-0-

-0-

-0-

-¡Rei!- Max entró y detrás de él estaba Takao, apenado.

-¡Chicos! – se levantó torpemente para sentarse en la cama. -¿Por qué están aquí? ¿La beybatalla?

-¡Ha terminado! –Dijo Takao.- Por eso estamos aquí…

Rei se frotó los ojos, no se había dado cuenta de cuándo se había dormido.

-Pensamos que Kai estaría aquí.

-¿Kai? ¿Por qué habría de estar aquí?

-Él se fue en cuanto terminó la batalla y supo que estabas aquí, en el hospital...

-No dijo nada, parecía sorprendido y solo se fue…

Rei guardó silencio y observó la habitación.

-No está aquí.- Dijo finalmente.

Por su puesto que no iría a verlo, no después de todo lo que pasó.

-Rei yo…- Se adelantó Takao y puso sobre su regazo un ramo de flores.

El chino lo miró sorprendido.

-Quise venir antes pero tuve que esperar la premiación…

Se sentó a un lado de la cama.

-Cuando me dieron esto yo miré a mí alrededor y mis amigos no estaban junto a mí…

Rei lo miraba intentando descifrarlo pero Takao miraba al suelo.

-¡Es decir! Ahí estaban Daichi, mi hermano, Hilary y el Jefe, pero ustedes… ¡Ni siquiera Max estaba a mi lado! ¡Yo no quiero ser ese sujeto! Esa persona que pelea sola y que no tiene amigos.

Miró a Rei.

-¡Ustedes son importantes para mí! ¡Más importante que esto! –Tomó en sus manos la medalla de primer lugar.- Esto no vale nada si no tengo amigos…

Rei sonrió.

-Qué tierno, Takao.

El peliazul se sonrojó.

-¡Estoy intentando ser serio!

-Yo también.

Los tres rieron.

-Entonces… ¿Me perdonan por haber actuado como un idiota estas últimas semanas?

-¿Qué hay del resto de tu vida? –Respondió Rei.

-Bueno, el resto de mi vida no he sido tan idiota.- Rieron los tres chicos.

Se sentía tan bien, estar en paz con sus amigos. A decir verdad, cuando Takao hablaba le avergonzó pensar que había sentido celos de ese chico.

-Tú también discúlpame.-Rei había dejado de reírse.-Yo he sido el peor de los idiotas…

-¡Cielos! ¿Sólo yo he sido el chico genial estas semanas?- Max finalmente se había acercado y se sentó del otro lado de la cama.- Los quiero chicos.

-¡Oh, vamos! No te pongas todo sentimental.

-¡Mira quién lo dice!

-Solo falta Kai.- Dijo Takao mirando a la puerta.

Rei miró las flores en sus manos y sonrió, con mucha tristeza.

-Kai y yo…

El peliazul volteó a verlo.

-Él y yo salíamos desde hace algún tiempo…

-¡¿Qué?! –Gritó sin guardarse la sorpresa.- ¿Kai y tú? ¿Desde cuándo? ¿C-Cómo pasó?

-¡Por favor! –Se cubrió la cara, apenado.- Eso no importa.

-¿Él y tú "salen" del tipo "hacemos cosas de novios"?

-¿Qué significa eso?

-¿Ustedes se toman de las manos y… y se besan y esas cosas?- Para Takao era difícil imaginarlo.-¿Cómo no lo notamos? ¿Desde cuándo están juntos?

-Oh, amigo, te aseguro que Kai y yo hemos hecho más que tomarnos de la mano.- Rio.- ¡Cosas que ustedes ni siquiera deberían saber!

-Pero si tú y el señor Amargura están juntos…- Sonrió avergonzado por las revelaciones de su amigo.- Debes de ser realmente especial para él, ¿no crees? –De la nada pareció comprender algo.- ¿Por qué entonces no está él aquí?

El estado de ánimo en la habitación cambió de repente.

- Él y yo no… ya no…

Hubo un momento de silencio en la habitación, Max seguía sentado a su lado observándolo. De la nada Rei se sintió débil, no quería demostrarlo, no quería que sus amigos pensaran que solo era un estúpido adolescente sufriendo por amor, sobre todo porque él fue quien tomó esa decisión.

- ¿Por qué, Rei?

Pero no podía más, era un chico de 16 años después de todo.

Su cuerpo se sacudió a medida que sus ojos se llenaban de lágrimas.

-¡Porque ambos somos unos estúpidos!

Se limpió los ojos con el dorso de su mano y se mordió el labio, para intentar parar de llorar.

-¡No llores! –Gritó Takao sujetándolo de los hombros.- Es… es normal sentirse así después de… ¿No? Yo no sé nada de esas cosas pero, pero si Kai está contigo… Si lo que él hizo te lastimó… ¿Tú le dijiste? Si él sabía que te lastimaba y siguió haciéndolo, eso… ¡Eso lo hace en el más idiota de nosotros cuatro! ¡Sin duda él es el ganador!

Rei soltó una risa.

-Ya no sé quién tuvo la culpa.- Hipó.- Quizá fue mi culpa por sobreactuar… quizá fue su culpa por… no darse cuenta…- lo pensó mejor.- No, creo que fue mi culpa.

-Bien, Kai puede ser un idiota a veces…

-Cada vez que intentaba decirle las cosas que me molestaban terminaba molestándome más y… creo que pude ser más claro…- Se cubrió el rostro exasperado.- Pero eso no le quita lo idiota a él… ¡Es sentido común!

