Capitulo N° 19: "¿TANTOS DÍAS?"

Los meses pasaron y Goku cada mañana pasaba por Goten para llevarlo a entrenar. Con el tiempo Goten fue aceptando lo de su "verdadero padre". A Natsu le cuesta aceptar que ahora su pequeño niño tenga otro papá, pasaba mas tiempo junto al saiyajin que con él.

- Odio a ese tipo...- habló Natsu recostado sobre en regazo de su esposa.

- No te preocupes, Goten aún te sigue queriendo como a su padre...- contestó con tranquilidad mientras acariciaba con ternura el cabello del hombre. La pareja estaba disfrutando del día junto al lago.

- Pero sigo odiándolo, desde que apareció solo está alejando a mi familia de mi.- se quejó.

- Tranquilo, yo no pienso alejarme de ti, y recuerda que el idiota no tiene a nadie, es normal que venga a buscar a sus hijos...- dijo la pelinegra.

- Lo sé, pero no quiero que se lleve a Goten lejos de mi.- se entristeció.

la mujer se enterneció ante lo dicho y lo beso en los labios. Natsu pudo notar algo en ella muy positivo.

- Valla me parece que las cremas funcionan.- comentó notando como poco a poco la cicatriz en su cuello iba desapareciendo gracias a las cremas que le compraba.

- Si, casi se esfumo por completo.- Dijo muy alegre.

- Mejor así...

- ¡Hola!- Apareció de la nada el hijo mayor de la familia con una sonrisa muy pronunciada.

- ¿Hijo como has estado?¿Como está tu novia Videl?- pregunto Milk.

- Bien, Bien... estamos muy bien- se rió nervioso.

- ¿Y campeón?¿Hiciste lo que te dije?- preguntó ansioso.

- Si...- dijo orgulloso.

- ¿Y?¿Como te fue?- volvió a cuestionar.

- Dijo que si...- Respondió nervioso posicionando una mano detrás de la cabeza igual que como hacia su padre.

- ¡Felicidades campeón!- Natsu se levanto y abrazó a Gohan. Milk solo se quedó observando sorprendida, no entendía que estaba pasando.

- ¿Alguien me puede decir por qué tanto misterio?- preguntó.

- Bueno mamá... es que Natsu me estuvo dando algunos consejos, no sabia como pedírselo y él me ayudó...- dijo nervioso.

- ¿Pedirle que? No... No me digas que... que...- Milk balbuceaba las palabras.

- Si, me voy a casar.- Dijo tímidamente.

-¡AHHHHHHH!- un grito muy fuerte interrumpió la paz de la montaña ocasionando el susto de varios animales que huyeron despavoridos. Del otro lado de la montaña padre e hijo entrenaban tranquilamente, hasta que con su oído bien desarrollado pudieron escuchar el grito de la mujer.

- ¿Esa fue mi mama?- preguntó el chico dejando de un lado el combate con su padre.

- Parece que si...- respondió.

El chico se asustó y emprendió vuelo hacia donde estaba su familia. Goku lo siguió, pero sabía que no pasó nada malo, él lo hubiera presenciado.

Milk abrazó con fuerza a su hijo y derramó algunas lagrimas de felicidad.- Lo sabía Gohan, sabia que ella sería la mujer de tu vida, me alegro por los dos, espero que sean muy felices.- dijo mientras seguía aferrada a él.

- Gracias mamá.- correspondió al abrazo. Al instante dos personas aparecieron.

-¿Mamá estas bien?, te oímos gritar.- dijo el chico acercándose a su madre. Goku permaneció a unos cuantos metros de la familia.

- Goten que bueno que llegaste, tu hermano tiene una grandiosa Noticia.- dijo alegre la mujer.

- ¿Y que es?- se emocionó.

- Me voy a casar con Videl.- dijo avergonzado de que toda la familia estuviera presente.

- ¡QUE BUENO GOHAN! ¿Y cuando?

- En algunas semanas creo... No lo pensamos aún...- contestó el hijo mayor.

- Felicidades, hijo...- se metió Goku en la conversación.

- Gracias papá.- le dio un simple abrazo.

Nadie mas participo, Natsu solo se quedó junto a Milk sin nada que acotar, pasaron los segundos y el silencio incomodo reinaba entre los presentes.

Milk decidió ir a la casa junto a su esposo y dejó que los chicos pasaran un tiempo con su padre. Goku se quedó observando como la pareja se alejaba abrazados, dándole otro dolor en su pecho.


