Capitulo N° 27: " Otro día sin ti... De nuevo... "

Pasaron 4 años desde que Milk no volvió a ver a su amado saiyajin, Todo sus ser había sufrido una transformación. Algo en ella había muerto, sus actitud alegre había cambiado bruscamente desde ese día, su cuerpo se volvió débil por su cambio emocional y dejó de entrenar con la su nieta Pan, aunque ésta ya era una joven madura y le importaban otras cosas que entrenar, verle una sonrisa a Milk era muy extraño ya, la madura mujer muy triste se resignó a la idea de que Goku la había abandonado sin escrúpulos, dejándola completamente sola.

Una mañana despertó con su ojerosa mirada, vio a su lado de la cama.- Otro día sin ti... De nuevo...- Dijo ella, no tenía ansias de levantarse, no tenía nada que hacer, Goten se había mudado con su pareja a Satan City, ahora que estaba sola completamente, no tenía a quien cocinar esa gran cantidad de comida que solía cocinar cada día, por lo tanto permaneció en la cama sin dormir unas horas mas, no quiso almorzar, sus ganas de vivir se esfumaron junto con Goku, como él le había dicho que no se volverían a ver, ya no tenia nada más que esperar de la vida.

Cuando decidió levantarse fue a la cocina a tomar un té y allí se quedó un largo rato mirando a la nada, no tenía nada que pensar, decir o hacer. Hasta que en un momento sintió el motor de un auto fuera de su casa.

- Debe ser Goten con su novia.- pensó Milk, se arreglo un poco la ropa y abrió la puerta para recibir a su hijo. Pero al salir de la casa solo se encontró con un lujoso auto y un hombre mirando el paisaje de las montañas.- Debe ser algún hombre que trabaja con Gohan.- Pensó.

- Disculpe Señor la casa de Son Gohan es la que está pasando ésta...- La morena se quedo paralizada cuando el hombre dio media vuelta para ver quien le estaba hablando. - Natsu...- susurró.

El señor ya maduro miro con nostalgia a la mujer que lo recibía.- Hola... Milk...- con una sonrisa dulce se acercó a ella y hizo reverencia en gesto de saludo.

-Natsu... ¿Que haces aquí?- preguntó un poco impactada por su visita.

- Hace tiempo ya que deje de trabajar, ya era hora de retirarme, y deje Nueva York, quería volver a mis raíces... A demás... Pase muchos años junto a ti aquí Milk... Quería volver a ver éste paisaje... Quería volver a verte...- Dijo el hombre de cabellos color oro.

- Natsu yo... yo.- No sabia que contestar, pero fue interrumpida.

-Pero que modales los míos... Milk dime...¿Como has estado? ¿Y... Goku?- preguntó con un poco de nervios.-Gohan y Goten me han visitado varias veces... Pero hace mucho que no se de ti...

Milk no sabia que decirle, como responder a su pregunta, si quería contarle todo le llevaría unas horas.- Natsu, ven pasa... Si quieres que te responda todo lo que me preguntaste...Va a tomarme algo de tiempo...- habló ella invitándolo a pasar con mucho gusto.

- ¿Estas segura? No quiero causar problemas...- preguntó pensando en la reacción que podría llegar a tener su ex adversario.- No quiero molestar a Goku...- dijo tragando saliva.

Milk un poco triste bajó la mirada al suelo y muy dolida acotó.- Él no está aquí, hace mucho que ya no lo volví a ver...Ven pasa...

Natsu un poco confundido decidió no decir nada y dejar que la morena le explicara cuando ella se sienta cómoda y lista para contarle, caminó lentamente siguiendo a la morena dentro de la casa.


- Y así fue... He aquí a la mujer del hombre mas poderoso del mundo y he aquí a la mujer mas solitaria del mundo... - habló Milk mientras secaba una lagrima traicionera que salio sin previo aviso de sus ojos.

Natsu se quedo ahí pensando en todo lo que la mujer tuvo que pasar... -No creo que Goku la abandonara con intención.- pensó. - Milk... se que ésto no me incumbe, pero no creo que no vuelvas a ver a Goku.- Dijo con ternura mientras se llevaba a la boca la taza de té.- Estoy seguro de que nuevamente podrás estar junto a él...- Él hombre la miro fijamente.

Milk le regaló una sonrisa dulce a su invitado, pero solo duró un segundo.- Gracias... Pero...Ha pasado tanto tiempo que ya no creo en eso, toda esperanza se fue junto a él, ya me resigne a que el resto de mi vida lo pasaré sola...- Milk tomó su taza y bebió un sorbo.

El hombre de cabellos dorados se sintió triste por su ex esposa, pero también muy identificado. - Se lo que sientes Milk.- Dijo con una sonrisa muy dolida.- Pasé el mayor tiempo de mi vida buscando a la mujer de mis sueños, y Cuando al fin la encontré, cegado por él amor, ignoré por completo de que su corazón ya tenía dueño, no pude contenerla sabiendo que ella no era feliz a mi lado, así que la dejé ir... Después de eso intenté buscarla en otras mujeres, pero no lo logré, yo también me resigné a que no volvería a amar a otra persona que no fuera ella, es por eso que acepté el hecho de que viviría solo por el resto de mi vida...- Acotó sin mirarla, sabía que si la vería a esos hermosos ojos negros, no resistiría el llanto o las ganas de besar sus labios.

