Capitulo N° 18 "No regreses"
La familia y su invitado regresaron a casa. La cena fue bastante tranquila Goten y Gohan atosigaban a Goku con sus preguntas sobre la pelea contra Boo y de sus entrenamientos en el otro mundo. La pareja solo se limitó a comer sin acotar nada, ni siquiera entre ellos. Luego de cenar Milk se puso a lavar la vajilla mientras Natsu la ayudaba, ahora que había regresado su ex esposo, no dejaría que se le acerque ni un centímetro. Gohan estaba en la ducha y Goten luchaba con Goku en el patio. Milk con la mirada triste observaba como si hijo menor la estaba pasando bien con su padre, la chica hubiera querido ver ésto todos los días, pero ya era tarde, ella encontró un nuevo esposo y Goku tendría que irse, a la pelinegra esto no le molestaba, porque podría vivir su relación con Natsu en paz, pero por otro lado le molestaba la idea de que Goten y Gohan extrañarían mucho a su padre.
- Milk, ¿Que harás ahora que regresó?- Preguntó.
- No lo se, lo mejor será que le de sus cosas y que se marche.- Habló con frialdad.- Debe entender que tú vives aquí ahora.
- Está bien preciosa, pero debes aceptar que no será fácil.- Habló Natsu.- Goten no dejará que se valla tan rápido y Gohan tampoco.
- Lo sé.- Se desanimó.
- No te preocupes, ya todo se calmará.- dijo mientras la abrazaba por detrás y besaba su cuello con ternura, mientras ella se reía por las cosquillas.
Goku luchando con su hijo, por una maldita casualidad miro hacia la ventana de la casa, solo para encontrarse con esa imagen de la feliz pareja y con toda su ira provocada por los celos, golpeo al niño con todas sus fuerzas haciendo que este se estrellara contra un árbol partiendolo por la mitad.
- ¡Goten!- La pareja presenció todo a la perfección, desesperados salieron corriendo de la casa.
-¿Goten, estas bien? No quise lastimarte.- corrió Goku hacia el chico que yacía en el suelo.
- Si estoy bien.- contestó Goten levantándose de a poco.- Me golpeaste muy fuerte.- Dijo mientras pasaba sus manitas por detrás de su cabeza frotándose donde le dolía.
- ¡Goten! ¿Que hiciste Goku?- Dijo Milk haciendo aún lado a hombre para poder abrasar a su hijo.
- Solo fue un accidente.- dijo nervioso.
- ¿Estas loco? ¿Por qué le haces daño a mi familia?- Preguntó Natsu con enojo.
Al saiyajin no le gusto mucho este comentario, tomó al hombre por su camisa y lo levanto.- ¿Tu familia?- Le contestó furioso,estuvo apunto de golpearlo pero Natsu se zafó de su agarre y esquivo el ataque con gran velocidad, Goku no se esperaba que ese individuo supiera pelear.
-Si, mi familia.- Dijo con voz firme.
Ambos tomaron posición de combate, Goku fue quien decidió atacar, se abalanzó contra el hombre, pero sintió un fuerte dolor de cabeza y cuando reaccionó supo que había chocado contra un árbol al ser golpeado por otra persona.
- No te atrevas a hacer alguna estupidez Goku.- Hablo Milk, la chica había intervenido en el conflicto. Goku se levantó de donde estaba y la miró molesto.
- Natsu, lleva a Goten a dentro y ponle un poco de hielo en la cabeza.- dijo Milk, sin quitarle la vista a su objetivo.
- ¿Estas loca Milk? ¡No pienso dejarte sola con él... podría lastimarte!- contestó Natsu.
- No digas tonterías, no quiero pelear, solo voy a hablar...- la chica miró a su esposo, el hombre entendió la indirecta y obedeció.
- Te estaré vigilando.- advirtió al saiyajin mientras entraba lentamente a la casa, con Goten en brazos.
- ¿Papá, que va a hacer mamá con el señor Goku?- preguntó el hijo del saiyajin.
- Nada Goten, solo van a hablar.- Se metieron a la casa.
Por unos segundos reino el silencio entre los presentes que intercambiaban miradas de disgusto.
- ¿Estás demente Goku? Casi matas a mi hijo.- rompió el silencio.- ¿Por qué hiciste eso?- la morena se puso roja de la ira.
- ¡Nuestro hijo Milk! ¡NUESTRO!- contestó enojado.- Y si, no fue con intenciones, pero al ver eso me sacó de quicio...
- ¿Al ver qué?- preguntó sin entender.
