Había dado con ella. ¡Al fin! La mejor de la clase de Beca Mitchell.
Necesitaba que ella y específicamente ella fuera la tutora de Chloe. Lizzie.
Ella sabía que si había una persona que podría ayudar a su novia era ella.
Lizzie y Beca compartieron mucho en sus días en la preparatoria y no solo tareas, maestros, compañeros y fiestas.
Lizzie una rubia despampanante, con un cabello dorado, ojos verdes y unas piernas que volverían loco a cualquiera, hacía que Beca se preguntara porque estaba estudiando literatura universal y no modelo.
Ahora mismo ella podría estar haciendo millones como modelo, o sea ella le hubiera dado todo su dinero definitivamente.
Y no malinterpreten, solo que su vida por la preparatoria fue más divertida con Lizzie, estudiaban juntas en la biblioteca, en la habitación de Beca, en los salones de clases, se podría decir que Beca obtuvo mejores notas desde que ella estuvo a su lado.
Tenían sexo en la biblioteca, en la habitación de Beca, en los salones de clases, en los elevadores, en el gimnasio y hasta atrás de las gradas del estadio, se podría decir que Lizzie obtuvo mejores orgasmos desde que Beca estuvo a su lado.
Pero si le hablaba ahora no era para tener sexo ni para ayudarla en tareas, necesitaba su intelecto, necesitaba sus conocimientos, necesitaba que ella ayudara a su novia.
Beca Mitchell a veces pensaba que todas las personas se podían llevar bien, bueno, menos Aubrey y ella, eso jamás.
Así que estaba decidido, Lizzie volaría a California para reunirse con la DJ y empezar a preparar el examen de Chloe Beale.
