurró.- Es pero que se diviertan haciendo bebes.
- Que atrevida eres Bulma.- ambas mujeres rieron. La morena abrazó por largo rato a su bebe y luego se lo entregó a su amiga.
- Cuida a tu hermano, campeón.- Le dijo Natsu a Gohan.
- Claro que si...- Gohan abrazó inesperadamente a su padrastro, Natsu correspondió sin dudarlo, a todos los presentes le enterneció mucho esa escena. El hombre le dio un beso en la frente a Goten y se subió al convertible junto a su esposa. Se despidieron de todos y se marcharon a su luna de miel.
- Que bello es París.- dijo Milk mientras veía la famosa ciudad del amor desde la ventana del avión.
- Sabía que te gustaría.- dijo Natsu.- Ademas hice reservaciones en el mejor Hotel de París
- Ohh Natsu que feliz soy, no puedo creer que seamos marido y mujer.- dijo mientras se apoyaba en los hombros de su pareja.
- Milk, me haces el hombre mas feliz del mundo, con tal solo estar a mi lado.- le dijo su esposo. Ella se sonrojó y lo besó dulcemente, luego miro por la ventana nuevamente.
Unos minutos después estaban en la recepción del hotel Natsu buscó las llaves de la habitación mientras que Milk observaba cada detalle del esplendor que radiaba la recepción.
- Cariño ven.- le habló a su esposa mostrandole las llaves de la recamara.- Vamos, que ya están llevando las maletas a la habitación. Milk dejo lo que estaba haciendo para ir con su esposo, sabia que una gran velada la esperaba.
Ya en la habitación Natsu tomo unas copas con Champagne, Buscó a su mujer que se encontraba en el balcón observado maravillada la Torre Eiffel a lo lejos.
- Ten Milk.- le entregó la copa.- Brindemos por nuestro matrimonio.
- Me parece bien.- la pareja chocó las copas causando un agudo sonido, luego se quedaron ahí observando la vista que les brindaba el hotel.
El hombre no podía ocultar el deseo hacerle él amor a su esposa, por lo tanto se acerco por detrás a la joven y comenzó a besar su nuca, haciendo que Milk sintiera un escalofrío, pero largo un gemido casi audible cuando su esposo apoyó su creciente erección contra sus glúteos. La chica entendió la indirecta a la perfección y se dio media vuelta para quedar de frente a él, le sonrió con malicia y lo besó apasionadamente,el joven de cabellos rubios correspondió y alzó a su esposa para meterla dentro de la habitación, la posicionó en la cama y se miraron fijamente por un rato.
Natsu fue quien tomo lo iniciativa y le comenzó a quitar la ropa a su compañera dejándola completamente desnuda, desde sus labios fue descendiendo besando cada parte de su cuerpo, Milk gimió cuando sintió a su hombre explorando su parte intima con su lengua.
-Ahh... Sii Ahh... si ¡Así!- gritaba la ex viuda.
Luego de un rato Natsu se posiciono sobre ella, la chica recuperando el aliento le quitó la ropa a su esposo, al hombre se le erizó la piel cuando sintió las delicada manos de la chica acariciar su duro miembro.
-Aarrgghh...- soltó Natsu un gemido ronco.
- ¿Te gusta...No es así? - Milk dejó que Natsu se recostara en la cama para poder estar arriba de él.- Hora es mi turno.
Milk besó sus fuertes pectorales y descendió hasta su erecto pene, pasó su lengua alrededor de la punta del órgano masculino. Ella tomo su miembro y lo adentró a su boca parecía una experta en eso, pero era la primera vez que lo intentaba, cerró la boca y comenzó a moverse rosando sus labios aprisionándolos contra el miembro de Natsu, quien gemía despacio muy a gusto por la acción de su mujer.
- Ahh Milk...- intento salir de la boca de su amante pero, la chica se negó, parecía beber con placer cada gota de sus semilla.
El hombre quiso contra atacar a Milk, entonces cuando ella sacó su miembro de la boca, Natsu posicionó a la chica por debajo y comenzó a besas sus senos mientras la penetraba con fuerza.
- Ahh Natsu, yo... yo quiero.- se detuvo agitada.
- Lo... que quieras...- dijo entrecortado mientras succionaba sus pezones.
- Yo quiero... quiero un bebé...-concluyó Milk. El joven luchador abrió los ojos cual plato y se separó de ella, no creía en lo que le había dicho, miró a su pareja, pera ver en su rostro una sonrisa tierna y dulce, como poder negarse ante tan bellos ojos.
- ¿Milk... quieres que tengamos... un hijo?.- habló un poco agitado.
Ella se limito a sonreír con ternura, asintiendo a su pregunta.
- Ohh Milk... no sabes cuanto deseaba que me lo pidieras.- besó fuertemente sus labios, sus lenguas se entrelazaban conociendo cada rincón de la boca del otro.
Milk sin pensarlo dos veces abrió sus piernas dándole paso nuevamente al joven para unirse a ella.
- Hazme el amor... como nunca antes... hazme gritar una y otra vez.- pidió a susurro la pelinegra.
Natsu obedeció sus deseos entrando de una fuerte envestida en ella.
- Ahhh... Ahhhhh- gemían los dos con cada entrada y salida.
- Más, más... ¡MÁS!- suplicaba Milk desesperara.
El hombre salió de ella y con sus manos agarro su cuerpo y la giró quedando boca abajo, la chica pasó su trasero rosando con el firme miembro de Natsu con la intención de mostrarle que no quería esperar ni un solo minuto más. Él tomo las caderas de Milk y la penetró con fuerza, ambos gemían de un insignificante dolor que poco a poco se transformaba en placer, los movimientos del joven rubio fueron aumento, haciendo estremecer a su esposa.
El coito duró por horas hasta que la pareja recién casada acabo con sus energías, después de caer rendidos Milk le contó su sueño a Natsu.
- ¿Por que no no me dijiste que en tu sueños ese bebé era porque deseabas tener uno?- preguntó el hombre.
- No lo se, tal vez porque no estaba muy seguro de lo que sentía, a demás no sabía como decírtelo, tenia miedo de que no quisieras.- contestó la chica aferrada a su esposo.
- Bueno, debo confesar que me impresione al principio, pero es lo que yo siempre desee, formar una familia.- dijo mientras acariciaba los cabellos oscuros de la chica.
- Ahora estamos casados, podemos hacerlo sin nada que se nos oponga.- dijo feliz y decidida.
- Milk, todavía no puedo creer que seas mi esposa.- dijo dándole un beso.
- Dime Milk Kymura.- agregó con una sonrisa, antes de que ambos caigan en un profundo sueño.
