-¿Estas nervioso?
-Un poco…
Era la batalla contra Max, contra uno de sus mejores amigos y esa batalla no sería como la de ayer. Esa pelea sería definitiva. No se perdonaría no darlo todo de sí en ese momento.
La batalla se había decido por parejas, es decir, Max y Rick contra Rei y Lee.
Max dudó un segundo, Rick no era la mejor opción para una pelea de parejas, era testarudo, terco y tenía sentimientos de superioridad.
–Justo como Takao.- Pensó.
No eran como Rei y Lee, ellos habían crecido y entrenado juntos, se conocían perfectamente y ambos lucharían hombro a hombro, no por sobresalir individualmente, sino por llevar a su equipo a la victoria.
Y Max sabía que Rei lo sabía.
-¿Crees que no puedo con ambos? – preguntaba Rick al ver a Max con expresión preocupada.
-Estoy seguro de que no puedes con ambos Rick… Por eso debemos ser un equipo.
-En cuanto empiece la batalla los acabaré, no tienes de que preocuparte.- Dijo con soberbia.
-Rick.- Suspiró Max.- Esto es diferente, eres bueno en batallas individuales pero esto…
Rei sonrió.
-Esto será sencillo.- No quería menospreciar a su rubio amigo, pero debía ser honesto.- En una batalla por parejas, las debilidades de Rick serán las debilidades de Max… y Rick tiene muchísimas.
Lee también sonrió.
-No están listos para una batalla así.
Podían parecer arrogantes, pero era una verdad que todos conocían, Rick y Max no eran buenos compañeros, incluso parecía que se entorpecían el uno al otro.
Llegó el momento, unos frente a los otros, mirándose fijamente, conociendo sus pensamientos.
3…
2…
1…
Y así empezó la Beybatalla. Lee y Rei mostrando clara ventaja, sin embargo Max no se rendía y a pesar de que Rick empezó renuente a trabajar en equipo, logró coordinarse con su compañero, aunque sin grandes resultados.
-Lo siento Max.- pensaba Rei.- No puedo perder. Esta batalla me acercará más a la final.
Lee y Rei se movían rápidamente en el plato, al contrario de Rick y Max, cuyos Beyblades eran lentos gracias a su poder de defensa.
Poco después el ganador ya estaba definido.
Pero Max sonreía, y fue mayor la sorpresa al ver a Rick sonreír también.
-Fue una buena batalla.- sonrió el rubio.
-Aunque no lo creas me divertí mucho.- Fue la respuesta del mayor.
Rei estaba aliviado, su amigo se lo había tomado de la mejor manera. Y es que el americano realmente luchaba por algo más, nunca peleó por la ambición de ser el mejor, claro, era algo que deseaba, pero no lo deseaba más que el divertirse con sus amigos, no se obsesionaba por ello.
-Me alegra mucho que haya sido contra ti, Rei.- Le sacó de sus pensamientos; no se dio cuenta del momento en el que se había acercado.- Al menos sé que tú no te vas a burlar.
-Jamás lo haría.- Sonrió.- Luchaste con mucha fuerza, Max, y respeto eso sobre todas las cosas.
Ambos se miraban con una gran sonrisa.
-También me alegra que te concentraste en la batalla, solo en lo que sucedía en ese momento, sin nadie más que nosotros cuatro.- Le abrazó y le susurró al oído.- Ahora estas más cerca… debes vencer.
Aquello lo había tomado por sorpresa y se separó con un ligero sonrojo, pero asintió.
En las gradas, un par de ojos rubís no se apartaban de lo que se desarrollaba frente a él. Aquellos dos habían tenido el suficiente descaro de hacer esa pequeña escena frente a los cientos de espectadores. Y ese ardor recorriéndole el estómago no lo dejó desde ese instante.
Se apresuró a bajar al pasillo por donde Rei tendría que pasar y justo como lo planeó se encontró de frente con él, pero antes de encararlo lo jaló con algo de brusquedad hacia un vestidor vacío.
-¿Qué acaba de suceder? –Fue lo único que dijo aprisionándolo contra la pared.
-¿Qué? –Rei estaba desorientado y realmente no tenía idea de lo que hablaba el otro.
-¡No te hagas el tonto Rei!-Gritó y el chino se encogió instintivamente.- Lo que acaba de suceder allá afuera, cuando Max se acercó a ti tan descaradamente.
-¿Descaradamente? – Súbitamente recordó y se sonrojó.
Esa había sido una traición de su subconsciente, ese sonrojo lo hacía parecer culpable a pesar de cualquier explicación que pudiera dar y Kai obviamente lo había notado.
-¡Te iba a besar!
-¿Besar? ¿Estás loco? – Por fin la apartó de él empujándolo. Claro que todo había sido extraño, pero jamás tuvo esa impresión, Max simplemente estaba siendo efusivo en una manera diferente, pero nunca pareció dispuesto a besarlo.- Es Max de quien hablamos, él jamás haría eso. ¡Es nuestro amigo!
-No tenemos amigos Rei.- Respondió con crueldad.- No en este torneo, todos te atacan por la espalda.