-Si te hace sentir mejor.- Dijo Max frotando su espalda para confortarlo.- Desde mi punto de vista, ambos son unos idiotas, para mí es culpa de ambos.

-¡Wow Max! Ya no eres el chico genial del equipo.

-Él tiene razón… Además me hace sentir mejor que no sea solo mi culpa.

-¿Y si hablas con él?

-No…- Dijo respirando hondo.- En la batalla que tuvimos me di cuenta de que él seguirá, vi el dolor que le causé y no me lo perdonará, pero… Pero el seguirá adelante y yo también tengo que hacerlo.

Fueron sus últimas palabras sobre el tema, después de eso se negó a seguir hablando al respecto y aunque Takao y Max sabían que la sonrisa que mostraba era solo una fachada fingían que le creían.

Una enfermera llegó y revisó las heridas de Rei nuevamente, después le dijo que podía retirarse. Takao exageradamente le intentaba ayudar, cuando se levantó de la cama el peliazul lo jaló tanto que terminó por doblarse el pie y caer sobre él, entonces necesitó real ayuda para caminar y salir de ahí lo más rápidamente posible o el señor Dickenson lo dejaría una semana completa por aquello.

En la recepción le hicieron firmar su salida, un poco más arriba estaban las firmas de las personas que lo habían visitado –todas y cada una de ellas debían firmar a la entrada y a la salida-, su corazón casi se detuvo al leer que minutos antes de Takao y Max las iniciales "K.H." marcaban una entrada y salida apresurada, quizá solo había estado ahí 5 minutos.

Sacudió la cabeza, alguien debió escribirlas por error.

Tomaron un taxi y este los dejó en la entrada del gran hotel donde la mayoría de los beyluchadores se quedaban, como era de esperarse muchos de ellos se encontraban reunidos en la recepción.

-El señor D dijo de una fiesta esta noche.-Dijo Max llevando el ramo de flores al lado de Rei.- Pero no sería esta… ¿o sí?

-No lo creo.- Takao ayudaba a Rei, quien se sostenía de él pasando un brazo por sus hombros.-Dijeron que sería más tarde.

-Oh genial.- Lo último que Rei quería era ver a otros beyluchadores y fingir que le interesaba conversar con ellos.

-Te llevaremos a tu habitación y si te sientes mejor solo baja y nos encontrarás aquí.

Los tres chicos caminaron con dificultad hacia el elevador, era extraño para Rei no haberse encontrado con alguno de sus amigos de la aldea, pero por otro lado lo agradecía, tampoco se sentía de humor de soportar los gritos histéricos de la pelirrosada.

En general se sentía de mal humor, quería estar solo.

La puerta del elevador se abrió y de él salieron Bryan y Tala. El más alto miró con una sonrisa al trio.

-Cielos Kon ¿Por qué cada vez que te veo terminas en el hospital?

Los chicos enmudecieron.

-Esa fue de mal gusto Bryan.- Dijo Tala a su lado.

-Ja.- Ambos chicos caminaron y detrás de ellos estaba Kai, esperando salir del elevador también.- ¿No le dirás nada a tu chico Kai?

El aludido miró al grupo de arriba a abajo, examinando la situación. Vio a Rei sosteniéndose de Takao con múltiples vendajes y curaciones y a pesar de que algo dentro de él se estremeció se las arregló para lucir frio, luego miró a Max sosteniendo un gran ramo de flores y la mano libre sostenía a Rei del otro brazo.

Al sentir la mirada del ruso, instintivamente Max bajó su mano para apretar la de Rei, en un intento de darle ánimos. Pero Kai no se tomó este gesto nada bien.

Un segundo le tomó para reunir el autocontrol que necesitaba. No iba a perder los estribos de esa forma tan patética.

"Es de nuestro amigo de quien hablas", resonaba en su cabeza. "¿Amigo? No tenemos amigos en este torneo, todos te atacan por la espalda", se sentía ridículo. Esa clase de sentimientos que tenía ahora le hacían sentir tan ridículo.

Gruñó y caminó sin decirles una palabra.

-Creo que todavía sigue molesto.- Rio Tala e ignorando a los chicos siguieron caminando en dirección a donde Kai se había marchado.

-¿Estas bien Rei? – Rei había bajado la mirada en cuanto escuchó a Kai, le parecía increíble lo indiferente que había parecido al verlo.

-Claro que si.- Sonrió.- Solo quiero llegar a la habitación a descansar el pie.

-0-

-0-

-0-

Namy: Gracias por estar al pendiente *^* según yo intentaba actualizar los viernes pero luego es imposible ;_; weno, por lo menos cada semana mas o menos lo intento! Pero te agradezco que leas mi fic y te tomes el tiempo de escribir un review! Gracias!

Aome Kon: Gracias por tus palabras! ;A; y pues este fic todavía tiene para que sufras mas! XD

Aikia Misselth GRACIAS! ;A; me hace tan feliz que te este gustando! *u* y gracias por ser paciente! De verdad aprecio mucho cuando me dicen estas cosas, significa que lo estoy haciendo bien! :D gracias por tomarte el tiempo de leer!

Nekot: Mis fics son adorables? *A* Y te gustan?! *U* gracias! Me hace feliz que una de mis autoras favoritas me escriba un review ;A; lloroooo!