Capitulo N° 25: "¿Estoy soñando?"

-¿De quien es ese Ki tan débil? No es de Goten, ni de Gohan... Pareciera como si estuviera muriendo lentamente...- La pelinegra estaba a unos kilómetros de su antigua casa en las montañas, después de hablar con su esposo la noche anterior partió volando de aquel lugar para regresar con su verdadero amor, no sabía que se enfrentaría, a una nueva relación o no, lo importante es que estaba decidida a encarar al saiyajin, y poder decirle " Estoy aquí, regresé por ti".

Pero de alguna forma no podía localizar su ki, cualquiera que lo buscara sabría que sería el ki más poderoso del lugar, pero ésta vez no fue así, solo podía percibir uno muy débil proveniente de su hogar...- No... No podría... No puede ser él...- Su cuerpo comenzó a temblar a imaginarse lo peor, era imposible, pero no lo sabría hasta llegar. Hacía muchos kilómetros atrás había perdido sus energías para seguir volando, era un tramo muy largo para alguien como ella, así que llamó a la nube voladora para que termine el camino restante.-Ve más rápido nube ... Por favor.- El pequeño algodón de azúcar amarillo obedeció.

En la casa donde ahora Gohan y Videl compartían, Goten estaba junto a ellos totalmente triste.

- ¿Por qué no quiere verme?- Preguntó el niño.

- No lo sé Goten, debería alegrarlo verte de regreso.- Habló Videl.

- Hace meses que no quiere ver a nadie... Ya intentamos todo, hasta por la fuerza, pero nadie puede hacer nada, no quiere salir de allí...- Hizo una pausa.- Lo ultimo que me dijo, es que le concediéramos el deseo de dejarlo solo...- Habló Gohan, mirando por la ventana a la casa donde vivió su infancia, que estaba a unos cuantos metros.

Goten soltó algunas lagrimas y Videl tomó un pañuelo para secarle.- No te preocupes Goten, todo va a mejorar...- Habló con ternura.- ¿Por qué no descansas un poco? no duermes desde que llegaste...

- Está bien...- Videl le sonrió y Gohan lo tomó en brazos para llevarlo hasta una cama.

-Allí está Nube voladora... Alfin llegamos- Dijo feliz la morena indicándole el lugar. No esperó a que descendiera por completo a varios metros de altura Milk saltó de la nube y aterrizó a poca distancia de la casita. Se detuvo aterrada y observó detenidamente el desastroso lugar, Miró hacia la casa de Gohan y supo que estaba Goten con ellos, pero después tendría tiempo para saludarlos, aquel ki que le impacientaba estaba dentro de su casa que parecía completamente abandonada.

Se acercó a la puerta e intentó abrirla, primer intento fallido, estaba bloqueada con algo, intentó de una patada, pero solo pudo abrirla por la mitad tenía un aparador de cocina bloqueando su entrada, Molesta, tiró abajo ambas cosas. Tuvo que tapar su cara para que el polvo no entrara a sus ojos, y que el olor no la asfixiara.- ¿Qué demonios?... hace meses que no limpian este lugar ¿Quien podría vivir aquí?- Pensó Milk al ver los platos sucios y la basura acumulada, y muchas cosas rotas.- Pareciera que alguien se hubiera desquitado con ésta casa...- Pero un ruido la quitó de sus pensamientos.

*Cof,Cof*

Alguien estaba tosiendo, ese sonido provenía de la habitación matrimonial. Esquivando los obstáculos sucios y rotos caminó lentamente hacia el lugar.

Se acercó, despacio abrió la puerta y pudo visualizar sobre la cama un bulto tapado entre las sabanas totalmente inmóvil.

Volvió a toser.- ¡Gohan si eres tú, Te dije que no volvieras!- Dijo con la voz ronca y apagada aquel hombre que le daba la espalda.

Milk se asustó, sabía a quien le pertenecía esa voz, pero quería verlo con sus propios ojos, en silenció se acercó a la cama y con delicadeza tomo la sabana que cubría aquel cuerpo, fue quitándola despacio, cuando tuvo una vista escasa de aquel cuerpo a espaldas, soltó la sabana y se alejo unos cuantos centímetros, con su corazón completamente desgarrado.

El saiyajin de sangre pura yacía en su cama todo sucio de hacía meses sin bañarse, su cuerpo esbelto y débil, el cabello desmarañado, sus músculos habrían perdido parte de su forma, los huesos de la columna eran bastante sobresalientes, se notaba que había dejado de comer por quien sabe cuanto tiempo.

