Capitulo N° 22: "¿Quieres bailar?"

- Mamá, ya tenemos que irnos.- Gritó el niño desde la cocina.

- ¿Aun no llega tu padre?- Dijo un poco molesta la mujer entrando en la cocina.

- Mamá te ves muy bonita.-comentó el niño.

La pelinegra se sonrojó un poco.- ¿Eso crees?.- preguntó dando una vuelta mirando su vestimenta. Ella llevaba un vestido de seda largo, color violeta, escote princesa y ajustado al cuerpo hasta la cadera, luego caía hasta el suelo, pero una de sus piernas podía verse gracias a la abertura en la parte derecha. Su cabello con algunas ondulaciones y con el brillo al máximo. Con ese atuendo podría tener a cualquier hombre a su merced.

- Si, muy bonita.- Le sonrió Goten.

- Gracias mi niño,- se acercó y acomodó su trajesito.- ¿Tu padre no ha llegado? ¿Que le habrá pasado?- Dijo preocupada.

- Capas que se atrasó su vuelo...- Comentó el niño.- ¿Pero porque no deja el avión y viene volando por su cuenta?- Preguntó incrédulo.

- Porque de seguro debe viajar con gente importante que no está acostumbrados a ver personas volar, no creo que tu padre quiera que lo vean como un fenómeno.- Contestó su madre con tranquilidad.

- Oh, que mala suerte...- contestó.

- Bueno creo que tendremos que irnos sin él...- Milk caminó hacia la puerta, tomó una capsula y de ahí salí un aéreo-coche.

- ¿Mamá porque no vamos volando?- Cuestionó Goten, le aburría ir en algún vehículo.

- Perdóname hijo, pero no quiero despeinarme, hazlo por mi esta vez.- Dijo Milk.

- Está bien.- Dijo de mala gana.

- Vamos que tenemos algunas horas de viaje.

Madre e hijo partieron a Satan City, al palacio de ahí se realizaría la boda de Gohan y Videl.


A Muchos kilómetros un hombre impaciente no podía dejar de mirar el reloj.

- ¿Que este avión no puede ir mas rápido?- habló.- Si no estuviera mi jefe aquí podría salir de aquí volando... -Se dijo a si mismo.

- Natsu amigo, se ves que estas impaciente, ¿Que te ocurre?- Habló el superior de Natsu.

- Es que estoy retrasado... Hoy es la boda de mi hijastro.- dijo frustrado.

- No te preocupes, el piloto me confirmo que estamos por llegar solo nos queda 2 horas y 30 minutos de vuelo ... ¿O es muy tarde?- preguntó.

- Si, pero solo un poco, espero que mi esposa no se enfade conmigo...-Contestó mirando a su reloj de mano.

- Tranquilo, dile la buena noticia y se alegrará, por cierto espero tu respuesta en unos días, Contestó el hombre.

- Si se lo confirmaré cuando pueda, pero antes tengo que hablar con mi mujer... Espero que diga que si, sería una gran oportunidad.- Dijo Natsu mirando por la ventanilla del avión.


- Si acepto.- La chica de ojos azules besó a su esposo mientras que él correspondía dulcemente.

Después de lanzar el ramo de flores, todos comenzaron a celebrar, la noche se prestaba para esta ocasión, Milk un poco entristecida se dirigió al balcón del lugar donde celebraban la reciente boda y observó la luna por un largo rato.

- Hola... Milk.- Goku vio que se dirigía a ese lugar y decidió seguirla.

- Goku, ¿Que quieres?- preguntó dando la vuelta para su encuentro.

- Solo quería verte, ¿Que haces aquí?- preguntó el saiyajin mientras se acercaba a ella.

- Estoy esperando a mi esposo.- Dijo con apatía.

- ¿Por que no ha llegado tu "esposo" aún?- Dijo Goku con una sonrisa en la boca.

- Eso a ti no te importa, de seguro se retrasó por trabajar demasiado, cosa que tu nunca entenderás.- Milk contraatacó a Goku mientras le daba la espalda.