- VERTE A TI...- Goku se acerco a ella y la tomó con fuerza por los brazos.- MILK, VER COMO ESE TIPO, TE BESA, TE TOCA, TE HACER REÍR ME ROMPE EL CORAZÓN, SIENTO UN DOLOR MUY FUERTE EN EL PECHO, COMO SI ME VOLVIERAN A ASESINAR...- Milk se quedó pasmada Goku nunca fue un hombre que expresara sus sentimientos.- NO PUEDO SOPORTARLO, QUIERO MATAR A ESE MALDITO, TE ALEJÓ DE MI, ME SACÓ LO MAS IMPORTANTE DE MI VIDA, LO ÚNICO QUE TENÍA ME LO ARREBATÓ A MIS ESPALDAS.- Goku aprovechó la oportunidad de tenerla tan cerca y se aproximo a sus labios, pero ella reaccionó y se zafó de sus brazos. A todo esto Natsu estaba apunto del colapso, veía todo lo que pasaba desde la casa, no podía aguantar la idea de que ese hombre tocara a su esposa.
Milk molesta, le contestó.- Así es Goku, a tus espaldas, porque nunca miraste hacia acá, para ver como tu familia estaba, si tanto me amabas hubieras sabido que me iba a casar y lo hubieras impedido, pero ya es tarde... Ya es demasiado tarde... Tú fuiste el que le dio la espalda a tu familia...
Goku no le contestó, sabía que tenía razón, no debió haberlos ignorado. La chica voló velozmente hasta su habitación entrando por la ventana, al instante regresó con algo en sus manos.
- Escucha Goku, quiero que te quede en claro que ahora estoy casada con Natsu, y si te molesta verme junto a él... Creo que deberías irte y que no regreses, no quiero que alguien salga herido por tu culpa...- Milk le extendió una caja que contenía capsulas.- Son tus pertenencias, todo está aquí... Será mejor que te vallas ahora, yo les diré a los niños que tenias algo pendiente con el Maestro Roshi- Dijo dándole la espalda para entrar a su casa.
- No voy a irme.- La tomo del brazo.- No voy a dejarte otra vez, Milk... He vuelto a la vida, estoy aquí por ti, eres lo mas valioso que tengo y no pienso perderte.- Goku la miro con sus ojos cristalizados, teniendo las esperanzas de que la chica recapacitara en volver a su lado. Pero como era de esperarse su orgullo no la dejaría.
- ¿Tenia que casarme para que te dieras cuenta de lo valiosa que era para ti?- lo abofeteó y se soltó.- Que tonto eres Goku, tal vez esto te sirva de lección... valora lo que tienes,o puedes perderlo... Ahora vete, debo entrar mi esposo me está esperando.- La morena le dio la espalda con indiferencia, otra vez había dejado al saiyajin abandonado sin nada con que contestarle.
Con su mirada borrosa por las lagrimas, vio como su esposa entraba a la casa, dejándolo no mas que con la soledad del bosque y el frió de la noche. Despacio flotó por los cielos dándole un ultimo vistazo a la pequeña casa de las montañas, y desapareció en la oscuridad de la noche en un viaje sin rumbo alguno, ya no tenía hogar, ya no tenía nada...
- ¿Milk que fue lo que hablaron?- preguntó intrigado.
- Solo le dí sus cosas y le dije que se marchara, ¿Dónde está Goten?- habló Milk.
- Se fue a dormir.- Contestó.
- Me parece bien y creo que será mejor que nos vallamos nosotros también.- dijo la morena, su esposo obedeció.
Milk salió de la ducha envuelta por una toalla. Cuando entró a la habitación se sorprendió de que su esposo no estuviera acostado, de repente sintió como la toalla que la tapaba era arrebatada, la chica se tapó sin pensarlo y pudo presenciar que Natsu estaba detrás suyo en ropa interior, él se apoyo en su espalda y comenzó a besar su cuello mientras que con sus fuertes manos acariciaba cada parte del cuerpo desnudo de la joven, ella se dejó llevar por el placer de cada caricia.
El hombre cargo a su esposa contra la pared acortando toda distancia entre ellos y comenzó a besar sus pechos con desesperación, la chica entre gemidos enredó sus piernas a su cadera y de un fuerte tirón arrancó el bóxer del hombre, dejando libre al prisionero, sin dudarlo Natsu la penetró con fuerza, se notaba la sed de pasión y lujuria que había en ambos.
- Ahh Milk, cuando él regresó... creí que me abandonarías.- habló entre gemidos.
- No... Jamas lo haría... Yo te amo.- Habló con cada suspiro que largaba por el placer.
- No te dejaría ir por nada, Milk... Mi bella esposa...- contestó Natsu.