Pasaron 5 semanas y Milk esperaba puntualmente a su ex esposo que pasaba a buscar a su pequeño Goten, La chica acostumbrada hasta lo recibía normalmente, sin agredirle con nada, le debía las gracias porque Goten cada vez era mas fuerte y siempre regresaba a casa sano y salvo con una gran sonrisa.

- Vamos Goten levántate que Goku llegará en cualquier momento, sabes que es de mala educación hacer esperar a las personas...- gritó la madre desde la cocina.

- Escucha Milk Me llamaron para ir a una reunión muy lejos tal vez me tenga que ir por 4 días...- entró Natsu apurado.

- ¿QUE, TANTOS DÍAS?.- Milk se sorprendió bastante.- Pero Natsu dentro de 4 días tendremos la boda de Gohan, no puedes irte ahora...- habló angustiada.

- Lo sé, lo sé, el viaje era para mañana por eso propuse viajar hoy para regresar a tiempo...- Natsu notó que Milk no estaba muy conforme y se acercó a ella...- No te preocupes preciosa, volveré pronto, te lo prometo.- La miró con ternura y unieron sus labios en una cálida despedida.

Tanto amor entre la pareja que no notaron la presencia de cierto saiyajin que los miraba por la ventana él había escuchado la conversación. Este gruño con enojo y decidió romper esa burbuja de romance tocando muy fuerte la puerta.

- Maldito saiyajin, ya debe estar aquí.- susurró Natsu enojado.

-Jumm, siempre arruinando los mejores momentos.- Contestó despacio con tal de no ser percibida por él hombre que esperaba afuera, pero Goku no tenia la misma capacidad auditiva que un humano cualquiera, pudo escuchar todo a la perfección. Volvió a gruñir pero hizo aún lado el rencor, no estaba ahí para pelear, estaba ahí en busca de su hijo menor.

- Hola, Goku, al fin llegas.- dijo la pelinegra con desinterés, dándole paso para que entre a la casa.

- Bueno preciosa debo irme, te llamaré cuando llegue... ya me despedí de los chicos...- Habló ignorando totalmente la presencia de Goku.- Y avísame si este lunático te molesta.- le susurró a su esposa. Goku al escuchar ésto una vena resaltó en su frente de la ira.

- Esta bien, cuídate, te estaré esperando.- Natsu tomó a su esposa con fuerza y la besó apasionadamente, ella correspondió sin dudarlo. Goku al sentir la punzada, decidió apartar la vista hacia un lado antes de que su enojo lo obligue a destruir la casa por completo.

Esperó a que Natsu saliera de la casa, para poder respirar aliviado, estaba feliz, no tendría que verlo por unos cuantos días, esto provocó una alegre sonrisa en el rostro del saiyajin.

- Espera aquí, iré por Goten.- dijo la morena con indiferencia, sin esperar una respuesta se marchó.

La cara de Goku se ilumino al ver tanta comida deliciosa sobre la mesa, Milk había preparado el desayuno para sus hijos, Goku tuvo tantos recuerdos cuando el esquito aroma entró por sus fosas nasales. Pobre hombre, extrañaba tanto la comida de Milk en el otro mundo, ese mangar que siempre lo esperaba cada vez que regresaba de entrenar, eso que siempre estaba hecho solo para él, La chica pasaba varias horas de sus días solo para preparar su comida, esos aspectos hacían que el amor que Goku le tenia a Milk se mantuvieran intacto durante los 7 años que estuvo lejos de ella. Tanto tiempo que estuvo sin probar ese festín, tanto tiempo sin probarla a ella misma, su piel y toda su esencia hacía que la mujer fuera su platillo Favorito, el no poder estar junto a ella, de no poder hacerle el amor, era la peor tortura, si tan solo se hubiera dado cuenta de lo valiosa que era para él, no la hubiera perdido para siempre, pero ya era tarde...- Ya no me ama.-pensó desanimado.

- Hola papá.-saludo él hijo mayor entrando a la cocina. El chico pudo observar la mirada perdida que tenia su padre en la comida, supo de inmediato que tal vez quería probar el desayuno hecho por su madre, ¿Quien sabe donde vive ahora?¿Quien sabe que es lo que come ahora que no está Milk para cocinarle?.- Papá, yo no voy a desayunar aquí... Videl quiere que valla ahora a su casa, me está esperando...¿Quieres comerte mi ración?- Preguntó Gohan.