- Al menos no me estoy perdiendo la boda de Gohan...- Contestó Goku un poco molesto.

- Pero te perdiste 7 años de su vida.- Dijo Milk encarandolo de frente muy cerca de él.- Nunca te lo voy a perdonar...- Agregó con veneno en la voz, Goku solo se quedó mirándola con su mirada seria no tenia nada que con que contestar. Luego observó su ropa y como su escote resaltaba sus grandes pechos, y al tenerla tan cerca se sonrojo un poco.

- Te ves muy bonita.- dijo con un hilo de voz quitando el tema anterior. La pelinegra se quedó ahí un poco avergonzada, con la mirada neutral sin quitarle la vista de los ojos del saiyajin.

- Gra...Gracias- contestó ella lo observó y se sonrojo al verlo con ese traje color negro que le quedaba tan bien, de verdad estaba muy apuesto, se dio la vuelta nuevamente y se regresó al balcón para ver mejor la ciudad.

- Milk...- Él se acercó y acarició en mechón de su cabello sedoso.- Se que te molesta mi presencia desde que regresé a la vida, lo se, pero debo repetírtelo... Nunca se me pasó por la mente que cuando regresaría ya no podría tenerte a mi lado, te perdí Milk, lo entiendo y todo fue por mi culpa, pero no sabes lo mucho que me duele aceptarlo...- Dijo Goku. La pelinegra solo giró su cabeza sobre su hombro y lo miró de reojo.

- Tu no sabes lo mucho que me dolió poder superar tu muerte Goku...y lo mucho que me costó seguir mi vida sin ti, y lo peor aún, es que me duele que estés aquí ahora.- Ella agachó la cabeza resignada.- Cuando creí haberte sacado de mi vida y de mi mente, cuando creí haber salido del poso que me aprisionó durante tantos años.- Solloza.- Tú regresas y me arrojas de nuevo en él aprisionandome con sentimientos hacia ti que se habían esfumado durante mis años junto a Natsu, solo para que resurjan para torturarme nuevamente...- Confesó la chica.

- Milk, lamentó todo por lo que te hice pasar, yo se que nunca me lo perdonarás, Pero quiero que sepas que mis sentimientos por ti siempre serán los mismos...- La chica se dio media vuelta para esta frente a él.- Milk, nunca te dejaré de amar, Cada vez que te veo junto a tu esposo un fuerte dolor me agobia en el pecho, Soy un estúpido Milk el vinculo que teníamos que aún existe hace que me retuerza del dolor cuando te veo con él, y también cuanto no lo hago...- Goku tomo un respiro y miró la cara confundida de Milk.- Estos malestares, los tengo desde hace muchos años, desde que estaba en el otro mundo... Desde que te juntaste con él... - Milk se quedó pasmada, sabia lo que quería decirle.- Soy un verdadero estúpido Milk...- El saiyajin se dió la vuelta y le dio la espalda no quería que lo viera así.- Estos dolores me estaban advirtiendo que algo andaba mal, yo presentía lo que estaba pasando sin saber que significaba, pero no quise darle importancia... Si hubiera respondido a eso tal vez tú... Tal vez... No te habrías casado...- Goku la miró con sus ojos cristalinos, esperando alguna respuesta por parte de ella.

La morena solo se quedó allí sin moverse, sus ojos también se humedecieron.- ¿Ahora te das cuenta?¿ Te das cuenta de las consecuencias por ignorar a tu familia? Goku eres un tonto... - Dijo con la voz quebrada.- Si hubieras respondido a tus presentimientos tu y yo estaríamos juntos... No estaríamos pasando por esto...- Agregó Milk.

- Lo se...- Habló recuperando la postura.- Nunca me lo perdonaré...- Miró a su ex esposa.- Pero Hoy estoy aquí decidido... Milk yo te amo, y quiero decirte que si me dices que "Si" estaremos juntos por siempre pero si no quieres dímelo y me alejaré de ti para siempre, no puedo soportar ver que sufras por mi culpa, yo quiero verte feliz, no importa si no es conmigo, solo dímelo, una palabra tuya podrá silenciarme para siempre... Si es lo que quieres...- Habló Goku.

