El ruso no dijo nada, solo lo miraba con sorpresa, preguntándose si volver o no. El ruido de la recepción y la gran cantidad de gente, sumado a la posibilidad de encontrarse con Rei y con su ahora inseparable amigo le molestó tanto que tuvo que dejar la fiesta, ni siquiera lo había pensado, sus pies se dirigieron a ese lugar que conocía tan bien.

-Kai.- Dijo Rei sacándolo de su ensimismamiento.

No sabía si responder, solo sentía su corazón latir sin control amenazando con salir por su boca.

-No deberías estar aquí.-Respondió sin moverse de su sitio.

-¿Por qué no?- Pese a lo bien que parecía estar controlando sus emociones, por dentro el chino moría de nervios.

-Tus heridas…

-Eso…- Miró sus brazos.- No son nada, el señor Dickenson estaba exagerando.

Kai no respondió, solo lo miraba inseguro, como si desconfiara de sus palabras. De alguna manera esperaba encontrarse a Rei junto a otra persona y eso le dolía de una extraña forma.

-Tus amigos deben estar preocupados.-Dijo con firmeza.

-¿Tú no?

-¿Yo?

-¿Tú no estabas preocupado? –Continuó con una mueca extraña.

El ruso le examinaba con fiereza que se reflejaba en su mirada.

-Creo que debo regresar.- Dijo finalmente dando media vuelta.

Rei no podía ver lo increíblemente doloroso que era para Kai estar frente a él, nadie podía, necesitaba un temple de acero para no titubear al hablar, para que su rostro no expresara sentimiento alguno.

Pese a lo cruel que hubiera parecido antes, después de que Rei terminara con él, en la beybatalla que sostuvieron, a pesar de sus duras palabras, dolía. Y escuchar que él estaba herido, por su culpa, porque no pudo controlar su ira, le dolía más.

-¡Kai! ¡Espera!

El ruso se detuvo, más por instinto.

-Pensé que…-Continuó Rei.- Pensé que quizá podíamos hablar…

-¿Para qué?- Respondió.

Rei no había esperada ese tono en su voz.

-¿Es que acaso estabas pensando…- Lo miró inquisidoramente-, que tal vez ahora que terminó el torneo podíamos hablar para arreglarlo todo?

-N-no.-Respondió Rei.- No pensé que algo como eso podía pasar…

Kai sonrió, pero era la sonrisa más dolorosa que Rei pudo haber visto nunca.

-Me alegra escuchar eso, fue la mejor decisión Rei.

Podían sentir como sus corazones se estrujaban, como si uno estuviera intentando con todas sus fuerzas destruir al otro.

-No fue la mejor decisión Kai.- Continuó.- Ni la más fácil… De hecho he llegado a pensar que me equivoqué…

Kai lo miraba escéptico.

-Me molesté por cosas que hacías y tú ni siquiera sabías que las hacías, eso me molestaba más… pero en vez de decírtelo solo me enojaba y me iba.

-Al principio pensaba que me estabas haciendo elegir entre el Beyblade y tú, jamás pensé que tú serías capaz de hacer tal cosa.

-¡Claro que no! Yo no… lo que me molestaba era que tú solo parecías tener cabeza para Takao, solo pensabas en él y en su beybatalla... ni siquiera podías verme a tu lado por verlo a él… Yo… sentía tantos celos que no pude con ellos.

-Demonios Rei. ¡Esa fue la primera vez que escuché algo como eso! ¿De verdad? ¿De Takao? De todas las personas en el universo ¿estabas celoso de ese idiota?

-¡Ya te dije por qué! Tus ojos… debías ver tus ojos cuando pensabas en él…

-No es él, Rei, es la beybatalla… No creo que puedas entenderlo porque jamás has tenido a un rival como él.

-¿Lo ves? Esta clase de cosas…

-¿Es que acaso eres un idiota?

-Si Kai, yo soy un idiota pero tú lo eres más. ¡Se trata de sentido común!

Se quedaron en silencio.

-Sé que me equivoqué, pero también sé que tú… que tú tienes problemas.

-Tú lo sabías desde que empezamos todo esto… -Apretó los puños.- Sabías que yo no sabía nada de esto, que era la primera vez que hablaba de mis sentimientos, que dejaba que mis emociones salieran ¡CONOCIAS TODO LO MALO QUE HABÍA EN Mí! Y decidiste continuar con esto, me hiciste creer que estarías conmigo a pesar de todo.

-¡Claro que lo sabía y lo aceptaba! –Había empezado a gritar.- Pero tú te has negado a cambiar la forma en que ves las cosas, a pesar de todo lo que hemos pasado sigues siendo la persona cuadrada que eras desde el inicio. ¿De qué sirve decirme que me quieres si no haces un esfuerzo por demostrarlo? Pensé que habías aprendido algo en este tiempo.

-¿Cuándo me dijiste que debía hacerlo?

-¡ES SENTIDO COMÚN!

-¿TE HAS FIJADO QUE DESDE QUE ESTAMOS JUNTOS EL SENTIDO COMÚN NO ABUNDA?

Ambos se miraban y era difícil entender la expresión que tenían.

-¿Recuerdas cuando Mariah me dijo que regresara con ellos? En el primer torneo que tuvimos juntos como Blade Breakers.

Claro que lo recordaba, esa mirada en Rei que le destrozó el corazón, cuando creyó que lo dejaría para regresar con su equipo, con ella.

-No era por ella, era por mis amigos, por nuestra aldea, ¡nuestra amistad!

-Aquella vez me llamaste "ridículo".

-¡Porque me parecía ridículo que creyeras que iba a dejarte por ella!

-¿Cuál es tu punto?

-Esa emoción que creías que provocaba ella, no era ella… es algo más grande, la persona no importa, Mariah o Takao, pudo ser alguien más… ahora lo entiendo.