-¡TE DIJE QUE TE FUERAS!- Goku quita la sabana que lo cubre saliendo por completo de la cama furioso, queriendo encarar a su supuesto hijo.- ¡QUIERO ESTAR SOL...!- Quedó en seco cuando supo quien era realmente, la mujer de cabellos color azabache estaba frente a él. Ella al tener una visión completa de su ex esposo, aterrada se lleva una mano a la boca y niega con la cabeza sin quitarle la vista.

Las lagrimas caían incesantemente por las ojeras bien marcadas del hombre.- Milk... ¿Eres tú?- Dijo con un hilo de voz, le costaba creer que fuera ella y no una alucinación de las que tuvo durante meses.

-¿Que te paso?- le susurra ella también entre llanto.

- Milk... yo...- se paralizó, la vista de Goku se tornó blanca y dejó de sentir su cuerpo, cayendo al suelo pesadamente.

-¡GOKU!- Milk corrió a socorrerlo. Estaba mas que claro, al no tener energías por no haber comido, haciendo un movimiento tan brusco al levantarse sufrió una leve Hipo-tensión. (Presión arterial baja)

Después de minutos que parecían interminables Goku recuperó la conciencia, miró hacia todos lados tratando de recuperar por completo su visión y lo primero que vio fue a la chica que no paraba de llorar, él con sus manos temblorosas alcanza a acariciar su cabello lacio y sedoso, mientras que ella toma su mano.

- Estas aquí... ¿Por qué?.- Preguntó débilmente.

Ella le sonríe dejando escapar otra lagrima.- Por ti...

- ¿Estoy soñando?- cuestionó.

La morena negó con la cabeza.- No... Ésto es real...- Goku le sonríe.- ¿Qué fue lo que te pasó?

- Desde que te fuiste, los primeros meses me los pasé entrenando...- Hace una pausa para respirar, luego vuelve a toser.- Entrenando hasta que se me rompieran todos los huesos, esperando que de alguna manera volvieras...-Otra pausa, al hombre le costaba hablar, Milk acaricia su cabello.

- No te esfuerces tanto Goku...

- Con el tiempo, esa esperanza se fue esfumando...- Tose.- Ya no le veía sentido a las cosas, sentir esa horrible sensación de regresar a tu casa y ver que ya no había nadie que te esperara.- Milk se entristece.- ya no quería probar otra comida que no fuera la tuya... Y ésta cama, aún conserva tu aroma, es lo único que me quedaba de ti...- La mira fijamente.- Te llevaste todo Milk... Hasta mis ganas de vivir...- Concluyó con mucho esfuerzo.

- Goku, yo no tenía idea...- Él la interrumpió.

- Supongo que me merecía ésto... Después de dejarte sola tanto tiempo, creo que era mi turno de saber lo que es la soledad...

- Goku...

- Por favor Milk, antes de que digas algo quiero saber...- Tose.- ¿A que viniste en verdad? Porque si solo estas aquí conmigo por un tiempo, para después volver a los brazos de tu esposo, vete con él y déjame morir de una vez... No lo soportaría de nuevo...

- No Goku.- lo mira con ternura.- No regresaré... Natsu y yo decidimos separarnos...- Acaricia su rostro.

- Pero... como es que...

- Yo nunca fui feliz en aquel lugar... Natsu se dio cuenta, y me dejo ir.- Milk mira hacia la ventana pensando que podría estar haciendo ese hombre en éste momento.

- Milk yo...-El saiyajin vuelve a toser pero con mas fuerza.

- Shh, shh, shh... No digas mas.- Le habló con ternura.- No te esfuerces... Ahora estoy aquí, déjame cuidarte...

- Por favor Milk, no te vuelvas a ir...- susurró despacio mientras cerraba lentamente sus ojos.

- No lo haré...-Le dijo acariciando su cabello con extremada dulzura.-...Te amo Goku...

Él no respondió, solo esbozó una sonrisa.

- Tú recuerdo siempre estuvo en mi mente, como también en mis sueños...- dijo Milk casi como un susurro, viendo como lentamente su ex esposo quedaba profundamente dormido en sus brazos.

La ex luchadora acomodó a su ex esposo sobre la cama y se alejó unos cuantos metros de allí, sacó de su bolsillos una pequeña capsula y la abrió.

- Creo que es hora de cambiarme...- la chica recordando la ultima vez que se cambió de ropa, antes de partir de nueva york hasta la montaña Paoz...- se puso a revisar todos los atuendos que tenía guardados en la capsula, allí encontró una caja que parecía olvidada, la observo y al ver su contenido un bella sonrisa se formó en su rostro.