- ¿Gohan lo dice enserio?- el saiyajin puso su cara como la de un niño en su cumpleaños. Su hijo solo asintió amablemente, y de un buen salto Goku se sentó a la mesa y comenzó a devorar todo lo que tenía a su alcance. Gohan rió muy divertido, hacia mucho que no lo veía tan feliz.

- ¡Goku!¿Por qué estas comiendo la comida de los niños?- interrumpió Milk muy enojada con Goten a su lado que reía al verlo con la cara toda embarrada de comida.- No te había dicho que tocaras la comida...- agregó, pero el saiyajin siguió devorando sin escucharla.

Gohan se conmovió ante esta escena le traían viejos recuerdos de la familia.- Ahh mamá... yo le dije que comiera mi comida, yo me iré a desayunar de Videl y tal vez pase algunos días en su casa, por la preparación de la boda...- Miró su reloj sin importar lo que su madre pensara al respecto.- Bueno ya debo irme ¡Adiós!- Dijo alejándose de la casa a toda velocidad.

Goku miró a su ex esposa con la boca llena de comida, pero casi larga todo cuando tuvo una buena vista panorámica de la morena vestida con un atuendo bastante cautivador, ella tenía puesto una remera sin mangas, ajustada al cuerpo con un escote moderado de color amarillo claro, con un short blanco bien corto, y unas zapatillas simples y delicadas, estaba bastante llamativa, Milk se había cambiado el atuendo para pasar una tarde en la ciudad y Goku no entendía por que la mujer había optado por utilizar esos atuendo, ese no era su estilo.

Milk se percató de la mirada del saiyajin y se puso del mismo color que un tomate.

- ¿Y tu que me estás viendo?- Le dijo poniendo los brazos en jarra.

El hombre quitó la vista de inmediato y se concentró en la comida,- Te ves bien... -dijo llevándose un bocado a la boca, mientras la miraba de reojo.

- No te lo pregunté.- dijo sin dale importancia.- Bueno Goten debo irme, cuídate mucho, volveré a la tarde.- La mujer le dio un dulce beso en la frente a su hijo.- Adiós mi niño.- dijo ignorando por completo al saiyajin. Goku miraba como en cada paso, la mujer mostraba sensualidad, definitivamente era la persona mas bella que conocía, nadie lo había cautivado de esa manera, esa chica lo sorprendía cada día mas.

- ¿Goten, desde cuando tu madre sabe volar, y se viste de esa manera?- Preguntó Goku viendo como Milk se alejaba. El niño que se encontraba sentado comiendo dudo un instante.

- No lo se, Mamá siempre fue así... Lo único que podría decirte es que Gohan fue quien le enseño a volar a mi mama y a mi papá... bueno a mi papá Natsu.- Dijo corrigiendo su error.

- Ahh...- dijo volviendo a su comida molesto.


Después de una tarde de compras con Bulma y 18, la morena regresó casi de noche a la casa con un vestido nuevo para estrenar en la boda de su hijo, al terminar de ducharse la mujer sintió una voz proveniente de la cocina se vistió con su bata de baño y bajó.

- Mamá ya vine.- gritó Goten.

- Que bueno que llegaste te estaba esperando.- dijo Milk pero la chica no se esperaba que alguien más esté con su hijo...- Goku, ya es tarde, ¿Que quieres aquí?- Habló cuando vio al saiyajin dentro de la casa.

- Mamá invité a Goku para que se quede a cenar y a dormir, si no te molesta.- dijo Goten poniendo cara de suplica.

Milk resignada aceptó.- Pero antes tienen que bañarse, ¿Por qué no se bañan juntos en el barril de afuera?.- Preguntó con desinterés.

- Si, como digas mamá, vamos papá...- Dijo Felizmente mientras salia de la casa. Milk le sorprendió como Goten fue tomando con mucha rapidez a Goku como su padre. Goku se quedó parado por unos instantes frente a la chica, ella lo observo sin cambiar su expresión seria, pero el saiyajin se limito a dedicarle una simple sonrisa.

- Gracias Milk, por dejarme estar aquí ésta noche.- dijo con la voz suave.

- No lo hago por ti, lo hago por Goten.- La pelinegra se dio media vuelta para comenzar a cocinar. Goku se acerco y la miró detenidamente, se veía tan linda con su bata de baño, con su cabello húmedo hasta la cintura.