Del otro lado del planeta en una playa se encontraba un hombre de cabellos alborotados con la mirada perdida en la arena, no lloraba, ya no le quedaban mas lagrimas por largar, como si el río se hubiera secado, de pronto comenzó a sentir una fuerte punzada en el corazón.
- No, otra vez no...- se posiciono su mano sobre su pecho.- Es por ella, debe estar con ese tipo... Deben estar...- quedo pasmado su cara se puso pálida y el dolor fue en amento.- ¡MALDITO!- enfurecido largo un fuerte ataque contra el mar, destruido, se dejó caer en la arena.
- Este dolor lo sentía cuando estaba en el otro mundo, de seguro era porque Milk estaba con ese individuo, ¡QUE ESTÚPIDO QUE SOY, SABIA QUE ALGO ANDABA MAL Y TUVE QUE IGNORARLO!- ahí permaneció durante toda la noche ahogándose en su agonía.
Unas semanas después en la montaña Paoz, Milk se levantó temprano para hacer el desayuno, estaba de muy buen humor, Goku no había dado señales de vida, tal vez había considerado alejarse de su familia y dejarla en paz.
- Buenos días, preciosa...- se acercó su esposo y le dio un dulce beso en los labios.
- Buenos días, ya está el desayuno listo, puedes servirte.- dijo muy alegre.- yo iré a despertar a los chicos.
- Natsu degustó su comida rápidamente, los desayunos que le preparaba la mujer de la casa, cada vez se lucían mas, el hombre comenzaba a entender porqué los chicos devoraban desesperados cada vez que su madre ponía un platillo delante de ellos, eran esquistos.
- Ya los llamé, tienen un sueño muy pesado.- se ríe.
- Estas muy feliz preciosa, me encanta verte así.- Dijo Natsu limpiándose los restos de comida un una servilleta.
-Si, estoy feliz porque Goku no se acerca a esta casa, tal vez recapacitó y me dejará vivir en paz.- Dijo con una sonrisa de ojera a oreja.
- Espero que sea así.- dijo mientras acariciaba su mejilla con la mano y le daba un fuerte abrazo.
- Me gustaría quedarme hoy y recostarme todo el día junto a ti, pero tengo que trabajar.- Dijo Natsu mirando su reloj de mano.- Ya me tengo que ir, hoy tengo una reunión con unas empresas, recuerda que tu esposo es un gran empresario, capas que pueda conseguir un mejor trabajo y olvidarme de ese supermercado para siempre.- Fue hasta la habitación de los chicos para despedirse, al regreso besó dulcemente a su esposa y emprendió vuelo hacia el trabajo.
-¡Suerte!- le grito su esposa desde la puerta de la casa. Luego de no ver mas a su esposo se metió para estar con sus hijos.
- Mamá, ya me voy, Videl me espera en la escuela temprano hoy.- Habló el hijo mayor.
- Está bien, ¿tu hermano no despertó todavía?- preguntó.
- No aún no.- Dijo despidiéndose de su madre.
- Adiós hijo, salúdame a tu esposa.- dijo en forma de broma.
- ¿QUÉ?- preguntó nervioso.
- Vamos hijo, se que te gusta esa chica, pero quédate tranquilo a ella también le gustas.- dijo la madre guiñándole un ojo.
Gohan se puso completamente colorado.- No se de que me hablas, adiós.- Salio volando a toda velocidad. Su madre se quedó riendo en la cocina.
-Que rápido crecen.- pensó con melancolía.
Unos minutos después Milk tenía puesto su ropa de ejercicio, Natsu le había regalado una sudadera sin mangas y unos shorts deportivos, estaba muy bella. Los últimos años junto a su esposo, la mujer siempre se arreglaba para cualquier ocasión, su juventud y belleza seguían intactas. De vez en cuando se iba con Bulma y 18 de compras y a los salones de belleza.
De repente sintió que tocaban la puerta. bajo de su habitación para ver de quien se trataba.- Será Gohan que se habrá olvidado algo? pero haber sido él ya hubiera entrado corriendo, tal vez sea Bulma...- pensó la chica. Volvieron a golpear con mas fuerza.
- ¡Ya voy, ya voy, espere!¿Quien es?- La chica abrió la puerta y se asusto al ver al saiyajin de cabellos alborotados, con su semblante serio.- ¡Goku!¿Que quieres aquí? Creí haberte dicho que te fueras y no regresaras.- dijo enojada.
- No pienso hacerlo.- dijo decidido.
- No quiero verte cerca de mi familia.- dijo alejándose, intento cerrar con fuerza la puerta pero Goku puso firme su mano impidiendolo.
- ¡Ya basta Milk!- dijo abriendo la puerta.
- ¿Que quieres?- preguntó eufórica.