Milk se sintió devastada, nunca creyó que el hombre frente a ella la hubiera amado tanto como para no poder encontrar amor en otra persona. Nunca se le pasó por la mente la gravedad del daño que causó a éste hombre por abandonarlo.- Bien hecho Milk, despreciaste todo eso que te hizo feliz por un largo plazo de tu vida, y ahora así estas por haberlo dejado, sola y destruida.- Pensó queriéndose golpear la cara.

Tal vez Natsu la hubiera hecho feliz entregándole todo lo que ella deseó, pero no olvidaba que su corazón siempre latió gracias al pequeño saiyajin que encontró cuando era una niña en busca del Maestro Roshi, él siempre fue el único en lograr que su corazón se acelerara provocando un calor en su interior, que lograba hacerla sentir realmente feliz, vigorosa, completa.

¿Amó alguna vez Natsu? Por supuesto que si, no tenía duda sobre ello, pero no más que a Goku, ella se dio cuenta de eso y esa fue la razón de la cual lo dejó, prefería un millón de veces enfrentar todo lo que tenga que enfrentar con tal de volver con su verdadero amor, que quedarse junto a alguien a quien no amaba realmente como amó a Goku. Y ahora estaba estaba pasando por la peor parte de todo lo que decidió enfrentar "La Soledad". ¿Pero cuanto tiempo podría aguantar ésta soledad? No lo sabia, era algo que su corazón ya no soportaba, no quería seguir sufriendo el ser abandonada nuevamente.

- ¿Natsu, te gustaría dar un paseo? Preguntó la chica, Necesitaba aclarar ese tema con Natsu con un poco de aire fresco.

- Me encantaría...- dijo mientras ambos se levantaban de la mesa y caminaban hacia la puerta.- ...Preciosa...- Agregó con dulzura. Milk lo miro sorprendida, la chica se ruborizó completamente y corrió la cara para que no la viera, el hombre rió por dentro, estañaba ver su hermosa cara ruborizada.

Ambos caminaron adentrándose al bosque, sin decir nada, solo apreciaban el hermoso paisaje que los rodeaba, Natsu se vio en vuelto en un aura de melancolía, extrañaba tanto la paz que le brindaban las montañas.

- Extrañaba éste lugar.- Dijo Natsu mientras cerraba sus ojos y respiraba una bocanada de aire, luego los abrió y sonrió.- Mira Milk... ¿Lo recuerdas?- habló acercándose a un árbol.- Aquí es donde solíamos hacer nuestros almuerzos al aire libre, y en ese espacio solíamos entrenar con Gohan y Goten.

- Claro que lo recuerdo.- respondió con melancolía la mujer.

Ambos se sentaron juntos debajo del árbol, no decían nada, se dejaron llevar por unos minutos por el sonido del viento moviendo los arboles y el canto de los pájaros. Luego de un rato Milk decidió romper el silencio.

-Natsu... Lamento todo lo que te hice...- Dijo mirando sus manos que jugaban con el pasto.

- Milk no te preocupes por mi... Lo nuestro ya pasó, y me alegro que hallas regresado con Goku, porque solo me interesaba tu felicidad.- respondió con mucha dulzura.

- ¿Y a que viniste en realidad?- preguntó.

- Ya te lo dije... Te echaba de menos, vine aun sabiendo que tal vez Goku no me dejaría acercarme a ti, pero no me importó, necesitaba verte.- Él levantó su mano y acarició un mechón del cabello sedoso de Milk, Extrañaba tanto esa suavidad, y sin mencionar lo mucho que extrañaba acariciar su tersa piel.

- Eso es muy dulce de tu parte Natsu.- respondió ella.

- Lo que menos pensé, sería que te encontraría tan solitaria... Como yo.- agregó con vos triste.

- Ni yo misma creí que terminaría asi...- dijo Milk.- Se está haciendo tarde...- agregó mientras ambos veían como el cielo tomaba un color naranja.

- Milk...- Natsu se acercó mas a ella un poco nervioso.- No tiene por qué terminar así, ¿No crees?- preguntó casi como un susurro. Ella lo miró un poco extrañada, ¿Acaso estaba haciendo algún tipo de propuesta?

- ¿Tu crees?- preguntó ella con ternura y un poco de miedo en su voz.

- No lo se Milk, eso lo decides tu.- contestó.

- Natsu, ¿tu quieres que...?- Ella no sabia como terminar la pregunta.