- Fueron tantos años de los que no provocaba tu comida, hace tanto que no me la preparabas para mi, en el otro mundo había olvidado lo deliciosa que era, No puedo creer que ahora se la prepares a él.- Milk sintió lastima por el hombre, pero nada cambiaría su rencor.

- Debiste haberla apreciado mejor...- dijo haciendo sus labores.

Goku ignoró este comentario, y volvió a hablarle.- Te extrañé mucho, Milk... Aún te extraño.- Dijo acariciando su cabello húmedo. Milk se alejó, sin mostrarse perturbada, las palabras del hombre hacía que se sonrojara, pero no lo mostraba.

- Pareciera que no, porque cuando estuviste muerto ni siquiera te molestaste en...- Fue interrumpida.

- SI, si... Lo se... Ya me lo dejaste bien en claro.- dijo molesto.

- Entonces no creo que sea necesario volver a repetírtelo... Ahora por favor, vete a bañar que apestas.- Dijo sin mirarlo, ni siquiera haciéndole una mueca o algo por el estilo. Al instante sonó el teléfono, la chica rápidamente contestó.- ¿Hola?.- Una voz masculina se escuchó detrás del aparato telefónico.- ¿Cariño llegaste?...¡Que bueno!... Si, todo tranquilo por aquí... no, no pasó nada malo, no te preocupes... Si yo también te extraño... El saiyajin harto de la conversación que Milk tenía con su esposo se dirigió enojado hacia la salida de la casa.

Después de la ducha, la cena fue normal, Milk observaba como los dos saiyajines devoraban la comida sin masticar, solo tragaban, por un momento se sintió feliz, como extrañaba esas épocas donde Goku y Gohan competían por la comida a morir, mientra ella les regañaba por mal educados, la chica largó una risita casi audible, que fue percibida por Goku, como le gustaba verla sonreír, pero no cuando estaba junto al hombre que la quito de su lado.

- Estas muy feliz.- habló Goku.- ¿Por qué?

- No es nada.- dijo amablemente.- Eh... Eso no te incumbe.- agregó recuperando su postura de frialdad.

Goku solo se quedó cayado y sonrió por dentro, él sentía que su relación con Milk iba cambiando a mejor.

Al terminar Milk lavó los platos y se dirigió al patio de la casa, se sentó sobre unos sillones que había en el patio donde solía pasar junto a Natsu algunas noches de verano. Goten se fue a dormir y Goku sigilosamente se subió al techo de la casa para poder observarla mejor, tenía tanta curiosidad por saber en lo que la joven pensaba.- ¿Pensará en mi?¿O en ese canalla?- se cuestionó el saiyajin. Pero el hombre pudo escuchar algunas palabras que lo sorprendieron.

- Mi niña, como quisiera que estuvieras aquí para abrasarte...- Dijo la morena, se podía notar que estaba llorando.

-¿Niña?¿Que niña?- Pensó Goku. Por algunos minutos se quedó observando a la chica mientras ella se dormía lentamente, Al estar en sueños el saiyajin, mientras la observaba sintió un poco de frío, supo que sería mejor si la metía en su casa, podría enfermarse.

Se acercó despacio para no despertar a la chica y lentamente la tomó en sus brazos, la llevó hasta su cama y la recostó, por un instante se quedó mirando como ella se acomodaba en su cama entre sueños, tenía tantas ganas de acostarse junto a ella, de sentir el contacto con su suave piel, pero si ella despertaba seria un escándalo. De la nada, el desvió la vista hasta la pequeña mesita de noche junto la cama, donde alguna vez estuvo la foto de su boda, el hombre sintió otra vez ese dolor cuando pudo ver sobre ella miles de fotos junto a Natsu, en su boda, un día de picnic, con Goten aprendiendo a caminar, todas ocasiones especiales para la familia Kymura. Ésto enojó al saiyajin, estuvo por salir corriendo de la habitación hasta que vio una foto que le llamo la atención, la imagen de la pelinegra luciendo su abultada panza de embarazada con una muñeca en sus manos, La chica se notaba que estaba feliz.- ¿Pero cuando fue esto?.- Tomó la fotografía.- No creo que sea cuando estuvo embarazada de Goten.- pensó el hombre de cabellos puntiagudos. Al instante la chica comenzó a moverse, Goku dejó la foto sobre la mesita y salió rápidamente de la habitación. ¿Pero como dormiría ahora, con la imagen de esa fotografía en su cabeza?.- ¿Que otra cosa me ocultas Milk?.- pensó antes de ir a la habitación que tenia para dormir.