La chica estaba impresionada pero... ¿Eso era lo que quería?¿De verdad quería alejarse del hombre que siempre ocupó su corazón?¿Podría hacerlo?

- No, Goku...- le respondió mirándolo fijamente a los ojos. El hombre de cabellos puntiagudos se sintió débil, sin fuerzas para moverse, la mujer de su vida lo había rechazado, dejándolo con un profundo vacío en su interior. Con lentitud y pereza se dio media vuelta con la intención de marcharse.- No, Goku... No quiero que te alejes de mi...- Dijo la chica antes de su partida. Esas palabras lo paralizaron dándole un fuerte choque eléctrico en su corazón como si lo estuvieran reanimando con un desfibrilador.

-¿Que dijiste?- Goku dio Media vuelta para encontrarse con el rostro de la pelinegra.

-Goku... Aunque quisiera que te fueras no podrías... Tenemos dos hijos Gohan ya se casó y Goten es un niño, por mas que intentes alejarte o si, por mi parte trate de irme no podría hacerlo sin Mi pequeño, pero tampoco puedo alejarlo de ti...-Dijo Milk agachando la cabeza.

- Ohh es por eso...- Dijo Goku desanimado, por un momento pensó que le diría que no se alejaría por él.

- No, no es solo por eso...- La chica guardó silencio por un minuto acaparando la atención del saiyajin.- No creo poder alejarme de ti Goku, aunque me cueste aceptarlo, aún te amo...- La chica lo miró fijamente a sus ojos y se acercó a el despacio.- Nunca dejé de amarte...- Confesó Milk, mientras le regalaba a Goku una sonrisa sincera.

Una inmensa paz invadió al hombre, Lentamente aún sin creer en lo que había escuchado le ofreció a su esposa su mano para que ella la tomara. Al corresponder se miraron fijamente para después unir su labios en un tierno beso. La música de la fiesta llegó hasta sus oídos, Esta era una Canción lenta perfecta para bailar Goku la miró.- ¿Te gustaría bailar?- Preguntó sorprendiendo a la chica.

- Pero Goku tu no sabes bailar...- Dijo ella.

- bueno, la ultima vez que lo hice fue en nuestra boda, ya no recuerdo como se hace, pero lo intentaré...- El hombre se acercó a ella y hizo lo único que aprendió en su boda, puso su mano en la cintura y con la otro tomó con delicadeza su mano, y torpemente comenzó a bailar, a su mala suerte no sabia como mover los pies según la música, al instante pisó a Milk.

-Ay...- se quejó.

-Perdona Milk.- Dijo nervioso. Milk largó una risita, le daba ternura ver como Goku hacía algo que nunca le gustó y solo por ella.

- No te preocupes, solo déjame ayudarte.- Milk se paró y empezó desde el inicio, Guiando a su ex esposo.- Recuerda como lo hacíamos, 1... 2... 3... 1... 2... 3... ¿Lo vez? Es fácil... Solo tienes que dejarte llevar, al compás de la canción...- Dijo regalandole confianza.

Una sonrisa de satisfacción se formó en la cara de Goku, lo estaba logrando, y bastante bien, la chica le sonrió y beso sus labios casi como un rose.

Por unos minutos permanecieron bailando mientras sus miradas no de desconectaban, simplemente se mantenían cerca el uno al otro disfrutando de su compañía. Pero la sonrisa que tenía Milk cambio por completo, sin saber como reaccionar se alejo de Goku y permaneció a unos cuantos metros, dejándolo un poco atónito.

- ¿Milk que sucede?- Preguntó acercándose, pero ella solo dio unos pasos hacia atrás.

- Natsu...- Susurró con la mirada perdida en el suelo. El saiyajin se concentró y pudo identificar que el ki de Natsu se acercaba rápidamente.

- Milk... vayámonos de aquí...- Dijo ofreciéndole la mano.

Los ojos de la pelinegra se llenaron de lagrimas, y por un instante sintió el impulso de darle la mano, pero no pudo, quería ir con él pero no quería abandonar a Natsu, después de todo él era su esposo quien cuidó de ella y de sus hijos dándole amor durante tantos años. No podía abandonarlo como si fuera un trapo usado.