-¡Ah! –Exclamó ofendido.- Lo dices porque Max y yo decidimos dejar el equipo… ¿No lo dejaste tú también? Solo que nosotros fuimos claros al inicio… ¿Es por eso?
-Te fuiste del equipo sin decirme una palabra. –Lo miró fijamente.- Solo lo supe hasta que Takao me lo dijo.
Rei soltó una risa irónica.
-Así que fui yo… Supongo que si no hubiéramos sido Max y yo, hubieras sido tú el primero en abandonarnos y sin decirnos una sola palabra…. Pero nada de eso importa Kai, no estaría molesto por eso… Así que no entiendo por qué tú lo estas.
-No estoy molesto, ya no. –Sonrió.- Tienes razón, hubiera sido yo el primero en abandonarlos…
-De otra manera no podrías enfrentarte a él, ¿no? La misma motivación que nosotros…
-¿Desde cuándo Max y tú se volvieron un equipo? ¡Es eso lo que me molesta! Ambos han estado revoloteando juntos, con sus reuniones secretas todo el tiempo. ¡Incluso a mitad de la noche! Con sus pláticas privadas por horas y su cercanía descarada, ¡¿qué es lo que está pasando?!
-Ju.- Escupió Rei con enojo.- Ni siquiera has puesto atención en las "pláticas privadas" que tú y yo se supone que teníamos por horas… esas platicas donde solo me hacías monologar y tú solo tenías una cosa en mente… Apuesto que tampoco notaste que todas esas pláticas se daban porque yo iba a reunirme contigo a mitad de la noche porque era la única manera de no levantar sospechas, ¿no? ¿No las recuerdas? Es porque solo pensabas en Takao. ¡Es porque estás obsesionado con él que ni siquiera notaste mis intentos por seguir cerca de ti!
-¿De qué demonios estás hablando? –Lo miró molesto.
-Ni siquiera te das cuenta… -Bajó el rostro, frustrado, aunque ya lo sabía confiaba que al decírselo cayera en cuenta.- ¿Cómo quieres que no busque a alguien que me escuche cuando tú no me prestas ni un mínimo de atención?
La expresión de Kai se volvió de confusión.
-Creo que… -Continuó con un nudo en la garganta.- Creo que tú y yo no deberíamos seguir…
-¿Qué?
-Creo que esto no está funcionando más… -Y las lágrimas luchaban por salir.
-Rei…
-Tú y yo no... Ya no nos entendemos… No es como solía ser…
-Escúchame Rei.
-Siempre te he escuchado Kai.- Levantó el rostro y el ruso pudo ver como esos ojos ámbar ahora brillaban inundados por las lágrimas.- Siempre estuve contigo, aun cuando tú no parecías estarlo… siempre… aunque tú solo pensaras en él…
-¿Rei?
Estaba confundido y dolido. Tenía pánico ¿Estaba Rei de verdad abandonándolo? Todo aquello por lo que había luchado ¿se estaba esfumando?
Esos días de oscuridad, de soledad, de miedo y dolor, incertidumbre, todo lo que había dejado atrás gracias a Rei, a su luz…
-¿Es esto real? – Dijo sin encontrar otras palabras.
Y Rei lo notó, esa tormenta dentro del chico usualmente impasible frente a él. Quiso arrepentirse, decirle que no se iría, que lo amaba más de lo que podría alguna vez odiarlo.
Pero no. No lo haría.
Porque debía respetarse a sí mismo, a su honor como beyluchador. No podía dejarlo pisotearle.
-Nos veremos mañana Kai.- Dijo recuperando el control de su cuerpo.- Deberías descansar… la batalla de mañana no será fácil.
-¿Qué? –Aquello lo había sacado de aquel torbellino de emociones que le azotaban.
-No te has dado cuenta, ¿verdad? – Sonrió con tristeza y suspiró.- Solo vislumbras la cima, pero no el camino…
-Rei…
-Mañana la batalla será entre los Blitzkrieg Boys y los White Tigers… entre tú y yo, Kai…
El ruso abrió los ojos con sorpresa.
-Me encargaré de quitarte la oportunidad de luchar con Takao.- Sonrió, pues no le quedaba otra cosa.- Y quizá así puedas volver a verme a mí.
Dicho esto, dio media vuelta y salió por la puerta. Kai no daba crédito a sus oídos. No terminaba de asimilar todo lo que acababa de pasar. No quería… no quería perderlo. Se cubrió el rostro con las manos y susurró su nombre. Era un momento de debilidad. Solo uno. Tomo aire y cuando levantó el rostro, la determinación había regresado a su mirada.
Si eso era lo que Rei quería, bien. No se dejaría vencer y le demostraría que Kai Hiwatari también era un guerrero. Y ahora volvía a ser ese guerrero sin compasión. Él se lo había buscado…
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Viernes de actualización! *-*
Estoy muy feliz con este fic XD excepto porqué… bueno…. ;_; MFMMMMMMMM
Gracias a todos por sus reviews y sus follows! Aome Kon, Jaganlicious, Laet-lyre, Angy Mizuhara, namy, Mitarashi-Dango14 Espero no decepcionarlos ;A; (MFMMMMMMMM)