Goku permaneció en su cama todo el día y a la noche despertó exaltado miró hacia todos lados y al ver que estaba a oscuras en la habitación se maldijo a si mismo.- ¡Maldición! Otra vez estuve soñando.- dijo triste, se tapó nuevamente con las sabanas mientras intentaba recuperar el sueño. Pero sintió un ruido proveniente de la cocina, con mucho cuidado y muy despacio para no usar toda la poca energía que tenia, camino hasta la puerta de la habitación atravesando el pasillo hasta llegar a su destino, aún confundido pudo ver el comedor limpio y acomodado, ademas, sobre la mesa había un festín de comida, y del otro lado una silueta muy conocida, se acercó más y visualizo aquello que siempre esperó ver desde que regresó de la muerte, allí estaba lo mas hermoso que sus ojos vieron en toda su vida, la mas bella mujer que había conquistado su corazón. Milk estaba cocinando de nuevo en su casita, con mucha melancolía ella había optado por usar su viejo atuendo, su lindo vestido japones violeta acompañado de su viejo pañuelo anaranjado, brazos y piernas descubiertas con sus botas altas, sin olvidar el peinado característico de ella, rodete alto con flequillo y sus mechones cayendo a los costados de su rostro.

El saiyajin se pellizcó para verificar que no fuera una ilusión, no podía creer lo que veía, la antigua Milk había regresado, estaba allí con él y solo para él, sus ojos se cristalizaron de la emoción hasta que una dulce voz lo sacó de sus pensamientos.

- Goku...- Habló la chica, esbozando una hermosa sonrisa con sus ojos grandes y brillando como nunca.

- Milk...- Susurró, estaba a punto de desvanecerse de nuevo, demasiadas emociones lo invadían pero no quería volver a despertar y que todo desaparezca, no sabía si era real lo que estaba viviendo, pero si era un sueño estaba mas que seguro de que no quería despertar.

La chica respondió con una sonrisa.- ¿Te gustaría comer algo?- preguntó señalando la mesa con comida.

-Me encantaría...- dijo suavemente.

Milk se acerco a él y lo ayudo a sentarse, estaba débil y demasiado esbelto, apenas tenia energías para levantar los cubiertos, con mucha delicadeza se sentó a su lado, agarró un tazón con arroz y los palillos que estaban a un lado, despacio acercó la comida a los labios de su ex esposo. Despacio éste correspondió y comió el bocado.

¿Que estaba pasando por la mente del hombre de cabellos oscuros? No lo sabía, ni el mismo podía comprender lo que pasaba dentro suyo, algo mágico estaba pasando, no sabía si era por el sabor de la comida de esa mujer, que hacia ya mucho que no probaba, o de su simple presencia, esos ojos color azabache llenos de brillo que extrañaba ver. Solo podía decir que se sentía en el paraíso, ya no le faltaba nada, lo mas importante era ella, la única persona que lo hacía sentir completo.

- Te extrañé...- dijo con un hilo de voz, todo le parecía tan perfecto que ya creía muy raro que ella correspondiera a sus sentimientos, no estaba seguro de como reaccionaría.

Ella simplemente suspiró, lo miró y acarició su cabello sucio y descuidado.- Por esa misma razón estoy aquí, también te extrañaba demasiado.- dijo con ternura, sin separar la vista de los ojos del hombre.- Te amo Goku... No podía estar otro día sin ti..- Dijo al fin las palabras que necesitaba decir desde que lo vio llegar aquel día en el torneo.

Estaba impactado, no se esperaba esa reacción de ella y muchos menos esas palabras.- También te amo Milk...- habló.- No quiero perderte otra vez.- dijo con la vos quebrada, apunto te terminar en llanto.

- Shhh...- la chica posó uno de sus dedos sobre los labios del saiyajin.- Ya estoy aquí Goku... No me alejaré nunca más.- dijo con una sonrisa, aprovechó el momento para acercarse lentamente y le brindo un tierno beso. Él solo dejo llevarse por las sensaciones que sentía, sin poder creer que ésto le estuviera pasando dejo caer sus lagrimas de felicidad, con sus pocas fuerzas levantó sus manos para poder acariciar el rostro de su amada, compartiendo ese precioso contacto que ambos anhelaban sentir nuevamente, uniendo sus almas una vez mas, reviviendo ese vinculo entre ambos que parecía ya extinto...