- No...- comenzó a llorar.- Lo siento Goku no puedo hacerlo... No puedo hacerle eso a mi esposo.- Con esto ultimo salió corriendo y se adentró al lugar. Goku solo se quedó ahí desilusionado viendo como se alejaba entre la gente.

Después de muchas horas de viaje al fin estaba aterrizando en la puerta donde se festejaba la boda. A penas aterrizó en el aéreo-puerto sin que nadie pudiera verlo emprendió vuelo hasta llegar a su destino, acomodó su esmoquin negro y se acercó a la entrada.

- Nombre por favor.- Lo detuvieron los guardias de la entrada.

- Natsu Kymura... Padrastro del Novio.- Habló el hombre de cabellos color oro.

- Adelante señor- contestó el guardia, después de chequear su nombre en la lista.

Natsu entro apresurado buscando con los ojos a su esposa, la conocía perfectamente, tal vez en estos momentos lo estuviera esperando para darle la paliza de su vida por haber llegado tarde. Pero solo se encontró con la anfitriona de la fiesta.

- Natsu, llegaste...- Habló alegremente la joven de ojos azules.

- Videl que bueno encontrarte, muchas felicidades, estas muy hermosa y lamento llegar muy tarde.- Dijo en modo de disculpa y un poco nervioso.

- Gracias Natsu, pero no te preocupes, lo importante es que llegaste.- contestó regalandole un sonrisa.

-¡Natsu!- dijo feliz el Novio mientras caminaba hacia ellos.- Que bueno que llegaste.- Lo abrazó.- Ya estaba preocupado...-Dijo tranquilamente

- Si Gohan, lamento mi retraso...- Se disculpó con su hijastro.

- No importa, ya estas aquí.- le contestó.

- Lo que mas me preocupa es tu madre.- dijo un poco nervioso.- Me va a regañar muy mal por ésto...- agregó.

- Es lo mas probable, pero pronto se le pasará, ella te extrañó mucho...- Dijo Gohan.

- yo también, Por cierto ¿Donde está ella?- Preguntó mirando a su alrededor.

- No lo se, pero espera.- Gohan se concentró.- Está por allá, siento su ki, debe estar en el baño de damas, dijo señalando el lugar.

- Perfecto, Gracias Hijo...- comenzó a caminar donde estaba su esposa.


- No no puedo seguir como ahora, Natsu está por llegar, no puede verme así.- Pensó Milk. La morena se estaba retocando el maquillaje después de largar algunas lagrimas frente a Goku su delineado se había corrido, pero lo arregló luciendo como si nada hubiera pasado.

Se miró fijamente al espejo, y allí quedo por un rato. Su mente divagaba en un lugar imaginado que hubiera pasado si hubiera tomado la mano de Goku cuando le ofreció irse con él,sonrió al pensar juntos viajando sobre la nueve voladora como cuando eran jóvenes unidos para siempre, pero su rostro cambió cuando se imaginó a Natsu destrozado por haberlo abandonado.

- No puedo hacerle eso, el cuidó de mi, me dio la vida que siempre soñé, pero... pero...- Pensó.- Yo amo a Goku...- dijo como un susurro que solo podía ser oído por ella. Un agudo ruido la quitó de sus pensamientos.

*Toc-Toc*

- ¿Milk estas ahí?- Volvió a golpear la puerta.

- Ohh, Natsu...- suspiró Milk. Luego Volvió su vista al espejo y se miró decididamente.- Debo hacer lo que es correcto, y yo estoy casada.- La chica dio media vuelta y salió casi frenéticamente del baño, cuando visualizó al hombre de ojos color esmeralda se arrojó hacia él haciendo que casi cayeran.

- ¡Natsu...!- grito mientras se aferraban en un fuerte abrazo.- ¡Que bueno que llegaste te extrañé tanto!