Todos esos sentimientos que le invadieron, esa tristeza y abandono, enojo e impotencia, ahora tenía sentido. Era lo mismo que Rei había sentido en esos días.

-Lo siento Rei. -Dijo finalmente Kai.- Siento mucho haberte lastimado…

-Kai, yo también…

-Te envié al hospital.-Continuó Kai.- ¡Demonios! Juré que te protegería de idiotas como Bryan y yo hice lo mismo.

-Eso no fue tu culpa, Bryan disfrutaba lastimando a otros, tú solo estabas peleando con todas tus fuerzas y ese fue solo el daño inevitable.

-Dejé que mi ira te lastimara… Porque no pude controlarme.

No podía decirlo, ¿qué pensaría Rei? Pero en ese momento, en la beybatalla, solo pensaba en destruirlo, no importaba si era en el campo de batalla o a él mismo, quería que desapareciera la causa de su dolor.

Cerró los ojos tragándose las lágrimas, no lloraría frente a él.

-Tomaste la decisión correcta Rei…-Su voz sonaba aún más seria.- Alejarte de mí es lo mejor.

-Kai.- Su corazón se estrujo. Por unos breves momentos pensó que todo estaría bien.

-Max es un buen chico. – Dijo sin siquiera pensar en lo que decía.-Estarás bien con él.

-Max y yo nunca… nosotros no…-Le parecía ridículo que Kai sugiriera algo como eso.-…No hagas esto Kai…

-Te he lastimado de muchas formas en estas últimas semanas… y ni siquiera lo noté, ¿Qué pasará después? Si no puedo controlarme terminaré hiriéndote más. No puedo permitirlo…

Rei suspiró, quería defenderlo frente a sí mismo, pero no, Kai pensaría que estaba rogándole por que se quedara y aunque de alguna forma quería todavía aferrarse a él, no lo haría de esa manera.

-Tengo que aprender a vivir con mis decisiones.- Rei hablaba con calma.- Alejarte fue mi decisión y aunque ahora creo que fue la equivocada no puedo hacer nada al respecto si tú crees que fue lo correcto.

-Diferencias irreconciliables de opinión.- Dijo Kai en voz baja, alguna vez había escuchado esa frase y pensó en lo ridículo que sonaba, él y Rei nunca tenían diferencias de opinión, quizá por eso se llevaban tan bien… o eso creía. Ahora no estaba seguro de nada, Rei pudo haber pasado tanto tiempo sufriendo y él sin saberlo.

El chino había caminado hasta él y estiró su mano, acariciando su rostro. Lo amaba, lo amaba tanto que dolía. No podía aguantarlo, las lágrimas brotaron sin control de sus ojos ambarinos e inundaron su rostro mientras que inútilmente sollozaba en un intento por contenerlas.

Kai lo miraba, la persona que amaba y que le había sacado de sus días más oscuros estaba destrozándose frente a él, pero no podía retractarse, no podía permitirse herirlo más. Este era el daño que podía causarle ahora, más adelante no dejaría rastro de él, lo destruiría completamente. No, no lo iba permitir.

-Lo siento.- Dijo inclinándose hacia él.

Fue el beso más doloroso que jamás imaginaron. Suave y lleno de dolor y desesperación.

-Adiós Rei.- Retrocedió y lo observó un segundo más.

-¿Qué harás ahora? ¿Regresarás a Rusia?- Quizá solo era un intento desesperado de aferrarse al ruso.

-¿Importa?

-Por supuesto.- Rei tenía media sonrisa.- Me gusta saber cuáles son los planes de mis amigos.

-Tú y yo no podemos ser amigos, Rei.- Dijo a secas.- No después de todo esto.

La expresión del chino desapareció.

-¿No podemos ser amigos?- Quería pensar que era una broma, una muy grosera.

-Por supuesto que no.- De repente la mirada de Kai se tornó fría.- Es mejor que no sepamos del otro.

Sin decir más se fue, si se quedaba más tiempo se derrumbaría.

Caminó a toda prisa hasta la recepción del hotel, estaba todavía abarrotada de personas por la fiesta, pero no importaba, solo quería llegar a su habitación.

-¡Kai!-Era Tala quien lo divisaba desde un lugar cerca del elevador.- ¿Dónde demonios estabas?

Pero Kai lo ignoró y siguió su camino.

-Estoy hablando contigo.- Gritó el pelirrojo y de un movimiento sujetó su brazo.- Kai…

Pero sus palabras fueron cortadas por la visión de un Kai cabizbajo, con lágrimas en los ojos y negándose a ver a otro lugar que no fuera el suelo.

Fue tanta su sorpresa que soltó su brazo, dejándolo ir. Ni siquiera esperó otra palabra y el bicolor siguió su camino.

-¡Ese idiota! –Gritó Bryan a su lado.- Le enseñaré a respetarnos.

-Déjalo. -Le detuvo.- No importa.

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Antes de que clamen por mi cabeza! Un par de cosas:

-He querido darle a este fic desde el inicio un enfoque un poco realista, espero lo hayan notado y no haya fallado miserablemente en mi misión ;_; esto implica que no hay (por el momento) una reconciliación rápida y feliz… y sexosa (para quienes lo esperan xD). Quiero pensar que todavía necesitan un poco más de aprendizaje antes de estar juntos. - sé que esto también debería estar escrito en el fic y no como excusa en las Notas del Autor, pero quiero alentarles a no dejar de leerlo xD creo que el final merece la pena.

-Laet, beta reader de este fic (y de mis problemas existenciales, casi siempre xD) leyó este fic al inicio y me motivó a publicarlo, me sugirió algunas cosas, al final hice varios cambios en la historia original pero persistí en esto jajajajaja