- ¿Que si quiero vivir el resto de mi vida a tu lado?- Terminó él,largo una sonrisa un poco dolida.- Milk... Creí que lo sabias, En el altar, cuando acepte ser tu esposo... desde ese primer beso aquella primera cita que tuvimos, desde que tomé tu mano para que puedas ponerte de pie después de tu caída en el supermercado, en cada uno de esos momentos, supe que quería vivir el resto de mi vida a tu lado...- concluyó Natsu mientras acariciaba el rostro de la pelinegra que lo veía detenidamente.

- Pero Natsu...- habló la morena queriendo romper el llanto.- Yo... Yo te ame, pero mi corazón siempre perteneció a Goku y no quiero que te hagas una falsa ilusión de mis sentimientos por ti.- acotó agachando su cabeza. El hombre de cabellos dorados un poco frustrado tomo dulcemente a la chica del mentón y levanto su cara para poder verla con su otra mano seco sus lagrimas con extremada ternura.

- Ya lo se Milk, lo se desde hace mucho...- La consoló el hombre.- Pero yo siempre te ame a ti Milk y no me gustaría que vivieras sola el resto de tu vida, no quiero que seas infeliz... Pero comprendo que no compartas mi deseo.- Con esto ultimo se puso de pie dispuesto a marchase.

Milk antes de que se marchara lo imitó y se puso de pie.- ¿Estarías dispuesto a estar junto a alguien que no te ama?- Preguntó. Natsu dio media vuelta para encontrarse con sus ojos.

- Si esa persona eres tu... Claro que lo haría.- dijo con dulzura. Milk no respondió.- Espero volverte a ver Milk... Adiós.- Ella no contestó, entonces el hombre comenzó caminar alejándose.

Milk estaba en una lucha interna, una parte de ella esperaba el regreso de Goku, y la otra se negaba a dejar ir de nuevo al hombre que la amo profundamente. No quería pasar el resto de su vida en la soledad, y tenía que aceptar que Goku nunca mas volvería, y si no mal recordaba él le había dicho que entendería a la perfección si ella decidía volver a juntarse con otro hombre. La mujer de cabellos color azabache, se dio cuenta que no podrá cumplir con algo,no podrá esperará a Goku sentada a que vuelva, él ya no volvería, era hora de que Goku cumpla lo que quiso hacer cuando era un niño, entrenar toda su vida cuando quisiera todo lo que quisiera, algo que no pudo realizar completamente por cumplir su promesa de casarse con Milk.- Mi querido Goku, eres libre de cumplir tu sueño, perdóname, pero mi corazón no podrá soportar otros años mas de soledad.-Milk susurró estas palabras mirando al cielo con tristeza, se apresuró y corrió tras su ex esposo.

-¡Natsu! ¡Natsu espera!- gritó Milk.

Éste cuando escucho que lo llamaban detuvo su paso y dio media vuelta para recibirla. Milk llegó y un poco agitada no le dio tiempo a Natsu de hablarle.

- Natsu...- respiro hondo.- Sabes que amo Goku más que a nada en éste mundo...- hizo una pequeña pausa.- Pero él jamas va a regresar, lo se y no tengo idea de cuanto tiempo podré resistir la soledad... Tal vez no te ame como lo hice por Goku, pero te ame de verdad y estaría encantada de pasar el resto de mis días junto a alguien que me brindó su amor incondicional, quien me cuido a mi y mi familia, siempre estuvo ahí por mi y me lo dio todo... ¿Pero, es lo que tu quieres en verdad?¿Estarías dispuesto a ésto?¿Que pasará si Goku algún día regresa?- preguntó la morena buscando la respuesta en los ojos de su querido Natsu.

- Milk, antes que nada si algún día Goku decidiera regresar, estaría muy feliz por ello, ya que su regreso llenaría tu ser de una gran felicidad, una felicidad que yo jamas fui capas de provocar en ti... Y acepto con mucho placer el reto que significaría pasar el resto de mi vida junto a ti... Se que nunca me amarás como lo amaste a él... Pero vale la pena intentar que me vuelvas a amar como antes.- El ex luchador se acercó a ella y con sus manos acaricio su rostro, limpiando las lagrimas que se escaparon de los ojos de la morena.

-Ohh Natsu... Gracias por entenderme.- Milk lo abrazó fuertemente rompiendo el llanto en su hombro, pero una sonrisa de paz se formó en sus labios, Natsu correspondió el abrazó fuertemente sin dudarlo, otra vez su corazón estaba lleno de felicidad, la vida le había dado otra oportunidad de vivir sus días junto a la mujer que amó con cada parte de su ser, tal vez ella no correspondía a sus sentimientos como él lo hacia, pero tenerla a su lado y verla cada día, era lo único que necesitaba para ser completamente feliz.

Y allí permaneció la pareja que nuevamente unían sus vidas, acabando con la soledad en sus corazones unidos en un abrazo con el que sellarían su futuro y su afecto mutuo por el resto de sus vidas.

El hombre con paz en su corazón, miró hacia las montañas agradeciendo estar allí con su amada y susurró con mucha dulzura.- ¿Juntos hasta el final?

Milk con ternura aun apoyando su rostro en los hombros de Natsu, contestó.-Juntos hasta el final...