- Yo también preciosa, te extrañé demasiado.- dijo mientra la entrujaba contra su cuerpo, luego unieron sus labios en un apasionado beso.- Creí que estarías enfadada por retrasarme.- Dijo un poco nervioso.

- No mi amor, no estoy molesta, se que llegaste tarde por cuestiones de trabajo, no podría enojarme sabiendo que lo haces para dar lo mejor a tu familia.- Contestó ella con una sonrisa.

- Ohh, eres la mujer perfecta Milk.- habló y de un movimiento rápido la alzó en su brazos y comenzó a dar vueltas mientras Milk reía complacida.

- Ya basta...- Se ríe.- Goku ya bájame...- Dijo sin dejar de reír.

-¡¿Goku?!- Natsu se detuvo muy molesto.- ¡¿Como que Goku?!- Dijo mientras posicionaba en el suelo a su esposa.

-¡Maldición!- Pensó Milk.- Ehh... Es que... Bueno...- Balbuceó.- Es que, él siempre hacía eso conmigo.- dijo un poco nerviosa.- Lo siento... No se que estaba pensando...- agachó la cabeza en señal de arrepentimiento.

- ¿Milk me estas ocultando algo?- Se acercó a ella para encararla.

- No, no, no... ¿Porque tendría que hacerlo?- Preguntó nerviosa.

- No lo sé, tu dime.

- De verdad, no tengo nada que ocultar...- Milk lo abrazó con fuerza ocultando su rostro en su pecho. Natsu no tenía ni la mas mínima intención de discutir con su mujer, habían pasado 4 días sin ella y no quería volver solo para discutir, así que solo se quedó callado y correspondió al abrazó.

- Milk, preciosa ¿Quieres bailar?- Natsu le extendió la mano. Milk Correspondió sin dudarlo, juntos caminaron a la pista de baile, y ahí permanecieron por mucho tiempo, casi toda la noche, cualquier tema que escuchaban lo bailaron sin saber como, solo lo hacían por diversión. Goku aborreció cada instante que los veía juntos, así que solo permaneció en el balcón solo sin que nadie lo molestara.

Al final de la noche ya mas de la mitad de los invitados se fueron a sus casa.

- Milk ven conmigo quiero hablarte de algo.

- Bueno...- La chica se aferró al brazo de su esposo y caminaron hacia el balcón.

Goku que se encontraba allí decidió rápidamente esconderse colgándose del balcón sin ser visto, no podía volar, porque la pareja de esposos podría sentir su ki.

- Milk, tengo algo que proponerte...- Natsu miró a su esposa.- Yo creo que esto sería una gran oportunidad para nosotros...- Agregó.

- Dime...- Habló un poco nerviosa.- ¿Por qué tanto misterio?- Pensó Milk.

- Bueno, En el trabajo mi jefe me propuso abrir una oficina en Nueva York... Y yo podré dirigirla...- Natsu soltó de una sola vez.- ¿Mi amor, quieres ir a Estados Unidos conmigo?

- ¿Perdón?- La pelinegra no podía creerlo.

- Lo se Milk, tal vez sea difícil aceptar alejarte de todo ésto, pero sabes que no me iría sin ti, ¡Yo quiero esta oportunidad! Pero no lo haré si no es lo que deseas...- Natsu caminó hacia ella la tomo de la mano.- ¿Y qué es lo que harás?

La ex esposa de Goku estaba sin habla ¿Qué es lo que le diría ahora?

-Natsu eso es maravilloso...- dijo feliz. Goku al escuchar aquella frase tan feliz de su esposa lo venció, pero el saiyajin no se quedaría a terminar de escuchar, sabía que le respondería, solo que no quería escucharla de ella, agobiado se soltó del balcón de 5 pisos cayendo pesadamente sobre unos arbustos.

- Pero... Natsu...Ehh... es un poco agobiante...Emm... tengo que pensarlo, ¿Qué hay de Goten? No se si querrá alejarse de Trunks de su hermano o de... Su padre Goku...- Milk no sabía quien era verdaderamente el que no quería alejarse de Goku, ella o su hijo pequeño.- ¿Y ahora que haré?...- Pensó la pelinegra.