- ¡Quiero a Gohan y Goten! ¡NO PUEDES NEGARME A MIS HIJOS, MILK!- gritó sin darse cuenta de lo que podría pasar, Milk se asustó demasiado, pensó que la golpearía.
- ¿Tus hijos?- Habló un niño de 7 años que se refregaba los ojos por el sueño.- ¿Por qué nos dijiste hijos?
- ¡Goten!- se sorprendió Milk.- No es nada el señor Goku esta un poco loco.
Goku se enojó y se reveló.- ¡YA NO LO OCULTES MILK, DILE LA VERDAD, DILE QUE YO SOY SU PADRE!
- ¡CÁLLATE GOKU!- gritó Milk.
- ¿Mamá? ¿Por qué el señor Goku dice eso? ¡MI PAPÁ ES NATSU!- dijo Goten con lagrimas en los ojos.
Milk no reaccionaba no sabía que decirle a su pequeño, había perdido, Goku ya embarró todo el asunto, no había solución, con los ojos llenos de lagrimas se dejó caer en el piso y rompió el llanto. Goku aprovechó la oportunidad y se acercó al niño que lloraba sin cesar.
- Goten mírame, mírate, eres idéntico a mi... ¿Que no sabes por qué puedes convertirte en un super saiyajin?- el niño negó con la cabeza.- Porque soy tu padre, Trunks, puede hacerlo porque su padre también es un saiyajin.- habló con tranquilidad a su hijo que aún no podía entender.
- ¿Mamá eso es cierto?- el niño busco una respuesta en el rostro de su madre, esperando de alguna manera que no que le dijeron no fuera verdad. Ella lo miro con los ojos llorosos y solo pudo asentir posicionando su mirada al suelo.
Goten al presenciar ésto, enfurecido salió volando de la casa sin saber a donde ir, quería alejarse de todo y de todos.
-¡Goten!- Gritó Milk antes de salir detrás de él, pero Goku la agarró con fuerza.
- Déjalo... Quiere estar solo.- Dijo soltándola.
- ¡TODO ESTO ES TU CULPA!- la morena lo abofeteo haciendo que este diera unos paso hacia atrás.- ¿POR QUÉ NO DEJASTE LAS COSAS COMO ESTABAN? ESTÁBAMOS MEJOR SIN TI.- con estas ultimas palabras, emprendió vuelo en busca de su hijo menor.
Goku no se quejó, solo la siguió. Milk pudo alcanzar a su hijo, lo encontró llorando en un lago no muy lejos de la montaña Paoz. Goku llegó unos segundo después.
- Goten...- Habló la mujer con calma.
- Déjenme solo.- lloraba el chico.
- Sé que estas enojado, pero escucha, tal vez Natsu no sea tu padre de sangre pero, el cuidó de ti desde que eras un bebe, si es tu padre de cariño.- consoló a su hijo.
- ¿Y por qué te casaste con Natsu si mi padre es otro?- preguntaba Goten.
- Porque tu "padre de sangre" estuvo muerto por 7 años.- dijo con ironía.- Conocí a Natsu cuando tenias 2 y con el tiempo nos fuimos queriendo. Yo creí que Goku jamas volvería, pero aquí está, y ahora tiene que aceptar que yo amo a alguien mas... Pero él es tu padre y quiere recuperar todo el tiempo que estuvo ausente, por eso es que está aquí... Deberías pasar tiempo con él, deberías conocerlo mejor.- Goku se sorprendió mucho al escuchar la propuesta que le hacía a su hijo, tal vez la mujer había recapacitado.
- Está bien, mamá.- dijo secándose las lagrimas.
- Pero recuerda esto Goten, Natsu siempre será tu padre, y siempre cuidará de ti...- la madre abrazó a su hijo con mucha ternura.- Que te parece si vamos a desayunar saliste sin comer nada...- el niño asintió con gusto, juntos emprendieron vuelo hacia la casa, Goku los siguió despacio, no quería perturbar la tranquilidad de Milk.
Al llegar la mujer y su hijo entraron pero antes de cruzar la puerta Goku habló.
- Goten quisiera que entrenaras conmigo después... si tu quieres.- Dijo tímidamente, como si fuera un pequeño pidiéndole a su madre que lo dejara salir a jugar.
- Está bien...- solo contestó ésto. Milk se limitó a mirarlo con desprecio ni siquiera lo invitó a pasar.
- Te estaré esperando aquí...- agregó Goku, pero no recibió respuesta, pues la madre y su hijo ya habían ingresado a la casa. Solo le quedaba esperar a que Milk dejara salir a Goten. Se quedó sentado sobre una roca meditando lo sucedido.- Al parecer Goten no lo tomó tan mal como yo esperaba.- Pensó el saiyajin.
